El abuelo y la profe Parte 5
Las bragas aún calientes en sus manos, Andrés comprende que no es el dueño de su novia, sino un espectador en su propio desastre. El viejo sonríe, le envía los videos y le pregunta si está listo para verla perderse.
EL ABUELO Y LA PROFE Parte 5
Traté de rehacerme bajo la ducha, Amaia fue a secarse, mientras yo acababa de ducharme.
_joder ¿Cómo se te ocurrido todo eso?_ dije
_ ¿Te ha gustado o no?_ dijo ella mientras se ponía unos pantalones
_Bueno, ya lo has visto, pero no pensaras que…..-
_No te preocupes, amor, tuve el impulso de decirte eso y ya está….-
_Pero ¿por qué lo has hecho? Nunca ha sido parte de nuestras fantasías y tampoco…._
_No me preguntes, cariño, se me ha ocurrido y ya está_ dijo ella mientras acababa de vestirse.
Algo no me cerraba en todo esto, en su actitud tan desenfadada, en esa pregunta mientras me masturbaba, como si supiera algo.
_ ¿Han estado bien las clases en lo de Salva?_
_Ya me lo has preguntado, si ha estado bien_ dijo atándose el pelo, sentada en la cama
_ ¿Y has estado allí todo el tiempo?_
_Luego he ido a visitar a Mónica_
_Parece que sois las mejores amigas otra vez_
_Si, yo creo que voy a dormir un poco, estoy muertita_ dijo ella y cogió su móvil y comenzó a revisarlo.
_Vale ¿Luego vamos a cenar a algún sitio?_
_Si, podemos ir de tapas y tal vez ir a bailar, me han hablado de un sitio_ dijo ella y se arrellanó entre unas almohadas como una confortable gatita, los pies desnudos, una camiseta con tirantes, sin sujetador.
De pronto me sentía lejano con ella, como si estuviera en un mundo propio donde yo no tenía lugar.
Miré mi móvil, estuve a punto de escribirle al viejo, no sé por qué pero sentía su presencia en todo esto.
Pero no lo hice.
Amaia se levantó de la siesta y luego se vistió muy cañera, con unos pantalones de cuero y unas botas altas, casi hasta las rodillas por fuera del pantalón y luego un top que le dejaba el vientre liso al desnudo y era muy escotado y sus tetazas parecían a punto de saltar hacía adelante y quedarse en pelotas, el pelo largo y ondeado.
Estaba un poco guerrera, a veces se vestía así, nunca me había incomodado pero esta vez sentía dentro de mí que algo no andaba bien.
Algo no anda bien, algo no encaja en todo esto, pensé, volví a mirar las fotos que el viejo me había enviado, ella enseñando las tetas apenas contenidas por ese sujetador de encaje, era como que el hecho de que fuera vestida así ahora, tenía una relación con las fotos.
Como si estuviera vistiendo así para el viejo, no para mí.
Fuimos de tapas y Amaia estaba impredecible, por momentos se pegaba a mí y nos besábamos y luego se abstraía y enviaba mensajes en su móvil y parecía que yo dejaba de existir para ella y luego se acordaba de mí y vuelta a los besos y abrazos.
_Me gustas mucho, me siento muy bien contigo_ dijo en un momento, colgada de mi brazo, como si acabáramos de conocernos.
_Que bueno, me alegro, yo igual contigo_ dije
_Pase lo que pase, nada va a separarnos ¿verdad?_ dijo enigmáticamente, con una media sonrisa.
_Claro que no…._ y estuve a punto de preguntarle por qué había dicho aquello.
Me tenía sobre ascuas y finalmente fuimos a ese sitio que al parecer le habían recomendado.
Era un sitio donde se podía bailar sin ser realmente una Disco como las de Madrid, el lugar tenía un aire pueblerino a su manera.
Y estábamos allí ya hacía unos quince minutos cuando llegó alguien de la nada.
Era Mónica, pero no estaba sola, Santi iba con ella.
El tío me pareció más cachas y más grande que la última vez que lo había visto.
El gesto duro y un tanto zafio, torvo.
Mónica llevaba una falda que era un cinturón de lo corta que era, tenía unas piernas increíbles y también llevaba un top que le dejaba el vientre al desnudo.
