Xtories

July y yo 7

Rafa ha creado el lugar perfecto para liberar los deseos ocultos de sus amigas: un local donde el anonimato lo cambia todo. Pero cuando la frontera entre el negocio y la vida personal se difumina, incluso el matrimonio más convencional corre el riesgo de desmoronarse ante la tentación de lo prohibido.

Amocalabozo4.6K vistas8.5· 8 votos

Otra cosa que me preocupaba era el olor. Había un olor indescriptible, mezcla sudor, mezcla coño, mezcla polla,...

Ambientadores. Otra cosa para comprar.

Me fui con las chicas a comer a un vip. Quería conocer las opiniones de la experiencia.

Pregunté a Vero y Amparo, que eran las que habían permanecido todo el tiempo en las cabinas.

Me dijeron que, como experiencia, tremenda. Que no es lo mismo que te follen un tío al que le estás viendo la cara, a que solo sientas como una polla te toca el coño y empieza a follarte. Que al soltarle las piernas habían sentido un hormigueo, pero que durante la follada no habían acusado la posición.

Gloria decía que en la vida había sentido algo así. Que se sentía como un coño para disfrute de los tíos, y que no recordaba las veces que se había corrido.

July me dijo que estaba muy bien que era morboso intentar poner cara a quien te follaba. Y que lo de Abdou luego, teniéndola enculada sin follarla el culo, le había gustado mucho también, y que, si algo echaba en falta, era el mamar. Que las que descansen se podían dedicar a mamar en una especie de mini glory hole.

Y Laura, como siempre nos sorprendió. Dijo que había sido alucinante, que no pensaba que se pudiera estar tanto tiempo corriéndose, que aquellas dos pollas parecían que la iban a reventar, y en cambio se acoplaban perfectamente a su cuerpo. Yo la dije que me había sorprendido, la facilidad con que le había entrado las pollas en el culo, aun siendo más anchas que el consolador. Me dijo que solo había sentido como se le agrandaba el ano, pero que no había sido nada doloroso. Y aquí vino la sorpresa, nos dijo que le habían dicho los dos armarios, que mientras no estuviera el cornudo, viviera con ellos. Que ellos la cuidarían a ella y al bebé a pollazos. Y que si no me parecía mal iba a decirles que sí, que necesitaba esas pollas dentro de ella el mayor tiempo posible. No sabía ella que esa decisión le podía a costar su matrimonio.

Y les pregunté por mejoras.

Me dijeron lo de las banquetas, lo del agua, lo de tener lubricante, incluso el tener un timbre o un sistema de comunicación con los armarios por si los necesitaban.

Todo lógico. En cuanto a la sugerencia de July sobre el mini glory hole, no le faltaba razón, pero sería en una segunda fase, si la cosa funcionaba.

Cuando terminamos de comer, las chicas se marcharon cada una a sus quehaceres y Laura a hacer una mini maleta para irse con los negros. La pedí el número del móvil, para tenerla localizada. No me gustaba mucho la idea, pero que duda cabe que sería un gran entrenamiento.

Yo volví al local. Hablé con Diego,

"Que te ha parecido el ensayo?, le pregunté.

" Si te digo que una autentica pasada, me quedo corto. Los míos, los fontaneros, todos flipando de poder tener tres coños y tres culos para poder follarlos lo que quieran, y encima cambiando a las chicas. Incluso hubo uno que apuntó que, si tienes suerte, y te coincide el cambio de chicas estando allí, puedes tener seis coños y seis culos por cien pavos, que ni en la mejor de las fantasías".

"Me alegro de que os haya gustado. Así debe ser siempre."

"Bueno, en cuanto a la obra, ¿para cuándo crees que puedo inaugurar?

" Yo creo que debes dejar pasar esta semana, e inaugurar la que viene. Así todo irá más tranquilo", me dijo Diego.

"Si, me parece lo correcto. Tendría que pensar en hacer unas taquillas para que el que quiera se pueda quitar la ropa y dejarla ahí. ¿Que opinas?, le dije.

" Hay algunas muy simples, desde 50 euros que cumplen más que de sobra con lo que quieres " me dijo.

"Pues si voy a mirar, le dije.

" Oye que, si quieres seguir ensayando más días, por nosotros sin problemas", me dijo riéndose.

"Oye, ¿y como llevas los moldes?, no has vuelto a decirme nada", le pregunté.

"El de tu mujer ya casi está aprobado. Como sabes le tomé también el molde de la vagina y el ano y les ha encantado en la fábrica, incluso el nombre, July”, me dijo.

