Xtories

El abuelo y la profe Parte 4

Andrés creía conocer a su novia, pero la sombra de un viejo acosador se cierne sobre su relación. Cuando la manipulación se vuelve carne y la traición se mezcla con el deseo, la línea entre la protección y la complicidad se desvanece en la ducha.

Lanfasone130K vistas9.6· 55 votos
Este relato queda fuera de tus preferencias actuales. Lo mostramos porque llegaste por un enlace directo.

EL ABUELO Y LA PROFE Parte 4

El viejo tenía un aire satisfecho y chulo como nunca, como diciendo mira” Yo te lo había dicho” pero la verdad es que con Amaia no había logrado nada aún.

_Tengo un video para ti, lo filme con mi móvil, mientras le daba por el culo_

Estábamos en un bar, no me animaba a encontrarme con él en el colegio, ahora que sabía que Mónica conocía mi rostro.

El culo de Mónica era perfecto, es lo primero que pensé, las nalgas filmadas desde arriba eran idénticas, simétricas a más no poder, redondas, tersas, firmes y la polla del viejo era una monstruosidad, era la verdad, esa fue la segunda cosa que pensé.

Y luego el viejo enfocaba el móvil hacía la espalda y se veía el pelo rubio, rizado y espeso.

Era ella, no cabía duda y ella giraba la carita, el rostro descompuesto en una mueca de dolor y placer.

_No me filmes_ decía y volvía a mirar al frente.

_En mi casa tengo varias cámaras ocultas, cuando me folle a la otra allí, la verás cómo en una porno_ dijo el viejo.

_ ¿Te ha gustado follarla?_

_Joder, chico ¿Qué pregunta es esa? no serás maricón ¿No? ¿Qué crees tú? Follarte una tía así, un pibón de 26 años y una niña rica, con esos culitos perfumados, son las mejores, es una pasada, chico, mola mogollón_

_Igual Amaia se cabrea con lo que has hecho y no te sirve de nada esto_ dije

_Se va a cabrear, pero ya verás, además joder, no sabes cómo le he dejado el ojete a la Mónica esta, ha sido la hostia_

_Todavía no me puedo explicar que le ha pasado por la mente a esta tía, eres el abuelo de una alumna_

_ ¿Te gustaría follártela a ti también? Puedo arreglarlo_ dijo el viejo

_No, joder, estoy casado…._ dije

_No llevas anillo de casado_

_No nos hemos casado aún pero es como si estuviésemos casados ya_ dije

_Entiendo…_ dijo el viejo con una sonrisilla

_ ¿Qué harás ahora? ¿Cuál es tu próxima jugada?_ dije

_ ¿Yo? No haré nada, ellas lo harán todo, ya lo verás_

Y esa misma tarde las cosas comenzaron a rodar.

Regresé a casa y encontré a Amaia trabajando con el portátil.

_Hola cariño ¿Qué tal tu día?_ dije y me acerqué a besarla.

_Fatal_ me dijo

_ ¿Si? ¿Algún problema con Mónica?_ dije, sin ser demasiado sutil

_ ¿Por qué dices eso? ¿De Mónica precisamente?_

_Bueno porque te has visto mucho con ella últimamente_ dije

Amaia estaba a la defensiva, había sido muy torpe en preguntarle por Mónica.

_No quiero hablar de ella nunca más_ dijo y se juntó el pelo con las manos.

_De Mónica ¿ha pasado algo con ella?_

_Te cuento algo y no quiero hablar nunca más de esto_

_Vale_

_Ha follado con el viejo ese_ dijo, con pesar y con rabia

_ ¿Qué viejo?_

_El viejo tarado ese, que me vi con él, el abuelo de una de mis alumnas_

_ ¿Ha follado con ese viejo? ¿Y qué tiene que ver eso contigo?_

_Pues que es una zorra y no quiero verla ya_ dijo

No hubo manera de sonsacarle nada más.

Pero otra vez tuve la sensación de que Amaia se veía demasiado afectada por toda esta situación.

Más tarde vi como ella se mandaba mensajes con alguien, no tuve oportunidad de hacerme con el móvil.

