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El viejo y la arqueóloga parte 6

Elena tiene que contarle la verdad a Nacho, pero la memoria de la cueva y la fuerza bruta del viejo aún queman en su piel. Mientras él espera la confesión, ella revive cómo el placer prohibido la desarmó por completo.

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EL VIEJO Y LA ARQUEÓLOGA Parte 6

No había llegado a desmayarme, pero Elena me dijo luego que estaba muy pálido.

Dile que te cuente, las palabras del viejo resonaban en mi cabeza.

Dile que te cuente, nunca había temido y deseado tanto una cosa al mismo tiempo.

Regresamos al hotel, ella supervisó el baño de los niños y recién cuando les dejó instalados en su cuarto con permiso para recluirse en sus tablets, procedió a ducharse.

Pero cuando yo mismo salí de la ducha, ella estaba tirada sobre la cama flanqueada por nuestros dos niños y le enseñaban unos dibujos.

_Mira esto, mamá. ¿Tú que crees que es?_ le preguntaba Lucas y luego Aitana le enseñaba otra cosa, todo tenía sentido si pasaba en algún momento por la mirada de su madre, luego me lo enseñaron a mí.

Fuimos en coche al pueblo y cenamos unas hamburguesas ellos y unos filetes nosotros y también una ensalada porque Elena quería que los niños comieran sus vegetales y su fruta.

Pero no hubo caso con Lucas y acabamos pidiendo una porción de tarta de fresas para compartir.

El que nos viera pensaría que éramos la imagen misma de una familia feliz y sin preocupaciones.

Es que lo éramos.

_Que tenso estás Nacho, debemos coger esto como lo que es, solo eso…_ dijo ella en un momento, los niños se habían alejado y corrían delante de nosotros.

_ ¿Y qué es?_ dije

_Una locura de verano, que no volverá a repetirse, solo eso_

¿Solo eso? Pensé para mis adentros.

Por fin regresamos al hotel, ella se encargó de acostar a los niños, estaban muy cansados y rápidamente se durmieron.

_Estas machacados los pobrecitos, Lucas se durmió en el coche_ dijo ella

_La vida al aire libre, el aire del campo_ dije

Elena se quitó el short de color blanco que llevaba, observé el tanga pequeño, la tira de tela metida en medio de las nalgas opulentas.

¿Realmente el viejo le había dado por el culo?

_Has follado con ese viejo, finalmente_ dijo

_Si, sabes que si…._ dijo ella y se desabrochó el sujetador y sus tetazas hicieron ese efecto de siempre de caer y luego erguirse de súbito, orgullosas.

_Desde anoche sabías que había plantado esos objetos_

_Si….de alguna manera lo dio a entender, no es que lo reconociera directamente, pero quise hacer un último intento_ dijo ella

_ ¿Desde anoche sabías que ibas a acabar follando con él?_

_A ver, cariño, tú has comenzado con esto, primero le dices esa mentira al viejo, de que somos una pareja liberal, tienes fantasías de que folle con ese animal, me insistes para que vaya al cine con él, luego todo sigue su curso, lo que te duele es que ya no lo controlas, yo tampoco lo he podido controlar, no es que he llegado aquí pensando en que iba a follar con otra persona que no fueras tú_ dijo ella

_Te repito la pregunta, Elena ¿Desde anoche sabías que iba a acabar follando con él?_

Ella me miró con detenimiento, lanzó un suspiro hondo, miró a un punto fijo y luego volvió a mirarme, ese ojazos rasgados y oscuros.

_Si…..lo sabía…..sabía que no podría contenerme…_ dijo

No dije nada, ella entró en el baño, escuché el ruido del váter, los distintos ruidos conocidos que sabes que hace tu mujer cuando está en el baño, el cepillado de los dientes, por ejemplo, el buche de agua, el grifo abriéndose.

Me serví una copa del frigorífico, habían repuesto ya las bebidas de la noche anterior.

Preparé un vodka con zumo de naranja para ella.

