Xtories

El de mantenimiento Parte 6

David creía que solo era un espectador, pero la noche en la que llevó a su esposa al bar equivocado, el hombre de mantenimiento decidió que la casa de ellos ya no era un refugio, sino su escenario. Ahora, la cámara está encendida y la humillación es el único precio para mantener la paz.

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EL DE MANTENIMIENTO Parte 6

Nuria quitó el dedo del barba de su rodilla, Fermín seguía hablando en su orejita, ella parecía escucharle atentamente, luego ella giró la cara hacía el flaco y le dijo algo, este retiró su mano del hombro redondeado de ella.

Entonces cogí el móvil, escribí precipitadamente.

Fermín debe haber sentido la vibración del aparato, llevaba una especie de jardinero con tirantes y hebillas, sacó el móvil de uno de los bolsillones de la prenda, leyó y luego sonrió y luego……le enseñó mi mensaje a Nuria.

El maldito cabrón, me dejaba en ridículo frente a ella.

_No lleva bragas_ decía mi mensaje

Y luego vi como él le hablaba en su orejita.

_ ¿De verdad no llevas bragas?_ le decía

La mano del barba había vuelto a rozar la rodilla portentosa y bien formada de ella y el dedo del flaco de los ojos saltones, rozaba el suave pelo castaño de la melena de Nuria.

Ya estaba, ya había saltado del agujero de mi trinchera y corría a campo traviesa hacia las líneas enemigas y me daba cuenta de que había sentido el deseo de humillarme del modo más cruel y esa humillación dolorosa me recorría todo el cuerpo, era como una suave y placentera corriente eléctrica a través de mi espina dorsal.

Llegué hasta donde estaba Nuria con esos tres machos pululando alrededor, como tres abejorros sobre una flor.

_Hola David, aquí estábamos conversando amablemente con Nuria, mira que creer que está gorda, si esto es estar gordita, joder_ dijo Fermín y su mano se apoyó abiertamente en el muslo ejercitado de ella.

_Creo que ya está bien, David, me marcho, tu haz lo que quieras_ dijo ella y se incorporó de la silla y puesta de pie, era más alta que todos ellos y su naricita venteó el aire como oliendo mierda y lanzó una mirada despectiva en derredor y fue hasta la puerta de salida, sin saludar a nadie, yo fui tras ella.

Salimos, afuera ya era noche cerrada, ella siguió caminando con pasos elásticos y felinos hasta el coche.

Entramos juntos, nos miramos.

_ ¿Cómo es que estás hablando con él?_ dijo

_ ¿Como?_

_Me dijo que me has traído a este antro porque él te lo ha pedido_

_Vine a hablar con él ese mismo día, a pedirle que no volviese a la casa_

_ ¿De qué puto día me hablas, David?_

_Del primer día que estuvo trabajando en la casa_

_ ¿Y has venido a este sitio a hablar con él?_

_No sabía que me lo encontraría aquí_

_Cada vez entiendo menos y cada vez te comprendo menos, vamos a casa_ dijo ella

Por dios, sus piernas se dibujaban de un modo, era un portento de mujer, una escultura viviente y tan guapa además, a su carita de niña se le habían subido los colores.

Volví a pensar en ese gordo conserje de Estambul y luego en la imagen de ella con esos tres en el bar.

_Anda, vámonos de este sitio de una puñetera vez_ dijo ella, nunca le escuchaba insultar de ese modo.

Entonces sentí como un viento penetrando en el coche y alguien que resoplaba y luego la portezuela cerrarse, alguien había entrado en el coche, en el asiento trasero.

Fermín estaba allí, mirando con sus ojillos astutos y porcinos, la bola de cañón de su cabezota.

_ ¿Qué mierda quieres aquí?_ dijo ella

_Creo que deberíamos hablar, en vuestra casa, más tranquilitos_ dijo él

_No tenemos nada que hablar contigo_ dijo Nuria

Di arranque al motor del coche, este me obedeció como un perro fiel.