_¡¡¡Que guapas estás tía!!!_ gritó mi novia, como si fueran dos adolescentes, cogiéndose de las manos.
Nos dimos la mano con Santi.
_ ¿Tú eras el novio de esta?_ dijo en mi oído entre el estrépito de la música.
_Si, pero no se lo digas al viejo, a Raúl…._ dije
_Claro, apenas le conozco, yo soy amigo de Salva en realidad_
_Encantada, Andrés, que guapo eres, más que en fotos_ dijo Mónica.
Sus ojos verdes brillaban, como si estuviera colocada, era muy guapa, si hubiese tenido un poco más de teta hubiese sido increíble, igual era muy atractiva con ese pelo rubio y rizado tan abundante.
Mónica y Amaia conversaban entre ellas y cuchicheaban todo el tiempo, no eran dos adolescentes, joder, me cabreaba un poco esa actitud de mi novia,
Y luego se pusieron a bailar, una frente a la otra, dando un pequeño show, una rubia y la otra morena, una muy delgada y la otra exuberante a más no poder.
_ Qué buenas que están las dos ¿Eh? Suerte la nuestra_ dijo Santi en mi oído
_Sí, claro……_ dije
_Me jode un poco que el viejo se la haya follado, pero no me extraña, Mónica es muy zorra_ me dijo Santi.
_Si tú no tienes problema_
_Hacía dos años que no estaba con ella, hoy hemos follado toda la tarde_ dijo Santi
Un momento, Amaia me había dicho que luego de darle clases al hijo de Salva, había ido a casa de Mónica.
_ ¿Desde qué hora?_ dije en el oído de Santi,
Amaia y Mónica juntaban sus brazos en altos y entrelazaban las manos, el puto regatón atronaba el lugar.
_Desde el mediodía, almorzamos y a follar, ese culito que tiene me pone cardiaco_ dijo Santi
Amaia me había mentido.
La frase completa resonó en mi cerebro. Amaia me había mentido.
Ahora ella y Mónica se estaban tirando fotos, las caras muy juntas una de la otra y luego las veían en el móvil.
_Oye, el viejo decía que se quería follar a tu novia y tú no decías nada_ dijo Santi, parecía que por primera vez se había dado cuenta de ello.
_Él no sabe que soy el novio de Amaia, no se lo digas_ dije
_Vale, no te preocupes, nunca he sido un chivato, las cosas que sé me las guardo bajo llave_ dijo
_Gracias, tío, algún día te contaré por qué hago esto_ dije, como si fuera un amigo de toda la vida, creo que la bebida me estaba afectando también
_Oye ¿eres de esos que le van las cosas rarillas, intercambios, cosas así? Porque tu novia esta buena que te cagas, si tú quieres…._
_No, no me va ese rollo_ dije, cortante.
_Mira esas dos, les falta darse un morreo y ya tenemos la fiestecilla montada_ dijo Santi, bailoteando en el lugar, con un trago en la mano.
Mónica a Amaia, bailaban cogidas de las manos, perreando y moviendo el culo.
Luego volvieron a tirarse fotos.
¿Se las estaban enviando al viejo?
Me sentía bastante mal en ese momento, confundido, al cabo de un rato le dije a Amaia de marcharnos.
_Mónica nos ha invitado a su casa, a beber la última_ dijo ella
_ ¿A casa de Mónica, con Santi?_ dije
_Si, los cuatro_ me dijo ella
Otra vez la idea de Santi de que éramos una pareja liberal y que podíamos intercambiar se abrió paso en mi cerebro, pero todo dentro del estado confuso en el que me hallaba.
Miré los pantalones de cuero de Amaia, su soberbio culazo, sus botas hasta las rodillas, sus pintas de putón, la mirada de Santi, la risa de Mónica, todo giraba en torno a mí como un carnaval macabro.
Y en el medio de todo eso, la figura del viejo, aunque no se mostrara, me lo imaginaba en el centro de todo, como un titiritero en las sombras.
De pronto estábamos en una casa y en un sofá veía a Mónica y a Santi, besándose, se morreaban con pasión, el grandote le devoraba la boquita a la rubia y le sobaba las tetas pequeñas y Amaia se pegaba a mí y me tocaba la polla y de pronto ellos se pusieron en pie.