"Por cierto, ¿cómo la cogiste el molde por dentro?, no me lo supo explicar”, le dije

" Tiene mucho que ver con las impresoras 3 D. Se mete una sonda cilíndrica que va escaneando todo por dentro, y lo reproduce igual. La verdad es que quedó genial. Hasta se le marcó genial el cérvix. Bastante abierto."

"Se podría reproducir su cara con la impresora?, le pregunté.

Si, no queda igual, pero se parecería bastante", me contestó.

"Es que estoy pensando en poner una muñeca, quizás en la recepcion invitando a entrar", le dije.

"Ja, ja, si, puede quedar gracioso. La dueña del garito, en lencería invitando a entrar. Miraré a ver qué puedo hacer", me dijo.

"Y de la gorda?, ¿has hecho algo?", le pregunté.

"Sí, lo que es el cuerpo está. Ahora estoy intentando hacerle la tripa con otra segunda capa de látex, pero aún no tengo claro conque rellenarlo para hacer el efecto de la tripa lo mejor posible", me dijo.

"Bueno, voy a ver si hago la publicidad", le dije.

"Como vas a llamar al garito?", me preguntó.

"FANTASY PLACE", le dije.

"Lugar de fantasía, Muy apropiado", me dijo.

"Si, voy a la imprenta a ver que me sugieren", le dije.

Al llegar a la imprenta, era una Imprenta exprés. Le pregunté por algún ejemplo de publicidad para un pub o un sitio de alterne.

Me vio venir, y me sacó todos los que tenía de putiferios. Pero había algunos elegantes. Le di el nombre, la dirección, un pequeño texto diciendo

"No te lo podrás creer", luego un horario de 17 a 24, y que era un sitio especial para despedidas de solteros /solteras, relax de ejecutivos, en fin, todas las chorradas que se ponen en un anuncio así.

Lo que más iba a funcionar era el boca a boca.

Me dijeron que al día siguiente por la mañana podía recogerlos. Pedí 10.000 en tamaño cuartilla.

Aproveche la tarde para mirar las máquinas de vending. Había que cogerlas en leasing, costaban un pastón. Me dijo que se pasaría un técnico por el local y que allí se haría todo.

Luego llamé a Laura, me tenía preocupado, ya que al final yo había sido el incitador de todo aquello. Me sorprendió porque colgó sin contestar y al instante me llamó por vídeo conferencia y allí estaba la buena de Laura, entre cuatro o cinco senegaleses, follando como loca.

Así estaba a sus anchas, y que duda cabe que era el mejor entrenamiento que podía tener.

Me fui para casa. Yo no había follado, o sea que alguna tendría que resarcirme. Se lo hice saber a la Mami y a la hija.

"Tu organiza, que follar ya follamos nosotras", me dijo July riéndose.

"Si, pero después de cenar, os quiero a las dos con el culo en pompa en una cama", las dije.

Las conté la decisión de no inaugurar hasta la semana que viene. Y también la idea que había tenido de poner una muñeca con el cuerpo y la cara de July en la entrada. Las pareció divertida y genial

"Podías ponerla un mecanismo para que cuando entrará alguien le saludara, y le invitará a pasar grabado por mí", dijo July.

"No está mal pensado. Veré que se puede hacer. Saludar como tal no hay problema, pero que mueva la boca ya lo veo imposible"

Me fui a la ducha cuando terminamos de cenar. Cuando salí las dos estaban en la cama de Amparo, desnudas, y se pusieron a cuatro con el culo en pompa en cuanto que me vieron entrar.

"Buenas Zorritas", les dije, "empezar a morrearos, quiero ver esos coños bien mojados".

Quién nos hubiera dicho hace un mes que July y su madre iban a estar morreándose en pelotas con el culo hacia mí.

Efectivamente fui viendo como sus coños empezaban a brillar.

"Bien, bien putitas, ahora hacer un 69 profundo, que vuestras lenguas desaparezcan dentro del coño de la otra. La que primero haga correr a la otra, tiene premio.

Se pusieron en pose 69 y empezaron a comerse. Era evidente que la sexualidad, el modo de excitación cambiaba a medida que más sexo practicaban. La imaginación y fantasía tenía que dejar paso a los hechos más profundos.

Se afanaban en meterse la lengua todo lo que podían y a extraer con ella todo el flujo que las dos generaban.

Se corrió antes Amparo. Se ve que el entrenamiento con las senegalesas de July había hecho su efecto.

Bueno, pues tú tienes premio, pero antes vamos a follar un rato.

Y eso hicimos. Estuvimos follando un buen rato hasta que me corrí.

Cuando lo hice, me levante, me fui a la cocina cogí un terrón de azúcar y se lo lleve a July.

"Toma, este es tu premio", la dije.

"Mira que mono, como a las burras", me dijo July, mientras Amparo se reía.

