Xtories

Historias de la clínica

El uniforme profesional ocultaba un cuerpo que despertaba miradas indiscretas. Cuando la barrera del trabajo se rompe en la soledad de la noche, el deseo de José y Desy no conoce límites ni reservas.

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Desy. La pequeña

Me llamo Sara y soy enfermera en una clínica concertada y aparte de trabajar muchas horas en el trabajo de mis sueños, también me gusta escribir y esta plataforma me permite plasmar mis historias y las de mis compañeras de trabajo

Desy es una de las auxiliares de la clínica. Es una chica menuda de piel morena, aunque con el uniforme no lo aparenta tiene un cuerpo bonito y aunque en el trabajo da una imagen muy seria y distante todos sabemos en la clínica que es una mujer muy fogosa. Pero dejemos que sea ella quien os lo cuente

Hola como ya os ha dicho Sara, me llamo Desidéria como mi abuela pero prefiero que me llamen Desy o Des, tengo 25 años y soy mitad cubana mitad española no muy alta y de piel morena y aunque no tengo mucho pecho lo compenso con un culo grande herencia de mi madre y trabajado en el gimnasio y llevo desde que salí de la facultad trabajando en la clínica. Y aunque en mi trabajo intento ser muy profesional reconozco que en mas de una ocasión he superado la barrera de auxiliar paciente

La primera vez que sucedió no fue premedita si no que sucedió de la forma mas fortuita. Uno de los pacientes que entro en la clínica era José un señor de mas de 40 años rubio bastante alto, algo corpulento y bastante hablador

Venia a un tratamiento de tres día durante varias semanas. Durante el tiempo que tenia sus sesiones era un hombre muy amable con todos los miembros de la clínica y muy sociable con los demás compañeros de su turno,

Durante las sesiones veía como no perdía ojo en mirar tanto a mi y a mis compañeras y aunque intentaba disimular, la verdad que no se le daba bien al chico pero bueno como el hombre era bastante respetuoso nos hacíamos las locas

Yo en aquella época estaba en proceso de mudanza, acababa de romper con mi novio y me iba a vivir a casa de una amiga de la facultad que me ofreció la habitación que le quedaba libre

La verdad que la convivencia con ella era estupenda ya que ha estuvimos viviendo juntas en la época de carrera. Y aquí es donde todo empezó a cambiar en mi vida

Una tarde después de mi trabajo pare en una cafetería muy cerca de mi casa a tomar un café y justo detrás del mostrador estaba José. Como siempre con su enorme sonrisa atendiendo a todos los clientes

-Dígame que le pongo.

-Un Café con leche. José

No paraba de mirarme desde detrás del mostrador algo contrariado sin saber de que le sonaba mi cara. Y eso me parecía algo gracioso. Me ha pasado muchas veces que las personas al verme sin el uniforme no saben ubicarme de que me conocen. Se acercaba de vez en cuando a hacerme alguna haber si podía recordar de que me conocía y a mi que ese día estaba algo juguetona no paraba de darle respuestas muy neutras. Ya después de un rato de jugueteo se lo dije

-Que pasa José que te resulta raro que seas tu quien pone el café

-Hostias Desy. Ya decía yo que te conocía de algo.

-Jajaja. Ya me he dado cuenta que no parabas de mirar

-Y lo que me has vacilado jodía

-Si ha sido muy divertido. Jajaja

Al día siguiente José vino a su tratamiento y ni cruzamos palabra de lo que sucedió el día anterior. Eso me llamo la atención y al mismo tiempo me gusto que mantuviera esa privacidad

Ya por las tardes después de mi turno me iba a tomar el café donde José, Me gustaba el ambiente y ese rato de conversación que no fuera hablar de pacientes y tratamientos me hacia desconectar del trabajo

Una de las noches mi compañera de piso tenia maratón de sexo con su novio y no es que fuera muy comedida con sus gemidos

Yo ya llevaba un tiempo sin sexo y sus gemidos me estaban poniendo cachonda, empece a masturbarme para calmarme, pero mi cuerpo me pedia mas, mis dedos y mi jugete no eran suficientes

Me vestí y me baje a la calle a que me diera un poco el aire haber si calmaba ese ardor interior y durante el paseo vi la cafetería de José abierta y pase

Al ser ya de noche no había casi gente y me senté en una banqueta de la barra

-Pero que hace mi morena favorita a estas horas por mi humilde negocio

-Mejor no te lo digo porque hecho chispas

-Venga cuéntale a tu camarero de confianza, que le tiene así a mi aux

-Venga pero no te rías,

-Haber soy todo orejas.

