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Mi Judit. Acto II Cap. 8

El vestido rojo de Judit no era solo tela; era una provocación silenciosa que Dutch no pudo ignorar. Mientras el teatro aplaudía, la tensión en el coche era palpable, y al llegar a casa, la promesa de 'premio' se convirtió en una escena de lujuria desatada bajo la larga tela roja.

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Capítulo 6: https://www.todorelatos.com/relato/243480/

Capítulo 7: https://www.todorelatos.com/relato/243554/

Acto II Capítulo 8

El tipo apartó a la chica y se incorporó. Se puso unos calzoncillos y finalmente se giró hacia mí.

Entonces, le reconocí.

-¿Juanki? ¿Eres tú? Joder qué pintas- Dije, fijándome en el rostro del tipo.

-El mismo- Respondió él, con total naturalidad.

Juan Carlos, mi amigo de la infancia. Mi otro gran amigo junto a Marcos. Ambos me acompañaron desde los 3 años, aunque con Juanki separamos nuestros caminos.

Entrar en la universidad nos fue distanciando poco a poco. Durante esa etapa nos seguimos viendo, pero era muy distinto al vínculo diario que teníamos antes. Él tuvo su grupo de amigos, yo el mío. Y nuestra amistad se fue diluyendo poco a poco, sin saber demasiado el por qué. Uno ya no llamaba tanto, el otro tampoco. Menos mensajes, menos contacto, menos todo. Hacía incontables años que no le veía.

-No seas tímido, saluda- Dije, en dirección a la tela donde aún se escondía Guille.

-Seas quien seas, sal- Dijo Juanki, haciendo que el crío se mostrase.

-Una polla que conoces a Dutch… no me jodas que…

-Shhhh cállate un rato quieres. Me acabo de reencontrar con un viejo amigo- Le interrumpió Juanki.

-¿Dutch?- Pregunté.

-Tenemos que ponernos al día amigo… Tú, fulana ya puedes irte- Dijo él, mirando a la rubia que estaba en la cama vistiéndose.

Ella no dijo palabra alguna, se acabó de vestir y se fue.

-En cuanto a ti, duendecillo, ya hablaremos- Dijo Juanki.

-No… o sea es que…

-Que te calles tronco. Venga, a pastar- Insistió mi amigo.

Guille agachó la cabeza y se fue.

Juanki entonces se dirigió a mí:

-¿Qué es de ti, tío? Y qué narices haces aquí jajaja.

-Pff el crío ese, me ha insistido tres o cuatro veces que viniera aquí a presenciar un show o tal… y bueno ya has visto, le quería dejar mal- Respondí.

-Pues vaya si lo has conseguido jaja. Pero no le hagas mucho caso, es un yonqui malcriado. Un pobre desgraciado. Un alma en pena, ya sabes. Pero en fin, aparte del cuartucho este, ¿frecuentas mucho el local de Jordi? Nunca te he visto por aquí tío.

-Bueno… soy la pareja de Judi, creo que la conoces- Empecé a decir.

-Ostia Judit, claro. Qué bueno- Respondió Juanki.

Le estuve contando un rato acerca de mí, sobre qué había estado haciendo esos años. También le conté más sobre mi relación con Judit, así como finalmente decidimos acercarnos a su antiguo grupo de amigos.

Tras la charla, mi amigo me dijo:

-Vaya vaya… el mundo es un pañuelo. Supe que Judit estaba con un tonto pollas llamado Rodri, alguna vez se pasaba por aquí. Qué tío más insoportable.

-Ni que lo digas…-Añadí.

-Y nada, Judit creo que se fue distanciando un poco de estos chavales y poco más sabía, si te soy franco- Dijo él finalmente.

-Entiendo que conoces al grupito este entonces…- Adiviné.

-Sí, no es que sea el miembro más asiduo como habrás visto jaja. ¿La mayoría creo que hicieron la misma carrera que tú no? Yo ya sabes que elegí derecho en el otro campus. Pero en una fiesta conocí… bueno me follé a Raquel. No nos vamos a andar con rodeos a estas alturas- Dijo.

-La Raquel…

-Sí, la Raquel de Jordi. No estaban juntos, obviamente. Estaba con otro creo… no me acuerdo jaja. El caso es que me presentó también a su grupo de amigos, con Judit y toda la panda. Coincidí con ellos en algunas fiestas y demás… y nada, hasta el día de hoy- Decía Juanki.

