Mi Judit. Acto II Cap. 7
Agustín creía que solo necesitaba encajar en el grupo de su novia, pero la libertad sexual de sus amigos es solo el comienzo. Cuando Guille lo invita a espiar una escena prohibida, la línea entre la curiosidad y la vergüenza se desdibuja, y lo que creía un secreto a voces se convierte en un espejo roto.
Capítulo 6: https://www.todorelatos.com/relato/243480/
Acto II Capítulo 7
-¿Gisela? ¡Ostia tía, cuánto tiempo! Estás súper cambiada- Dijo mi novia, al ver a su amiga.
-Yaaa Jud jajaja. He decidido cuidarme un poquito, cambiarme el peinado… en fin cuatro cosillas jeje- Respondió Gisela.
Me fijé en ella y efectivamente era alta, como en la primera impresión que tuve al verla follando en la cama. Debería medir casi 1,80.
Tenía las caderas ligeramente más anchas a lo que sería normal con ese cuerpo delgado. Supongo que se debía a su cambio físico. Disimulaba el pecho con una camiseta ancha, aunque minutos atrás lo había visto rebotando. Su pelo largo y castaño, del mismo color que sus ojos, adornaban una cara bastante normalita. Destacaba su nariz puntiaguda, con unos rasgos faciales también algo alargados. No era fea, pero tampoco una belleza, ni mucho menos.
Nos despedimos de ella y entramos finalmente al coche, donde Judit me avasalló a preguntas:
-Bueno… ¿Qué te han parecido? ¿Majos no? Si es que tenía tantas dudas por nada… ¿Y el local de Jordi qué tal? ¿Guay no? No es nada del otro mundo pero jolín… ¿No está mal no?
-Sí Jud… todo perfecto- Me limité a decir.
Tenía demasiadas cosas en la cabeza. La tensión acumulada estaba dando efecto, junto a todo lo vivido esas horas. Necesitaba dormir, descansar.
Ya pensaría más adelante si contarle a mi novia lo que había visto en ese cuarto. Gisela era su amiga, pero había demasiados inconvenientes para decir nada. Quizás tenían una relación abierta, quizás Omar también era infiel. No quería agobiar a Judit con más historias. Ni que pensara que yo era un voyeur, ya que sería otra vez que pillaba a una amiga suya en la intimidad. Podía pensar muchas cosas raras de mí. Demasiadas.
…
Al día siguiente, aprovechamos que era domingo para levantarnos tarde. Tras desayunar, Judit volvió a sacar el tema del nuevo grupo de amigos.
-Y qué entonces… ¿Qué te parecieron? Sé sincero eh.
-No sé, así a bote pronto… Raquel y Jordi parecen los más sensatos. Demasiado para lo que esperaba- Respondí, provocando las risas de mi novia.
Estuve unos segundos pensativo y finalmente dije:
-En cuanto a los demás, pues Omar parece… no sé cómo decirlo…
-El más cabra, sí. Siempre ha sido así un poco loquillo. Es el único que conozco desde la escuela, la verdad. Aunque de peques no teníamos tanto contacto. Pero ya sabes, coincidimos después en la uni y mira- Me ayudó Judit, a lo que añadí:
-Sí, eso mismo… y no tenía ni idea de eso. Nunca hemos hablado demasiado de tus antiguos amigos la verdad… Y Jenni pues no sé, estaba bastante callada… Ah y me dejo al chavalín ese, que no sé qué cojones pinta con esa gente.
-Jajaja total. Nunca lo había visto la verdad. De los de ayer de hecho, solo fueron conmigo a clase Raquel, Jenni, Gisela y Omar- Decía mi novia.
-Vaya, siempre decíais que erais tíos y tías.
