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July y yo 6

CAPITULO V JULY – Y LA REFORMA July, se había comprado, sin decirme nada, otro vestido y micro tanga, en esta ocasión de color verde hierba y se lo puso para ir a controlar las reformas del piso. Acompañados con zapatos de tacón. Vamos el…

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CAPITULO V

JULY – Y LA REFORMA

July, se había comprado, sin decirme nada, otro vestido y micro tanga, en esta ocasión de color verde hierba y se lo puso para ir a controlar las reformas del piso. Acompañados con zapatos de tacón. Vamos el atuendo más apropiado para ir a un lugar en obras, lleno de albañiles.

Cuando llegó, preguntó por el encargado y se presentó como la dueña que iba a ver cómo iba la obra. La hicieron todos los peloteos del mundo, como no podía ser de otra forma, y el encargado le fue contando los trabajos hechos y por hacer.

"Ahora mismo, señora estamos picando los azulejos de la cocina, luego lo haremos en los dos baños.

Creo que pasado mañana podremos ya empezar a poner los nuevos azulejos y plaquetas del suelo, que quedaron en traerlas mañana. Y luego quedarán algunas rozas y recibir las puertas y ventanas, pero eso ya se hará cuando el del aluminio y el carpintero nos diga que está listo".

"O sea que esta semana lo que es albañilería queda terminado?", le preguntó.

"Si, si no hay ningún contratiempo, si", le contestó el encargado.

"Que escándalo, los vecinos se tienen que estar acordando de mi parentela", dijo July.

"Las obras es lo que tienen, y más ahora picando azulejos", le dijo el encargado.

"Puaff, las ganas que he tenido yo siempre de hacer eso. Coger una maza y liarme con los azulejos, jajaja", bromeó July.

"Ja, ja, ja, mujer pues si se anima, a tiempo está", *le dijo el encargado.

"No creo llevar la ropa más adecuada para eso", contestó July.

"No, eso no, pero siempre puede quitársela, o sea me refiero ponerse encima una bata que tengo por ahí", dijo el hombre un poco acalorado.

"Sí, no creo que fuera buena idea ponerme a picar en tanga. Lo mismo algún obrero se distraía", dijo July en plan picaron, echando el anzuelo al encargado.

"Eso no lo dude", le dijo el encargado.

"La bata está limpia?", le preguntó July.

"Si, claro. Está de emergencia por si algún operario tiene un percance en su ropa y tiene que usarla, pero ahora mismo está limpia", le dijo el encargado.

"Pues démela, que no me quedo yo con las ganas", le dijo July.

"En serio?", preguntó el encargado.

"Si, tengo que aprovechar esta ocasión. En mi cuarto tengo playeras para no manchar los zapatos. Me cambiaré allí", le dijo al encargado.

"Vale, pero tenga en cuenta que ya hemos quitado las puertas", dijo él.

"Bueno pues que no miren mientras me cambio", le dijo July cuando el encargado ya se había tragado el anzuelo hasta el estómago.

No hace falta decir que fue el propio encargado el que aviso a sus empleados de que había show.

July lo sabía, pero no se cortó, aunque solo se mostró de espalda, que con el micro tanga es como si estuviera desnuda.

Cuando se sentó en la cama cubierta con unos trapos para ponerse las deportivas, aún no se había abrochado la bata, con lo que dejó ver más. Ya con el ambiente caliente se abrocho la bata y fue para la cocina a cargarse algún ladrillo.

Todos volvieron a sus quehaceres como si allí nadie hubiera visto nada.

El encargado, cogió una maza y una piqueta, que junto con un par de guantes de protección dio a July.

July se puso los guantes, cogió la piqueta con su mano izquierda, como sin duda había visto hacer y la maza con la derecha.

"Dios, quien ha hecho estas cosas tan pesadas?, Pregunto queriendo decir que casi no podía con el mazo.

"Tenga cuidado, a ver si se va a hacer daño", la dijo el encargado.

July lo estuvo intentando varias veces. De hecho, logró desprender varios azulejos, y el encargado, servicial ante la mirada atenta del resto la cogió la mano para indicarle como golpear correctamente. En realidad, al margen de velar por la integridad de las manos de July, el encargado lo que estaba haciendo era arrimándole el paquete a su culo. Gente avezada está en mil y una batallas, no le debió de parecer ni medio normal el que la señora de la casa se quedara en cueros delante de todos. Así es que decidió atacar, aún a sabiendas de que podía patinar. Tocaba quitar azulejos altos para lo que era necesario usar una escalera.

Le arrimo la escalera a July, diciéndole que subiera sin miedo que el la sujetaba.

July subió y el encargado le puso una mano en parte trasera del muslo sobre la bata, para que no se cayera.

En un vaivén que dio la escalera el encargado utilizó la otra mano para sujetarla también por el otro muslo, en esta ocasión la mano se fue debajo de la bata. Evidentemente el lío estaba montado.

"No me siento segura, necesito más manos que me sujeten", dijo July.

Aquello fue como un arrebato para los albañiles, que se quitaron los guantes y colocaron todos sus manos en las piernas de July, aunque el encargado, por categoría, le subió las manos al culo. Todos la palpaban las piernas, incluso alguno ya estaba a la altura de sus ingles pasándola dedos por el coño.

July dejó de picar azulejo y separó algo más las piernas para dejar vía libre a los albañiles. Pronto tenía dedos en el coño tocando por todos lados y entrando por la vagina y el ano.

"Vamos a la cama", dijo uno.

"No", dijo July desabrochándose y quitándose la bata, "aquí, en vuestro ambiente".

Barrieron los cascotes más grandes que había en mitad de la cocina y July se puso de pie en el centro. Los cuatro hombres parecían pulpos tocándola por todos lados. Los cuatro se fueron abriendo los monos y bajándoselos hasta los pies. Sus pollas no tardaron en estar al aire, todas bien erectas.

July se arrodilló, cogió una y se la metió en la boca mamándola con ganas. Los otros también le acercaron las suyas a la boca y July cambiaba de polla cada poco para satisfacer a todos.

El encargado la dijo,

"Doña puta, ¿son imprescindibles los condones?

"Si están todos sanos, a pelo", le contestó.

El encargado la dijo,

"Ponte a cuatro, zorra”.

July lo hizo y el encargado se puso detrás metiéndosela por el coño y empezando a follarla con fuerza. Ella no dejaba de mamar las pollas que tenía delante. Los albañiles entendieron su juego, se manchaban las manos con el yeso de los escombros, y se las restregaban por todos lados, la cara, las tetas, el pelo, las nalgas...

July jadeaba ante los envites del encargado, que cuando ya vio que se corría se la sacó se fue a su boca y se corrió en ella.

Otro ocupó su lugar, mientras July tragaba su leche y se la mamaba intentando ordeñársela al máximo.

El segundo la follo con la misma intensidad, aunque pronto decidió cambiar a su culo, y empezó a encularla. July no paraba de chupar polla. El tío se corrió en su culo y dejó sitio a otro.

El siguiente la tumbó boca arriba en la bata, y se la metió. Empezó a follarla a la vez que se manchaba las manos con los escombros y se las restregaba por todo el cuerpo.

Se giró poniéndola a July sobre él follándola. El que faltaba aprovecho el culo abierto que se le ofrecía y le hicieron una doble penetración.

Cuando los cuatro se habían corrido en algún agujero de July, el encargado le dijo que se tumbara en la bata boca arriba con las piernas lo más abierta posible.

Él se puso sobre ella y se meo en su cuerpo. Desde la cabeza a los pies.

Luego cogió de un saco de yeso un puñado y se lo echó por todo el cuerpo, mientras la decía,

"No querías polvo?, pues aquí tienes un poco más". Les dijo a los otros que la echaran también un puñado de yeso en el cuerpo. Lo hicieron.

La dijo,

"Ahora, puta, cierra los ojos y la boca, y tapate la nariz con dos dedos”.

July lo hizo, y ahora el yeso fue dirigido hacia su cara y su pelo.

Luego cogió otro puñado, y se lo restregó por el coño y el culo, metiéndole dedos en ambos agujeros para asegurarse que le entraba el yeso.

La mando que se quedara así y les dijo a los otros que la fueran poniendo duros los pezones todo lo que pudieran y a otro que prepara un cubo con yeso más espeso de lo habitual. Él se fue al botiquín, y trajo unas gasas que la puso cubriendo sus tetas y su coño y culo. Luego empezó a cubrirle las gasas con el yeso ejerciendo a la vez de escultor para mantener al máximo las formas de July.

"Sabes puta? Hacemos un molde de las señoras de la casa tan putas como tú. Es nuestro pequeño recuerdo, la decía mientras la extendía bien el yeso por el coño.

La verdad, es que se veía que no era la primera vez que lo hacía sabía perfectamente darle los tiempos al yeso para que endureciera lo suficiente para poder moldearlo, recreando todos los detalles del cuerpo de July.

"Bien zorra, esto ya está, ahora sólo hay que esperar que se seque, pero mientras no te puedes mover, así es que quietecita. Serán 30 minutos, más o menos. Luego se le saca un negativo en látex, que viene a ser el molde inverso, y luego se le rellena por dentro de látex, y ya tenemos tus tetas y tu coño para jugar con ellos. Incluso, si sale perfecto, sin impurezas, se lo vendemos a una fábrica de muñecas hinchables que los incorpora algún molde que tengan hecho, así es que pórtate bien y al margen de ganarnos un dinero te inmortalizaran, al menos tetas coño y culo. Es una pena no poder hacerte el molde por dentro, pero eso nos llevaría bastante más tiempo". Le diremos que le ponga de nombre July y le mandaremos una a tu marido, jajaja "

July, siguiendo las recomendaciones del encargado ni hablaba ni se movía, para que no se estropeara el molde.

" Bueno yo creo que está listo", dijo el encargado a los 30 minutos, mirando la dureza del yeso por un de los laterales. Empezó a retirarlo. Una vez retirado, había que esperar 48 horas, para el proceso siguiente. Estuvieron mirándolo con detenimiento, no se le veían poros, y además, gracias al yeso que le había echado antes en el coño y culo los había marcado muy bien.

"Ahora hay que limpiarla. No se puede ir así a casa."

Los cuatro se pusieron sobre July, y empezaron a mearla quitándole así el yeso que tenía pegado en el cuerpo.

"Ahora ponte el vestido y vete, y si vuelves a ver cómo va la reforma entra ya en pelotas. No queremos volver a verte como una señora, sino como lo que eres, una puta.

July se puso el vestido sin tan siquiera secarse. El tanga no lo había vuelto a ver.

July debería sentirse humillada, había sido rebajada por los albañiles hasta el punto de mearla, y mandarla así a la casa de su madre. La podían ver los vecinos de toda la vida, salir del portal con un aspecto lamentable, pero bueno ya había vuelto desnuda la Blacknight.

A July, no sólo no la importaba que la humillaran, sino que la ponía cantidad.

De vuelta para casa de su madre me llamó,

"Ya he salido del piso", me dijo.

"Y que tal, como va", la pregunté.

"Me ha dicho el encargado que para el viernes se queda terminado el trabajo gordo de albañilería, si no hay contratiempos", me dijo

"Y que contratiempos puede haber? Te los ha dicho", le pregunté.

"Básicamente que vaya yo a ver cómo va la obra. Hoy han estado dos horas conmigo. Ya te contaré, pero para que te hagas una idea, me han hecho hasta un molde de las tetas y del coño. Me ha dicho que si salían bien se lo vendían a un fabricante de muñecas hinchables", me dijo

"Jajaja, que fuerte, pues tendré que comprarme una", le dije.

"No hace falta, me ha dicho que si la hacen se llamará July, y que te mandaran una a ti como detalle, bueno te dejo que estoy llegando donde mi madre y puede ser un Poema como esté en casa", me dijo.

"Vale, vale, ya me contarás",

Yo, por la mañana, mientras July estaba con los albañiles, me había asegurado de que Amparo se hubiera depilado, y que la hubieran hecho un buen trabajo. Efectivamente, así era. También me asegure que hubiera comprado tangas, y que los llevara, y así era. Y por supuesto la folle. Había que probar ese coño depilado.

Cuando terminamos me dijo,

"Rafa, entre el rasurado, los tangas, y tanta actividad sexual, he rejuvenecido 10 años. Me encuentro genial".

"Y yo que me alegro", la dije.

Intuyendo lo que iba a hacer July, cuando me preguntó dónde estaba, le dije, que

"Haciendo un montaje de albañiles".

"En serio?, ¿es que no para nunca?", me dijo.

"Estas cosas son cuando surgen, y es morboso hacerlo con albañiles", le dije.

"Joee, la verdad es que si", me dijo, “recuerdo una vez que teníamos carpinteros en casa, y uno de ellos entro en el baño sin avisar a orinar. Yo entre al momento y me lo encontré con la polla en la mano. Por un momento no supe que hacer, si tirarme a comérsela o si despedirle. Lancé un Uhy, perdón, y salí del baño”.

"Ja, ja. Ja, seguro que luego te hiciste un buen dedo pensando en su polla. Pues habrá que volver otra vez esta semana, si te animas, vas tú", le dije.

"Yo?, me muero de vergüenza, y de miedo", me contestó.

"Piénsatelo", le dije.

Yo estaba procurando iniciarla lo más rápidamente posible, pero tampoco quería presionarla en exceso.

Cuando me contó July a la vuelta a casa todo lo que la habían hecho, pensé para mí, si le hacen la mitad a Amparo, infarta allí mismo.

También me dijo que la había llamado Mamadou y que tenían show con público mañana. Por lo tanto, ocasión muy buena para empezar a curtir a Amparo.

Sin que July se enterara, llame a Claudia, la chica que ya nos había hecho de canguro en alguna ocasión. Teníamos el problema de que quería llevarla al monte, pero allí había que ir de noche, así es que se lo conté a Amparo, y le dije que le dijera a July que iba a ir al cine con unas amigas, por lo que a July, le pareció perfecto lo de Claudia.

Al día siguiente tenía a las dos en un mar de nervios. La una por debutar en el show, y la otra por ver donde la llevaba y que pasaba.

July se fue hacia las siete de la tarde, y nosotros a las nueve, habiendo ya cenado algo. Miré la ropa que tenía, lo más adecuado para ponerse. Encontré un vestido veraniego con botones por delante, que me pareció el más idóneo. Uno de los tangas más pequeños que se había comprado, y al llevar vestido que no era muy ceñido, la dije que sin suje. De camino pata el monte, la fui diciendo que iba a pasárselo bien, pero que para eso otros también tenía que pasárselo bien. Pare en los chinos a comprar bebida y condones, otra caja de 50 de la vez de July solo me habían quedado siete. Y nos fuimos ya derechos para allí.

Al llegar, subimos al mismo sitio que con July y repetimos más o menos la misma escena. Salimos del coche, pusimos las bebidas en el capo, y después de un par de tragos empecé a morrearla y sobarla.

Pero esta vez ella no tuvo que desplazarse, fueron los mirones los que seguramente alguno recordando el coche, salieron de los matorrales y vinieron hacia nosotros.

Amparo cuando los vio, me miró con cara asustada,

"Ay Dios, vienen tíos por ahí que no sé de dónde han salido", me dijo.

"Metete en el coche", le dije.

Se fue corriendo y se metió en su asiento echando el seguro, jajaja.

Me metí yo también y la incliné el respaldo un poco hacia Atrás.

"Relájate, y empieza a tocarte", le dije.

"Me van a ver si lo hago", me contestó.

"Claro zorra, de eso se trata", le dije

Cuando la insultaba, algo se activaba en Amparo. Empezó a tocarle las tetas y el coño por encima de la ropa. Los mirones, no tardaron en agolparse en su Ventanilla.

"Ves?", me decía, "me están mirando todos".

"Si, pero no ven nada", la contesté a la vez que le soltaba tres botones del vestido por arriba y se lo abría. Al no llevar sujetador, sus tetas quedaron al aire, lo cual fue recibido con más entusiasmo por los mirones.

Amparo se tocaba ahora las tetas con más intensidad con los ojos cerrados sin querer ver ni quien ni cuantos la veían.

La solté tres botones de abajo con lo que también su tanga quedó al aire. Empecé a tocarla el coño por encima del tanga, hasta que se lo separé hacia un lado, para que también quedara al aire.

Amparo ya empezaba a respirar fuerte, así es que bajé la ventanilla.

Al instante un sin fin de manos entraron por la ventanilla tocándola por todos lados.

Ella, al darse cuenta de que la tocaban en muchos sitios a la vez abrió los ojos, y vio a los tíos fuera con una mano en la polla y la otra en su cuerpo. Vi cómo sin poder evitarlo ella recorría con la mirada las pollas de aquellos tíos.

"Termina de abrirte el vestido puta", la susurre al oído.

No tuve que repetirse lo. Se soltó dos botones que le quedaban y se lo abrió por completo para que tuvieran acceso a todo su cuerpo. Alguno metía la polla por la ventanilla. Ella La tocaba, e incluso a una le dio una chupada.

La respiración fuerte se había ahora convertido en jadeos continuos, al sentir tanta estimulación en su cuerpo.

