Mi padre, el paleto Parte 2 (Novela)
Tu padre no es solo un anciano molesto; es un depredador que sabe exactamente qué botones presionar. Y lo peor no es que intente quitarte a tu novia, sino que tú, escondido en la oscuridad, no puedes dejar de mirar.
MI PADRE, EL PALETO Parte 2
Finalmente esa noche ella le dijo que no podría cenar con él, la realidad se impuso, también la racionalidad, hubiese sido llevar las cosas y la comedia demasiado lejos.
Luego fuimos a su casa, a su piso donde generalmente pasábamos más tiempo y follamos y la notaba bastante cachonda, tal vez más que de costumbre y cuando la tenía botando sobre mí, con las tetas saltando de un lado a otra ella misma me lo pidió.
_Ahórcame un poco, anda….cariño…_imploró, desfalleciente.
Notaba que cada vez más le gustaba eso, que la ahorcara un poco mientras ella estaba sobre mí, se corría de esa manera.
Llevé a una mano hasta su grácil cuellito y apreté.
Pensé en la frase de mi padre, a esta le va la marcha, mogollón, ¿tendría razón el puto cabrón? Se jactaba de conocer bien a las mujeres, pero solo de ese modo machista y misógino, eso era lo que siempre había pensado de él al menos.
Al día siguiente había quedado con mi padre para almorzar y se lo diría, que Cristina era mi novia, estaba ansioso por ver qué cara ponía.
Como siempre llevaba esas camisas de leñador, a cuadros, rojos y negros, eso y una cazadora de gamuza era todo su atuendo y los infaltables vaqueros y los zapatones de cuero.
Las cejas muy pobladas, casi uniéndose por sobre la nariz.
_Venga, chaval, yo te invito a una comida de verdad, unos buenos callos, pena que no le pongan picante como debe ser, pero no se puede todo_ dijo mi padre, contento.
_ ¿Te ha ido bien ayer con Tomas?_ dijo
_Nos follamos dos rusas que él conoce_
_ ¿Prostitutas?_ dije
_Si, pero sedientas de polla las rusas estas, a la mía le di por el culo, bueno luego cambiamos y me follé a la otra también_
Sabía un poco de estas aventuras sexuales de mi padre, en los pueblos no todo es tan cándido como la gente supone, hay un mundo de mucha violencia sexual oculta.
_Tomas es que no para ¿verdad?_ dije, era un tío de la edad de mi padre, más gordo y más alto.
_Es un cabrón, tiene una verga casi tan grande como la mía, casi…..que no es lo mismo_ dijo mi padre con la boca llena
Siempre se había jactado de que tenía una gran polla, nunca se la había visto por suerte, para mí que exageraba.
_Me encanta la cecina esta, mejor que el jamón_ dijo mi padre
_Oye, hay algo que quiero decirte…_ dije
_Ayer invité a la zorrita esta de Cristina a cenar, no aceptó la cabrona, pero hoy la invito de nuevo, antes de volverme al pueblo me la acabo follando, no te jode ¿no?_
_Joder, papá, es la abogada que te va a hacer lo de la jubilación_
_Mejor, trabajará más a gusto ¿no crees?_ dijo, mirándome a mí y poco más allá también.
_ ¿Por qué estás tan seguro de que te la puedes follar?_ dije
_No sé, te puedes follar a cualquiera yo creo, mira, si tienes una polla como la mía es que ya tienes mucho ganado, a ti te debe dar corte ponerte en pelotas delante de una tía que no conoces, a mí no_
_ ¿Pero qué dices? No me da corte ni nada ponerme en pelotas delante de…._
_A esta le doy curiosidad, me doy cuenta, yo creo que es porque soy tu padre_ dijo
_ ¿Por qué dices eso?_ dije
_Por cómo me miraba, joder, aparte te digo algo, detrás de esas gafas y esos aires de abogada pija, esta debe ser una fiera salvaje en la cama, de las que les meas en el careto y te piden más_
_Joder, que asco, no precisas ser….tan……_
_ ¿Nunca te has meado en la cara de una tía? es una pasada_ dijo él
_Venga, ya……lo que quería decirte…. Es………_
_No has follado con ella ¿verdad? Si fuera así igual lo dejo pasar, pero si solo eres su amigo, no me puedo perder la oportunidad de reventarle el culo a semejante mujerón, abogada además_
Y en ese momento me sentí tan cohibido como cuando era niño, es lo que pasa con tus padres, en un rincón de la mente eres ese niño todavía.