Ella regresó del baño, llevaba una camiseta amplia, sus tetones bailaban una danza enloquecida, en libertad y ocultos.

_Apaga la luz como ayer_ dijo ella, aceptó la copa que le ofrecía, bebió un largo sorbo.

Nos acostamos uno al lado del otro en la cama mirando el techo, cogió mi mano, era como sumergirnos en un viaje espacial.

La media penumbra inundó el cuarto con una luz azul.

_Todo lo que te cuente, lo que diga a partir de ahora, ten en cuenta que no quiero que sufras y si te duele o no lo soportas, me lo dices y lo dejo_ dijo ella

_Está bien, quiero que lo cuentes todo, no te ahorres detalle_

“Ascendimos por las sierras como siempre, esos senderos que se bifurcan que solo ese viejo conoce, a veces creo que trata de perderme a propósito, que siempre coge caminos distintos para llegar al mismo lugar.

Si me hubieses preguntado en ese momento mientras caminaba si estaba dispuesta a follar con don Eusebio, te hubiese dicho que ni loca, me daba asco más que cualquier otra cosa, desde que subí a su coche, el solo pensar en lo que había sucedido la noche anterior me horrorizaba, pero a la vez había algo por dentro, el recuerdo, la sensación de ese orgasmo que había tenido con su polla en la boca, con su dedo clavado en mi culo.

Pero a la vez le miraba fumar, mientras conducía, y me decía que jamás podría follar con él, apenas hablábamos, como si las palabras ya estuviesen de más, la relación entre nosotros era distinta definitivamente.

Y luego descendimos del coche y comenzamos a andar y yo le seguía detrás, miraba los grandes trancos que daba con sus piernas cortas, como usaba el bastón para impulsarse y seguir subiendo, a veces por senderos estrechos y empinados, no parecía tener especial apuro en llegar.

Por momentos miraba las vistas increíbles, el paisaje de encinas y robles, los valles pedregosos y pensaba lo que deberían sentir los antiguos al trepar por estas piedras, con esa preocupación constante por la supervivencia que tendrían y nosotros en cambio no.

Nuestras preocupaciones van en otro sentido.

Y finalmente llegamos a la cueva y entramos y caminamos iluminados por la luz que entraba por la abertura y había algo raro en el lugar y luego pasamos por una abertura interna y todo se volvió más oscuro, entonces el viejo esta vez encendió una antorcha que llevaba en el bolso, no la linterna a pilas que solía llevar y la encastró en unas piedras.

Y me di cuenta que estábamos en otra cueva, no la de las veces anteriores.

_ ¿Qué es esto?_ dije

_Me gusta este lugar, poca gente lo conoce_ dijo y cogió una segunda antorcha y la colocó entre otras piedras.

_ ¿Para qué me has traído aquí?_ pregunté ridículamente, era obvio para que me había traído allí.

_El suelo de esta caverna es de una arenilla muy fina_ dijo

Era verdad, era muy extraño eso, a veces solía suceder, pero en este caso era como si alguien le hubiese quitado todas las piedras y guijarros.

_Quería excavar en la otra cueva_ dije

_Es inútil que lo hagas, yo he plantado las piezas que has encontrado_

_Entonces es mejor que regresemos_ dije

_Espera ¿Qué apuro hay?_ dijo y se acercó, di un paso hacia atrás por instinto.

_Lo de anoche estuvo bien ¿no crees?-

_Si……_le dije

_ ¿Por qué no te quitas la ropa?_

_No…….no he hablado con Nacho sobre hacerlo……bueno….si, me ha pedido que no hiciera nada…._

_Él te ha pedido que no folles ¿y tú? ¿Qué quieres tú? ¿O debes hacer todo lo que él quiera?_

_Lo de ayer fue un error…..no debió suceder…..-

_Joder, como te quedaba ese vestidillo_ dijo y se quitó la gorra y luego la camiseta verde esa que siempre lleva

_ ¿Qué haces?_ dije, pero el verlo con el torso desnudo me descolocaba, en esa situación, porque ya le había visto en la piscina

_Ya que no quieres quitarte la ropa, me la quito yo….._ dijo y arrojó las sandalias de caña y se bajó los pantalones y no llevaba calzoncillos, su polla que ya estaba morcillona, osciló levemente y no pude evitar estremecerme al verla.