-Pues que mi compañera de piso esta de maratón sexual con su novio y joder los gritos que pega tanto el como ella no se puede parar en la casa

-JAJAJAJA. Perdona reina pero no lo he podido evitar

Yo también acabe riéndome a carcajada limpia contagiada de la risa de José. Después de estar un rato José se puso a limpiar ya que iba a cerrar

-Perdona José que te dejo cerrar

-Tu tranquila tu sigue ahí que no me molestas

-Seguro, que no quiero molestar

-Para nada cielo tu tranquila

-Vale pero dejame echarte una mano y así terminas antes

-Pues venga si quieres te dejo barrer mientras coloco unas cajas

-Vale. Te importa si pongo música.

-Tu pon lo que quieras cielo. Que mientras voy al almacén

Puse en mi móvil un poco de bachata mientras barría y no pude evitar mientras lo hacia ponerme a bailar sin darme cuenta que José me observaba desde una esquina.

Me pare en seco y no pude evitar ponerme colorada

-Pero no te pares, que me estaba gustando lo que veía.

-Quita que vergüenza.

-De vergüenza nada niña, tu pon la música que nos ponemos los dos a bailar

-No no que nos va a ver todo el barrio

-Tu por eso no te preocupes que yo hecho el cierre y ni dios nos ve.

Ya con el cierre bajado, puse la música y nos pusimos ha hacer el tonto por el local. La verdad que para ser tan grande José no se movía mal

-Venga José y ahora una tu y yo agarrados

-Vamos.

Me agarro de la cintura y me apretó contra el y empezamos a bailar una bachata bastante sensual. Al ser el tan alto, tenia la cabeza pegada a su pecho. El calor que desprendía y baile tan sensual que estaba bailando eso hizo despertar de nuevo mi calentura, cosa que me puso muy nerviosa

Me separe de José y me senté en una de las banquetas del local con la excusa de descansar un poco

-Se puede saber donde aprendiste a bailar así

-Uno que tiene mucha vida corrida a sus espaldas

-Ah si y que tipo de vida has tenido

-Bueno no se si es correcto contársela a una señorita

-José que una no es una niñaque seré pequeñita pero he tenido mis historias

-No si ya me he fijado que no eres una niña

-Ah si y en que te has fijado

-Lo que escondía ese uniforme y madre miá

-osea que te ha gustado lo que has visto

-Digamos de lo que he visto, si

Mi corazón cada vez latía mas rápido y mi calentura me estaba haciendo perder el control

No me lo pensé y le bese en la boca, en un principio el se quedo un poco parado pero acto seguido me agarro de la cintura y me devolvió el beso, yo intente agarrarme a su cuello pero al estar sentada me estaba costando, pero José me cogió en brazos, sus grandes manos abarcaban mis nalgas,y en volandas me llevo hasta una de las mesas altas del local. En esa posición me tenia a su total disposición, mis piernas estaban a la altura de su pecho y sus grandes manos ya me habían despojado de mi camiseta y mi sujetador deportivo. Yo mientras tanto hacia lo mismo con su camisa

José empezó a besarme el cuello para luego aferrarse a mi pecho y mis gemidos empezaron a aflorar de mi boca

Con sus grandes manos, tiro de mis leggins hasta ponérmelos en las rodillas y sujetando mis piernas hundió su cabeza entre mis piernas

Para mi sorpresa empezó a pasar la lengua por mi culo, y madre miá nadie me lo había hecho y me estaba volviendo loca, pasaba de mi culo a mi coño. Una vez que mi coño estaba bien lubricado introdujo un dedo dentro de mi. Con esas manos parecían pequeñas pollas y no contento con ello introdujo un segundo pero con la calentura que llevaba yo le dejaba hacer.

Estaba a punto de tener un orgasmo cuando me alzo en sus brazos y como si fuera una muñeca en sus brazos me ensarto en su miembro

Con sus fuertes brazos el era quien me follaba a su pleno deseo. Mi gemidos pasaron a verdaderos gritos de placer y no tarde en correrme de una manera como nunca lo había hecho

me dejo bocabajo sobre una de las mesas del local y empezó a follarme en por detrás apretando mi cabeza contra la mesa. Aunque era violento eso hacia que mi calentura subiese con rapidez y llego mi segundo orgasmo

Mientras seguía penetrándome me susurro al oído

-Puedo hacerlo dentro tuyo

-Por favor no. entre gemidos

Se aparto de mi y yo rápidamente me puse de rodilla para recibir toda su leche en mi boca

Me metí su grueso miembro en mi boca con el ansia de una niña que se come su helado y después de unos segundos un fuerte chorro choco en mi garganta. Yo intente tragarme todo pero me era imposible y parte de su corrida se deslizaba hacia mi pecho

José acabo sentado en una de las silla del local y yo me dirigí al baño del local a asearme un poco para volver a casa.

Salí de la cafetería dirección a mi casa aun temblando por lo que había sucedido pero con una sonrisa porque habían apagado mi calentura.