Mi vecina me domina (26)
Paqui creía ser la dueña de la situación, pero cuando Paula cruza la puerta, las reglas cambian. No hay piedad, solo obediencia forzada y dolor compartido entre las tres.
La colilla la apagó en mi lengua para después ir a tirarla a la basura. Mis pezones se resentían por las pinzas dentadas que me había puesto. Sin embargo yo me sentía bien solo con mirarla.
Voy a llamar a Paula e invitarla a almorzar. Échate en el suelo que descanse mis pies.
Colocó sus pies sobre mi cuerpo dedicándose a jugar con sus dedos en mis pinzas. Las movía de un lado a otro, estiraba la cadenita y aplastaba con el pie las pinzas haciendo que se clavaran más en los pezones mientras hablaba con Paula.
Buenos días mi Señora Paula. ¿Ha pasado bien la noche?
Hola mi perra sumisa. ¿Como estás hoy?
Ansiosa de estar contigo. ¿Le apetece que almorcemos juntas aquí en mi casa?
No es mala idea. ¿Estaremos solas?
Si mi Señora, mi hija no vendrá hasta la noche.
Bien, quiero que vengas a recogerme a las diez. Solo vestirás tus botas altas y el abrigo.Tu culo lo quiero que esté bien taponado. ¿Entendido?
Si mi Señora ahí estaré. Gracias.
A mi señora Paqui se le cambió la cara. Estaba contenta y feliz de que su Señora hubiera aceptado la invitación. Su alegría me la transmitió con sus pies que siguió posándolos sobre mis pezones aplastando las pinzas y clavándolas más.
Hoy quiero que te vistas como la criada que eres y nos atenderás a las dos. Quiero que prepares algo rico para el almuerzo. Dame otro cigarrillo. Quiero compartir contigo mi alegría, esclavo. Ponte de rodillas.
Así y mientras fumaba echaba el humo en mi boca y mi cara mezclado con mucosidades que tenía al toser. A la vez tiraba una y otra vez de la cadena.
Nunca imaginé que hubiera alguien como tú. Me encantas.
Es un orgullo para mí el que piense eso, mi señora Paqui.
Ve a vestirte como te he dicho y te presentas aquí para que te vea.
Ella se fue a su dormitorio a vestirse y yo a ponerme el vestido de criada. Cuando termine me presenté ante ella para que me diera su visto bueno.
Levántate la falda que vea lo que te has puesto…. Te cambias esas medias por las que están abiertas por detrás. ¿Y tus pezones? Supongo que no te habrás quitado las pinzas.
Si, creía que me las debía quitar. Lo siento, voy a traérselas para que me las ponga.
No hace falta, tengo yo otras aquí. Por cierto, tu culo te lo has dejado sin nada, ¿crees que eso está bien?
Cuando me enseñó las pinzas temblé. Más que unas pinzas eran unos aros que puestos sobre el pezón tenían unos salientes que ella a su gusto fue apretando hasta dejar apresados estos.
-¿Te gustan más estas? Lo que me gustan de estas es que la presión hace que resalten más tus pezones y dejan la punta descubierta para poder acariciarlos. Seguro que le gustarán a Paula. Tráeme el plug de perra con ese rabito que tan bien te sienta.
Fui a traerle el plug que me había pedido. Era algo grueso del que sobresalía un rabo que me hacía sentirme como el perro que era.
- Así estás preciosa. Ahora me voy a recogerla y cuando entremos en casa te quiero arrodillada y ofreciéndote a ella.
-Si, mi señora. Así será.
Mi señora se marchó quedándome solo en casa a la espera de su llegada. Esto me sirvió para reflexionar sobre lo que me podría esperar con ellas dos a solas conmigo teniendo en cuenta la inclinación sádica de Paula que al tener a mi señora Paqui como su sumisa yo quedaba sin protección alguna. Pasadas unas horas me arrodillé en la entrada a la espera de que llegaran.
¡Que guapa está tu perra! No la había visto así nunca y me gusta.
Al entrar me dediqué a besar las botas de Paula ofreciéndole la correa de mi collar y la fusta que sostenía yo en mi boca.
¡Desnúdate, mi perra!
Ver a mi señora obedecerle y quedarse desnuda me hizo pensar lo peor. Realmente Paqui estaba muy guapa y sensual solo con sus botas y taponada por deseo de Paula que pasándole la mano por su culo comprobaba como estaba.
Me gusta tu obediencia. Estás preciosa. ¡Tu, perra, gírate que te vea!.
Me giré y le encantó ver como sobresalía el rabo de mi plug. Con su fusta procedió a darle golpes que hizo que sintiera el plug en mi culo.
¡Arrodíllate como él, perra!.
Paula tomó las dos correas y nos llevó a cuatro patas al comedor donde se sentó, se encendió un cigarrillo y nos abofeteó con fuerza.
Os abofeteó para daros las gracias por vuestro recibimiento. Me ha encantado. Poneros de espalda que me recree mirando vuestros culos.
Con los culos ofrecidos Paula fue aceptada fue acercando el cigarrillo sobre ellos. Daba caladas fuertes a su cigarrillo para mantenerlo encendido y volverlo a pegar en uno y otro culo.