-Y ahora usas el local de su novio como picadero jajaja- Respondí.

-Bueno tampoco te creas, tengo otros lugares mejores. Pero me viene de paso hacia mi casa y sé que tengo privacidad… bueno, tenía- Dijo él.

-El puto Guille…

-Sí, el protegido de Jordi. Conoce a sus padres, unos ricachones de mierda. Yo los conozco también. De hecho soy bastante colega de Jordi. Y nada eso, durante el año estoy bastante ocupado con varios negocios, ya te contaré. Y ahora en verano sí estoy más libre, seguramente quede con el grupo algún día- Me contó mi amigo.

-Pues sí tío… joder cuánto tiempo, estás irreconocible. Si eras un tirillas jajaja hasta el nombre te has cambiado, cabrón- Le dije, dándole un golpe amistoso en el brazo.

La verdad es que estaba muy fuerte. Muy muy fuerte. Tenía un físico imponente, muy distinto a como era antes.

Medía 1,85 pero siempre había estado delgado. Ahora, en cambio, lucía un físico escultural. Lo observaba así, en ropa interior, y me sorprendía el cambio.

Pero más que su cambio físico, lo que me llamaba más la atención era su musculatura. No se parecía a los típicos chavales de gimnasio que veía cada semana en las duchas. Tenía la espalda, hombros y brazos muy anchos, pero no exagerados. Lo mismo con su torso, bien marcado con unos pectorales firmes. Pero nada desproporcionado ni hinchado. Tampoco tenía la típica barriga lisa, sino una zona algo más ancha con unos oblicuos bien marcados.

No me fijé demasiado en sus partes, aunque ya las había visto en acción en la anterior pillada. Sí que me fijé en cambio en su cuello, bastante grueso también. Y en su cara, quizás la única parte que no había cambiado tanto. Sus ojos pequeños, alargados y verdes, el rasgo que siempre le hacía destacar. Junto a unos rasgos bien definidos como la mandíbula y el mentón. Siempre había sido guapo, el que se llevaba las chicas por delante de Marcos y yo. Pero ahora destacaba más, fruto del cambio físico.

-Hay que estar sano tío. Aunque me he descuidado un poco con la melena y el bigote este… me gusta más ir un poco rapado. Ah y lo del nombre… es una larga historia. Ya sabes cómo son los motes, algún capullo lo suelta y corre como la pólvora jaja.

Mi amigo se terminó de vestir y fuimos hacia fuera, donde los demás seguían charlando.

Al vernos, Fonsi dijo:

-Ostia os habéis conocido ya eh. Pensaba que no te veríamos el pelo, Dutch. Si vemos más un eclipse de Sol que a ti jajaja.

-Pues mira, casualidades de la vida. Aquí mi amigo Agus y yo, que nos conocemos desde los tres añitos- Dijo entonces mi amigo.

Todos se quedaron de piedra, a lo que él añadió:

-Así que quien se pase un pelo con él, lo reviento jajajaja.

Vi alguna cara asustada, aunque rápidamente sentenció:

-Es broma coñoooo. En fin tengo prisa, me piro. Ya le he dicho a Agus que este verano me iré pasando más. Por cierto Judit, pedazo de cambio hiciste, en serio. De ese sopla pollas a Agus, es un tesoro. Cuídamelo. En fin familia, hasta otra.

Tras la marcha de mi amigo, todos preguntaron de qué nos conocíamos, así que les hice un resumen de la historia. Estuvimos otro rato charlando de temas banales hasta que nos despedimos.

Ya en el coche camino a casa, Judit me dijo:

-Pues me he quedado muerta, amor. Eso de que Dutch fuera tu amigo de la infancia…

-Pues ya ves. Aunque es raro escuchar ese nombre jajaja siempre le hemos llamado Juanki- Dije.

-Sería en la escuela, yo siempre le he conocido como Dutch. Pero vamos, coincidí relativamente poco con él. Supongo que cuando me alejé de ellos, ya se hizo más asiduo. No sé- Me decía mi novia.

-Si lo hubieras visto en la escuela… incluso después con 18-19 o 20. Era un bicho palo.

