Creí que no, pero sí (13)
Te han pedido que mires. Que no toques, no hables, solo observes. Dos mujeres que se aman frente a ti, sin filtros ni pudor. ¿Podrás resistirte a la tentación de ser el único testigo de su placer más íntimo?
Capítulo 13
Valeria
Los días fueron pasando y en cada mensaje que le enviaba, siempre me contestaba, no parecía estar enojado, nos contábamos algunas cosas, pero nada más, y sentía que la distancia era cada vez más grande.
Así fue por un tiempo, las chicas siempre me preguntaban y siempre les decía lo mismo, incluso les mostraba los mensajes que cruzábamos, pero yo no podía dejar de sentir que algo había cambiado.
El trabajo en la escuela cada día me gustaba más, me sentía más cómoda, entre el trabajo de la tarde y las horas de clase de la mañana, ganaba bastante bien.
Un día le dije a papá que ya estaba ganando lo suficiente como para poder mantenerme, que le devolvería el departamento, pero su respuesta fue un rotundo no, que siguiera viviendo allí, todo el tiempo que quisiera.
La relación con mi padre, casi que volvió a ser una relación de padre a hija, volví a sentir que se preocupaba por mí, al menos una vez por semana me llamaba por teléfono, siempre queriendo verme, diciéndome que fuera a visitarlo, o encontrándonos para almorzar o cenar.
El que me volvió a llamar un par de veces fue Marchioni, y en la última llamada, le volví a mentir, le dije que estaba saliendo con un compañero de trabajo, para que no volviera a llamarme.
Era el mes de noviembre y en la escuela ya se estaba hablando de la fiesta de fin de año, una reunión donde se juntaban todos los profesores preceptores, auxiliares y directivos para despedir el año.
En los últimos años, yo no había asistido, claro está, por el boludo de mi ex, pero este año, pensaba ir y pasarla bien.
Una tarde lluviosa de domingo de mediados de noviembre, estaba sola en casa, bastante bajoneada, sentada en el sillón y me puse a releer las conversaciones con Seba, para darme cuenta, que desde ese día que no nos vimos, él no me había vuelto a escribir, solo me contestaba si yo le escribía, también que ya no lo hacía inmediatamente, las últimas veces, sus respuestas llegaban horas después, y lo que más me llamó la atención, es que desde ese día no había preguntado cómo estaba yo, tan solo nos contábamos cosas, pero sabía cada vez menos de su vida en Florencio Varela.
Me entristecí aún más, tanto que me explotaron las lágrimas, ¿qué había pasado? ¿Habría conocido a alguna mujer y quería cortar el contacto conmigo? Me había acostumbrado tanto a tenerlo cerca, a que se interesara por mí, a que estuviera pendiente de cómo me sentía, que no tener eso de él, me hacía sentir que me faltaba algo. ¿Tendrían razón las chicas y por eso sentía este vacío en la panza?
Seguía teniendo ganas de verlo, de tomar unos mates, de abrazarlo, de hablar con él, de mirarlo a los ojos y sentir que soy importante para alguien, él así me lo hacía sentir.
Esa tarde, decidí dejar de escribirle, para ver si él lo hacía, y si no lo hacía, entenderé que su vida se ha ido en otra dirección, aunque me gustaría entender lo que pasó.
Miré en mi teléfono las fechas del torneo de futbol, quería saber cuando terminaba el torneo, supuse que cuando terminara, se volvería a La Plata y quizás allí pudiera verlo.
Viendo páginas de deportes, vi que terminaba a mediados de diciembre, tan solo un mes faltaba y luego seguramente regresaría y podríamos hablar, le contaría todo, incluso lo que pasó con Marcos, ¿por qué tendría que ocultárselo?
El jueves de esa semana, me sorprendió un llamado de María Marta, mi ex vecina, que vivía casi frente a casa cuando estaba casada.
La atendí, por supuesto, me dijo que se había enterado en el barrio de mi divorcio y me dijo que le gustaría verme para charlar.
Quedamos en vernos al día siguiente, en un café del centro a las seis de la tarde, luego de que yo saliera de la escuela.
Siempre me había gustado hablar con ella, hasta que el pelotudo me fue haciendo problema por todo, y yo como una tarada, como me daba miedo, le hacía caso.
Al verla en la puerta del bar, nos saludamos con un abrazo y entramos.
-¿Cómo estás Vale? Me enteré en el barrio de tu divorcio! No sabía nada!
