Xtories

El jefe parte 2 (relato)

Desde la oscuridad del archivero, la mirada del protagonista se clava en la traición de su novia. No es solo una infidelidad; es un espectáculo de sumisión y poder donde el miedo y el placer se entrelazan, y él, en lugar de actuar, se convierte en cómplice silencioso de su propia humillación.

Lanfasone125K vistas9.3· 36 votos

EL JEFE Parte 2

El viejo tiró del pequeño cursor hacía abajo y Mara dio como un pequeño salto hacia adelante.

_No….espere….no está bien….._dijo

Pero el viejo no hizo caso y deslizó el cursor hacía abajo y la cremallera se abrió y vi aparecer la piel blanca del pecho y el vientre y el viejo siguió hacia abajo y las tetazas emergieron, como buscando afanosamente la libertad, no se le veía el pezón, pero los pechos eran tan grandes, tan imponentes que se desbordaron en cuanto se aflojó la presión del ceñido mono de color rojo brillante.

Mara giró la cabeza hacía el viejo y luego miró hacia abajo a la mano gorda y sebosa que sostenía el cursor de la cremallera entre los dedos.

_Joder, niña…. ¿dónde vas tú con todo esto…..?_ dijo el viejo

Las tetazas blancas, carnosas estaban casi fuera de la protección del cuero sintético.

Mara respiró agitadamente, los pechos se movían de un lado a otro como si tuvieran vida propia.

_ Bueno….ya está bien ¿no?_

El viejo subió el cursor hacía arriba, lo hacía con la mano derecha y Mara estaba a su izquierda, así que tenía su corpachón de foca inclinado hacia ella.

Subió el cursor de la cremallera lentamente y era tan chocante ver su mano sobre el cuerpo de ella, aunque no la estuviese tocando directamente, el cursor hizo tope arriba, muy cerca del cuello.

_Así estás bien cerradita….-_dijo el viejo y sonrió

Y luego volvió a deslizar el cursor hacía abajo, muy lentamente, Mara miró los dedos tan cerca de su cuerpo, de su propia piel y se sobresaltó y se estremeció, me jodió ver ese temblor involuntario y la posterior sonrisa del puto viejo.

La cremallera volvía a abrirse y era como las subidas y bajadas de una montaña rusa, me producía una especie de vértigo, ver como la tela se iba separando y luego la piel tan blanca y tersa que iba apareciendo, la suave piel entre las tetas y la piel nívea del vientre, hasta que se le vio el ombligo y Mara resopló ¿excitada? ¿Asqueada?

_Bueno….que ya está bien…. ¿no?....- dijo con voz temblorosa, pero ya media teta derecha asomaba más de la cuenta y parte de la areola rosada emergió por un instante y luego volvió a meterse para dentro, como si tuviera timidez de mostrarse por entero.

_Que bonitos piececillos tienes…_ dijo Don Benito y jugó con la pequeña hebilla de la sandalia y comenzó a desabrocharla.

_Pero ¿qué hace?..._ dijo ella, pero su voz no podía sonar muy convincente, con ese mono abierto hasta el ombligo y prácticamente con los pechos al aire.

Ella seguía con las piernas cruzadas y esa larga y poderosa pierna que estaba montada sobre la otra era la que el viejo intentaba descalzar.

La sandalia cayó al suelo con un ruido sordo, el pie quedó al desnudo, los dedos pequeños y bien formados, la pierna enfundada en el mono fuertemente ceñido hasta el tobillo.

_Apoya el pie sobre el sofá, cariño…..venga_

_No……ya está bien….- dijo ella

_Venga, que estarás más cómoda…._ dijo el viejo y cogió el pie desnudo con la mano izquierda y lo apoyó sobre el sofá, la pierna derecha de Mara quedó flexionada y la izquierda, extendida, todavía apoyada en el suelo, pero sus piernas habían quedado bien abiertas y se le veía el coño hinchado, marcado por el mono tirante y ajustado.

Yo miraba todo como en un estado de trance, hasta el día de hoy me pregunto por qué no intervine, por qué no paré todo aquello, pero ya hasta cierto punto tenía vergüenza de haber estado observando durante tanto tiempo y no haber hecho nada.