-Pues quién lo diría… Está “mazao” jajaja- Respondió ella.

-Y parece que le tienen respeto- Añadí, intentando averiguar más cosas sobre mi antiguo amigo.

-Bueno… Ahora no sé, pero antes tenía su fama- Empezó a contarme Judit.

-Cuenta cuenta-Le dije, guiñándole un ojo.

-No a ver… nada especial. Muchos contactos, negocios… está fuerte. Pues impone, supongo. Ya te digo que coincidimos poquito.

Dejamos ahí el tema y tuve sensaciones divididas. Por una parte me hacía muy feliz haberme encontrado con mi viejo amigo. Pero por otro, no olvidaba lo visto el primer día, así como el aura que desprendía mi amigo. Era algo extraño.

El domingo era el único día con más intimidad para Judit y para mí. Maratón de series y sexo. Pero ese día fuimos invitados a una pequeña barbacoa en casa de Fer, a la que finalmente decidimos asistir.

Judit se puso en plan dominguero total, con un pañuelo blanco en la cabeza, una camiseta beige holgada y unos pantalones desgastados. La cabrona estaba increíble con cualquier cosa. Yo mantuve mi típico look de camiseta con tejanos.

Llegamos a la casa de nuestro colega, la cual estaba bastante bien. Tenía un pequeño jardín, donde estuvimos haciendo la barbacoa. Estaba todo el grupo, menos Jenni y el niñato de Guille. Mi amigo Juanki también se pasó un rato, aunque tuvo que irse pronto. Estuvo acompañado de una pelirroja espectacular, llamada Rosalía. Bastante voluptuosa y muy atractiva, la chica no se separó de mi amigo. Debía ser su novia.

Las risas no faltaron, así como la abundante comida y bebida. Fonsi, junto al anfitrión, llevaban la voz cantante como de costumbre. Veía a mi novia reír y disfrutar. Se lo estaba pasando en grande. Tras el incidente con el otro grupo, temí que nuestra vida social se fuera al traste. Me sentía en parte culpable, pese a que los errores los cometieron otros. Pero volver a tener un grupo de amigos con quien compartir esos momentos me aliviaba bastante.

Ese lunes, Juanki vino también a la quedada de la tarde. Y dijo que no sería algo esporádico. En esa época, curiosamente, estaba más relajado en el trabajo. No decía a qué se dedicaba exactamente, ni tampoco quise preguntar. Me temía que fueran temas ilegales y, aunque era mi viejo amigo, aún no tenía confianza suficiente tras varios años sin contacto.

Y no solamente se apuntó a las quedadas, ya que también fue a escalar. Yo fui el martes, con mi novia, Omar y Gisela como de costumbre. Juanki nos dijo que hacía ejercicio casi a diario y que quería probar a escalar. Nos sorprendió a todos, ya que pese a ser un novato, en unos minutos ya estaba haciendo el mismo circuito que Omar.

Este, tras observar como terminaba de bajar el último bloque, le dijo:

-Joder Dutch… Tú ya tienes experiencia eh.

-Nah, qué va. Lo que pasa es que los jóvenes de ahora os pensáis que todo son pesas y musculitos. Hay que entrenar todo, hacer mucho cardio, comer bien- Decía mi amigo.

-Los jóvenes dice jajaja si me sacas dos o tres años Dutch- Sentenció Omar.

Judit vino hacia mí y me dijo:

-Tu amigo es una bestia eh. Joder como trepa, parece un gato.

-Como ha cambiado… a ver siempre se le dio bien la gimnasia, pero la masa muscular que ha ganado es “heavy”. Si lo vieras hace quince o veinte años, no lo reconocerías en absoluto- Le dije a mi novia.

-Omar está agotado y Dutch ahí, contándole de todo tan tranquilo tras terminar el circuito jajaja- Alucinaba Judit.

-Menudo animal, sí. Y mira que mi novio lleva años escalando. Alguna vez ha ido a la montaña a hacerlo incluso, con otros amigos. Yo a tanto no me atrevo…- Añadió Gisela, que se aproximó a nuestra posición.

Aproveché entonces para sacar el tema de su vida laboral:

-No quiero ser demasiado cotilla… pero sabéis a qué se dedica. Sí, se lo podría preguntar pero joder… todos le tratáis como a un capo de la mafia, me da cosa jaja- Dije.