_David, baja a este tío del coche, ya mismo_ dijo ella

_Tal vez debamos hablar, cariño, tiene razón_ dije, sin saber lo que decía, las palabras salían de mi boca sin ningún sentido.

_Podéis iros a la mierda los dos_ dijo ella y se cruzó de brazos.

Se ajustó el cinturón de seguridad sobre las tetazas salientes.

Hicimos ese viaje en silencio total o casi total.

_Que urba más chula es esta, cuanto has pagado por la casa, David_ dijo Fermín

_ Tres millones_

_Uff!!, colega, es una pasta, con hipoteca ¿verdad?_

_Si, era una oportunidad_ dije

_Si tú lo dices_

Pasamos la caseta de seguridad, las calles parqueadas, impecables, ajenas a la ponzoña que llevábamos en el coche, ajenas a la semilla de mal que estábamos metiendo dentro de la pacífica urbanización.

Aparqué en la entrada del garaje, Nuria casi saltó del coche con este en movimiento, cerró con estrépito, un sonoro y violento portazo.

_Joder que carácter_ dijo entre dientes y risitas, Fermín, ella ya entraba en la casa, siempre con los brazos cruzados, su culazo se bamboleaba, marcado por la cadencia de sus piernazas sobre los taconazos.

_ Tal vez será mejor que te vuelvas_ dije

_ ¿Y perdérmela ahora? Si está en su punto, tío_ dijo

_Me parece que no comprendes la situación_ dije

_Joder y anda sin bragas, así, con el coñito al aire por la vida_

Entramos en la casa, detrás de ella.

Nuria estaba de pie al lado del sofá.

_David, si este tío se queda yo me voy, ahora mismo_ dijo

_No seas teatrera, niña, David tu coge el móvil o el portátil, con lo que sea que miras y vuélvete al coche_ dijo Fermín

_Si haces eso, me marcho, David_

_Joder, tía, vas a privarle a tu maridito de lo que más le gusta, desde el primer día está dele mirar y mirar lo que hacemos, somos su serie favorita ¿no lo entiendes?_

Nuria me miró con el rostro descompuesto, sus soberbios tetones se agitaron arriba y abajo.

Sobre el sofá estaba mi maletín de trabajo y el portátil, lo cogí.

_David, no harás eso, coño ¿no tienes orgullo?_ dijo ella

No, no tenía pizca de orgullo ni nada que se le pareciera en ese momento, solo quería verles, era tal cual había dicho Fermín, ellos dos se habían convertido en mi serie favorita, no estaban en el puto Netflix, estaban dentro de mi casa.

_Os dejaré para que hablen, estaré mirando_ dije en un susurro, Fermín sonreía

Nuria me miró sin comprender nada, estaba sorprendida, enojada, confundida.

Cogí el portátil, salí de la sala y de la casa, me metí otra vez en el coche, el portátil tardó una eternidad en encenderse y luego en enfocar la cámara correcta. Home se llamaba la aplicación.

Nuria estaba todavía de pie en el mismo sitio, al lado del sofá.

Fermín estaba sentado en él, despatarrado abierto de piernas, enseñando paquete, se lo acomodó con una mano, la cámara estaba justo frente al sofá, el de mantenimiento miraba fijamente hacía allí.

_Yo creo que David debe estar ya conectado_ dijo

_ Por mí podéis iros a la puta mierda los dos_ dijo ella

_Te quiero enseñar un video, chica, para que veas que tan amigos somos tu maridito y yo_

_Puedes irte a la puta mierda_ dijo ella

_ ¿Recuerdas ese día que se apareció con el tanga tuyo lefado? Bueno, era mi lefa, chica, me hice la paja sobre tus bragas sentado en vuestro coche al lado de tu David_

_Mientes_ dijo ella

_Joder, no, yo le había pedido un tanga tuyo, usadito, de los que usas para ejercitarte, quería sentir tu olor, tu peste a coño y culo sudado_

_Joder, que cutre eres, que asco ¿crees que eso me calienta?_ dijo ella

_Siéntate a mi lado, te voy a enseñar un video muy guapo ¿O me tienes miedo?_

_Claro que no te tengo miedo, subnormal_ dijo ella

Nuria se sentó a su lado, inmediatamente tuve una erección al verlos juntos, es que eran tan desparejos, ella imponente, sensualidad pura con ese vestidillo que apenas le entraba en el cuerpo y él, con esa ropa de trabajo, grueso, con tripa, esa cabeza de bola de cañón, esas arrugas rojizas por toda la cara y el cuello, esos brazos musculosos.