No podía decírselo y sentía rabia hacía él y hacia mí también.
_Jamás follaría contigo semejante mujer y lo sabes_ dije
_Joder, Fermín que tu no hayas podido no significa que la tía no se muera de ganas de probar una buena polla, además que te digo algo, esta tía no está bien follada, se le nota ¿Tiene novio?_
_Hasta donde sé, no_ dije
_Bueno pues esta noche la vuelvo a invitar a cenar y si conozco algo de mujeres, ya verás, me la acabo follando, te lo voy contando para que veas_ dijo mi padre, trajeron los callos en ese momento, comí con el desgano inversamente proporcional al entusiasmo con que él devoraba.
_No te vas a creer lo de tu padre_ dijo Cristina, estábamos en el mismo bar elegante del día anterior, rodeados de abogados que también acababan de currar.
_ ¿Qué ha hecho ahora?_ dije
_Me ha vuelto a invitar a cenar, no se da por vencido el hombre y tú no le has contado nada por lo que veo_ dijo ella y bebió de su copa, las gafas esas que le daban un aire intelectual, el pelo de su melena carre con las puntas afiladas hacía adentro, la camisa de seda rosa y el trajecito color marrón claro.
_No he podido, ha dicho tantas gilipolleces que ya me da corte decírselo_ dijo ella
_ ¿Qué ha dicho sobre mí?_ dijo
_Tonterías, no vale la pena repetirlas…_
_Venga, quiero saberlo, ese machismo es algo que me da repelús pero a la vez saberlo así de primera mano_
_ Que no, no puedo repetirlas_
_ ¿Que soy una zorra?_ dijo ella
_Que eres una fiera salvaje, eso ha dicho de las que…….. Habló de mearte en la cara…..y de follar por el culo….._ dije
_Mira tú que guapo, mearme en la cara ¿No te jodes?....igual le doy cita para ello….que cabrón…_ dijo ella en tono beligerante
_ Se lo voy a decir por mensaje, toda la verdad_ dije
_Espera, ¿Sabes lo que me ha escrito a mí? Mira…_ dijo ella
_Hoy quiero conocer a la verdadera Cristina, la verdadera mujer detrás de la abogada, ponte guapa, no te vengas de abogada fina_ había escrito mi padre, leí azorado en el móvil de ella.
_ ¿Has aceptado cenar con él?_ dije, horrorizado
_Si, le voy a cantar cuatro frescas ¿sabes? pero solo para divertirme un poco, igual le hago la jubilación no te preocupes_ dijo ella
_No me preocupa su jubilación_ dije
Me preocupaba otra cosa, que ella mordiera el anzuelo de alguna manera ¿Y si era verdad? ¿Y si lo conseguía? ¿Follarse a Cristina? Era imposible, jamás sucedería.
_Debiste haberme consultado_ dije
_Venga, cariño, voy a cortar esto de raíz, ya y le voy a dar una lección a tu padre, que mal no le vendrá_ dijo ella con altanería, las tetazas subieron y bajaron dentro de la camisita de seda, contenidas por el sujetador de encaje.
_Ten cuidado, porque mi padre es muy cabrón_ dije
_Joder ¿Tienes miedo de que pase algo entre él y yo?_ dijo ella
_Claro que no_ dije
_Solamente muerta podría lograr algo conmigo_ dijo ella con mucha seguridad.
Mi padre había citado a Cristina en un bar donde solía parar, cerca de Nueva Numancia, donde vivía Tomas.
Finalmente ella había aceptado llevar un micrófono oculto en su móvil para que yo pudiera escuchar todo lo que hablaran, era una aplicación que tenía uno de los abogados del bufete y me lo había enseñado hacía poco, no tuvo inconveniente en prestármelo.
Según Cristina iba a dejarle hablar y luego le soltaría la verdad en la cara, diciéndole que era mi novia y que íbamos a casarnos, supuse que a mi padre le sudaría bien la polla, en el caso de que la escuchara y registrara lo que ella le decía.