Nos fuimos a dormir.

A la mañana siguiente, July tenía visita al ginecólogo y también iba a pasarse a por los geles lubricantes y a por las cosas de aseo de las chicas.

Yo tenía que ir al piso, acabada la albañilería, tendría que haber empezado la carpintería, y quería ver si era así. Le dije a Amparo que si quería le acercaba a la guarde a dejar a Naya y luego se podía venir conmigo al piso.

Así lo hicimos

Cuando llegamos, abrí la puerta y entré, salió a recibirme uno que supongo sería el encargado de los carpinteros. Me presenté como el dueño de la casa. Me dio la mano, encantado, etc.

Pero mirando a Amparo me dijo que ella no podía pasar. Que le había dicho Diego, que allí las mujeres solo podían entrar desnudas.

"Ah bueno, en eso no hay problema. Amparo ponte el traje de faena", le dije.

Ante los ojos atónitos del carpintero, Amparo empezó a desnudarse, dejando toda su ropa en una silla.

"Mejor así?", le dije.

"Si, si claro mucho mejor", me dijo el hombre.

"Cuantos operarios tiene?, le pregunté.

" Dos", me contestó.

"Vale, pues presénteles a Amparo que se relajen un poco con ella si es que tienen condones, y usted vengase a hablar conmigo", le dije.

"Si claro compramos después de lo que nos dijo Diego. ¿Y yo no puedo relajarme?, me preguntó.

" Cuando hablemos de los detalles de la obra", le dije.

Mientras iban para donde estaban los otros, la iba tocando el culo.

Son como niños.

Cuando vino me hizo ver lo contentos que se habían puesto los colegas ante el relax.

Estuvimos hablando, planos en mano de lo que tenían que hacer y el tiempo que tardarían. Fuimos recorriendo las distintas habitaciones dejando la nuestra para el final, ya que supuse que allí estarían follando a Amparo. Ya le dejé que se quedara con ellos mientras yo repasaba la albañilería.

Cuando ya se dieron por suficientemente relajados, volvieron al trabajo y Amparo y yo fuimos a recoger la publicidad. Le gustó bastante, no la pareció chabacana, que suele ser habitual en este tipo de negocios. Fuimos al sex-shop y le dejé un buen puñado de folletos. Cuando Ernesto vio a Amparo, me dijo,

"Que, ¿un nuevo fichaje?".

"No a ella ya la estuviste follando ayer", le dije.

"No jodas, ¿cuál eras?, le preguntó a Amparo.

"La primera por la izquierda", contestó.

"Hostia, te estuve follando un buen rato. Me encantó tu coñito", le dijo.

"Gracias, me alegro te gustará", contestó Amparo que no cabía en sí de satisfacción.

"Yo ya se lo he dicho a varios clientes, y están deseando que inauguréis para ir. Eso puede ser un pelotazo importante", nos dijo.

De allí nos fuimos al local. Allí dejamos gran parte de los folletos y me reserve una pequeña cantidad para llevarla en el coche. Diego me preguntó si había conseguido las taquillas. Le dije que no, que no las había mirado. Me dijo que genial que conocía a uno que se dedica a vaciar naves y que tenía 15 taquillas a 25 euros. Le dije que si, que las trajera. También le conté la idea de July de que la muñeca hablara y me dijo que lo podían ver, pero que antes de nada había que pasar July por la sonda para tener su cara.

Mientras hablábamos llegó el tío de la máquina del vending para el leasing. Resumiendo, me vino a decir que en una semana era imposible que me aprobarán el leasing, y traer la máquina así es que tendría que improvisar.

Ya habían también levantado las paredes de lo que sería la recepción, oficina, almacén. Ya podía pedir la mesa un par de sillas, y alguna estantería.

Llegó también July con sus compras. Me dijo que el ginecólogo le había dicho que para el trajín que se veía que tenía, estaba todo bien, aunque se había empañado en comprobarlo de primera mano. O sea, que se la había follado. Le enseñé también la publicidad, le gustó y le hablé del leasing. Me dijo que una neverita con agua y con hielo de las de campo de toda la vida, y que los armarios se la llevarían cuando las pidieran. Eso me recordó un sistema de comunicación entre las chicas y los armarios morenos. Me decidí por un intercomunicador con cámara, eran algo más caras, pero merecía la pena. Le dije que le dijera a Diego que le pasara la sonda, por la cara.

En el resto de semana fuimos ultimando los detalles que faltaban. Lo único, y la verdad es que muy destacable, fue la cagada de Laura. Bueno más que de Laura de los armarios que no tuvieron otra idea de hacerle al marido lo mismo que a mí, es decir devolverle una de sus llamadas con video llamada con lo que el marido tuvo la oportunidad de ver en primer plano, como tres negracos, estaban follándose a su mujer. Incluso esta se permitió la libertad de saludarle al móvil con una polla negra en la boca.