Y para qué negarlo, estaba subyugado también, había sido hechizado por el morbo irreal de la situación, no podía creer como mi novia estaba siendo manipulada por ese viejo detestable.

Entonces el viejo se arrodilló a los pies de Mara y le quitó la otra sandalia y ella le miraba la calva cabeza con extrañeza, como si no lograra comprender que hacía ese viejo de traje y corbata, arrodillado frente a ella, quitándole el calzado, siempre con la cremallera del mono bajada hasta el ombligo, respirando agitadamente.

Y luego el viejo le colocó la pierna izquierda sobre el sofá, la planta del pie desnudo apoyado en el mismo, las dos piernas flexionadas.

Y volvió sentarse a su lado, un poco agitado por el esfuerzo, llevaba todavía ese traje gris con el que andaba por la vida y la corbata de color ladrillo y sus ojos era casi dos pequeñas rayas como si fuera japonés, el rostro abotargado y con bolsas bajo los ojos.

_Así déjame verte, mira que bien…_ dijo y le separó levemente la rodilla izquierda, abriéndole las piernas y otra vez pude observar cómo se le marcaba el coño a Mara, abultado, la tela de cuero sintético casi haciendo presión sobre los labios vaginales, estaba desnuda debajo, no llevaba el tanga de costumbre.

_Estás más cómoda, así….a que si…._ dijo el viejo

_Bueno….creo que ya debo…..-

_Espera…._ dijo el viejo y llevó otra vez su mano pesada hasta el cursor de la cremallera, como si fuera a tirar hacia arriba, pero apenas jugó con él y luego presionó con el dedo índice sobre el ombligo de mara y tiró hacía arriba, haciendo el mismo camino que había hecho la cremallera pero con el dedo índice sobre la piel, lentamente, veía como el dedo grueso como una salchicha marcaba la suave piel y recorría camino hacia arriba y pasaba por entre medio de las tetazas blancas y opulentas y rozaba lentamente los bordes de las tetas.

Mara miraba ese dedo recorrer ese canal, como hipnotizada.

_Arriba…….y abajo…..- dijo el viejo y comenzó a bajar con el dedo presionado sobre la piel.

Era el dedo de la mano derecha y con la mano izquierda cubrió el pie desnudo de mi novia.

_Que bonitos piececillos…_volvió a decir y el dedo siguió bajando y al llegar a la altura de las tetazas apoyó todo el dorso de la mano entre medio de los pechos y acarició allí lentamente, acariciaba los bordes de las tetas y siguió bajando con el dorso de la mano y luego la giró y siguió con el dedo hasta el ombligo.

_Tienes unas tetas perfectas… ¿Lo sabes?...._ dijo el viejo

_No….son perfectas……_ dijo ella con la voz temblorosa, la mano izquierda del viejo atrapó el pie derecho de Mara, apoyado sobre el sofá y lo apretujó.

_Y tienes unos pies perfectos también y unas tetazas, joder, si no son perfectas…._ dijo el viejo y volvió a recorrer el camino de la cremallera hacía arriba y mara se tensó toda y vi su vientre hacer un movimiento muscular involuntario.

_Joder….para……_ dijo ella y cogió con su manita el brazo derecho de ese hombre que seguía hacia arriba.

_ ¿Que pare qué?...._ dijo don Benito, se escucharon aplausos y vítores que venían del evento de abajo y luego una musiquilla un poco más estridente.

_Esto no está bien….._dijo ella mirándole y joder, parecía que le estaba implorando, que tuviera piedad de ella ¿Por qué?

_ ¿No está bien por qué?_ dijo el viejo y ahora tenía el dorso de su mano velluda entre medio de las tetas, sintiendo su calor y el grosor de esas maravillas, justo en el medio, como si fuera una paso fronterizo en el camino hacia arriba y le hubieran detenido allí.

_Que….no….no está bien….._ dijo ella, con la mano larga y estilizada sobre la muñeca del viejo

_ ¿Por qué?.... ¿porque te está gustando?....-

_No……._ dijo ella.

Entonces la sangre se me congeló en las venas.

