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Mi mujer me pide ayuda (3)

Despierta con la cuñada en su cama y el deseo encendido, pero el verdadero juego comienza cuando suena el móvil: es su esposa. ¿Podrá mantener la farsa mientras ella lo usa para fingir placer con otro hombre?

emilio18K vistas8.7· 19 votos

A la mañana siguiente, nos despertamos mi cuñada y yo desnudos abrazados en la cama. Me entró esa erección matutina que despertó a mi cuñada

- Buenos días

- Hola buenos días

- Veo que también se te ha despertado “manolito” – y con la mano empezó a acariciarme a “manolito”, mi polla

- Es que tenerte tan cerca así es muy tentado y más por la mañana

Nos empezamos a besar, metiendo la lengua uno dentro de la boca del otro, de manera que parecía que le queríamos quitar la lengua al otro con la nuestra. Los pezones que se habían despertado relajaditos, en seguida se le pusieron duros, y empecé a acariciarle y a estrujarle las tetas, que parecía que la iba a ordeñar. Se puso encima de mí, de forma que mi polla dura quedaba en su raja, sin penetrarla, y empezó a mover de forma que mi polla acariciaba su clítoris. Yo aprovechaba para apretar sus tetas y lamerlas como si estuviera a la espera de que soltaran leche. El placer era tal que ni nos dimos cuenta de que mi polla se había metido ya en su vagina. Y empezó a moverse con más intensidad

- ¿Yo no me dices nada?

- ¿Perdona? – dije yo sí saber a qué se refería

- ¿Ya me has despedido? ¿Ya no soy…?

- Tú siempre serás ya mi puta

Y empezó a moverse con mucha más intensidad y las tetar se la movían como unas maracas. De repente la sonó el móvil. Se estiró para cogerlo de la mesilla, pero sin sacarse la polla

- Es mi hermana, tu mujer – dijo a la vez que se le ponía una sonrisa pícara

Yo quería parar, pero al estar ella encima poco podía hacer

- Hola, hermana, ¿cómo estás?

-…

- Mmmm pues por aquí – hablaba mientras me estaba follando

-…

- Bueno… ufffff tuve un problema con el médico y lo hemos tenido que retrasar

-…

- Mmmm a ver si puede verme mañana o pasado, pero no sé si será tarde o no

-…

- Oye mmmm qué marido más maravilloso tienes, qué respetuoso. Me está ayudando mucho. Me dice que no me preocupe

-…

- Ooooh mmmm sí estoy bien

-…

- Ok hablamos en otro momento

Y dejó el móvil en el colchón para seguir follándome

- ¡Qué puta eres! Cómo engañas a tu hermana

En ese momento suena mi teléfono y era mi mujer

- No hagas ruido por favor

Pegó tres brincos fuertes, que era lo que la quedaba para correrse por la excitación de esta hablando con su hermana a la vez que se follaba a su cuñado y soltó una cantidad de fluidos que más tarde nos hizo cambiar las sábanas

- Hola, cariño – dije después de descolgar el móvil- Qué pronto llamas

- ¿Dónde estás?

- En la casa de tu hermana, en la habitación que tiene al lado de la cocina, donde tiene el carro de la compra y demás y que tenía una cama pequeña, ¿te acuerdas?

- Sí, sí, pero desde ahí no nos oye, ¿verdad?

- No no, no nos oye – miro a mi cuñada, que ya no estaba encima de mí pero que se estaba llevando mi polla mojada por su corrida a su boca

- Estoy preocupada por ella, Acabamos de hablar y la he notado triste. Me parecía que sollozaba y todo. Seguro que estaba llorando. ¿Qué ha pasado?

- ¡Que al médicooooo – me ha mordido el capullo! – se le pasó la cita y tu hermana con lo ilusionada que estaba se le ha venido todo abajo

- ¿Qué te ha pasado?

- Deeeebeee ser algo deeee la cobertura – la muy zorra me estaba mordiendo el capullo a la vez que me estaba haciendo pajas y otras de metía la polla hasta el estómago casi

- Ok. Oye, ayúdala. Si hace falta adelanto mi vuelta y me voy con vosotros

- No te preocupes, todo bieeennn. Yo creo que mañana o pasado todo solucionado

- Jolín con la cobertura. Vale, ya hablamos, Besitos

- Besitos

Mi cuñada me miraba con ojo de perra en celo

- Zorra, que casi haces que tu hermana se diera cuenta

- Mmmmm me pone muy cachonda hablar con ella mientras te follo

- Y si…

- Anda, calla – y dicho eso me plantó el coño en la boca para que se lo chupara para hacer un 69. Me daba mordisquitos

- Me estás haciendo daño

- ¿Ay, perdona – dijo con voz pícara y se la metió hasta el fondo de la garganta – Mejor así?

