El viejo y la arqueóloga parte 7
Nacho no podía evitarlo: necesitaba saber cómo era ella cuando perdía el control. Así que se sentó a escuchar, palabra por palabra, cómo otro hombre la había poseído. Pero lo que empezó como un castigo para su ego se convirtió en una invitación peligrosa, y esta vez, ella no volvió sola.
EL VIEJO Y LA ARQUEÓLOGA Parte 7
_Ufff como se le quedaban los ojos en blanco a tu mujer, ayer, pensé que le iba a dar algo…._dijo el viejo, comía unas olivas cogiéndolas del plato con los dedos gruesos y toscos y bebía un aperitivo.
Eran las once de la mañana en el pueblo, el bar daba a una plaza empedrada y había mesas allí y el tiempo pasaba muy lento.
Era otra visión de lo que Elena me había contado, aquí todo era más vulgar y soez, era lo mismo que ella me había contado pero con otros detalles que para ella no contaban o no había sido capaz de retenerlos en la memoria.
_Me gusta tumbarlas así, de costado, como un saco de patatas, así puedes sobarles bien el chochete, ayuda a que soporten mejor mi polla en el culo, pensar tu mujer, tan chula y tan digna cuando la conocí y allí estaba, tío, con los ojos en blanco, con mi verga entrando y saliendo de su ojete y temblando todita como si le diera un ataque de algo, como un cerdo cuando la matanza y los dedillos de sus pies, joder, eran como pezuñas de cabra, macho, se le ponían duros, así_ dijo y me enseñó los dedos de su mano contrayéndose.
Elena estaría en ese momento dando un paseo con los niños y luego irían a la piscina.
Yo había tenido que quedarme trabajando en el hotel, tenía una comunicación por zoom, impostergable y luego recibí un mensaje de don Eusebio, del burraco.
_ ¿Quieres que hablemos?_
Sí, claro que quería escuchar su versión de los hechos.
Por eso estábamos allí en ese viejo bareto de pueblo, bebiendo un aperitivo, escuchando como se había follado a mi esposa.
_Y luego hice que me montara, quería atracarme de esos tetones, es que son ubres más que tetas, son una bestialidad, la naturaleza que ha creado una cosa así, ya te digo, y ella como se esmeraba, macho, eso es lo que mola, cuando ves una tía que hace merito, que te bota sobre la polla como enloquecida, con sus manitas en mi pecho y dele, para arriba y pa’ abajo, que me dejaba la polla como un palo mojado y luego me buscaba con la boquita, fruncida como el pico de un pato y luego un azote en el culo, pa’ que sienta el rigor de su hombre_
Ya por la noche ella me había contado todo esto, con otras palabras bien distintas.
“Lo monté, más bien diría que monté ese falo enorme, no montaba una persona, sino eso y cuando lo sentí dentro de mí, era como un empalamiento y hasta miedo me daba moverme, pero luego cuando él me cogió de la cintura y me hizo deslizarme con esa cosa dentro de mí, comenzó otra vez esa pérdida de sentido, de la noción de espacio y de tiempo y era algo candente que me atravesaba, un hierro al rojo vivo y todavía me ardía el culo y entonces ese viejo, me cortó el orgasmo y me dijo, póntela en el culo”
_Póntela en el culo, le he dicho y no sabes, joder suspiraba de un modo cada vez que mi polla se salía de su coño, que me daba penita, tranquila hija que será un momento, ya te la meto de muevo y ella misma me cogió la polla y la guio hasta su culo, solo por el tacto, a ciegas y se la fue clavando en el ojete y me miraba fijo y joder, esa carita, le retorcí un pezón empitonado, le di un bofetón en la carita y la sentí como ella sola se empalaba por el culo, centímetro a centímetro_ dijo el viejo
_Y luego te has corrido en su cara…_ dije
_Era algo que quería hacer, pringarle toda la carita de lefa, pero joder, no sabes las veces que se corrió ella antes ¿Se corre tantas veces contigo? Es que no es normal, yo creo_
_No, no se corre tantas veces conmigo_ dije
_Ahora será mi puta, se lo hice decir varias veces, todo el tiempo que os quedéis aquí, será mi puta ¿estás de acuerdo con eso?_
_Si….seré tu puta….lo que tú quieras…..lo que tú digas_
“Se lo dije varias veces, todas las veces que me lo pidió, esto era cuando lo montaba yo de espaldas, sentía su voz, detrás de mí y sus azotes en el culo y yo apoyaba mis manos en sus rodillas huesudas y peludas y botaba sobre él, en cuclillas con su polla en mi culo.