_Oye nos falta uno para el pádel ¿te vienes?_ me escribió el viejo al día siguiente.

Había jugado al tenis de pequeño y era el tipo de deporte que se me daba bien, pero no hubiese ido sino era para averiguar algo.

Aunque por dentro creía que tal vez todo había acabado así, Amaia se había disgustado con Mónica y eso era todo y el viejo se daría por satisfecho por follar con la profe culos como decía él.

_Joder, chico que bueno que hayas podido venido, tú juegas conmigo_ dijo el viejo

_Este es Santi y este es Salva_ me presento el viejo a los otros dos.

Santi era un tío bastante cachas, de 1,80 por lo menos y con el pelo entrecano, tendría cerca de cuarenta años calculé y el otro era uno bajo y regordete, grueso y tosco.

_Este Santi es el que también se folló a la profe culos_ me dijo el viejo por lo bajo.

Comenzamos a jugar, me sorprendió la energía y agilidad que tenía el viejo a pesar de la edad y el poco estado físico.

Tenía un viejo chándal y una camiseta que se ajustaba a sus tetillas de gordo, pronto estaba sudando como un cerdo, no jugaba mal pero no tenía técnica ninguna.

_Que bien se te da esto, chaval_ me dijo luego, habíamos ganado, Santi jugaba bastante bien y el otro era una nulidad.

_Tomemos unas birras, aquí mismo_ fuimos hasta el bar del club.

_Tú y yo somos parientes ya_ le dijo a Santi, abrazándole.

_Mónica está muy buena, con gusto me la follaría otra vez…._ dijo Santi, con aire zafio, un grupete de machos hablando de tías.

_No se vosotros como hacéis, yo a la que me follaría es a la que dio clases a mi hijo en el verano_ dijo Salva

_La nueva de prácticas, tiene unas berzas que ya te digo_ dijo Santi

_Joder, esa, Amaia se llama, tienes unas tetas que son una pasada, me ha vuelto loco cuando iba a mi casa_ dijo Salva.

Recordé que ella, a fines del verano le había dado clases de apoyo a un niño de allí.

_Os digo algo, a esa también me la voy a follar, antes de que acabe el trimestre_ dijo Raúl

_Anda ya con el abuelo_ dijo Salva

_ ¿Queréis ver algo?_ dijo el viejo y les enseño el video donde daba por el culo a Mónica.

Me sentí asqueado y avergonzado.

El viejo no dejaba de mirarme ¿sabía quién era yo? ¿Se estaba riendo de mí? La idea comenzó a obsesionarme.

_Yo debo marcharme ya_ dije

_Espera Andrés, ¿por qué no me llevas en el coche?_ dijo el viejo

Cuando subimos al coche, me pasa su móvil.

_Mira cómo está la zorrita esta de la profe tetas_

Era una conversación entre el viejo y mi novia.

_ ¿Cómo puedes ser tan tarado?_ decía

_ ¿Por qué lo dices, hija?_ ponía el viejo

_ ¿Te quieres follar a todo lo que se mueva? ¿No tienes respeto por nadie?_

_ ¿Qué pasa? ¿Estás celosa?-

_Celosa una mierda, solo que por mi te puedes ir a tomar por culo_

_Bueno, eso es lo que estoy haciendo con tu amiga, darle por culo y no veas lo a gustito que se queda_ escribía el viejo

_Me dais asco, los dos_

_No te lo tomes tan a pecho, niña, te va a hacer mal_

_La has liado con tus mierdas……y te aprovechas de ella, eres un cabrón_

_Lo hace todo para protegerte, de mí, eso dice ella, se sacrifica por ti_

_No necesito que nadie me proteja de ti_

_Díselo a ella, mira cómo se sacrifica por ti_ ponía el viejo y luego le enviaba un video.

El video donde se follaba a Mónica por el culo, el mismo que les había enseñado a Salva y a Santi.

Me alegré de que el viejo no lo hubiera logrado con ella, si lograba filmarla, ese puto video estaría en boca de todo dios.

Al regresar a casa, otra novedad.