-Ahora bien Mary! Muy tranquila! Por suerte pude salir de ese matrimonio!
-¿No resultó?
-Mirá Mary! Viste que cuando nos mudamos, con vos hablábamos muchas veces, cada vez que nos encontrábamos y me encantaba!
-A mi también!
-Pero después de un tiempo Guillermo se puso cada vez más controlador, más celoso, me hacía problema por todo, y yo por no discutir, de a poco me fui como quedando, dejé de ver a mis amigas, de hablar con la gente del barrio, me hizo dejar alguna horas de clase, para que esté más tiempo en casa, hasta que pasaron cosas que ya no pude soportar!
-¿Qué pasó corazón?
-Sebastián, el chico que te alquila el departamento…
-Sí Seba! Es un divino! Pero hace rato no lo veo, está trabajando en Florencio Varela! ¿De dónde lo conocés?
-Él alquiló el departamento del fondo, por el pasillo!
-¿Atrás de tu casa? Bueno tu ex casa… No sabía! Nunca me dijo donde vivió antes!
-Sí! Y cuando se mudó, no sé por qué, pero Guillermo no lo podía ni ver! La cosa es que cuando lo empecé a tratar, me pareció súper educado, amable, simpático, una tarde salí a sacar la basura y se me cerró la puerta, justo se largaba a llover y no quería llamarlo a mi ex, eso me resultaría en un quilombo. Justo lo vi venir y le pedí que por favor saltara la pared del pasillo y me abriera la puerta de casa, así lo hizo y al día siguiente, para agradecerle le llevé una torta. La cosa es que me hizo pasar y tomamos unos mates. Ahí lo empecé a conocer y fui varias veces a tomar mate a su casa y conversar, solo eso, nunca pasó nada con él. Una tarde iba al centro a arreglar el celu y justo me vio en la parada del colectivo, él iba a comprar ropa, me esperó y lo acompañé a donde tenía que ir, luego me dijo de tomar un café y fuimos a un bar. La cosa es que alguien me vio con él y mi ex se enteró… esa fue la primera vez que me puso la mano encima.
-Ay Vale! ¿Te pegó?
-Una cachetada! Te juro que a partir de ese día le tuve miedo.
-Por Dios! ¿Cómo pueden existir tipos así? Se supone que es tu esposo y que te quiere, ¿cómo puede hacer eso?
-Y después… me llamó a casa los viernes que estaba tomando mate con Seba y como no estaba en casa, también se pudrió todo y me volvió a golpear. Seba se dio cuenta y no sabés como se puso.
-Me imagino! Lo querría cagar a trompadas!
-Tal cual! ¿Pero sabés lo que hizo?
-¿Qué corazón?
-Lo siguió y supo que me metía los cuernos, y nada menos que con la esposa de su patrón!
-Qué hijo de puta!
-El peor! Y ahí pude tomar coraje! Fui a hablar con el dueño del estudio y los dos vimos como mi ex y la esposa de él se iban a un hotel, como cada viernes!
-Y se pudrió todo!
-Sí! Hablé con mi viejo, ya que no tenía donde ir a vivir si me iba de esa casa, mi viejo me dijo que podía vivir en un departamento que él tenía para alquilar, qué es donde vivo ahora, y ahí lo encaré y le dije que sabía todo y que su jefe también, y ahí me fui de esa casa por fin!
-Ay Vale! No puedo creer lo que me contás! Pero por suerte pudiste salir de eso!
-Y todo gracias a Seba! Me bancó en todas… hasta me prestó dinero, cuando me fui de esa casa no tenía un peso, él manejaba la plata, yo en ese momento ganaba muy poco!
-Qué hijo de puta! Nunca creí que fuera esa clase de hombres! Parece del siglo quince!
-Por suerte ya pasó! Y ahora estoy muy tranquila… bueno… más o menos…
-¿Por qué corazón?
-Estoy preocupada por la relación con Seba… desde que se fue a trabajar a Florencio Varela seguíamos en contacto, casi todos los días… contándonos todo… no te voy a mentir… lo extraño desde que se fue, la última semana, antes de que se fuera, compartimos muchas cosas, estuve en su casa, él en la mía, salimos a comer, a pasear, fueron unos días hermosos para mí… bueno si conocés a Seba, sabrás que es una persona hermosa…
-Sí corazón… ese aire de pueblo que tiene, lo educado y amable, es un sol…
-Tal cual! La cosa es que el día que vino a La Plata, me avisó y yo justo había salido con mis amigas, venía ese sábado al cumpleaños de su amigo y se iba el domingo temprano. Quedamos en que me hablaba para vernos antes de que se fuera.