-Ya, es que ayer faltaba muchísima gente. Tanto chicos como chicas. Algunos se habrán ido yendo del grupo, es ley de vida. Tampoco estoy muy al tanto. El próximo día seguro que conocemos alguien más… Ves como está bien socializar, no muerden jajaja ya lo dijo Raquel- Respondió mi novia, a lo que añadí:
-Bueno, todo sea como ayer… lo peor ya ha pasado supongo. El niñato ese tiene pinta de ser problemático pero bueno, ya lo mantendrán a raya.
-¡Claro que sí! Es un crío, no le hagas ni caso. Solo una cosa eso sí, quería avisarte…- Dijo entonces mi novia, haciendo que dejara el móvil y dijera:
-¿Avisarme?
-Sí… otro chico… pensaba que había dejado el grupo hace tiempo, pero Raquel me comentó que aún sigue viniendo de vez en cuando- Decía ella, a lo que seguí preguntando:
-¿Pero qué pasa?
-Nada… pero es mejor no cabrearlo. Solo eso. Si no le buscas las cosquillas no pasará nada, así que tranqui. Solo que cuidado con hacer alguna broma que le incomode o algo así.
-Vaya… sí que es peligroso el chaval… - Dije yo.
-Tampoco eso. De hecho lo ves y es súper formal y educado. Pero en fin, no le mola mucho que le lleven la contraria. Le llamamos Dutch- Soltó Judit.
-Pues nada, ya iré con cuidado con el tal Dutch jajaja- Dije finalmente.
…
El miércoles siguiente volvimos a ir al local de Jordi. Los nervios del primer día habían desaparecido, pero aún tenía un poco de ansiedad. Quería caer bien a los demás, quería que Judit se sintiera orgullosa de mí.
Llegamos al local, que seguía bastante vacío como el sábado anterior. Un chico voluptuoso que no conocía se nos acercó de repente y dijo:
-Broooo bro broo. El famoso Agustín jajaja. Joder pensábamos que eras un fantasma bro. Soy Fonsi, choca- Me dio un golpecito en el hombro y me chocó la mano, mientras otro tipo decía justo detrás:
-Es Alfonso pero tiene aires de grandeza. Yo soy Fernando, puedes llamarme Fer. Un placer.
Fonsi y Fer, con un carácter aparentemente opuesto, aunque un físico similar. Ambos ligeramente más altos que yo, aunque bastante más corpulentos. Fer con más barriga y un cuerpo un poco más ancho que el mío. Fonsi en cambio era robusto y se le veía más fuerte. Fer con algo de pelo, aunque con la coronilla vacía. Fonsi directamente calvo.
Tras ellos, apareció un chico totalmente distinto.
-Parce, no le pongas mucho cuidado a estos dos locos, sobre todo al primero jaja. Yo soy Yerry, mucho gusto.
El chico era latino y destacaba sobre los anteriores chicos. Llevaba una camiseta de tirantes blanca, luciendo un montón de tatuajes por ambos brazos y la zona del pecho que tenía a la vista. Parecían tribales, algún felino y signos que no identificaba. Mediría alrededor de 1,80 y estaba muy delgado, pero fuerte. La camiseta se le marcaba perfectamente, con unos pectorales definidos y unos brazos también fuertes. Era algo moreno, color café con leche, mientras que lucía unas trenzas negras cortas hacía los lados. No era especialmente guapo, tampoco feo. Pero lucía una pinta que sin duda llamaba la atención.
-Que no te asuste Yerry, va de tipo duro pero es un trozo de pan. Es el más callado, allá donde lo ves- Dijo entonces Raquel, apareciendo tras ellos.
-No te preocupes, seguro que nos caemos genial todos. Poco a poco…- Respondí, un poco abrumado con tanta gente y tantos nombres.
Ese día no había nadie más del grupo. Jordi estaba en un despacho del local haciendo números, mientras que el resto de componentes que vimos el sábado debían andar ocupados. Mejor para mí, me desenvolvía con más soltura en grupos pequeños.