Ella comenzó a teclear en su móvil, él la miraba de una manera, turbia, con un deseo violento apenas contenido, miraba desde sus tetazas a punto de desbordarse hasta sus piernas cruzadas, esos muslazos duros y tersos, uno sobre el otro, el zapatito de tacón oscilando en el aire

_ ¿De verdad se pajeó delante de ti, sobre mi tanga?_ me escribió

_Si….la lefa era toda de él_ respondí

Ella echó la cabeza hacia atrás como si hubiese recibido un insulto o un golpe.

_Mira, chica, mira qué reunión más guay con mis colegas_ dijo

Le pasó el móvil a Nuria, ella lo sostuvo en horizontal entre sus delicadas manos.

_ ¿Qué coño es esto?_ dijo

_Una peña de amigos y una tía buena haciendo un show privado_ dijo

_¡¡Pero qué coño es esto!!_ dijo ella, descruzando las piernas, Fermín miró las piernas con avidez, su coño casi quedó a la vista en esa posición.

_Tres buenas pollas y una tía buena_ dijo Fermín divertido

_Por dios, que asco, toma, cógelo_ dijo ella

_Mira otro poco, aún no has visto lo mejor_ dijo él

_Que puto asco, joder, David te pasó el video ¿no?_

_Claro, chica, le encantan estas cosas, me pregunto si no le gustaran un poco las pollas también_

_Que dices, idiota_ dijo ella, pero seguía mirando

_Joder, chica, estabas que te fundías ¿No? Como te retuerces con las bragas mojadas por mi lefa, lo húmedo que se te ve todito, tía_

_Que puto asco_ dijo ella pero seguía abierta de patas, podía ver su coño desde la cámara, sosteniendo el móvil de Fermín con sus manitas.

_Mi polla es la más grande_ dijo Fermín y colocó una mano sobre la rodilla de Nuria

_Quita, ya, idiota_ dijo ella y le sacó la mano violentamente.

_Joder ¿cuantas veces te corres en este puto video?_ dijo él

_No puedo creer que David, sea tan….enfermo_ dijo ella

_Díselo….díselo a la cámara_ dijo él

_Que puto asco_ dijo ella

Y entonces el volvió a poner su manaza en la rodilla desnuda y bien formada de ella y apretó

Ella puso su manita sobre la manaza de él y quiso quitar la mano de su rodilla, pero no pudo.

_Quita…._ dijo pero esta vez fue un susurro, lastimoso.

_ ¿Alguna vez has tenido tres pollas para ti solita? Tres buenas pollas bien paradas por ti, Nuria, tres pollas de machos de verdad, no como el maricón de tu marido_

_Cállate, sabrás tú_ dijo ella, ahora con la manita sobre la manaza de él.

_Tu sí que sabes ¿no? Una azafata, apuesto que con el piloto y el copiloto, una azafata nuevecita, de veinte años, pibón y ellos dos que se han puesto de acuerdo, una noche de escala, en Roma digamos, para hacerlo más romántico y luego uno que liga contigo y vas a su cuarto, pero allí sorpresa, está el otro y entre los dos, joder Nuria, te deben haber pegado la follada de tu vida ¿No es verdad?_

_Que puto asco es esto_ dijo ella frunciendo la cara, alejando el móvil

_Venga, no seas teatrera, es solo un tío corriéndose, escupiendo lefa por ti, es que con semejante espectáculo que estás dando, niña, con un dedo clavado en el culo como una guarra_

Ella le miró a la cara entonces y suspiró y sus tetones subieron y bajaron junto con su respiración agitada.