¿Y se vieron?
-Estaba con mis amigas, con las que nos conocimos en la facultad, cuando apareció en el bar un chico que había sido compañero también, nos saludó y se quedó con nosotras conversando. Las amigas que tienen hijos se fueron temprano, mi otra amiga, la que me iba a llevar a casa también se iba y Marcos, así se llama el chico, le dijo que él podía llevarme a casa.
-Y te quedaste con él…
-Sí! Bueno no te la hago muy larga, en la facultad, ese chico me gustaba, en una fiesta habíamos estado a los besos, pero él tenía novia, que luego fue su esposa, y que ahora ya no lo es, y esa noche no llegamos a más! La cosa es que cuando nos fuimos del bar, pasamos por su casa para que me devolviera un libro mío que dentro tenía fotos de mi madre dentro… una cosa llevó a la otra, del café pasamos a los besos y terminé en su cama…
-Bueno… estás divorciada… podés estar con quien quieras…
-Eso sí, pero entre lo que había tomado y lo que pasó en su casa, me quedé dormida, cuando me desperté, me quería morir, era re tarde y me acordé de Seba, ma había llamado, me había mandado mensajes y a esa hora ya se había ido… te juro me quise morir…
-Ay corazón… ¿y qué hiciste?
-Me fui a casa en ese momento, en un taxi… pero me sentí re mal, no sé… como si lo hubiera traicionado… no sé… no somos nada, solo amigos, pero desde ese día me sentí así… como que él había estado siempre para mí, y justo el día en que podía verlo, voy y la cago.
-Bueno corazón… no te sientas así… si no son nada…
-Sí, pero… desde ese día, siento que algo cambió, ya no es lo mismo con él…
-¿Ya no se hablan?
-Él ya no me escribe… solo me contesta cuando yo le escribo… y casi siempre horas después…
En ese momento no pude contener las lágrimas, no quería llorar, pero contarle eso a María Marta, me hizo sentir mal nuevamente…
-Ay corazón…
Tomó mi mano, sentí que me comprendía, y al igual que las chicas me dijo:
-¿Te enamoraste de Seba corazón?
-Te juro que no lo sé Mary… mis amigas me preguntan lo mismo, pero… no sé… me gusta estar con él, hablar, mirarlo a los ojos… escucharlo… abrazarlo, no sé… me siento muy bien con él y creo que eso es lo que me pone así… pensar que eso se haya terminado… quizás haya conocido a una mujer…
-Quizás… me parece que tendrías que hablar con él, si siempre pudieron hacerlo, creo que sería lo mejor.
-Hace más de una semana no le escribo, para ver si lo hacía él…
-¿Y te escribió?
-No… hasta ahora no…
-Quizás tenga mucho trabajo…
-Quizás… o esté con alguna chica…
-¿Y eso te pone mal cielo?
-No sé… tal vez…
-Ay corazón… yo creo que te has enamorado, pero quizás… no sé… como que recién salís de un matrimonio complicado y quizás no te permitas sentir algo por otro hombre… pero no te sientas mal por eso… tendrías que tratar de aclarar lo que sentís y hablar con él… si es posible claro…
-No sé que hacer Mary…
Seguimos conversando pero ya no de Seba, ni de lo que me estaba pasando, pero volver a hablar con Mary me gustó mucho, siempre me pareció una mujer muy amable, buena persona y sobre todo, me inspiraba confianza, eso me dio pie a contarle como me estaba sintiendo.
Salimos del café y me llevó hasta casa en su auto, quedando de acuerdo en seguir viéndonos, aunque le dije que al menos de momento, no quería ir a su casa, para no cruzarme con mi ex en el barrio, pero le dije que ella podría venir cuando quisiera, o podríamos encontrarnos en algún lugar.
***
Sebastián
Una mañana, al entrar al club con Manu, en el estacionamiento vi el auto del ayudante de campo, un Ford Fiesta, que por la patente, calculé del año dos mil siete o dos mil ocho, con una cartel de venta pegado en el vidrio lateral.
Durante el almuerzo, conversamos y le pregunté cuanto estaba pidiendo por el auto, me dijo lo que valía y entre lo que tenía ahorrado y la venta de la moto, podía llegar a comprárselo.
Le dije que estaba interesado, pero necesitaba vender la moto para llegar, me dijo que me la tomaba en parte de pago, ya que compraría otro auto para su esposa y él se compraría una moto.
