Cafetería PARAISO, cap. 1
Matías lleva años buscando la sumisión que perdió con su esposa, pero ninguna profesional le satisface. Cuando su amigo Paco le presenta a su propia mujer, Maribel, descubre que la verdadera prueba no es solo el placer, sino la humillación total. Esta tarde, en la casa de Matías, el juego comienza y las reglas cambian para siempre.
Como cada tarde desde hacía muchos años Paco y Matías tomaban una copa en la lujosa y bonita cafetería propiedad de Lucas, comentaban el último partido de futbol de su equipo favorito y se contaban el cómo discurrían sus vidas, se habían conocido de casualidad y habían forjado una buena e íntima amistad.
Paco era funcionario de rango medio en las oficinas de la Seguridad Social, le faltaban un par de años para llegar a los cincuenta años y estaba casado con Maribel, no tenía hijos y ellos dos formaban una pareja muy unida, muy cómplice y consolidada, incluso podríamos decir que eran una pareja moderna ya que los dos eran muy abiertos de mente para experimentar novedades intimas.
Matías acababa de cumplir los 51 años y era viudo desde hacía un par de años, siempre había trabajado en hostelería y había conseguido a base de mucho trabajo y esfuerzo montar su propia cafetería en una céntrica calle de la ciudad, era un local de éxito pues estaba muy bien decorado, ambientado, una sugerente carta y el servicio era muy bueno, eso le reporto muy buenos beneficios que el invirtió en otros negocios y en productos financieros que le hacían poseedor de una pequeña fortuna que administraba de forma muy inteligente para conseguir aún mayores beneficios. El desde que enviudo no levantaba cabeza, había caído en una profunda depresión pues con su mujer estaba muy unido, él era sumiso, muy sumiso y su mujer era muy dominante, la unión de los deseos masoquistas de Matías y los deseos sádicos de Rebeca hicieron que la pareja viviese muchas y muy enriquecedoras experiencias que los unieron aún más de lo que ya de por si estaban y también fue la causa de que la falta de Rebeca por una terrible enfermedad, mujer y Ama de Matías, hiciese que el apenas tuviese motivaciones para seguir viviendo.
Todo esto eran de las muchas cosas que Matías en la confianza que tenía con Paco le comentaba y obviamente Paco estaba muy preocupado por su amigo, ambos habían forjado una amistad ya de tiempo en la que se tenían mucha confianza y en la que habían compartido sus intimidades, Paco sabia de las tendencias sumisas de Matías y de cómo Rebeca lo sometía y lo trataba como el esclavo que era para ella, así como Matías conocía las frecuentes visitas de Paco y Maribel a los clubs swinger y de intercambio de la ciudad y alrededores, sus aventuras en tríos, intercambios y los y las amantes que ambos tenían con pleno conocimiento de los dos.
- Mira Matías tienes que ponerte las pilas, así no puedes seguir, en poco tiempo parece que has envejecido una eternidad, debes terminar ya tu duelo y no quedarte en la nostalgia y el pasado, sé que es duro, pero te queda mucha vida por delante, le decía Paco constantemente.
- Ahora mismo la vida poco sentido tiene, al margen de que todo me recuerda a Rebeca, las sensaciones que tenía con ella no logro superarlas, ella me hizo sentir vivo en todos los aspectos.
- Pues búscate alguna mujer que te haga sentir como tú quieres, seguro que las hay, pero no te consumas así.
- He estado con varias profesionales, pero Paco, no es lo mismo, me he gastado una fortuna en tratar de volver a sentir lo que Rebeca me hacía sentir, pero las Mistress profesionales no me han satisfecho en absoluto.
- Ya te dije que pagar por ese tipo de cosas no te iba a aportar nada Matías, te aconseje que no lo hicieras cuando en su momento me lo comentaste, ni tan siquiera los que van solo a follar acaban satisfechos, aun menos los que piden servicios más especiales como tú, por eso te anime a que no usaras esa vía, quizás si te animas algún dia puedes venir a los clubs liberales, que siempre hay apartados BDSM.
- No se Paco, siempre he creído que eso no es lo mío, ya sabes que Rebeca sí que gustaba de ir a esos locales liberales y que incluso tenía algunos amantes fijos que la llevaban, pero siempre me dijo que no eran para mí, que yo no sirvo para follar y ella siempre tenía razón con respecto a mí, era la que mejor me conocía.
- Y tú le hacías caso siempre, le obedecías en todo.
- Así es Paco, era mi Ama y me gustaba que fuese así, obedecerla y complacerla era mi vida.
- Ya, ya Matías, que no trato de decirte nada, solo que sabes que ese tipo de relación no lo entiendo, pero lo respeto, en el club SW mi mujer suele quedar a veces con un tío al que mete en la mazmorra y lo azota bastante fuerte, le da unas hostias tremendas y lo castiga de diferentes formas, ella disfruta bastante con eso, hasta el punto de que cuando acaba de azotarlo lo pone a comerle el coño para correrse una o varias veces de lo caliente que le pone. Yo he entrado con ellos algunas veces y alucino de las escenas, después tomando una copa con Juan que es el tío al que azota mi mujer, es un ingeniero que tiene una sociedad con otros ingenieros y hacen proyectos importantes, es un tío de nivel, separado y que disfruta y goza con esto que ni te imaginas, es lo que te decía Matías, que lo respeto pero me cuesta comprenderlo, es algo extraño.