El viejo metió la mano por dentro del mono y vi el bulto de su mano gorda y pesada apretujando y cubriendo el pecho izquierdo de Mara.

_Joder, chica, ¿dónde vas con semejante paquete?_

_Para……para ya……_dijo ella con voz vacilante, mientras la mano del viejo seguía frotando el pecho por dentro del mono

_Como tienes los pezonazos, eh guarrilla…._ dijo él

_Mmmmm!!!........_ gimió Mara y cerró los ojos, la mano izquierda seguía frotando y apretujando el pie desnudo de mi novia y la mano derecha pasó ahora del pecho izquierdo al derecho, por dentro del mono de cuero sintético, veía yo la teta estirarse y adaptarse a la caricia del viejo y parte de la areola se hacía visible por momento en esos estiramientos y ella abrió los grandes ojos azules y le miró, asombrada de lo que estaba pasando.

_Que perolas que tienes, cariño….ya te digo yo…._ dijo don Benito

_No le cuente esto a Josema….._ dijo Mara y eso me dolió realmente

_Descuida, nunca lo sabrá…._ dijo el viejo y entonces atrajo la rubia cabeza, cogiéndola de la nuca y la besó, las bocas se encontraron y el contraste de ese rostro abotargado y de morsa con el delicada y anguloso rostro refinado de Mara casi me hace trastabillar y caer del archivero.

El ruido del beso resonó en la habitación, un sonido de chupeteo acuoso, soez.

La mano seguía recorriendo y amasando las tetazas por dentro del mono y haciéndolas salir hacia afuera en esos tirones y retorcijones.

_No…..espera……no…….déjame….._dijo ella

_ ¿Qué pasa ahora, pequeña?_

_Que no está bien esto….yo amo a Josema y no soy una zorra cualquiera…._ dijo Mara

_Claro que no eres una zorra cualquiera…_ dijo el viejo y cogió el cursor y tiro de la cremallera hacía arriba, cerrando otra vez el mono.

Se miraron durante un momento, ella dejó caer una rodilla, cubriéndose parte del coño, como poniendo una barrera defensiva.

_Ponte de pie, camina un poco para mi…._ dijo el viejo

_ ¿Quieres que camine?_ dijo ella

_Si, anda, camina un poquillo por mi oficina…_

Mara se puso en pie, estaba descalza, con la melena rubia un poco más revuelta y salvaje que de costumbre, los ojos brillantes.

Por dios, ese mono rojo se pegaba a su cuerpo como una segunda piel, iba desnuda debajo, todo era de un morbo tremendo, brutal, las formas redondas de su culo y de sus tetones comprimidos dentro de la prenda, tetones que habían sido sobados por las manos pesadas de mi jefe.

_ ¿Quieres que camine?_ volvió a decir ella

_Ve hasta mi escritorio y vuelve….- dijo don Benito y se repantingó en el sofá.

Mara caminó descalza hasta el escritorio, muy seria, circunspecta como si estuviera en un desfile de moda, desde el salón de eventos, la música sonaba de forma machacona.

El viejo fue siguiendo el sinuoso caminar y las formas del culo, prieto dentro del mono y se tocó levemente la polla por sobre el pantalón del traje, cuando ella no miraba, llevaba el blazer desabrochado y se le veía la panza y la camisa violeta claro.

_Ahora vuelve…_ dijo

Mara caminó tímidamente sobre el suelo alfombrado de la habitación.

_Te falta un poco de altura para modelo ¿verdad?_ dijo el viejo

_Si, es verdad…..pero me da igual…._ dijo ella

_ Lo que te falta de un lado te sobra del otro… gírate, enséñame el culito_ dijo el viejo

_No te pongas borde…_ dijo ella

_Gírate…venga…._dijo en forma autoritaria

Mara comenzó a girarse, el viejo volvió a tocarse la polla, cuando ella le dio la espalda, joder, tenía un buen paquete allí, me pareció, me quedé sorprendido, nunca hubiese pensado que ese viejo tuviera una polla y menos una polla medianamente grande al parecer.

Ahora yo veía la cara de Mara y el viejo no, pero le estaba viendo el culo, compacto, prieto, rotundo.