Finalmente hicimos la operación al otro día, le entregué la moto y él el auto, le transferí el dinero y luego haríamos todos los papeles de la trasferencia.
A partir de ese día, andaba en auto.
El torneo terminaba a mediados de diciembre, así como mi trabajo en el club, y en verdad lo extrañaría, sin dudas el mejor trabajo que había tenido en mi vida.
Una tarde antes de la práctica de la mañana de principio de diciembre, Morales me llamó a su oficina.
-Pasá Seba! Sentate!
-Gracias Ernesto!
-Necesitaba hablar con vos, antes que nada! Joaquín Ojeda a fin de año se va del club, a la liga mexicana y Manu va a subir a primera!
-Que bueno Ernesto! Se lo merece ese chico! Ataja cada día mejor!
-Ya lo sé! Por eso insistí! No quería que traigan otro arquero! Quedan Alan Vargas, Facundo Parra y Manuel! Y para mí, Manu es el mejor de los tres, si por mí fuera, tendría que ser el titular, pero eso lo decidirá el técnico!
-¿Él ya lo sabe?
-No, se lo diré hoy después de la práctica de la tarde!
-Va a enloquecer ese chico! Se lo merece!
-Sí! El tema que si ataja él, va a durar poco en el club! Ya se lo van a querer llevar!
-Sin dudas! Tiene mucho futuro!
Salí de su oficina y fuimos a entrenar, me mordía la lengua para no decirle nada a Manu, quería que se lo dijera Morales.
Luego de la práctica de la tarde y de pasar por los vestuarios, vi cuando Morales llamó a Manu a su oficina, y veinte minutos después, lo vi salir con lágrimas en los ojos, y al verme corrió y me dio un abrazo!
-Subo a primera Seba!
-Te felicito Manu! Muy merecido lo tenés!
-Me dijo Morales que hago pretemporada con la primera!
-Y estoy seguro que vas a ser titular!
-Me voy a romper el culo Seba! No tengo nada con Alan o Facu, pero quiero ser el arquero titular!
-Seguí trabajando así y lo vas a ser!
-¿Vos ya lo sabías?
-Me lo dijo Morales esta mañana!
-Gracias Seba! Esto te lo debo a vos!
-No Manu! Se lo debés a tu trabajo, a tu empeño, a tu esfuerzo! Seguí a sí y tu futuro no tendrá techo! Te vas a acordar de lo que te voy a decir hoy! No va a faltar mucho para que atajes en Europa! Acordate!
-Uff! Eso sería la gloria! Dios te oiga!
-Haceme caso! Creelo y trabajá para eso! Y ya te digo que hasta la selección no vas a parar!
Estaba feliz ese chico y yo por él! Un buen pibe que se esfuerza mucho en cada práctica.
Esa noche, luego de la cena, antes de irnos al departamento, lo invité a tomar una cerveza para festejar.
Se terminaba el torneo, quedaban solo dos fechas y ya me estaba poniendo algo triste, en verdad me había encariñado con el club, con el trabajo, y sobre todo con Manu.
Faltando una fecha, Morales me llamó a su oficina ese jueves luego de la práctica de la mañana.
-Pasá Seba!
-¿Todo bien Ernesto?
-Sí! Todo bien! Escuchame… necesitaba hablar con vos, Villanueva hace dos años que no toma vacaciones, anda con algunos problemas en la familia y me pidió si podía no ir a la pretemporada. Por eso quería hablar con vos, ¿podrás hacer la pretemporada como entrenador de arqueros de la primera?
-Sí! Por supuesto!
-Es en Tandil, desde el siete de enero hasta el dos de febrero! Si me decís que sí, le doy vacaciones a Villanueva!
-Sí Ernesto! Para mí sería buenísimo! Es una gran oportunidad! Con la primera…! Uff!
-Perfecto! Ya le aviso! Y te digo una cosa, pero esto entre nosotros… me gusta más tu trabajo con los arqueros que el de Villanueva, si fuera por mí, ya serías el entrenador de la primera, pero es parte del cuerpo técnico y ahí no tengo cabida!
-Gracias Ernesto! Todo me suma! La experiencia que he logrado en el club es importantísima para mí!
-Tenés futuro Seba! Y me gustaría que fuera en el club, pero sé que se te termina…
-Sí… y voy a extrañar, sobre todo a Manu!
-Ya vi que se han hecho amigos!
-Es un gran pibe! Y un gran arquero!