Fonsi y Fer rápidamente tomaron el control de la conversación. Se notaba que les gustaba hablar y sobre todo ser escuchados. Sobre todo Fonsi, que no paraba de alardear del dinero que tenía, que su éxito con las chicas, del peso que levantaba en el gimnasio y otras tonterías de las que no presté atención.
Yerry, tal como me había advertido Raquel, apenas decía nada. Se limitaba a fumar tabaco, reír y asentir con la cabeza. En cuanto a Judit y a mí, al ser los nuevos, estábamos bastante cohibidos. Raquel nos tenía que sacar las palabras como podía, mientras Fonsi y Fer nos avasallaban a preguntas.
Terminó la jornada y nos despedimos. Segundo día salvado, con buenas impresiones. En general, tanto los del sábado como estos parecían buena gente. Aunque el tal Juan Carlos seguía sin aparecer.
…
Al día siguiente, tras terminar nuestra sesión de gimnasio, Judit me preguntó:
-Qué… ¿Ayer bien no?
-Sí si… esos dos un poco cansinos pero bueno, simpáticos supongo. Al menos el mulato nos dejó en paz jajaja- Respondí.
-Total. Esos dos sí que fueron conmigo a clase. No han cambiado demasiado… solamente han ganado más kilos jaja. Y Yerry pues se unió al grupo tras terminar la uni, alguna vez le vi antes de juntarme con vosotros… pero bueno, se le ve majo.
…
Esa semana quedamos dos veces más con el grupo, así como otro par de veces durante la siguiente. Los componentes iban variando según el día, salvo un par de excepciones. Guille, el duende, solo se dejaba ver los fines de semana. En cuanto a Juan Carlos, seguía sin dar señales de vida.
A Luis, el novio de Jenni, directamente no lo incluía. Se había deslizado varias veces que nunca venía con el resto de amigos y su novia. Me pareció bastante extraño, sobre todo porque nadie dijo ningún motivo.
…
Llegó el primer sábado del mes de junio y nos disponíamos a ir al local de Jordi, nuestro nuevo punto de encuentro habitual.
Judit siguió vistiendo lo mismo que en las últimas quedadas: alguno de sus múltiples tejanos con una camiseta verde de manga corta. No había notado ninguna mirada o comentario raro hacia ella, supongo que la mayoría ya la conocía de antes y realmente la consideraban como una amiga y no como una presa. Aún así, me alegraba que mi novia vistiera por el momento con cautela. Yo también seguí mi línea y me puse mis tejanos favoritos y una camiseta roja.
Llegamos al local y, por primera vez, estábamos todos. Se notaba tanto la presencia numerosa de gente como que era fin de semana, por lo que las risas y gritos no faltaban. El silencio se había fugado del local, todos hablaban con todos sin parar. Yo me encontré de primeras un poco fuera de lugar, aunque tanto Jordi como Raquel me sacaban temas de conversación.
Como era habitual en la mayoría de grupos, llegó el momento de rajar de los ausentes. Que si un compañero del trabajo empanado, que si un jefe cabrón, que si una amiga tóxica. Hasta que llegó el turno de rajar de Luis, el novio “ausente” de Jenni.
-Creo que no tiene miedo jajaja- Decía Fonsi, a lo que Fer añadía:
-De ti seguro, con esas pintas de gorila de discoteca jajaja.
-Qué va… está muy liado…- Empezó a decir Jenni, a lo que Fonsi la cortó:
-Su novia sí que está liada jajajaja.
Jenni rió levemente y me miró de reojo, agachando la cabeza un poco.
Omar dijo entonces:
-Yo en su lugar tampoco me pasaría por aquí…
Hizo una pausa de unos cinco segundos, para finalmente gritar:
-¡ES QUE NO CABE POR LA PUERTA JAJAJAJA!
Todos rieron al unísono, menos las chicas y yo. Raquel intentó parar el tema:
-Bueno, ya vale eh. Recordad que tenemos invitados, vaya impresión se van a llevar…
-Naa Raquel tranqui. Vamos a poner las cartas sobre la mesa. Jenni ha tenido… sus cosillas con algunos tíos del grupo- Empezó a decir Fonsi.