Estaba cachonda, yo conocía su carita y su expresión, estaba cachonda.

Y volvió a coger el móvil con las dos manos.

Y él entonces recorrió toda la piernaza de ella con su manaza, esos muslos grandes y musculados que a ella le acomplejaban.

_Quiero que te marches….ahora, puto subnormal_ dijo ella

_Yo me corro el último, joder, que hijos de puta, no veas como me dejaron de pringada la pantalla del televisor, toda lefada, también con semejante zorra con un dedo clavado en su culo_

_No puedo creer que……_ dijo ella pero sin la menor convicción, ya con la voz temblándole

_ ¿Qué? ¿Que no puedes creer tú?_ dijo Fermín y su mano pesada y gruesa bajó por el borde del vestido y tanteó con un dedo, por sobre el borde carnoso del coño.

_Qui…quita la mano de ahí_ dijo ella con voz temblorosa

_ ¿Qué? ¿Qué tenemos aquí, Nuria?_ dijo él y ya un dedo jugaba cerca de su ingle, muy cerca de la raja brillante de su coño

_Para… quita….- dijo ella

_Sigue mirando, no querrás perderte cuando yo me corro, echo mucho, tú ya lo sabes, ya has sentido mi lefa en tu coño, sobre el tanga empapadito, te lo dejé fino ¿recuerdas?_

_No me toques el….coño….para….._

_Pero si estás encharcada ya, Nuria, Uff, como está esto_ la mano de ella quiso retirar la mano de él pero no tenía la fuerza suficiente y creo que tampoco la voluntad.

Un dedo de ese paleto recorrió la raja del coño y escarbó allí un poco, un dedo lleno de curiosidad.

_Para……Fermín….para……te vas a arrepentir….estás en la casa de….un cliente…._ dijo ella absurdamente.

_En la casa de un cornudo, querrás decir_ dijo y su dedo jugó con el clítoris de ella, su brazo musculado y gordo tiraba la exigua tela del vestido para atrás.

Ella cerró los ojos un momento y suspiró.

_En la casa de una zorra, de una stripper, mira que show te has montado con el tanga lefado, zorrita_ dijo él y entonces su otra manaza fue hasta el colosal pecho de ella sobre el vestido y apretó con firmeza.

_Joder, ¿son de verdad? La madre que me parió_ dijo él

_Para….joder….no quiero…._ dijo ella

_ ¿No quieres? Mira cómo se corre el tony sobre la pantalla, sobre tu culo gordo, estás un poco gorda ¿lo sabías?_

Nuria abrió los ojos y miró la manaza sobre su pecho turgente y la mano se metió por dentro del vestido y pensé que las costuras no iban a soportarlo.

_Vas a romperlo, idiota….para_ dijo ella, pero la mano ya estaba dentro del vestido tocando piel, la suave y tersa piel de esas tetazas exageradas.

_Joder, que tetazas más gordas, por más que ejercites este culo todo el puto día, eres una zorra gorda, ¿Lo sabías?_ y entonces la mano sobre el coño hizo un movimiento punzante y ella dejó caer el móvil sobre su regazo y una de sus manitas fue hasta la muñeca de él y quiso detenerle, pero era un vano.

_Para ya idiota, me estas….violando…. ¿No te das cuenta?_

_Nah….no te estoy violando….te gusta jugar con los tíos ¿no es verdad?_

_Quita la mano….._ dijo ella

Uno de los dedos gordos de ese paleto estaba dentro del suave coño de mi mujer e hizo un movimiento hacia adentro y lo penetró, con un obsceno ruido de chapoteo.

_ ¿A cuántos tíos te has cepillado cuando jugabas a la azafata, Nuria? Muchos ¿no es verdad?_

_Para…..para…..._ volvió a decir ella y echó su cabeza atrás hasta golpear con su nuca en el respaldo del sofá.

Pero las manos de él no le daban tregua ahora, una dentro del vestido sobando el voluminoso pecho y la otra metida en su coño, abiertas las musculadas piernas de ella sobre el sofá.