_Podéis usar el otro cuarto, si queréis_ dijo Mónica y se fue cogida de la mano con Santi, ella tenía unas piernas largas y torneadas.
Sus tacones resonaron por el pasillo.
_Quiero irme a casa ya_ dije a Amaia
_Espera un poco ¿no te da curiosidad escucharles?_ dijo ella, un mechón de pelo negro y ondeado le caía sobre la cara, estaba recostada sobre mí.
_Creo que me duele la cabeza ¿Qué es lo que sucede entre Mónica y tú?_ dije
_Nada ¿Tú ya conocías a Santi?_
_No_ dije
Amaia se puso en pie y tiró de mi mano y de pronto me veía siguiéndola por ignotos pasillos de una casa desconocida y escuché unos gemidos, nítidos, femeninos.
Y entramos en un cuarto con dos camas de una plaza pegadas una con otra para formar una cama matrimonial y Amaia me arrojó allí y me desabrochó lo pantalones y sentí su boca envolverme la polla, y ya tenía ese nido tibio y húmedo sobre la polla y me la mamó con ganas.
Veía su cabeza bajar y subir sobre mi polla y escuché los gemidos de Mónica y luego un ruido de muelle de cama y un azote.
PLASSS!!! Un azote en el culo, no podía ser otra cosa.
Amaia me miró, no podía reconocer a mi novia en esta voyeur entusiasta, un poco viciosa y un poco guarra.
Ella comenzó a desnudarse, frente a mí, sin dejar de mirarme.
Hubo varios ruidos de elásticos de la cama, cediendo ante el peso de los cuerpos y nuevos gemidos, más sonoros que los anteriores.
Amaia ya estaba en tetas y se sentaba en la cama para quitarse las botas, yo también comencé a desnudarme, comprendí que íbamos a follar.
_Sii…..así…..si…..mmmmmmm!!!....._ Mónica gemía lastimosamente
_Eso es….._ dijo Santi
PLASSSS!!!!
Amaia ya estaba sobre mí y me besaba y luego se montaba en mi polla, se cogía las tetas y me cabalgó un poco.
Y entonces las embestidas de Santi sobre Mónica se hicieron más violentas, se escuchaba el chocar sordo de los cuerpos, la tenía en cuatro patas sobre la cama y la estaba follando duro.
_AHHHH!!!.....Fóllame…..si……si……_ decía ella
_Como te gusta mi polla, zorrita….._ decía él
Amaia se salió de mí y vuelta a mamarme la polla, la verdad es que me sentía cohibido por la pareja follando en el cuarto contiguo.
_Ponte en cuatro patas…._ dijo Amaia
_ ¿Qué?_ dije
_Ponte en cuatro patas, te tengo una sorpresa_ dijo Amaia, sonriente
No tuve más remedio que girarme en la cama y quedar mirando a la pared, de donde venían los ruidos estridentes del polvazo que estaban echando Mónica y Santi, el cabecero ya golpeaba contra la pared.
Entonces sentí la lengua de Amaia en mi culo, nunca lo había hecho antes, su lengua se enroscó en mi ano, hizo unos movimientos concéntricos y con su manita cogió mi polla y me la sacudió con fuerza.
De pronto me sentí en el séptimo cielo, la hija de puta sabía hacerlo.
_Imagina que soy yo a la que están follando, ¿te gustaría eso?_ dijo y hundió otra vez su lengua en mi culo y estrujó mi polla hacía abajo, era como si me ordeñara.
Dios ¿Por qué estaba haciendo esto? Ella no es así, ella no es así ¿Qué coño le pasaba?
¿Dónde había estado luego de darle clases al niño de Salva? ¿Con el viejo?
Porque aquí no había venido a no ser que hubiese follado con Mónica y con Santi en un trío.
Todo esto pasaba por mi mente, mientras Amaia me follaba con su lengua y me pajeaba al mismo tiempo.
Y entonces lo pensé, Santi se está follando a mi novia en el cuarto contiguo, son sus gritos los que escucho, son sus nalgas poderosas las que son castigadas por los azotes varoniles.
PLASSSS!!!!......PLASSSS!!!!