Era el momento de entregársela a los mirones. Salí del coche, extendí la manta en el suelo, y coloqué la caja de condones sobre el maletero del coche.

"Señores, de tres en tres y todos con condón. Formen una fila."

Obedecieron como corderitos poniéndose todos en fila delante de la manta. Les pase la caja de condones para que cada uno cogiera. Una vez preparados, abrí la puerta de Amparo, diciéndole al oído, a por ellos zorra, ordéñales a todos. La saqué del coche, terminé de quitarla el vestido dejándolo en el coche y la puse en el centro de la manta.

Los tres primeros se le acercaron, empezando a sobarla por todos lados. Amparo, al principio, estaba muy cortada, pero en cuanto tuvo la primera polla en la boca se le pasó el corté, y empezó a hacer lo que esperaba de ella.

Los tíos, hacían una ruleta, pasando todos por sus tres agujeros. Se iban corriendo y les di un vaso para que vaciaran los condones en él.

La follaron los nueve que había, aunque alguno me pidió repetir, y por supuesto lo hizo. Les decía que la dijeran a la puta lo que opinaban de ella

La dijeron de todo, una madura muy folla le, una puta vieja salida, tres agujeros para disfrute de los machos muy buena de físico y muy buena follando.

Se corrió más de cinco veces. Ya recibía por el culo con normalidad, y sentirse penetrada por los tres agujeros la hacían ponerse cerdisima.

Cuando todos terminaron de follarla, la hice delante de los que quedaban beberse el contenido del vaso, con toda la leche de los tíos.

De vuelta para casa me llamó July, me dijo que el show había sido un éxito, y que había un grupo de cinco ejecutivos que le habían ofrecido 1000 euros por pasar la noche con ellos, así es que no dormiría en casa.

"Muy bien cari", le dije.

"Dile a mi madre cualquier cosa, que he terminado tarde y para no conducir duermo con una amiga", me dijo.

"No hace falta que la diga nada, July, te está oyendo", la dije.

"Cómo? ", preguntó sobresaltada.

"Que vamos en el coche y lo ha oído todo", le dije.

"Y dónde vais en el coche? No le pasará algo a Naya", preguntó asustada.

"No, no, tranquila hemos estado en el monte", le dije.

"En el monte? Y que habéis ido, ¿a correr a estas horas?, y con quien esta Naya?", preguntó en serie.

"Sí, en el monte. Tu madre si se ha corrido unas cuantas veces yo solo miraba, y en cuanto a Naya está con la canguro, así es que tú tranquila y atiende a tus clientes."

"Mamá, ¿estás bien? ¿Es verdad lo que dice Rafa?, le preguntó a Amparo.

" Hacía años que no me encontraba tan bien hija. Tus amigos del monte son muy simpáticos ", la contestó, diciéndole bastante.

" Bueno, bueno, que me están esperando, ya me contareis mañana que está pasando", nos dijo.

"Adiós cariño, buen servicio", le dije.

"Pues ya se ha enterado de todo", dijo Amparo cuando colgamos.

"Se tenía que enterar antes o después y ahora animada conque la van a follar cinco tíos, lo llevará mejor", le dije.

"Sí, ¿oye y a ti no te importa que a tu mujer se la follen tantos tíos?, me preguntó.

" Bueno, si lo piensas fríamente, si claro. Pero imagina que ella se hubiera apuntado a una ONG, con la que todos los días tuviera que ir a hacer cosas. Ya sé que no es lo mismo, pero el resultado es igual. Lo que yo no aceptaría, es que nos dejara desatendidos a Naya o a mí, y eso no ocurre contigo, que hasta me atiendes sexualmente”, le dije.

"Si, claro, es una forma de verlo, pero que termine un show con el negro de 40 cms. Y que se vaya con 5 tíos cobrando como una puta, pues bueno, eso es mucho vicio", me dijo Amparo muy digna.

"Tu vienes de follar con nueve y gratis", le dije.

"Joder, y a otros nueve que me follaba ahora. Ni sé que me pasa. Yo nunca he sido activa sexualmente. “, dijo

“Lo has sido, pero no lo sabías. Esto es un vicio, y como todos los vicios, hay que dosificarlos", le dije.

"Si, si, y ahí entras tu que eres el que nos encauzas", dijo Amparo.

"Ja, ja, ja, más o menos", le dije.

Ya llegábamos a casa. Hoy no podía follarme a Amparo, porque la canguro se quedaba a dormir en cada, y no era plan.

Al día siguiente, July se presentó en casa temprano. Los ejecutivos viajaban y le dieron pronto puerta, pero al menos también le dieron los 1000 euros.

Se ducho me dio el dinero, 1.800 euros y me dijo que lo ingresará. Me dio un número de cuenta que había abierto para estas cosillas, me dijo, y se metió en la cama, como era de esperar.

La verdad es que era flipante. En unas horas, se había sacado más dinero que lo que cobro yo al mes.

Si esto lo hacía tres o cuatro veces en el mes, las cifras podían ser de escándalo, al menos para nosotros. Y si Amparo también contribuía me quitaban de trabajar y me dedicaría a encauzarlas, como decía Amparo.

Se levantó la canguro. Era una chica de veintitantos, realmente no se la edad, algo gordita, pero muy simpática y siempre ha tratado muy bien a Naya. Por un momento, se me pasó por la cabeza probar la efectividad nuevamente de la pócima de Abdou, que tan buen resultado me había dado con Amparo, con ella. Pero lo deseche, más que nada porque si también tenía éxito con esta, iban a ser ya muchas putas para encauzar. Además, no quería olvidarme de Vero, que me encanta follar con ella.

La gordita me dijo que si quería que vistiera a Naya y la dejara en la guarde a lo que lógicamente le dije que si. Mientras despertó a Naya y la vistió estuve en el cuarto con ellas diciéndole tonterías a la niña, y viendo la parte de las tetas y nalgas que dejaban ver el pijama de la canguro. Cuando terminó de vestir a la niña, se vistió ella. Lógicamente yo me salí. La pagué, dándole una pequeña propina por llevar a la niña a la guarde, y le dije que en el futuro seguramente necesitaríamos más sus servicios.

Ella me dijo que encantada, que Naya era buenísima, y que a ella la venia bien el dinero.

Vaya, la hacía falta el dinero. Buen descubrimiento.

Se fueron. Yo me fui también al banco a ingresar las ganancias de July.

Estas eran las ventajas tele trabajo. Desde el móvil, estuvieras donde estuvieras, figurabas como que estabas trabajando.

En el banco, ingresé la pasta en el cajero. Al hacerlo, me dijo si quería consultar el saldo y dije que si.

Me sorprendí. Había 3.200 euros. ¿De dónde habían salido los 1.400 euros que había de más?, Además según los movimientos eran todos de ayer noche en pequeños importes, realizados por bizum. También salía una nota que tenía disponible el tpv portátil solicitado. Se estaba profesionalizado a marchas forzadas.

Ya le preguntaría a July. De vuelta para casa, llamé a Vero me apetecía echarla un polvo.

"¿Hola, hija putita, que tal?, la dije.

" Hola papi, jolines te echaba de menos. No te acuerdas de tu hija", me dijo ñoña como casi siempre.

"No ves como si me acuerdo y te llamo?", la dije.

"Ya, ya seguro que tienes algún trabajito para tu hija”, me dijo.

"Bueno la verdad es que al margen de saber si te ha venido ya la regla, si te quedó alguna secuela de las cuatro pollas en tu coño, quiero saber si te apetece venirte a casa ahora y follamos un rato", la dije.

"Me tomé la píldora, como te dije y ya llevo un DIU, y sin problemas. El ginecólogo me dijo que tenía irritado el cérvix, pero que eso sería de una relación sexual con un pene largo. Pensé para mí. Si tú supieras... Y en cuanto a follar, ya me estoy vistiendo. ¿Estaremos solos? ", me preguntó.

" No, tengo muchas novedades, ya te contaré mientras follamos, pero July está durmiendo que ha trabajado esta noche, y además está mi suegra, ahora vivimos en su casa porque estamos haciendo obras en la nuestra. Apúntate la dirección", le dije dándosela.

"Vale la tengo, y July ha trabajado esta noche. ¿De pilingui?, me dijo.

" Ja, ja, ja, cuando vengas te cuento.

Cuando llegue a casa mi suegra estaba haciendo las cosas de la casa.

"Que tal ha venido July?", me preguntó.

"Bien, con 1.800 pavos y algo cansada. Se ha duchado y se ha metido en la cama", la dije.

"Normal", me contestó.

"Oye, voy a necesitar tu cama. Viene ahora una amiga a follar un rato", la dije contándole la historia de Vero.

"Santa María, cuatro pollas de negro en el coño. Se lo destrozarían", me dijo.

"Cuando venga se lo verás, quiero que estés tú también, aunque eso implique que tendrás que morrear con ella y comer coño y que te lo coma ella", la dije.

"Por Dios, eres un depravado. Voy a ducharme", me dijo metiéndose en el baño.

Joder con Amparo, si le dices que tiene que follarse a un caballo, se va al hipódromo a follarse a todos.

No tardó mucho en sonar el telefonillo,

"Hola papi", dijo Vero.

La abrí.

La esperé en la puerta para que no llamara al timbre y despertará a July.

La di un morreo según entró, y la llevé al cuarto de Amparo. Nos desnudamos, mientras empecé a contarla las novedades. Flipo con el trabajo de July. Y iba a empezar a contarle lo de Amparo, cuando entró en la habitación totalmente desnuda.

"Ah, mira Vero, te presento a Amparo, mi suegra", la dije.

"Tu suegra", repitió Vero.

"Si", le dije.

Amparo se acercó diciendo,

"Que monada de chica, encantada", la dijo dándola dos besos en las mejillas.

"Chicas, un poco más de ardor en los besos", las dije.

Vero, que ya tenía la experiencia con July le buscó los morros y empezó a morrearla a la vez que le tocaba las tetas. Las dejé hacer. Las bocas de ambas fueron pasando por todos los agujeros de la otra, hasta que terminaron comiéndose el coño como dos poseas.

Yo disfrutaba del espectáculo.

Amparo se corrió abiertamente. Vero esperó a que la follara.

Cuando terminaron me tumbe del todo, y empezaron a comerme la polla entre las dos. Al principio Vero alucino de ver como la suegra se comía la polla del yerno mientras ella me comía los huevos.

Las puse a las dos a cuatro patas, y las fui follando coño y culo. Cuando se la sacaba del culo a una se la metía en la boca a la otra para que la limpiara caso de que estuviera sucia. Mientras las follaba, ellas morreaban. Habían hecho buenas migas.

Estuvimos así un buen rato. Cuando me quise correr las puse a las dos con las caras juntas, y les repartí la leche entre sus caras que relamieron, con ganas.

Después las puse a las dos tumbadas boca arriba. "A ver putitas, morrearos y sobaros las tetas mientras yo os pajeo", les dije.

Me puse entre medias de las dos y empecé a meterlas dedos mientras ellas hacían lo que les había dicho.

No tardaron mucho en correrse las dos en plan bastante ruidoso y exagerado. Hasta el punto de despertar a July que se presentó en el cuarto y dijo,

"Anda que avisáis".

Si tenía alguna duda del tema de su madre se la disiparon en un instante al vernos a los tres en la cama.

Aproveche el momento para poner al tanto a July y a Vero de la situación de Amparo.

July, que no perdía el tiempo me dijo,

"Hay que ir hoy a ver cómo va la obra. Podíamos mandarla a ella".

"Yo no tengo ni idea de lo que estáis haciendo en la obra", dijo Amparo.

"Mamá, solo es ir a ver si terminan en los tiempos establecidos. Dijeron que esta semana terminaban la albañilería o sea que tienen que estar terminando", le dijo July.

"Bueno, pues si queréis voy yo", dijo Amparo.

"Adjudicado", la dije, "July, que ropa debe de ponerse", le pregunté a la hija.

"En serio puedo escoger yo su ropa?, preguntó.

" Tú has estado allí, ¿quién mejor para escogerla?, dije.

Vero estaba como en un partido de tenis, mirando para un lado y para otro según íbamos hablando.

July se había ido a por la ropa para su madre. Volvió al momento con el short y una camiseta corta.

"En serio quieres que salga a la calle con eso puesto a mis años?, pregunto Amparo.

" Mamá, los albañiles son gente ruda, tienen un trabajo ingrato, hay que alegrar les "la vista ", dijo July.

"Tu July, llévate a Vero a unos chinos, cómprala una falda corta, tableada y una camisa blanca. Unos calcetines hasta las rodillas, y un tanga claro, blanco o rosa, que se vea bien. Y una bolsa de chupachups. Y tú te pones de maruja, falda hasta las rodillas y blusa bien cerrada. Sin tanga ni braga.

Os vais al parque de las rosas. Que Vero busque algún grupo de viejetes, los típicos jubilados, o bien sentados en un banco tomando el sol, o jugando a la petanca, algo así. Se sentará en algún sitio próximo desde donde sea visible para los abuelos, vale incluso el bordillo.

Allí, empiezas a tontear, como que estás con el móvil, o algo así. Cuando veas que te miran, empieza a jugar con tus piernas, separándolas y enseñando. Sacas un chupachups y lo lames y mamas, como si de una polla se tratara.

Cuando más enseñando esté, llegas tú July, que al ver lo que hace la montas el pollo, llamándola guarra, descarada etc. Yo estaré más separado y por wasap os diré que hacer.

¿Alguna duda?, las pregunté.

"No, no," dijo July vamos a poner cachondos a los abuelillos".

"Exacto", las dije, "y tu Amparo cámbiate para ir al piso".

"Que vergüenza por Dios, salir así a la calle", dijo Amparo.

Te llevaré en el coche, pero luego tendrás que volver tu sola, que yo iré al parque con estas", le dije.

Nos pusimos los cuatro en marcha.

Yo llevé a Amparo a que controlará la obra. La verdad es que era divertido ir con ella así por la calle. Todo el mundo la miraba. Cuando llegamos, la dije que esperara en el coche que tenía yo que tratar unos temas de la obra con el encargado y para no subir juntos.

Subí y pregunté por el encargado.

"Hola, soy Rafael, el marido de July, a la que creo que conocen", le dije.

"Eh?, ah, sí, la señora que estuvo aquí el otro día", me dijo con unos colores que se iban y se le venían.

"Por cierto, ¿que tal quedó el molde de sus tetas, coño y culo?", le pregunté.

"Mire, no sé que le habrá contado, pero.", empezó a disculparse, pero le interrumpí.

"No se preocupe, vino a eso, pero tengo curiosidad por saber cómo quedó el molde”, le dije.

"Ayer lo estuvimos rellenando de látex, y la verdad es que ha quedado muy bien. Se estuvo muy quieta, mire", "me dijo enseñándome unas fotos en el móvil del molde.

" Pues si, tiene buena pinta. Ya me dirá si se lo compran para la muñeca hinchable. Sería un punto ", le dije.

" Si señor, claro que se lo diré ", me dijo el bastante más tranquilo.

" Pero bueno ahora quería pedirle a usted y a sus hombres una cosa", le dije.

"Lo que usted mande", me dijo en plan servicial total.

"Hoy va a venir a ver cómo va la obra mi suegra. Bueno de echo está abajo en el coche, y cuando baje yo subirá ella. Viene vestida para la ocasión, y me gustaría que le dieran caña a tope. Empiecen tratándola como a una dama, pero luego trátenla como la perra más rastrera del mundo" le dije.

"Seguro señor? ¿A su suegra?, será mayor", dijo el encargado como dándole un poco de yuyu.

"Bueno no es una niña, claro, pero yo la follo, y está bastante bien", le dije.

"Está bien, daremos buena cuenta de la suegra, tranquilo", me dijo el encargado.

Le di mi número de móvil para que me contará que tal, y me fui.

Al bajar yo, subió Amparo, y yo me fui para el parque.

Cuando llegué al parque le pedí a July la ubicación. Estaban un poco más delante. El grupo de viejetes, siete en total, sentados en dos bancos seguidos. Vero frente a ellos ya espatarrada haciendo que hablaba por el móvil, y July a una distancia prudencial observando la escena.

Le mandé un wasap.

"Acércate tú ahora como muy escandalizada al ver el descuido de Vero, y hazla que se acerque los viejetes a pedirles disculpas, ya hay más de uno con la mano en el paquete"

Me contestó con sonrisas y ojos guiados, y se fue hacia ella, mientras yo me acerque a los abuelos, por si oía sus comentarios.

El primero que escuche fue,

"Joder quién es esa", cuando vieron que July se ponía entre sus ojos y el tanga de Vero.

Otro contestó,

"Será la madre. ¿No ves la pinta maruja que lleva? ".

Después de echarla la bronca July cogió a Vero del brazo, y casi tirando de ella la llevó donde los viejetes.

"Vamos pide perdón a los señores", la dijo.

Vero haciéndose la muy avergonzada, dijo,

"Perdón señores”, dijo Vero

" No tienes que pedir perdón, guapa. Lo estábamos pasando muy bien, dijo uno.

"Así no me ayudan mucho a educarla", dijo July.

"Y que quiere que hagamos?, la chica no hacía daño a nadie y a nosotros nos alegraba la vista", dijo otro.