- Ostia Paco, no conocía yo esa faceta de tu mujer, no me imaginaba a Maribel con un látigo en la mano, acabas de ponerme los dientes largos con lo que me has dicho.
- Pues tiene muy mala leche Maribel, es para conocerla, la misma determinación que tiene para follarse al que le gusta, la pone con el látigo, la vara o con lo que sea para azotar, tiene una vena sádica fuerte y da muy duro.
- Es muy interesante lo que me cuentas y no sabía nada. Ahora si me lo permites que lo diga y con todo el respeto Paco, tu mujer Maribel me parece mucho más atractiva.
- Te entiendo Matías y siempre que sea con respeto tus comentarios son agradecidos, pero sucede en este tipo de relaciones que supongo que Maribel no ha querido avanzar más, ya que varias veces Juan le ha pedido, implorado, suplicado a Maribel que lo tenga como su esclavo y Maribel le ha dicho que no, que seguirán como están, solo de vez en cuando y cuando se vean, ella dice que si alguna vez tuviese un esclavo lo quiere con dedicación total, lo quiere totalmente entregado a ella y a sus deseos, que no sea un simple juego, que para jugar ya está bien lo que hace.
- Estoy de acuerdo con Maribel, parece tener las ideas muy claras, eso es algo que me atrae mucho y a cada cosa que voy descubriendo me interesa más, dime una cosa Paco, tú nunca has intervenido en esas sesiones?
- Bueno, cuando han acabado las sesiones esas de castigo y Maribel lo pone de rodillas a comerle el coño, alguna vez a ella le ha excitado ver como ese sumiso me come la polla a mí y así he intervenido poniendo mi polla para que me la coma y corriéndome en su boca a indicaciones de Maribel para humillar más al sumiso.
- Se de lo que hablas, a Rebeca le encantaba humillarme así, viéndome comer pollas y tragar las corridas de sus amantes, he de confesar que me acabo gustando hacerlo.
Seguían charlando animadamente dada la temática de la conversación y Matías estaba entusiasmado con los descubrimientos que estaba realizando acerca de Maribel, la mujer de su amigo Paco, a la que conocía de haberla visto allí en la cafetería varias veces con su marido, pero claro nunca la había mirado con lo que ahora sabia sobre ella, la recordaba una mujer muy femenina, arreglada, elegante, con buenas curvas en culo, caderas y pecho, morena de media melena y atractiva en general.
- Tomate otro Paco, que te invita la casa, le dijo Matías a Paco tratando de prolongar aquel rato y sobre todo la conversación.
- Si me invitas tu ya sabes que debes salir de la barra y sentarte a mi lado, que así tu dentro de la barra no me gusta y ya que invitas pediré otro café y una copa de coñac bueno, de esos franceses que tienes allí detrás.
- Enrique ponle a Paco un café y una copa de Martell, a mí me pones un café solo, le dijo Matías a uno de sus empleados.
- Está muy bien Matías, últimamente apenas haces esto de ser generoso y tomarte algo con tus buenos clientes como yo, deduzco que la conversación que hemos tenido y las revelaciones que te he hecho sobre mi mujer y sus particulares gustos te han motivado bastante a ello, es así?
- Ya me conoces Paco y sabes que últimamente apenas hay nada que me estimule y anime a seguir adelante y claro que me ha interesado la conversación, ya que ha sido como ver un oasis en medio del desierto y no sé cómo decírtelo Paco pero desde el respeto que te tengo a ti y a tu mujer, estoy muy interesado en saber más, conocer más y comprobar si yo podría interesarle a tu mujer como sumiso o esclavo.
- Lo se Matías, ya me imagino, no te preocupes, hablare con Maribel de este tema.
- Gracias Paco, te lo agradezco mucho.
Los dos amigos siguieron charlando de otros temas menos íntimos y Paco saboreo su copa de Martell mirando a Matías y comprobando como una simple conversación había animado a su amigo y sus ojos volvían a tener un brillo que hacía mucho tiempo que no tenían.
Concertaron en ir un dia de pesca en el barco de Matías, que era grande y con todas las comodidades, ya que disponía de un par de camarotes totalmente equipados, salón, cocina, etc., también acordaron verse al dia siguiente para ver el partido de futbol en la cafetería.
Matías era un hombre que no destacaba, pero no era feo o desagradable, todo lo contrario, era moreno, para nada calvo, no muy alto, delgado, era elegante vistiendo y el éxito que había tenido en los negocios hacia que se cuidase y se preocupase de su aspecto, también en eso influyo mucho su mujer Rebeca que era una mujer que gustaba de llamar la atención, rubia, voluptuosa, que le gustaba ir muy ceñida y escotada, disfrutaba provocando.
