La Sra Sandra
Sandra no es la ejecutiva amable que todos conocen. Es una mujer de mirada fría que espera órdenes, no preguntas. Cuando la puerta se abre, tu mundo se reduce a obedecer, limpiar y ser usada sin piedad.
Antes de compartir este relato quiero agradecer todos y cada uno de sus, correos, comentarios y preguntas que me han hecho llegar a mi correo con motivo de mi primer relato "Me presento" Solo les pido me tengan paciencia porque son muchos los que me llegan cada día y no siempre tengo el tiempo de responder de inmediato.
Hay ocasiones que como dicen por ahí “donde y cuando menos se espera salta la liebre” Así me sucedio con la Sra. Sandra y su sumisa lola.
La Sra. P había salido ese sábado a realizar algunas compras al centro comercial en la ciudad, mientras yo me dedicaba a efectuar la limpieza de la casa.
Su mensaje enviado a mi móvil no dejaba dudas.
"Deja lo que estés haciendo. Duchate, depilate y perfumate. Sin maquillaje, cola de caballo, lencería limpia, el vestido que recibiste de cumpleaños, zapatillas de piso. Debes estar a las 13.00 hrs. En la dirección que te enviaré en unos minutos. No me hagas quedar mal"
Dos minutos después me llegó la ubicación.
No pregunte nada, porque de antemano sabía que no tendría respuesta o bien sólo recibiría una seca respuesta del tipo "limitate a obedecer"
A la hora convenida estaba yo llamando a la puerta de esa casa. La casa estaba situada en un pequeño coto privado en la parte residencial de la ciudad. Las casas eran habitadas por personas y familias de clase media-alta. Al llegar a la caseta de vigilancia del coto e identificarme, el guardia me dejó pasar sin problema porque según me informó ya le habían avisado que iría.
Casi al instante que toque, la puerta sé abrió. Seguramente el guardia había avisado de mi llegada.
De inmediato quede sorprendida. La mujer que abrió la puerta era nada menos que Sandra la ejecutiva del Banco que maneja las cuentas de la Sra P. y con quien trató por lo mismo al menos dos veces al mes.
-Hola buenas tardes, la Sra. P. Me pidió que viniera-
-si lo se, pasa, espera regreso en un momento.-
La estancia no era muy grande, al fondo se podía ver la barra de un pequeño bar y supuse que era parte de la sala de la casa.
Sandra regreso dos minutos más tarde.
-¿te dijo P. algo respecto a la razón de tu presencia aquí?-
-No, sólo me dijo que viniera-
-Mmm bien pon tu bolso en ese perchero-
Cuando me di la vuelta Sandra tenía en sus manos un collar de piel con argollas. Sin decir nada se acerco y se colocó a mi espalda.
- inclina la cabeza. - ordeno.
-pero...-
-No tienes permiso de hablar a menos que pregunte algo. Y de preferencia tus respuestas serán simples y cortas.-
Yo estaba sorprendida, nunca pensé que la ejecutiva amable, y servicial con la que trataba era está mujer de mirada fría y dominante
Pasó el collar bajo mi barbilla, rodeó mi cuello con el y lo abrocho sobre mi nuca.
-a partir de este momento te dirigidas a mi como Sra. Sandra, Sra, o Ama-
No me quedo duda alguna. No estaba ahí por alguna cuestión financiera. La Sra. Sandra era una Domina y me había enviado la Sra P. a servirla.
- Si Sra.-
-¿Cuál es tu palabra de seguridad?-
-brillante, Sra-
-¿por qué vienes vestida?-
-la Sra. P. Me ordenó venir así Sra.-
- Eres muy consentida. Yo te hubiera mandado sólo con tacos altos y un abrigo o una gabardina. Las esclavas no deberían usar ropa-
-en casa normalmente ando desnuda Sra.-
Un bofetón me cruzo la cara.