_Me ha llamado Salva, el padre de aquel niño a quien di clases este verano_ me dijo Amaia

_ ¿Qué quiere?_

_Hablar conmigo, el niño está atrasadillo en algunas materias_ dijo ella

_Pero tú no tienes tiempo ahora para clases particulares_ dije

_Veré que quiere, mañana hablaré con él_

Notaba a mi novia alterada, sulfurada y por dios parecía que ese estado de desasosiego la hacía parecer más buena todavía, los tetones parecían querer salir para afuera de la blusa y algunos días de buen tiempo estaba llevando unas faldas cortas que dejaban ver sus muslos macizos y sus piernas torneadas.

Con una de esas falditas la vi salir de la escuela a la tarde siguiente, la seguí, Iba al bar con terraza donde se había visto con el viejo.

Los tacones de sus sandalias parecían clavarse en el pavimento, hubiese podido seguirla solo por ese sonido que hacía.

El gordito de Salva ya la estaba esperando, en una de las mesas de la terraza, se puso en pie para saludarla, ella era más alta que él.

Era obvio que lo de las clases era una excusa, este también la había llamado porque quería ligar con ella. La conversación del día del pádel le había puesto cachondo.

Amaia se sentó, cruzó las piernas, vi como los ojos de Salva quedaban bizcos, era patético.

Entonces dos personas más se acercaron a ellos.

Eran el viejo y Santi.

El corazón me dio un vuelco, fue algo irracional, estaban en una terraza, en un lugar público pero de pronto sentí que una manada de hienas se cernía sobre Amaia.

Ella miró sorprendida y ofuscada a los dos recién llegados.

Tanto el viejo como el otro musculoso se inclinaron para darle un beso en cada mejilla.

El viejo se sentó próximo a ella, la miraban con descaro, las piernas y las tetas.

No podía escuchar lo que hablaban, hubiese pagado lo que fuera para poder hacerlo, convertirme en insecto otra vez, pero no era posible.

Entonces sucedió algo extraño.

El viejo puso una mano en el hombro de Amaia, esta lo miró con desconfianza, pero no le quitó la mano, hubiese sido un poco violento, pero mi novia era muy capaz de hacerlo, tenía carácter de sobra, yo lo sabía bien.

Sin embargo la manaza del viejo seguía allí en el hombro de ella, apretaba, mientras Santi le hablaba de algo y ella escuchaba.

Amaia se removió incomoda, ahora la mano del viejo se había deslizado por el cuello, debajo del pelo y acariciaba allí, si no cabía duda, presionaba y acariciaba la suave nuca, con la mano cubierta por el pelo.

Amaia se giró para mirarle a la cara y joder, estaba yo a cierta distancia pero pude ver que su mirada era de súplica, era la mirada de un corderillo que va camino al matadero.

Y el camarero trajo las bebidas y las dejó sobre la mesa y entonces el viejo se inclinó sobre el cuerpo de Amaia para coger la suya y puso brevemente una mano sobre la pierna de ella.

Y el rostro de mi novia era una máscara, ahora escuchaba lo que Salva le decía, sin inmutarse, la mano del viejo iba desde la nuca hasta el otro hombro y sobaba, en forma descarada, sobaba y acariciaba como si ella estuviese contracturada y necesitara un masaje y Santi les miraba con una sonrisa cínica.

Se estaban riendo de ella, se estaban divirtiendo con ella, le estaban tomando el pelo.

Sentí una rabia sorda brotar por todo mi cuerpo, estuve tentado de salir de mi escondite y poner fin a todo aquello y entonces el viejo puso su otra mano nuevamente en la pierna de ella y la dejó allí.

Amaia quitó la mano suavemente, el viejo la miró y sonrió, ella no le miraba.

Y volvió a la carga, puso la mano otra vez sobre el muslo moreno, carnoso y musculado.

Y esta vez la dejo allí y ella lo aceptó, las dos manos del viejo sobre el cuerpo de Amaia, una en su nuca y hombro y la otra sobre su rodilla, el viejo con el cuerpo un poco inclinado como escuchando lo que hablaban los otros dos.

Y Amaia se lo permitía, no se movía, hablaba a veces y escuchaba y se dejaba sobar descaradamente delante de los otros dos.