El marido, después de estar un buen rato viendo la escena, le dijo que ya hablarían cuando llegara a casa.

Sin duda, la pedirá el divorcio según llegue, y aunque a mí es algo que no me incumbe creía que debía estar allí para apoyar a Laura.

El sábado por la mañana, me presenté en su casa. Me sorprendió que me abrió la puerta Laura como si nada.

"No está Iván", le pregunté.

Iván era el marido.

"Si, se está duchando, pero pasa", me dijo.

Y pasé.

"Cuéntame, ¿que tal ayer cuando llegó? ", la pregunté.

"Llegó hecho un obelisco, llamándome de todo. Cuando se cansó de insultarme y me dejó hablar, le explique cómo había llegado a esa situación. Le expliqué que yo el sexo no lo estaba haciendo por amor, o por des amor a él, sino que era por necesidad. Mi cuerpo me pide estar siempre follada, y que yo no puedo evitarlo. Pareció entenderlo, y me dijo que, claro, que él no podía darme todo lo que necesitaba, pero de ahí a estar con tres negros iba un mundo. También le conté lo de los albañiles, que me habían hecho un molde, en fin, todo. Me dijo que quería hablar contigo", me contó.

"Si, yo he venido con esa intención", le dije.

"Quieres un café?", me preguntó.

"Vale", le dije.

Me senté en el salón mientras Laura me traía el café.

Salió Iván de la ducha y no se sorprendió de verme allí.

"Hola Rafa, que tal", me dijo estrechándonos las manos.

"Bien y tú", le pregunté sin segundas.

"Pues muy sorprendido con todo el tema de mi mujer, pero bien", me dijo.

"Oye, que me alegro. No sabía cómo reaccionarias", le dije.

"Si te soy sincero es algo que me esperaba, no a este nivel, pero sí que hubiera algo. A mí me pedía y me pedía, y yo llego hasta donde llego", me reconoció.

"Si bueno eso nos pasa a todos", le dije.

En ese momento vino Laura con los cafés, traía otro para Iván.

"De qué habláis", preguntó haciendo intención de sentarse con nosotros.

"No, no, no te acomodes. A ver ven", la dije.

Se acercó la dobla vuelta y la baje el pantalón del pijama.

"Bien llevas el tapón", le dije separándole las nalgas, para que Iván pudiera verlo bien, "juega con el tapón Iván sacándoselo y metiéndoselo, que yo voy a bajar al coche que se me ha olvidado una cosa", les dije bajándome al garaje a por el otro consolador. Dejé la puerta entre abierta, así no interrumpía el juego.

"Cuando subí, desde el pasillo le oí a Iván decirle a Laura que se había puesto a cuatro patas,

" Como se te abre el culo, puta, y a mí no me dejabas ni meterte un dedo".

Laura ya estaba empezando a jadear. Me puse delante de ella, y le quité la camiseta del pijama dejándola ya prácticamente desnuda. Empecé a sobarla las tetas, y ella, instintivamente empezó a desabrocharme el pantalón con intención de sacarme la polla.

" No, no zorrita, antes tus ejercicios. Mira te he comprado este otro para que uses este para la boca y otro para el culo, por cierto, ¿dónde está?, le pregunté.

" En la cómoda, entre mi ropa interior, me dijo.

"Iván, lo traes, por favor? " le dije a él, que se levantó como accionado por un resorte y al momento estaba de vuelta con él.

"Tu vete metiéndole ese por el culo, yo le meteré el nuevo por la boca”, le dije.

"No sé que juego os traéis, ni tampoco sé si me gusta", me dijo metiéndole la punta del consolador por el culo a Laura.

Yo empecé a meterle el de la boca, a la vez que empecé a contarle el show de July, y que el negro que hace el show con ella le había dicho que sería genial hacerlo con la preñada.

"July también hace estas cosas", me preguntó.

"Le encanta sentirse deseada y usada y luego está el aspecto económico. En el último show que luego pasó la noche con unos empresarios senegaleses, se trajo 5.000 euros. Eso sí, la hicieron de todo.

" Y es follable? Quiero decir, ¿yo la puedo follar?, pregunto Iván que cada vez empujaba el consolador con más ganas.

" Claro hombre. Son cinco chicas ahora, incluida mi suegra, jaja, y podrás follarlas a todas", le dije.

"Buff, creo que empieza a gustarme esto", contestó viéndose ya follando a las cinco, cuanto le meto?”, me preguntó.