_Joder…..dios….. ¿Eso quieres? ¿Follar con ellos?_ dije
_Te gustaría eso ¿verdad? Verme follar con otro, eso quieres ¿No es cierto?_ dijo ella rápidamente, como escupiendo las palabras y sentí uno de sus dedos penetrarme el ano humedecido por su saliva y luego retomó con la lengua.
Y hundí mi cara en la almohada y sentí otra vez sus dedos en mi culo y su lengua lamerme las pelotas.
_Siiiii!!!!........dame por el culo….cabrón!!!....._ Aulló Mónica, pared de por medio
Y entonces Amaia me dio un lametón soez en toda la raja del culo y me corrí, chillando como un cerdo.
_¡¡¡Me corrooooo……joder…..ME CORROOOOO!!!!!......._ Gritó también Mónica.
Me dejé caer sobre la cama, exhausto, de tanto pensar y comerme el coco.
_Joder, amor, ya veo que te ha gustado….._ dijo Amaia
_ ¿Te has vuelto loca? ¿Por qué me insistes tanto con ese de verte follar con otro?_ dije tratando de normalizar la respiración.
Mónica seguía gritando y la cama le hacía coro chirriando ante las embestidas de Santi.
_Porque creo que te gusta, cariño, por eso…_dijo
_No sé quién te ha metido eso en la cabeza _
_Cómeme el coño, anda….._ dijo ella y se abrió de piernas de un modo tan grosero y guarro como nunca le había visto.
Y ella no tardó en correrse, la sentía húmeda, cachonda, temblando de pies a cabeza, Mónica y Santi seguían follando sin parar, atronando la casa.
Nos vestimos luego y nos fuimos.
Por un momento temí que Santi irrumpiera en el cuarto.
_Amaia, quiero que me digas una cosa, es muy en serio y quiero la verdad_ dije al llegar a casa.
_Claro, sabes que no tengo secretos para ti_
_ ¿Alguna vez te has besado con Mónica, en la boca?_
_ ¿Pero qué dices? ¿Te has vuelto tonto? Sabes que no me van las tías, no soy una come coño_
_Vale, te lo digo, porque cuando estabais bailando, sentí…_
_Es mi amiga ¿No puedo tener una amiga?_ dijo, un poco cabreada
_Y luego has querido escucharla follar y…._
_Mañana por la tarde he quedado con ella y no vamos a follar, bobo, tenemos trabajo que repasar_ dijo ella quitándose las botas
_ ¿Mañana por la tarde?_
_Si, es domingo, luego en la semana no podremos_ dijo ella, vi sus tetones desnudos oscilar, sus piernas poderosas, el pequeño tanga embutido en sus nalgas.
Ese domingo desperté con resaca, por supuesto, Amaia se levantó muy tarde la cama, más del mediodía. Hicimos un desayuno-almuerzo y luego se marchó.
Con su vaquero ajustado y sus botas de tacón.
Me quedé solo en la casa, mascullando y rumiando, como una vaca solitaria.
Amaia estaba muy rara desde el viernes, por momentos sentía que no era ella, que había sido poseída por un espíritu maligno o la habían abducido unos extra terrestres.
Otra vez estuve tentado de comunicarme con el viejo, como si solo él pudiera decirme lo que estaba pasando.
Me propuse el lunes ir a la escuela, antes de la salida de los niños y encontrarme con él, corría el riesgo de que Mónica me viese o la misma Amaia, pero ya todo este juego de ocultamiento estaba durando demasiado.
Otra vez me dormí, como una forma de evadirme, antes me masturbé furiosamente, con las imágenes de la noche anterior, los gritos desaforados de Mónica y la lengua de Amaia en mi culo y su insistencia de si quería verla follar con otro.
Esta vez ni siquiera Amaia se detuvo a despertarme, escuché el sonido de la ducha, el agua caer sobre su cuerpazo.
Me asomé, entreví la silueta exuberante detrás de la mampara.
_Hola, cariño no te escuché cuando llegaste_ dije
_Hola, Andrés, ahora salgo y hablamos_ dijo ella
Me senté en el borde de la cama, ella apareció envuelta en una toalla y con una toalla también envolviendo su pelo, como un turbante.