Le pedí también a ella que se colocara cerca de una ventana para que yo pudiera observarles.
Me sentía tan ridículo con estos preparativos, era como que habíamos caído ya en su trampa, no era normal todo esto, estábamos inmersos en un juego estúpido y lo que es peor me sorprendía como Cristina había aceptado jugarlo, no concordaba con la imagen que yo tenía formada de ella.
Me aposté enfrente del bar, llevaba gafas oscuras, peluca y gorra y un viejo gabán, mi padre no podría reconocerme, al menos eso esperaba y entonces la vi llegar, en el taxi y mi corazón dio un vuelco.
Nunca la había visto vestir así.
Cristina llevaba una mini falda vaquera muy corta que dejaba sus muslos completamente expuestos y una camisa blanca y botas negras de cuero hasta las rodillas y no llevaba gafas, usaría lentillas me dije y también llevaba una cazadora de cuero negro y un pequeño bolso colgado del hombro.
Estaba increíble, era una imagen sensual y felina y un poco vulgar también, no era ella y si lo era de otro modo.
Y entró al bar y vi la figura rechoncha de mi padre acercarse a ella y el micrófono se encendió.
_Hola, cariño, que guapa estás, has hecho lo que te he pedido_ dijo él, esa maldita voz chirriante.
_Hola, Camilo ¿Qué he hecho qué?_ dijo ella
_Que has sacado a la verdadera Cristina dentro de ti_ dijo él
_Siempre soy la verdadera, la del bufete y esta_ dijo ella, pero aceptando que era otra en cierto modo y era verdad pues jamás la había visto vestida así.
_Estás guapísima, tengo una mesilla al fondo_ dijo él
_ ¿Vamos a cenar aquí?_ dijo ella
_Claro, para que gastar en un sitio caro, si aquí se come de puta madre_ dijo mi padre.
_Entonces sentémonos en la barra_ dijo ella
_ ¿Quieres barrita? Por mí no hay problema_
_Eh tú Butragueño, déjame esa banqueta_ dijo mi padre a uno que estaba sentado allí en un taburete.
Por supuesto todos estaban pendientes de ella, los parroquianos del bar entre los cuales seguramente estaría Tomas aunque yo no podía verle.
Se sentaron en unos taburetes muy cerca de la ventana y podía verles perfectamente y me di cuenta que las rodillas de ambos estaban muy juntas, casi se tocaban, en el bar estaban viendo un partido de futbol y ese sonido ambiente de la televisión se me metía en los cascos en las orejas.
_Al final lo has logrado, no suelo aceptar cenar con mis clientes, pero…._ dijo ella
_Bueno, soy el padre de tu amiguito ¿No?_ dijo él
_Fermín y yo….._ comenzó a decir ella
_Mi hijo es un poco soso pero es buen chico_ dijo él
_Es un gran abogado y una gran persona_ dijo ella con cierto ardor que me reconfortó
_No lo dudo, pero…..con las tías se le da muy mal, a ti te debe haber invitado muchas veces y no ha podido nada seguramente…._
_Somos amigos…_ dijo ella y una luz de alarma se encendió en mi cerebro.
_Está enamorado de ti…..se le nota, tú te habrás dado cuenta ¿No?_ dijo mi padre
_Él también me gusta mucho_ dijo ella
_Pero no como hombre, claro_ dijo mi padre y bebió de su cerveza y luego vi claramente una mano de el sobre la pierna de ella, los muslos de cristina eran increíbles, macizos, firmes, musculados.
_Si me parece un hombre muy guapo_ dijo ella
_Pero con polla pequeña_ dijo él
_Joder, como eres, no me importa el tamaño de su polla ¿Pero tú que te has creído? No me importa el tamaño de la polla de nadie y además….-
_Shhh….no grites tanto, hija, que están mirando el partido_ dijo él y ella cortó en seco su discurso y pude ver la contrariedad en su hermoso rostro.
¿Por qué no le manda a la mierda y le dice lo que tiene que decir? Las palabras humillantes de mi padre me zumbaban en los oídos
_ Yo voy a comer una ración de orejas y otra de cecina, me encanta la cecina que hacen aquí_ dijo mi padre.