Judit se calló, ya que sabía lo mismo que yo. Pero entonces Gisela dijo:

-No lo sé muy bien… no sé si alguien lo sabe. Tiene negocios en otra ciudad, solo sé eso.

Dejamos ahí el tema al ver como Juanki, como quien no quiere la cosa, volvía a iniciar ese circuito infernal de escalada.

Al día siguiente repetimos quedada, aunque al llegar vi como Juanki me esperaba junto a su deportivo negro. Lanzó una mirada rápida a Judit, que entendió que debía dejarnos solos.

Me acerqué a mi amigo y le dije:

-Vaya cochazo eh… siempre te gustaron.

-Pues sí. Ya sabes que era más de modelos italianos, pero uno se cansa- Respondió.

-Has tenido…- Empecé a decir, a lo que Juanki me cortó:

-Un par de Cavallinos Rampantes. Uno rojo y otro negro.

Aproveché esa conversación para lanzarme:

-Me da un poco de corte pero joder…

-A qué me dedico. Eso quieres saber eh- Adivinó mi amigo, a lo que asentí con la cabeza.

-Así en resumen, asuntos legales… de gente poco legal. La Comunidad de Madrid es enorme y no muchos abogados quieren ensuciarse las manos… en sentido figurado. En fin, ayudo a gente poderosa con algunos de sus “problemillas”. A ricachones eh, tampoco te creas que me junto con presidentes. Pero en fin, hago bien mi trabajo y me gano bien la vida.

-Vaya tela, el tímido de clase jajaja- Respondí, ganando poco a poco confianza.

-Más tímidos erais Marcos y tú jaja. ¿Por cierto está mejor no?- Respondió mi amigo.

-¿Lo sabes?- Pregunté

-Sí, obvio. No guardo rencor a nadie. Las cosas pasan y ya. Fuimos inseparables durante… 15 años. La cosa con él ya sabes cómo terminó, pero le sigo teniendo aprecio. A parte la salud es la salud. Lo visité los primeros días y Núria me dijo que todo había ido bien. Él estaba drogado- Respondió Juanki.

-Vaya… ehh pues sí, mucho mejor. La rehabilitación está siendo dura pero bueno, está estable- Respondí.

-Me alegro… en fin, lo que te quería comentar. ¿Si no te importa, podrías llamarme Dutch como todos? En persona me da igual, pero así en grupo tengo una reputación y demás. Como te dije, solo falta que alguien repita lo de Juanki muchas veces y se me quedará- Me dijo entonces Juanki, queriendo que no le llamara más veces Juanki.

-Mmm vale. Se me hace raro pero claro tío, sin problema. Dutch jajaja. Ya me dirás de dónde viene… con más profundidad.

-Ya sabes que mamá es holandesa. Por otra parte, un tipo dijo un día que me parecía a un malo de un videojuego… ni idea tío. Pero me mola- Respondió Dutch.

-¿El Rey León?

-Siiiiii- Respondió Judit.

-Joder, esto vale una pasta- Le dije, alucinando, mientras dejaba de pelar patatas.

-Bueno, Dutch dice que quiere retomar el contacto con nosotros. El otro día en el rocódromo dije que me gustaba el teatro, pues mira- Decía mi novia, eufórica.

-Joder, le diré que me gusta el fútbol, a ver si me invita al Bernabéu- Respondí, haciendo reír a mi novia.

Llegó el viernes y nos preparamos para ir a la capital a ver la función. Dutch nos invitaba, así como nos llevaba de ida y vuelta. Yo no le hacía ascos al teatro, pero Judit estaba directamente en una nube. El Rey León era su película favorita y siempre había querido ir a ver la obra. Pero los precios estaban por las nubes, así que la idea se fue desvaneciendo con el tiempo. Ahora, mi antiguo amigo nos invitaba, casi de un día para el otro, con la dificultad que eso conllevaba para conseguir las entradas.

Me estaba arreglando la camiseta cuando me fijé en mi novia. Estaba rebuscando en el armario, vestida solamente con un pequeño tanga rojo. Esa escena me resultaba familiar.

A los pocos segundos sacó el vestido largo de tonos rojizos, el mismo que llevó semanas antes. El mismo que no me hizo ninguna gracia que llevase ese día. El mismo que, en parte, ayudó a que nuestro anterior grupo saltara por los aires.