- Sí, mejor

En seguida se me puso como un palo

- Espera que esto te va a aliviar más, es más calentito, húmedo y suave

Se tumbó a mi lado, dándome la espalda y se metió la polla en el coño. Empecé a follarla desde atrás

Volvió a sonar el teléfono. Esta vez era su marido

- No pares sigue igual – me dijo

- ¿Cómo?

- Que siguas igual, no pares de follarme

Y empezó a hablar con su marido con el teléfono en manos libres

- Mmmmm hola, cariño

- Uy. ¿Hola, que haces?

- Ooooh que me he levantado supercaliente pensando en ti y me he tenido que masturbar

- Mmmmmm. ¡Qué bien suena eso!

- ¿Te apetece hacerlo conmigo?

- Es que voy conduciendo. Dame 10 minutos que tardo en llegar a un área de servicio y te llamo. No te corras, ¿vale?

- Vale, te espero

Colgó y como si la hubiera dado algo salió corriendo al baño. Volvió con una cuchilla y me quitó todos los pelos que tenía en el pubis, la polla, los huevos, el ano y demás de la zona

- ¿Qué has hecho? Ahora qué la digo a tu hermana porque me fui de casa como siempre he estado, porque a ella le gustan con pelos

- Pues le dices que para la muestra de semen te tuviste que depilar porque si caía un pelo estropeaba la muestra. ¡Y punto!

Lo dijo tan firme y segura que no pude decir nada. Me volvió a hacer una paja para que se pusiera dura de nuevo y me la llenó de aceite

- Haz lo que yo te diga

- ¿Pero no eras tú mi puta?

- Y lo soy, pero ahora tienes que hacer lo que yo te diga. Túmbate detrás de mí, tápate con la sábana y que sólo quede tu polla al aire

- Pero…

- Calla

Sonó de nuevo el teléfono, era el marido de mi cuñada, pero esta vez en videollamada

- Hola, cariño, ya he parado

- Hola, pues yo no, mira – y abriéndose de patas dejó ver la polla de Manuel metida en su coño y los huevos colgando

- ¿Y eso?

- Me la he comprado porque no podía pasar un día sin pensar en tus folladas

- OooooH. Pues mira – le mostró su polla y se empezó a masturbar

- Mmmmm qué grande la tienes, mira como esta entra y sale de mi coño

- Cómo me gustaría que fuera real y que fuera la mía

- A mí también – dijo ella a la vez que me dijo bajito que la mía era mucho mejor

- Dale dale

- MMMMM mira como se mete, Ooooh sigue – me estaba dando mucho morbo estar follándola mientras su marido se está pajeando pensando que su mujer es está metiendo un dildo

- Me voy a correr mira – esa frase me hizo que a mí me entraran también ganas de correrme, y mi polla comenzó a temblar

- ¿Tan pronto, NO PUEDES AGUANTAR UN POCO MÁS? – dijo refiriéndose a los dos al notar que también me iba a correr

- No puedo aaaaaaaaggggg – dijo su marido corriéndose

- Pues mira esta – y haciéndome una paja a la vez que la tenía dentro para que me corriera, hizo que soltara toda la leche dentro de su coño. - Esta tiene los huevos de una leche que se parece a la de verdad y que se vacía calentita dentro. Mira como chorrea. – Y sacando mi polla dejó que el semen saliera de su coño para que lo viera su marido

- Mmmmmm qué rico

- Lo malo es que es de un solo uso y la tengo que tirar, cuando llegues ya no estará aquí para metérmela por el culo mientras me follas. – el imaginarme eso hizo que me fuera a empalmar de nuevo

- Uy, si parece que se mueve sola – dijo él

- Sí es que se está vaciando, pero ya para – y me dio un pellizquito para que parara

- Bueno, a la vuelta te espera una buena follada dura de esas que nos gustan. He comprado por aquí esposas y látigos para atarte y azotarte en el culo que tanto te gusta – ahora entiendo las marcas con las que la veíamos muchas veces

- Vale mi amor. Muac - y colgó

Nos dimos una ducha rápida y nos fuimos de compras

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