-Sus cosillas jajaja. Rió Omar. Fonsi siguió:
-En fin… No sé si Jud te habrá contado algo. Siempre hemos sido muy abiertos de mente. El sexo es sexo, punto en boca. Y tampoco obligamos a nadie a nada. Somos libres, jóvenes… Nos lo pasamos bien…
-Que sí, que no nos cuentes tu vida tío, que nos gusta follar todos con todos jajajaja- Le cortó Omar, provocando las risas de la mayoría.
Jenni no sabía dónde meterse. Me fijé en Gisela, la cual estaba con el móvil sin hacer mucho caso. También me fijé en Jordi, que estaba rojo como un tomate. Su novia Raquel dijo entonces:
-Bueno habla por ti. Algunas maduramos y esas cosas… En fin Agus no te asustes. Hace años… sí que estábamos todos un poco más locos.
-¿Más?- Le interrumpió Fer.
Raquel siguió diciéndome:
-Pero ahora somos decentes. Cada cual es libre de hacer lo que quiera. Gisela, Judit o yo tenemos pareja estable y no vamos haciendo cosa raras… normalmente…
Jordi intervino finalmente, viendo como su novia se hacía un lío:
-Se refiere a que Luis es más… tolerante por así decirlo. Pero no te preocupes.
Fonsi añadió finalmente:
-Tolerante jajaja claro ojos que no ven…
Otra vez sonaron las risas, a las que me apunté por primera vez. Judit me miró y sonrió, entendiendo que me estaba intentando acoplar lo mejor posible a nuestros nuevos amigos.
…
Fueron pasando los días y tanto Judit como yo nos fuimos aproximando más al nuevo grupo. Solíamos vernos cada 2-3 días en el local, donde las risas no faltaban nunca. Al final, no eran tan diferentes a nuestros antiguos amigos. Las chicas hablaban a ratos de sus cosas, los chicos hablábamos mucho de fútbol, gimnasio, mujeres. Y seguían poniendo a partir a Luis, aunque sin ser demasiado explícitos.
Ese domingo, tras echar un polvazo mañanero, Judit me dijo aún en la cama:
-Gisela me ha enviado un mensaje, por si queríamos ir con ella y Omar el martes por la tarde a escalar. ¿No te importa no? Ya sé que es el día de gimnasio pero bueno me gustaría probar…
-¿Al Everest nos vamos?- Respondí.
-Tonto jajaja. A un rocódromo de aquí cerca.
-Ningún problema Jud- Le dije a mi novia, que respondió:
-Perfecto amor, ya verás que será divertido.
…
Llegó el martes y la escalada fue todo menos divertida. Estaba en forma, pero no estaba acostumbrado a ese tipo de ejercicio. Me estaba pelando las manos y jodiendo las rodillas. Encima quise probar el mismo circuito de Omar, bastante avanzado, lo cual fue mi gran error. Mientras Judit y Gisela hacían otro de forma más tranquila, aunque no quise hacer el suyo por vergüenza.
Tras un buen rato de caídas y más caídas, me senté en una silla, con la mirada perdida y el corazón a mil por hora. Omar se me acercó y dijo:
-Tío eres un máquina. Primer día y pruebas este circuito avanzado. Encima cambiaron algunos bloques el otro día, hasta a mí me cuesta. ¡Poco a poco lo vas a dominar chaval!
Asentí con la cabeza con cuidado, intentando no romperme los únicos músculos intactos que me quedaban.
Judit y Gisela volvieron al poco rato, ambos con sus mallas y tops deportivos. El bulto del pecho de mi novia era destacable, con esa prenda que le alzaba el pecho. Lo mismo con su culo, perfectamente marcado bajo las mallas. Nunca me cansaba de esa imagen. También me fijé en Gisela, que no estaba nada mal en esos ropajes. Sobre todo su culo, sin duda su rasgo más llamativo y aún más espectacular en esas ajustadas mallas rosas.