-te ordene que no hablaras a menos que te pregunte algo. ¿te pregunte algo?-
- Perdón Sra. No Sra. No me pregunto nada-
-Lola, ven acá perra -
Casi de inmediato entró a quien yo conocía como Dolores, la Secretaria de la Sra. Sandra en el banco
Lola, venía vestida con unos tacos altos, un short cachetero, a simple vista una talla menor, que se le metía entre las nalgas, dejando la mitad de las mismas a la vista y por el frente se podía notar perfectamente la pata de camello de la chica. Sus pechos estaban apenas cubiertos por un sostén que los juntaba y levantaban.
-dígame Sra.-
-alcanzame unas tijeras-
Lola salio. Lola la dulce y servicial secretaria era su sumisa.
La Sra. Dio una vuelta alrededor de mi. Se inclinó un poco y tomó la orilla de la falda de mi vestido y lo levanto. Acaricio con la otra mano mis nalgas. Cuando regresó Lola con las tijeras, soltó la falda y tomó las tijeras.
-separa las piernas y no te muevas-
Hice lo que me ordenó y tomando las tijeras empezó a cortar el frente de la falda del vestido hasta la cintura. Eso me afecto. Era el vestido que la Sra. P. me había dado en mi cumpleaños. Luego hizo lo mismo con la parte trasera, dejando sólo dos tiras de tela a cada lado de mis piernas. Vestía yo unas bragas de hilo, por lo que mis glúteos quedaron totalmente a la vista y el triángulo que cubría mi coño igualmente quedó expuesto.
Dio otra vuelta a mi alrededor y con una mano tomó la parte posterior de mis bragas y con la otra la parte del frente. Sin previo aviso tiró de mis bragas hasta que el frente de estas se metió entre mis labios.
-me encantan tus nalgas y tu coño-
No pude evitar sonrojarme intensamente.
-¿que pasa? ¿por qué te sonrojas?-
-nada Sra. No pude evitarlo. Quizá por ser la primera vez de estar expuesta así ante Ud.-
Al escuchar mi respuesta soltó una carcajada.
-jaja, despreocupate. No es la primera vez. Te refrescare la memoria. Hace dos semanas en casa de tu dueña. Estabas desnuda, vendada y atada sobre la cama totalmente abierta. Me encantó jugar con tus tetas y realmente me diste uno de los mejores orgasmos que he tenido cuando me senté sobre tu cara y me hiciste correrme en tu boca. Pocas veces me han comido el coño como tu lo hiciste. Fue muy excitante ver como te corrías en la boca de lola al mismo tiempo que yo en la tuya.-
Ufff vaya si recordaba esa tarde. Pero nunca supe quien me había usado. Ahora lo sabía
-bien sigamos arreglando tu outfit.-
Tomó nuevamente las tijeras y corto uno de los tirantes del vestido. Corto parte de la tela de tal forma que mis tretas quedarán expuestas.
-lindo sostén, pero no creo que sea adecuado para una esclava. Tomó la tela del sostén a la altura de uno de mis pezones, tiró de ella la torció y corto la tela, dejando un agujero. Metió su mano debajo del sostén y me acomodo la teta de tal forma que el pezón saliera por el agujero, repitió lo mismo con la otra teta. Dio un paso atrás, tomó con los dedos de cada mano cada uno de mis pezones y apretándolos tiró de ellos.
-lola, no me gusta como se le ven esas bragas metidas entre los labios del coño. Quitaselas y guardalas dentro de su coño-
Lola se puso de rodillas y me saco las bragas. Cuando las tuvo en la mano, se detuvo un segundo y volteo a ver a la Sra.
-¿que esperas perra? Haz lo que te dije-
Lola separó los labios de mi coño, ya muy mojado y empezó a meter mis bragas empujándolas con su dedo dentro de mi coño.
-empujalas bien adentro, hasta el fondo-
Lola metía todo su dedo empujando la prenda. Yo estaba ya muy cachonda por toda la humillación recibida y sentir como Lola me penetraba, metiendo la prenda dentro de mi, me hizo gemir.
-vaya que eres puta, tu coño de mierda nada más no chorrea por el tapón de tus bragas. No te atrevas a correrte-
Lola terminó su trabajo y volteo a ver nuevamente a su ama, buscando su aprobación.