Paco por el contrario ya tenía unas entradas en su cabello muy marcadas, llevaba bigote, era mucho más recio que Matías sin estar obeso, aunque obviamente hubiese necesitado cuidarse y hacer más ejercicio del que hacía, era más alto que su amigo y sobre todo daba la impresión de ser un hombre fuerte.
También había una diferencia muy notable entre ambos, Matías era un hombre poco dotado y Paco estaba muy bien dotado.
Aquella noche Paco ya en casa comento con Maribel la conversación con su amigo.
- Eso que siempre me has dicho que deseabas de alguien que este por ti y para ti en todos los aspectos, no solo en el juego o en el sexual, creo que con Matías lo podrías tener, además de que al estar ya experimentado todo lo que deseas probar lo tendrías más sencillo cariño.
- Parece que llevas alguna comisión Paco o que tienes algún interés que no logro ver, por cómo me estas vendiendo a tu amigo Matías y ya sabes lo que siempre hemos hablado, yo para simplemente jugar no quiero nada, ya tengo a los sumisos del club, ahora bien un sumiso al que pueda convertir en mi esclavo entregado, eso sí que me da mucho morbo y curiosidad y claro que me puede interesar.
- Matías es buena gente y es lo que tú dices, así vivía hasta que su mujer falleció y el sin tener eso apenas vive.
- Además supongo que será bisex, porque aunque siempre tendré yo la decisión última, seria esclavo de los dos, los dos seriamos sus Amos.
- Si, es bisex, a su mujer le gustaba que fuese aceptase ser bisex y es un sumiso más que convencido para todo, dispuesto a todo.
- Pues si encima me dices que económicamente está bien, eso le hace ganar posibilidades, ya que quiero que me mimen, que me traten como una Reina y como una Diosa, si es así pues puedo probarlo y ver si hay sintonía entre todos, aunque me gustaría que antes lo probases tú, lo cual sería una sorpresa para él y la reacción y la actitud que tenga nos dirá y me dirá mucho de todo lo que deseo yo.
- Tienes razón, no lo había pensado pero como he quedado con el mañana para ver el futbol vere como puedo conocerlo como sumiso y probarlo.
- Deberás quitarte de la cabeza que es tu amigo, cuando lo tengas delante déjate de amigos y haz que se comporte como un puto esclavo Paco, me has entendido?
- Si Maribel, tranquila, que sé a qué te refieres.
La conversación fue determinante para ambos en el sentido de comprobar si Matías podría o no ser la persona que siempre habían soñado y deseaban, los dos tenían las ideas muy claras y ambos sabían cómo deberían de proceder, además Paco se reconocía una vez más así mismo que su mujer Maribel tenía razón, debería de dejar de ver a Matías como su colega y amigo.
Al dia siguiente, por la tarde y unas horas antes de que empezase el partido de futbol Paco apareció por la cafetería Paraíso, se sentó en una de las mesas que a él le gustaban y pidió un café, mientras se lo tomaba apareció Matías que enseguida se acercó a saludarle.
- Hola Paco, buenas tardes, ya preparado para ver el partido de futbol?
- Bueno, hay tiempo, de momento me relajo con un buen café.
- Si aún falta para que comience, tienes razón,… oye, que llevo desde ayer cuando hablamos bastante nervioso, incluso apenas he podido dormir,… has hablado con Maribel? perdóname mi ansiedad Paco, pero sabes que para mí es un tema además de muy delicado e íntimo, muy importante.
- Lo se Matías, tranquilo, sé que es algo muy significativo para ti y por eso te puedo decir que lo hemos hablado Maribel y yo con mucha calma y sabiendo lo transcendental que es para ti la decisión que tomemos, porque ya imaginaras que no es algo particular de Maribel, aunque ella sea la protagonista principal de esta historia, es algo de los dos, te someterías a los dos y seriamos tus Amos los dos, eso lo tienes claro?
- Por supuesto Paco, es algo que entiendo perfectamente.
- Bien, pues Maribel que te conoce menos que yo, debe probarte y ver de primera mano si existe la conexión necesaria.
- Lo entiendo Paco.
- Los detalles de cómo hemos pensado que eso sea te los daré más adelante, porque además he pensado que no te importara que el partido de futbol en vez de verlo aquí en la cafetería, lo veamos en tu casa, que supongo estaremos más cómodos, también así puedo fumar y sobre todo podemos charlar con más tranquilidad para ir dándote detalles.
- Claro Paco, sin problema, ahora en cuanto te tomes el café subimos a casa, le respondió.
Matías en su dia había comprado los dos pisos que había encima de la cafetería, de manera que toda la finca era suya, su idea en un principio era usar el primer piso para poner un restaurante más elegante y tranquilo y el segundo piso, que era muy grande y con una terraza bastante amplia, era su vivienda, finalmente el primer piso se quedó como ampliación de la propia cafetería, con acceso desde la cafetería y se abría para eventos, fiestas o fines de semana, había como reservados y le daba mucha amplitud al negocio.