Judit giró el cuello, con el vestido en la mano, mirándome como pidiendo permiso. Entonces le dije:

-Tú misma.

Mi novia sonrió y se empezó a poner el vestido. Cuando terminó, vino hacia mí y la observé en todo su esplendor. De nuevo, veía ese pedazo de escote con toda su longitud. Esas tetas cayendo con todo su peso, formando un canalillo infinito. Estaba espectacular.

-Ya sabes lo que pasó la última vez…- Dije, sin poder evitarlo.

-Joooooder Agustín. La última y la primera. La cosa se fue de madre… pero no fue culpa de como yo fuera vestida, eh. Al final nunca me lo podré poner o qué- Respondió ella, visiblemente enfadada.

Intenté decir algo, pero Judit se avanzó:

-Es una obra de primer nivel, todo el mundo irá elegante. Solo estará Dutch. Y gente de categoría. Habrá más cosas que observar en el teatro que mis tetas. Es ahora o nunca.

-Yo prefiero tus tetas antes que unas hienas y un mandril- Respondí, acercándome más a ella y agarrando sus pechos como pude, por encima del vestido.

-¡Quita tonto!- Dijo ella, quitándome las manos y provocando que sus pechos cayeran. Por ello, rebotaron de una forma muy sensual.

-Madre mía…

-Ves, si llevase sujetador me quedarían así aplastadas hacia arriba. Eso sí que llamaría la atención- Decía Judit.

Seguí concentrado en su escote, con una mezcla de lujuria y preocupación en mi cabeza. Mi novia siguió diciendo:

-Venga va, al llegar a casa habrá premio. Dejaré que me folles con él puesto.

-No te lo crees ni tú, si es larguísimo… y no lo querrás manchar- Respondí.

Judit se puso de espaldas y se subió el vestido. Le costó un poco por el tamaño de su culo y lo estrecho de la prenda, pero lo consiguió. Me quedé mirando su brutal trasero, a lo que ella giró el cuello y me sacó la lengua. Judit había ganado.

Al poco rato nos llamó Dutch y bajamos al portal. Me quedé alucinado al ver un todoterreno negro impresionante, de una marca italiana carísima.

Subimos al coche y lo primero que dije fue:

-Te cansaban los italianos me dijiste, eh cabrón.

-Todo con moderación, no hace daño- Me respondió mi amigo, entre risas.

De camino al teatro nos presentó a su acompañante ese día. Se llamaba Gabriela y era bastante tímida, ya que apenas dijo nada hasta llegar.

Una vez en el teatro, me fijé en Gabriela. Morena, bajita y delgada. Con un cuerpazo y un culo memorable, que se adivinaba tras su pequeño vestido morado. Su cara me resultaba familiar de la tele, aunque no sabía de dónde exactamente. Mientras me presentaba con ella, Dutch parecía alucinar también con mi novia. No era para menos, su vestimenta era elegante a la par que explosiva.

Asistimos a la obra, bastante espectacular aunque larga, y Dutch nos devolvió a casa. No hubo ningún comentario fuera de lugar, nada raro hacia mi novia ni su vestido. Mi amigo era un mujeriego y eso era innegable, pero a la vez era educado y estaba poniendo límites.

Nada más llegar a casa, tal y como Judit me había prometido, nos tumbamos en la cama para hacer el amor. Ella se empezó a arremangar el vestido hacia la cintura. Yo, me quedé desnudo y empecé a sacar sus enormes tetas del vestido. Lo conseguí con un ligero movimiento y las empecé a manosear. Mi boca no tardó en relevar a mis manos, mientras Judit me acariciaba el pelo con ansia.

Mi lengua no paraba de desplazarse por la inmensa superficie de esos pechos. Con parada especial en los pezones, especialmente sensibles en Judit.

-Ay… sí… sigue sigue así.

De repente, Judit se zafó de mí con un empujón. Aún con el vestido totalmente descolocado, volvió hacia mí y empezó a bajarme los pantalones. Entre ambos lo conseguimos, hasta que me quité también la ropa interior. Estaba duro como una piedra.

Esperaba un buen sexo oral de mi novia, pero ella no estaba por la labor:

-Me vas a follar, pero bien follada, eh.