-basta de juegos. Es hora de trabajar. Perra es hora de que prepares la comida. Pon sólo un servicio, tu Amo no vendrá hoy a comer.- Dijo dirigiéndose a lola.
Me sorprendió saber que había un Amo
-tu, basura. De ahora en adelante tanto Lola como yo olvidaremos que tienes nombre. En público simplemente te tutearemos y en privado te llamaremos como se nos ocurra. Ahora es hora de que te ganes la comida.- Dijo dirigiéndose a mi. -sígueme-
Me llevo hasta el cuarto de lavado, me dio unos utensilios de limpieza, me llevo hasta el baño principal y ordeno.
-lo quiero limpió e impecable. Cuando termines me avisas para revisar tu trabajo-
-si Sra.-
En verdad me esforcé mucho en dejar el sitio muy limpio, no deseaba que hubiera quejas con mi ama. Fui y me presenté en la cocina donde ayudaba a lola con la comida.
-Sra. Ya termine -
-¿Estás segura de que esta limpio? Porque si no lo está te castigare.-
-Si Sra. Lo está -
Fuimos al baño y me indicó que me arrodillara.
- Bien basura, comprobamos que está limpio. Lame ese piso hasta que diga que te detengan-
Empecé a hacerlo y después de unos minutos me tomo de la cola de caballo y me arrastró de rodillas hasta la taza del inodoro.
- Vamos basura, lame todo el borde-
Lo hice.
-Ahora el interior-
Cuando empecé a hacerlo me levanto tirando de la cola de caballo hasta que quede de pie.
-Vamos basura, sígueme-
La seguí hasta la cocina y me indicó me pusiera de rodillas contra la pared y las manos en la nuca.
Cuando la comida estuvo lista, me indicó que podía descansar, sentada en el piso con las piernas bien abiertas. Se sentó a comer y Lola la servia. Cuando terminó le indico a lola, que se desnudara. Mientras Lola lo hacía la Sra tomó un cuenco y sirvió en el una porción de comida, y en la parte superior volcó las sobras de su plato. Lo colocó en el suelo junto con otro cuenco con agua. Lola sin esperar ninguna orden se arrodilló frente al cuenco de comida, puso las manos en su espalda y espero.
-puedes- dijo la Sra. Y Lola empezó a comer directamente del cuenco sin usar las manos. Cuando se sintió satisfecha bebió un poco de agua.
-Gracias Ama, ya termine- expresó mirando a la Sra.
-tu turno basura, come-
Imite a lola. Sin embargo a mi no me fue servida otra porcion. Comería sólo las sobras de lola.
Cuando terminé le di las gracias.
-perra de pie aquí a mi lado y tu basura al lado de la perra.-
Obedecimos.
-es hora del postre. Perra, saca las bragas del coño de la basura.-
Lola obedeció, metió dos dedos en mi coño y extrajo la prenda de mi interior.
-quiero sus coños bien mojados, frótenlos con su mano. No se penetren ni se corran-
Ambas empezamos a masturbarnos como nos indico. Cuando observó que ambas estábamos bien mojadas nos indico que nos detuviéramos tomó primero un par de palitos de pan y nos ordenó que nos penetráramos con ellos. Luego le indico a lola que su palito empapado con sus jugos me lo diera a comer y a mi que hiciera lo propio con el mío con lola.
-espero les haya gustado el postre. -
-si Ama- dijimos ambas al mismo tiempo.
-siganme a la recámara, después de la comida y el postre debe haber algo de diversión.-
La seguimos hasta su recámara.
- Perra súbete a la cama y abre bien las piernas. Y tú basura desnudate y montante arriba de la perra, quiero verlas como se comen sus coños. La primera que se corra sera castigada-
Nos acomodamos en un clásico 69 y empezamos a comernos, me concentre en darle la mejor comida de coño que hubiera recibido Lola, más que en pensar en el placer que ella me daba. Realmente lo hacía muy bien después de un buen rato no soporto más y se corrió en mi boca.