Sentí la rabia desvanecerse dentro de mí, el morbo tomaba su lugar, no me sorprendí de estar teniendo una erección.

El viejo sonreía, sin mirar a mi novia, las manos sobre ella, acariciando con sus manos sebosas, degustando esa piel, apretujando un poco con los dedos, como tomando posesión.

Y ella le dejaba, eso era lo más extraño, lo que me tenía al borde del paroxismo.

Y entonces ella se puso de pie, repentinamente, se quitó las manos del viejo de encima como quien espanta un moscardón.

Ella estaba de pie y los otros tres sentados en las sillas y la miraban de arriba abajo, las piernas increíbles y largas, la pequeña cintura, el culazo ceñido por la falda, los tetones en punta, el rostro fino y bello de mi novia, arrebolado, como si se asfixiara.

Hizo una inclinación de cabeza a modo de saludo general y luego se marchó.

Y las tres hienas la seguían con la vista, mientras se alejaba.

También yo me fui de allí y entonces recibí un mensaje del viejo.

_Estoy a dos telediarios de follarme a la zorrita más joven, a la profe tetas_ ponía el hijo de puta.

No podía explicarme que había sido aquello, como Amaia se había dejado sobar así por el viejo, tal vez no había querido montar un escándalo frente a dos padres de alumnos de la escuela.

Pero es que no haber hecho nada había sido peor, mucho peor.

Yo mismo fui a beber algo para serenarme, sin conseguir poner nada en claro.

Regresé a casa en un estado de ánimo bastante sombrío.

Entonces escuché los gemidos, provenían del cuarto, eran muy tímidos, pero inconfundibles.

_Ah!........ah!....Mmmmmm!!....._

Me asomé sin hacer ruido, empujé apenas la puerta y la vi.

Amaia estaba tirada en la cama, de través y tenía una mano entre sus piernas poderosas y se escarbaba el coño sin descanso y la otra mano pellizcaba uno de sus pezones, tenía los ojos cerrados y estaba completamente absorta en su mundo.

Tuve la misma sensación que si la hubiese encontrado follando con el viejo en nuestra habitación, el temor primitivo de estar viendo algo prohibido, que no debía ver.

Ella se retorció sobre sí misma y su cuerpo se arqueó y tensó y luego explotó. Un largo gemido, mitad suspiro y mitad sollozo y parte de su pelo le cubría la carita, aún llevaba las sandalias puestas, los tacones clavados sobre la cama, los delicados dedos de los pies asomaban por entre las tiras de cuero del calzado.

Retrocedí hasta la sala y golpeé la puerta, como si recién hubiera llegado.

_Hola cariño_ dije

Ella apareció por el pasillo, el rostro ruborizado el pelo un tanto despeinado, acababa de correrse.

_Hola, cari ¿de dónde vienes?_ me dijo y se abrazó a mi

_De la Uni_ dije

_El sábado por la mañana voy a darle clases al niño de Salva_ dijo ella hundiendo su cara en mi hombro, abracé su pequeña cintura, sentí el calor de su cuerpo pegado contra el mío.

La esponjosidad exquisita de sus tetazas.

_ ¿Todo está bien?_ dije

_Si, todo está bien_ dijo, pero me daba la impresión de que nada andaba bien.

Y unos días más tarde otro capítulo más, otro episodio que se sucedía, que iba arrastrando las piedras y el barro como un alud, sucesos que se encadenaban de un modo inapelable, y que llevaban a un solo y único final y sentía yo que no podía hacer nada por evitarlo.

Porque era como el viejo había dicho, ellas dos harían todo, Mónica y Amaia estaban inmersas en su propia red, en su propia trampa y se revolvían en ella, sin poder liberarse.

_Amor, voy a la casa de Mónica, no está bien y debo ir a verla_

_Pensé que estabas cabreada con ella_

_Si, lo estaba, pero es mi amiga y creo que me necesita_ dijo ella y se marchó y lo que sucedió en esa conversación lo supe meses después y me hubiese gustado saberlo mucho antes, pero eso sería cambiar el pasado y el futuro y nadie tiene ese poder.