Y la cara de Mara de verdad me asustó, pues no era su cara de siempre, estaba arrebatada, fuera de sí, con una expresión de miedo pero que a la vez me dio miedo a mí mismo.

Cara de loca, pensé.

Cara de estar pasando por un lapsus de locura temporal, de enajenación.

El viejo se puso en pie, fue hasta ella, sus manos hicieron contacto con la pequeña cintura.

_Que potente estás niña, estás como quieres tú….- dijo, ella se estremeció, entrecerró los ojos, pude verlo con claridad.

Las manos subieron por la cintura y llegaron hasta el cursor de la cremallera, por delante y la volvieron a bajar lentamente y otra vez los bordes blancos y redondeados de las tetazas asomaron y volvió a meter las manos por dentro del mono, esta vez las dos manos amasaron los pechos y Mara cerró los ojos y la polla del viejo hizo contacto con el culo y la empujó levemente y el viejo sonreía hacía arriba, en mi dirección y pensé que me había visto y me hice un poco para atrás.

Y él guiñó un ojo, cómplice, mientras seguía abrazando a Mara por detrás y pegando su paquete contra el culazo de mi novia y su boca busco el cuellito indefenso de ella y la besó allí y ella cerró los ojos con fuerza, pude ver los hermosos párpados cerrándose con esfuerzo y separó los labios y exhaló un pequeño gemido.

Los bigotazos en forma de U invertida haciendo contacto con la suave piel del cuello y luego con su mano, recorrió la tela del mono de cuero sintético y llevó una mano hasta la altura del hombro y metió la mano por dentro y entonces comprendí, le estaba bajando la prenda, estaba tirando de ella hacia abajo.

Y Mara le ayudaba sacando el brazo de la manga ajustada y luego la otra y el viejo besaba el hombro y luego la mejilla de ella, siempre desde atrás y luego las bocas se encontraban y ella seguía con los ojos cerrados.

¿Por qué Mara, por qué? ¿Tanto te estaba calentando este viejo asqueroso? ¿Tanto?

El mono se iba quitando del cuerpo voluptuoso, esa parte de arriba al menos, los brazos ya estaban desnudos y la prenda caía y de pronto las tetazas quedaron al desnudo y el viejo las sopeso, una en cada mano y ella gemía con los ojos cerrados y volvió a besarla y a guiñar un ojo hacía arriba, no podía ser que me guiñara un ojo a mí, yo creo que no podía verme.

Las manos pesadas, sobando y probando la consistencia brutal de esos pechos opulentos, redondos, enromes, con esa areola rosada que le cubría medio pecho y el pezón como una fresa brillante.

_Vaya perolas que te cargas, mi niña_ dijo y la volvió a besar.

Ella estaba descalza, medía 1,68, y él con zapatos y andaría por el 1,72 así que estaba ligeramente más alto que ella.

_ ¿Qué voy a hacer contigo, pequeña? dime… ¿Qué hago contigo?_

_No lo sé…._ dijo ella, ronroneando como una gatita rubia y mimosa.

La hizo girar, para quedar de frente a él, la parte delantera del mono caía y le cubría el culo, pero don Benito metió las mano por dentro de la tela y le sobó bien el culo, veía el bulto de su mano grande hurgar allí, en el blanco y carnoso culo de mi novia.

Creo que en ese momento comencé a tener conciencia de que se la iba a follar, era como si esa opción hubiese estado negada hasta ese preciso momento y escuché los gemidos de Mara, lastimeros, sentidos, porque la mano del viejo estaba enterrada en su culo pero también estaría llegando con un dedo hasta el coño encharcado.

_Joder….que mojadita estás….._ dijo el viejo para corroborar mi hipótesis.

Joder, Mara me iba a poner cuernos y con este maldito y aborrecible viejo, pensé en irme de allí o en irrumpir en la oficina y parar todo aquello, pero no podía, mi polla estaba erecta y yo no podía despegar mis ojos de la escena.

Y ella le abrazó y puso la cabeza en el hombro de él, como buscando cobijo y don Benito puso una mano en su nuca y la acarició paternalmente, mientras la otra mano seguía allí debajo en culo y coño y las tetas desnudas de ella aplastadas contra la camisa y la corbata del viejo.