Y luego le tuve que pedir por favor que se corriera de una vez, pues ya no daba más, estaba agotada en todo sentido, físico y moral.
_ ¿Dónde te lo echo?_ me preguntaba
_ ¿Te lo echo en el culo, en la cara, te tragas mi lefa otra vez?_
_Córrete donde quieras…._ le decía yo, no una sino varias veces.
_ ¿Dónde yo quiera? ¿Serás tan guarra?_
Y luego hizo que me saliera de él y se puso de pie y me cogió el pelo y me zamarreo y me arrastró un poco por el suelo de la cueva.
_Yo soy el macho y tú la hembra….que te quede claro…_ me dijo y luego se montó sobre mí y me puso su polla en medio de los tetones y se la acuné así bastante tiempo y luego me puso los huevos en la boca y se los lamí bien otra vez y luego otra vez el culo y se lo chupé hasta la extenuación, su culo amargo, de simio.
Y luego se la meneó delante de mi cara, sentado con su culo en mis tetas.
Y comenzó a descargarse, toda su lefa en mi rostro, pringándome toda la cara, eran como latigazos que aterrizaban en mi piel, cerré los ojos y sentí los chorros de semen impactando en mis párpados y en mis labios y en mi cuello, me había bañado, y al fin acabaron sus gruñidos de cerdo, de animal salvaje al que están sacrificando.
Y luego salimos de la cueva, me sentía sucia, me había limpiado la lefa del rostro con la manta y unos trapos y quiso que fumáramos un cigarro a medias, sobre unas piedras, desnudos los dos.
_ ¿Estás seguro que no vendrá nadie por aquí?_ le he dicho
_No, tú tranquila ¿te duele el culo?_
_Un poco ¿Y a ti te duele la polla?_
_Por esta no te preocupes_ dijo y se la jaló un poco, cuando no estaba erecta, era más impresionante todavía porque le colgaba entre las piernas.
_Volvemos mejor ¿no?_ dije
_Espera, que no hay prisa_ dijo y se acercó y comenzó a besarme, me sentía agotada, no pensé que pudiera hacer, nada, me recosté contra una roca, él se arrodilló y comenzó a comerme el coño, su rasposa lengua de gato sobre mis labios vaginales.
Era como si me limpiara con la boca todo el estropicio que había hecho con su polla.
Al poco rato ya estaba gimiendo, acariciando su cabeza de pelos pinchudos y doblándome sobre él.
Volvió a follarme sobre esa piedra, a plena luz del sol, escuchaba cantar a los pájaros, el rumor del viento, sentía su lengua de gato sobre mis tetas otra vez, luego me cargó sobre su hombro como un saco de patatas y me llevó a la cueva, nada podía hacer y otra vez comenzar, otra vez perder el sentido, otra vez sentir su polla en el coño y luego en el culo y los gritos que me desgarraban la garganta y por momentos no comprender que eran mis propios gritos y jadeos los que me aturdían.
Y una hora y media después era solo una bolsa de huesos y músculos y piel que yacía tirada sobre una vieja manta en ese suelo de arenilla de la caverna.
Esta vez se había corrido dentro de mi culo, sentía todavía el semen escurrirse por mi pierna.
_Que culito más estrecho tienes, creo que te lo he dejado bien abierto ahora, puedes decirle a tu marido que te lo folle_ dijo
_Es hora de regresar, ya está bien ¿no?_ dije
Salí a la luz del sol, con el cuerpo adolorido y caliente, la ropa parecía molestarme después de tantas horas desnuda.