Puedo reconstruir el dialogo más a menos así.

_ ¿Por qué lo haces? ¿Para protegerme? Manda a ese idiota a tomar por culo_ le dijo Amaia

_No es tan fácil, no te lo puedo explicar, pero ese viejo es tan peligroso, tiene un poder sobre mí y no quiero que lo tenga también sobre ti_

_ ¿Pero qué dices, tía? Es solo un viejo, tendrá una buena polla, sabrá follar, pero es solo eso….._

_Amaia voy a enseñarte algo y no creas que lo hago para que……-

_ ¿Para qué?_

_Para que te compadezcas de mi ni nada, solo quiero que te alejes de él, pero no quiero que pienses mal de mi_

_No pienso mal de ti, tonta….._ dijo Amaia y entonces se abrazaron y se dieron un beso en la mejilla.

_Lo se……este hombre me tiene en su poder…..es muy oscuro….hay mucha oscuridad en su alma_ dijo Mónica y entonces se giró y se bajó los pantalones vaqueros ceñidos al cuerpo, tironeó hacía abajo y quedó expuesto el hermoso y compacto culito con la piel muy blanca y la tira negra del tanga en medio de las nalgas.

_Pero, joder…. ¿Qué te ha hecho?_ dijo Amaia.

El culo de Mónica estaba marcado, con marcas rojas sobre la piel.

_Me azotó con el cinturón…._ dijo ella

_Pero es que no pudo hacer eso ¿Cómo se lo has permitido?_

_Porque ya te digo….no puedo explicarlo……me tiene en su poder……._

_Joder, voy a matar a ese puto sub normal……vamos a denunciarle….por acoso….-

_No Amaia, no puedo hacer eso, tiene un video mío, follando con él y….después de lo de Santi, sería el final de mi carrera….me tiene en su poder….._ dijo Mónica

_Pero ¿por qué los azotes…..?_

_Porque tuvo que castigarme, porque no hice lo que me ordenó_

_Pero ¿estás loca? ¿Es tu puto amo? ¿Tía, qué me estás contando?_

_No he querido hacer lo que me ordenó y ya estaba desnuda, acabábamos de follar, era la segunda vez que estaba con él….-

_No puedo creer que te dejes follar…..que te dejes follar por el culo, tía, por ese viejo…._

_No me juzgues, cariño, no lo hagas….._ dijo Mónica a punto de llorar

_Es que no te juzgo, pero…..-

_Tú también lo harías, tú también harías todo lo que él quisiera…_

_No…..no lo haría…..-

_Me ha dicho que el otro día dejaste que te metiera mano, frente a sus amigos, frente a ese hijo de puta de Santi….._

_No he dejado que me metiera mano…..es que ¿me estás juzgando tú por eso? ¿Justamente tú?_

_ ¿Ves lo que te digo? cometes un error y quedas marcada para siempre_

_No he dejado que me metiera mano, solo me tocó el cuello y la nuca y le dejé por no montar un escándalo…._

_También puso su mano en tu pierna me ha dicho….-

_ ¿Y vas a creerle? ¿Le crees más ese viejo que a mí? Menuda amiga tengo_

_No, cariño, ven aquí…_ dijo Mónica y cogió las manos de Amaia.

_Me azotó el culo porque no he querido hacer lo que me ordenaba y eso era pedirte algo a ti, convencerte a ti de que hicieras algo _

_Pero, yo no puedo creer que estemos hablando de esto……_

_Amaia, es un hombre muy oscuro, ya te lo he dicho…_ dijo y luego sollozó y entonces las dos se abrazaron y el cuerpo de Mónica temblaba y los tetones de mi novia se aplastaron contra los pechos pequeños de su amiga.