_ ¿Qué tal ha ido todo?_ dije
_Bueno, hemos follado con Mónica, toda la tarde ¿eso quieres escuchar?_ dijo ella y se quitó la toalla anudada a su cuerpo y vi su cuerpo desnudo en todo su esplendor, no se podía creer lo buena que estaba y que fuera mi novia y que pronto nos casaríamos.
Hacía mucho tiempo que no sentía ese asombro de estar con semejante mujer.
Tuve una ola de deseo inundándome y me acerque y cogí su pequeña y curvada cintura y la bese, su labios estaban fríos.
_Ahora no, Andrés, estoy muertita, quiero comer algo y dormirme temprano_ dijo
Durante la cena estuvo más distante que nunca, se la notaba preocupada por algo.
Algo estaba pasando y yo no acertaba a saber que era o no quería verlo.
Al día siguiente solo esperaba el momento de encontrarme con el viejo, estaba seguro de que le vería, de que iría a buscar a su nieta.
Estaba tan impaciente que llegué muy temprano, no había nadie en el sitio donde los padres esperaban que les entregaran a sus hijos, me senté en el banco contra la pared, apoyé mi espalda en ella, miré el móvil y entonces escuche el sonido de unos tacones sobre el suelo del pasillo, con ese eco inquietante que hay en los colegios y en los lugares grandes.
Me oculté por instinto detrás de una columna y entonces la vi, era Amaia, caminado felinamente, con paso cansino, marcando taconazos con sus zapatos, llevaba una falda corta y detrás de ella, caminando pesadamente a unos metros de distancia, el viejo.
Ella se giró antes de entrar al salón de clases y le miro, estaba de espaldas a mí y no pude ver su rostro, pero en cambio vi al viejo que le sonreía.
Su rostro abotargado y cansado.
Cuando ella entró al salón, salí de detrás de la columna y me senté en el banco.
El viejo vino hasta mí, arrastrando los pies.
_Has venido temprano hoy_ dijo y se sentó a mi lado
_Si, no quise hacer tiempo en otro lado_ dije
_Que bonito sitio es un colegio, una escuela, eran sitios muy distintos, cuando yo era niño…._ dijo soñadoramente
_Hace cincuenta años por lo menos ¿mejor o peor?_ dije
_Muy distinto, echo de menos esa época, sin móviles ni internet ni hostias_
_Tú también has venido temprano_ dije
_Tenía asuntos que atender_ dijo y entonces sacó algo del bolsillo de su blazer, el mismo traje arrugado de siempre.
_ ¿Qué es eso?_ dije, era un tozo de tela
_Bragas_ dijo y me las pasó, era un tanga de color negro, muy pequeño, lo sostuve entre mis manos.
_Huélelas, no veas la peste a coño que tienen_ dijo él con una sonrisa.
Me lo llevé a la nariz, sentí un subidón inmediato, eran de ella, estaba seguro, era el olor exquisito y penetrante del coño de Amaia.
_A veces uno se empeña en lograr algo y cuando lo consigues es como…..que ya ha perdido la gracia ¿sabes? ¿Y ahora qué? te preguntas…._
_ ¿Te la has follado? ¿A la profe de prácticas?_ dije
El viejo solo sonrió y sacó otra prenda del otro bolsillo de su blazer, estas eran blancas, un tanga de encaje, de color blanco.
_Estas son de la profe culo, muy delicadas, la verdad es que no sé cómo les entran los culos en estas pequeñeces de bragas_ dijo el viejo
También me las llevé a la nariz, el olor era menos penetrante, predominaba un suave aroma de perfume.
_El conejito depilado y bien limpio de una niña pija_ dijo el viejo
_ ¿Te has follado a Amaia?_ volví a decir
_Te dije que lo haría, no me has creído, pero bueno, lo hecho, hecho está_
_ ¿Cómo….como te lo has montado?_
_Ha sido fácil, el novio es un gilipollas de cojones, eso por un lado_ dijo como dándome una lección, en ese momento no tuve dudas de que lo sabía, quien era yo, tal vez Santi se lo había contado.
_Claro…._ dije, todavía tenía las dos bragas entre mis manos.
El viejo me quitó las de Mónica y volvió a guárdaselas en el bolsillo del blazer.