-¿No quieres chupar?- Le pregunté, totalmente excitado.

-Nah nah. La quiero dentro, ya- Respondió ella, subiéndose encima de mí.

Con su mano derecha ayudó a meterse mi pene, para acto seguido empezar a mover las caderas lentamente.

-Uf… así… así así… ahh…- Gemía Judit, en los primeros compases del polvo.

Al poco rato, ya botaba sin parar, con la totalidad del vestido enrollado en su cintura. La imagen era demasiado morbosa, tenía que hacer malabares mentales para no correrme.

-JODER JODER JODER AH AH AHHHHH SIGUE SIGUE AHHHH ASÍ AH AHHHHH AHHHHHH.

-Los tímidos gemidos de Judit se habían convertido en gritos feroces. Me cabalgaba con furia, totalmente desatada. Era una fiera en la cama. Mi fiera.

El día siguiente, sábado, tocaba otra salida nocturna al local. Dutch no pudo venir, aunque nuestra asistencia al teatro del día anterior no pasó desapercibida.

Judit lo comentó con máxima ilusión, a la vez que enseñaba a Gisela y Raquel algunas fotos que nos habíamos hecho. Omar cotilleó un poco y dijo:

-La virgen… qué espectáculo. Y no me refiero a la función jajajaja.

Fonsi y Fer se levantaron, acercándose a la posición de Judit.

-Ehh tranquilitos- Dijo ella.

Judit fue enseñando las fotos. Yo levanté un poco la mirada y me fijé en la pantalla de su móvil. Salíamos ella y yo juntos, posando en la entrada y el vestíbulo del teatro. En otras fotos salía también sola, posando de forma divertida.

-Joder con los nuevos… los últimos en llegar y los más mimados jajaja- Dijo Fonsi en tono de broma.

-Tú tampoco te quejes, que Dutch lleva mil veranos invitándonos a mil cosas- Le respondí Jenni.

-Dejaros de chorradas, ese vestido pfff- Soltó entonces Omar, a lo que Raquel añadió:

-Es preciosa tía, te queda espectacular. Así sin ropa interior… quién pudiera.

-Quien pudiera sí… jajaja- Soltó entonces Omar, al que miré con cara de pocos amigos.

-Es coña es coña jaja- Añadió él rápidamente, al ver mi cara.

Todos volvieron a sus sillas y estuvimos charlando tranquilamente un rato, aunque el tema del vestido volvió a salir.

-Ya miraré en esa tienda a ver si encuentro uno similar- Decía Gisela.

-Bueno, ya puedes buscar que igual igual no te quedará, hay que tener percha- Dijo Fonsi, haciendo un gesto de agarrarse el pecho.

Todos rieron, aunque Jenni dijo:

-Joder, Gisela está buena y tiene un buen pecho.

-Sí claro y Raquel más. Pero tenemos una nueva diosa jajaja- Añadió Fonsi.

Judit se reía, a la vez que negaba con la cabeza en broma.

De repente se acercó Guille, que se había apartado un rato a fumar y dijo:

-He oído no se qué de tetas, vamos a puntuarlas venga.

-Estás loco chaval jaja- Respondió Fer.

-Un 5 para Jenni, un 7 para Gisela, 8 para Raquel y pues… un 10 para Judit- Dijo entonces Yerry.

Todos se partieron de risa, mientras Fonsi seguía:

-Jenni cari no te ofendas, un aprobado justito también. Tienes tus armas… pero hay competencia. Gise amor un 6 para ti, con ese cuerpo normal que tengas pecho. Raquel tú sí estás para notable… creo que un 7 y medio jajaja. Y repito el 10 de mi querido parce, para Judit.

Las aludidas rieron ligeramente y fue el turno de Omar:

-A ver, estamos sesgados. Algunas tetas las hemos visto todos, bastantes de hecho jajaja. Pero otras no tanto…

-Serás idiota, deja de beber cari- Le dijo Gisela a su novio.

-¡Para una vez que tiene razón! Judit sácate las berzas y así puntuamos bien- Soltó de repente Guille.

-Los dientes te voy a soltar como no te calles- Le dije a Guille, desafiante, aunque el grupo se lo tomó a broma y empezaron a reír.