"Imagínense que hubiera sido una nieta suya la que estuviera haciéndolo, ¿que habrían hecho?, empezó a picarles July.

" Regañarla"

"Darla unos buenos azotes"

"Decírselo a los padres",

Se sucedían los comentarios. Incluso alguno en voz baja dijo,

"Echarla un buen polvo"

July vio que aquellos hombres entrarían fácil al trapo.

"Quién dijo lo de los azotes?, preguntó.

" Yo ", dijo el que lo había dicho.

" Me parece un buen castigo. Póngasela en sus rodillas y déselos", dijo July

Vero empezó con su show.

"No abuelito, no me des azotes, seré buena", le dijo

El hombre la cogió y la tumbó boca abajo sobre sus rodillas y empezó a darle azotes en el culo sobre la falda, diciéndole,

"Te he dicho muchas veces que no les enseñes el tanga a mis amigos. Que solo se lo enseñes a tu abuelito".

July, divertida le dijo,

"Si, pero así no, que la falda amortigua los azotes. Mejor con el culete al aire", le dijo mientras le subía la falda hasta la cintura.

La visión del culo desnudo de Vero hizo que hasta el más apático centrará su mirada en él. Algunos preguntaron si ellos también podían darle azotes, a lo que July contestó que por supuesto, aunque lo que realmente querían era tocárselo.

"Madre mía, que duro, que sensación, que recuerdos eran los comentarios que decían al tocárselo. Pero los viejetes no pasaban de ahí, sin duda por corte, y decidí intervenir que estaba allí como un espectador más.

" Se han fijado? Tiene todo el tanga mojado", les dije señalando les la parte del tanga que se veía entre sus piernas y que efectivamente estaba mojado.

"Joder, es verdad, está cachonda", dijo uno.

"A ver?", dije cogiéndole el tanga y echándoselo a un lado.

"Mirar ese brillo en su coño, está muy mojada", les dije

Los abuelillos ya estaban fuera de si. Todos querían tocar aquella raja mojada.

"Esperen", les dije cogiendo la tira del tanga de su cintura y bajándoselo quitándoselo por los pies. Uno de los hombres lo pidió, y después de mirarlo y olerlo, con disimulo se lo metió en el bolsillo.

La separe con las manos los muslos a Vero. Ahora sí. Todo su coño estaba al aire.

Los abuelos no se lo creían. Se lo tocaban se mojaba el dedo con su flujo, lo olían, lo lamian, estaban alucinando.

July decía,

"Así, así, castíguenla bien".

Cómo aquello iba a entrar en un punto muerto, le dije al que la tenía encima,

"Dale la vuelta, vamos ahora a castigar su raja, como dice su madre".

No tuve que repetírselo dos veces. La dio la vuelta, quedando boca arriba. La subí las faldas nuevamente hasta la cintura, y la separé las piernas. Para dar un poco de gracia al tema, la di un par de azotes en el coño. Luego la metí dos dedos y al sacarlos les dije,

"Mirar, la muy putita esta toda mojada aun azotándole el coño.

Los abueletes alucinaba. Había una zona de arbustos altos, y les dije de llevarla allí. Todos dijeron que si como locos, aunque la mayoría no tenía ni idea de para que.

En volandas la llevaron hasta los arbustos. Tenía claro que yo debería llevar la voz cantante, así es que una vez que estuvimos todos le quite la falda y la blusa a Vero, dejándola desnuda. Me puse delante de ella me saqué la polla y la puse a mamar. Tres de los abuelos me imitaron, y poco a poco le fui cediendo a ellos el protagonismo.

"Se puso a mamar a otro, y yo me dirigí a los cuatro que miraban y se tocaban la polla por encima del pantalón,

" No os gusta la mamá? ".

Asintieron con la cabeza.

" Vamos a por ella", les dije.

La llamé para que se acercara.

"Es que no piensas echar una mano a tu hija que tiene que atender ocho pollas?", la dije.

"Esto es un castigo para ella. Que lo pague", dijo July muy digna.

La agarré del pelo y la hice arrodillarse delante de uno de los que miraban

"Sácasela y chupa. Si tu hija es así de puta, es porque la has educado así, y tú también mereces tu castigo", le dije.

Lo hizo al instante. El hombre se dejó hacer y la verdad es que me impresionó el pedazo pollón que dejó a la vista y eso que no estaba duro. Mientras mamaba este con las manos busco las braguetas de los dos más cercanos y las bajó buscando sus pollas. Todos se dejaban hacer debía ser cuestión de timidez el no sacársela al principio como los otros tres.

Yo mientras la levante la falda dejando su culo al aire.

"Veis a quien sale la hija? La muy puta no lleva bragas. Todos miraron para comprobarlo. A esas alturas Vero ya tenía una polla dentro de su coño, que la follaba con todo el vigor que era capaz, mientras ella seguía mamando a los otros.

July ya se había hecho con la polla del hombre que ya debía de estar en su máximo tamaño, y la verdad es que era un buen, o mejor dicho, un gran tamaño. Se arrodilló detrás de July y la cogió por las caderas diciéndole,

"He follado muchos coños, pero pocos culos, y el tuyo guarra parece tragón". Sin pensárselo dos veces se la puso en el ano y de un empujón de la metió entera. July, pese a las pollas que ya había recibido su culo, aún demostraba sensación cuando recibía una buena clavada.

"Mirar, mirar”, le decía el abuelo a los amigos cuando se la sacaba para que vieran el agujero que le quedaba a July.

Todos fueron cumpliendo, cada uno a su medida con los agujeros de las dos putillas. Lo que si se caracterizaron todos fue por unas corridas muy copiosas, fruto de mucho tiempo sin correrse. El del pollón, me dijo July después le había llenado literalmente el culo y nos lo demostró a Vero y a mí. Cada esfuerzo que hacía, le salía un chorrito de semen de su ano.

Las dos se lo pasaron bien, pese a que alguno, como me dijo Vero, llevaba tiempo sin pasar por la ducha pero que por lo demás muy bien.

Después de hora y media los siete abuelillos, habían terminado su trabajo. Las dieron las gracias, y les dijeron que cuando hubiera que castigar otra vez a la hija o a la madre, contarán con ellos.

Hacía casi dos horas que Amparo estaba con los albañiles, y el encargado no me había llamado para contarme que tal. La debían de estar dejando fina.

Nos fuimos para casa. July se fue a por la niña a la guarde. Nada más llegar a casa, y como yo no había follado, le eche un buen polvo a Vero.

Mientras fallábamos, me llamó el encargado.

"Tío, una puta máquina la suegra. No se cansa de recibir pollas por todos lados. Se ha llevado dos corridas de cada uno y pedía más. Tienes una joya, bueno, otra joya, está veterana, pero follable a tope. Cuando hemos acabado la hemos meado los cuatro y se ha tragado todo lo que ha podido, sin dejar de pajearse. Increíble tío. Como finde fiesta, la hemos hecho una segunda piel con yeso, dejándola sin cubrir las articulaciones, el coño y la cara, para que se la conozca. Está aquí de pie, quieta esperando a que termine de endurecer para poder irse. Nos quedamos con su ropa, y la hemos escrito en el pecho y la tripa, "PUTA PROPIEDAD DE LOS ALBAÑILES". Espero nos perdones la licencia de decir que es propiedad nuestra, pero quedaba bien. En cuanto termine de endurecer el yeso te la mando, va a ser un show verla por la calle así ", me dijo.

" Ja, ja, ja. Estáis como una puta cabra, pero me gusta. Termino de echar un polvo que estoy echando, y me voy para allí. No me quiero perder verla así por la calle," le dije.

" Vale tío, pues espero que me avises para echarla a la calle. Así se endurece más el yeso”, me dijo.

Terminé el polvo con Vero, me vestí y me fui para el piso.

Cuando estaba llegando llamé al encargado. Vale, te la mando me dijo

Le dije que ok, pero que no le dijera que yo estaba allí.

Al momento la vi salir. No pude evitar la risa al verla cruzarse con la cotilla del segundo. Ya tenían temita de cotilleo para unas semanas. La verdad es que estaba muy bien cubierta, pero se movía con cierta torpeza. Parecía que llevaba un mono grisáceo con la salvedad del coño al aire y la inscripción frontal.

No hay que decir que todo el mundo se la quedaba mirando. Unos se reían, otros se escandalizaban, y la decían cosas que no alcanzaba a oír.

Y quedaba lo mejor, el llegar a su casa. Avisé a July para que si Naya estaba por ahí la metiera en su cuarto y no viera así a la abuela.

La verdad es que tuvo suerte y alcanzó el ascensor sin que nadie de la casa la viera.

Cuando subió a casa yo subí con ella,

"Te han hecho un mono muy apañado", le dije.

"Te gusta?", me preguntó Amparo.

"Mucho", contesté.

"Si alguien me hubiera dicho hace tan solo un mes que yo iba a ir por la calle con el coño al aire, le hubiera hecho encerrar en un manicomio y ya me has visto", me dijo.

Por la tarde estuvimos comentando las actividades de cada una.

Le comenté a July lo de los bizum y lo del TPV. Me dijo que los bizum, son propinas que dan durante el espectáculo, y que el TPV era para cobrar servicios adicionales como el de los cinco ejecutivos. Todo lo han organizado desde la gestoría de Mamadou.

"Que bien", le dije "oye, por cierto, lo de los cinco ejecutivos, les salió a 20 euros la hora. Tienes que hacerte valer más".

"Bueno, precio de grupo, además dieron bastante propina, y follar, lo imprescindible", me dijo July.

"Vale, pero tenlo en cuenta", la dije.

El resto de la tarde, y aunque parezca mentira, lo pasamos como una familia normal.

Las dos mayores se estuvieron dedicando a cuidado personal, esas cosas que hacen las mujeres y no se cansan nunca.

July y Amparo estuvieron mucho tiempo hablando. Yo no me metí y dejé que ellas aclarasen. Vero, por su parte que parecía que la habíamos adoptado, estaba tirada en el sofá viendo una peli.

"No hay nada para esta tarde-noche?", me preguntó.

"En principio no, aunque en esta casa nunca se sabe, lo mismo suena un móvil y alguien tiene que salir corriendo", le dije.

Y como si de una premonición se tratara, al rato vi a July hablando por el móvil.

Cuando terminó me dijo,

"Era Mamadou que mañana tenemos lo del club swinger. Me ha dicho que vaya contigo, y vestida normalita, que el pedirá voluntarias no saldrá nadie y el cogerá a una del público, que lógicamente no podrá con su polla y luego, me cogerá a mí".

Bueno, pues mañana ya necesitamos canguro.

Nos acostamos pronto. Intuimos que la noche siguiente dormiríamos poco. Vero durmió con mi suegra. Supongo que ellas tardarían algo más en dormirse.

A la mañana siguiente, y después de dejar a Naya en la guarde, nos fuimos los cuatro a unos grandes almacenes. La idea era comprar unos vestidos de media fiesta para la ocasión.

July se compró un vestido hasta la rodilla de manga larga, en color oro de lentejuelas con escote en V Profunda, que dejaba al aire parte de sus pechos. Era de fácil quitar, ya que se cerraba como una bata con un pequeño cinturón. Un micro tanga dorado, sería el complemento.

Amparo se compró uno normalito azul oscuro con micro tanga en el mismo color y Vero uno en color fucsia a medio muslo y prolongado escote con el micro tanga a juego.

No llegó a cien euros lo que los gastamos en las tres.

El club lo abrían a las 15 horas, pero lógicamente lo fuerte era por la noche.

Quedamos con Mamadou a las 21 en la puerta del club.

Nos dio una invitación para mí, ya que las mujeres no pagaban.

Se sorprendió al verme con tres. A Vero la conocía en profundidad, pero a Amparo no.

"Guapas mujeres", me dijo, “, tienes buen gusto”.

El club era grandecito. Calculo unos 500 metros cuadrados. Tenía varias salas que estratégicamente dispuestas daban todas a la barra del bar que estaba en el centro en círculo.

Pedimos las consumiciones incluidas en la entrada.

Mamadou, nos dijo que el show era a las once y nos estuvo explicando nuevamente el guion que el día anterior le había dicho a July por teléfono. Me dijo que las otras dos se sentarán en otro sitio, para dar bien la imagen de que éramos pareja. Estuvimos tomando una copa, todos menos July que al tener actuación prefería tener el estómago vacío hasta la penetración de Mamadou.

En una de las salas en un gran colchón blanco, retozaban varios cuerpos que iban pasando de unas manos a otras sin pararse siquiera a mirarse a la cara.

El olor, pese a los ambientadores y la ventilación, era horrible. Una mezcla de sudor, coño y semen que unido a la colonia más o menos barata de ellos y ellas, entrando de fuera era insoportable.

Había también un "glory hole", o pasillo francés, un cuarto oscuro, y una sala Bdsm.

Vero, se quería quedar en todas las salas, y a Amparo le llamó la atención la mujer que estaba atada a la cruz de San Andrés en la sala de Bdsm y a dos tíos que se afanaban en azotarla.

"Mira, mira, Amparo, y seguro que no es la suegra de ninguno", le dije riendo a Amparo.

"Oye guapo, ¿que quieres azotarme? No creo que me porte tan mal contigo", me dijo ella muy digna.

"Es broma, suegrecita", le dije.

Así llegamos a las once menos cuarto, y Mamadou nos dijo que fuéramos ya para la sala. Nos sentamos en una discreta tercera fila, aunque Amparo y Vero se sentaron en la primera para ver a Mamadou bien de cerca.

A menos cinco de apagaron las luces dejando solo una luz tenue, y un foco alumbró el pequeño escenario. Al poco apareció Mamadou, con un esmoquin blanco, acompañado con sombrero de copa también blanco, y un bastón negro, con el mando y la aparte de abajo dorada. Con la canción You can leave your hat on, empezó a bailotear en el escenario. Poco a poco, se fue empezando a quitar ropa hasta que se quedó solo con los pantalones.

Sobre ellos, se marcaba la polla y las tías chillaban como poseas imaginando como sería la manguera al natural. Ya casi terminando la canción se arrancó literalmente el pantalón, que estaba pegado con velcro por los laterales, y empezó a menear la polla para arriba y abajo causando el delirio de las presentes.

El speaker dijo,

"Pobre Mamadou, ¿no hay entre las presentes alguna que se anime a hacer una ‘garganta profunda’, al pobre hombre?".

Todas miraban para otro lado. July las imitó.

Continuó el speaker,

"Vaya, veo que no, Mamadou tendrás tu que escoger a alguien del público."

Mamadou, bajó del escenario con la polla en la mano y acercándose a las mujeres. Hubo una que se la cogió y le pegó un lametón momento que aprovechó Mamadou para cogerla de la mano y subirla al escenario.

La mujer subió prácticamente a tirones y una vez arriba, Mamadou la puso de rodillas y le colocó la polla en la boca.

La mujer empezó a chuparla y lo hizo durante un rato hasta que el speaker dijo,

"No, no se trata de una 'Garganta Profunda', no de una mamadita de nada. Mamadou, elije a otra.

La mujer bajó del escenario, y Mamadou tras ella, nuevamente polla en mano, buscando otra voluntaria, y está vez vino a por July. La cogió de la mano y tiró de ella hacia el escenario y yo de la otra mano para que no subiera.

Al final ganó Mamadou que subió a July al escenario. Una vez allí, la arrodilló y la metió la polla en la boca, como había hecho con la anterior.

July se la sacó, se la puso de perfil sobre su pecho para que se viera hasta donde tenía que entrar, y no paraba de mover la cabeza diciendo que no.

Mamadou volvió a meterla en la boca, y está vez la cogió la cabeza por la nuca, tirando hacia él. Ante el estupor de los presentes, su polla empezó a adentrarse en la boca garganta y laringe de July. Miré a Amparo. Flipaba de ver como todo aquello entraba en la boca de su hija. Siguió un rato hasta que la cara de July se aplastó contra el cuerpo de Mamadou. Este no paraba de señalar al público el bulto que su polla estaba haciendo en la garganta de July. La gente se acercaba para comprobar que no había trampa.

A uno de los que se acercó, Mamadou le pidió que le quitara a July lo que llevara abajo.

Este la levantó el vestido y la sacó el micro tanga en un abrir y cerrar de ojos. Le pidió que la levantará por las caderas para que el público pudiera verla el coño. Él se encargó una vez en alto de separar bien sus piernas para mostrar bien el coño

"Delicioso coñito", decía el speaker.

Incluso Mamadou la metió así un par de dedos en el coño.

"Mamadou, tendrás que agradecer esa comida de polla con una comida de coño", dijo el speaker.

El hizo como si no se le hubiera ocurrido y según estaba July, la giro sobre su polla poniéndola cabeza abajo y la metió la cabeza entre las piernas, empezando a lamerla el coño. Según decía July la lengua era grande también y la metía casi hasta el fondo de la vagina moviéndolo dentro que la daba la sensación de tener una culebrilla en el coño.

Yo le gritaba,

"Animal, que la vas a matar", y la gente me miraba pensando, pobre cornudo lo está pasando fatal.

Amparo llevaba ya un rato con la mano debajo del vestido y Vero se había espatarrado, y se masturbaba sin miramientos.

