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El de mantenimiento Parte 8

David creía controlar la situación desde la oscuridad de su coche, pero las cámaras revelaron una realidad que ningún voyeur está preparado para asimilar: su esposa no solo aceptaba, sino que devoraba el castigo de otro hombre. Ahora, el semen del fontanero corre por sus venas y la humillación se ha vuelto permanente.

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EL DE MANTENIMIENTO Parte 8

Nuria sacudiendo su cabeza y su pelo de un lado para otro,

Nuria corriéndose otra vez sobre el sofá mientras era embestida desde atrás por el de mantenimiento.

Nuria contrayendo los dedos de sus pies como garras.

Nuria aullando como una loba en celo, respondiendo con un AH!! Jadeante y entrecortado a cada PLOP!!! de pelvis contra nalga.

Nuria entregada este infeliz en cuerpo y alma, desvencijándose como una silla en mal estado, quebrando su cuerpazo sobre el sofá.

Y era impresionante el aguante que tenía Fermín, solo iba a correrse cuando él lo decidiera, eso era todo.

Cuando le quitó la polla del coño, hubo un ruido como el de una cañería al destaparse y un largo suspiro de ella, sintiendo ese vacío enorme en lo más íntimo de su cuerpo.

_Joder, chica, que estabas necesitada de polla_ dijo él

Y luego se arrodilló detrás de ella y puso una manaza en cada enorme glúteo, los separó bien y luego metió su cabezota dentro, como el domador que mete la cabeza dentro de la boca del león.

Y sorbió de esos jugos y ella volvió a temblar toda.

Y luego le quitó el vestido enrollado en la pequeña cintura y lo arrojó a un costado, vestidillo que tal vez había quedado inservible para siempre.

_Joder que olor más rico a culo de niña rica que tienes_ dijo y lamió culo y coño con un lengüetazo soez y luego escupió allí en medio del ano, un escupitajo cargado de saliva espesa y gorgoteante y ella se estremeció y tembló y hundió la cabeza en el sofá, llena de vergüenza.

La sala, el comedor y la cocina estaban integradas en una gran espacio, había tres cámaras allí y las podía girar a mi gusto, moví un poco la de la cocina para enfocar la carita de Nuria, ahora oculta por el sofá, otra cámara me mostraba a Fermín de espaldas, de rodillas, con la cabeza metida en el culo de Nuria y la otra enfocaba de costado, las poderosas piernas de ella, de rodillas sobre el sofá su gran culo en pompa, las tetazas colgando y la cabeza del paleto entre sus piernas.

Un nuevo escupitajo y otro, grandes borbotones de esa saliva espesa sobre el agujero oscuro del ano y una manaza en cada glúteo abriéndolo bien, como los gajos de una redonda y prominente mandarina y luego metió su lengua en el coño y sorbió allí como un marrano, la bocota agria llena de flujos, empapándose de toda esa intimidad lubricada de ella.

_Qué….. ¿Qué me haces….joder?_ dijo ella

_Te como el culito….cariño…., y este coñito de perra en celo que tienes_

Y le dio un azote suave y luego cogió algo de uno de los bolsillos de jardinero vaquero, tirado en el suelo y era un tubo, un pomo pequeño y se puso una sustancia gelatinosa en los dedos y untó el culo de Nuria con ella y luego hundió con saña un dedo pulgar gordo y grueso como un chorizo, en el esfínter de mi esposa.

_ ¡Ay!...._

Ella dio un gritito suave, quejándose como una gatita.

_Tranquila, cariño, se lo que hago…._ dijo él y hundió su boca en el coño mientras penetraba el culo con ese dedo pulgar.

Y ella se estremecía y su mirada se perdía y contorsionaba el cuerpazo al ritmo de esas penetraciones y la larga melena castaña le cubría la cara por momentos.

Y no podía ser más humillante y denigrante.

Otra vez las lágrimas brotaban de mis ojos, no estaba preparado para algo así, supongo que nadie lo está, por más fantasioso y morboso que uno sea y liberal que se crea.

Ver a tu esposa adorada en cuatro patas con el dedo de ese paleto enterrado en el culo y su boca roñosa devorándole el coño como poseído no es algo fácil de asimilar.