_MMMMmmm!!!...... joder……no…._ dijo ella y pude ver como temblaba

_ ¿No?..... ¿Cómo qué no?….si mira como está este conejito de empapado, joder…._

Y ahora el brazo del viejo hacía un movimiento arriba y abajo, como si estuviera penetrándola por dentro de la ropa.

_No….para…..es que…ahhhhhh!!!!....._

_ ¿COMO QUE NO….JODER…..?......SI ESTÁS ENCHARCADA ZORRITA……_ Gritó el viejo

Y entonces la mano que acariciaba la nuca, cubierta por la rubia melena corta, fue hacía adelante y se metió por dentro del mono pero desde adelante, la mano derecha de ese viejo hasta dentro del coño, la estaba masturbando a dos manos, una por delante y otra por detrás.

_Joder ¿Qué bueno no? Un dedo en el culito y dos dedos en el coño….. ¡¡¡QUE BUENO, CARIÑO!!! ¿NO?...._ Le gritó don Benito, pegando su frente calva y arrugada contra la frente de ella.

_Ahh!!.....AHHH!!!.......SI…..si!!!!!!......._

_ ¿Que?…. ¿ya te corres?......_

_Si…¡¡si!!!----joder….me corro….me corro joder!!!!!....me corro!!!...._ dijo ella, gimoteando con desesperación, esos anuncios de que se corría que yo conocía bien, pero que aquí me sonaban nuevos, más urgentes, más desesperados….como pedidos de auxilio.

_¡¡¡¡¡PUES CÓRRETE…….CÓRRETE….GUARRA….CÓRRETE ZORRÓN!!!!!_ dijo el viejo y sus manos eran como punzones apuñalando culo y coño al mismo tiempo y las tetazas se bamboleaban y ella temblaba de pies a cabeza y el viejo buscó su boca en el momento cumbre.

Y se corrió con la boca del viejo besándola, amordazando sus gritos con sus labios y sus bigotazos de morsa.

_¡¡¡¡¡Dioos!!!!…..me estoy…..corriendo…..estoy acabando….joder….. AHHHHHH!!!!!!!..._

Un largo gemido lastimero y luego se quedó abrazada al corpachón obeso de don Benito y este otra vez volvió a acariciarle la cabeza paternalmente, su mano morena y obesa sobre la melena rubia y densa y luego la empujó hacia abajo, antes le besó y lamió las tetas, poniéndola de costado a mí, como queriendo enseñarme sus tetas ¿me la estaba enseñando a mí?

Y puso sus manos en los hombros desnudos y ella fue cayendo hacía abajo, hasta quedar de rodillas, los pies desnudos, los tetones colgando, la parte de arriba del mono enrollándose en la parte del culo.

Y entonces, el viejo se bajó la cremallera de la bragueta y liberó su polla.

Era una polla enorme, más de lo que jamás me hubiese imaginado, dio como un cabezazo hacia arriba y osciló, orgullosa y Mara levantó la vista.

Mi novia estaba lista para el sacrificio.

Simplemente el viejo hizo que esa enorme y venosa polla rozara los labios carnosos de mi novia y esta cerró los ojos y engulló la polla y dio varios chupadas, echando la cabecita rubia hacía atrás e impulsándose luego hacia adelante, para tragar lo más que pudiera.

Y el viejo hizo una V de la victoria con dos dedos en mi dirección.

Y miré hacia abajo, arriesgándome a que el viejo me viera finalmente, pero había cerrado los ojos disfrutando de la mamada.

Y me pareció ver algo, un trípode, la punta de una cámara.

Joder, la estaba filmando, el maldito cabrón.

La estaba filmando.

No lo podía creer.

No eran las cámaras de seguridad, estaba seguro de eso.

_No puedo….no puedo hacerlo……_ escuché la voz de Mara

_ ¿No puedes? Si lo estabas haciendo de maravilla…cariño…._ dijo el viejo

_No puedo hacerlo esto a Josema……..cierro los ojos y veo su cara….._ dijo Mara y sentí pena por ella, se limpiaba los jugos de la polla del viejo con el dorso de la mano.