Omar me pilló una de las veces que le miraba el culo a su novia y me dijo:
-No te preocupes tío, ese sitio es un campo de culos eh jajaja. Vaya dos bombones tenemos… y los que hay por aquí… pff me vuelvo loco.
Me dio una palmadita y se fue con su novia a charlar un poco. Judit hizo lo propio conmigo y me dijo:
-Uf… estoy muerta. Tú qué tal… parecía muy muy difícil el tuyo eh…
-Yo estoy enterrado ya- Le respondí, provocando sus risas.
…
Al día siguiente volvimos a quedar la mayoría en el local. Y el tema estrella volvió a ser Luis
-Anda que estará contento, él trabajando y a su piba se la trabajan jajajaja- Decía Fonsi, a lo que Fer añadía:
-Estás “to” loco cabrón jajaja.
Jenni bufó y miró al cielo, tras lo que se levantó y se fue hacia el interior del local. Yerry también se levantó y fue en la misma dirección.
-¿Cortaos un poco no?- Dijo entonces Raquel.
-Joder Raquel, si es “vox populi”. Seguro que el mulato se la está comiendo ya jajajaa- Añadió Fonsi, provocando la risa de los demás.
Raquel me miraba de reojo, seguramente preocupaba por la imagen que estaban dando sus amigos. Intenté quitar hierro al asunto diciendo:
-No pasa nada, que se divierta. Una buena polla negra nunca entra mal.
Todos se partieron de risa, incluso Raquel y Judit, que solían ser más comedidas tras ese tipo de comentarios. Yo, para integrarme, me sumé al buen rollo.
Fonsi me chocó la mano y me dijo:
-Esoooo es. Ya vas pillando el humor hermano. Quítate el miedo y los complejos… y lo pasarás de puta madre con estos “colgaos” jajajaja.
…
La semana transcurrió de la misma forma, con varias quedadas y un ambiente cada vez más ameno. Los puñales corrían hacia todos lados, aunque por el momento mi novia y yo nos estábamos salvando.
Ese sábado repetimos y faltó Omar, que no se encontraba muy fino ese día. Él fue la diana de las mofas de la noche.
-Hoy tienes vía libre eh- Decía Fonsi a Gisela, con total descaro.
-Imbécil- Respondió ella, seria, pero sin mostrar un gran enfado.
-No te hagas la monja ahora… si es por estos dos… pff ya se lo imaginan- Añadió Fonsi, mirándonos a Judit y a mí.
Mi novia respondió:
-Yo no me meto jajaja que haga lo que quiera que ya es mayorcita.
Menos mal que no había dicho nada a mi novia, sobre la pillada a Gisela. Pese a mis impulsos, pese a querer ser sincero. Hice bien en no meterme, encima teniendo en cuenta que apenas la conocía.
-Para mayorcita la del mulato eh jajajaja- Soltó entonces Fonsi, mirando primero a Gisela y seguidamente a Yerry.
-Hijueputa jaja- Se limitó a decir el aludido, mientras Jenni añadía:
-No estás para hablar mucho de pollas eh gordito.
Todos rieron al unísono, hasta que Fonsi respondió:
-Lo de la polla te lo paso, lo de gordo no ehhh que a ti te falta un buen puchero no me jodas niña… yo estoy sano… el gordo es el colega Fer.
-A mí déjame, que también estoy sano- Respondió el amigo, tocándose la barriga.
-Y el nuevo como la tendrá… aquí todos hablando de pollas pero…- Dijo entonces Guille de repente.
Era el único individuo que me sobraba del grupo. Ya desde nuestro primer encuentro me cayó mal, pero aparte era el único que daba la nota siempre que abría la boca. Suerte que solo lo veíamos los sábados.
-Eso es secreto- Respondió entonces mi novia, guiñándome un ojo.