_No hagas eso, joder….si piensas que vas a lograr algo con esto…_ dije y evité mirarle, pero esa polla entre sus piernas que no dejaba de crecer atraía mi mirada como un imán.

Y otra vez le miré y así completamente desnudo, a la luz de las antorchas, con las sombras que se proyectaban en las paredes de piedra de la cueva recordé lo que tantas veces me habías dicho.

_Tiene razón Nacho…_ dije

_ ¿Sí que dice Nacho?.... ¿Qué dice el cornudo?_

Me molestó que hablara así de ti y entonces traté de castigarle.

_Que pareces un neandertal…..un hombre prehistórico….._

_ ¿Si? ¿Tenían polla grande los prehistóricos?_ dijo y avanzó hacía mí y sus ojos estaban dilatados y sus cejas me parecieron más peludas y primitivas que nunca, a la luz de esos fuegos que cambiaban de forma parecía realmente un neandertal, los brazos largos, las piernas cortas y nervudas, se cogió la polla con una mano, la tenía completamente erecta.

_Déjame ir…._ dije, dando otro paso hacia atrás

_Enséñame las tetas y luego te marchas_ dijo

_Ya las has visto…_ dije

_Y por eso quiero verlas otra vez_ dijo

Me desabroché la camisa mientras se sobaba la verga, esa enorme verga descabezada.

Y luego llevé mis manos atrás y me desabroché el sujetador, que es muy grande, reforzado, para trabajar y este cayó por mi espalda y todavía llevaba la camisa puesta.

_Aparta la camisita, eres muy tetuda, joder, demasiada teta pa’ una arqueóloga_

_ ¿Esto querías ver?_ dije y abrí mi camisa

_Las mejores perolas que me he comido y que me voy a comer_ dijo y me sentí orgullosa de ellas, de mis propias tetas, plenas, pesadas, con los pezones empitonados.

_Tócatelas, sóbatelas bien…._ dijo el viejo.

Y comencé a acariciarlas, creo que nunca las había sentido así, como cuando amantaba, parecían hinchadas y llenas de leche, pero no era de leche de lo que estaban llenas, apenas me cabían en las manos y retorcí mis pezones, sin dejar de mirarle a los ojos de loco, y a la polla sobada por su mano callosa y entonces lo deseé intensamente, que me tocara con esas manos, que sobara mis pechos como yo lo estaba haciendo ahora.

_No quiero follar contigo…….siempre pensé…..que jamás le pondría cuernos a Nacho, ni de lejos…._

_Lo que uno piense, hija mía, no tiene la menor importancia_ dijo él

Seguí estirando mis pechos, apartando la camisa, un gran calor me envolvió.

_Hace calor aquí dentro, no es fresca como la otra cueva…._ dije

_Será que te estás quemando por dentro…._ dijo él

Mojé mi dedo para luego pasarlo por mi pezón, no podía creer estar haciendo esto.

El viejo cogió su bolso raído que siempre llevaba y sacó de allí una botella de plástico.

_Necesitas un poco de lubricación extra, hace mucho calor, porque el sol da directamente sobre las rocas del techo_ dijo y avanzó hacía mí.

_No temas, no voy a tocarte…..hasta que lo pidas…._ dijo y estaba tan cerca que sentí que me faltaba la respiración y entonces le quitó el tapón a la botella y derramó un líquido sobre mis pechos.

Era un aceite bastante espeso.

_Espárcetelo por las tetazas…._ dijo y se apartó con esa botella en la mano

_Estás loco…._ dije

_Hazlo_ dijo él y me esparcí ese aceite por el pecho, estaba fresco, se me escapó un pequeño suspiro, miré mis pechos, estaban quedando brillantes y húmedos.