July, por su parte, movía la cabeza adelante y atrás en un intento de masturbar aquella interminable polla.

"Mamadou, métela también los huevos, que te coma entero", le gritaba el speaker.

Este, no se lo hizo repetir, y separándola con un dedo un carrillo, le metió un huevo en la boca y haciendo lo mismo en el otro carrillo, le metió el otro. Aquello era nuevo, no sé si incluso también lo era para July, pero al meterla los huevos también, la polla de Mamadou se adentró todavía unos centímetros más en la garganta de July.

La gente aplaudía y gritaba con entusiasmo.

El hombre que había colaborado con Mamadou, quitándole el tanga a Juli y ayudando a girarla había permanecido al pie del escenario como un espectador de lujo. requerido nuevamente esta vez para quitarle el vestido de lentejuelas a July que ya lo tenía caído por la posición hasta las tetas. Mamadou, la tenía abrazada por la cintura lo que la permitió soltar sus manos para que el hombre pudiera sacarle los brazos del vestido, cayendo este hasta su cuello y dejando al aire sus tetas, que fue aprovechado por el tío para darle un buen manoseo en ellas y en los pezones.

"Gran comida de culo Mamadou”, dijo el speaker viendo que había cambiado su coño por su culo, ¿” está rico?".

Él asintió con la cabeza. Tenía metida toda su lengua en el ano de July, dejándola caer cantidad de saliva en él.

"Vaya parece que estás buscando nueva ubicación para tu manguera", siguió el speaker.

Mamadou asintió nuevamente y le dijo al espectador que tirara para atrás lentamente de la cabeza de July.

Primero salieron los huevos, y luego lentamente fue saliendo toda la polla.

Cuando salió del todo, el hombre terminó de quitarla el vestido, que me lanzó como con desprecio.

Mamadou, dejó de lamerla el culo y la giró dejándola de pie en posición normal.

July al principio se tambaleo un poco, fruto, sin duda, del tiempo que había estado cabeza abajo.

Mamadou la dio una botellita de agua, que July se bebió de un trago. Sin duda perdía humedad en la boca tanto tiempo abierta con aquella polla dentro.

Unos ayudantes, trajeron una especie de diván en el que se sentaron los dos.

Empezaron a morrear, a la vez que Mamadou la tocaba tetas coño y culo.

Cuando le pareció la tumbó de espaldas en el diván la echo las piernas hacia la cabeza, y apuntó su polla a su culo.

"Eh tío, por el culo no está acostumbrada", le grité yo.

Le metió apenas cinco centímetros de polla en el culo. Hacía gestos como de querer empujar y no entrar más.

Entonces la cogió un pezón tiro de él para arriba y empujó su polla con la otra mano. Entró otro trozo. Puso cara de sorpresa, y volvió a empujar sin que entrará más. La estiró ahora del otro pezón y repitió la escena volvió a entrará otro poco.

Le pidió al espectador que volviera a subir y que le estirara de los dos pezones a la vez. Lo hizo, y él fue empujando hasta meterla la polla entera en el culo. Puso cara de sorpresa, y el speaker lanzó un "Guauu", que fue compartido y aplaudido por los espectadores.

Yo me tapaba la cara con las manos como no queriendo verlo. La levantó y empezó a morrearla, a July le encantaba toda aquella parafernalia.

Después de morrearse un rato, la giró nuevamente poniéndola de espaldas a él, y con ella a cuestas, bajo a los espectadores para que todos pudieran ver como su polla estaba entera dentro de su culo.

Todos la tocaban algo. Las tetas, el coño, todo.

Cuando llegó a mi altura, me dijo Mamadou,

"Mira maridito tu no sabías truco de estirar pezones para poder encularla".

Dije que no con la cabeza. July me miraba y yo la miraba el coño. Se la veía salir flujo que demostraba lo que decía antes de que la ponía un montón todo aquello.

De vuelta al escenario, Mamadou se paró ante Vero y Amparo.

Vero la estuvo metiendo dos dedos un rato, y Amparo la sobaba las tetas. Vero sacó los dedos del coño de July y se los metió en la boca a Amparo, que los chupo con ganas. Ante esto, Mamadou la cogió a Amparo la cabeza y se la llevó al coño de July y la estuvo chupando con ganas también.

Volvieron al escenario, y le sacó la polla del culo. La giró hacia los espectadores para que vieran lo abierto que había quedado su culo.

"Que Mamadou, ¿te animas ahora con su coño?", preguntó el speaker.

El murmullo y el imposible generalizado entre el público. Era imposible meter aquello en el coño.

Morrearon otro rato.

Mamadou con July sentada encima le puso la polla en vertical sobre su estómago para que los espectadores pudieran ver hasta donde tendría que entrar. Así visto, helaba el alma. Llegaba casi hasta las costillas. Los espectadores no podían reprimir de lanzar ohhhs de nerviosismo, de expectación, intentando adivinar hasta donde entraría esa estaca en el coño de July.

Mamadou que manejaba a July como si fuera una muñeca hinchable, sin ningún esfuerzo, se levantó con ella encima y la tumbó boca arriba en el diván.

"Vamos, Mamadou, métela tu estaca entera, deleita a los espectadores con un gran "coño profundo", le animaba el speaker.

Mamadou se puso de rodillas delante de July, que abierta de piernas, esperaba la llegada de la estaca. El como siempre ayudándose de su mano, metió la polla en el coño de July.

Apenas entraría siete u ocho centímetros, y Mamadou hacia gestos de intentar hacer fuerza para meterla más, pero aquello no entraba. Los espectadores eran un murmullo generalizado, alguno hasta aliviado de que no entrara más. Yo con los ojos tapados de cara al público, diciendo la va a empalar, la va a empalar.

Mamadou hizo gestos como si se acordará de algo. Se echó sobre July y la morreo un momento. Era lo que menos me gustaba de todo el show. Ver como la comía los morros, ver como la metía la lengua entera en la boca, y como July respondía al morreo.

Mamadou que sin duda la punta de su polla en el cérvix de July, hizo como que había recordado la técnica del estiramiento de pezones, utilizada para perforar su ano, y la repitió, estirando la con fuerza de los pezones hacia arriba.

Con estupor los espectadores empezaron a ver como la polla de Mamadou, iba entrando en el coño de July. El miraba hacia el público sonriendo, y haciendo gestos afirmativos con la cabeza. Mamadou no paraba de estirar y girar los pezones, como si controlará con ellos la entrada de su polla en la vagina de July. Vi la cara de Amparo, tenía la boca tan abierta que le habrían cabido tres pollas sin problemas.

Mamadou siguió empujando hasta que su pubis topo con el coño de July.

Los Ohhhhhh entre el público dieron paso a los aplausos en muchos casos aún incrédulos ante lo que estaban viendo.

"Muy bien Mamadou”, le gritaba el speaker, "eres grande, has dominado ese coño en su totalidad".

Mamadou se cambió tumbándose él y poniendo a July encima. Así, su polla entraba aún más. La palpo el estómago para ver por dónde estaba su polla, e invito a través de speaker a que subiera el que quisiera a notar su polla dentro de July. Y la verdad es que subieron casi todos a tocarle la tripa a July para sentir donde estaba la polla de Mamadou.

Alguna bajaba diciendo,

"Esta tía, tiene que estar hueca por dentro. Es imposible que ese pollo entre entero si no está hueca".

Me apunte el comentario mentalmente. Quizás no estaría mal incorporar una cámara y un monitor para que la gente pudiera seguir los detalles en el monitor, e incluso con la ayuda de un especulo, mostrar el coño de July por dentro para que todos pudieran ver que todo estaba donde tenía que estar.

Mamadou empezó a sacarle la polla a July.

"Mamadou, se ha portado muy bien la señora. Deberías darle un premio", le gritaba el speaker.

Mamadou asintió con la cabeza, y en cuanto tuvo la polla fuera, puso a July de rodillas de perfil al público, le metió la polla en la boca y empezó a masturbarse. July, como había polla de sobra, le ayudó masturbándole también.

Mamadou no tardó mucho en correrse, el tío también controlaba su corrida. Cuando notó que se corría, se la sacó un poco de la boca, lo suficiente para que el público pudiera ver salir su leche hacia la boca de July. Era muy lechero. Le giró la cabeza a July hacia el público, y desde lejos se podía ver perfectamente su boca llena de leche de él. Cerró la boca, lo trago todo y volvió a abrirla para que se viera que efectivamente se había tragado toda la leche de Mamadou.

Todos la aplaudieron. Mamadou, la morreo de nuevo y la ayudó a bajar del escenario mientras el también aplaudía.

July hizo intención de venir hacia mí, pero no la dejaron. Una pareja la cogió de una mano y se la llevaron, supuse que a la sala del gran colchón blanco. Cuando me quise dar cuenta, me había quedado más solo que la una. Bueno, con el vestido de July. Del tanga ni noticias.

Al rato se me acercó Mamadou,

"Muy bien, el show ha gustado mucho. Dale esto a July, ella no tendrá donde guardarlo". Era un sobre, supuse que con la parte que le correspondía a ella.

"Tu actuación también muy buena. Tenemos que hacerla siempre así", me dijo.

Le dije que ok, sin problemas y le conté el comentario de la mujer sobre que tenía que estar vacía por dentro, y mi idea de la cámara, el monitor, y el especulo.

Me dijo que, por el encantado, pero que alguien tendría que hacerse cargo de instalarlo en los shows, de grabarlo y de recogerlo luego.

Le dije que eso podía hacerlo yo siempre que contáramos con la aprobación de los diferentes locales.

"No vas a follar?", me preguntó.

"Si, ahora voy, pero tú que conoces esto, ¿sabes si se organizan fiestas privadas y buscan aquí chicas?", le pregunté.

"La verdad es que no lo sé, pero podemos preguntar al encargado", me dijo.

Fuimos en busca del encargado. Mamadou me lo presentó y le dijo que yo era el marido de su partener.

Me dio la enhorabuena por la hembra tan buena y tragona que tenía.

Lo entendí como un cumplido, y le di las gracias.

Le conté mi idea de proyectar las imágenes en un monitor. Le pareció bien, siempre que no se sacara al público. También le hablé sobre las fiestas. Me dijo que nada serio. Que realmente lo que se buscaban para esas fiestas eran profesionales, putas vamos, y que el trato dejaba mucho que desear.

También me dijo que el show de Mamadou era una vez a la semana y que ellos abrían todos los días, y que los shows siempre gustan. Trabajaros algún otro show más y si me gusta lo ponemos.

Acepté el reto. Le dije que hablaría con ellas y ya le diría algo.

Hice caso a Mamadou y me fui a follar un poco.

A las cinco de la mañana después de haberme corrido tres veces y de no saber en la cantidad de coños y culo que la había metido decidí que era hora de irse para casa.

Empecé a buscar a mis tres acompañantes. Ni rastro de ellas. El encargado, que era de los pocos que aún permanecía en el lugar, me dijo que era muy típico que después de estar allí un rato, se fueran a casa de alguno a terminar la fiesta. En el caso de Vero y Amparo, pasé, pero el vestido de July lo tenía yo. Parece que le había cogido gusto a salir en cueros a la calle.

Las llamé al móvil. Las tres lo tenían apagado. Yo no me iba a quedar a vivir allí, así es que me fui para el coche. Lo mismo estaban allí esperando. Pues no, solo quedaban dos coches y el mío. Me fui para casa.

Cuando llegue mire es la habitación de Amparo por si habían vuelto por su cuenta. No había nadie. July, por supuesto, tampoco estaba. No sabía si tenía que preocuparme. Volví a llamarlas, pero nada. Tampoco podía hacer mucho más, y el sueño me podía, así es que acosté en la cama y me dormí.

A las diez me desperté, la verdad, con bastante sueño aún.

Eche una mirada por las habitaciones, y no había nadie. Hasta la canguro se había ido con Naya a la guarde.

Volví a llamarlas. Eureka, July me contestó diciendo que ya venía para casa. Le pregunté por la ropa, y me dijo que la habían dejado un vestido, pero que Vero y Amparo, no estaban con ella.

Llamé a Amparo. También me contestó y me dijo que estaba con Vero, y que pasarían el día fuera.

Bueno, al menos sabía que estaban bien.

Cuando volvió July, se ducho y se metió en la cama. Se ve que había dormido poco. No se despertó hasta bien entrada la tarde cuando yo ya había recogido a Naya de la guarde.

Me dijo simplemente que los dos que se la llevaron cuando terminó el show, la llevaron a su casa y que habían estado follando los tres hasta las ocho de la mañana. Que aguante por dios.

Pero me dio la impresión de que no me estaba contando toda la verdad. Bueno tampoco iba a presionarla, ya lo contaría.

Las otras dos aparecieron casi de noche, contando que habían estado en un chalé con una pareja que fue avisando a amigos para que fueran a disfrutar de las dos. Que se lo habían pasado genial, y habían follado como locas.

Les dije a las tres que eso no podía volver a pasar, que tenían que mandarme un mensaje para que yo estuviera tranquilo.

Asintieron las tres.

Seguía teniendo la sensación por la manera de comportarse, de que July ocultaba algo, pero también podían ser paranoias mías.

Las dije los que hablé con el encargado sobre otro show, y que yo había pensado sugerirle que pusiera una nueva zona en el club, llamada "fuckhole", agujero de follar y que ellas fueran por las tardes para que les follaran todos los que quisieran lógicamente llevándose ellas un dinero. Pero me dijeron que las tres a la vez no, reglas, shows de July, compromisos, etc. Pero básicamente no les disgusto la idea después de enseñarles una foto de cómo sería.

También les dije que ya había pasado el periodo de formación y que ahora deberían de cobrar por cada servicio que hicieran.

Amparo me dijo que lo de cobrar estaba bien pero que entonces serían putas. Les dije que simplemente estarían poniendo un precio a su trabajo. Que lo llamara como quisiera.

También les dije que contemplarán el pago en especie o lo que es lo mismo, en carne a diferentes profesionales.

Bueno era una forma sutil de inducirlas a la prostitución.

El día siguiente, no había nada previsto. July tenía que ir al ginecólogo, Vero está a con la regla y Amparo también necesitaba un día de descanso.

Aproveché el día para ir al club y hablar con el encargado.

"Hola, ¿me recuerdas?", le dije.

"Si, claro eres el marido de la pareja en el show de Mamadou", me dijo.

La verdad es que oído así sonaba bastante mal.

"Si, así es. Recordarás que te propuse intentar organizar otro show", le dije.

"Si, si, lo recuerdo. ¿Tienes algo?", me preguntó.

"Si, he estado hablando con las chicas, pero no es un show. Es una actividad más", le dije.

"Explícate", me dijo el encargado.

"Hemos pensado, si lo hacemos, llamarlo 'FUCKHOLE', y el nombre no es casual, es un glory hole de follar en vez de chupar", le dije.

"No suena mal, sigue", me dijo.

"Haría falta un espacio de unos 20 metros cuadrados para la taquilla, tres cabinas y un pequeño espacio de espera", le dije.

"Ah, pero irían en cabinas", preguntó.

"No. Imagina una pared, hecha con pladur, madera o de construcción con tres agujeros a la altura correcta para que por ellos saquen las chicas el cuerpo de cintura para abajo. Ellas, detrás tumbadas en una camilla, y las piernas abiertas en alto, sujetas a la pared. Los tíos, pagan su entrada y pueden follarla a las tres, eso sí cambiando condones y demás. Tendrían un tiempo, quizás 100 € una hora. Ese dinero se reparte en cuatro una parte para cada chica y la otra para el club.

"Y lo de pagar la entrada", me preguntó.

"Yo, de alguna forma, la diferenciará del club swinger, aunque puedan participar ellas y ellos. Para las mujeres siempre es un aliciente que le den un dinerillo, y los hombres, podrían entrar a un precio más barato, quizás 50€. Tiene el morbo de entrar a follar a unas tías, sin saber quiénes son, igual que el glory hole”, le dije.

"No está mal pensado, ven conmigo", me dijo el encargado encaminándonos a una zona detrás del glory hole que era un pequeño almacén aparentemente en desuso.

"Que te parece este sitio?", me preguntó.

"Vaya, es incluso más grande de lo que te dije, y tiene puerta a la calle y acceso al Club. Creo que es genial", le dije.

"Bien, ¿te encargas tú de las reformas? ", me preguntó.

"Tengo albañiles en casa, puedo preguntarles si las harían”, le contesté.

"Perfecto me dices lo que cobran y lo vemos", me dijo.

Hice algunas fotos al almacén, y de manera artesanal, por zancadas, tomé sus medidas.

Era algo así como 6 metros de largo por 4,5 de ancho.

Con las fotos, y ya en casa, hice un pequeño diseño de cómo debería quedar. A la mañana siguiente iría a ver a los albañiles y le preguntaría al encargado. También estuve mirando precios de camillas. Por cien euros había camillas de aluminio plegables, articuladas, que servirían perfectamente. Un suelo antideslizante, que no subiría más de 500 €, tobilleras para sujetarla las piernas, condones, mesa y silla para la recepción, con 1.500 euros, tendríamos el chiringuito montado a falta de la obra.

Por la mañana me fui para el piso y me llevé a July. Cuando llegamos, en el descansillo, vi que July se quitaba toda la ropa.