_ ¿Qué es lo que te ha pedido? ¿De que tenías que convencerme?_

_De que le enviaras una foto tuya_

_ ¿Una foto mía?_

_Unas fotos iguales a las que yo le he enviado a él_

_No puede ser, está loco si cree que yo…._

_Lo mismo le he dicho yo…..pero dijo que si yo te lo pedía, no podrías negarte….._

_Nunca lo haría, ¿fotos enseñando las tetas? Ni loca…._

_Yo me he tirado esas fotos con el sujetador puesto_ dijo Mónica

_Y luego otra sacando culo…….que puto viejo…… pues que esperé sentado_

_Haces bien…..no te preocupes por mí, yo me arreglaré con él…._ dijo Mónica

_ ¿Qué? ¿Vas a dejarte azotar otra vez porque no has podido convencerme?_

_No he querido convencerte solo te he contado lo que ha pasado_

_Mónica, manda a ese puto viejo a tomar por culo……_

_No puedo hacerlo….. ¿No entiendes que no puedo hacerlo?_ dijo Mónica entre sollozos y una vez más se abrazaron y Amaia besó a Mónica en las mejillas y también en el rostro y también en el rostro sobre las lágrimas saladas y las manos de una estaban en la cara de la otra.

_Tenemos que hacer algo…pero….no te dejes azotar otra vez….yo hablaré con él_ dijo Amaia

_No lo hagas, no te acerques a él_ dijo Mónica

Por eso digo que debí saber todo esto antes, porque unos días después el viejo simplemente me envió unas fotos.

_Adivina quién es…_decía

No necesite adivinar nada, sabía quién era, era un foto tomada desde arriba, las enormes tetazas desbordaban el sujetador de color negro, de encaje, las venillas azules corrían por debajo de la piel, suave, firme, tersa, el rostro estaba vuelto hacía un costado y se veía parte del pelo negro, pesado, cayendo en ondas como las olas de un mar revuelto.

Era Amaia mi novia, accediendo a los caprichos de ese viejo, enviándole esa foto en sujetador, en el baño de nuestro cuarto.

_Vaya par de tetas de la profe tetas_ me ponía el viejo al pie de la foto.

Y la otra foto era peor si cabe, ella con el torso desnudo, de espaldas, con parte de los pechos asomando por los costados y la cintura pequeña y el pantalón vaquero ajustado a su culazo infernal, en ninguna de las dos fotos se le veía la cara.

Yo no sabía en ese momento toda la historia con Mónica, menos entonces podía entender por qué mi novia le enviaba al viejo estas fotos.

Salvo por una cosa y es que le decía con todas las letras que estaba dispuesta a follar con él, solo era cuestión de tiempo y lugar.

Y finalmente llegó ese día sábado por la mañana y llevé en el coche a Amaia hasta la casa de Salvador y la dejé allí y tuve un sentimiento de pérdida inexplicable mientras la veía caminar hacía el portal de la casa, con sus vaqueros ajustados de siempre, adheridos a su culo y a sus piernas torneadas y sus botas de fino tacón, la camisita ciñendo los tetones poderosos, el sujetador de encaje trasluciéndose un poco y apretando unas carpetas contra su pecho, me saludó con la mano desde el portal y me marché de allí.

Luego llegué a casa, la esperaba para almorzar, pero no llegó, le envié un mensaje.

_ ¿No vienes a almorzar?_ no obtuve respuesta

No estaba preocupado pero me encontraba con una cierta inquietud inexplicable, adjudiqué ese estado mental a todo lo que venía pasando.

Pero más allá de las fotos, pensé en ese momento que el acoso del viejo no daría resultado, no lo lograría con ella y más después de haberse follado a Mónica, a Amaia no le iban las tías y hasta a veces me parecía que no le gustaban nada los rollos entre mujeres, no diré que era lesbo fóbica pero era muy estricta, muy estructurada.

Había sido toda una sucesión de estupideces, especialmente de mi parte, era absurdo mi papel, como me había dejado enrollar por ese viejo, la poca dignidad que había tenido con él.

Me dejé caer sobre el sofá y me quedé dormido.

Tuve sueños inquietantes, una larga serie de pesadillas de las que no logré recordar nada luego.

Me despertó el roce de los labios de Amaia sobre los míos, era muy tarde, había dormido varias horas, el rostro de ella estaba serio, pero de inmediato una pequeña sonrisa se dibujó en su hermosa carita cuando me vio despierto.

_Que dormilón_ dijo y siguió camino.