_No hay problema, cariño….espera….._dijo don Benito

Y se sentó pesadamente en el sofá con la polla enorme emergiendo de sus pantalones, el traje un poco arrugado, la corbata en su sitio.

El viejo abrió las piernas.

_Ven aquí, niña, no hace falta que me la chupes…..ven….-

Mara se giró y fue de rodillas hasta donde estaba el viejo, pude ver su perfecta espaldita, las plantas de los pies desnudos.

_Ponte mi polla entre las tetas……acúname con ellas…._

_Córrete de ese modo, Josema debe estar buscándome….- dijo ella

_ ¿Quieres que me corra en tus tetas?.....-

_Si…hazlo…._ dijo ella e hizo un movimiento y ya estaba de rodillas, entre las piernas de ese viejo y por el movimiento de su torso, vi estaba acomodando la enorme polla entre sus enorme tetazas.

_Entonces pídelo bien…como se debe…._ dijo Don Benito

_Córrete…..córrete en mis tetas…córrete de una puñetera vez….._ dijo ella y casi estuve a punto de correrme yo mismo.

_ ¿Me corro en tus tetas de guarra?:

_Si….córrete en mis tetas de guarra…- dijo ella, dispuesta a seguirle el juego

_ ¿Qué diferencia hay entre comerme la polla y hacerme una paja con tus melonazos?_ dijo el viejo y le acarició la rubia cabeza

_No lo sé…._dijo ella

_Pues si no la sabes…abre la boquita….._ dijo el viejo

Y entonces comprendí por la forma en que el viejo guiaba la cabeza de Mara que ella le estaba besando y lamiendo la polla cuando esta emergía desde abajo entre las tetazas.

_Eso es cariño…vas a hacer que me corra…..eres una buena chica, joder……el modelaje se te da muy bien…ya veo que si…_ y entonces cogió el móvil y comenzó a filmarla.

Ella no se había percatado, tan concentrada que estaba, el viejo pasó una mano por detrás y acomodó la parte de arriba del mono que caía sobre su espalda para que se le viera bien el culo embutido en el mono de cuero sintético y luego le dio un azote sobre la tela

PLASSSS!!!

_AY!!!....._ dijo ella, dejando de mamar la polla

_No me filmes…. cabrón_ dijo luego ella, pero el viejo empujó su cabeza hacia abajo

_Sigue chupando, zorra….esto es para mi colección privada….._

_Mmmmm!!!!...mmmmm!!!......_

Ella se atragantaba de polla, siempre manteniéndola entre las tetazas, con las manitas ayudando a mantener ese nido cálido, para ese enorme pájaro que era la verga del viejo.

El culo de Mara en esa posición, de rodillas y de espaldas era algo brutal, las plantas de los pies desnudos emergiendo por debajo

PLASSSS!!!!.....PLASSSS!!!!

Varios azotes en el culo y tirones de pelo, guiando la mamada y con el móvil filmando en su mano, sería acojonante ese primer plano de la verga entre las tetazas y la boquita succionando la cabeza de la polla, el rostro arrebatado y enrojecido de mara.

Se lo pediría, le pediría ese video al viejo.

Me pareció increíble haber pensado eso, como si hubiese sido otra persona y no yo la que pensaba esas tonterías, humillantes.

_Sigue….sigue…..joder….._ dijo el viejo empujando la cabeza de Mara más profundo hacia abajo.

Mmmmmm!!!..........Mmmmm!!!!!.......

Los ruidos de succión eran estremecedores, le estaba follando la boca en toda regla

_¡¡¡¡¡SIGUE…..SIGUE….JODER….ME VOY A CORRER EN TU BOCA!!!!....PUTÓN!!!!!!_

_MMMMMMM!!!!.....MMMMMMMAUGHHH!!!!......_

Mara parecía asentir con su cabeza y se tragaba esa polla del viejo hasta el fondo de su alma.

_AHÍ TE VA…………¡¡¡¡PUTÓN!!!!..........AHI TE VA ZORRÓOOOONNNNN!!!!!!!......_ Gritó el maldito cabrón, en una especie de sollozo como si le estuvieran matando, sus piernas temblaban a los costados del cuerpo de Mara.