Y entonces una imagen del pasado vino a mi mente.

Yo de niño con mi padre en un bar, un bareto muy parecido a este donde me lo encontraba a Fermín y a sus colegas.

No, no era parecido, era igual, era el mismo bareto, con sus gritos de la gente pidiendo bebidas y el ruido de las máquinas tragaperras y la suciedad y el sudor de los cuerpos que venían del trabajo.

_A las guarras estas de ahora les encanta que les comas el coño_ decía un amigo de mi padre

Las risotadas cómplices, las miradas cargadas de lascivia, de indecencia permitida.

_No veas como les gusta, tío, que guarras que son, metes la lengua en ese chochete peludo y ya se mojan y luego se lo comes un poco y ya las tienes gritando como zorras_

Ahora Fermín estaba metiendo su dedo índice y mayor dentro del culo de Nuria y la boca seguía separando los labios vaginales, estirándolos y mordiéndolos y desde donde estaba la cámara podía ver que ese coño era un charco, que era un estropicio acuoso y pestilente y todo allí era denso y gelatinoso y luego Fermín le dio otro azote y ella ya gemía sin ningún recato y ahora le metía los dos dedos pulgares dentro de ojete, con las dos manos separando y abriendo ese agujero, ensanchando, preparándolo para la penetración porque estaba claro que era eso, le estaba preparando el agujero para encularla, para meterle la enorme polla en ese boquete cada vez más abierto y separado.

_ Mmmmmm!!!!...........dios…..me estás….abriendo enterita…._ susurró ella

_Hace mucho que no te dan por el culo Nuria, eh….el maricón de David no ha entrado nunca por aquí ¿No es verdad?_

_Mmmmmm!!!........joder….ten cuidado…._ dijo ella

Fermín volvió a escupir, mas saliva espesa y pesada y la esparció por el culo.

_Joder, chica, como lo tienes de abierto, te van a caber dos pollas ahí_ dijo Fermín y luego se puso de pie y golpeó con su polla sobre las nalgas como quien bate el parche de un tambor.

Y luego simplemente apoyó la cabeza de la polla en ese agujero y empujó, tan simple como eso.

_Ahhhhhh…….Ah…._ el gemido de Nuria no fue un grito desgarrador sino un callado susurro, un gimoteo entregado y dócil.

_Ya estás….mira que fácil, chica…. La preparación es todo en esto…_ dijo Fermín como explicando el arreglo de un caño de agua.

Y entonces levantó la cabeza de Nuria con una mano, cogiéndola del pelo y la cámara de la cocina cogió un primer plano de su hermoso rostro sufriente.

Y era bellísima así, con una polla adentrándose lentamente en su culo, la expresión compungida, como si se hubiese portado mal y ahora aceptara el castigo con entereza, soportando el sacrificio y la humillación.

El vaivén del culo de Fermín se hizo más intenso y ella emitió una especie de gruñido animal.

_ ¡Ahhhuggff!!!.....Ahugggfff….._

_Joder Nuria, mira cómo te comes mi polla….que culito más hambriento tienes……_

_¡¡¡Ahhhhggggffff!!!!....._

Respondió ella, nunca le había escuchado esos sonidos, no eran gemidos sino una especie de gruñidos animales, cutres y secos.

PLASSS!!!!.........PLASSS!!!!

Los azotes en el culo resonaron en la sala, las nalgas quedaron temblando, con la marca rojiza de la mano de ese hombre, de ese fontanero cincuentón que se estaba dando el gusto de su vida.

_Que culito más rico tienes……que culito más rico…_ dijo él, acelerando las embestidas y su brazo se extendía para acariciar y sobar las tetazas que se chocaban y golpeaban entre sí.

_AHhhhh!!!!!......AHHHHHUGGG!!!!-…..joder….._ dijo ella, con unos gritos más claros, más contundentes liberando su garganta, las plantas de su pies arrugadas y delicadas y los dedos contrayéndose como garras se movían al ritmo de las enculadas de Fermín.