" Entero", le dije. "el consolador mide 35 cm y la polla del negrito 40, así es que aún nos falta".

"Pero eso no le cabe, no puede entrar", dijo Iván.

"Cuánto te falta por meter?, le pregunté

" Algo menos de medio ", me contestó.

" Sigue, yo voy más lento que tú, pero si te asomas verás como ya se le marca en la garganta la punta del consolador " le dije.

Efectivamente vi cómo Iván dejaba por un momento de introducir el consolador y se fijaba atentamente en el cuello de su mujer.

" Joder, esto es flipante, increíble. Nadie me podida decir que estaría con otro tío metiéndole a mí mujer consoladores por la boca y el culo", dijo Iván que visiblemente empezaba a gustarle el juego.

"Rafa, ya está, le ha entrado entero"", me dijo casi eufórico.

"No te falta la última parte", le dije.

"Esta también?, es muy gorda. No la entrará", me dijo.

" Tú empuja, esa es la parte más importante ya que le abre el ano 4 centímetros así es que empuja. Yo ya casi lo tengo todo dentro también”, le dije.

Efectivamente, Iván empujó, y el ano se abrió absorbiendo literalmente la bola más gorda del consolador.

"Increíble, increíble", repetía Iván.

"Mira, ven", le dije para que presenciar a en primer plano como la bola de mi consolador también entraba en su boca.

"No puede ser, no puede ser", repetía Iván mientras con la mirada recorría el bulto del consolador en el cuello de Laura.

Yo me fui hacia el culo de Laura, me saqué la polla, y empecé a follarla.

"Sácale el consolador de la boca, que la oigas jadear, le dije a Iván.

Iván sacó el consolador, casi de un tirón, y efectivamente escuchó como Laura, cerrando los ojos, empezaba a jadear a buen ritmo. Él tampoco pudo más y se sacó la polla y se la metió en la boca. Laura se la tragaba entera sin ningún esfuerzo.

Empecé a jugar con el consolador de su culo sacándoselo y metiéndoselo un rato, haciendo el movimiento típico de encularla. Laura ya suspiraba más que jadeaba.

"Iván, vamos a hacerla un sándwich, elige coño o culo" le dije.

"Culo”, dijo el sin pensárselo dos veces.

Le saqué casi a la vez la polla de su coño y el consolador de su culo, y me tumbé yo en el sofá. Ella sólita, se puso encima mío cogiéndome la polla y metiéndosela por el coño. Se tumbó sobre mí lo que le permitía la tripa, dejando el culo abierto al alcance de su marido, que sin pensárselo dos veces se la metió entera y empezó a encularla como si no hubiera un mañana.

No tardó mucho Laura en empezar a arquear el cuerpo, a suspirar intensa y rápidamente a decir Dios, Dios, Dios, momento que aproveche para cogerla un pezón con los dientes y empezar a mordisqueárselo y succionárselo.

Lanzó un par de gritos que tuvo que asustar a todo el vecindario.

"Se está meando", dijo Iván.

"Fíjate en el líquido es amarillento o blanquecino?", le pregunté.

"Blanquecino", me dijo él.

"Entonces es que se está corriendo", le dije.

"No me jodas", dijo el que también lanzó un par de gruñidos y gemidos corriéndose en el culo de Laura.

"Buff, vaya corridón", me dijo.

Yo había sacado la polla de su coño y vio que no me había corrido.

"Tú no te corres?", me preguntó.

"Si, pero no en su coño, no sea que la preñe", le dije riéndome, y fui hacía la cabeza de Laura y metiéndole la polla en la boca.

"Que cachondo, preñarla", dijo él.

"Mira", le hice ver cómo le follaba la boca hasta que me corrí en ella.

"Zorrita, enséñale a tu marido mi leche en tu boca", le dije a Laura.

Ella abrió la boca que efectivamente tenía llena de semen.

"Ahora haz magia putita", le dije.

Cerro los ojos, se vio claramente como tragaba y volvió a abrir la boca para que Iván viera que se había tragado todo.

"Es increíble lo que la has cambiado en apenas 10 días", me dijo Iván.

"Si, y ahora hasta que dé a luz quiero que trabaje en el fuckhole que inauguró la semana que viene", le dije.

"Algo me dijo ayer, ¿pero de que va exactamente eso?

Le expliqué a Iván de la forma más resumida posible en que consistía el fuckhole.

" O sea, si lo he entendido bien allí solo se ven a las chicas más o menos de cintura para abajo no se les ve la cara y ellas no saben quién las folla", me dijo Iván.

"Si, esa es la idea. Tú pagas 100 euros y puedes follarte y/o encular a las tres tías durante una hora", le dije.