_Coge el puto móvil Nuria, quiero que veas como me corro sobre tu culo, justo cuando dices mi nombre, cuando me pides que te dé por el culo_ dijo él, imperativo.

Ella le miró con temor, con incredulidad

_Que cojas el puto móvil te he dicho_ dijo Fermín, el rostro rojo por la ira

Ella lo recogió de su regazo, con una mano temblorosa, lo puso en horizontal, su espalda se repantingó más sobre el sofá, su otra manita seguía sobre el brazo grueso de ese hombre que la estaba penetrando con dos dedos ahora.

_Mira la polla que te vas a comer Nuria, una buena polla ¿verdad? Ya has probado me lefa, te la has bebido como una gatita, y luego la has sentido sobre tu coño, empapando tu culito dentro del tanga lefado, tengo mucha leche para ti, chica, tengo leche para dejarte preñada si quiero_

Nuria arqueó su largo y ejercitado cuerpazo, miró el móvil con horror y luego a la cara de Fermín, este aproximó su rostro y buscó su boca, ella giró la cara para el otro lado, evitándolo

_Cabrona_ dijo él y aceleró el mete y saca con la mano dentro de su coño.

_Joder…..me voy….me voy…._ dijo

_ ¿Adónde vas tú….azafata, zorra…..adonde es que vas tú?_ dijo Fermín entre dientes y buscó la boca de ella otra vez y otra vez ella giró la cara y el beso de Fermín le babeó una mejilla.

_Me voy……¡¡¡ME VOOOOYYYYY!!!!!!........_ gritó ella y sus largas piernas se cerraron como una trampa sobre el brazo de aquel hombre y este sonreía, sin quitar el brazo de allí, por más que las piernas danzantes de Nuria lo aprisionaran y golpearan, y la otra manaza seguía revolviendo y sobando la tetaza dentro del vestido.

Hice un esfuerzo sobre humano para no correrme, mi polla estaba goteante y pegajosa en mi mano, me estaba masturbando en la puerta de mi chalet de mi soñada urbanización.

_ ¿Quién sería el feliz mortal que vivía en esa urbanización?_ Se preguntaría alguien que pasaba por la carretera, mirando las luces prolijas y las parqueadas y limpias calles.

Nuria se corría sin remedio, entre espasmos y cabriolas de sus musculadas piernas, aquí venía a acabar tanto ejercitarse y fortalecer esos glúteos, este era el corolario de tanta dedicación a ese cuerpo infernal.

Se corrió como una potranca durante unos largos minutos, luego levantó la cara y pareció reconocer con quien estaba, de quien eran los dedos dentro de su coño

_Quita…quita…joder…_ dijo ella y sacó el brazo de ese palurdo de dentro de sus piernas

_Quita…sub normal…._ dijo ella y la manaza de él salió de dentro del vestido donde sobaba la tetaza bestial_

_Joder, chica, como te has venido ¿no? Una corrida exprés, guárdame el video, David_ dijo Fermín entre dientes.

_Has roto las costuras del vestido, subnormal_

_Es que es muy pequeño para ti, tienes unos kilitos de más, no te quedan mal, la verdad que nada mal_

_Subnormal que eres, tengo este vestido desde los 16 años_ dijo ella con pena, acomodándose el vestidillo blanco, sin mirarle.

_Bueno, yo creo que David lo ha disfrutado como un marrano ¿Chico lo has disfrutado?_ dijo mirando a la cámara.

Comprendí que era parte de todo lo que estaba pasando, mi polla dio un respingo dentro de mis calzoncillos, al más leve toque de mi mano me correría sin remedio.

Comprendí que debía responderle, era parte de la comedia que habíamos montado entre los tres.

Tecleé en mi móvil.

Fermín cogió su móvil del regazo de Nuria, lo miró y luego se lo enseñó.

_Mira, es como un espíritu de esos, en las sesiones de espiritismo ¿David estás ahí?_

_Si…_ decía mi escueto mensaje

_Bueno ya ha acabado la función_ dijo Nuria y quiso levantarse, pero Fermín la cogió de una muñeca.