_Que bueno, tía….follarse el culo de una fulana rica como tú…..de una niñata rica y tetuda……_ dijo Fermín con su cara deformándose en una mueca de diablo, cogiendo el pelo castaño como una rienda, tirando de ella, tensando el cuerpo escandaloso de mi esposa, arqueando la fina columna vertebral.

_Me….estás reventando el culo….._ dijo ella tratando de mirarle con el rabillo extraviado de sus ojos.

_Y no veas como me aprietas la polla, tía…..no te vayas a cagar encima, cachoguarra…_ dijo él

Y cada vez las embestidas eran más bruscas y feroces y arreciaban los azotes y el sofá crujía con esos movimientos de copula animal.

Y no sé cuánto tiempo estuvieron así, diez minutos quizás, la cara de ella cada vez más descompuesta, los ojos llorosos, la expresión suplicante, una virgen en el momento del éxtasis del martirio, los ojos en blanco por momentos, como si fuera a perder el conocimiento

Y entonces Fermín llevó una mano hasta la boca de ella y metió dos dedos gruesos como salchichas allí, estirando la pequeña y carnosa boquita y Nuria los acepto y los mamó.

_Joder……. ¿Vas a correrte ya? Siento como te tiembla el culo……. ¿O es que hay un terremoto, tía?_

Ella no podía responderle con los dedos dentro de su boca, solo emitía unos humillantes, ¡¡¡Mmmmmmm!!!!

La curva de su espaldita se acentuó, se arqueaba más allá de los límites de lo flexible.

_Joder, zorra……vas a correrte……vas a correrte con mi polla en el culo…..joder….es la hostia puta……_

_MMMMMMMM!!!!!!......._

_¡¡¡¡CÓRRETE ZORRÓN….CÓRRETE DE UNA PUÑETERA VEZ!!!!!!....._ gritó Fermín aullando como un demonio, hundiendo esa polla hasta los cojones, clavándola como los clavos de un ataúd, claveteando ese culo hasta el fondo, percutiéndolo hasta abrirlo como una irritada flor.

_¡¡¡¡MMMMMMM!!!!!...........Ah!!..... Ahhhh!!!!….AHHHHUGGGGFFFFFRRRRR!!!!!!_

Nuria se corría como una guarra con la polla de Fermín enterrada en su ojete, siendo sodomizada de un modo brutal.

Yo también estaba a punto, mi polla y mi espíritu no podían más de dolor.

Y Fermín también tendría que hacerlo, el sexo tántrico no sería lo suyo seguramente.

Siguió reventando y bombeando el ojete desflorado de Nuria unos minutos más y luego sacó la polla empapada del culo, flexionó las piernas y de un solo envión, de una larga estocada, la penetró vaginalmente.

_Ahhhhh!!!!!.....¡AHHHHHHHH!!!!!!_ Esta vez si ella lanzó un alarido penetrante como si le doliese más que cuando la sintió en el culo.

_Que coñito estrecho tienes, cariño……._ dijo Fermín

_AHHHHH!!!!!........Ahhhhhhhh!!!!!_

_Creo que me voy a correr dentro de tu coño….tía……creo que si…._

_Ahhh!!!.....¡No!!......no te corras dentro, cabrón….._

_ ¿Por qué no?....estás tomando pastillas has dicho….._

_No…..no te corras dentro….._ dijo ella

_ ¿Me has mentido, zorrita?........... ¿Estás buscando que el cornudo te deje preñada?_

_No…te corras dentro…Fermín…..puedes correrte en mi cara si quieres……_ dijo ella entre jadeos y gemidos

_ ¿Sí?........ ¿Puedo correrme en tus tetas?_

_Si….si…..si…. si…… córrete en mis tetas…._ y cada “Si” era dicho al ritmo de las penetraciones ampulosas, a cada golpe de polla horadando ese coño.

_ ¿Te lo echo en tus tetazas de guarra entonces?_

_Si….si….si….si…._ cada Si al ritmo de las embestidas

PLASSS!!!!!