Me sobé las tetas completamente aceitadas ya.

_A qué se siente bien ¿verdad?_ dijo

_Ahora quítate los pantaloncitos, todavía no te he visto bien el culo, eso me lo debes…._dijo

Ya estaba todo yendo a una velocidad que no lo podía detener, no podría, de ninguna manera, iba a hacer todo lo que me pedía, siempre lo había sabido.

Entonces se escupió la polla, un gordo salivazo en la cabeza morada de la polla y ese gesto que hubiera debido darme asco me puso tremendamente y me desabroché el short y comencé a bajarlo.

_Date la vuelta, quiero verte el culo…._ dijo, haciendo el gesto de girar con el dedo índice.

Y entonces me giré y comencé a bajarme el short y estaba temblando, no podía evitarlo.

_Espera, quítate la camisa antes, lentamente_ dijo

Comencé a hacerlo, la dejé caer al costado.

_Vaya espaldita que tienes…_ dijo él

Y luego comencé a bajarme el short.

_Joder, eso es un pedazo de culo, que nalgas, andas en culo por la vida…… porque ese tanguita, vamos, que es una tira de tela clavada en el ojete…_ dijo, no me importaba lo soez que era, me ponía eso.

Sentí como la piel tiritaba, a pesar del calor, sentí un frio intenso y un escalofrío.

Y luego el chorro del aceite ese cayendo por mi espalda y luego sus manos callosas esparciendo el líquido espeso.

Y luego sus manos haciendo contacto con la piel de la cadera y la cintura y luego sus manos esparciendo el aceite por mi culo y era una sensación de plenitud sentir sus manos en mi culo, esparciendo el aceite y los callos de sus manos se frotaban en la suave piel y se introducían por los pliegues de abajo hacia arriba y levanté una pierna, en forma involuntaria y él seguía aplicando ese aceite, de forma impersonal, parecía estar cumpliendo un trámite, como si no se excitara y luego un golpe sordo en mi nalga.

Un golpe de su polla que golpeaba allí como una especie de porra.

Estiró el tanga y lo montó sobre una de mis nalgas, sus dedos gruesos recorrieron el coño y pellizcaron el clítoris.

Apoyé mis manos en la roca que tenía enfrente e incliné mi cuerpo, sacaba culo, no era eso mi intención, pero lo estaba haciendo, mis piernas flaquearon, sentí las manos del viejo acariciar mis pechos desde atrás y un beso en la espalda y sentí su aliento pesado en mi oreja y el roce de su polla en el coño y luego la cabeza de su verga se frotaba en mis labios vaginales y me empujó sobre la roca, perdí el equilibrio, mis pechos se aplastaron sobre la dureza del mineral y otro nuevo roce de la dureza animal de la cabeza de esa polla y luego la sentí introducirse en mi coño.

Lentamente, poco a poco.

Me estaba follando, me está follando pensé, estoy follando con este viejo.

Y entonces su mano en mi pelo y un tirón fuerte para que levantara la cabeza, mis ojos se encontraron con la pared de piedra, iluminada fantasmalmente por las antorchas y un movimiento del viejo a mis espaldas y se hundió dentro de mí, fue como si me abriera en dos mitades.

No pude evitar gemir, su mano seguía jalándome del pelo.

_ ¿Qué me dices ahora? ¿Esto esperabas encontrar en la cueva? Mira como entro en la cueva de tu coño…..así_

Sentí las paredes vaginales abrazar esa enormidad y estirarse y acoger con dolor y placer esa monstruosidad y el tiró más fuerte del pelo y mi espalda se arqueó.

Y volví a gemir y ya era un grito.

_AHHHHHH!!!!!........_

Y un chorretón de aceite resbalando por mi culo

Y la polla resbaló dentro y fuera y mi respiración se acompasó con ese vaivén de su polla entrando y saliendo, marcando un camino, haciendo una huella húmeda y dura a la vez.