El sendero de regreso fue más corto esta vez.
Subimos al coche, sin decir palabra.
_ ¿Cuantos días os quedáis?_ dijo el viejo
_Tal vez mañana mismo nos marchemos_ dije
_No creo que quieras marcharte_ dijo él.
Llegamos a la puerta del hotel, me había quedado dormida durante parte del trayecto, sentí su mano callosa sobre mi cara en lo que parecía ser una caricia.
_Voy a cambiarme ¿luego me llevas al pueblo?_ dije
_ ¿Quieres ir a la piscina?_
_Si, no he visto a mis hijos en todo el día_ dije
_Eres una buena madre, eso se ve…_dijo, pensé que se estaba quedando conmigo pero lo decía en serio.
_Subo contigo, quiero ver cómo te pones el bikini, estás volviendo locos a varios con él_
_ ¿Con el bikini? No puedes subir_ dije
_El conserje es amigo mío, no hay problema_
Entramos al hotel, pero no había nadie en la recepción, subimos por la escalera.
_Me voy a duchar, espera, aquí….._ dije
El viejo miraba todo con curiosidad, no parecía la misma persona de la caverna.
Me metí en la ducha, cerré los ojos, dejé que el agua caliente cayera por mi cuerpo desnudo y exhausto, no me sentía más limpia que antes, salí de la ducha con una toalla envolviéndome, el viejo estaba mirando la televisión sentado en la cama, con su camiseta verde agujereada, sus pantalones bastos y mugrientos.
_ ¿Qué haces aquí? Te dije que te quedaras en la sala_
_Elena, mi niña, tú eres mi puta, no solo en la caverna, sino en todas partes_ dijo
_Será mejor que te marches, cogeré un taxi para ir al pueblo_
Él se puso de pie, vino hasta mí.
_Quítate esto, no me canso de verte en pelotas_ dijo y me quitó la toalla.
_Estás bien hecha, muy bien hecha, voy a follarte…._
_No tienes final ¿Eh?_ dije
Pero ya lo tenía sobre mí y nos besamos y se iba desnudando mientras me besaba y me sobaba el culo, me dio un azote, me metió los dedos en el coño, mi cuerpo reaccionaba más rápido que mi mente.
Me tiró sobre esta misma cama y me pegó la comida de coño más brutal que recuerde, agradecí la comodidad de un colchón debajo de mi espalda, el viejo estaba de rodillas en el suelo, al borde de la cama y con sus brazos largos, de orangután me azotaba las tetas mientras me comía enterita.
Yo tenía un pie sobre uno de sus hombros.
No había acabado de correrme cuando me giró sobre la cama y ya me estaba follando, detrás de mí, estiró mis brazos y me empotró salvajemente durante unos minutos.
_Bueno, te voy a dar por el culo, en la misma cama que compartes con el cornudo….._ dijo
Comenzó besarme el culo, no se cansaba de mí, eso me gustaba, mi vanidad se sentía halagada, aunque mi cuerpo ya no pudiera con mi alma.
Y luego cogió un poco de aceite que quedaba en la botella y me echó en el culo.
_Baja un poco la grupa, no seas como esas mulas tercas…_dijo, le hice caso, pegué mi barbilla sobre el colchón.
_Fóllame y córrete de una vez, no puedo más…._ dije
Volvió a sodomizarme y esta vez su polla entró con muy poco esfuerzo y casi no sentí dolor, era verdad, el maldito cabrón había acostumbrado mi culo a su enorme pollón.
Y luego comencé a gemir como una perra.
_AHHHHH!!!!.....sigue….sigue…….AHHHHHHHH!!!!_
_ ¿Quieres que me corra o sigo follándote?_ me decía en plan chulo
_Fóllame….no pares….no pares….cabrón…_ le decía yo, otra vez me había hecho olvidar de todo, del cansancio, del dolor, de mi familia, de todo.