_Esas que tienes en la mano están calentitas todavía, ¿Lo notas?_ dijo
Volví a llevármelas a la nariz, era verdad, joder, Amaia acaba de quitárselas, sentí un nudo en la garganta, deseos de llorar.
_No hay nada como quitarle las braguitas a una niñata con el coñito caliente, cuando acaban de descubrir lo mucho que les gusta follar_
_ ¿Ella acaba de descubrirlo?_ dije
_Tiene 23 añitos pero es como si fuera una niña, nunca se la habían follado bien_ dijo y estiró las piernas, sus mocasines eran viejos y sucios también.
_Está muy buena ¿no?_
_Un cuerpazo_ dijo el viejo y me miró con curiosidad y sonrió
_Así que lo has logrado…..has dicho que lo filmarías….._
_Lo he filmado pero……… ¿Quieres verlo?_
_ ¿Por qué….lo preguntas?-
_Igual es muy fuerte para ti, no quiero que….joder, podrías ser mi hijo o mi nieto, no quiero que la pases mal…_dijo y puso una mano en mi hombro.
_Sí que me gustaría verlo…..no te preocupes por mí…._dije
_Me preocupo por ti, hijo, no soy un hijo de puta tampoco…_ dijo
_No soy tu hijo……_ dije tratando de sonar desafiante y solo logré humillarme más.
_Joder Andrés estas a punto de llorar, chico ¿Qué? ¿Estás enamorado de la profe de tu hijo? Por cierto nunca, me has dicho como se llama el niño_
_Sebastián…..se llama Sebastián…._dije
_Bonito nombre_ dijo él.
Nos quedamos en silencio unos minutos, llegó una mujer.
_Devuélveme los calzones de la profe tetas_ dijo el viejo, se las pasé maquinalmente, el tanga de Amaia con olor a coño penetrante.
_El olor a coñito es una pasada, pero el olor a culo, joder, culo sudado de niñata guarra, un culo de zorrita morena que está buena que te cagas y que le han reventado el ojete todo el puto fin de semana_
Me puse en pie maquinalmente, estaba catatónico, no tenía dudas de que era verdad.
_ ¿Quieres verlo entonces, los videos donde me follo a la guarrilla esta?_
_ Sí, quiero verlos_ dije
_Ya te los envío a tu móvil, joder, la de pajas que te harás con ellos_ dijo el viejo y cogió su móvil, escribía algo también, luego sentí mi propio móvil vibrar, una dos, tres veces.
_Los tienes por orden cronológico, míralos en ese orden_ dijo el viejo.
Hasta consejos sobre cómo mirar los videos me daba.
Llegué hasta el coche.
El primer video que me había enviado decía “En lo de Salva”.
Puse a correr el video.
La primera imagen era el viejo acomodando algo, la cámara supongo, enfocaba un sofá y detrás una cocina muy amplia, con una isla en el medio.
Esos ambientes integrados o abiertos que les llaman, cocina y sala todo en el mismo ambiente.
El viejo se alejó un poco y graduó un poco esa cámara para que cogiera bien todo el sofá.
Entonces escuche que llamaban a la puerta y el viejo se alejaba y luego una voz conocida.
_ ¿Qué haces tú aquí?_
Era Amaia, era su voz.
_Salva ha tenido que salir y no ha podido avisarte_
_ ¿Que no ha podido avisarme? Era solo enviar un mensaje ¿estamos en el siglo pasado acaso?_
_Me ha dejado encargado de que hable contigo_ dijo el viejo
_ ¿Qué coño tengo que hablar contigo? Me marcho y ya_ dijo ella
_Espera, estate quietecita, ven aquí_ dijo el viejo y vi entrar la figura de Amaia en el plano de la cámara.
_ ¿Pero qué me dices?, ni que fuera una mascota, joder, que se quede quietecita tu puta mierda_ dijo ella.
_Joder, niña que carácter tienes, compadezco a tu novio, aunque no le conozca_
_Sí, claro, que le compadeces mucho, tú_ dijo ella
_Ven, siéntate, tenemos que hablar_ dijo el viejo
Ella estaba de pie, con sus tejanos ajustadísimos, pegados al cuerpo exuberante y una camisita y se le traslucía el sujetador y sus tetones reventaban los botones de la camisita y apretaba unas carpetas contra el pecho.