_Pídelo entonces….que te eche la lefa entre tus tetas de guarra_

_Si….si……acaba en mis tetas…..Ahhhhh!!!!_

_ ¡PÍDELO JODER!!!!!.....¡¡¡PÍDEME QUE ME CORRA EN TUS TETONES DE GUARRA!!!!!_

_Córrete….joder….córrete joder….en mis tetas de guarra_

_ ¿Si?...... No te he escuchado bien……_

_¡¡¡¡QUE TE CORRAS, PUTO CABRÓN….QUE TE CORRAS EN MIS TETAS DE GUARRAAA!!!!!

_Mira tú que bien……pues va a ser que no……_

_AHHHHHH!!!!.....AHHHHH!!!!........._

Las manazas de Fermín aferraban cada glúteo ejercitado de Nuria como si fueran a romperlo, se hundía con todo el peso de su fornido corpachón, las manazas como garras clavadas en las nalgas carnosas.

_Joder, Nuri……. ¿te corres otra vez?..._

_AHHHHHHH!!!!.....Ahhhhhh!!!!!_ fue toda la respuesta

La cara de Nuria estaba enterrada sobre el sofá, sus manitas aferraban la tela de los cojines hasta que los nudillos quedaron blancos.

_Vamos a corrernos juntos entonces, cariño….que guay…..que guay…vaya que si…._

La enorme polla de ese palurdo entraba y salía del coño encharcado de mi esposa y esa verga estaba bañada de jugos y flujos y supongo que también de lubricante

_ ¿Nos corremos juntos entonces, cariño?_ dijo Fermín con la cara congestionada por el esfuerzo, respirando con dificultad, sus gruesas piernas temblaron un poco.

Lo supe desde mucho antes, se iba a correr adentro el cabrón.

Nuria solo sollozaba, comenzó a correrse antes que él.

_¡¡Joder…..jodeer!!!!_ Dijo ella golpeando con su cabecita sobre el sofá, los ojos cerrados, la expresión sufriente, el cuerpo temblando como una hoja de papel en el viento.

_Me corro, tía…..me corro dentro….._

Ella pareció no escucharle o ya estaba resignada.

Como resignado estaba ya, sacudiéndome la polla en la intimidad del coche, con la urbanización dormida en derredor

_¡¡¡¡ME CORRO DENTRO DE TU COÑO…..TE LO ECHO, ZORRA……..AHÍ TE VAAAA!!!!!_ Aulló Fermín como un demonio y se echó para adelante, clavándole la polla hasta los cojones y luego quedándose extático y tembloroso.

Y luego es que casi sollozaba como una mariquita el puto cabrón, con los ojos cerrados, con las manos clavadas como garras en las nalgas firmes y carnosas, con sus piernas temblando.

Un leve empellón, una última y suave embestida y luego se volcó sobre ella y le besó el hombro desnudo, ella hecho un ovillo sobre el sofá y una manaza de él fue hasta una manita de ella y los dedos se entrelazaron, dulcemente y los dos respiraron juntos, agitadamente como resoplando en el centro de un huracán, como los últimos sobrevivientes de un naufragio.

Y la polla estaría muriendo lentamente dentro de su cueva,

Y yo procedí a correrme como un mono, como un puto animal, como un grotesco surtidor humano dentro del coche.

Cuando recobré la visión, ellos seguían en la misma posición, Fermín volcado sobre ella, los dedos entrelazados de la mano, ella giró la carita y le miró con una huidiza mirada, ¿Agradecida? Indescifrable mirada y las bocas se encontraron y se besaron, las bocas volvían a degustarse mientras la polla de ese hombre seguía desinflándose dentro del coño de mi esposa.

Se había corrido dentro de su coño, podía dejarla preñada, el maldito cabrón.

_Qué idiota eres, te dije que no te corrieras dentro_ dijo ella y ahora sí, hizo un movimiento para quitárselo de encima.

_Un poco de leche fresca para ese coñito reseco_

_Que bobo eres, estoy ovulando, todavía vas a dejarme preñada de verdad_

_Igual la polla de David no funciona_ dijo él y miró a la cámara.

_ Quítate, debo ir al baño y ya es hora de que te marches ¿no?_

_Si, tranquila, ya me marcho, nunca te imaginaste algo así ¿verdad?_

Ella se puso en pie y recogió el vestido del suelo, era solo un guiñapo arrugado.