Salí más contento que perro con dos colas, y cuando se lo comenté a Manu, me dio un abrazo de lo contento que estaba, al menos trabajaríamos un mes más.
Esa misma tarde, al terminar la práctica, Jazmín me esperó antes de entrar al vestuario para darme un baño.
-Seba, Necesito hablar con vos!
-Decime Jaz!
-Pero acá no! Es algo que no tiene que ver con el club… ¿podrá ser afuera?
-Sí, claro! ¿Me esperás que me dé un baño?
-Dale! ¿Sabés cuál es mi auto?
-Sí!
-Te espero ahí, ¿puede ser?
-Dale, me baño y voy!
No sé sobre qué se podía tratar para querer hacerlo fuera del club, quizás había tenido algún problema con alguien del plantel o del club y quería hablarlo conmigo.
Me di una ducha, me cambié y salí, al llegar al estacionamiento divisé su auto y caminé hasta él, me subí y salimos del club.
-Me tenés intrigado nena! ¿Tuviste problema con alguien en el club?
-No Seba, nada que ver con el club…
Hicimos varias cuadras, hasta que detuvo su auto en el frente de una escuela y me dijo:
-No tiene nada que ver con el club Seba, es más bien… personal…
-¿Algún problema con Inés?
-Pará ansioso! Pará que estoy nerviosa boludo! No me apures!
-Perdón! Perdón!
Cómo que tomó aire, no me imaginaba por donde venía la cosa.
-Con Inés súper bien! Mucho más que bien!
-Bueno! Eso me deja tranquilo… creí que tenías problemas con ella…
-No! Todo lo contrario! Te diría que estamos en nuestro mejor momento! El tema es así Seba… Y antes que nada, quiero decirte que con la única persona que puedo hablar de esto es con vos, sé como sos y sé que puedo confiar en tu discreción…
-En eso quedate tranquila, nada de lo que me tengas que decir saldrá de mi boca, jamás!
-Por eso! Con Inés, desde que nos conocemos, tenemos una sexualidad hermosa, muy intensa, nos disfrutamos mucho, nos gusta experimentar y hemos hecho muchas cosas juntas. Tenemos muchas fantasías y varias las hemos hecho realidad, como hacernos cositas en lugares públicos, en el auto, en un cine, cosas así.
-Está muy bien! Lo importante es que ambas lo disfruten! Pequeñas locuras que condimentan la relación!
-Tal cual! Así lo tomamos! Y tenemos una fantasía… Y claro… tiene que ver con vos… por eso Inés se alegró cuando te invité a mi cumpleaños, le había hablado de vos y te quería conocer. Desde hace un tiempo, nuestra fantasía es hacer el amor delante de un hombre, que tan solo nos vea, al menos por ahora es solo eso sin intervención de ese hombre… y pensamos en vos! ¿Qué decís?
-Uff! Jaz! ¿Vos me estás proponiendo que las vea hacer el amor? ¿Vos me querés matar de un infarto?
-No tarado! Pensamos que te podría gustar! Miralo así… sería un espectáculo lésbico en primera fila y en exclusiva, solo para vos!
-Que decirte! Me encanta la idea! Bueno… creo que a cualquier tipo le encantaría ver a dos diosas como vos y como Inés haciéndose el amor!
-Sería tan solo vernos… bueno te podrías hacer una pajita mientras tanto…
-¿Una solamente?
-Bueno… las que quieras! ¿Aceptás?
-Por supuesto! ¿Cuándo?
-¿Este sábado te parece? Antes de que termine el torneo! Sé que después te volvés a La Plata…
-Un poco más voy a estar, hago pretemporada con la primera!
-Qué bueno Seba! ¿Te quedás en el club?
-Creo que no! Después de la pretemporada se corta y me vuelvo a La Plata.
-Qué pena! Me gustaba trabajar con vos! Bueno… ¿Quedamos para el sábado?
-Dale! ¿Dónde?
-En casa dijimos con Inés, como para estar más cómodos, ¿te parece?
-Dale! Decime a qué hora y voy!
-Venite a las nueve y cenamos!
Me llevó hasta la esquina del departamento y cuando bajé del auto, no podía creer lo que me había propuesto, ver en vivo y en directo a dos tremendas mujeres en bolas y haciéndose el amor, sin dudas no dormiría hasta el sábado.
Al día siguiente durante el entrenamiento, cruzamos miradas con Jazmín con cara de cómplices, pero nada dijimos.
