Diálogo entre dos cornudos.
¿Qué pasa cuando la confianza se rompe y el deseo toma el control? Dos hombres se enfrentan a la cruda realidad de haber sido engañados, desgranando los detalles más íntimos y vergonzosos de sus traiciones.
Diálogo entre dos cornudos.
-. Por cierto, se me olvidó preguntarte. ¿se la has metido a tu mujer recién follada por otro?
-. Pues… no sé… Sí y no. Se la metí y no me di cuenta… O si… El caso es que me lo acabó confesando.
Ella vino de viaje. Hacia una semana que no nos veíamos. Claro esa noche tuvimos sexo. No dijo no, no pudo o no supo negarse, pero estaba muy tensa. Dijo que estaba cansada. Acabó accediendo y me la follé.
Lo hizo como sin ganas, pero tuvo un pequeño orgasmo. No, no lo fingió, no pienses mal. Conozco perfectamente su cuerpo y sabía que se había corrido.
Es verdad que me extrañó un poco que dijera que no y que tuviera el coñito tan mojado, pero pensé que era por el cansancio, que por eso estaba así de rara, pero que una vez metida en harina, se había excitado y por eso tenía el coño como lo tenía. Luego como se corrió, pues ya no le di más vueltas. Si, poco, pero se había corrido.
Tiempo después, atando cabos, me di cuenta: No quería follar conmigo porque venía recién follada y a parte del cansancio, tenía miedo de que la descubriera. Sí, porque la muy puta había estado follando con él horas antes.
De carambola me enteré de que se la folló en el W.C. del tren y claro, es de suponer que se corriera dentro de su coño, por eso lo tenía mojadito.
Y tú, qué ¿se la has metido recién follada por otro? Claro, tuve que responder. Era lo justo.
Mi primera ex, la de hace mucho tiempo, me contó cómo me puso los cuernos. Si, mis primeros cuernos. Me enteré tarde. La semana que discutimos y me mandó a la mierda.
Fue una noche de fiesta. Era una cena de empresa en un congreso fuera de nuestra ciudad. La típica cena que acabó en borrachera. Y ella terminó liada con uno de sus jefes en una discoteca. El tipo la gustaba. Bailaron, se rozaron...
Cansancio, mareo y cuando él dijo eso de qué te parece si nos tumbamos un poco, ella dijo que vale. Cansancio, alcohol, ganas de aventura… Todo juntito. Terminó en su habitación del hotel tomando la última copa. Ella sabía perfectamente qué podía pasar si subía y dijo que vale. Se fueron juntos a la habitación.
Para que no se arrugara la ropa, se quitó el pantalón y la blusa. Se puso una camisa del pijama de él. No se quitó, pero si se soltó el cierre del sujetador para estar más cómoda dijo.
Dijo que fue muy caballero, porque se salió de la habitación mientras se cambiaba. Se tomaron otra copa medio recostados en la cama y ya te imaginas... Charla. Charla, risas. Una caricia furtiva que se escapa y que ella no dice nada, la camisa del pijama que deja ver más de la cuenta, las braguitas asomando… El primer beso, alguna caricia.... Y una cosa llevó a la otra y… Ya sabes.
Muy dulce, muy tierno, muy romántico, y el tipo ese a las primeras de cambio, se la folló. Sí tío, se folló a mi novia. La más santa, casta, y pura de las novias acabó la noche follada como una vulgar puta en una habitación de hotel.
Un polvete que ni se enteró, porque confesó que con la borrachera se quedó dormida con la polla de él dentro. Pero al día siguiente…. El tipo la despertó... Y claro, los dos desnudos... Pues qué iba a hacer. Seguir. No se iba a levantar como una niñata vestirse y marcharse corriendo claro. Y él, pues, lógicamente, como si no quedara más remedio, pues se la volvió a follar. Es lo normal en esos casos ¿no?
Y ahí si se enteró. Menuda si se enteró. Creo recordar que hasta lo dijo con cierta admiración. Se la folló. Y se la folló con ganas, empujando con fuerza. Metiéndosela hasta los huevos. La sujetaba por debajo de las pantorrillas y la levantaba las piernas. Luego bien espatarrada, se la clavaba. Una vez, y otra, y otra…. Y para qué vamos a andar con rodeos. La gustaba. Y se la cepilló varias veces.