-bien, basura haz ganado. Perra ve por el frasco de castigos.-
Lola salio y regreso con un frasco lleno de pequeños papeles doblados, que entregó a la Sra Sandra.
Esta destapó el frasco movió los papeles como si fuera una rifa y lo alargó a lola. Esta tomó uno y lo abrió. Cuando lo leyó palideció. Lo entregó a la Sra. Al tiempo que suplico.
-por favor, Sra. Podemos cambiarlo. Sacaré dos a cambio de este-
-No perra, debes pagar, ponte en posición.-
Yo sólo veía y escuchaba sin intervenir.
Lola se puso de pie con los pies separados a la distancia de sus hombros. Y colocó sus manos en su nuca.
-bien aquí dice que serán tres. Preparate. Y tú basura observa bien como lo hago.- Dijo dirigiéndose a mi para agregar. -¿lista lola?-
-si Ama-
La Sra. Se quitó el calzado, se paró frente a lola, y pateo fuerte con el empeine el coño de lola. Esta gritó por el dolor y se dobló hasta el suelo quedando en forma fetal. La Sra. Pregunto si estaba bien y respondió que si. Cuando Lola se recuperó la Sra. le recordó que aún faltaban dos. Yo estaba algo impactada porque nunca he recibido ese tipo de castigo.
- Ahora te toca a ti hacerlo a ti basura. Mide muy bien la distancia y golpea fuerte con el empeine. Tomate tu tiempo y recuerda hazlo bien y sin miedo o tu recibirás la tercera parte del castigo-
En verdad disfruto de recibir dolor, pero no de darlo. Esto era un dilema para mi, si no lo hacía bien, yo recibiría el castigo, pero lo que más me preocupaba era que la Sra. Sandra se quejará con mi dueña.
Tomé valor y empecé a medir la distancia.
-hazlo bien basura, debes golpear el coño no los muslos. Dime cuando estés lista-
Respire hondo y le dije que estaba lista. La Sra. Se colocó detrás de lola y le ordenó separara más las piernas.
- ¿Estás lista perra?- Preguntó
-si Ama- respondió Lola
-procede basura golpea fuerte-
Tomé aire, cerré los ojos y tiré la patada. Pude sentir como mi empeine chocaba con su hueso púbico. Lola gritó de dolor y se doblo. No cayó al suelo porque la Sra. la sostuvo.
- Lo hiciste bien basura- dijo mientras depositaba en el suelo el cuerpo de lola que lloraba.
Me sentí muy mal por lola.
-Señora podría ser tan benévola de dar por terminado el castigo- suplique.
Se acercó y sin decir nada me dio un par de bofetadas
- ¿quién te dio permiso de hablar, basura?, La perra recibirá todo el castigo, pero si quieres ser tan solidaria puedo darte a ti también lo mismo que a ella. Dime ¿quieres que también patee tu coño de porquería? -
-No Sra.-
- Colocate detrás de la perra y la sostienes como lo hice yo. No la dejes caer basura-
Lola lloraba mientras la Sra. Tomaba su distancia.
-¿Estás lista para la última perra?-
-si Ama-
Esta vez golpeó con más fuerza el coño de lola. Esta dio otro grito y tuve que sostenerla para que no cayera. Poco a poco la deslice hasta el suelo. De inmediato se puso en posición fetal mientras sus manos se metieron entre sus piernas cerradas cubriendo su coño adolorido.
-Ahora regreso- dijo la Sra. Saliendo de la habitación. Me arrodille junto a lola y le pedí que me perdonara, que si podía hacer algo. Me respondió que no me preocupara que pronto estaría bien.