Ese sábado, luego del entrenamiento fui al departamento, me di un baño, me cambié y le dije a Manu que esa noche saldría y que no sabía a qué hora volvería.
Por supuesto no le di detalles, tan solo que salía con una chichi, se rió y me deseó suerte. Si supiera que iba a un show exclusivo, pero que de ponerla… nada de nada, era una noche de pura paja.
Llegué a casa de Jazmín y fue Inés quién me abrió la puerta, vestida normal, como de andar por casa.
-Hola Seba! ¿Cómo estás? Pasá! Gracias por venir!
-Hola Inés! Al contrario!
Sonrió con picardía en el momento que Jazmín apareció desde la cocina con una fuente con la cena.
-Hola Seba!
-Hola Jaz!
-Vamos que ya está la comida!
Nos sentamos los tres, para que mentir, verlas allí, sabiendo lo que pasaría luego ya tenía tremenda erección.
Mientras comíamos, como si fuera un día cualquiera, me contaron que ambas habían comprado algo para esa noche, pero que no se los habían mostrado, era sorpresa.
Terminada la cena, ambas me dijeron que se irían a cambiar, una en cada habitación y ya el corazón se me empezó a acelerar.
Casi media hora después, apareció Jazmín con una gabardina larga, que solo dejaba ver el final de sus piernas con una medias blancas y unos zapatos de taco alto también blancos, ¿qué habría debajo?
Un momento después, también apareció Inés, también tapada, se miraron ambas sonriendo y se besaron.
Inés también con un tapado largo, pero con medias de color rojo y sandalias de taco alto de color también rojo.
Jazmín se acercó a mí, me tomó de la mano y me dijo:
-Vamos Seba!
Caminamos hasta su habitación, entramos y me dijo:
-Seba, vos te podés sentar acá!
Me dijo señalándome un sillón de un cuerpo que estaba a poco más de un metro de la amplia cama, que tan solo tenía sábanas blancas.
Cerraron la puerta, prendieron el acondicionador de aire, Inés me miró y me dijo:
-Seba, nosotras vamos a hacer de cuenta que no estás, que estamos solas, por supuesto te podés masturbar, y si querés, podés desnudarte también, como para estar más cómodo.
Ya tenía terrible erección, que ni siquiera intenté disimular, y Jazmín dijo:
-Si te desnudás, nos va a dar un plus de morbo!
-Eso está hecho chicas!
Me saqué todo, Inés me dio una toalla blanca.
-Por si te hace falta…
Apagaron la luz del techo, quedando encendidas solo las lámparas de ambas mesas de noche, lo que daba una iluminación más tenue, pero que me permitía ver todo lo que ocurriría sobre la cama.
Allí, frente a mí, en el espacio entre el sillón y la cama, se acercaron, se acariciaron y se besaron apasionadamente, nunca había visto a dos mujeres así y ya estaba más excitado de lo que me podría haber imaginado.
La una a la otra se sacaron los abrigos, para dejarme ver un tremendo espectáculo, Jazmín de blanco, Inés de rojo, las dos con unos conjuntos de ropa interior súper sexy y medias a medio muslo del mismo color.
-Estás hermosa mi amor!
-Y vos mi cielo! Estás para comerte toda!
-Comeme toda! Sabés lo que me gusta!
Volvieron a besarse apasionadamente, mientras se tocaban lentamente, suavemente, como lo hacía yo, pajeándome lentamente.
No podría decir cuál de las dos estaba más buena, dos tremendas diosas se tocaban a escasos centímetros de mí, no me faltaron ganas de estirar mis manos, dos hermosos culos, con mínimas tanguitas que me volvían loco.
Con los tacos y todo, se recostaron y la sinfonía de besos, caricias y gemidos fue ganando en intensidad, ya sus lengua recorrían sus pieles, sus dedos exploraban sus cuerpos y yo estaba a punto de acabar.
Rodaron varias veces sobre la cama, una arriba y luego la otra, pero un momento después, ambas se arrodillaron sobre la cama y se sacaron ambos corpiños, la una a la otra, para dejarme ver por primera vez sus tetas, tremendas tetas tiene las dos. Las de Inés un poco más grandes, pero el culo de Jazmín más voluminoso.
Luego llegó el turno de las tanguitas, que también se quitaron la una a la otra, para ver que ambas estaban completamente depiladas, se quitaron los tacos y ya solo con las medias, se volvieron a acostar para volver a recorrerse lentamente con manos, bocas y lenguas.