_Yo no tengo hambre_ dijo ella
_Chico, ponle una birra a la niña y una ensaladilla, a mi ponme una ración de orejas y otra de cecina_ dijo mi padre al camarero
_ ¿Has pedido la ensaladilla para mí?_ dijo ella
_Si no tienes hambre puedes comer una ensaladilla, es algo liviano_ dijo él
_Quita ya tu mano de mi pierna_ dijo ella
_Joder, ni me había dado cuenta de donde la tenía, tienes unas piernas increíbles, joder, macizas no, lo siguiente_ dijo mi padre, riendo y completamente calmado.
Quitó la mano.
_Tienes un morro que te lo pisas, eres bastante grosero, por suerte tu hijo no es como tú_ dijo Cristina
_No, no es como yo, eso tenlo por seguro_ dijo él
_Por suerte no es como tú_ dijo ella
__ ¿Hace mucho que no follas?_ dijo mi padre
_ ¿Por qué habría de comentar mi vida sexual contigo?_
_Estamos hablando ¿Conoces otro tema más interesante que el sexo?_
_Ayer por la noche he follado_ dijo ella
_ ¿Con tu novio?_ dijo mi padre, la miraba con sus ojillos oscuros y ella giraba la cabeza de medio lado y hacía abajo para enfocarle, otra vez me parecía ella demasiado grande e imponente a su lado.
_Si…. y ha estado muy bien….._ dijo ella
_Pero a ti no te alcanza, vamos, tú quieres más Cristina, me doy cuenta, chica, se te nota, vamos_ dijo mi padre_
_ ¿Qué sabes tú de mí?_ dijo ella
_Para mi tú eres virgen_ dijo él y volvió a poner su mano en la pierna de ella, sobre la rodilla, sin mover la mano, solo sentando posición.
_ ¿Pero tú estás loco? ¿Cómo que virgen, sub normal?_ dijo ella y bebió de su birra sin mirarle
_Que nunca has follado de verdad y tú lo sabes…..dentro de ti lo sabes……quisieras, bah……no sé si hago bien en decírtelo…._ dijo mi padre
_Acaba Nostradamus, acaba el cuento, a ver que historias te inventas….._ dijo ella con fastidio
_Quisieras que te follaran duro, como nunca te han follado, por eso digo que eres virgen, pero que te follen bien duro de verdad, eso es lo que creo_
_ Las gilipolleces que hay que escuchar_ dijo ella
Les trajeron los platos, mi padre pincho un poco de oreja con el tenedor y se lo llevó a la boca, con glotonería.
_Quita la mano_ dijo ella
_ Es que tu rodillita no quiere soltarme_ dijo él
_Que listo eres ¿No?_ dijo ella, pero la mano de mi padre seguía en la pierna de ella
_Estás temblando, Cristina_ dijo él
_Es que me mosquea mucho como eres, me mosquea muchísimo_ dijo ella
_Cuando te cabreas te pones más guapa_
_Joder, eso es lo más cutre que me han dicho nunca_ dijo ella
_Se te ven los pezones_ dijo mi padre
Ella no respondió.
_Se te ven los pezones, no llevas sostén, me gustan esas tetazas libres_
_A ti que más te da_ dijo ella
_Bueno, me importa que la novia de mi hijo me esté enseñando las tetas_ dijo mi padre
Supongo que el estupor que sentimos los dos fue igual de brutal.
Tragué saliva.
_Venga, me he dado cuenta nada más verles_ dijo él y esta vez acarició la pierna de ella de arriba abajo, desde la rodilla hasta más arriba de los muslos, apartando la tela vaquera un poco hacía arriba.
_ ¿Y te parece bien estar así con la novia de tu hijo? Nos vamos a casar el año que viene_ dijo ella
_Eso está por verse, un año es mucho tiempo_
_No puedo creer que seas tan cabrón_ dijo ella
_Ya te he dicho que no grites, que están viendo el partido_ dijo mi padre
_Grito todo lo que quiero_ dijo ella
_Shhh…..te callas la boca o hablas más bajo_ dijo él
_ ¿Pero a quien le dices shhhh, sub normal?_ dijo ella
GOOOOL!!!