Luego escuché el sonido de la ducha, miré el reloj eran las cinco de la tarde, joder ella había estado fuera de casa casi seis horas.

Fui hasta nuestro cuarto, miré las ropas de Amaia sobre la cama, el vaquero hecho un bollo, la camisita, las botas arrojadas al suelo y las bragas también, el tanga de encaje de color negro, pequeño, lo cogí del suelo y me lo llevé a la nariz, aspiré el olor fuerte del coño de mi novio, un olor fuerte y penetrante, me desnudé, fui hasta la ducha.

El cuerpazo de ella bajo el agua era algo indescriptible, se estaba fregando el coño con una esponja, la pierna apoyada en la punta del pie.

Corrí la mampara y me introduje allí, tenía una gran erección, ella me miró de reojo, extrañada de verme allí.

_Ven…._ me dijo y me hizo pasar por delante de ella, los tetones se pegaban a su pecho y caían desmesuradamente hacía los costados, los pezones apuntaban al techo.

_Pon las manos sobre la pared, cariño_ me dijo dulcemente.

Así lo hice, ella se apostó detrás de mí, pegó sus tetones contra mi espalda y cogió mi polla.

El agua me daba en la cabeza, su manita envolvió mi verga y la descabezó, suspiré.

_ ¿Has dormido bien?_ dijo

_ ¿Dónde has estado?_ dije, sin pensar.

_En casa de Salva_

_ ¿Ha ido bien lo de las clases?_

_Si….ha ido bien…._ dijo y me besó en el hombro, comenzó a masturbarme, sentía sus tetazas húmedas, pegadas a mi espalda.

_ ¿Quería preguntarte algo?_ dijo

_ ¿Qué?_

_ ¿Has pensado alguna vez en verme follar con otro tío?_

Sentí un espasmo recorrerme todo el cuerpo.

_ ¿Qué?_

_ ¿Qué si has pensado alguna vez en verme follar con otro? ¿Te pondría algo así?_

_No….claro que no…._dije

_Dime la verdad, cariño, nadie puede escucharnos, solo estamos tú y yo…._ dijo, susurrando en mi oído como una gatita, su manita era fuerte y estilizada y me pajeaba maravillosamente atrás y adelante.

_No…. ¿Por qué piensas eso?_

_No lo sé……….se me ha ocurrido……..tal vez te guste algo así y no te atreves a pedírmelo……_ dijo ella, la sentía como hecha de una sustancia gelatinosa, densa, como alquitrán que se pegaba a mi piel y me ahogaba, me sentía descubierto, sorprendido, in fraganti como dicen los italianos.

Mi crimen había sido descubierto.

_No…no soportaría verte con otro…._ dije, pero mis suspiros y la forma en que temblaban mis piernas me desmentían.

Y entonces Amaia pegó su coño mojado sobre mi culo e hizo un movimiento pélvico como si estuviera follándome.

_Yo creo que si te gustaría verme, como me folla otro hombre…._ dijo y refregó su coño contra mi culo.

_No……..no……_

_Si…….como me folla duro….muy duro…..como me empotra….como……_

Creo que dudó en decir lo siguiente, noté un temblor también en su voz.

_ ¿Cómo qué?..........dilo…._ dije, su mano sobre mi polla me estaba destrozando, me tenía al borde del precipicio

_Como me folla muy duro…….como……….me da por el culo….._

_Dios….._dije y me impulse hacia adelante, trastabillé, sentí sus tetones en mi espaldas, empujándome, su coño sobre mi culo.

_Ese tío, tendría una polla enorme y me follaría el culo….como tú no has podido_

_Para….no sigas…._ dije

_ ¿Quieres que pare?_ dijo ella y su lengua me rozó la oreja, era una lengua áspera de gata, su manita no me daba tregua

_Joder….no…no pares…._ dije

_Ese tío tendría una polla enorme……..me daría por el culo, mientras tú miras…….y sería un viejo, un puto viejo pervertido…. Un puto viejo folla culos_ dijo Amaia.

Entonces me desintegré, dejé de percibir el mundo, un chorro de lefa salió eyectado de mi polla y golpeó los azulejos.

Continúa en