La Sra. regreso con un vaso de agua entre las manos, se arrodilló junto a lola la hizo enderezar un poco y le dijo que bebiera despacio un poco de agua. Dejo el vaso a un lado y acuno a lola un buen rato entre sus brazos. Cuando Lola se recuperó un poco me dijo que la ayudará a llevarla a la otra habitación donde la recostó en la cama. Ven regresemos a mi habitación. La seguí. De uno de sus cajones sacó un huevo vibrador, un plug anal y un tubo de lubricante. Me tiro sobre la cama indicando que abriera las piernas y metió el huevo en mi vagina. A continuación me puso a cuatro sobre la cama. Metió el plug totalmente en mi boca, lo saco y lo cubrió completamente con lubricante, dejó caer más lubricante a la entrada de mi culo y empezó a introducir el plug. Le llevó un poco de tiempo meterlo por completo y tuvo que darme varias nalgadas para relajarme el culo. Cuando por fin entró por completo lo giró un poco para acomodar la base entre mis nalgas, las apretó un momento para que pasará el reflejo de expulsarlo. Si bien el plug no era muy grueso si era muy largo podía sentir como rozaba por detrás las paredes de mi vagina.
- Ve al comedor y trae tus bragas -
Hice lo que me ordeno. Cada paso que daba era un flashazo de placer en mi interior.
-Ponte las bragas-
Estaban todas húmedas aun, me las puse y volvió a tirar de ellas hasta que se metieron entre mis labios vaginales completamente.
Se recargo en la cama cabecera de la cama recogió y abrió las piernas y subió su falda. No llevaba bragas. Su coño estaba muy bien depilado, sólo una delgada línea de vello perfectamente recortado cubría apenas sus labios.
- Súbete a la cama. Basura, quiero que me des la mejor comida de coño que hayas dado en tu vida. Pero para que veas que no soy egoísta tu también disfrutaras. Mientras no me corra en tu puta boca el vibrador estará encendido, puedes correrte las veces que quieras mientras me comes el coño-
Me subí a la cama y cuando me empezaba a acomodar entre sus muslos me tomo por la cola de caballo y me repegó a su coño. Paso sus piernas sobre mis hombros de tal forma que sólo pudiera levantar un poco la cabeza. El huevo empezó a vibrar dentro de mi coño en una velocidad lenta. Me propuse darle el mejor sexo oral que hubiera dado a alguien. No sólo empecé a lamer, también chupe, mordisque y tiré de sus labios. Empezó a mojarse, su clítoris asomo entre sus labios y empecé a lamerlo y chuparlo. Cuando estuvo totalmente erecto y asomo de su capuchon, lo tome con mi boca y con la punta de la lengua empecé a darle pequeños golpes. Empezó a gemir y a apretar mas mi cabeza sobre su pubis.
Subió un poco más la velocidad del vibrador. Mi clítoris empezó a ponerse duro y a doler por la presión de mis bragas sobre el.
-basura, que buena puta eres. Pero aún no estoy cerca de correrme. aplicate-
Seguí lamiendo recorriendo con mi lengua de ida y vuelta a todo lo largo de su coño hasta la entrada de su culo. Mientras más me aplicaba en darle placer ella subía la velocidad de la vibración, de pronto el orgasmo creció dentro de mi, tan intensamente que no pude controlarlo y me corrí. Las contracciones fueron intensas y pare sin proponermelo en mi labor. Detuvo la vibración pero aún sentía como las contracciones movían el plug en mi interior.
-que puta eres basura. Nunca pensé que te correrías tan pronto. Eres más puta que una perra en celo- dijo al tiempo que tiró hacia arriba mi cabeza de la cola de caballo.
-sigue basura, haz que me corra- dijo bajando nuevamente mi cabeza entre sus piernas y volviendo a encender el vibrador. Era impresionante el control que tenía sobre su placer. Cada vez que parecía iba a correrse, no lo hacía y me decía que me esforzara mas. La lengua me dolía al igual que los labios. Me vine dos veces más antes de que ella por fin se corriera con un gran orgasmo y bañando mi cara y cabeza con un abundante squirt.
Cuando se recupero, me ordenó que me sacará el huevo y me acomodara las bragas. No permitió que me sacará el plug ni que me aseara. Me colocó nuevamente el sostén sacando mis pezones por la abertura que les había hecho y me puso lo que quedaba de mi vestido. Me paro frente al espejo para que me viera.
-¿ves? Mírate como eres realmente basura- dijo al tiempo que me escupía en la cara.