Paco con calma y disfrutando de los nervios de su amigo Matías que eran más que evidentes, termino de tomarse su café y una vez que lo hizo se levantó y fue hacia la barra para pagar y subir a casa de Matías, que se encontraba dando las ultimas indicaciones a sus empleados.
- No déjalo Paco, no hace falta que pagues, te invito al café y si has terminado vámonos a casa, le dijo Matías.
Salieron de la cafetería y en el portal de al lado Matías abrió y fue cediéndole el paso amablemente a Paco, invitándole a pasar, después subieron e hizo lo mismo con la puerta de entrada a su casa, lo paso al amplio salón que tenía la casa que daba a una terraza muy grande, Matías le señalo a Paco uno de los sillones que había frente a la televisión.
- Acomódate Paco, ahí estarás cómodo, dime, quieres tomar algo?
- Me gustaría que me preparases un gin tonic ya que seguro que aquí en tu casa tienes alguna ginebra de las buenas.
- Si te parece te lo preparo con una Martin Miller’s que tengo especial que a mí me gusta mucho.
- Seguro que esa estará bien Matías.
Paco se sentó cómodamente en el sillón y comprobó que estaba en el mejor sitio del salón para ver el partido de futbol, mientras miraba la decoración y distribución del mismo escuchaba el sonido de las copas desde la cocina.
Matías se asomó al salón y le dijo a Paco.
- Te apetecen un poco de frutos secos y quizás algo más dulce para la copa?
- Frutos secos estará bien Matías.
De nuevo Matías desapareció por el pasillo que daba a la cocina y a los pocos minutos entro de nuevo al salón con una bandeja, dos copas, la botella de ginebra, dos tónicas, una cubitera y un cuenco con frutos secos, acerco una mesa baja auxiliar al sillón de Paco y puso allí la bandeja, acto seguido acerco un sillón al otro lado de la mesa y fue entonces cuando Paco con calma lo paro.
- Que haces Matías?
- Estoy acomodando los sillones para ver el futbol y tomarnos las copas tranquilos.
- Espera, espera, que parece que aún no has entendido nada, yo voy a ver el futbol, yo voy a tomarme un gin tonic especial que tú me prepararas y tu estarás pendiente de si deseo o necesito alguna cosa más para que mi estancia aquí sea lo más placentera y agradable posible.
Te dije antes que de alguna manera estabas a prueba, así que empieza a comportarte como el sumiso que deseas ser ante nosotros, en este caso ante mí y muéstranos todo lo que estás dispuesto a hacer por nosotros, te estamos evaluando y esperamos mucho de ti, las expectativas son altas, no hagas que tanto Maribel como yo nos decepcionemos, está claro?
- Si Paco, muy claro y perdóname que haya sido tan estúpido de no darme cuenta de lo que la situación requería de mí, deseo mucho volver a sentirme sumiso, volver a sentirme sometido y tú lo sabes bien, claro que deseo complacerte a ti y a Maribel, que estéis felices y cumplir todas vuestras expectativas.
- Prepárame la copa y dámela, hazlo todo con el respeto que debes mostrar ante mí.
Mientras preparaba el gin tonic Paco siguió hablando.
- Quiero que sepas Matías que Maribel es una mujer muy exigente, de carácter fuerte, dura y severa, pero muy justa y sabe perfectamente lo que desea, es una mujer exquisita, de gustos refinados y a la que le gusta sentirse agasajada constantemente, que la hagan sentir como lo que es, una Diosa, una Reina, me entiendes Matías?
- Creo que si Paco.
- Calla y escucha Matías.
Matías se calló y le ofreció su copa a Paco, que la tomo y le dio un sorbo para probarla, haciendo un gesto de aprobación y brindándole una sonrisa a su anfitrión.
Matías que andaba bastante confundido y con mucha sorpresa por su fallo en no darse cuenta que el más que nadie deseaba que Paco y Maribel fuesen sus Amos, en un movimiento reflejo y sin pensarlo mucho, mientras que Paco saboreaba ya su copa se arrodillo a sus pies y bajo la cabeza en actitud y posición sumisa que reflejaba sus intenciones y deseos.
- Muy bien Matías, creo que empiezas a entender y este tipo de actitudes son las que te pueden ayudar a conseguir lo que deseas.
Lo que trato de decirte Matías y lo hago por la amistad que nos une, es que si te comportas como debes, si te muestras como lo que deseas ser, si no tomas esto como un juego y le das a Maribel el poder que ella desea sobre ti, el control total sobre ti, si le ofreces un trono en el que estar cómoda y sentirse Diosa, tendrás la Ama que deseas y de paso yo gozare de todos los servicios que un puto perro sumiso como tu puede ofrecerme, lo entiendes ahora Matías?
- Si Paco y no sabes cómo te agradezco todo lo que haces por mí.
- Ya te diré yo como agradecérmelo Matías, ahora de momento ve y tráeme un cenicero que deseo fumarme un pitillo mientras veo el futbol y saboreo este estupendo gin tonic que me has preparado.