"Me dijo el encargado que si volvía entrará desnuda", me dijo.

Me quedé con su ropa y entramos. El encargado al oír la puerta acudió a ver quién era.

Le gustó lo que vio.

"Hola, muy buenos días. ¿Puedo?, me preguntó señalando a July.

" Buenos días, vuestra es. Llévasela a los otros, que tengo que hablar contigo ", le dije.

El encargado se acercó a July, empezó a morrearla, mientras con una mano la tocaba las tetas y con otra el coño.

Cuando entendió que ya la había saludado adecuadamente, la llevó a la cocina,

" Chicos, un buen lecho de yeso para nuestro chocho favorito"

Los otros la miraron encantados, y rápido vaciaron medio saco de yeso en el suelo en forma más o menos rectangular. La arrodillaron sobre él, y se desprendieron todos de su ropa de trabajo, y la pusieron a mamar.

Me fui con el encargado al salón y le conté lo que necesitaba. Le enseñé el plano que había hecho y me dijo que yo pagara el material y que ellos lo hacían gratis en el fin de semana, que era lo menos que podían hacer por traerles a las mujeres. Que, si quería, cobraba su adelanto y nos íbamos a verlo, y así tomaba medidas para el material.

Y así lo hicimos se fue a la cocina se follo lo que quiso a July, se aseo y nos fuimos para el club.

De camino para el club, Diego, que así se llamaba el encargado de los albañiles, me estuvo agradeciendo nuevamente el que les dejara usar a mi mujer. Como autodefensa, le conté, sin demasiados detalles, las circunstancias que me habían llevado a aceptar este tipo de situaciones. Que me costó las primeras veces pero que su cambio había sido espectacular.

Diego lo entendió y me dijo que hacían falta muchos huevos para hacer eso.

Llegamos al club. Se sorprendió al ver que era un club swinger. Le explique por encima el tema y también para que era la obra.

Alucino cuando se lo conté

"Me tienes que hacer descuento en la entrada", me dijo riendo.

"Tu lúcete en la obra y tendrás más que un descuento", le contesté.

Apareció Raúl, el encargado del club. Estuvimos hablando un poco los tres. Diego se comprometió a tenerlo listo en 7 días, contando con que las puertas que había que poner en las entradas de las cabinas, así como la de la taquilla y la del acceso a la calle, las tuvieran listas. Le dije que lo ideal es que se encargará el de eso, igual que del tema de iluminación. Una luz en cada cabina, y la general del techo varios plafones. Y el suelo de goma antideslizante. Me dijo que estaba bien y que, si le permitíamos la licencia en el frontal de las cabinas, daría una capa de cemento impreso gris, imitando piedra, que le daría un aspecto rústico al sitio. Le indique que las camillas tenían que sobresalir por los agujeros junto con los cuerpos de cintura para abajo de las mujeres, así es que tenía que darles suficiente amplitud y vigilar también la altura. Que la parte baja del agujero debía de quedar como 10 cms más bajo que la polla. Me dijo que eso era relativo, ya que dependería de la altura de cada uno.

"Si, tienes razón, intentaré conseguir las camillas lo antes posible y así podemos reproducirlo con exactitud,", le dije.

Cuando se fue Diego, Raúl me dijo,

"He estado comentándole esto al dueño, y me ha dicho que no lo ve. Básicamente porque cambiaría mucho su negocio. Que, al ser un almacén sin uso, si quieres te lo subarriendo, pero serían independientes", me dijo.

Fue un jarro de agua fría.

"Y cuanto quiere de alquiler?, le pregunté.

" 1.500 euros ", me dijo.

" 1.500 euros, por un trozo de local que tiene totalmente improductivo?, ni de coña. Dile que le doy 600 y con muchas reservas", le contesté.

Raúl se fue a hablar por teléfono con él.

Al rato volvió.

"Vale, me ha dicho que entiende tus argumentos. Está de acuerdo con los 600 euros durante seis meses. A los 6 meses nos sentamos y hablamos según vaya tu negocio. Pero tendrás que darlo de alta y gestionarlo tú", me dijo.

"Vale, me lo pienso y te digo algo", le dije.

Lo que hice fue ir a hablar con el gestor de July.

Era igual de negro que Mamadou, desconozco si tenía algo más como él, pero lo que sí tenía era las ideas muy claras. Lo primero que me dijo, fue que al estar ya July dada de alta, todo tenía que estar a su nombre, y declarar la actividad como actividades hosteleras, y que no me preocupara que él ponía todo en marcha. Así daba gusto.

Yo me dediqué a lo que me interesaba a conseguir las camillas que era lo más urgente.

Compré 4 para tener una de reserva. La entregaban en 24 horas y en la dirección que les indique.

Llamé a Diego, le conté las novedades, me dijo que se alegraba de que todo fuera entre nosotros. Que se estaba dando un buen empacho con mi mujer, y que así podría seguir dándoselo. Aproveché para pedirle otra puerta de seguridad, en esta ocasión para la que unía con el club, y le dije que mañana estarían las camillas allí. También llamé a Raúl para decirle que todo estaba ok y que podíamos firmar el contrato cuando quisiera, aunque tenía que ser con mi mujer. Me dijo que se lo diría al dueño y me llamaría.

Por la tarde regalé a la madre y a la hija unas sesiones en un centro de belleza, incluía spa, masaje y rayos uvas. Se merecían una tarde de relax, y además había que cuidarlas. Tanto yeso y trajín bien se merecía una buena relajación. Ellas lo agradecieron. Cuando salieron se las veía más tonificadas, más contentas.

De vuelta para casa me dijo July,

"¿Sabes, a quien le venía bien que la visitarán los albañiles?

" No, ¿a quién?, la pregunté.

"A Laura, la vecina del primero", me dijo.

"A Laura?, pero si está preñadísima, por lo menos de siete meses", la dije.

"De ocho, pero esta mañana me la he encontrado cuando he bajado a por unas cervezas para los albañiles, y me ha dicho que, si a mí me pasó en mi embarazo, que ella está cachonda perdida todo el día", me dijo July sonriendo.

"Oye, pues te digo una cosa, preñada o no, un empujón tiene", le contesté yo medio relamiéndome.

"Ja, ja, a ti te valen todas, pero vamos, que la vendría bien", me dijo July.

Laura era una chica más joven que July, llevaba un par de años casada, y a mí siempre me ha parecido que era mucha hembra para el marido. Estaba algo rellenita, y más ahora preñada, pero desde mi nueva perspectiva de empresario consorte, tengo que estar atento a todas las candidatas que pudieran surgir.

Al día siguiente, fui con July a firmar el contrato del local. El dueño me pareció un tío simpático, ya algo mayor y sin duda eso le habría hecho no aventurarse con nuevas cosas. Firmó July, y pasamos a ver el local. Estando allí, llegaron las camillas. Me vino de perlas ya que así se pudo tumbar July en una, y ver la altura exacta, que tome con un palo que había allí, haciéndole unas marcas con boli para que lo viera Diego. También le marque en el suelo el sitio donde quería la pared de los agujeros. Al ver las camillas juntas, Era evidente que había sitio de sobra para meter alguna atracción más, pero ahora lo importante era empezar con los tres puestos.

De vuelta para casa, le dije a July que hablará con Laura a ver si quería subir a ver como estaba quedando la obra, pero que tenía que ser esa tarde, ya que acababan y mañana empezaban en el club.

Por la tarde fuimos al piso, mientras yo hablaba con Diego de la obra, July bajo a hablar con Laura. Al momento estaban las dos allí.

Diego me miró y me preguntó,

"Y esta?".

"Una vecina", le dije, creo que necesita algún apaño".

"Ella?", me preguntó Diego.

"Si, las hormonas en el embarazo. Ya sabes", le dije.

Mientras July hablaba con Laura,

"Que te parece?", le preguntó.

"Muy bien os ha quedado genial la cocina. Yo también tendría que hacer obra en casa, pero cualquiera se mete ahora en obras con este bombo”, decía tocándose la tripa.

"Oye, por cierto, ¿no se te ha ocurrido hacerte un molde de la tripa de recuerdo?", le preguntó.

"Pues la verdad es que no, no estaría mal, pero no sabría cómo", le contestó Laura.

"Bueno, estos hombres son unos expertos en yeso te lo harían en un periquete", le dijo.

"En serio?", le preguntó.

"Si, a mí me han hecho un molde de los pechos", le dijo July.

"No jodas, tía. ¿Les enseñaste los pechos?", le preguntó.

"Si, siempre es bueno obtener un descuentillo en la obra", le dijo July.

"Estás diciendo que follaste con ellos?", le preguntó Laura que ya debía de tener las bragas chorreando.

"Si, un par de días. Son unas fieras", le contestó July terminando de ponerla los dientes largos.

"Buff, pero seguro que con esta tripa ni me mirarían", dijo Laura intentando buscar alguna excusa.

"Bueno eso lo vemos ahora mismo", le dijo July.

"A ver chicos”, les dijo a los albañiles," mi amiga y vecina le gustaría tener un molde de su tripa. ¿Creéis que se lo podéis hacer?, les preguntó.

"Si”, dijo uno, "pero hay que hacérselo de todo el cuerpo, de la tripa solo no aguantaría".

"Pues del cuerpo entero, ¿te parece Laura?", dijo July.

"Eh, bueno, no sé, me puede dar mucha vergüenza", dijo Laura queriendo decir, lo estoy deseando.

Los albañiles, que ya habían visto sus necesidades empezaron a tocarla.

"Veamos la dureza del cuerpo para un buen molde", dijo uno.

Las manos de los tres albañiles palpaban el cuerpo de Laura, brazos, muslos, Laura se dejaba sobar mirando a los hombres como si estuvieran sorprendida.

Poco a poco las manos se fueron haciendo más atrevidas, y empezaban a palpar sus caderas, sus tetas, su culo incluso su coño.

"Si”, decía uno. "Tiene dureza suficiente para hacer un buen molde, aunque sería mejor verlo al natural".

Laura ya estaba con la cabeza apoyada en el que tenía detrás dejándose hacer.

En un momento, la camiseta y las mallas que llevaba desaparecieron, dejándola en sujetador y tanga.

"Mucho mejor así”, dijo uno de los albañiles, "está muy dura, como nosotros", y según lo decía le cogió una mano a Laura y la llevó a su polla que ya había sacado.

Laura titubeo un instante, pero al final se agarró a la polla del tío empezando tímidamente a meneársela.

Aquello fue el escopetazo de salida. El sujetador de Laura, quedo en el suelo, mientras que el tanga desapareció en el bolsillo de uno de los albañiles.

Las manos ahora se repartían por todo el cuerpo de Laura mientras las suyas tenían cogida una polla cada una.

Pronto la fueron arrodillando y las pollas empezaron a llenar su boca. Laura mamaba con ganas. A la vez unos dedos se abrían paso en su coño. Otros lo intentaban en su culo, y ella decía,

"El culito no. Está sin estrenar".

Le dio igual, un par de dedos se abrieron camino por su ano.

Laura ya estaba jadeando hacía rato. No se le apreciaba mucho por las pollas que le metían en su boca, a las que se añadieron la de Diego y la mía. Al ver tanta cantidad de pollas, uno de los albañiles echó mano a July que le dijo que no con la cabeza señalando a Laura con el dedo, queriendo decirle que todos para ella.

El más cachas, la levantó de mamar, la empezó a morrear, y la cogió en brazos para llevarla a nuestra cama.

Sin dejar de morrearla la tumbó en la cama boca arriba y con el culo casi fuera de la cama, y sin pensárselo dos veces se la metió empezando a follarla con ganas. Lo hacía a pelo, pero como no había peligro de que la preñaran más, y habían demostrado hasta ahora ser sanitariamente de confianza, no dije nada y les dejé hacer. Es más, le puse a Laura la polla cerca de la boca, me miró puso cara de vergüenza tremenda, y empezó a mamármela.

Laura solo emitía pequeños jadeos mezclados con los ruidos lógicos de la manada. Otros la tocaban las tetas la pellizcaban los pezones, se los estiraban...

July llevaba ya un rato masajeándola el clítoris y Laura no podía más. Lanzó un largo u profundo suspiro contrayendo todo el cuerpo, arqueando las caderas, y luego un continuo Dios, dios, dios dios... Acompañado por u líquido blanquecino proyectado desde su uretra. El que la follaba, ante tanto estímulo también se corrió llenándolo el coño con su leche.

Pero no estaban dispuestos a dejarla reposar el orgasmo. Otro ocupó el lugar del primero y siguió follándola con la misma intensidad. Diego y el otro le chupaban los peones porque aparentemente ya tenía leche o calostros. Diego le decía,

"Uhmmm, que rica tu leche putita. Me voy a cargar bien los huevos con ella y luego te la devuelvo en el coño".

Al oír que la llamaba putita, Laura soltó un,

"Ohhhhhh cabrones, follarme duro. Soy vuestra putita".

Estaba desenfrenada.

El que la follaba se corrió dentro de ella también.

Diego tomó el turno, aunque en esta ocasión se tumbó él y se puso a Laura encima sentada en su polla.

"Así, putita a ver si me saluda tú, ¿que es? Machote como nosotros, ¿o putita como tú?, le preguntó.

" Es una niña ", contestó Laura entre dientes.

" Genial”, dijo Diego, “entonces, ¿que es?".

"Una niña", volvió a decir Laura.

"Vaya voy a tener que preguntarle a tu marido. ¿Que es?", insistió Diego.

"Una putita como yo", dijo Laura aún más entre dientes.

"Siiii", dijo Diego. "En cuanto tenga la edad otro coñito para follar ".

"Ohhhhhh", era lo único que decía Laura, cabalgando la polla de Diego.

La verdad que lo del culito sin estrenar me invitaba a rompérselo, y que mejor ocasión que ahora. Me puse detrás de ella la cogí por las caderas, la eché una buena cantidad de saliva en el ano, le puse el capullo en el ano, y la dije,

"Bufff Laurita, las ganas que tenía yo de romperte este culazo, pero no sabía que eras una putita", le dije.

"No, Rafa, no, por ahí no", imploraba Laura, la verdad es que ya tarde porque yo ya estaba empujando y mi polla ya se había abierto camino en su culo. ¡Lanzó un leve “ay!!" más fruto de los nervios que del daño que yo la pudiera haber hecho, porque realmente su ano apenas había ofrecido resistencia. Empecé a encularla a ritmo con Diego. Cuando el metía yo sacaba y viceversa. Por su parte el que faltaba por follarla, se afanaba en follarla la boca con todas sus ganas, que, aunque no tenía la polla muy grande, la produjeron más de una arcada a Laura. July retomo el magreo de clítoris, entendiendo que era una ocasión ideal para que Laura volviera a correrse.

"No te quejarás putita, dos coños y tres pollas dentro de ti", le decía Diego.

Laura cada vez, que oía que la llamaban putita, es como si todas las zonas erógenas de su cuerpo se activarán a tope, para demostrar que efectivamente era una putita.

El orgasmo que tuvo así fue aún mayor que el primero. Entre temblores decía,

"No paréis, no paréis".

Claro nosotros no íbamos a parar hasta que no nos corriéramos, y Laura entró en un estado como de orgasmo permanente, en el que estaba como ida, sudando mucho con los ojos en blanco, y jadeando a tope.

Nos corrimos. Cuando lo hizo Diego, le dijo,

" Ahí tienes mi leche, putita, repártela con la otra putita, no seas egoísta".

Aquellos juegos de palabras podían con Laura que no paraba de mover su culo, como si quisiera absorbernos la polla a los dos.

Yo cuando me iba a correr la di unos buenos azotes en el culo, diciéndole,

"Toma puta, por no dejarme encularte hasta ahora".

Aquello era como echar ramas secas a una hoguera ardiendo. Cada cosa que se le decía la encendía más.

La follo el que quedaba, mientras los otros fueron a preparar el yeso para hacerla el molde.

Cuando terminó de follarla, sin dejarla descansar la llevó a la cocina y la dijo que se tumbara en un plástico en el suelo con las piernas abiertas.

Laura lo hizo y le dijeron que en cuanto empezarán a echarla el yeso, tenía que estar media hora sin moverse nada.

La empezaron a cubrir con yeso desde el cuello hasta las rodillas teniendo como con July, especial cuidado al moldear sus tetas, pezones, tripa, ombligo salido, y el coño.

Diego me decía,

“Un molde de una preñada, puede también interesarle a los de las muñecas”.

July se acercó a Laura y estuvo dándole conversación para que se le pasara pronto la media hora.

"Que tal, Laura, ¿te ha gustado?”, la preguntó.

"Me ha gustado demasiado, July", la contestó.

"Ya te dije que eran unas fieras", le dijo July.

"Si, pero ahora, ¿que voy a hacer?, voy a querer esto a todas horas", decía Laura.

"Bueno, en unos días quizás pueda ofrecerte un trabajillo en el que podrás desfogarte bien", le dijo July.

"En serio?", preguntó.

"Si, al menos hasta que des a luz. Luego ya veríamos según tus necesidades después de la cuarentena", le dijo July.

La estaba ofreciendo un agujero en el fuckhole.