Ya no pude aguantar más y casi en silencio eyaculé limpiándome con la toalla, no quería interrumpir el espectáculo.
Fue una locura, los primeros orgasmos comenzaron, fue en un sesenta y nueve de lo más excitante, luego Jazmín se acostó boca abajo, e Inés, arrodillada tras ella, le chupo el culo de tal forma que no pude aguantar y volví a eyacular.
Era hipnótico ver el sensual movimiento del culo de Jazmín subiendo al encuentro de la lengua de Inés.
Con un jadeo increíblemente erótico, Jazmín tuvo un orgasmo que le hizo temblar las piernas.
Y luego fue el turno de Inés, que luego de varios besos apasionados, se acostó boca abajo y fue Jazmín quien le dio placer en ese hermoso culo, incluso metiéndole dos dedos que la hicieron acabar.
Se dieron un pequeño respiro, me miraron las dos y Jazmín me preguntó:
-¿Te gusta Seba?
-Mucho chicas! Me encanta verlas! Son tan sensuales las dos! Son dos mujeres tremendas! Es una sinfonía, es hipnótico verlas!
-Nos encanta que te guste! A nosotras nos está excitando mucho! Era nuestra fantasía!
Dijo Inés, mientras le tocaba las tetas a Jazmín.
-Sigan chicas nomás!
Y siguieron, vaya si siguieron, se sacaron orgasmos con la boca, se chuparon las tetas, volvieron a hacer un sesenta y nueve, Inés del cajón de su mesa de noche, sacó un consolador, que estuvo en sus cuatro agujeros, llevándome a la tercera eyaculación.
Una sinfonía de jadeos, gemidos y gritos de placer llenaban esa habitación, el olor a sexo era más que excitante y yo seguía con la pija dura, mientras Jazmín metía y sacaba el consolador del culo de Inés, al tiempo que la masturbaba vehementemente, hasta hacerla llegar a un orgasmo explosivo.
No sabía ni cuánto tiempo había pasado, pero esas dos mujeres no paraban de darse placer la una a la otra, tan solo descansaban un momento, sin dudas recuperando el aire, para volver a empezar.
Nunca en mi vida había eyaculado tantas veces seguidas, y estaba al borde de hacerlo por cuarta vez, viendo a Jazmín, sentada sobre Inés, que le comía la concha como si el mundo se acabara, mientras movía el consolador en su culo.
Ya no daba más, me había matado a pajas y ya no se me volvió a parar, pero ellas en un nuevo sesenta y nueve, esta vez con sus dedos en sus culos, volvieron a acabar una vez más, y yo, yo ya había perdido la cuenta de sus orgasmos. Sin dudas una hermosa locura.
Luego de esos últimos orgasmos, se recostaron, aparentemente exhaustas, pero se siguieron acariciando suavemente.
Un momento después, Jazmín me miró y me preguntó:
-¿Te gustó Seba?
-Me encantó chicas! ¿Y a ustedes?
-Nos excitó mucho!
Dijo Jazmín, pero Inés acotó:
-De hecho nuestras sesiones no suelen ser tan largas!
-Mucho mejor que mirar porno! ¿O no?
Dijo Jazmín con cara de pícara
-Esto no fue pornografía chicas! Esto es amor y pasión en estado puro!
Se sonrieron las dos y se besaron, y luego Jazmín me dijo:
-Seba, no te vayas tan tarde, quedate a dormir, en la otra habitación hay otra cama!
-No las quiero molestar chicas!
-No molestás boludo! Estamos los tres en pelotas, nos viste haciendo el amor, ¿te parece que molestás?
-Ok! Ya entendí!
Tomé mi ropa, y les dije:
-Las dejo descansar chicas!
Me acerqué a la cama para darles un beso de buenas noches, en la mejilla claro, pero ambas me dieron un pico en la boca.
Me recosté en la cama, tan solo con el bóxer y me dormí al instante, eran casi las tres de la mañana.
Cuando me desperté, miré la hora en el teléfono y eran las diez y media, pasé por el baño, las escuché hablando en la cocina y fui para allí.
La puta madre! Las dos estaban tan solo con una tanguita, Inés con una remera cortita, ajustada que le marcaba perfectamente las tetas, y Jazmín con una de tirantes pero bien floja que le dejaba las tetas casi al aire, tomando mate.
-Buenos días chicas!
-Buen día Seba!
Dijo Inés acercándose y dándome un beso en la mejilla.
-Buen día dormilón! ¿Dormiste bien?