"Y cuánto de llevan ellas?, me preguntó.

" En principio un 20%, si cuando se cubran gastos se puede, se les subirá ", le dije.

" O sea que de cien euros ellas ven 20 y el resto para ti ", me dijo Iván como diciendo que listillo.

" Claro. 20 para cada una que esté en el puesto, y el 40%, para sufragar los gastos", le dije.

"Ah, vale que es 20 para cada una", dijo Iván abriendo los ojos.

"Si. Si un día entran 100 tíos que dejarían 10.000 euros, ellas se llevan 2.000 cada una", le puse como ejemplo.

"Joder, eso sí es interesante", me dijo.

“Lo es. El truco está en traer mucha gente", le dije.

"Los comerciales movemos muchos clientes, y sin ver las caras a las chicas, pues puede resultar", me dijo Iván.

"Entonces, ¿que?, estas con nosotros?", le pregunté.

"Al menos hasta que para la putita esta. Luego durante la cuarentena, nos lo replantearemos", me dijo Iván.

"Me parece bien. Además, con un bebé, cambia toda la vida", le dije.

"Claro, por eso", me dijo.

"Bueno, pues inauguramos el lunes a las seis de la tarde", no faltéis.

"Que va tío, yo, aunque sea pido el día libre en el curro", me dijo Iván

Ahora que hablaba Iván de curro. Tenía que hacer algo con el mío. Estaba venga a pedir días y eso no podía ser. Seguramente pediría una excedencia, por si el Fuckhole no funcionaba.

El domingo y el lunes por la mañana, July, Amparo, Naya y yo, nos lo pasamos en el local. Menos mal que Naya no entendía nada.

Estuvimos colocando todo lo que había ido llegando y habíamos comprado. Ahora parecía otra cosa, con todos los accesorios ya puestos, incluso hasta las diez taquillas con su llave, que me dijo Amparo que se iba a acercar a unos chinos a comprar unas cintas o algo para poder colgarse la llave, porque si no a ver que hacían con ella. Estuvimos probando los intercomunicadores, los baños, colocamos los taburetes para subir a las camillas, las batas en sus perchas. Saque las entradas, y las deje sobre la mesa de la recepción. Como no quería problemas con los armarios, habíamos puesto una máquina expendedora de tiques. El cliente llegaba, pagaba en la máquina ya fuera en metálico o con Tarjeta o con móvil, y con el papelito que le daba lo canjeaban en la recepción por una entrada. Además. Yo esperaba que muchos usarán medios distintos al dinero, para no tener mucho dinero allí. No teníamos ningún sistema para controlar el tiempo que estaba cada uno, aunque parecía lógico que una vez se corrieran se fueran.

Para la tarde, quedaba comprar el agua y el hielo para las chicas y unas botellas de cava y unos canapés o saladitos para mini celebrar la inauguración. También colgar el cartel con las normas.

Al final Diego había puesto unas puertas abatibles entre la recepcion y el salón, para que no se viera desde fuera lo que pasaba dentro.

A las cinco estábamos allí todos. En las cabinas estarían Vero, Amparo y Laura. July se reservaba porque por la noche tenía show en el club de Raúl, y Gloria, estaba terminando la regla con lo que las dos se encargarían de atender a los clientes según entraban y también las posibles necesidades de las chicas. Para la ocasión habían escogido un conjunto de ropa interior rosa, con corpiño, tanga, ligeros y medias con zapatos de tacón también rosas.

Estaban las dos imponentes.

Fueron llegando los invitados que no eran otros que los que habían participado en el ensayo, sin los fontaneros y el de los condones, y añadiendo a Iván.

Amparo, Vero y Laura, con sus batas puestas también se mezclaron con nosotros, celebrando de alguna forma la inauguración.

Estuvimos charlando animadamente hasta las seis menos cinco.

"Señoras, en cinco minutos abrimos. Todos a sus puestos”., dije.

Las tres que estaban disponibles, se fueron a las cabinas, se quitaron las batas, y se colocaron en las camillas.

Ousmane, que así se llamaba uno de los armarios, el otro Moussa, las sujeto las piernas a las tobilleras. July pasó con el lubricante, echándolas a las tres en coño y culo, y extendiéndoselo bien. Gloria les dejó a cada una botella de agua fresca y varios vasos de papel.

Bueno pues ya estaban. Eran las 18 horas y abrí la puerta.

No había nadie esperando, como era lógico, así es que les dije a los invitados que adelante, pero que, si entraban clientes, les dieran preferencia, y empezaron todos a follarse a las tres.

Pille más de una vez a Iván mirando las tetas y el culo a July. Pero hoy no la iba a tener.