Paso la media hora y Diego probó la dureza del molde. Estaba bien y empezaron entre los cuatro a retirarlo del cuerpo de Laura. Una vez fuera la hicieron fotos a Laura y le midieron la altura y la inclinación de la tripa tumbada. Luego la pusieron de pie, y la hicieron más fotos de frente y de perfil, midiendo le también la tripa y la inclinación.

La idea era intentar imitar lo más posible con el látex la variación de la tripa de tumbada a de pie. También la hicieron fotos de primeros planos de tetas, pezones, coño y ano.

Laura, hacía tiempo que estaba sobrepasada, y se dejaba hacer. En un par de horas la habían follado cinco tíos. Había conocido más pollas que en toda su vida. Y quería más.

Ella no trabaja y el marido viajaba constantemente ya que era comercial y tenía la zona de ventas en otras provincias. Eso era una ventaja de cara a poder ir al fuckhole y de tener sesiones de polla como la que acababa de tener.

July la acompaño al baño para que se duchara y se quitará los restos de yeso del cuerpo. Le dijo que ella veía mejor donde tenía yeso, aunque realmente lo que quería era jugar con el chorro de agua en el coño de Laura para que no perdiera su excitación, y así y un poco de lengua en el momento preciso consiguió que se corriera nuevamente en la ducha.

Cuando lo hizo me dijo que no sabía que le pasaba que estaba claro que las hormonas se alteraban, pero tanto....

July la contó sus nuevas actividades sexuales. Laura flipo con todo, pero sobre todo con el tema de Mamadou y cuando le dijo que la habían follado cuatro tíos a la vez con dos pollas en el culo y dos en el coño.

"Y tú crees que yo podría hacer eso algún día?", pregunto Laura.

"Ahora mismo por boca y culete. El culo, no tiene ningún misterio. Una vez que entra va toda seguida, la boca es otro cantar, aunque el truco fundamental es respirar por la nariz, tocar lo menos posible la polla con la lengua, y contraer los abdominales cuando se sientan nauseas. Así me entran a mí los 40 cms de Mamadou. Por el coño, el truco está en que él sea capaz de detectar con la punta de su polla el cérvix, su orificio. Al empujarlo dilata y deja paso libre al útero. Luego el fondo del útero es lo suficientemente elástico como para acoger a un bebé. Una polla así no es problema para él. Aunque en tu estado, eso habría que descartarlo, hasta que paras", le dijo July.

"Y tú crees que mamobdou o cómo se llame me la querría meter por la boca y el culo?, preguntó Laura.

" Mamadou. Se lo puedo preguntar, supongo que sería un punto incorporar al show una embarazada de ocho o nueve meses. Pero tienes que practicar. ¿Tienes consolador?", le preguntó July.

"Si, además uno negro y grandecito", le dijo.

Pues practica con el sobre todo la boca. El culo le diré a Rafa que te visite con frecuencia para ir dilatándolo", le dijo July.

"Sí?, que bien”, dijo Laura.

Se seco, se vistió, se despidió de los albañiles diciéndoles que muchas gracias por todo, que esperaba volver a verlos, y que hicieran un buen uso de sus fotos, y se bajó a su casa bien follada y corrida.

July me dijo,

"Tenemos una más para el fuckhole, aunque tienes que visitarla con frecuencia para practicar el anal y el tragarse las pollas. Correrse en su boca, y que lo trague".

"Claro, me encantan esos encargos", le dije.

Mañana empezábamos la obra en el club. Por cierto, aún no tenía un nombre, y era algo que necesitábamos para rotular la entrada. Lo hablé con las chicas, y después de barajar muchos nombres, nos decidimos por algo que no fuera explícito y que la gente tuviera que saber dónde iba y a que iba, y al final nos decidimos por "FANTASY PLACE".

Algo que no habíamos contemplado, es quien se encargaría de la taquilla, así como de ser un apoyo para las chicas. Tenía algo en mente, pero tenía que tratarlo. Ahora que ya teníamos nombre, y podía encargar las entradas. Lo hice con una imprenta online y pedí 1.000 entradas numeradas. También compré una pequeña mesa y una silla para quien diera las entradas. July, me hizo una observación, de que allí también podíamos poner alguna estantería habrá papeles que archivar, cosas que guardar, o sea hacer una pequeña oficina. Ya lo hablaría con Diego mañana allí.

Por la tarde y asegurándome que aún no había vuelto su marido, me fui al piso para el entrenamiento de Laura. Al margen de que vómito tres veces al final terminó por aguantar mi polla un rato en su garganta. El culo fue más fácil. Pese a habérselo estrenado por la mañana, tragaba con bastante facilidad.

Le enseñe algún video con alguna garganta profunda, o con algún super dildo en el culo, la dije que durante el finde si podía hacer algo con el consolador lo hiciera y que si no ya lo retomaríamos el lunes.

El sábado a las nueve estábamos en el club. Era a la hora que había quedado con Raúl y Diego y su gente. Estábamos todos puntuales. Raúl me dio unas llaves de la puerta de entrada, y me hizo un comentario en el que torpemente no había caído, los aseos. Me dijo que una de las paredes daba a unos aseos del personal del club, que podíamos coger de ahí las tomas. Lo estuvo mirando Diego, y no era la ubicación más idónea para que las chicas pudieran ir al baño de forma rápida, aunque también me dijo que eso había dos formas de solucionarlo, o mejor tres. Una darlas una bata para ir al servicio, otra que se meen directamente donde están, que eso también pone a los tíos, y otra hacer una canalización nueva y llevarlo donde queramos. Nos surgió la duda si tenía que tener también para los clientes, y era obvio que si, así es que decidimos hacer uno en el extremo del local con una cabina y un inodoro, y otro detrás de las cabinas solo para las chicas y nosotros, y que tuviera también duchas para que las cicas pudieran ducharse al terminar. Esto encarecería y retrasaría un poco la obra, pero más valía hacerlo bien desde el principio.

Aprovechamos ya que estábamos allí para fijar la posición de la pared donde estarían los agujeros y la altura. Dibujamos en el suelo las ubicaciones de las cabinas.

Yo me fui para casa y quedé en venir al día siguiente.

Por la tarde, me fui con July a comprar cosas de aseo para ellas, para el baño y para las cabinas.

July se encargó de comprarlo. Compro unas perchas para colgar la ropa que llevaran y unas batas por si las usaban al ir al baño o lo que fuera.

Me dijo,

"No hemos pensado en calefacción".

Cierto, allí no había radiadores así es que tendríamos también que comprar unos radiadores. Ya le diría a Diego que estudiará el mejor sistema para calentar esa superficie.

Cuando July dio por terminada la compra para vestir el local por dentro, pidió que lo mandaran el lunes directamente al local, así no íbamos cargados.

Yo la dije de ir a un sex - shop, quería comprar las tobilleras, un tapón anal para Laura y echar una mirada por si veíamos algo más interesante.

Llegando al sex-shop, la dije de ponerle algo de morbo, que entrará ella sola primero y se pusiera a ver productos o revistas o lo que fuera, y que luego entraría yo.

Así lo hicimos. Entró July. Yo esperé a que entrará un tío más y luego entre yo. Estaba por la zona de los consoladores, y ya tenía a dos tipos detrás esperando para atacar. Yo me dirigí al mostrador y le pregunté al dependiente por las tobilleras y los tapones anales. Me sacó varios ejemplares de cada y me explicaba las maravillas de cada uno, mientras yo no quitaba ojo a July que ya hablaba con uno de los tíos.

Escogí las tobilleras con algodón en la parte interior, y un tapón anal normalito.

También escogí un consolador extra largo. Eran 35 cm. Y la anchura variaba entre los 2 y los 4 cm.

Me fijé que el tipo ya le estaba tocando el culo a July de manera descarada. Ella movía un poco el culo queriéndose quitar la mano, pero sin ningún tipo de interés en que lo hiciera.

"Vienen muchas zorras así?", le pregunté al dependiente señalando a July.

"Alguna que otra, pero esa no es profesional, seguro que es una casada insatisfecha en busca de una aventura. La Típica cana al aire, vamos", me dijo sonriendo.

"Ya, ¿y tenéis aquí algún sitio para la cana? O se van fuera", le pregunté.

"Esos posiblemente terminen en el baño. Una follada rápida", me dijo el dependiente.

El otro que la rondaba, al ver que no ponía demasiados reparos a que la manosearan, también se acercó y empezó a meterla mano en este caso por delante, por encima del vestido, primero en las tetas y luego bajo al coño.

July, instintivamente busco las pollas de los dos hombres sobre sus pantalones.

"Esta va a tener doble cana", le dije al dependiente.

"Si, y si se acerca usted tendrá triple cana", me contestó.

"Quita, quita", le dije, "yo la tengo ya muy follada, es mi mujer".

"No jodas, ¿que es algún juego?", me preguntó.

"Morbo, hombre, morbo", le contesté.

En ese momento vimos como July se iba con los dos hombres a los lavabos.

"Pues está ya te llega cenada a casa", me dijo el dependiente.

"Si, es bueno que cambie, últimamente solo folla con negros", le dije.

"Ah, ¿pero esto lo hacéis con frecuencia?", me preguntó.

"Si, cosas similares. Incluso tiene un show con un negraco que tiene 40 cm de polla. Y se la traga entera por boca, coño y culo", le dije.

"No jodas, en boca y culo pase, pero en el coño no hay espacio para tanta polla", me contestó.

"Pues se la mete. Aparentemente se la mete por la cerviz y la lleva al fondo del útero que da de sí todo lo que quieras", le contesté.

"Joderrr. ¿Y dónde hace los shows? Eso tengo que verlo", me dijo el dependiente.

"Pues hace los shows en clubs nocturnos y en una sala swinger, precisamente anexo a esa sala vamos a abrir en breve un local para practicar el Fuckhole que es como el glory hole, pero follando", le dije.

"Joder, eres una caja de sorpresa, mira te voy a dejar mi tarjeta, bueno es de aquí del establecimiento. Yo soy Ernesto que te lo pongo aquí y cuando inaugure me avisas, yo puedo hacerte publicidad aquí.

" Pues mira, si, te lo agradecería. ¿En que otros sitios crees que sería bueno hacer publicidad?, le pregunté.

" Pues yo me anunciaría en mil anuncios sección contactos y en pasión. Son las más conocidas y las más visitadas", me dijo Ernesto.

"Pues así lo haré", le dije.

Me cobró lo que había comprado y me lo metió en una bolsa discreta.

Al rato vimos salir a July con sus dos machos cogidos a su cintura. Cuando estaban a la altura del mostrador, la dije,

"¿Hola cariño, no me presentas a tus amigos?".

"Si claro. Chicos, os presento a mi marido", dijo July como la cosa más normal del mundo.

"Tu…. ¿Marido? Estooo, encantado, yo ya me iba", dijo saliendo por pies. El otro hizo lo propio.

Nosotros tres no empezamos a reír al ver su reacción.

"Vaya folladores que te buscas, salen por pies a la primera de cambio", le dije.

"Oye, pues no te creas, no estaban mal. Me han hecho un sándwich en la taza del wc, muy apañado", me contestó.

Ernesto nos miraba como un partido de tenis, para un lado y para el otro.

"Ah, perdona, este es Ernesto, nos echará una mano con la publicidad del local aquí. Ella es July", le dije a los dos.

Un mutuo encantados y dos besos en las mejillas.

Nos fuimos para casa. Yo no había follado y ella sí, así es que cuando llegamos a casa me folle a Amparo. Un polvete que me supo a gloria.

El domingo, volvimos al local. Era flipante ver como se lo habían currado Diego y sus chicos el sábado. Las cabinas, con sus respectivos agujeros estaban hechas, y ahora estaban dando al frente la capa de hormigón impreso, que imitaba piedra. Le daba un aspecto medieval. Me gustaba bastante.

Me dijo que lo demás estaba en marcha, y que creía que como muy tarde el sábado podríamos inaugurar.

Yo lo veía todo muy precipitado, pero bueno mejor así, que la obra, el material y el alquiler lo estábamos pagando ya.

Estando con Diego, me llamó July, diciéndome que le había llamado Mamadou, que esta noche tenían show privado, para un grupo de empresarios senegaleses que habían oído hablar del show y querían verlo en privado. Pagaban el triple, y le dijo que no dormiría en casa.

Ahora el dinero era muy goloso, y como le dije a Ernesto, al final July se iba a convertir en toda una experta en negros.

Por la tarde me entretuve en buscar por Internet las cosas que me faltaban para el local. July, por su parte se pasó más de media tarde preparándose para el show. Le gustaba limpiarse a fondo todo el cuerpo, darse bien de crema para que su cuerpo brille, etc. Se había comprado por Internet un succionador de pezones. Era unas especies de ventosas que se acoplaban a los pezones, y mediante una bomba a pilas, iba produciendo estiramientos de los pezones. Quería conseguir que se le alargaran un cm. para llamar más la atención en los shows, y había leído que, con un uso constante del succionador, prácticamente podría alargar sus pezones lo que quisiera.

En este caso al quedarnos Amparo y yo con Naya, no haría falta canguro. Aproveche aún la tarde, para pedir un expendedor de condones, y un depósito para los condones usados.

A las nueve, pasó Mamadou a recoger a July. Naya ya estaba en la cama así es que tenía toda la noche para entretenerme con Amparo. Mientras cenábamos me dijo,

"Oye, Rafa, para el nuevo sitio, harán falta más mujeres, ¿no?

" La verdad es que si, solo sois potencialmente cuatro", la dije.

"Quién es la cuarta?, me preguntó.

Le conté la historia de Laura, y que solo podríamos contar con ella mes y pico y que luego no sabía lo que decidiría ella.

" Ah, vale. Te lo digo porque tengo una vecina, Gloria, que yo creo que podría ser interesante. Vive sola lo dejó con el novio, y está en paro. Está de muy buen ver y yo creo que no le haría ascos", me dijo Amparo.

"Bueno, todo es cuestión de hablar con ella y tantearla", la dije.

"Quieres que la invite ahora a tomar un café?, me preguntó.

" Ahora?, sí, porque no", la contesté.

"Espera, mejor la llamo ahora que tengo cena de sobra", me dijo.

Y se fue a llamarla.

Mientras iba a buscarla, cogí la pócima de Abdou, podía ser interesante.

A los diez minutos volvió con la tal Gloria.

Era una chica bastante mona, altita, con aparentes buenas tetas y cara de simpática.

Durante la cena estuvimos hablando de banalidades, de porque estábamos nosotros con la suegra, de porqué estaba ella sola, etc. Me preguntó por mi mujer y le dije que estaba en una reunión de trabajo.

Después de los postres, les pregunté si querían un chupito. Ambas me dijeron que si. Esta era la ocasión de usar la pócima.

Me fui a la cocina a preparar los vasos con hielo, y en el vaso de Gloria eché una cantidad generosa del líquido.

Estuvimos en el sofá del salón tomándonos los chupitos. Los tres repetimos.

Empezaba a ver a Gloria más acalorada, sus mejillas habían tomado un color rosáceo, y la expresión de la cara la había cambiado de simpática a salidorra.

Era el momento de atacar.

Sin contemplaciones, me levante me quite los pantalones y los calzoncillos, me volví a sentar y le dije a Amparo que toda suya.

No hizo falta repetírselo, se inclinó sobre mí polla, y empezó a mamármela.

A Gloria, se le salían los ojos de las órbitas. Se metió una mano en la entrepierna, y así estuvo hasta que dijo,

"Bueno, yo casi mejor me voy a casa.

" No, mujer", la dije "también hay para ti".

Se acerco tímidamente, y Amparo se la sacó de la boca y se la ofreció a Gloria. Esta dudó un momento, pero al final se agarró a mi polla, y empezó a mamarla.

Amparo me miró con una sonrisa cómplice, y yo la hice una señal con los ojos de que fuera a por ella.

Se quitó toda la ropa y empezó a restregarme las tetas por el cuerpo. Gloria, miraba de reojo y la hacía mamar con más ganas.

Mientras se restregaba, empezó también a sobar a Gloria, empezó por un hombro, y luego fue bajando hacia la teta. Gloria, mamaba y se dejaba hacer. Yo ayudé a Amparo y fui desabrochado botones de la blusa y cuando estuvieron todos Amparo le saco la blusa por los brazos. Ya en sujetador, la quite de mamar y la senté en el sofá. Fue Amparo la encargada de desabrochárselo, y quitárselo.

Realmente tenía un par de buenas tetas, que no tarde en empezar a sobarlas con las manos. Ahora Amparo le frotaba sus tetas a Gloria en la cara y ante mi sorpresa y supongo que la de Amparo también, le buscó un pezón y empezó a lamérselo.

Mientras una mano mía seguía con sus tetas, la otra la fui bajando hacia la cintura del pantalón. Metió tripa para que pudiera más fácilmente meter la mano, aunque lo que hice, fue soltarla el botón y bajarla la cremallera, sin duda más cómodo.

Por encima de su tanga, ya pude apreciar la humedad de su coño. Pero era evidente que Gloria estaba entregada.

La empecé a bajar los pantalones.

"No, me dijo. ¿Si viene tu mujer?".

"No ya me ha avisado de que no duerme en casa", la dije.