_¡¡¡¡¡¡¡TRAGA….TRAGA….TODA LA LEFA….TODA……!!!!!!_ Dijo, manteniendo la cabeza de mi novia apretada contra su ingle.

_ ¿Has tragado….has tragado?....._ dijo manteniendo aprisionada la cabeza de Mara, ella golpeó con su puño derecho la pierna del hombre.

_Si no te la has tragado no hay trato….._ dijo luego

_Mmmmmm!!......._ dijo ella, como asintiendo.

_AHHHHH!!!!......qué cabrón eres…no me gusta tragar…..- dijo ella limpiándose la boca con el dorso de la mano.

_Ven aquí…._dijo don Benito y la besó en la boca, ella respondió al beso, vi su lengüita rosada jugar dentro de la boca del viejo.

_Te ha gustado mi lefa….a que si…._

_ No ha estado mal….._ dijo ella

Se puso en pie y busco una manga del mono, para colocárselo en su sitio.

_Espera…….quiero algo más….._ dijo el viejo

_ ¿Qué?.....debo marcharme ya….Josema debe estar preocupado……_

_Que se joda el cornudo_ dijo el viejo

_No hables así de él….._

_Yo tengo casi setenta años, ahora que me he corrido olvídate que me vuelva a empalmar, pero quiero verte ese culito que tienes….._

_Me da igual que te empalmes o no…_ dijo ella

El viejo buscó su boca y una mano fue hasta las tetazas y se las sobó y vi como ella flaqueaba y suspiraba un poco.

_Te has quedado con ganas de más…..ya lo veo…._ dijo él

_No…..debo irme…..- dijo ella

_Ven aquí…._ dijo el viejo y la hizo poner en cuatro patas sobre el sofá mirando a la pared y luego comenzó a bajarle el mono, la parte de abajo y así a los tirones, fue jalando de los bordes y el blanco, redondo y compacto culo de mi novia, de mi futura esposa, comenzó a aparecer ante mis ojos y ante los ojos del viejo, esos ojos que eran como dos rayas, ojos de oriental, de hombre que ha dormido mal y bebido mucho.

Y entonces miró hacia mí, de rodillas detrás de ella, miró a la cámara en realidad y volvió a guiñar un ojo e hizo un gesto con la cara como diciendo vaya culazo.

_Vaya paquetazo te cargas…..niña….vaya paquetazo….-

Y le dio un lengüetazo soez y turbio en medio de las nalgas carnosas y duras y lisas.

Mara tenía 24 años, ese culo estaba en su punto justo de maduración.

Lo bigotazos de morsa y la gran cabeza calva se hundieron en medio de los glúteos y husmeo allí como un cerdo y luego fue ella quien gimió, cuando la lengua de ese viejo entró en contacto con las labios vaginales desde atrás y lamió el coño y el clítoris, de arriba abajo.

Como pincelando ese coño y culo, como pintando con la lengua y ella ya gemía desembozadamente.

_Joder……….. que bueno….._ le escuché decir a Mara

_ ¿Te gusta cariño?....ya sabía yo que te iba a gustar….a todas la crías les gusta esto…..se mojan enteritas con una buena lengua de macho….._ dijo y pasó una mano por delante y sobó las tetazas que colgaban.

PLASSSS!!!

Un soberbio azote, ella se quejó.

Y luego abrió el culo con las dos manos y escupió allí, en el ano y luego probó con el dedo más pequeño y lo penetró.

_Cuidado…..no hagas eso…._ dijo ella

_ No vas a decirme que el tonto de Josema no te da por el culito_ dijo el viejo

Luego volvió a meter su cabeza entre las nalgas y literalmente la destrozó con su lengua, hasta que Mara volvió a correrse, como una guarra, como una zorra, con un dedo índice de ese viejo enterrado en el culo.

Y luego el viejo se puso en pie, el mono había quedado a la altura de las rodillas de mi novia, aprisionando sus piernas.

Esa enorme verga del puto viejo estaba bien erecta y lista para la acción otra vez.

Continúa en