Se abrió la puerta y entraron dos tíos. July salió a atenderles y le explicó el funcionamiento del local. Pagaron sus entradas, y pasaron.

Pasaron a la sala, y estuvieron un momento viendo lo que había. Se desnudaron dejando la ropa en una taquilla, se colgaron la llave y empezaron a toquetear a las que iban dejando libres los invitados. No tardaron mucho en comprar condones, ponérselos y dedicarse a follar a las tres coño y culo. Entró otro, que desde que entró no hizo más que sobar a July. También pasó y ocupó su sitio, este sin desnudarse.

Fue entrando gente, hubo un momento en que sobraban los invitados.

Cuando los dos primeros se dieron por satisfechos, preguntaron por la persona encargada. July les dijo que ella.

"Pues verás”, empezó a decirle uno, "dentro de quince días, celebramos la despedida de soltero de un amigo, y habíamos pensado en que este quizás fuera un buen lugar, pero nos gustaría hacer algo más. Aquí nunca se les ve la cabeza a las chicas, ¿no?

" Así, es", dijo July.

"Genial, pues aún no sabemos cómo, pero nos gustaría que ese día una de las chicas sea la novia", dijo el chico.

"Pues aquí no podemos tener a nadie contra su voluntad", le dijo July.

"Bueno, ya sabes ellas se van de boys y cosas así. Sería cuestión de hablar con las amigas, de decirles que le dijeran que han descubierto este sitio, y que les dejan estar en una fiesta así a tres que no sean las chicas habituales. Que pueden hincharse follar etc. ", dijo el chico.

" Si, y hasta no habría problema si quieren estar dos amigas también, pero siempre con su consentimiento", le dijo July.

"Y cuánto costaría?", le preguntaron.

"Pues eso depende de si queréis algo privado o si el local está abierto al público. En este último caso no os costaría nada. Si hay que cerrarlo para vosotros, me temo que os saldría carillo", dijo July.

"No, no abierto al público, así levantaría menos sospecha", dijo el chico.

"Pues darle unas vueltas a la idea, hablar con las chicas y cuando lo tengáis claro volvéis y concretamos", les dijo July.

"Perfecto", dijeron los chicos.

"Y que, ¿os ha gustado la experiencia?, les pregunto.

" Fíjate si nos habrá gustado como para querer hacer la despedida aquí", dijo el chico.

"Bien, me alegro. Nos vemos entonces" dijo July.

"Oye, lo he estado oyendo, y eso puede estar muy bien. Primero porque todo lo que se sacará sería para nosotros, y segundo porque vete a saber si de las tres nos sale alguna que quiera trabajar aquí", le dije a July.

"No tengo yo muy claro que lo lleven adelante al menos con las chicas, no lo sé", dijo July.

Aquella primera tarde, hicimos 4.000 Euros, el equivalente a 40 clientes. Para ser un lunes, y el primer día, no nos podíamos quejar. Las chicas se llevaron cada una 800 euros, que tampoco estaba nada mal.

Luego pasamos a ver el show de Mamadou y July. Sobre todo, quería que lo vieran Laura e Iván.

Se quedaron atónitos al ver la polla de Mamadou, y como se la tragaba July por los tres agujeros.

Al día siguiente, ya estaban las cinco disponibles. Así es que empezaron July, Gloria y Vero y ya veríamos si cambiábamos más tarde.

Desde que abrimos, empezó a entrar gente. Tuve incluso que parar a gente en la puerta, porque dentro había demasiados para tres chicas.

A media tarde, aparecieron los dos chicos de ayer, los de la despedida, con dos chicas, preguntando por la tía buena de ayer.

Los llevé para adentro, y les enseñé el lugar donde estaba, el del medio.

"Es ella?", preguntó casi emocionado uno de los chicos.

"Si, esa es July, mi mujer", les dije.

"Tu mujer, ya. Vamos que estás de coña", me dijo el chico.

"En serio hombre, pregúntale a ella si no me crees ", le dije.

Las chicas estaban muy cortadas. Sobre todo, de ver allí a tíos en pelotas con la polla a tope mirándolas con ganas de follarlas.

"Bueno, pues estas son Lucy y Clara, dos amigas de la novia, que compartirían con ella las cabinas. Pero han querido ver el sitio, que no sea muy cutre, e incluso las sensaciones, que no sea muy agobiante", me dijo el chico.

"Bien pues aquí veis lo que hay, pero para sentir las sensaciones, tendríais que ocupar los agujeros", las dije.

"Me da un corte tremendo, pero realmente no se ve quienes son las chicas. Yo por mí, si se puede, si quisiera probar", dijo Clara.

"Por mí no hay problema. Hacemos un descanso y os cambiáis, bueno si Lucy también quiere", la dije.