"Que cenas de trabajo más larga", dijo ella con sorna.

"No te he dicho en que trabaja, ja, ja", la contesté.

"Que quieres decir? ", me preguntó ya intrigada.

"Si te portas bien te lo contaré", le dije mientras terminaba de sacarle los pantalones.

"¿Vamos a tu cama, Amparo, que es más grande?", le pregunté.

"Vale", contestó.

Yo cogí a Gloria en brazos empecé a morrearla y me fui para allí.

Cuando llegamos, la tumbé al lado de Amparo y terminé de quitarle el tanga. Estaba para escurrirlo. Empecé a comerla el coño, mientras que con la otra mano pajeaba a Amparo.

Amparo mientras la comía las tetas, bueno tampoco había que calentarla mucho así es que me desnudé, y empecé follarla. Tenía un coño muy acogedor, mi polla se acoplada muy bien a él. No protestó porque la follara a pelo. Estuve dándola un ratillo y me cambié a Amparo que para que viera Gloria lo que había la puse a cuatro patas y empecé a follarla el culo. Tampoco se sorprendió Gloria de la enculada, es más con su mano tocaba el clítoris de Amparo para ayudarla a correrse, y no tardó mucho en hacerlo. Esta jodia suegra, cada vez estaba más caliente. Una vez corrida la suegra, me fui otra vez para Gloria. La puse también a cuatro patas, se la metí un par de veces en el coño para lubricarla el ano con su flujo y se la metí, sin ningún tipo de esfuerzo. Estaba muy acostumbrada a recibir por los tres agujeros. Así es que era el momento de contarle nuestros planes.

Mientras jadeaba efecto del enculado y de la masturbación que le aplicaba Amparo, empecé a contarla donde estaba mi mujer.

"July, mi mujer hace shows", la dije.

"Shows?", repitió Gloria con la voz entrecortada por la enculada.

"Si, shows pornos", la aclaré.

"¿Pornos?, ¿es prostituta?", me preguntó.

"No exactamente. Ella hace el show con un chico de color, y hace lo que tú estás haciendo, morrear, boca, coño y culo. La única diferencia es la polla. La del chico mide 40 cm", la dije.

"Joder, pedazo polla, aunque muy largas y al final solo te meten un poquito porque no cabe más", dijo Gloria.

"Si, y ahí está el show. Mi mujer se la traiga entera por los tres agujeros", la aclaré.

"imposible. Eso no puede ser", dijo Gloria muy segura.

"Amparo, díselo tu

" Yo tampoco lo creía, pero he visto el show y doy fe de que no le queda al negrito ni un centímetro fuera en ninguno de los tres agujeros", la confirmo Amparo.

"Y en el coño?, la vagina no llega a 10 cm. ¿Se le dobla dentro?, ¿o que?, preguntó Gloria.

" No, consigue meterle la polla por el cérvix, atravesar todo su útero y alojarse en el fondo uterino, que como sabrás es tremendamente elástico ", la dije.

" Buff", dijo Gloria entre gemidos. Ahora era ella la que movía su culo follándome ella. Amparo intensificó el ritmo del pajeo que le estaba haciendo y entre suspiros gemidos y grititos interminables se corrió.

Yo seguí,

"Hoy tiene un show privado con empresarios del país del chico que se han enterado del show y querían verlo. Pagaban muy bien, y luego seguro que ellos mismos quieren comprobar los agujeros se July, y la estarán usando toda la noche. Pero se traerá un buen dinero “, le dije.

Gloria se retorcía tumbada boca abajo en la cama intentando frotar su coño con las sábanas.

" Pero si cobra se prostituye", dijo.

"Si, pero es selectivo. Ella no está en la calle, o en un club. La pagan por el trabajo que realiza, que en este caso es con sus agujeros", la aclaré.

"Y tu Amparo también lo haces?", le preguntó Gloria.

La di la vuelta, poniéndola boca arriba, y se la metí en el coño. Empecé a follarla lentamente.

"¿Yo?, no no hago eso mismo, pero he follado en un monte con 10 o 12 tíos, en una sala swinger con no sé cuántos también, con cuatro albañiles que luego me hicieron volver a casa desnuda. Bueno me hicieron con yeso una especie de mono, aunque me dejaron el coño sin cubrir, y así volví a casa. Gracias que no me vio ningún vecino", la contaba Amparo.

"Yo si te vi desde la ventana y efectivamente pensé que era un mono grisáceo que pensé mira que moderna la vecina", la dijo Gloria.

Su respiración volvía a acelerarse señal de que la follada y lo que le estaba contando Amparo, la ponía.

"Bueno, claro y con mi yerno aquí presente, que follamos cuando queremos. Pero si, espero en breve empezar a cobrar, con el negocio que va a abrir mi yerno", le dijo Amparo.

"¿Negocio?, ¿que negocio?", pregunto Gloria mientras yo aceleraba mi follada.

"Conoces los Glory hole?", la pregunté.

"Si esos que te van saliendo pollas de la pared, y tú las vas mamando", me dijo Gloria.

"Pues algo así, pero follando. Lo mismo hasta te interesa a ti, que me ha dicho Amparo que estás en paro", le dije.

"Yo???, a mí me daría mucha vergüenza ofrecerme a tíos", me dijo medio asustada.

"No. Ahí está lo bueno. Tú no tienes que ofrecerte a nadie. Estas allí, expuesta, entran te follan y listo. No te ven la cara para nada", la medio expliqué. Se os verá de ombligo para abajo. Eso sí, el rato que estéis, que tenemos que verlo por el tiempo que aguantéis con las piernas en alto, os pueden follar 30 o 50 tíos".

"¿Joder tantos?, y ¿cuánto se cobra?", preguntó Gloria ya visiblemente interesada.

"Al menos al principio, hasta que se cubran gastos tengo pensado un 20 % para las chicas y un 40 %para el local, para cubrir gastos, aunque en el momento en que empiece a dar dinero se os podría subir el porcentaje", la dije.

"Si, eso está muy bien, ¿pero en euros?", preguntó Gloria.

"El precio normal será 100 euros por persona y hora. Imagina que vienen 50 tíos. Serán 5.000 euros y cada una tocareis a 1.000 euros por chica", le dije.

"Tampoco es una cantidad mensual para tirar cohetes", dijo Gloria.

"Estoy hablando diario, no mensual”, la cara de Gloria se transformó en auténtica sorpresa. "Imagínate, que trabajas 20 días al mes, regla, enfermedad, algún compromiso, y que esos 50 clientes te usan. Sacarías 20.000 euros", la dije.

"Y ¿dónde hay que echar el currículum?" pregunto Gloria.

"Creo que no sólo has echado el currículum, sino que has hecho la prueba ahora falta por decir si la has pasado o no. Amparo, ¿tú que opinas?", le pregunté.

"Pues yo creo que podemos darle una oportunidad. ¿Tú que crees?", dijo Amparo.

"Por supuesto, me han gustado mucho sus agujeros"

"Contigo, sois cinco mujeres, Amparo, July, mi mujer, Vero, Laura, y tú. A Vero y a Laura ya las conocerás. Vero es una chica de 19 años, que ya ha tenido sus experiencias fuertes con nosotros. Laura es una casada de 28 años, está preñada de ocho meses, por lo que no podrá estar mucho con vosotras. Después de la cuarentena y eso, no sé que hará. O sea que realmente sois cuatro. Si tenemos en cuenta que mi mujer tendrá sus shows, esos días no podrá ir, con los Amparo, Vero y tu tenéis prácticamente el puesto garantizado todos los días, pero está el tema de que Vero y tú tenéis la regla. Si coincidía las dos se queda Amparo sola, y no es plan. Habrá que buscar alguna chica más.

Otra cosa, al estar en un sitio público, tenéis que estar en regla, es decir tenéis que daros de alta en autónomos. Se encargarán en la gestora de hacerlo no os preocupéis.

Habrá que fijar unas reglas básicas para el público. Se admiten ideas,

Yo he pensado en las siguientes:

1.-Tratar siempre a las señoritas con el máximo respeto. En caso contrario será invitado a abandonar la sala sin derecho a devolución de entrada.

2.- Usar siempre preservativos.

3.- Bajo ningún concepto sacar a las señoritas de sus ubicaciones.

4.- Mantener siempre un comportamiento respetuoso con el resto de los clientes.

5.- Si se eyacula sobre el cuerpo de la señorita, nunca dentro, limpiar bien a la señorita, para que el cliente siguiente la encuentre con la encontró usted.

6.- Si se observa cualquier anomalía o incumplimiento de alguna de estas normas, le agradeceríamos lo haga saber en la recepción.

No sé, ¿se os ocurre alguna más?, les pregunté.

"Es complicado”, me dijo Amparo, "esas cosas las iremos viendo sobre la marcha".

"Si, tienes razón. Bueno, ¿quién me mama la polla?", les dije.

Iniciamos otra sesión de folleteo los tres que nos duró hasta altas horas de la madrugada. Hice correrse a las dos con mi masturbación manual. Por cierto, Gloria excesivamente chillona al correrse. Yo me corrí tres veces. Aquello no podía ser bueno. Al final nos quedamos los tres dormidos, rendidos.

Cuando desperté solo quedaba Gloria en la cama. Supuse que Amparo habría llevado a Naya a la guarde. La verdad es que no me preocupe de si había vuelto July o no. Desperté a Gloria, y la encule antes de levantarnos y meternos en la ducha.

Cuando terminamos de ducharnos, fui al cuarto y allí estaba July durmiendo plácidamente. Me fui para el local. Luego también tenía que visitar a Laura. Me despedí de Gloria diciéndole que la llamaría cuando tuviera que firmar en la gestoría.

También llamé a Vero, le conté los avances y lo de hacerse autónoma. Me dijo que no había problema.

En el local Diego me puso al tanto de los avances. Las puertas se quedaban puestas hoy y la fontanería estaba avanzada. También vi que habían hecho las rozas para la instalación eléctrica.

Bueno aquello iba bien.

Me fui a encargar el luminoso para la entrada. De camino, llamé a Abdou hacía tiempo que no hablábamos y me saludó efusivamente. Le puse al tanto de la situación, de que ahora tenía cinco mujeres, y del negocio que iba a iniciar. Le dije que me haría falta alguien de fiar, para la recepción y a la vez para dar un poco de seguridad al local.

Me dijo que tenía lo que buscaba y que nos podíamos ver mañana en algún sitio y me lo presentaba.

Le dije que si que me parecía bien y le di la dirección del local para que fueran allí.

Ya de vuelta a casa, durante la comida, apareció July, aún con cara de sueño.

"¿Has dormido poco esta noche, ehh?, la dije.

"Buff, poco sería algo. No me han dejado parar en toda la noche. Eso sí, mira", me dijo enseñándome en el móvil la cuenta del banco. La habían ingresado 5.000 euros, entre el show y el uso nocturno.

"Joder, ¿cuantos eran?, le pregunté.

"Veinte, pero algunos venían con pareja. He comido pollas, coños y culo negros, hasta la saciedad", dijo July.

"Culos también? ", le preguntó Amparo.

"Si, en cuanto pueden les encanta humillar a los blancos, en este caso a la blanca. Se ponían varios tíos y tías, en fila a cuatro patas, abriéndose las nalgas con las manos, y me hacían ir lamiéndoles el ano, metiendo bien la lengua y decir en voz alta el sabor que tenía cada culo. Ellos se descojonaban con mis comentarios y mientras los lamia me daban azotes, pero bien fuertes, en el culo. Luego mientras me follaban alguna tía me metía el coño en la cara para que se lo lamiera a saco, mientras ellas clavaban sus uñas, en mis tetas, pezones, pubis o clítoris. Me decían que la puta blanca solo esta para dar placer no para tenerlo. Cuando no podía más, me hacían abrir la boca y me echaban unas gotas, y me ponía otra vez como una moto. Todas las tías querían correrse conmigo mientras, como decían ellas, su macho me reventaba, porque la verdad es que casi todos eran pollones. Yo con la técnica de la masturbación con dos dedos y clítoris, las hice correrse como a perras en celo. Y que sepáis que el coño de las negras sabe diferente al de las blancas, al menos a los que he probado hasta ahora", siguió contando July.

Amparo, que no había dejado de tocarse descaradamente desde que empezó a contar, la preguntó,

"Y a qué saben?".

"No sé decirlo, es un sabor más férrico. Su flujo es también más abundante y espeso, en fin, una experiencia nueva luego todos me mearon tanto tíos como tías, diciéndome que la lluvia de los negros no era dorada, era sagrada, que la bebiera entera. Evidentemente no daba abasto a tragar tanta meada y como castigo me escupieron todos en la boca haciéndomelo tragar", terminó July.

La puse al tanto de Gloria, que me dijo que ya me había visto con ella en la cama cuando llegó, y del local y de los avances que había hecho en todo.

Ella por su parte me dijo que había hablado con Mamadou de Laura, a ver si tenía alguna experiencia en el tema.

Le dijo que no, pero que seguro que en esa barrigona entraba mucho mejor su polla.

Por la tarde, fui a ver a Laura, asegurándome antes de que estaba sola.

"¿Hola”, la dije al llegar, “que tal el finde?", le pregunté.

"Buff, horrible. Con mi marido aquí, no he podido hacer casi nada, y estoy más salida que el pico de una mesa", me dijo con total franqueza.

"Bueno vamos a intentar paliar eso. Por cierto, July ha estado hablando con su pareja en el show, y no tiene inconveniente en hacer un show contigo, pero lógicamente antes tienes que entrenar bien tus tres agujeros", la dije

"Pues venga vamos al tajo, dijo Laura empezando a desnudarse.

Según lo hacía, saque lo que le había comprado en el sex shop.

Mira este consolador extra largo. Nos va a servir para ejercitar boca y culo. Son 35 cm. La parte de abajo, la más ancha, será como la polla de Mamadou, pero si logras tragarte este consolador, te tragaras su polla.

Y también te he traído un tapón anal. Quiero que lo lleves puesto siempre, salvo cuando esté tu marido, que puede vértelo.

"OK", dijo Laura, "Vamos a probar".

Me quite yo también la ropa, y Laura se tiró a por mí polla como una desesperada. Estaba claro que antes de hacer ningún entrenamiento, tenía que follarla. Y lo hice. Una buena follada de poco más de una hora en la que le dejé a Laura que manejara ella, para que así pudiera soltar toda la excitación acumulada. Y la soltó, se corrió tres veces en ese tiempo. Yo también lo hice, pero en su boca y le hice tragarlo. Le dije que con eso empezaba el entrenamiento.

Empecé por hacérselo tener en la boca un rato, que se acostumbrará a su sabor y textura. Las de las pollas ya más o menos la conocía.

Le dije que empezará ya a respirar solo por la nariz, y que si en algún momento sentía nauseas contrajera el abdomen, para evitar en lo posible el vómito. Cuando entendí que ya estaba bien de tenerlo en la boca, le dije que echara la cabeza hacia atrás, eso facilitaría la penetración. Empecé a empujar. Empezaron a darle arcadas secas, pero lo controló. Cuando lo notó por la garganta, dio un respingo para atrás, y se lo sacó.

"¿Estás bien?", le pregunté

"Si, si, es que me ha dado mucha impresión sentirlo tan dentro", me contestó.

"Bueno pues no ha estado mal. Probemos ahora en el culo", le dije

Se tumbó boca arriba que era la posición en que Mamadou solía penetrarlas y empecé a metérselo. Como estaba lleno de babas, le entró fácil, sin parar más de medio consolador. Según iba engordando, le costaba más. Le eche saliva y volvió a entrarle y ya no paró hasta tenerlo entero dentro de su culo.

Cuando vio que paraba, me dijo,

"Ya?".

"Sí, ya lo tienes dentro del todo. 35 centímetros dentro de tu cuerpo, y el ano abierto 4 cm., muy pero que muy bien", le dije.

Se lo fui sacando. Cuando estuvo fuera, la di el tapón diciéndole que se lo pusiera.

Lo hizo.

"Llévalo siempre puesto. Será un entrenamiento continuo", le dije.

"¿Me follas otra vez antes de irte?, me preguntó.

No se lo hice repetir. En la posición que estaba y con el culo lleno, se la metí en el coño y empecé a follarla con ganas. Nos corrimos los dos.

"Mientras te follaba, he pensado que mañana te voy a llevar a que veas el local del fuckhole. Para que lo vayas conociendo", le dije.

"¿Vale, y me follareis?", me preguntó Laurita qué no pensaba en otra cosa.

"Claro, además están allí tus amigos albañiles haciendo las obras, lo mismo a alguno le apetece follarte", le dije.

"Buff, ya estoy deseando que llegue. ¿A que hora quedamos?, donde?, ¿que me pongo?”, me acribillo a preguntas.

"A las diez, en el garaje, allí habrá menos posibilidades que nos vean y que empiecen a murmurar. Y ponte algo fácil de quitar y poner", le dije.

"Vale, off que nervios", dijo ella cachonda perdida otra vez.