_ ¿Ahora me dices que no pare?...... ¿Cómo puedes ser tan zorra?....dime…. Elena, cariño ¿Cómo puedes ser tan zorrón?_
Volví a correrme, luego cuando me vi en el espejo, noté que tenía unas ojeras enormes que debí retocar con maquillaje.
_Te has tragado toda mi lefa otra vez, estás exprimiéndome como una naranja, chica_ dijo el viejo tumbado sobre la cama.
_Mueve de ahí, que quiero llegar a la piscina de una vez_ dije
Comencé a ponerme el bikini.
_Ponte el negro, es mi preferido_ dijo él, por el bikini.
Y cuando comencé a subirme el short, me detuvo.
_Nada de pantaloncitos, vas a venir en el coche conmigo así, en bikini, quiero que todos te vean así, como una furcia de esas de los concursos de belleza, cuando bajes conmigo_
Decidí darle el gusto, me había follado tan bien, que se lo merecía”
Me encontré con Elena y los niños, por las calles del pueblo, de camino a la piscina, ella les había comprado algo de ropa en una tienda.
Los niños se nos adelantaban corriendo por las tranquilas calles.
Nos mirábamos ella y yo como dos extraños, sin saber cómo retomar después de su relato y del relato del viejo.
_ ¿Nos marchamos? _
_Tal vez sería lo mejor_ dijo ella
_Las cuevas, los hallazgos arqueológicos ¿Qué hay de todo eso?_
_Creo que todo eso se ha acabado aquí ¿para qué fingir?_ dijo ella
_He estado hasta recién con don Eusebio, ya te puedes imaginar_
_ ¿Las cosas que dice de mí?_ dijo ella con cierta preocupación, llevaba un short y unas sandalias bajas y una camisa de manga corta, alguien, un hombre la estaba mirando desde la acera de enfrente.
_Dice que tenías los ojos en blanco….._
_Joder, que impresión….al menos no he podido verme….._
_Yo en cambio tengo mi mente llena de todas esas imágenes tuyas con el viejo_
_ ¿Quieres verme?_
_ ¿Verte con él? ¿Follando dices?_ dije bajando la voz, aunque los niños se habían alejado bastante, estábamos llegando a la piscina
_Si…..ya que hemos hecho tantas cosas, faltaría esa…._
_ ¿Y después? ¿Seguiremos siempre así?_ dije, con cierta angustia
_Eso no puedo saberlo, Nacho, no puedo hacer futurología, pero míralos, tenemos dos niños hermosos que criar y te sigo amando, aunque todo esto sea una locura_
_No sé si quiero verte con él, no sé si pueda soportarlo_
_Solo lo decía…..como una posibilidad_ dijo ella
Pero me daba cuenta de algo, ella quería volver a follar con él.
Luego estuvimos en la piscina, el viejo no fue por allí, su compadre, el tuerto nos miraba de una manera torva y esquiva.
Por la tarde dimos otro paseo con los niños por la zona de la cascada, el primer sitio en el que habíamos visto a don Eusebio.
Pero no lográbamos tomar la decisión de marcharnos de allí, estábamos como varados en el espacio y en el tiempo.
Al regresar de la piscina por segunda vez, nos encontramos con el maldito viejo en el hall del hotel.
Elena se acercó para hablar con él.
Detrás de ellos el conserje no les perdía pisada, era un hombre turbio, de mirada huidiza.
Elena parecía realmente gigante al lado de ese viejo, era una jirafa al lado de un rinoceronte.
Sentí dentro de mí una corriente de tensión sexual, habían follado, se habían lamido las partes íntimas, se habían chupado los jugos mutuamente y ahora estaban hablando uno frente al otro como dos personas civilizadas, como dos desconocidos, pero entre ellos ya habían caído toda las barreras de los convencionalismos.
Ella era una mujer casada, madre de dos niños, una elegante y culta profesora universitaria que había sido sodomizada en una maldita cueva por este maldito neandertal.
Me acerqué a ellos.
_Hola don Eusebio ¿Cómo está usted?_
El viejo me miró con desagrado.