-Vamos, que la tiene enana- Respondió rápidamente Guille, provocando las risas de los demás.
-A ver chavalín, que tú mamabas del pecho de tu mamá cuando yo ya la usaba. La polla digo, tu madre vino después.
Otra vez una fuerte risa de los presentes, menos Guille, que sonrió y dijo:
-Que sí parguela, que la tienes enana.
-No es a mí a quien llaman duende- Respondí, provocando más risas.
-Vamos dentro y la vuelvo a enseñar venga- Dijo entonces él, en referencia al primer día que me invitó a la sala y le vi dando rabo a Jenni en secreto.
Las risas pararon en seco, nadie entendía a qué se refería. Raquel dijo entonces:
-Bueno… se está haciendo tarde. Voy dentro a ayudar a Jordi a recoger unas cosas. Id terminando.
La cosa quedó ahí y nos despedimos. Fui un momento al baño antes de coger el coche y escuché unos gemidos tras una puerta cercana. No era la misma del primer día, donde vi a Gisela follar.
Estuve tentado de entrar, pero preferí no arriesgarme. Menos mal, porque de repente apareció Fer y me dijo:
-Una buena meada eh… yo ahora entro. Por cierto suda de lo que escuches, este antro respira sexo por las cuatro paredes jeje mucho vicio ya sabes… en fin.
No entendí muy bien a qué se refería, pero le choqué la mano y me fui hacia el coche.
…
La siguiente semana fue transcurriendo, con una Judit mucho más integrada al grupo. Fue un par de veces más a escalar con Gisela y Omar, mientras que yo preferí ir al gimnasio de siempre. Mi novia también fue una tarde de compras con Raquel y Jenni, rememorando tiempos pasados. Las quedadas también transcurrían con normalidad, con risas y piques sanos. Yo estaba mucho más suelto, entrando a todas las bromas. Lo mismo que Judit, algo cohibida los primeros días.
Me gustaba mucho el ambiente durante la semana, hasta que llegaba el sábado, donde el maldito crío hacia acto de presencia.
-Con esas tetas te tiene que doler un huevo la espalda eh- Decía Guille.
-Puto niñato jajaja… de joven un poco más, pero bueno una se acostumbra- Respondió Judit con naturalidad.
-Disimula un poco al menos, que se te van los ojos- Decía Omar en tono de broma.
-Es que tío… las demás tías de la mesa están más planas que una tabla de planchar jajaja- Respondió Guille
Ese día estaban todas. Judit, Raquel, Gisela y Jenni. Ninguna pareció molestarle demasiado, aunque Omar sí respondió:
-Qué sabrás tú de tetas, niñato.
Guille no respondió, se limitó a sonreír al mismo tiempo que me miraba de reojo.
Entendí la mirada a la perfección. La novia de Omar se la había chupado, al menos una vez que yo supiera. Y en ese mismo local. A saber la de cosas que habrían hecho.
Desconocía si Omar se olía algo. Tampoco sabía hasta qué punto esa gente era liberal. Por los comentarios de los últimos días, muchos habían follado entre sí. Otros incluso tenían aventuras en ese momento. No sabía si con Guille tenían también esa confianza, si le habría dado tiempo a involucrarse tanto.
Y ahí pensé en mí. En mí y en Judit.
Hasta ese momento no había pasado nada raro. Nada más allá de alguna mirada un poco pícara de algún tío. Algo que comprendía y a lo que estaba más o menos acostumbrado. Y Guille tenía razón en que las demás chicas no tenían ni mucho menos el pecho de Judit.
Pero apenas llevábamos algunas semanas, con quedadas en el local y poco más. No sabía si quedaría ahí la cosa, o si alguien realmente intentaría algo. Tanto Gisela como Jenni parecían tener aventuras varias, pero me tranquilizaba que Raquel estaba al margen de todo aquello. Eso esperaba, al menos, para evitar sorpresas innecesarias.