¿Quién desea que la marque?, ja, ja, ja.
Ni ella ni yo respondimos. Eso le supuso un enfado.
Os he hecho una pregunta. No sabéis responder. Bien, así lo habéis querido.
Por el grito de mi señora Paqui deduje que había sido la primera en ser marcada por Paula. Su cigarrillo, tras darle una calada lo,acercó a su culo para después aplastarlo contra el hasta apagarlo.
No creas que te vas a quedar sin marcar tú. Voy a encenderme otro cigarrillo.
Yo estaba deseoso de que me marcara ya y pasarlo. Conmigo fue más sádica. Lo fue aplastando una y otra vez sobre mi culo dándole unas caladas después de hacerlo con el fin de que se mantuviera encendido después de cada marca.
¿Te ha gustado? Ahora quiero que veáis el culo de la otra para que os deis cuenta de a quien pertenecéis.
El culo de mi señora Paqui presentaba una ampolla en el lugar que fue marcada. Mi culo estaba peor ya que no fue solo una marca sino varias, mientras se fumaba el cigarrillo recién encendido. Así expuestos siguió con su fusta azotando nuestro culo sobre el plug que teníamos.
Siéntate aquí conmigo mi perra. Tú, esclavo te sientas sobre el suelo para que se te abra bien ese culo que tienes. Que guapa estás cariño. Mira esclavo lo guapa que está tu ama desnuda. ¿Te gusta?
Si, señorita Paula.
Mientras me sentaba en el suelo y el plug se acomodaba en mi culo observaba como Paqui se sentaba sobre Paula y ésta pasaba sus manos por su cuerpo deteniéndose en sus pechos.
Tenemos que corregir estos pechos, Paqui. Tráeme una cuerda.
Paqui le trajo una cuerda y se detuvo de pie frente a ella. Paula se levantó y comenzó a atar sus pechos dando vueltas a la cuerda alrededor de ellos y atándola en su espalda. Los pechos de Paqui estaban ahora tiesos, duros e inflamados. Sus pezones sobresalían duros que Paula rozaba con sus uñas. El gesto de dolor de Paqui era fruto de la presión de la cuerda sobre sus pechos.
Mira que bonitos tiene ahora los pechos tu ama Paqui.
Paula seguía acariciándolos a la vez que sus manos los presionaban más haciendo que su color se tornará oscuro. Las uñas de Paula estaban haciendo su efecto.
-Mira que duros están, tan tiesos y sabrosos.
Ahora toda la teta de Paqui estaba dentro de la boca de Paula que la chupaba y mordía con fuerza arrancando gemidos de Paqui.
¿Te gustaría chuparlos? Seguro que sí pero son míos solamente.
Ver cómo mi señora Paqui, dominante conmigo, se dejaba hacer por Paula me excitaba sobremanera. De esto se dio cuenta Paula que estirando su pierna pisó mi polla con la suela de su bota.
No tienes bien educado a tu esclavo Paqui. Mira como se le ha puesto la polla. Voy a tener que encargarme de hacerlo yo.
Mientras el coño de Paqui comenzaba a brillar y a dejar caer gotas de flujo por la excitación que le estaba provocando Paula.
- Paqui, creo que vamos a irnos al dormitorio, mira como te estás poniendo de caliente. Tu, esclavo tras de nosotras acompáñanos.
Continúa en
- Relato #227230— title-regex: contiguous parts (25 -> 26)
Relatos similares
- Dominación
Saga Switch - Cap3. El Glory Hole
Vera siempre ha querido tenerlo todo, y esta noche no es la excepción. Con Mario de rodillas y Anna a la espera, la línea entre el placer y la…
Comparte:Bdsm plenoDominacion femeninaTrio fff
- Confesiones
La Sra Sandra
Sandra no es la ejecutiva amable que todos conocen. Es una mujer de mirada fría que espera órdenes, no preguntas.
Comparte:Bdsm plenoDominacion femeninaSumision consentida
- Hetero: General
La isla del placer. 5 putas a mi disposición FIN
La tormenta no era solo externa; dentro de la casa, la culpa tenía un precio. Cuando las hermanas supervivientes decidieron que Irene debía pagar por…
Comparte:Bdsm plenoDominacion femeninaTrio fff
- Sadomaso
Sandra Raquel y Romy se Entrenan como Ponies.
La invitación parece un juego, pero la granja aislada esconde un establo real. Sandra y Romy aceptan el arnés, pero no saben que el entrenamiento no…
Comparte:Bdsm plenoSumision consentidaPoder y control
- Dominación
Usado para el placer por mi esposa (continuará)
Cada miércoles, Alfonso cruza una puerta y deja de ser su esposo para convertirse en su sumiso.
Comparte:Bdsm plenoDominacion femeninaSumision consentida
- Sadomaso
Descubriéndose sumisa
Nunca imaginó que el placer pudiera estar tan ligado a la obediencia. Cuando él le dictó las primeras normas, ella creyó que era solo un juego, pero…
Comparte:Bdsm plenoDominacion femeninaSumision consentida