Me fui para casa de la suegra. De camino, pasé por el sex shop y compré otro consolador extra largo. No quería en su estado, sacarle el consolador del culo y metérselo en la boca. De paso aproveché para contarle a Ernesto los avances, y de paso decirle que mañana haría una prueba con una de las chicas, que, si se animaba, el polvo lo tenía gratis. Me dijo que por supuesto, que, para una buena causa, él siempre estaba dispuesto, que abriría más tarde y solucionado.

Ahora si, me fui para casa.

La verdad es que Laura podía tener un buen entrenamiento, Diego, los tres albañiles, Ernesto, Abdou, el candidato, Raúl si quería, y yo. Nueve pollas para darle a saco.

Estando con Amparo y July a esta se le ocurrió lo siguiente,

"Oye, Rafa, ¿y ya que en eso no tenemos mucha experiencia porque no vamos también mi madre y yo y hacemos una especie de ensayo general?

"Siii, la idea me parece genial, llevemos también a Gloria, y a Vero, así se conocen todas, e incluso podemos hacer un ensayo de cambio de chica, si hay lugar", le dije.

Llamé a Vero y quedé con ella en el local a las nueve. Amparo y July fueron a casa de Gloria a decírselo también. Tardaron casi una hora en volver, con los pelos alborotado, la ropa puesta de prisa. Comprendí que habían hecho algo más que hablar.

"Muy maja esta Gloria, come el coño de maravilla", me dijo July.

Ya había disipado mis dudas.

Al día siguiente a las nueve, estábamos en el local todos menos Laura.

Diego se sorprendió al vernos llegar

"Vaya, que bien acompañado vienes".

"Si, queremos, dentro de lo posible hacer un ensayo general", le dije.

"Pues tú dirás", me dijo Diego.

Lo primero, poner las camillas cada una en su sitio”, le dije.

Los albañiles, quitaron los plásticos de protección a las camillas, y las alojaron cada una en su sitio.

Lo primero que vi, es que entraban con total facilidad, lo que implicaría que se movieran como posesas cuando estuvieran follando.

"Hace falta anclarlas a la pared. Que no se muevan", le dije a Diego.

"Ya lo había pensado, tengo unas pletinas preparadas para fijarla a la pared, pero antes quería ver que la altura es la correcta”, me dijo.

" A ver chicas, tres en las camillas, y en bragas o tanga", las dije.

Lógicamente la que se cortó fue Gloria, y se metieron July, Amparo y Vero. Las tres en tanga se tumbaron en las camillas. Y fueron sacando los pies, piernas y luego cadera, por los agujeros. Diego, que para algo era un experto en látex, había hecho un recubrimiento por todo el agujero, para que pudieran entrar y salir sin dificultad.

Saqué las tobilleras le di dos a Diego para que me ayudará a ponérselas a las chicas. Se cerraban con velcro para facilitar el ponerlas y quitarlas.

"Nos harán falta tacos y tornillos para sujetarla en la pared", le dije a Diego.

Levantamos las piernas a Vero, que era la primera, abriéndoselas, formando un ángulo de 120°, o sea, totalmente expuesta.

"Pues así hay que sujetar las tobilleras", le dije a Diego.

"Bien, pero voy a mandar a comprar unos extensores para que tengan movilidad en las piernas", me dijo.

"Me parece perfecto. Yo voy a buscar a la preñada que mientras que pueda vendrá también. He quedado a las diez y media también con otro para ver si me hace de recepcionista y a la vez de vigilancia", le dije.

"Perfecto”, me dijo, Diego. Luego vendrán también los fontaneros para rematar los baños", me dijo.

Me fui a recoger a Laura. A las diez estaba en el garaje como habíamos quedado.

"¿Hola, que tal?", la pregunté.

"Supongo que, si te digo que salidísima, no te digo nada nuevo", me dijo con la naturalidad que la caracterizaba.

"Si, ja, ja no me sorprende. ¿Llevas el tapón?", la pregunté.

"Lo llevo, y hasta he aprendido a que me guste jugar con él en mi culo. Sacándolo y metiéndolo"

"Me alegra oír eso. Todos esos juegos, ayudan a dilatar tu ano, aunque supongo que ahora te lo van a abrir bien", le dije.

"¿Si? ¿Hay muchos tíos?", preguntó Laura sin poder evitar tocarse él coño por encima de la ropa al pensarlo.

"Ahora mismo, cinco como el viernes, pero seguramente vendrán otros cinco, o sea que yo creo que tendrás bastante polla", le dije.

"Buff. ¿Cuándo llegamos?", preguntó sin poder disimular su ansia.

"Tranquila, Laura, no tardamos", le contesté.

Efectivamente no tardamos mucho en llegar. Cuando entramos estaban allí los fontaneros que prácticamente iban a dar los últimos retoques y a probar la instalación.

Presenté a Laura a Vero, Amparo y a Gloria que no se conocían.

Ya estaban las tobilleras puestas y las mujeres esperando. Les dije que charlaran un poco entre ellas y se fueran conociendo, antes del ensayo.

Hablé con los fontaneros, que estaban alucinados ya que cuando llegaron ellos estaban aún las tres en las camillas espatarradas.

También habían sujetado ya las camillas a la pared con las pletinas que me dijo Diego

Estando con los fontaneros, entró un tío con una caja grande.

"Hola, traigo un dispensador de preservativos. ¿Dónde va puesto?, preguntó.

"Mire, aquí, en esta pared, en el centro”, le dije indicándole la pared justo enfrente de la pared de los agujeros.

El tío lo colocó en un momento, y se puso a rellenarlo.

Solo tenía capacidad para 144 unidades, aunque yo había pedido mil.

El hombre me enseño como reponer. Era bastante fácil. También me dijo como cambiar el precio de los preservativos. En principio los puse a 0,50 euros.

En ese momento, llegó Abdou y para mi sorpresa, traía dos tíos. Bueno, dos armarios.

"Hola hermano. ¿Como te va?", me saludó.

"Bien Abdou, veo que has traído dos candidatos", le dije.

"Si, realmente necesitas dos. Uno libra, mea, come, mientras el otro trabaja", me dijo.

"Pues también tienes razón, pero no puedo pagarles mucho", le dije.

"Bueno tu cuanto puedes pagar hermano", me dijo Abdou.

"Yo había pensado en 800 y todo legal dado de alta y todo", le dije.

"Ellos no alta, no tienen papeles", me dijo Abdou.

"Vale, pero son dos. Hacemos una cosa, 800 y un recorrido gratis por los puestos una vez cerrado", le dije.

Les gustó la idea y aceptaron.

Se iban a ir, pero les dije que pensaba hacer un ensayo general de funcionamiento, y por supuesto se quedaron.

Bueno, pues podíamos empezar el ensayo

Empezaron las que ya habían estado puestas, Vero, Amparo y July.

Les dije que ellas llegaban, se metían en la cabina y se desnudaran y se tumbaban sacando la cadera por el agujero. A los hombres les hice salirse a todos incluso al de los condones, que también se había quedado a olisquear que era aquello.

Cogí a los dos de seguridad, y les dije que cuando entrarán las chicas, ellos debían sujetarlas los tobillos con las tobilleras. Lo hicieron sin dejar de mirarlas el coño.

Ya con las tres listas, les dije que se fueran a lo que sería la recepción.

Primer cambio. Desde la calle si abrían la puerta a ver que era eso, se veían a las chicas. Había que poner una puerta intermedia.

Fueron haciendo que llegaban, pagaban y entraban, también vi a Ernesto, que ya había llegado y se empezaron a ocupar de las chicas. Les recordé que todos con condones. Y pasaron por la maquinita a comprar el suyo.

Algunos se desnudaron del todo. Segunda cosa que mejorar. No tenían donde dejar la ropa. Empezaron a comer coños, a meter dedos y a follar. Las camillas no se movían. Las daban duro, sin miramientos, tanto coño como culo.

Laura estaba que se subía por las paredes de ver como follaban a las otras y ella mirando. Y sobre todo mirando la polla de los dos armarios que sin ser algo descomunal era como el doble de la mía.

Aprovechando que los dos estaban esperando les llame y les presente a Laura. Le dejé con ella mientras iba a por la camilla de repuesto.

Cuando la traje, ya estaba desnuda y mamando pollas negras. Abdou también se había unido a ellos.

Al que se la mamaba en ese momento le hice señas con la mano de que la cogiera la cabeza y la empujara hacia él.

Lo hizo varias veces sin conseguir metérsela entera. La cogió del pelo, la echó hacia atrás y la dio una bofetada diciéndole,

"Zorra blanca, traga polla entera".

En ese momento, Laura tuvo que recordar todo lo que le había enseñado y se lanzó a hacerlo ella sola. Se la tragó sin problemas hasta que la llegó a la garganta. Ya se le veía perfectamente el bulto de la polla marcada en la garganta. Hizo un par de movimientos con la cabeza y la polla se perdió en su laringe.

"Puta blanca obediente. Me gusta", le dijo el armario mientras le mantenía la cabeza pegada a su cuerpo.

Mientras el otro y Abdou estaban metiéndole dedos por el coño y el culo y se encontraron con el tapón anal.

"No tapar culo, nosotros follarlo duro ahora", la dijo el otro armario mientras se lo sacaba y lo dejaba con su ropa. A continuación, también empezaron a meterla dedos en el ano.

Laura, empezó a echar grandes cantidades de saliva de los labios. La polla del armario estaba perfectamente marcada en el cuello y debía de llegarle hasta la tráquea. En ese momento el armario se fijó en la alianza de su dedo. Puta blanca casada, seguro que cornudo contento de que llenemos de leche de negro.

A simple vista, se veía que Laura sería incapaz de subirse a la camilla, y menos en su estado, habría que comprar unos taburetes o banquetas para facilitarlas el subir y bajar.

Entre los dos armarios la subieron a la camilla, tumbándola boca arriba, lógicamente.

El que le había estado follando la garganta se la metió en el coño empezando a follárselo con dureza. El otro armario se la metió ahora en la boca.

Laura se sujetaba con una mano la tripa, como temiendo que la niña le saliera disparada con tanto movimiento.

A los pocos minutos de estar follándola, empezó a arquear el cuerpo a poner los ojos en blanco, a gemir, a soplar y resoplar, y se corrió entre espasmos y gritos echando un prolongado chorro blanquecino por su coño.

El armario que la follaba decía,

"Buena puta blanca, buena puta, pero necesita más polla", sin dejar de follarla a tope.

Entendí que era el momento de meter a Gloria. Le solté los pues a July y le dije a Gloria que ocupará ella el agujero.

Con bastantes nervios espero a que July saliera, que como aún no estaban las batas, salió desnuda.

Gloria entró, se desnudó, y se colocó. Yo la sujete los pies. En seguida tuvo tres tíos tocándola el coño y comiéndoselo.

Llamaron a la puerta. Abrí, era Raúl, que había oído gritos y que si pasaba algo.

"No hombre, estamos en un ensayo general del sitio, y hay una muy gritona. ¿Tanto molestan los gritos?, si es así, tendré que insonorizar el local", le dije.

"No, no, para nada, en el club también gritan, pero me ha pillado muy cerca de la pared. Pero bueno, ya veo que todo está en marcha", dijo haciendo intención de irse.

"No te vayas hombre, únete, cuantos más seamos mejor", le dije.

"¿En serio?", preguntó.

"Claro, pasa", le dije.

Raúl paso, y empezó a ver las tías. Saludo a July que lógicamente conocía, a la vez que Abdou empezaba a metérsela por el culo.

"Amiga mía", le dijo a Raúl mientras la follaba el culo.

Se fijo en Laura.

"Joder, tienes hasta una preñada", me dijo.

"Si, hasta que para, luego ya veremos, pero ahora está muy salida y necesita mucha polla", le dije mientras que el segundo armario acababa de metérsela en el coño.

Le conté a Raúl, como funcionaba el local,

No tardo nada en desnudarse coger su condón y ponerse como todos a follar el primer coño que veía libre.

Vero y Amparo estaban en constantes jadeos. Las continuas folladas hacían su efecto. Además, cada uno nuevo que las follaba, lo hacía con todas sus ganas.

También se oía a Laura ya jadeando a toda marcha, señal de que se iba correr otra vez. El segundo armario, también lo interpretó así y la dio con todas sus ganas hasta que Laura volvió a correrse con grandes espasmos y gritos.

Gloria acompañaba cada empujón que la daban follando un ¡Ahh!, cada vez más fuertes e intensos. Otra que iba a correrse en nada, y que también era muy escandalosa.

“¿Me puedo follar a la preña?, siempre me han puesto mucho”, me preguntó Raúl.

“Si te dejan los armarios, por mí no hay problema”, le dije sonriendo.

Raúl se subió a la camilla, y le dije a Laura que se pusiera encima. Así, le metió la polla y empezó a follarla. Laura no se echaba mucho hacia adelante por la barriga, pero eso iba a cambiar.

Uno de los armarios, el que más polla tenía la vio en esa pose, y debió de pensar, esta es la mía, se subió a la camilla se puso de rodillas detrás de Laura, y la echo hacia adelante todo lo que pudo por la tripa, y le apuntó la polla al ano. Ahora veríamos todo lo que había dilatado ese ano.

La verdad es que yo vi rápido al armario hacer los movimientos típicos de follarla, encularla en este caso, como si la polla ya le hubiera entrado. Y efectivamente le vi como la polla entraba y salía del culo de Laura, con una facilidad pasmosa, y, además, ella tampoco había acusado la penetración, pese a ser algo más gorda la polla del tío, que el gordo del consolador. El otro armario, la cogió la cabeza, y la clavo la polla en la boca.

Ahora mismo Laura estaba penetrada por tres pollas, y dos de ellas de un tamaño más que considerable. Ahora aquello ya no eran jadeos, parecían rebuznos. A mí, en el fondo me daba cosa, a ver si con tanta excitación, tanto folleteo se le iba a adelantar el parto, pero ella lo quería así. Raúl se corrió rápido en el coño de Laura, y el armario que la enculaba, la levanto como quien levanta una pluma sin sacársela del culo, se sentó en la camilla con ella encima con lo que se la metió aún más en el culo. El otro armario, entendió las intenciones del compañero, y se subió a la camilla y se la metió en el coño. Aquello era un espectáculo. Los dos morlacos follándose como fieras a la preñada,… y Laura, recostada en el que la enculaba, no paraba de tener espasmos, y cada vez más fuertes. Arqueaba e cuerpo, abría la boca, ponía los ojos en blanco, emitía como rugidos, ininteligibles pero que demostraban el grado de éxtasis en el que estaba. El que la follaba el coño, le daba mordiscos en las tetas, en los pezones. La decía mama puta blanca vas a aprender a adorar las pollas negras.

Gloria, por su parta, ya había gritado varias veces señal de las veces que se había corrido. Y Juli, seguía con la polla de Abdou en su culo.

En cuanto a Laura, que decir de Laura, ahora mismo estaba casi en volandas, la subían los dos y la dejaban caer de golpe, para que sus pollas entraran todo lo posible en sus agujeros. Ella estaba en un orgasmo continuo. Debía de ser la hipersexualidad del embarazo que había leído en alguna ocasión.

Ernesto me dijo que se iba, que tenía que abrir, pero vamos que lo había pasado genial, y que las hembras de 10 todas. Le di las gracias por venir, y le dije que en estos días le llevaría propaganda para que la tuviera allí.

Raúl también me dijo que tenía que irse, que le reclamaban las labores del club, pero que, sin duda, el sitio estaría genial.

“Yo pondría una máquina de bebidas, o incluso con algún sándwich o algo de eso. Además, supongo que las chicas también necesitaran agua, tanto tiempo hay metidas”, me dijo.

“Muy buena observación. Tomo nota, porque si, realmente es necesario”, le dije.

“Y otra cosa, ¿yo podría traerte alguna tía y que estuviera metida ahí una tarde?”, me dijo en un tono como confidencial.

“Si claro, seguramente me hagan falta chicas, ¿pero en quien estás pensando?”, le pregunté.

“Bueno es un poco embarazoso, además de momento es solo una idea. En caso de traerla, ya te diría quien es y cómo habría que tratarla”, me dijo.

“Vale, pues tú me dices, igual que si algún cliente o clienta, quieren pasar te daré algo unos cupones o algo para hacerles descuento”, le dije.

“Genial, no te preocupes, que alguno o alguna te mando seguro. Aquí viene gente muy viciosa”, me dijo.

Bueno ya era casi momento de dar por finalizado el ensayo.

“Señores, apuren sus últimas folladas, que el ensayo va a terminar”, les dije.

Sobre todo, los fontaneros y el de los condones, se lo estaban pasando genial.

No se los condones que habían comprado ya, y cada cambio de condón era una corrida que se habían pegado.

Poco a poco fueron terminando, aunque la que más guerra dio fue Laura, que no se separaba de las dos pollas negras. Le tuve que decir que ya estaba bien que dejara que los dos armarios cumplieran con su trabajo, que no era otro que soltar las piernas a las chicas.

Cuando ya se fueron todos, eche un vistazo al local. El suelo estaba perdidito por la zona de los agujeros, de lo que tenía toda la pinta de ser semen y flujo de las chicas. Por eso precisamente había pedido un suelo de goma antideslizante, para que se pudiera limpiar bien. Por cierto, el tema de la limpieza. Alguien tendría que encargarse de hacerla.

CONTINUARA

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