_No, claro que no_

_Pero te ha encantado, a que sí_ dijo él, de una manera tan estúpida, casi infantil pero sin la inocencia de la niñez, un adulto que no ha crecido nunca, un Peter pan grosero y que solo aspira a satisfacer sus apetitos, todo el tiempo.

_No ha estado mal, tienes una polla….bueno ya sabes…pero no debiste correrte dentro….ahora márchate de una buena vez y tú ya puedes ir entrando ¿no?_ dijo mirando a la cámara.

Ella cogió loa zapatos de tacón con una mano y el vestido en la otra y así desnuda y escultural, comenzó a marcharse de la sala, subiendo la escalera con paso felino, las nalgas poderosas y mancilladas, los tetones rebotando sobre su torso pesadamente.

_ ¿Te ha gustado David? ¿Era lo que esperabas?_ dijo Fermín mirando a la cámara

_Si, pero no has debido correrte dentro_ escribí al móvil, el seguía desnudo, su polla flácida seguía siendo de temer.

_Bueno, con tal de ayudar, vosotros queréis un hijo, yo ya tengo cinco ¿Qué más da un sexto?_ dijo.

_Voy a entrar a la casa_ escribí, como si necesitara avisarle

_Claro, es tu casa, que bueno haberle reventado el ojete a esta niña, un hermoso culo, duro y tierno y no veas como se fundía con mi polla, bueno lo has visto yo creo_ y se río de su propio chiste.

_Ahora subo, voy a reventarle el ojete otra vez, en su propio cuarto_ dijo y cogió el tubo ese del lubricante que había traído y se dirigió a la escalera.

Veía su grotesca figura, desnudo, impúdico, como dueño de la casa y luego su paso recio subiendo la escalera, y enfoqué mi propio cuarto y Nuria estaba desnuda y metiéndose en el baño. No había cámaras allí.

Salí del coche, hacía más frío del que recordaba, entré en la casa.

Escuché el agua de la ducha en el cuarto de arriba, miré el sofá donde habían follado, todavía quedaban las ropas de Fermín en el suelo, los zapatones marrones, la camiseta roñosa, toqué con la mano el sofá, seguía caliente al tacto.

Allí le habían dado por el culo a mi esposa de una manera brutal, el de mantenimiento, él que venía reparar un caño roto, a quitar la mancha de humedad de la pared.

Y luego escuché voces arriba, en nuestro cuarto, voces que llegaban a través del sonido del agua de la ducha.

Comencé a subir la escalera, no lograba identificar los sonidos, tenía miedo de lo que estaba por llegar a ver. Una cosa era mirar como un fisgón a través del lente de una cámara y otra presenciarlo con mis propios ojos.

Abrí la puerta del cuarto, estaba vacío, el gran ventanal que daba al jardín, la gran cama King size, la puerta del vestidor, un tanga de color negro que Nuria había dejado sobre el cubrecama.

Solo se escuchaba el ruido del agua cayendo….sobre los cuerpos desnudos.

Me asomé a la puerta del baño, el vapor del agua caliente dificultaba la visión, el vidrio esmerilado del cubículo de la ducha se había empañado, una manaza despejó en parte la humedad pegada en el vidrio y me posibilitó la visión.

Nuria estaba de rodillas, de espaldas a la ducha, entre las piernas de ese paleto y le mamaba la polla.

_Eso es, cariño….eso es….._ creí escuchar y las manos acariciaban el largo pelo castaño que ahora era una masa densa y mojada y se lo refregaba por el vientre seboso.

Y el cuerpazo de mi esposa se adivinaba, poderoso, sólido, macizo y grácil a la vez, ese cuerpo ejercitado y firme, tierno y jugoso.

_Eso es…..que buena mamona eres…._ dijo Fermín con una sonrisita ahogada.

El vapor había difuminado otra vez las siluetas, hacía frío afuera pero allí estaba cálido y denso y acogedor, el agua caliente caía sobre la espalda de Nuria y sobre el pecho de aquel hombre y el suelo de la ducha, color terracota, estaba mojado y los pies descalzos se complacían de ese placer pueril del agua acariciadora.