Me tomo de la cola de caballo he hizo que me doblará de tal forma que mi cabeza quedó a la altura de mi cintura y me llevo hasta la estancia. Me hizo ponerme de rodillas frente a la pared.
-quédate ahí y no te atrevas a moverte basura-
Minutos después regresó acompañada de lola. La sentó junto a ella en el sofá, abrazándola y mimándola.
Las rodillas y la espalda empezaron a dolerme. Me moví un poco tratando de aliviar la tensión de los músculos de mi espalda.
-basura, si vuelves a moverte te arrepentirás-
Me quedé quieta nuevamente y para mi fortuna en ese momento llamaron a la puerta.
-basura, levantate y ve quien toca a la puerta-
Dude un poco, pero me puse de pie y fui a abrir la puerta. Me puse detrás de la misma tratando de ocultarme un poco. Abrí y mi alma descanso. Era mi dueña la Sra. P.
-es la Sra. P. - anuncie
- ¿y qué esperas para dejarla pasar, basura?-
Abrí la puerta por completo y deje pasar a mi Ama. Ella entró ignorándome por completo y se dirigió directo con la Sra. Sandra.
-Hola Sandy. ¿qué tiene lola?-
-nada de cuidado P. Sólo se consciente un poco la perra después de recibir un castigo-
-entiendo. Mira te traje un pequeño presente de agradecimiento por cuidar a mi esclava- dijo la Sra. P. alargando una caja con chocolates
-cariño no era necesario, fue un placer para mi cuidarla. Por cierto es una muy buena esclava, un poco consentida pero muy obediente-
-me alegra oír eso. Nuevamente mil gracias-
-Ya sabes, cuentas conmigo para lo que se te ofrezca. Pero antes de que te retires, necesito me firmen la solicitud para el club. Ya cuentan con nuestra recomendación para poder unirse como socias. Sólo faltan sus firmas-
La Sra Sandra se levanto y regreso con unos papeles. La Sra. P los leyó y los firmo.
-Marcela firma aquí- me ordeno.
Me acerqué y firme donde me señalaba. Le regreso los papeles a la Sra Sandra y le agradeció.
- Sandy nuevamente gracias. Nos retiramos. Dale mis respetos y agradecimiento a tu marido. -
- Te vas porque quieres. Nos vemos pronto.-
La Sra. P. Volteo hacia donde estaba.
-Vamos Marcela da las gracias y vámonos-
-Gracias Sra, gracias Lola-
-espero verte pronto basura- respondió la Sra Sandra. -espero que disfrutes mucho mi obsequio.- Agrego.
Salimos de la casa y nos subimos al auto.
-caramba marcela, no hueles a sexo, apestas a puta. Llegando te duchas. ¿A qué se refería Sandra con eso de que te dio un obsequio?-
- Me obsequió un plug que traigo metido en el culo, Ama-
-entonces supongo no la pasaste tan mal-
-bueno, no aunque algunas cosas no me gustaron Sra.-
-¿que cosas?-
-que destruyera mi ropa, vea como la dejo. Me gustaba mucho sobre todo el vestido-
-¿y por qué lo hizo?-
-dijo que una esclava no debía usar ropa, que debió enviarme desnuda, cubierta sólo por un abrigo o una gabardina-
-Mmm puede que tenga razón. Lo tendré en cuenta para otra ocasión. Me alegra que no haya sido como castigo por alguna falta-
Llegamos al departamento. Metió el auto al estacionamiento y me indico.
-sube por la escalera, no quiero que algún vecino te vea en ese estado. Yo iré por el ascensor. Te espero arriba-
Cuando llegue, me esperaba en la puerta.
-Pon en una bolsa, ese vestido y esas bragas para tirarlas a la basura. El sostén no. Ese lo lavarás muy bien para reutilizarlo. Te sacas el plug del culo y lo lavas muy bien. Y duchate muy bien sobre todo lavate muy bien el pelo, porque en verdad apestas a puta barata.-
-Si Ama-.
Marcesclava
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