Gritaron un gol, en el partido.
Entonces mi padre se abalanzó sobre su boca y la besó y ella se hizo para atrás.
_Joder….no……_ dijo ella y le soltó un bofetón a mi padre en el rostro.
PLASSS!!!
_Vuelve a hacerlo y te mato, idiota_ dijo ella, mi padre sonreía
_ ¿Mi hijo sabes que estás conmigo?_ dijo mi padre
_No, no lo sabe_ dijo ella, cubriéndome, noté que la vergüenza se le pintaba en el rostro, y bebió de su cerveza hasta acabarla.
Mi padre había sacado su móvil, apuntó y le tiró una foto a Cristina.
_ ¿Pero qué haces?.....no me tires fotos, joder…._
Mi maldito padre sonreía.
_Mi hijo tendría que darte una paliza, una buena paliza para que aprendas_ dijo
_Ya quisieras tu_ dijo ella
Y eso me sonó muy raro, tan desafiante y tan….. ¿Qué coño seguía haciendo ella ahí’ ¿Por qué no se marchaba de una vez?
_ O ya quisieras tu ¿verdad? Me parece que a ti te gustaría bastante la idea_
_Si claro, como no_ dijo ella
Entonces mi propio móvil vibró y recibí un mensaje de mi padre, era una foto, de Cristina, de hacía un momento.
_Estoy cenando con Cristina, ha venido sin sujetador la zorrita, marcando teta _ escribía mi padre
Le odie tanto en ese momento, pero miré la foto de Cristina, de frente, yo la tenía de perfil desde mi posición, pero mi padre la había cogido de frente con el móvil, cuando le tiró la foto y joder, me asustó la cara de ella, el miedo y el ardor que tenía, como si tuviera las mejillas ardiendo, con fiebre y el pelo un poco revuelto y por entra la cazadora de cuero abierta se le veía la camisa blanca y la mancha de los pezones, empitonados, oscuros, grandes y puntiagudos.
_Me alegra que Fermín esté contigo, eres un mujerón de bandera_ dijo mi padre.
_ ¿Si? y esta es tu manera de festejarlo, queriendo ligar con su novia_ dijo Cristina y comió de la ensaladilla y la mano de mi padre seguía en su pierna acariciando y apretujando casi con desgano
_ ¿Sabes las veces que le he preguntado si estabais saliendo? ¿Si había algo entre vosotros? Y siempre me decía que no_
_No sé por qué no te lo ha dicho_ dijo ella
_Porque en el fondo quiere que pase algo entre nosotros, es muy inseguro el pobrecillo_
_No hables así de él, Camilo, quita la mano de mi pierna, soy la novia de tu hijo, al fin y al cabo seremos familia _dijo ella
_ ¿Te ha contado lo del baloncesto?_ dijo él y una punzada de dolor me atravesó
_No sé de qué me hablas_ dijo ella
_Cuando era pequeño, viene un día y me dice que no quería ir más al baloncesto, tendría once años, ya se lo había dicho a la madre que le consentía todo y yo no estaba de acuerdo, era bueno al baloncesto el cabroncete ¿Por qué quiere dejar de ir? Le digo.
Porque tengo la polla pequeña y en el vestuario me hacen bromas, eso me dice.
Si te hacen bromas les partes la cara, le digo y se me pone a llorar.
_A ver enséñame la polla, le digo y si era verdad tenía una polla pequeñita, me dio pena y tuve que dejarle que abandonara_
_Tu hijo tiene una polla normal, me encanta su polla_ dijo ella
_Venga Cristina, mujer, la tiene muy pequeña, que a ti no te importe, bueno vaya y pase, hija_
_No puedo creer lo subnormal que eres, Camilo, tu hijo tenía razón ¿sabes? era un maldito idiota_ dijo ella
_Me gustaría atarte, ¿sabes?, atarte las manitas a la espalda y luego vendarte los ojos y hacer contigo lo que me venga en gana_ dijo él
_Anda, ya acabo con esto y me marcho_
_Luego es que nunca traía una novia a la casa, he llegado a pensar que era maricón y todo, con mi mujer lo hemos hablado muchas veces, yo se lo achacaba a la polla pequeña que tiene, en eso no ha salido a mí-
_En nada ha salido a ti, por suerte_ dijo ella
_Reconoces que tiene una polla pequeña entonces_ dijo él riendo
_Vete a tomar por culo, seguro que crees que tienes un pollón, creo que voy a pedirle a Fermín que no te invite a la boda_
_Igual te follo en la fiesta, con el vestido blanco y todo y si…… tengo un pollón, créeme_ dijo él
_Ya te he dicho que quites la mano, me marcho_ dijo ella
_Espera….joder….que prisa tienes…._ dijo él pero ya Cristina se ponía en pie y dejaba algo de dinero sobre la barra y se marchaba.