_Oye, no vas a dejarme así ¿no?_ dijo él con fiereza

_Yo ya pasó de todo, que te den_ _Siéntate un momento, preguntemos a David_

_No quiero hacer más nada contigo_ dijo ella

_Oye, que te has corrido bien, podrías hacerme una pajilla_

_Háztela tú, pídele el video este a mi marido_ dijo ella y se cruzó de brazos y de piernas al mismo tiempo.

Fermín acarició una pierna torneada de ella, quien no se resistió.

_Yo creo que debemos dejar que David, decida_

_Eres muy listo tú_ dijo ella, la mano de él seguía acariciando su pierna y luego con el dorso de esa mano acarició el hombro de ella que se estremeció.

_ ¿David estás ahí? Que cachondeo, tía_ dijo Fermín

_Si…_ puse en el móvil

Fermín le enseñó el móvil a Nuria, ella lo miró, los dos cuerpos juntos, pegados, mirando la pequeña pantalla

_ ¿Te has corrido, maricón?_

_No le llames así_ dijo ella

_No…_ puse

_Que suelto de palabra está tu maridito, es que es un espíritu, Ufff!! Que miedo… _dijo él con su voz melosa, de idiota.

Su mano seguía recorriendo el muslo de Nuria, hasta lo rodilla y luego volvía a subir hasta la ingle, ella parecía cerrar las piernas con fuerza y miraba esa mano ir y venir como si estuviese hipnotizada.

_ ¿Quieres que nos corramos juntos? tu mujer me hace una pajilla, tranqui y nos corremos los dos ¿Te parece bien?_

Joder, el móvil temblaba en mis manos, mi polla seguía dura y mojada y era tan doloroso y tan morboso, si lo quería, ver su manita envolviendo la gran polla de ese paleto, apenas podía creer lo que acababa de ver, Nuria corriéndose con la mano de ese tío dentro de su coño.

_si…._ puse en el mensaje

Fermín le enseñó el móvil, con una mano.

_Yo creo que lo ha dejado, claro_ dijo Fermín

_Joder David, ¿tantas ganas tienes de ver cómo le hago una paja a este imbécil?_ dijo ella, mirando a la cámara, su hermosa y perfecta carita, todavía con las huellas de su reciente orgasmo, su boca pequeña y bien formada.

Eso fue doloroso, estuve a punto de decir que no, que Fermín se marchara de una buena vez, ya se había dado el gusto.

Pero yo no estaba solo, mi polla estaba conmigo y a estas alturas ella decidía por mí.

_Si….tengo muchas ganas_ puse

Fermín soltó una risotada y echó la cabeza hacía atrás.

_Me cago en su puta….le has sacado más de dos palabras_

Ella miró hacia abajo, a sus piernas cruzadas, a esa mano que subía y bajaba, acariciando, sobando dejando su marca, sobre la suave y tersa piel.

_Bueno, ya has escuchado al espíritu, una paja tranqui y me voy y luego follas con él, bien a gustito en tu nidito de tres millonardos_

_Vale…..vale…._dijo ella con resignación, con voz temblorosa, miró hacia la cámara.

Fermín se bajó los tirantes de ese jardinero que llevaba y se lo fue dejando caer hasta los tobillos y también arrastró sus calzoncillos con él, sus piernas eran gruesas y musculadas como el resto del cuerpo, pero estaban depiladas y sus huevos, también, se los acomodó con una mano, sobre el sofá, su polla estaba casi erecta, era impresionante, gruesa y larga, descabezada, un poco torcida, deforme.

_Pero no me toques, Eh_ dijo ella

_No te toco, ya te he tocado bastante, no sabes la peste a coño que me ha quedado en los dedos_

_Si me tocas, te marchas y te haces la paja tú solito_ dijo ella

_Preguntemos a David_ dijo él

_David ya no pinta nada aquí_ dijo ella

Me dolió escucharle decir eso y también redobló el morbo, mientras tuviese mi polla en erección podía escuchar las cosas más humillantes y dolorosas, dichas por ella o por cualquiera.