_Pues te la voy a meter toda…..ahí te va….hasta los cojones…._dijo y se hundió a fondo y un nuevo tirón de pelo y un azote.

PLASSS!!!!

Y luego el PLOP…..PLOP……de la pelvis al chocar con mis nalgas y luego ya perdí la conciencia, fueron unos minutos en que todo se nubló, no podía pensar, ni recordar, solo escuchaba sus insultos y sus azotes y alguien gritaba dentro de esa cueva y desde algún remoto lugar de la conciencia comprendí que era yo quien gritaba y la fricción de esa polla enorme dentro del coño y acto seguido me estaba corriendo y el viejo me sostenía para que no cayera completamente sobre la roca y luego me había girado y me estaba besando con él, las piernas me seguían temblando, de un modo anormal, recordé que algo me había dicho él cuando yo me estaba corriendo.

_Como te tiemblan las patas…_ o algo así

Y su boca sobre mis pezones y los contornos de la cueva volvían a ser más definidos, había sido un orgasmo como nunca había tenido, prácticamente había perdido la conciencia.

Me comía las tetas con avidez, los dos de pie y su cabeza quedaba justo a la altura de mis pechos y acaricie ese cráneo que me pareció tan grande como su polla y mi mano recordó su miembro y lo busqué y lo envolví con mi mano y estaba completamente húmedo por el aceite ese y por mis flujos y los suyos.

_Te gusta mi polla ¿verdad?_

_Me encanta…..lo sabes cabrón….sabes la polla que tienes…._dije e incliné mi boca hacía él y nos besamos, él estaba completamente desnudo pero yo todavía no.

Se arrodilló y me quitó el tanga, levante una pierna y luego la otra para que pudiera sacarlo, lo tiró cerca de su bolso, luego se lo llevaría con él, como un trofeo y después comenzó a desanudar los cordones de mis borceguíes y me los quitó también y las medias y mis pies desnudos parecieron fascinarlo, me levantó un pie y se lo llevó a la boca y lamió los dedos y acariciaba la planta del pie y el tobillo como si nunca hubiese visto un pie de mujer.

Es un neandertal que nunca ha visto un pie de mujer homo sapiens, pensé.

Y luego se puso en pie y nos volvimos a besar, su lengua jugaba con la mía y sus labios cubrían los míos y me mordió levemente el labio superior, es terrible que te cuente esto, pero el coño me latía, todo mi cuerpo temblaba quería tener su polla dentro de mí, otra vez.

_Fóllame……fóllame….._ se lo pedí, me humillé, dos veces.

_Tu maridito no te folla así…ni de cerca….._ dijo

_No….fóllame……_ volví a decir

Me levantó una pierna y la llevó hasta su cadera y su polla es tan larga que a pesar de la diferencia de altura pudo penetrarme en esa posición y apoyé la planta del pie en su pierna peluda y sentí un escalofrió recorrer todo mi cuerpo cuando sentí su cabeza gorda invadirme.

Y me cogió del culo y me levantó en el aire y de pronto sentí su polla taladrarme como una estaca, como una lima de hierro, todo un calor denso me envolvió, estaba montada sobre él, tiene una fuerza tremenda a pesar de ser pequeño de estatura, me aferré a su cuello sentí mis piernas bailar en el aire y mi coño completamente invadido hasta los huevos de ese hombre haciendo tope en mi ingle y en mi culo y luego un vaivén arriba y abajo y otra vez la pérdida de conciencia, sentir que el mundo se nublaba, que la penumbra de esa caverna se hacía más oscura y difusa.

Mis pechos aplastados contra su cara, su lengua lamiendo la piel de las tetas y luego los pezones y sentí que le estaba ahogando con mis senos y él gruñía de satisfacción y me dejó caer en todo mi peso corporal sobre su polla y por poco me desmayo.