Salió a la noche, sola y cogió su móvil y me llamó.
_ ¿Has venido en coche?_ dijo
_Si, te estoy viendo, el coche está una calle más allá lo voy a buscar_ dije
En ese momento salió mi padre, con un abrigo en la mano y una camisa a cuadros marrones y negros.
_Oye, Cristina, perdona, chica, al fin y al cabo vas a ser mi nuera, perdona…_ dijo y la cogió de un brazo, ella tenía las manos en los bolsillos de la cazadora de cuero ahora, luego de cortar la llamada conmigo, la minifalda dejaba sus increíbles piernas al desnudo y las botas de tacón muy fino que le llegaban hasta las rodillas.
Joder, la imagen me conmovió, parecía una prostituta ¿Por qué se había vestido así?
_ ¿Qué quieres? _ dijo ella
_Ven, vamos a caminar un poco_ dijo él
Y la cogió del brazo y comenzó a guiarla por la calle, ella llevaba el pequeño bolso colgado del hombre y los taconazos resonaron en la acera, no era un barrio para andar caminando tranquilamente.
Ella era más alta que él y más con los taconazos, su andar era felino y sensual y otra vez esa puta sensación de que parecía una prostituta con su chulo.
Y entonces me di cuenta de que tenía una erección.
_Es un barrio muy bonito este_ dijo él
_Si tú lo dices_ dijo ella
_Es verdad lo que te decía, creo que a ti te faltan experiencias fuertes ¿de verdad nunca te han atado?_
_Otra vez con eso, no, nunca me han atado ni falta que me hace…._ dijo ella mientras caminaban lentamente
_Te gusta tener el control, en la cama y en todo, Fermín será un buen marido para ti, eso seguro_
_Voy a cogerme un coche_ dijo ella
_Espera caminemos otro poco_
Yo les seguía por la acera de enfrente y escuchaba todo lo que decían.
_Vosotros no vivís juntos ¿verdad?_
_No, cada cual tiene su piso, pero dormimos juntos casi todas las noches_ dijo ella
_Ya casi sois marido y mujer, que bonito, me gustaría conocer tu piso_ dijo él
_Olvídalo_ dijo ella, mientras seguían caminado, él la llevaba cogida del brazo.
_Vamos a tu piso y bebemos la última allí y nos reconciliamos, como un buen suegro con su nuera_ dijo mi padre
Ella se detuvo y se le quedó mirando.
_Fermín me ha contado muchas cosas tuyas, pero de verdad que tienes un morro que te lo pisas_ dijo ella.
_Puede ser, si….pero tan solo soy un hombre mayor que quiere jubilarse, perdona si te he ofendido durante la cena, me pongo un poco tonto a veces_
_No es buena idea que vengas a mi piso, mejor nos despedimos aquí_ dijo ella
Entonces me oculté dentro de un portal oscuro y cogí el móvil y le envié un mensaje y escuché el móvil de Cristina.
_Acepta esa última copa en tu piso_ escribí, no sé por qué lo hice, quería seguir escuchando a mi padre decir sus chorradas y estrellarse contra la voluntad de ella que lo rechazaba, quería estar inmerso dentro de esa mierda, no lo sé.
_ ¿Quién te escribe? ¿Mi hijo?_ dijo mi padre
_ ¿Estás seguro? Mira que este se va a pensar cualquier cosa_ escribió ella
_Quiero que le eches de tu piso a patadas, yo estaré allí escondido_ escribí
_Dale saludos a mi hijo_ dijo él
Escuché un hondo suspiro de parte de ella.