Solo dijo que la dio vergüenza que la abriera a tope las piernas y la comiera el coñito. Pero la dio vergüenza porque fue sentir la lengua y empezar a correrse. Solo por eso, por correrse tan pronto.
Naturalmente, la hizo que se la chupara no sé cuántas veces. Era lo justo. Él la había chupado el chochito y ella tenía que chuparle la polla claro. Lo normal. Y nada de asquitos como conmigo, no fuera a pensar que era una mojigata. La polla hasta la campanilla y por si fuera poco, pues cuando le vino, toda la corrida para adentro. El desayuno dijo él riéndose.
Para terminar la fiesta, me dijo que la dio la vuelta y el muy cabrón la dio por el culo. Si, de despedida la sodomizó.
No es que tuviera súper aguante o fuera súper dotado, no que va. No se lo hizo todo en 10 minutos. El tipo parece ser tenía una polla normal y corriente, pero es que estuvieron todo un día dale que te pego. No salieron de ni para comer. Se pasaron todo el día follando y la hizo literalmente, de todo. Todas las marranaditas que se te ocurran, me dijo, incluida una divertida “guerra de pises” en la bañera.
Fuera como fuera aquello fue solo sexo. Y sexo a tope. Nada de romanticismo. El follar por el puro placer de follar. Y se acabó la historia.
Se volvió a casa espatarrada y escocida. Si porque volvió súper follada, con el culo irritado y naturalmente con el regusto ese tan peculiar, el saborcito a semen en la boquita. Eso fue el domingo. El martes cuando se encontraron en el aparcamiento de la empresa, la subió al coche y ya directamente le hizo una buena mamada. El miércoles la bajó las bragas en el almacén de repuestos y como tenía la regla la dio por el culo.
A la muy puta debió gustarle cómo se la calzaba. Y ella debió gustarle mucho a él. En un año el tipo se divorció y se casó con ella.
Durante ese año me puso los cuernos cientos de veces, y fue la puta, la querida, la amante de su jefe de sección. Y encima añade que él era un tipo casado...
En el curre todo el mundo se enteró claro…. Sobre todo, porque el tío en cuestión además de un bocazas, era un crápula de órdago. Se follaba todo lo que tenía tetas y luego lo contaba a los amigotes.
Vamos que todos sabían cómo mi querida novia se la chupaba en el coche o cómo la ponía mirando a Cuenca en el almacén (a cuatro patas mientras la daba por el culo) o se la pasaba por la piedra haciendo el badajo (hacer el badajo son los meneos que dan las tetazas colgando).
Al poco de casarse, la dejó preñada. A ella y a la otra querida, porque se follaba también a la secretaria. Fueron unos cuernos de ida y vuelta.
Relatos similares
- Hetero: Infidelidad
El de mantenimiento Parte 8
David creía controlar la situación desde la oscuridad de su coche, pero las cámaras revelaron una realidad que ningún voyeur está preparado para…
Comparte:Infidelidad consentidaCuckoldSumision consentida
- Hetero: Infidelidad
Bruno graba a los trabajadores con su esposa
Las cámaras grabaron más de lo que él imaginaba. Lo que comenzó como una sospecha de infidelidad se transformó en un espectáculo de lujuria desatada,…
Comparte:Infidelidad consentidaCuckoldTraicion y culpa
- Hetero: Infidelidad
El pasado de Eva-1 El descubrimiento
No imaginaba que la mujer que amaba tuviera un pasado tan oscuro. Al reproducir los videos, descubrí que mi mejor amigo no solo la deseaba, sino que…
Comparte:Infidelidad consentidaSumision consentidaCuckold
- Hetero: Infidelidad
Con un extraño
Él le pidió que se entregara a un desconocido, no por deseo propio, sino para alimentar su propia humillación.
Comparte:Infidelidad consentidaCuckoldRelacion jefe subordinada
- Hetero: General
El pasado de la puta de mi novia final
Llegas a casa esperando una cena tranquila, pero los gemidos desde la sala te revelan una verdad que cambia todo.
Comparte:Infidelidad consentidaCuckoldTraicion y culpa
- Hetero: Infidelidad
Cómo supe que mi esposa era la puta de otro.
Eric creía conocer a su esposa, hasta que el virus en su ordenador le reveló la verdad: Rosa no solo lo engaña, sino que el amante está jugando con…
Comparte:Infidelidad consentidaRelacion jefe subordinadaCuckold