_Bueno, venga, que la verga me va a coger un resfriado_ dijo él

_Que idiota, eres_

_Venga, Nuria, date el gusto, chica, que se te hace agua la boca_

Mi esposa llevó su mano hasta esa polla gorda y estuvo a punto de tocarla y se volvió.

_Creo que no puedo hacerlo_ dijo ella

_ ¿No? ¿De verdad?_

Fermín cerró el puño sobre su polla y se la cascó un poco.

_Cierras la mano y la sacudes un poco, es sencillo_

_No, creo que este es mi límite_

_Joder, tía, he tenido los dedos dentro de tu coño, te has corrido así_

_No soy una máquina, joder, tengo….sentimientos…_ dijo ella, parecía realmente sincera.

Creo que me apiadé, realmente, me sentí un gilipollas.

_Déjalo, no lo hagas_ escribí al móvil de Fermín, pero este no hizo caso de él.

_ ¿Quieres que nos besemos primero?_ dijo él

_ ¿Qué dices? No_ dijo ella

_Nos besamos un poco, para que puedas hacerme la pajilla, me la haces mientras nos besamos_ dijo él

_Ni de coña_ dijo ella, pero se giró hacia él, descruzó las piernas y quedó sentada de lado, las dos piernas juntas una encima de la otra pero de lado, ella recostada y apoyada sobre el respaldo del sofá, su culo quedaba expuesto así, el vestidillo no podía cubrirle.

_Nos besamos, así muy dulce, en plan novios, para que sea más sencillo para ti_ dijo él

_Eres muy listo_

_Venga, yo me pajeo y tu miras, ¿te vale así?_ dijo él de pronto muy comprensivo

_Vale. Haz lo que quiera, pero rápido y te vas_ dijo ella, entrelazando sus bellas manos

_Pero no me mires así, porque me corro en dos segundos_ dijo él y se cogió la polla con fuerza y se la estiró, descabezándola bien.

_Que bobo eres_ dijo ella, pero casi, con dulzura

_Joder Nuria que guapa eres ¿Cómo puedes creer que estás gorda, mujer? si estás buenísima_

Y se dio varias sacudidas en la polla, violentamente.

_De verdad que echas mucho, por cómo estaba el tanga esa noche_ dijo ella

_ ¿Has visto? siempre he sido un puto surtidor_ dijo él, pajeándose, ella lo miraba fijamente, a él y luego a su polla.

Yo estaba cardiaco, miré a las luces de la casa de enfrente por un momento, tenía el portátil sobre mis rodillas y con él me cubría la polla.

_ ¿Por qué no me haces una caricia suave en la pierna, para acelerar el trámite?_ dijo Fermín.

_ ¿Que? Estás loco_

_Solo una caricia, con esa manita tan bonita que tienes_

Ella parecía pensárselo, se mordió el labio inferior y luego extendió su mano.

_ ¿Así?_ dijo y con el dorso de su mano, acaricio el muslo macizo de esa bestia.

_Joder, ya te digo que sí, que cosilla más suave_ dijo el sacudiéndose la polla con fuerza

El dorso de la mano de ella seguía acariciando la gruesa pierna, arriba y abajo, con suma delicadeza, que contrastaba con la fuerza con que él se masturbaba.

_Que piernas que tienes tú_ dijo él

_Son largas_ dijo ella y siempre el dorso de esa manito acariciando la pierna del de mantenimiento.

_Tus rodillas son perfectas, las más perfectas que he visto en mi vida_ dijo él

_Que pelota eres…_

_Oye, ¿por qué no tocas mi pierna con tu rodilla? Solo un poco_

_Me quieres liar, eres muy listo, tú_ dijo ella

_Venga, solo un poco, así me corro de una vez_ dijo Fermín

Nuria se movió un poco hacia adelante, en dirección a él, la perfecta rodilla de esa increíble pierna hizo contacto con la gruesa pierna de Fermín.

Continúa en