_Vale, vamos a mi casa, te bebes la última y te marchas_ dijo ella
_Fenomenal_ dijo él
_Pero si intentas una gilipollez te mato a hostias_ dijo ella
_Que no, me portaré como un niño bueno, como Fermín_ dijo él, riendo con esa risa falsa y chirriante.
_Más te vale_ dijo ella
_Podemos coger un taxi en la avenida y de paso caminamos un poco_ dijo él
Les vi alejarse, mi padre cogiendo del brazo a Cristina, ella caminado pausadamente a su lado, con las dos manos dentro de los bolsillos de la cazadora de cuero y la pequeña cartera colgando del hombro.
Caminé en dirección contraria hasta mi coche, subí apresuradamente, todavía me dolía la humillación de las cosas que había dicho mi padre, la anécdota del baloncesto que era cierta, pero luego unos años más tarde me había desarrollado y pegado un estirón y nunca había tenido problemas con el tamaño de mi polla, sin embrago él se había quedado con eso y si no llevaba chicas a casa era para que no conocieran a mi padre.
Que puto cabrón, siempre le había tenido en mi contra, esa era la verdad, siempre había sido mi enemigo, mi propio padre, que puta mierda, que tío más egoísta y miserable, siempre compitiendo conmigo, hasta este punto de querer ligar con mi propia novia, sin importarle nada.
Conduje por las calles ya con poca gente a esa altura de la noche y aparqué frente al piso de Cristina y bajé del coche, abrí la puerta y subí hasta el piso apresuradamente, no habían llegado.
¿Qué esperaba escuchar? No lo sabía, quería ver como ella le echaba, presenciar esa máxima humillación y salir de mi escondite y abrazar a Cristina y ver como mi padre se marchaba con la cola entre las piernas y yo que me quedaba en el piso con ella.
Ahora me daba cuenta que había algo enfermizo detrás de mí comportamiento ¿para qué dar tantas vueltas? Se trataba de mandarle a paseo de una vez, sin embargo yo demoraba el momento y exponía a mi novia quien ahora estaría viajando en taxi hasta su casa, compartiendo el asiento trasero con él.
¿Intentaría besarla de nuevo? Era capaz el muy cabrón.
Pero ella le rechazaría.
¿O tal vez no? ¿O tal vez ella consentiría en el beso? Les imagine besándose en el asiento trasero del taxi, ladeando las cabezas, él cogiéndola del brazo y ella todavía con las manitas delicadas y fuertes en los bolsillos de la cazadora, con la pequeña cartera colgando.
Un mujerón, un putón, pensaría el taxista, una prostituta y su viejo cliente, besándose y morreándose como paso previo a follar.
Y otra vez tuve una erección y esta vez me toque por sobre los pantalones.
Era enfermizo, era asqueroso, mi propio padre y mi novia, casi mi mujer prácticamente.
Me senté en la cama, me tomé la cara entre las manos.
Recordé la hostia que ella le había dado, un buen sopapo en esa cara redonda y sorprendida de él, no se la esperaba, eso había estado muy bien.
No me imaginaba a Cristina capaz de esa reacción y luego recordé la noche anterior cuando yo apretaba su cuello largo y grácil y ella cerraba los ojos.
_Aprieta fuerte_ había dicho en un momento.
Me gustaría atarte, había dicho mi padre.
Violencia y sexo, sexo violento y brutal, despojado de sentimientos.
_Eres virgen, nunca te han follado duro, pero bien duro de verdad_
Las frases de mi padre seguían cayendo pesadamente dentro de mí, siempre sería así hasta que me muriera, las frases de mi padre tenían un peso todavía para mí, demasiado peso.
Entonces escuché la puerta, la llave en la cerradura.
_Joder, es la hostia esto, menudo pisito, menudo nidito de amor…._ dijo la voz de mi padre.
_ ¿Qué quieres beber?, venga que ya es tarde_ dijo ella
_Tenemos toda la noche, niña_
_Toda la noche no, te bebes la última y te marchas_ dijo ella
_En el taxi no te quejabas tanto cuando te sobaba las piernazas_ dijo él
_Tenía frio, eso es todo_ dijo ella
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