_Hola Nacho ¿Qué pasa chaval? le estaba comentando a tu esposa que esta noche hay otra verbena en el pueblo, y que podríamos vernos_
_No tenemos con quien dejar a los niños_ dije
_Es que eso le estaba comentando a Elena, me he encontrado con Tere y la chiquilla podría quedarse con vuestros hijos hoy, aquí en el hotel_ dijo el viejo
_No es necesario que usted nos arregle la vida_ dije, Elena me miraba muy seria y sin decir palabra.
_Yo solo quería ayudar, porque tal vez sería un buen momento para que los tres podamos compartir algo_ dijo
Joder, el puto viejo se quería follar a Elena en mi presencia, era un puto pervertido, no iba a consentir en eso.
_Gracias pero no, esta noche será la última que pasaremos aquí, mañana nos iremos_ dije, Elena seguía sin articular palabra.
_ ¿Tan pronto? Venga chicos, todavía quedan cosas por hacer_ dijo el viejo
_ ¿A qué cosas se refiere?_
_No sé, podríamos visitar la cascada o ver algunas locaciones turísticas, a unos kilómetros de aquí hay una pequeña iglesia abandonada_
_A la cascada hemos ido hoy y las iglesias no se abandonan en ningún sitio_ dije
_Bueno, no es una iglesia realmente, solo una pequeña capilla abandonada_
_Ya es tarde, debemos almorzar y preparar todo para el viaje_ dije
_Vale, nos vemos luego_ dijo el viejo y le dio un beso en cada mejilla a Elena quien se inclinó para saludarle
Nos dimos un apretón de mano y pude notar el aire belicoso que había entre nosotros.
Subimos en el ascensor esta vez.
_ ¿Por qué le has dicho que nos marchábamos? no habíamos hablado de eso_
_Bueno, yo creo que venimos hablando de eso, desde hace unos días_
_Quiero decir que no habíamos decidido nada, a eso me refiero_
_ ¿Quieres quedarte y vernos con ese viejo?_
_Es mejor que hagamos lo que tú quieras_ dijo ella, muy seria, la conocía bien, no estaba cabreada, solo se mostraba glacial cuando algo no le gustaba.
_Si quieres, puedes ir tú, a encontrarte con él digo_
_ ¿Qué dices Nacho?_ dijo ella, quise cogerla de un codo, pero siguió andando.
_Oye mamá, Aitana no quiere darme el móvil para jugar_
_Cuando uno tiene un dispositivo el otro debe aguardar su turno, tú has estado con ese chisme todo el día_ le dijo Elena a Lucas
_Pero lo quería ahora_
_Bueno, vamos a ducharos los dos, dejad eso ahora_ dijo Elena y cogió en brazos al niño.
El mal humor que pudiera tener conmigo no se trasladaba a los niños, me gustaba eso de ella, muchas cosas me gustaban de ella, cuando discutíamos no pretendía hacer una carnicería conmigo, era la persona más racional y equilibrada que conocía y sin embargo se había corrido con la polla de ese animal dentro de su culo.
Estaba celoso, era evidente, eran celos y rabia lo que sentía y envidia contra el viejo de que se la hubiera podido follar de ese modo salvaje, como yo no lo había hecho nunca.
No quiero decir que el sexo hubiese sido malo entre nosotros, habíamos tenido nuestras tardes y noches memorables.
Pero nunca sus ojos se habían puesto en blanco conmigo ¿y qué? ¿Se había convertido en zombi acaso? ¿Necesitaba eso?
No, no lo necesitaba ¿Y ella?
Ella no quería marcharse, ella quería follar con ese viejo otra vez, estaba claro eso para mí.
Me serví una copa del frigorífico, íbamos a tener una cuenta abultada que pagar culpa de esa pequeña nevera.
Miré la provisión para la noche, haría falta bastante alcohol para la espera.
Elena había dejado a los niños en el baño.