Matías fue por un cenicero, cuando volvió se lo puso a Paco en la mesita y se quedó en pie junto al sillón y la mesita.
- Quiero ver a cada momento tus deseos de complacerme, de servirme, quiero que te muestres como lo que deseas ser para nosotros, vuelve a tu posición natural y dime como me puedes hacer sentir más cómodo y relajado.
Matías se arrodillo de nuevo, bajo su cabeza mientras por ella bullía la sangre a mucha velocidad, la situación no la esperaba y lo estaba sobrepasando, tenía muchas dudas de cómo comportarse ante su querido amigo y a la vez deseado Amo, sabía perfectamente que si cumplía con Paco y lo complacía, su deseada Ama estaba más cerca, sus nervios y dudas pese a tenerlo atenazado le permitieron decirle a su amigo, así como estaba de rodillas ante él y con la cabeza baja.
- Quizás estarías más relajado y cómodo para ver el partido si te pongo un puff para que descanses los pies, te quito los zapatos y te doy un buen masaje en tus pies, siempre me han dicho que lo hago bien, logro decir Matías.
- Me parece una buena idea Matías, adelante, ahora después te diré si eres o no bueno relajando y dando masajes, dame el mando de la televisión que va a empezar el partido y esmérate en que este cómodo, dijo Paco dándole un sorbo a su copa.
Matías acerco un puff y el mismo levanto los pies de Paco y se los acomodo en el puff, empezando a quitarle los zapatos y calcetines que llevaba puestos, los cuales dejo cuidadosamente en el suelo y comenzó a pasar sus manos por los dos pies, los masajeaba suavemente y solo presionaba con algún dedo en la planta del pie, haciendo que tanto Paco como sus pies se relajasen, el seguía dedicándose a los pies mientras su amigo veía el partido cómodamente.
- Dame un cigarro y fuego, le dijo Paco con todo autoritario.
Matías fue hace donde estaba el tabaco y se lo acerco para Paco cogiese uno, enseguida le dio fuego y de nuevo se puso de rodillas a masajearle los pies mientras su amigo veía el futbol.
- Lo haces bien, se lo diré a Maribel, a ella le encanta que le den buenos masajes, que la mimen y seguro que esta habilidad tuya le gustara, aunque a ella en los pies le gusta que se los besen, laman, chupen, etc., que es lo que un buen sumiso suele hacer.
Matías cuando escucho este comentario de Paco abrió y boca y bajo aún más su cabeza para empezar a besar los pies de su amigo, los lamia suavemente, besaba y chupaba cada dedo.
- Ahora si Matías, ahora ya empiezo a comprobar que deseas complacerme y que te comportas como un buen sumiso, sigue así, lo haces muy bien.
La cabeza de Matías ya había perdido el pudor y la vergüenza que en principio le daba el estar más íntimamente con su amigo y besaba aquellos pies pensando en que el quedase contento, complacido para que así tanto el cómo su mujer lo tomasen a su servicio como sumiso, su deseo ahora y su excitación eran más grandes que su vergüenza.
- Muy bien sumiso, le decía Paco, lo haces de maravilla, mira, levanta tu cabeza y mira cómo me has puesto.
Paco recostado como estaba en el sillón con una de sus manos cogió su paquete que ya abultaba en el pantalón y se lo mostro a Matías, que aunque ya sabía que Paco estaba muy dotado se asombraba de lo abultado que tenía el pantalón su amigo.
- A esto habrá que darle una solución, dijo Paco.
En ese instante se puso en pie y levantando sus brazos le ordeno a Matías quitarle el pantalón, recordándole que lo hiciese con delicadeza y que lo dejase doblado en el sofá.
Matías obedeció e hizo todo como le indicaba su amigo, que se quedó en pie con su bóxer muy hinchado ya que su polla estaba casi erecta.
- Ahora quítame el slip sumiso, le ordeno Paco.
Matías obedeció, le bajo el slip y se quedó embobado mirando la polla de Paco, era grande, gorda y su glande era hermoso y brillante, en ese momento ya estaba húmedo y con alguna gota de preseminal.
Paco una vez liberado se volvió a sentar en su sillón y ya no levanto los pies para ponerlos en el puff, si no que le dio un empujón y lo aparto dejando espacio delante suyo.
- Desnúdate por completo, quiero que me sigas sirviendo desnudo y así te vayas acostumbrando.
Matías se puso en pie y se desnudó, su polla, bastante más pequeña que la de su amigo estaba erecta y dura, se notaba estaba muy excitado por toda la situación.
- Con eso tendremos que hacer algo, no queda bien que estes así sin autorización y que razón tenía Rebeca diciendo que tu polla no sirve para mucho, ve y ponte unas bragas, las prefiero rosas y me gustan tipo tanga de hilo, seguro que tu tendrás tuyas, si no seguro que guardas alguna de tu mujer, ve rápido sumiso!
Matías salió del salón para obedecer lo que Paco le había ordenado, claro que tenía bragas y tangas suyas, aún tenía en un armario todo lo que Rebeca, su Ama y Dueña, le había hecho comprar para usar y también tenía otro armario con bastante ropa de Rebeca, su lencería intima, zapatos, bolsos y demás complementos que no se había atrevido a desprenderse de ellos.