Y dio unos pasos hacia adelante y me sentó en la piedra en la que yo había estado apoyada antes y me folló duramente, busqué sus culo de simio con mis manos y lo hundí más adentro de mí, pero ya lo tenía clavado hasta los cojones, me había desfondado, sentí la punta de su polla en mis riñones, golpeando allí y el miedo se mezclaba con el placer y otra vez me desmadejé sobre su hombro, lloraba, estaba gritando y llorando.

Y la fuerza que tiene es brutal, no piensa cuando folla, en ningún momento, es solo una fuerza animal que quiere poseerte y la posesión es como una forma de aniquilación también.

Despertaba de cada orgasmo como si viniera de algún lugar lejano y sus besos eran casi dulces ahora.

Se salió de mí y echó una manta sucia sobre la arenilla, estaba en el centro de esas rocas y de esas antorchas.

Me hizo arrodillar, vi sus pelotas delante de mi cara, no hizo falta que me ordenara nada, sabía lo que debía hacer, lamí sus pelotas y su pene, todo su bolsa escrotal y me metí su enorme polla en la boca, saturada de mis propios olores y me la comí, se la mamé y chupe y él levantó una pierna y la apoyó sobre una roca y metí mi cabeza en lo más recóndito de su culo y besé su culo oloroso y oscuro y comí allí como una cerda, mi nariz se pegaba a sus huevos, mi lengua rebañaba todo el sudor y el flujo que brotaba de allí.

_Ahora te voy a follar bien a gusto_ dijo y me hizo poner en cuatro patas sobre la manta y luego lo sentí hurgar con su pene en mi coño detrás de mí.

Y la ansiedad y el deseo por lo que estaba por venir, nunca había sentido esto antes, ese deseo de tener su polla dentro de mi coño todo el tiempo.

Y cuando finalmente me invadió una vez más lancé un suspiro de alivio y satisfacción, no podía estar sin esa cosa dentro de mí, no lo concebía.-

Y entonces me cogió de los hombros y comenzamos a cabalgar, éramos solo él y yo y su polla percutiendo mi cuerpo y mis pechos se golpeaban uno con otro de una manera ridícula, sin dignidad y sentía sus manos callosas en mis hombros, tirando de mí, exigiéndome, clavándose hasta lo más hondo de mi cuerpo.

_Fóllame…..fóllame……_ grité

_Eso hago, cariño…..eso hago….._ dijo y cogió mis muñecas y las tensó y simplemente quedé con mi torso suspendida en el aire, rota como una marioneta a la que le han cortado los hilos.

_¡¡¡AHHHHHHHH!!!!!!.......¡¡DIOS!!!!......._

_¡¡¡¡GRITA CONDENADA…..QUE NADIE TE VA A ESCUCHAR AQUÍ!!!......_

PLASSSS!!!........PLASSSSS!!!!

Mis tetazas se azotaban entre ellas, colgando obscenamente

_AHHHHH!!!!.....CABRÓNNNNNN!!!!!!........ME VOY A CORRERRR……-

_CÓRRETE…..PUTA DE MIERDAAAA!!!!!!......._ Gritó, no es que fuera tan agresivo verbalmente, me insultaba en el grado justo y una vez que me hube corrido, me atrajo hacía si y me besó en el cuello y en la boca, sentía sus rodillas en las plantas de mis pies desnudos, mi pecho se pegó a su pecho desnudo pero al ser más alta que él, mi cuello cayó sobre su hombro, ahora sus manos acariciaban mis pechos y retorcían mis pezones y luego me dio un par de bofetones.

Y sentí el plástico de la botella entre medio de nosotros y un chorro de aceite se vino a perder por mi culo y mojó la manta y luego sentí sus dedos penetrando mi culo y quitó su polla de mi coño y otra vez esa sensación de vacío.

Una sensación de vacío inexplicable, de desconsuelo, de tristeza casi.

Y su boca sobre la mía, me besaba como comiéndome, en medio de pequeños mordiscos sobre mi labio.