…
La siguiente quedada fue ese mismo lunes, en el que los pechos de mi novia volvieron a ser el centro de atención.
-El niñato tenía razón… no te ofendas eh Agus. Pero joder… me cuesta mirarte a la cara chiquilla- Dijo Fonsi.
-Hombres… suerte que ya estoy acostumbrada- Dijo mi novia, sin darle importancia.
-Es que joder… tan bien puestas… tan gordas… pero gordas en plan bien, sabes. No esas tetas gordas de gorda, valga la redundancia jajaja- Empezó a decir Fonsi, intentando describir el pecho de mi novia con sus manos.
-Que tienes un cuerpazo, vaya- Añadió entonces Raquel, algo que corroboró Jenni:
-Total tía. Vaya figura, se nota que te cuidas. Y con esos melones… lástima que los enseñes poco.
-Esta lo que quiere es ver la mercancía jejeje como le gustan los bollos- Añadió Fer, provocando las risas de los demás.
Omar y su novia Gisela no estaban presentes ese día, algo que aprovechó Fonsi:
-A Gisela… madre mía. Le dejó la almeja brillante jajajajaja.
-Madre mía que vulgar- Dijo Judit, riendo levemente.
-No te hagas las estrecha, si ya nos conoces- Añadió finalmente Fer.
…
La semana transcurrió con la misma dinámica que las anteriores. Judit yendo de escalada o de compras, nosotros con algunas quedadas y poco más. Fer era experto en redes sociales también, por lo que un par de mañanas se pasó a visitar a mi novia para intercambiar ideas.
No le di demasiada importancia, aunque tampoco me encantaba dejarla sola con un tío de esa panda. Por suerte Judit me conocía bien y me dijo una tarde:
-No te pongas tonto con Fer eh, solo es curro. A parte es un trozo de pan… y un barrigón jajaja nunca ha dicho ni hecho nada raro.
…
El sábado fuimos al local como de costumbre. Junio se estaba terminando y Judit también fue modificando su vestimenta. Ese día llevó unos shorts que se pegaban a su piel, así como una camiseta corta negra de tirantes. No tenía un gran escote, pero como era habitual en ella, cualquier prenda de ese estilo le marcaba un canalillo que no pasaba desapercibido.
Llegamos al local y me fijé en que había ese deportivo alemán negro que vi el primer día. Hasta ese día no lo había visto más, así que supuse que no era de nadie del grupo. Tampoco es que hubiera nunca mucha más gente, aunque sí que iban y venían algunos clientes. Ningún ricachón pintaba mucho en ese antro de mala muerte, pero en fin.
La tarde transcurrió con normalidad, con alguna que otra broma sobre el escote de mi novia pero poco más. No sé si era por mis ansias de encajar, por la naturalidad con la que decían todo aquello o por la costumbre, pero no me ofendían esos comentarios. Judit tampoco se molestaba, aunque ponía límites cuando veía que la cosa se iba un poco de madre. La veía totalmente consciente de todo, sin permitir bromas o miradas de más, lo que ayudaba a que me sintiera un poco más seguro.
Esa tarde fue Fonsi el blanco de las críticas. Estaba conociendo a una chica, aunque aún no la había presentado. Se metieron con su físico, así como con esa relación de la que incluso llegaron a dudar de que existiera.
En medio de las risas, Omar dijo:
-Joder con el Fonsi, con lo feo que es el condenado jajaja. Nos la presentará a la par que a su cornamenta jajaja.
Entre risas, añadí:
-Le llamaremos el toro.
Todos se partieron, sobre todo Jenni que aprovechó para tocarme el hombro de forma amistosa.
Mi relación con las chicas del grupo era buena, pero aún bastante formal. Con quien me llevaba mejor era con Raquel sin dudas, con quien compartíamos más gustos y conversaciones. Con Jenni y Gisela estaba un poco más distante, aunque la primera era bastante afectuosa con todos y no se cortaba en dar abrazos, lanzar besos y demás.