Eligio un tanga rosa de hilo y se lo puso, en ese momento sintió la misma sensación de ridículo y humillación que sentía cuando su Ama le hacía ir con ese tipo de tangas, pero a la vez era excitación lo que su cuerpo sentía, excitación de volverse a sentir sumiso y sometido.
Matías entro del nuevo al salón y Paco con una indicación y mientras fumaba tranquilamente le indico que se diera un par de vueltas para verlo bien.
- Muy bien sumiso, así deberás de ir a menudo, seguro que Maribel te ordenara ir así siempre como supongo que Rebeca hacia, desde luego ya has aprendido como debes ir para servirme a mí, espero lo recuerdes bien.
Con una indicación de su mano Paco lo puso de rodillas de nuevo a sus pies, a besarlos y lamerlos, haciéndole chupar bien cada dedo.
Tras disfrutar de su lengua así, Paco bajo una de sus manos y agarrando una de las orejas de Matías, tirando de ella le puso su cabeza justo pegada a su polla que ya rezumaba sus jugos preseminales.
- Ya sabes lo que has de hacer y espero que te esmeres en que yo disfrute al máximo, le dijo Paco.
Matías sin pensarlo abrió la boca todo lo que pudo y empezó a chupar y lamer aquella polla que desde que la había visto estaba deseándola, le pasaba la lengua hasta su base, subía, lamia el glande y volvía a chuparla, trataba de meterse en la boca todo lo que podía pero era imposible que entrara entera, su boca no estaba acostumbrada y hacia mucho que no ejercitaba una mamada así.
Si ya estaba en erección cuando empezó a chuparla ahora aún estaba más dura por las atenciones recibidas, Matías seguía engullendo aquella polla y mientras que con una mano la sostenía del tronco, con la otra masajeaba los huevos de su amigo tratando de darle el placer que él le había solicitado.
Paco apago su cigarrillo en el cenicero, le dio otro sorbo a su gin tonic y acaricio la cabeza de su sumiso.
- Estoy seguro, segurísimo, de que puedes hacerlo mucho mejor sumiso, solo has de pensar en mi placer y sentirte como lo que siempre has deseado ser, un puto perro sometido y seguro que así me harás gozar como es tu obligación, entendido?
- Si, entendido.
- Veamos necesito que me motives más sumiso, tráete tu ordenador, recuerdo que me has contado que tenías muchos videos, fotos y ficheros de tu mujer, eso me vendrá bien para excitarme más, venga no tardes!
Matías sin pensarlo mucho se fue hacia su despacho donde tenía su ordenador y un pen drive donde guardaba todo lo íntimo referente a su mujer y a él, a Rebeca le gustaba que su sumiso y cornudo la grabase mientras follaba con sus amantes y además también le gustaba grabar sesiones con él, de todo ese material es de lo que Matías había comentado con Paco algún dia que tenía en su poder.
Volvió a entrar al salón y le puso a Paco una mesa alta para el ordenador junto al sillón, le abrió la carpeta y le indico todos los ficheros que había para que el seleccionara lo que deseaba ver.
- Ponte de rodillas sumiso, besa mis pies y sigue chupando mi polla, pero ahora quiero que además de la polla me lamas y chupes los huevos, adóralos también y dame placer ahí con tu lengua, que seguro lo haces bien.
Paco se puso a investigar en la carpeta del ordenador, primero unos ficheros que llamaron su atención ya que no eran videos o fotos, se trataba de varios contratos D/s firmados por Rebeca y Matías, varias cuestionarios cumplimentados de gustos y deseos en BDSM, varias hojas de reglas y normas de comportamiento, de cómo tratar, de pautas de educación sumisa y un documento en el que Matías legaba todo lo que poseía a Rebeca.
Los documentos eran bastante reveladores del poder que Rebeca tenía y de la entrega de Matías hacia ella, ahora Paco entendía aún más el vacío que había dejado en su amigo la triste desaparición de su mujer.
En la misma carpeta había miles de fotos de Rebeca, sola, con sus amantes, con Matías en sesión, también había cientos de videos de la misma temática que las fotos, follando con sus amantes, haciendo absolutamente de todo, en sesión con Matías, etc., desde luego con esta información no hacía falta preguntarle a Matías cuales eran sus límites o que estaría dispuesto a realizar.
Paco en ese momento cogió del pelo a Matías y le levanto la cabeza dándole dos hostias que dejaron sin saber cómo reaccionar al sumiso.
- Eres mucho más puta de lo que me estas demostrando ahora mismo, así que ya empieza a chuparme la polla como sabes y dame el placer que deseo estúpido perro sumiso!!