-Como un angelito descremado!
Se rieron las dos a carcajadas.
-Gracias Seba! Por participar en nuestra locura!
-Nada que agradecer Jaz! Al contrario, el agradecido soy yo, por dejarme entrar en la intimidad de ustedes dos! Y déjenme decirles que las envidio!
-¿Por qué?
Me preguntó Inés.
-Por la conexión que tienen, por cómo se miran, como se tratan, como se entienden… por esa complicidad… por la unión que sin dudas tienen… quién no quisiera algo así…
-¿Estás con alguien Seba?
Preguntó Inés y con la confianza que me generaban las dos, les conté de mi historia con Valeria.
-Ay boludo! Nunca me contaste que había una mujer en tu vida!
-Es que no puedo decir que esté en mi vida… tan solo está acá…
Les dije señalándome el pecho.
-Ojalá tuviera lo que ustedes tienen…
-Ay Seba! Perdón… fuimos egoístas… tan solo pensamos en nosotras… perdón…
-No pasa nada chicas! Las cosas están así, que yo sienta esto no significa que llegue a pasar algo… y la verdad, cada día que pasa me parece más lejano…
Finalmente cambié de tema, no quería que me pintara el bajón después de esa noche tan especial.
-Bueno… ¿Y qué otra fantasía tienen?
-Varias! Pero la próxima es ir a una playa nudista! Y lo vamos a hacer en las vacaciones de enero!
-Muy bien! Y si en alguna otra fantasía le puedo ser útil, me avisan!
Se rieron las dos y se miraron con picardía, Inés me miró sonriendo y me dijo:
-Otra fantasía es hacer un trío!
-Epa!
-Pero no es lo que te imaginás… es un trío con otra mujer! Si bien estuvimos con hombres antes, ahora estamos muy lesbianas las dos! Y si metemos a alguien en la pareja, será una mujer!
-En ese caso, si necesitan un espectador, ya saben! Estoy dispuesto a sacrificarme!
-Eso habrá que verlo! Creo que dependerá de la mujer que se nos una, no a todos les va lo que nos va a nosotras!
-Bueno! Quizás en las vacaciones… playa nudista… sol… calor… ¿Quién les dice?
-Esa es una opción!
-Bueno… al menos les pido que me cuenten…
-Ya veremos…
Luego de los mates, me terminé de vestir, me despedí de ellas que volvieron a darme un pico, me subía al auto y me fui para casa, pensando en la experiencia vivida, sin dudas nunca en la vida me lo hubiera imaginado, y menos con dos semejantes mujeres.
El torneo terminó el trece de diciembre, el equipo quedó sexto en la tabla, una buena posición para el club, y a partir del catorce quedábamos libres.
El anteúltimo día, Manu me dijo que había hablado con sus padres pensando en las vacaciones, el plantel tenía que volver el lunes siete de enero, pero el cuerpo técnico lo teníamos que hacer el viernes cuatro.
Dijimos de pasar las fiestas con nuestras familias, pero irnos unos días los dos a algún lugar de la costa.
Decidimos ir a casa de nuestros padres y el diecisiete irnos a Villa Gesell hasta el veintitrés de diciembre, volviendo para pasar la navidad con nuestras familias, luego tenía pensado llevar a mis viejos a Mar del Plata hasta el dos o tres de enero, se merecían unas vacaciones y conocer Mar del Plata era algo que siempre habían querido.
Nos fuimos de Florencio Varela en mi auto, llevé a Manuel en su casa, para conocer a sus padres y hermanos, no podría explicar la alegría de esa familia cuando Manu les dijo que subiría a primera, fue un sinfín de abrazos entre lágrimas.
Después de tomar unos mates con ellos, me fui para Magdalena.
Cuando llegué a casa de mis viejos, no usé mi llave, toqué el timbre y fue mi vieja quien abrió la puerta. Al verme me dio un tremendo abrazo, esos abrazos que solo dan las madres, que sin decir nada lo dicen todo.
La sorpresa de mis viejos cuando vieron el auto no tuvo desperdicio, el abrazo de mi viejo también dijo mucho, nunca fue de muchas palabras, pero sin dudas se alegraba de mi progreso y se alegraron también, cuando les dije que viajaba con el plantel de primera división a Tandil para hacer la pretemporada.
Esa noche en mi cama, antes de dormirme, pensé en Valeria, hacía días que no me escribía, la cosa se fue enfriando y yo... yo no sabía si agradecerlo o sufrirlo...
Continuará…
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