_Elena….-
_ ¿Qué?_ dijo ella
_ ¿Quieres quedar con ese viejo esta noche?_
_ ¿Qué? ¿Cómo una despedida? ¿Me das permiso por una noche?_ dijo ella acomodando la ropa de los niños
_Si…. ¿Está mal eso?_
_No sé lo que está mal o no_ dijo ella
_Creo que quieres estar con él y yo…. creo que no quiero verlo….._
_ ¿No quieres verlo? Pero tú has sido el que inició esto…….pero está bien….lo entiendo….mira vamos a dejarlo así…no quiero hacer nada que te lastime_ dijo ella y entro al baño, escuché las risas de nuestros hijos y una reprimendas dichas por Elena en tono cariñoso.
Fuimos al pueblo, la fiestecilla apenas comenzaba, no había orquesta ni música en directo esta vez.
Era un pueblo que tenía ganas de festejar al parecer.
Elena llevaba un vestido suelto, con escote cerrado y la falda por la rodilla.
Comimos en un puesto callejero, unas salchichas y chorizos y unos bocadillos.
Nos cruzamos por allí, con el amigo del tuerto, el macilento, el que siempre estaba con él en la piscina y nos hizo una inclinación de cabeza.
Regresamos al hotel, tampoco nos pusimos inmediatamente a la labor de hacer las maletas.
Los niños cayeron rendidos en sus camas nada más llegar.
_Creo que voy a ducharme otra vez, hace mucho calor aquí…_ dijo ella.
La notaba un poco apesadumbrada y fastidiada, más triste que otra cosa.
Me puse en su lugar, otra persona me hubiera comido el coco para volver a ver a ese viejo, pero ella no era así.
Tampoco podía decirme, mira, me muero de ganas de volver a follar con esa polla enorme que tiene el maldito viejo entre las piernas.
Elena apareció en el cuarto, completamente desnuda, secándose el pelo con una toalla.
Verla aparecer así de repente nunca dejaba de estremecerme.
Era una escultura griega, era la perfección hecha carne, en realidad no era perfecta, sus tetazas eran exageradas, las curvas de su culo eran demasiado arqueadas, sus nalgas eran demasiado carnosas para ser perfecta.
Pensé en ella con don Eusebio, follando en la cueva, cogiendo sus muñecas y estirando sus brazos, penetrándola y al verla vestirse, coger un tanga y ponérselo para dormir, tuve una erección.
De repente los celos y la rabia daban lugar a otra cosa.
_Quiero que vuelvas a estar con él…..si tú quieres….._
_ ¿Otra vez con eso? Déjalo, no es que me muero por ello…..no pienso todo con el coño…._ dijo bajando la voz
_ ¿En qué piensas? Porque algo debes pensar digo yo_
_Déjalo Nacho, no insistas con eso_ dijo ella
_Mira_ dije y cogí su mano y la llevé hasta mi polla erecta dentro de los pantalones.
_No me extraña_ dijo ella
_ ¿El qué no te extraña?_
_Que vosotros pensáis con la polla….y luego cuando la erección se acaba….bueno, ya sabes lo que quiero decir…._
_ ¿En qué piensas Elena? Dímelo…_
_No pienso……no se trata de pensar….._ dijo ella y se sentó al borde de la cama, sus tetazas hicieron ese efecto de aplastarse contra el torso pequeño con todo su peso y luego remontar hacía arriba, con alguien tirando con un hilo invisible de los pezones hacía el techo.
_Ponme una copa, anda…._ dijo ella y se cruzó de piernas
Serví un vodka con zumo de naranja.
En el hotel se encargaban de reponer esa bebida, ya conocían nuestros gustos.
Le alcancé el trago, ambos bebimos.
_ ¿De qué se trata?_ dije
_Son como pantallazos, estoy hablando contigo y de pronto me aparece la imagen de ese hombre y se me eriza la piel y no puedo creer que haya pasado todo lo que pasó_
_No puedes creer que te haya follado como te folló_ dije
_Si quieres ponerlo de ese modo_ dijo
_Mira, llámalo, folla con él esta noche y luego lo dejaremos atrás, cuando regresas me lo cuentas, mañana nos marchamos de aquí, a la noche podemos estar en Madrid y lo dejaremos aquí, no hace falta llevarlo con nosotros_
_Mira tú, que fácil me lo pones, estás pensando con la polla, venga_ dijo ella
_De verdad te lo digo, no será un trato o un nuevo orden de cosas entre nosotros, nada de eso….quiero que lo hagas…….yo te esperaré aquí_ dije
Le di su móvil, ya habíamos bebido la segunda copa.