-Venga va, un 6 Jenni, un 7 Gisela, un 9 Raquel y un 10 Judit- Puntuó rápidamente Fer.

-Nahhh muy generoso eres tú jajaja. Jenni un 5 y gracias. Gisela amor mío…- Empezó diciendo Omar, bajo la mirada asesina de su novia.

-Gisela un 8 y medio jajaja no te quejarás eh, más no puedo ponerte. Raquel… mmm otro 8 y medio… tirando a excelente. ¡Y la matrícula de honor para Judit!- Omar terminó su puntuación y de repente Raquel gritó:

-Cariñoooo ven un momento

Judit me miró entonces y dijo:

-Amor… te tocaaaa eh no te vas a librar.

-Bueno aquí parece que todos van con ventaja- Empecé diciendo, aunque Jenni me cortó:

-Cuando quizás te las enseño y puntúas, a ver si me das más nota que estos desgraciados.

Empecé a reír, al igual que el resto del grupo.

-Oye eso es trampa, le tendré que enseñar yo también- Añadió Gisela, a lo que Omar dijo:

-Eh eh no te vengas arriba. Las de Judit por las de Gisela o no hay trato jajaja.

-Nadie va a enseñar nada- Dijo Judit cortante, acallando las risas del momento.

-Bueno pues allá voy. Jenni un 6. Gisela un 7. Raquel un 8. Judit 11- Dije.

-Como barre para casa el cabrón jajaja- Soltó Fonsi.

-Buena esa, hoy follas- Añadió Omar.

Jordi se acercó a nosotros y preguntó:

-¿Qué querías, cielo?

-Estamos haciendo un ranking de tetas. No preguntes jaja. Venga dale- Respondió Raquel.

-Jolín así a bote pronto… Tú cariño un excelente. Judit notable alto… Jenni bien y Gisela notable también- Respondió entonces.

-¡No te lo crees ni tú! Vaya un lamebragas- Dijo Omar, provocando más risas en el grupo.

-Vaya panda de embusteros todos, estáis maniatados por vuestros amorcitos. Yo un 5 y con orgullo. Gisela un 7, Raquel un 8 y Judit un 9- Soltó entonces Jenni.

-Uyy aquí huelo a envidia jajaja- Soltó Fonsi.

-Jenni 5, yo… un 6. Raquel un 8 y Judit un 10- Dijo Gisela.

La mayoría asintió ante tal puntuación, mostrando conformidad con esas palabras.

-Pues venga, me toca. Jenni 5… para no perder la costumbre jeje. Gisela un 7, que seas grandota no quita que tengas buenas tetas. Yo… joder es difícil decidirse… un 7 igual venga. Me gustaría tener más, por el cuerpo que tengo. Y Judit un 10, no hay discusión- Sentenció Raquel.

-Bueno… pues creo que solo falto yo. Jenni un 6, Gisela un 7, Raquel un 9 y yo un 10- Dijo finalmente Judit, provocando los gritos y risas en el grupo.

-La tetona lo ha reconocido jajajaja si es que cuando una está buena…- Dijo de repente Guille, volviendo a tocarme las narices.

-Ehh tú duendecillo, al final no has puntuado- Dijo Fonsi, señalando a Guille con el dedo.

-Yo ya dije que tengo que observar el género. Verlo bien, la textura es importante también… el sabor…-Empezó a decir el niñato, hasta que me levanté y fui hacia él.

-Puto crío estás pesadito hoy- Le dije.

-¿Crío?- Dijo él, levantándose y retándome.

-Venga chavales ya vale- Dijo Jordi entonces.

-Estás muy pesado tío, una cosa son cuatro bromas y otra hablar así de mi novia- Le dije, con mirada desafiante.

Era más bajo que yo, pero su físico imponía. Aún así, no estaba dispuesto a que siguiera hablando con esa ligereza sobre el pecho de mi novia.

-A ti te falta que te bajen los humitos- Dijo entonces Guille, haciendo un amago de pegarme en la cara, pero parando al último momento.

-Chicos…- Dijo Judit, levantándose.

Me lo quedé mirando y Guille añadió:

-La tetona te tiene que defender o qué jajajaja. Si te gano, me la como.

No aguantaba más las tonterías de ese chaval, así que sin pensar, le pegué una hostia en la cara.

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