Escuché un ruido como de deglución, aterrador y besos, besos de Nuria sobre esa enorme y erecta polla que apenas podía adivinar y creí ver como las manos de ella, iban atrás y adelante sobre el glande, masajeando, pajeando esa enormidad, dando placer, sumisamente.

Y luego él la cogió por un codo y la puso en pie y ella era ligeramente más alta que él y se besaban bajo el agua, se morreaban dulcemente y él volvió a despejar el vidrio de la mampara, para que yo pudiese verlo, todavía pensaba en mí, que considerado.

Y luego la giró y pude ver las manos de ella dibujadas sobre la mampara empañada y un largo suspiro, joder, que suspiro, tierno, agradecido, anhelante, con ganas de más.

Con deseo de ser penetrada, el suspiro de alivio por un hueco que se llenaba otra vez, completamente. Las paredes de ese coño se ensanchaban y alegraban de recibir a ese gordo invasor.

_Joder Nuria ¿Me extrañaste, chica?_ dijo él y se hundió en ella, por detrás y la empotró contra la mampara.

Y un nuevo suspiro de ella y joder, escucharles así en vivo y en directo era tremendo.

Esos suspiros e incipientes gemidos de Nuria eran acojonantes porque me daba cuenta de cómo se entregaba, de cómo recibía esa polla dentro de su coño, con que felicidad plena y avasalladora lo acogía dentro de sí.

Otra tuve la sensación de que esa polla llenaba un vacío que yo no era capaza de llenar y me sentí inútil, inservible.

Y el agua cayendo sobre los cuerpos y las manos de él sobre los pechos colosales, sobándolos bien a gusto, había vuelto a despejar el vidrio, para que yo pudiera ver y para que ellos pudieran verme, para que mi esposa pudiera verme, al patético cornudo, de pie, con la polla en la mano.

_Mira quien está, allí ¿le conoces?_ dijo Fermín

Ella volvió a suspirar con esos lamentos desgarradores, sentidos, desde lo profundo de su coño.

Y la empotró salvajemente y ella volvió a correrse y también le dio por el culo dentro de la ducha, por más que ella se resistió al principio, pero acabó claudicando y las risotadas de él cuando la volvió a encular, como me lo anunciaba a cada paso.

_Ya la tienes bien adentro, cariño, ya la tienes dentro del culo otra vez…_

Y nuevos suspiros y jadeos y lamentos y aullidos sollozantes de parte de ella y podía imaginar esa polla abriéndose camino en el hermoso culo de Nuria, separando los glúteos, abriendo las nalgas y las piernas poderosas afirmadas en el suelo mojado y ella echando la cabeza hacia atrás sobre el hombro de él que le besaba el cuello y la mejilla y la oreja y luego encontraba la boca y volvían a morrearse y ella se corría sin remedio, sin poder evitarlo y la expresión de ese fontanero era feroz y triunfal.

Y por último ella otra vez de rodillas, mamando esa polla, la rendición completa, incondicional, dando ese último desagravio al enemigo, tragando el mismo sable que la había conquistado en el combate, tragando hasta la última gota, bebiendo lo que quedaba de esa leche tibia, ya había bebida de un vaso y del suelo diluida en leche, ya la había recibido en el coño, ahora la recibía de la propia fuente, del propio surtidor, los gruesos chorros que impactaban en el fondo de la garganta, el sabor pleno y agrio de la lefa de ese hombre, el semen viscoso entrando en el torrente sanguíneo de mi esposa, penetrando hasta el estómago.

_Joder, te la tragas toda…que buena mamona eres…_ y luego un pequeño azote en la nalga mientras se besaban y entonces salí del baño y me senté al borde de la cama y me corrí furiosamente dentro de los calzoncillos y seguía escuchando besos y arrumacos tiernos desde la ducha.

Y luego escuché el ruido de la meada en el váter y lo imaginé de pie, orinando en mi baño, amo y señor del universo.

Y fue el primero en salir del baño y me sonrió con ironía, victorioso, su tripa obscena y su polla morcillona, secándose con una toalla y volvió a echarme una mirada burlona antes de salir del cuarto, escuché sus pasos desnudos y pesados en la escalera.

