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Mi mujer me pide ayuda (2)

La ducha ya no es para limpiarse, sino para sucumbir. Con el agua cayendo sobre sus cuerpos, ella le recuerda quién manda y él, hipnotizado, acepta cada orden sin resistencia.

emilio16K vistas8.9· 22 votos
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El anterior relato, termina con mi cuñada y yo tumbados en el sofá después de una buena follada de coño y culo

Decidimos que lo mejor era ir a ducharnos, porque estábamos todo sudorosos

- Ven y dúchate conmigo Manuel. Ya hemos follado, así que no tiene sentido que ahora tengamos que ducharnos por separado

Nos metimos en la ducha y mi cuñada no usa esponja. Se moja el pelo, se pone el champú y al aclararse el pelo la espuma del champú cae rodeando sus tetas, pasando por su vientre y resbalando por su coño. No podía dejar de mirarla

- ¡Venga Manuel, dúchate! Estás todo sudoroso. Toma, dame jabón por la espalda

La empecé a enjabonar la espalda y al llegar a sus nalgas, impresionantes nalgas, me quedé embobado

- Anda trae que ya te lavo yo – dijo mi cuñada

Se quitó el jabón que la quedaba en el cuerpo y la quedó un cuerpo brillante por el reflejo del agua y un pelo húmedo super erótico. Estaba completamente hipnotizado

- Manuel, estás bien?

- Sí perdona, es que siempre me has llamado la atención, pero nunca pesé que estarías tan buena

- Anda, venga, no digas esas cosas

- Es cierto, cuando al principio te veía en tangas, o el día que te vie todos los pelos del coño me ponías muy caliente

- Lo hacía a posta

- Ya ya, pero es que estás más buena y espectacular ahora

- Anda vamos a terminar

Cogió el jabón y empezó por la espalda, mientras yo me lavaba la cabeza. Cuando iba a aclararme el pelo, me dio la vuelta y empezó a lavarme el pecho, el vientre, las piernas y volvió a subir para agarrar mi polla

- Ha estado metido en mi culo, y hay que lavarlo bien – dijo con tono pícaro

Usó el jabón para hacerme una paja con la excusa de lavarme. Qué movimientos tan armoniosos para producir tanto placer. Los ojos se me cerraban de placer. De repente abro los ojos y veo que se está poniendo de rodillas, poniéndose jabón entre las tetas y metiendo mi polla entre ellas

- Creo que aquí se lavarán mejo jejejjejeje

- Seguramente. Tú sabrás que pareces experta en usar esas tetas – dije yo. Al momento me dio la sensación de que había dicho algo inadecuado

- ¿Me estás llamando puta?

- Yo no…

- Pues sí, soy tu puta para que hacer lo que quieras conmigo

Según me dijo esto, mi polla se puso como un sable. Me empezó a hacer una buena cubana. La longitud de mi polla permitía que a la vez que mi polla ascendía entre sus tetas ella se la metía en la boca. Qué maravilla de tetas, de boca y de cubana. Estaba que iba a derrumbar después de tanto placer. Pasó directamente a hacerme una paja con una mano, aunque polla tenía para hacerla con las dos, porque con la otra empezó a masturbarse ella. Qué rico verla como me hacía una paja mientras se metía los dedos en entre sus labios y masajeaba su clítoris. Qué delicioso ver cómo esas grandes tetas de movían al ritmo de las manos

- Ooooooh mi puta que bien lo hacer

- Mmmm síiii, vuelve a llamarme así

- Puta, zorra. ¡¡¡Cómo sabes hacerlo!!!

- Pues espera

Me apoyó en la pared mientras que sólo con la boca me hacía una mamada hasta la garganta y con sus dos manos se masturbaba: con una se acariciaba el clítoris mientras que 3 dedos de la otra se los metía en la vagina. La visión era espectacular y mi cabeza perdía el sentido

- ¿Puta, sólo puedes meterte 3 dedos? Métete 4

- Sí mi señor – dijo ella, e inmediatamente se metió 4 dedos y continuó con mi polla en la boda

- ¿Si te has metido 4, no podrás meterte la mano?

- Estaba esperando que me lo pidieras

Con una mano me agarró la polla para no perder el equilibrio, y la otra, poco a poco, se la fue metiendo. No paraba de chillar de placer y tuvo un orgasmo intenso que le sirvió para terminar de lubricar la mano y que la pudiera meter hasta la muñeca

- ¿Te gusta así?

- Sí mi putita, muévela

Empezó a mover la mano y mi polla también empezó a moverse con espasmos

- Mmmmm está viva

- Es que me calientas mucho

- Mmmmm pues espera y verás

Empezó a mover nuevo la mano y volvió a tener otro orgasmo mientras me iba haciendo una paja

- Ya no puedo más, ahora la puta quiere que la pagues. Ya me llenaste antes los otros agujeros, ahora lléname la boca

Me agarró la polla ahora ya con las dos manos, pajeándome mientras me hacía una mamada.

- Prepárate que me voy a correr

- Te estoy esperando

Y se la metió hasta el fondo de la garganta. La corrida que me provocó fue tan grande que no la dio tiempo a tragar y le salió semen por la nariz. No pareció que le resultara algo nuevo, porque sin poner cara rara cogió con un dedo el semen que salía de la nariz y se lo llevó a la boca

- Vaya, quería escaparse esto, con lo rico que está tu leche