"Supongo que si. Para eso hemos venido”, dijo Lucy.

"Bien pues pasar por esa puerta, y esperar a que salgan las chicas que hay, y entráis vosotras, os desnudas y sacáis hasta las caderas por el agujero", les dije.

"Buff”, dijeron las chicas entrando en la zona de las cabinas.

El chico me dijo,

"Oye, no creo que tengamos otra ocasión de follarnos a estas dos. ¿Te importaría fiarnos la entrada? Con la de ayer nos hemos quedado sin presupuesto".

"Claro hombre, pero gratis. Darlas la caña que queráis".

Di un par de palmadas y dije,

"Atención señores, Vamos a cambiar de chicas, dejen libres a la uno y la tres".

Tenía que poner megafonía. La uno y la tres eran Gloria y Vero.

A July la mantenía para que la dieran estos dos si querían.

Ousmane soltó a las dos chicas y espero a que salieran las otras dos, sujetándoles las piernas de igual forma.

Me acerqué y las eché lubricante. Los dos chicos se tiraron a por sus coños como si no hubieran visto otro antes.

"Me acerqué a uno de ellos y le dije,

" Sé quién es cada una a ver si lo adivináis".

No lo tenían fácil por el sabor de su coño.

Cuando se cansaron de comérselo, hicieron intención de follarla a pelo, y les dije que no. Que con condón como todo el mundo. El resto de clientes se impacientaba, pero las chicas habían estado listas, y estaban mamando pollas como locas.

Mientras compraban los condones se les adelantaron y otros de los clientes empezaron a follarlas. Las chicas casi a la vez empezaron a jadear. Y allí no preguntaban. Iban a saco. Las follaron al menos seis coño y culo, antes de que los chicos pudieran acercarse de nuevo a sus amigas, y ahora sí, pegarlas una buena follada. Uno de ellos hizo un alto para metérsela a July, se había quedado con ganas ayer. Se cambiaron varias veces de coño usando también sus culos. Los chicos flipaban, y las chicas jadeaban, pero no terminaban de correrse, y se me antojó algo importante para que se decidieran a traer a la novia.

Cuando los dos se corrieron que lo hicieron sin condón en el pubis de las chicas, las di un poco más de lubricante, y empecé a pajearlas con todas mis ganas, primero a Clara y luego a Lucy, aunque un cliente me imitó con Clara, mientras pajeaba a Lucy como había aprendido del tío del pub. Era el punto que les faltaba. Las dos empezaron a pegar botes sobre la camilla, chillando, lo remataron con un largo Dios mío.

Se habían pegado una buena corrida.

Les dije,

"Chicas, ¿tenéis suficiente?, les pregunté.

" No, un poquito más ", dijo Clara, ratificado con un" si, si", de Lucy.

Los clientes también lo celebraron, eran dos coños nuevos y tenían que catarlo todos.

Estuvieron más de dos horas follando con todos los que les metían la polla. Se habían liberado tras correrse, y ahora ellas participaban intensamente en las folladas.

Cuando al final se decidieron a salir ya era la hora de cerrar. Nos quedamos July y yo hablando con ellos.

Clara decía,

"Vamos que, si traemos aquí a Maca" ", así se llamaba la novia, Macarena," que la follen bien follada ".

" Si, pero me da la impresión de que los chicos no os han contado la segunda parte ", les dije.

" Segunda parte?, ¿que segunda parte?", preguntó Lucy.

" Pues que cuando ya estéis las tres acomodadas, entrará el novio para celebrar su despedida de soltero", les dije.

"Ostias, se puede armar la de dios si nos reconocen", dijo Clara.

"Bueno”, dijo uno de los chicos, "se aplicará el viejo proverbio... El que éste libre de culpa, que tire la primera piedra. Además, la idea es que solo ellos dos sepan lo que han hecho"

"A Maca, se la follaran todos los amigos de él, incluso algún familiar, pero nadie excepto el novio lo sabrá. Él se habrá follado a tres tías porque no sabe que una es la novia".

"Joder, la idea es perversa, pero súper morbosa. Yo me apunto, dijo Lucy, refrendado por Clara.

" Vosotros nos habéis follado ahora? ", preguntó Clara.

" Pero es que no habéis notado nuestra leche sobre vuestros pubis", le dijo uno.

"Si, si, ¿y también nos habéis pajeando hasta que nos hemos corrido?", siguió preguntando.

"No, eso ha sido aquí, el jefe", dijo el chico señalándome.

"Santo cielo, que maravilla de manos, tenemos que mandarte a nuestros novios para que les des unas clases.

Quedamos en que me llamarían unos días antes para confirmar todo.

CONTINUARA

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