Nuria apareció envuelta en una toalla, otra toalla sobre la cabeza a modo de turbante, los tetones se bastaban para sostener la toalla adherida a su cuerpo.

Se acercó, me acarició el pelo.

_ ¿Cómo estás?_ dijo

_Imagínate_ dije y me eché para atrás sobre la cama

_Que locura hemos hecho, David_

_ Ha estado bien para ti ¿no?_

_Joder, no se puede negar que sabe follar el cabrón….pero se ha corrido dentro la primera vez….eso ha sido una putada…._

_Puedes tomar esa píldora….la del día después….para evitar el embarazo_ dije

_Si, mañana antes de ir a lo de mis padres la compramos_

Al día siguiente, que era domingo almorzaríamos en casa de sus padres.

_Bueno ¿Cómo te sientes?_

_Ya lo ves, rarilla, muy_

_ ¿Por qué nunca has querido hacerlo por el culo conmigo?_

_ ¿Tanto importa eso?_

_Si, bueno, ya sabes…_

_Si, ya sé cómo sois…._

Y entonces me besó en la boca, esa boca que se había besado tanto con él, que tenía su aliento en cierta forma, que había bebido su leche, que tenía gusto a la polla y las pelotas de aquel hombre, pero era la misma boca cálida y tierna de Nuria de siempre.

_Es doloroso que te den por el culo, la mayoría de las veces ni siquiera lo disfrutas_ dijo ella con un mohín

_ ¿Y esta vez?_

_ ¿Con este tío dices? Pues ya lo has visto y oído, sabe hacerlo, es un puto follador de culos, de eso no hay nada que reprocharle_ dijo ella

_Se pasó un poco corriéndose dentro_

_Bueno sería que me dejara preñada_ dijo ella, la toalla cayó un poco de su cuerpo y pude ver sus tetazas desnudas.

_Te fundías con él_ dije, casi como un reproche

_Si…..sabe follar, ya te digo que si _ dijo ella

_ ¿Qué haremos ahora?_ dije

_Esperar que esto no vuelva a repetirse…..que no se haga una costumbre ¿no?_

_Querrá follarte de nuevo…._

_Pues se tendrá que aguantar…trataré de no quedarme sola con él….el lunes le diré a Ana que venga más temprano y luego me iré_

_No va a conformarse_ dije

_Me preocupas más tú que él_ dijo ella

_ ¿Si?_

_Joder, David, le has dado un tanga mío a mis espaldas y luego has hecho que me lo ponga, con su lefa húmeda todavía y me has filmado, me has mentido, pero que muy bien ¿no?_

_Si, perdóname_ dijo

_Ya te he perdonado…entiendo como son estas cosas….- dijo ella enigmáticamente

_ ¿Lo entiendes?_

_Yo sé que a veces no te puedes contener…..es simplemente así…._

_Te amo_ dije

_ ¿Crees que todo se arregla diciendo te amo?_ dijo ella

_ Si…._

Nuria se abalanzó sobre mí, sus tetazas desnudas se aplastaron contra mi pecho, me besó

_Yo también te amo, bobito_ dijo

Al día siguiente estábamos en la casa de sus padres, veía a Nuria en ese ambiente familiar rodeada de sus sobrinas y sobrinos, los hijos e hijas de sus hermanas mayores y pensaba en cómo había follado con ese paleto y no podía unir una cosa con otra.

Habíamos comprado la píldora del día después.

_ ¿La has tomado?_ le pregunté en un momento en que estuvimos solos.

_No vas a creer lo que sucedió, la píldora se me resbaló de las manos y se fue por el lavabo_ dijo ella

_ ¿De verdad?_ dije

_Si, ha sido una putada_

_Bueno, al fin y al cabo ha sido solo una vez_ dije, después de todo hacía siete meses que yo me venía corriendo dentro de ella sin resultado.

_Es que este tío….._ dijo y miró para abajo

_ ¿Que, cariño?_

_Es que echa como un caballo el jodido_ dijo ella

Continúa en