Le bajo la cabeza y Matías engullo la polla de Paco que en ese momento empujo la cabeza del sumiso para que la tragase por entero, Matías apenas podía, sentía arcadas y apoyaba sus manos en las piernas de Paco para que no empujase más, en ese momento de nuevo le cogió la cabeza y se la levanto dándole otras dos hostias a mano abierta a Matías que casi dan con él en el suelo, pero reacciono bajando su mirada sumisamente, entonces Paco le dio otras dos hostias fuertes que le hicieron zarandearse pero de nuevo reacciono bajando la mirada de forma sumisa y aceptando de buen grado el castigo que recibía.
- Te lo tengo que repetir o me las vas chupar entera como la puta que eres?
- No Amo, lo hare como deseas.
Por primera vez Matías había usado la palabra Amo para dirigirse a Paco y eso le gusto y lo dejo muy satisfecho, dándole aún más poder del que ya tenía, ahora sí que el sumiso estaba tragándose casi toda la polla de su Amo, masajeando los huevos y pasando la lengua por todos ellos, pese a las arcadas que le producía se notaba que deseaba hacerlo y que estaba muy excitado sirviendo a su Amo.
- Has visto lo dura que me la has puesto perro? Me tienes muy excitado y tengo ganas de correrme en tu boca de puta y que lo tragues todo, lo deseas verdad?
- Si Amo, lo deseo, acertó a decir el sumiso balbuceando mientras lamia los huevos de su Amo.
- Muy bien perro, me ha excitado mucho ver a tu mujer follando con sus amantes y a ti humillado y sometido ante ella, toda esta información será muy valiosa para Maribel y para mi desde luego, andaba con cautela desde que he llegado esta tarde, pero ahora ya sé que eres capaz de ser una buena zorra y darme placer, el placer que deseo de un perro sumiso como tú y sé que tú quieres ofrecérmelo y dármelo.
- Si Amo, dijo Matías muy decidido, deseo darte todo el placer que quieras.
- Bien perro, lámeme el culo, mete bien la lengua y que la sienta dentro de mí, voy a correrme enseguida ya que me tienes muy excitado y quiero sentirte humillado comiéndome el culo que además sé que lo deseas.
Termino de decirle esto y mientras Matías le seguía comiendo la polla levanto sus piernas por encima del sumiso y las apoyo en sus hombros dejando una buena posición para que Matías pudiera comerle el culo a su Amo, cosa que hizo enseguida bajando su cabeza y metiendo la lengua bien dentro mientras con su mano masturbaba la polla de Paco.
El sumiso muy excitado de poder acceder a esas intimidades de su nuevo Amo, besaba, lamia y metía la lengua tratando de arrancarle a Paco los gemidos de placer que el deseaba darle, estaba totalmente entregado y muy excitado de lo que estaba viviendo, la lengua se movía alrededor del esfínter de Paco tratando de que se relajara y así poder meterla más.
- Sabía que lo harías muy bien sumiso, ve aprendiendo ya que cada vez que te esté usando o me estes sirviendo, esto es algo que deberás hacer para darme placer, me excita mucho que lo hagas.
El sumiso seguía a lo suyo y muy excitado por su parte, ya se sentía más tranquilo y trataba de disfrutar al máximo de ser usado, algo que no experimentaba desde hacía tiempo, con sus atenciones estaba consiguiendo que el culo de Paco se relajara y así la lengua entraba cada vez más, eso le daba la sensación a Matías de que estaba consiguiendo lo que deseaba, darle placer a su Amo y así se lo demostraba el hecho de que Pació gemía de placer y animaba al sumiso a seguir.
- Esa lengua me tiene a punto de correrme sumiso, le dijo Paco, cuando lo haga quiero que lo tragues todo, ya te aviso de que soy muy lechero y no me gusta que se desperdicie nada, además sé que te gustara y que lo saborearas.
- Si Amo, acertó a decir Matías, tratando de meter aún más su lengua en el culo de Paco.
Los gemidos se hicieron más fuertes y sonoros, las manos de Paco agarraban la cabeza de Matías apretándola contra su culo, ya apenas importaba el partido de futbol, en un momento dado Matías noto en la mano con la que no dejaba de masturbar la polla de su Amo como esta se ponía aún más dura, tiesa, en ese instante Paco agarro del pelo a su sumiso, le separo de su culo y de un solo golpe le metió la polla en la boca provocándole una arcada que casi lo ahoga, casi en ese mismo instante soltó un primer chorro que le llego a la garganta y empezó a correrse y a descargar el semen acumulado en sus pelotas, era cierto que Paco además de ser muy activo sexualmente era muy lechero y sus corridas eran abundantes en cantidad de semen.
Termino de correrse con la polla en la boca de su sumiso y antes de sacarla,
- Límpiame bien todo, que no quede rastro alguno de la corrida, no solo la polla, los huevos también y todo.
- Si Amo.
Matías paso su lengua por toda la polla una y otra vez, por los huevos y por todo tratando de dejarlo limpio como su Amo le había indicado, cuando finalizo se quedó de rodillas ante el mientras Paco le daba el ultimo sorbo a su gin tonic.
- Has limpiado todo bien? también mi culo por si hay algún resto sumiso?