_ ¿Cuánto hace que no te dan por el culo?..._ dijo

_Mucho tiempo….._dije

_ ¿Con tu marido?...._

_Con un novio de muy joven, solo dos veces….._ dije

_ ¿Tenía una polla como la mía?_

_No….no como la tuya…..-

_Te va a doler entonces ¿estás dispuesta?_

_ Si…..estoy dispuesta……_

No sabía por qué lo aceptaba tan fácilmente, como si él se hubiese ganado ese derecho, de darme por el culo, alguien que me había hecho vivir esos orgasmos, que tenía esa verga clavada en mi coño, tenía el derecho de follarme por donde quisiera.

No fue que lo pensara realmente así en ese momento.

Quería darle todo lo que quisiera, quería desintegrarme en él otra vez, quería perder la conciencia nuevamente.

_No me vengas luego con que no puedes caminar ¿eh?..._ dijo en plan muy chulo

_No seas bestia…_ dije y nos morreamos.

Estaba completamente desnuda en esa caverna, nunca me había sentido tan indefensa, tan sin nada que me protegiera y a la vez, me sentía segura con él porque tenía la fuerza suficiente para poseerme y protegerme.

Estaba en la cueva del troglodita y estaba a punto de darme por el culo.

Pensé en ti por un momento y me sentí tremendamente culpable.

Pero ya no había vuelta atrás.

Y luego la polla que salía de mi coño, lentamente y el viejo que me depositaba sobre la manta, con las dos piernas juntas de costado, acarició mi cara, con dulzura.

_Tú tranquila….no va a dolerte, solo bromeaba…._ dijo. Le vi de rodillas detrás de mí, el torso panzón y peludo y mis brazos y mis tetones se juntaron en esa posición, de costado.

_Pon tus manos debajo de las rodillas….- dijo y el primer roce de la punta de la polla sobre mi culo me hizo retraer toda, como un molusco dentro de su concha.

_Shh!!….no tengas miedo…._ dijo don Eusebio y acarició mi frente y apartó un mechón de pelo.

_Que guapa eres…..muy hermosa…..muy guapa….._dijo

Vertió un poco más aceite sobre mi culo y luego sobre su polla.

Otra vez la cabeza de su polla chocó con la entrada de mi culo.

Yo estaba casi en posición fetal, las rodillas flexionadas, de costado sobre la manta, la arenilla del suelo era muy suave.

_Pídemelo….Elena…..anda….._ dijo

_Métela….- dije

_Eso es……eso es….._

_Métemela por el culo……_ dije y cerré los ojos como si hubiese dicho una blasfemia imperdonable

La cabeza de su verga hizo presión en mi ano y empujó.

Y sentí dolor y todo mi cuerpo se tensó.

_Serás mía ahora y luego vas a hacer todo lo que te pida….._

_ ¿Quieres…….. más?_ dije, temblando de pies a cabeza

_Tú misma vas a querer más, ya lo verás_

_Des….pacio_ dije

Y entonces volvió a empujar y sentí que me abría, me desgarraba.

_Ayyyy!!!!......._

_Solo es la cabezota…..solo eso……así…._

Volvió a empujar y esta vez mi culo se tragó toda esa cabeza completamente y sentí que luego mi ano se cerraba sobre el tronco de la polla, atrapándola, como si hubiese caído en una trampa.

_Ya está en su madriguera….._dijo el viejo

Como una alimaña, pensé y puse una mano en su pecho y él cogió mi mano y la apoyó sobre mi cadera, su mano callosa sobre la mía y volvió a empujar.

Y esta vez sentí que la polla resbalaba y un dedo del puto viejo tocó mi clítoris, delicadamente y sentí que estaba a punto de explotar nuevamente.

Y don Eusebio volvió a empujar, me estaba dando por el culo, me estaba sodomizando lentamente, las penetraciones eran más profundas cada vez, su dedo seguía jugando sobre mi clítoris.

Sentí como otra vez, todo volvía a nublarse a mí alrededor, la cueva perdía sus formas de piedra, las antorchas perdían luminosidad, algo explotó dentro de mi cerebro, cegándolo por completo.

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