_Ya te dije que me marcho ahora mismo_ dijo ella
__Ven deja esto y siéntate_ dijo el viejo y le quitó las carpetas de sus manos y la cogió de la manita y la hizo sentar, ella se cruzó de brazos y de piernas, ahora ya no tenía la defensa de sus carpetas.
_Date prisa, di lo que tengas que decir de una vez_ dijo ella y echó su pelo sobre un hombro.
Y el puto viejo con su traje de toda la vida, era de un color azul, casi negro, podía imaginarle en su trabajo en el banco, año tras año, con el mismo traje raído.
_Me comprometes chica con esas fotos en tetas que me envías_
_Si claro, serás cabrón, tú me has pedido que te las envié_
_Pero mira si las descubre mi hija, son las fotos en pelotas de la profe de su hija, no está bien_ dijo el viejo
_Que sub normal eres, primero no estoy en tetas y luego no te las envío por ti, lo hago para que dejes de castigar a Mónica_
_Amaia, pequeña, ¿No crees que Mónica está muy grandecita ya? ¿No es una niña para que yo la castigue?_
_Le has azotado el culo con un cinturón, pedazo de bestia, si fuera por mí ya te habría denunciado_
_ ¿No sabes lo que es el sadomasoquismo? A Mónica le gusta que la azoten, mira que yo no la he forzado, ella misma sacaba culo para afuera para que la sacuda y no veas como gemía la muy zorra, se moría de gusto_
_Vi las marcas en su culo_ dijo Amaia
_Mira, te ha mostrado el culito la muy puta ¿No te ha pedido que se lo beses un poquillo?_
_Vete a la mierda ¿Dónde está Salva?_
_Estará fuera con la familia todo el fin de semana_
_Me va a escuchar cuando le vea_ dijo ella y se arrellanó en el sofá, no parecía muy dispuesta irse.
_Mira, quiero que veas este video_ dijo el viejo y cogió su móvil
_ ¿Qué pasa contigo? ¿Te la pasas filmando a la gente, tú? ¿No me estarás filmando ahora, no?_ dijo ella mirando a la cámara precisamente.
Su carita era muy guapa así, un poco cabreada y excitada estaba bellísima.
_No, que va, mira_ dijo el viejo
Amaia cogió el móvil con las dos manos y lo puso en horizontal, el viejo la miraba torvamente y luego miró a la cámara y dijo en silencio, “me la voy a follar”.
_Que puto asco, esto_ dijo Amia, frunciendo la carita
PLASSS!!!
Se escuchó en el video y un gemido estentóreo de mujer.
_Ves cómo le gusta que le azoten el culo a tu novia_ dijo el viejo
_No es mi novia, idiota_
_Porque tú no has querido, porque si fuera por la otra, no sabes las ganitas que te tiene_
Amaia no respondió, seguía mirando el móvil.
_Tiene un culito muy guay ¿eh?_ dijo el viejo y puso una manaza sobre la pierna de ella, sobre el vaquero ajustado.
_Es muy guapa Mónica, quita la mano quieres_ dijo ella sin mirarle, con la vista clavada en el móvil.
_Que piernas más macizas tienes, una buena macizorra estás hecha_ dijo el viejo
_Quita ya la mano o te doy una hostia_ dijo ella sin mirarle
_ Mónica es muy guapa pero no tiene las tetazas que te cargas tú, le encantaría chupártelas, ella misma me lo ha dicho_
_Qué coño va a decirte a ti_ dijo Amaia, desafiante
Levanté la vista y vi a Amaia acercarse al coche, caminaba apresuradamente, detuve el video y guardé el móvil.
La puerta se abrió
_Hola Cariño, no sabía que vendrías a buscarme_ dijo ella
_ Ya sabes que me gusta hacerlo, que guapa estás_ dije
Me incliné para besarla, la cogí desprevenida, metí una mano bajo su falda, intentó detener mi mano, pero fui más veloz, llegué hasta su coño, toqué la suave piel de los labios vaginales, no llevaba bragas.
Es decir, sus bragas eran las que el viejo me había enseñado un rato antes.
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- Relato #243594— title-regex: contiguous parts (4 -> 5)
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