Ella sonrió, cogió el móvil.
Por un momento pensé que no lo haría, jugueteó con el móvil entre sus manos largas y afiladas.
_Hola ¿Eusebio?_
Escuchaba la voz del viejo muy difuminada, pero se escuchaba con claridad.
_Hola Elena, ¿Qué pasa hija? ¿No puedes dormir?_ dijo el viejo
_Estaba pensando en que podríamos vernos…..por última vez, ya que mañana nos marchamos….-
_ ¿Si? ¿Y Nacho está de acuerdo con eso?_
_Si….está de acuerdo…._ dijo ella, seguía cruzada de piernas, solo con el pequeño tanga puesto y las tetazas desnudas y la copa vacía y sudorosa en la mano.
_Me gustaría que llevaras puesto el vestidillo que te regalé…..ya que es la última vez…_ dijo el viejo
_Es que ese vestido es muy pequeño y debo llevarlo sin ropa interior…._
_Por eso te digo, niña, sin braguitas ni sujetador, como dios te ha traído al mundo, cariño….._
_Bien……. ¿cómo haremos?_ dijo ella y me miró de reojo, con el móvil en la orejita.
_Paso a buscarte, en media hora estaré allí_ dijo el viejo.
_Bueno ¿estás seguro de esto?_ dijo ella
_Si_ me acerqué y nos besamos.
Y luego la vi embutirse en ese pequeño vestido, sin tanga, sin sujetador, sus tetazas parecían reventar las costuras y la falda era muy corta, si se inclinaba se le vería el comienzo de los cachetes del culo, y todo muy ceñido, comprimido dentro de la tela.
Elena se maquillaba todavía frente al espejo, cuando escuchamos el motor del coche del viejo.
Ella bajó sin despedirse de mí.
Fueron horas eternas y pesadas, creo que ya casi estaba borracho cuando finalmente me dormí.
Sentí las sacudidas de la mano de Elena en mi brazo.
_Nacho, ya estoy aquí…._ dijo su voz
Abrí los ojos, traté de enfocarla con la mirada, no llevaba puesto el vestidillo sino una camisa vieja, de hombre.
Su maquillaje había colapsado en el rostro y aún así era una máscara lívida y bellísima.
_ ¿Qué ha pasado?_ dije
_Fuimos hasta una casa en las afueras_ dijo ella, se quitó la camisa de hombre, vi que sus pechos tenían marcas, de azotes, de bofetones y luego se puso en pie y llevaba unos vaqueros viejos y se los quitó vi que sus nalgas estaban enrojecidas también, el puto viejo la había azotado con ganas.
_El viejo, se ha pasado tres pueblos esta vez…_
_Sí que lo ha hecho…_ dijo ella
_ ¿Te ha hecho daño? iré a buscarle y……
_ ¿Crees que es tan sencillo jugar con los neandertal?_ dijo ella
_ ¿Qué quieres decir?_ dije incorporándome sobre mis codos
_ Que hemos ido a esa casa y había una cama y me he quitado los zapatos y el viejo me pidió que bailara sobre ella, mirando hacia la pared…… y luego me pidió….que me levantara el vestido, lentamente y lo hice y entonces escuché una voz a mis espaldas.
_Que buen culo que tienes….mueve esa culo zorra_
Y giré la cara, pues esa voz no era la de don Eusebio_
_ ¿Quién coño estaba allí?_ dije
Elena me miró, una expresión indescifrable tenía en el rostro.
_Era el otro viejo, el tuerto, el encargado de la piscina_
Continúa en
- Relato #242142— title-regex: contiguous parts (6 -> 7)
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