En ese momento Matías se dio cuenta que hasta ahí no había llegado y metió su boca por debajo para llegar de nuevo al culo de su Amo, Paco en ese momento en vez de poner sus piernas por encima de los hombros de Matías, le empujo, se puso en pie y se dio media vuelta apoyando sus rodillas en el sillón y ofreciéndole todo su culo al sumiso que con sus manos abrió el culo de su Amo y metió su lengua para limpiar todo como le habían ordenado, de nuevo la lengua del sumiso le estaba dando placer a Paco, que la notaba como entraba en su esfínter proporcionándole ese deleite especial.
- Eres muy zorra Matías, no conocía esta faceta tuya de viciosa, pero me gusta y la voy a disfrutar mucho, me gustan los esclavos que saben dar place oral y tú lo haces de maravilla.
- Gracias Amo, muchas gracias, significa mucho para mí el que hayas disfrutado.
- Por lo que veo tú también lo has hecho, verdad cerdo? Le dijo Paco señalando su polla chorreante de leche.
- Si Amo me ha excitado mucho servirte, ser usado por ti y sin tocarme no he podido evitarlo.
- Seguro que Maribel le pondrá remedio a eso, ahora indícame donde está el aseo, tengo ganas de mear, le dijo Paco.
Matías se levantó de su posición para indicarle a Paco donde estaba el aseo, pero la mano de Paco le detuvo.
- Donde te crees que vas así?, ponte de rodillas y camina a cuatro patas delante mío perro!
Matías se puso de rodillas y a cuatro patas condujo a Paco al aseo a través del pasillo, abrió la puerta y Paco le indico con una señal que se pasara y esperase junto al lavabo, el paso hacia el inodoro y se dispuso a mear.
- Normalmente sumiso, todo esto es para ti, es decir, tragaras mi orina como un manjar que yo te regalo, pero quiero dejar que sea Maribel si finalmente te admite como esclavo la que tenga los honores de bautizarte ya que ella será la encargada de tu doma y adiestramiento, yo me limitare a disfrutarte cuando me apetezca.
- Si Amo, gracias Amo.
Paco termino de orinar y sin sacudírsela se dio media vuelta y le indico a Matías que se acercara, una vez estuvo frente a él de rodillas.
- Abre la boca y límpiamela zorron!, le dijo sonriendo.
El sumiso la cogió con su boca y lamio toda su polla, limpiándola de los restos de orina que pudiesen quedar.
Enseguida Paco le dijo que era suficiente y que iba a sentarse al sillón para seguir viendo el partido, que le preparase una cerveza bien fría y algo de picar y se lo sirviese.
El resto de la tarde transcurrió con Paco cómodamente viendo el futbol, tras el gin tonic, estuvo tomando cerveza con algún picoteo y Matías sirviéndole lo que deseaba tomar, besando sus pies, haciendo de escabel para sus pies y estando a su servicio para lo que Paco deseara.
- Antes de irme quisiera que comentes conmigo tus sensaciones de esta tarde.
- Ya has visto que han sido muy buenas, excelentes, hacía mucho tiempo que no me sentía así y quizás por eso he tenido algunos fallos pero te prometo que mejorare, yo lo he pasado genial.
- Que es lo que más te ha gustado?
- Que me sometas, sentirme sometido, que me humilles, sentirme humillado ante ti, tu deseo de usarme para tu placer y… las hostias que me has dado.
Paco sonrió.
- Me he dado cuenta, solo te digo que si lo haces bien con Maribel y te acepta, disfrutaras mucho, lo pasaras muy bien y serás nuestro esclavo para todo.
Ahora ve y saca una copia del pen drive con todo ese material íntimo, a Maribel le vendrá muy bien toda esa información sobre ti.
Matías fue hacia el ordenador e hizo una copia que entrego a Paco.
Al despedirse Paco le comento a Matías.
- Mañana Maribel ha quedado con unas amigas a tomar café y quizás una copa, le he dicho que venga a tu cafetería que tendrás una mesa reservada en el mejor lugar, junto a la cristalera de la terraza y que tu personalmente las servirás, así que ya sabes cómo proceder para que ella este contenta, le he dado tu número de teléfono móvil personal para cualquier cosa que ella necesite y ya me ha dicho que mañana personalmente te comentara lo que le apetece para el sábado, que será el dia en el que quizás tenga una sesión contigo y decidirá.
Por cierto a Maribel le gusta mucho el wisky Macallan 12 años.
- Gracias Paco, gracias Amo, espero estar a la altura y tendré preparado ese wisky para ella.
- Yo también lo espero sumiso, por cierto, a partir de ahora espero que en tu cafetería el trato que yo reciba sea más que especial, por lo que me servirás siempre de esas bebidas buenas que tienes y por supuesto invéntate algo para tu personal, pero siempre estaré invitado, nunca pagare, consuma lo que consuma.
- Si Amo, así será, no te preocupes.
Paco termino de ajustarse la ropa y ya en la puerta, para salir.
- Arrodíllate y besa mis pies para despedirte sumiso.
Matías se arrodillo y beso los pies de su Amo, dándole las gracias por las atenciones recibidas.
… continuara…
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