Aproveché un momento de tranquilidad para ir al baño. Estaba a punto de entrar cuando escuché unos pasos detrás. Era Guille, que me dijo:
-Qué pasa, voyeur… ¿Quieres otro show como el primer día?
-¿Acaso eres la matrona?- Respondí, entrando finalmente en el baño.
Al salir, me lo volví a encontrar, señalándome la misma puerta que el primer día. Entonces me dijo:
-Venga, entra coño, solo un vistazo. Esta vez no participo, que no conozco a la piba. No nos van a pillar tranqui.
-Que no “pesao”, vete tú a hacerte pajas, niñato- Respondí.
-Pero si lo estás deseando como el otro día jaja.
Decidí entrar con él, pero con unas intenciones distintas a las que se creía.
Avanzamos un poco igual que la otra vez y de nuevo escuchamos unos gemidos, bastante sonoros.
-AHHHHH AH AH AH SIIIII DAMEEEEEE FOLLAME JODER AAH AHHHHH
La chica no se guardaba nada.
Nos pusimos tras la tela y de nuevo, vi al tipo del primer día. Su físico era inconfundible, aunque seguía sin apreciar su rostro desde esa posición. Pensé que seguramente sería el tipo del cochazo alemán, ya que solamente lo había visto en esas dos ocasiones.
El tipo estaba estirado boca arriba, con una rubia espectacular botando encima.
-AH AHHHHH JODEEEEEEEEEEEEEEER AHHHH.
Él la agarraba fuerte del culo con sus manos, a la vez que se aproximaba a las grandes tetas de la chica para lamerle los pezones. Me fijé en que tenía el pecho operado y era ostensiblemente grande. Aunque no llegaba al de mi novia y eso que el suyo era natural.
Tras unos segundos observando, llevé a cabo mi plan. Traspasé la tela y dije:
-Bueno chavales, hoy tenéis público eh. Adivinad a cortesía de quien.
Tras decir aquello, el tipo de la cama se giró y dijo:
-¿Agus?
Continúa en
- Relato #243480— title-regex: contiguous parts (6 -> 7)
Relatos similares
- Hetero: Infidelidad
Reencuentro con mi primo (5)
Isa sabe que su novio no puede resistirse a la imagen de su primo. Con una simple funda y palabras calculadas, despierta en él un deseo prohibido que…
Comparte:Voyeurismo ocultoCuckoldInfidelidad oculta
- Hetero: Infidelidad
Mi fantasía cuckold 1
Josué tiene un secreto que no puede compartir con su esposa: su deseo de verla con otro hombre.
Comparte:CuckoldVoyeurismo ocultoInfidelidad oculta
- Hetero: Infidelidad
LA CENA DEL IDIOTA. La mariposa
Dani cree tener el control de su relación, pero cada palabra de Alba y cada recuerdo de la playa nudista erosionan su seguridad.
Comparte:Infidelidad ocultaVoyeurismo ocultoRelacion jefe subordinada
- Hetero: Infidelidad
Jugando con fuego (Libro 2, Capítulos 41 y 42)
Desde las sombras, el narrador contempla cómo la mujer que ama es deseada por otro. No siente celos, sino una descarga eléctrica: verla tentada es la…
Comparte:Infidelidad ocultaVoyeurismo ocultoCuckold
- Hetero: Infidelidad
Aventuras de verano - 1
Él le susurró que no le importaba que otros la vieran desnuda, siempre que él fuera el único en poseerla después.
Comparte:Voyeurismo ocultoRelacion jefe subordinadaCuckold
- Hetero: Infidelidad
Jugando con fuego (Libro 3, Capítulos 36, 37 y 38)
Pablo no es el protagonista de su propia relación, sino el testigo obligado. Mientras María juega con el deseo de otros, él bebe y observa, atrapado…
Comparte:CuckoldVoyeurismo ocultoRelacion jefe subordinada