Xtories

Embarazados 14

Tony no solo tolera la infidelidad de su esposa; la orquesta. Mientras ella se prepara para conocer a su nuevo amante, él carga su móvil con fotos prohibidas, sabiendo que esta noche el secreto dejará de serlo para convertirse en un ritual compartido.

Paco11K vistas8.0· 11 votos

El miércoles siguiente se vistió con una minifalda, medias de color carne, una camisa abotonada y rebeca, la dejé en la tienda dándome un beso se despidió diciéndome que la recogiera antes de ir por la peque para echarle un vistazo a mí amigo negro.

La verdad que estuve todo el día con el pensamiento de aquel chaval, que tendría entre 20-23 años, arrimándole candela a mí mujer. La recogí un rato antes del cierre, al iniciar la marcha levantando su culo del asiento metió su mano en su entrepierna y se sacó las medias, pensé que estaba loca, se echó hacia adelante y se soltó el sujetador sacándoselo por una de las mangas y los guardó en su bolso.

-¿Qué pretendes hacer cariño?-

-Vamos a ver a tu amiguito, quiero causarle una buena impresión.-

-¿Y para eso te quitas las medias y el sujetador?-

-Venga vamos a ver la cara que pone cuando me vea.-

Se soltó dos botones de la parte baja de la camisa y la anudó mostrando su piercing, soltando otro más en la parte alta, se pellizcó los pezones que rápidamente salieron empitonados, insultantes. Al llegar al semáforo había solo un coche, ella se giró en el asiento del acompañante hacia mí, apoyando el muslo izquierdo en el asiento en forma de L poniendo el pie detrás del derecho que apoyaba en el suelo, desde mi posición pude ver toda su entrepierna también claramente sus braguitas blancas de encaje, él llevaba camisa de manga larga con un pantalón de chándal, al verme se acercó para estrechar mi mano.

-Hola amigo qui tal.-

-Bien, Jawara, te presento a mí mujer, Carmen.-

El agachó la cabeza para ver a mi acompañante apoyándose en la ventanilla, ella se inclinó hacia mí tendiéndole la mano para estrechársela, con ese gesto, su camisa poco abotonada se movió hacia adelante, provocando que con total seguridad, aquel chico tuviera una visión perfecta de sus pechos empitonados.

-Hola, encantada.-

El chico al verla se le empezó a mover el pantalón marcando un bulto bajo el, ella volvió a su posición dejando ver sus bragas, el chico trataba de no mirar pero ella tocaba su muslo golpeándolo al ritmo de la música que ponían en la radio, Carmen sabía cómo captar su atención.

-Tú amigo, tienes suerte, tienes mujer guapa, yo no tengo mujer, tú suerte amigo.-

-Bueno ya vendrá la tuya tranquilo.-

-El semáforo para ciegos empezó a sonar despidiéndose de ella alargó su mano volviendo a la misma operación, él la retuvo un ratito deseándole suerte en la vida y diciéndole lo guapa que era, mientras miraba sus pechos y sus braguitas.

-Encantado señora, nos vemos amigo adiós.-

Al girar pudimos ver que el bulto bajo el chándal, había crecido considerablemente marcando un buen paquete.

-Pero que golfa eres, nos has puesto tanto al chaval como a mí como verdaderas motos.-

-A ti, te voy a quitar la calentura en casa pero ese chaval se la va a pelar pensando en mí esta noche, seguro.-

-¿Qué te ha parecido el chaval, Carmen?-

-Pues la verdad lo veo cuidado, dientes limpios, manos limpias, guapito y educado.-

-¿Te animas a follártelo o tienes miedo de su polla?

-Cariño si puedo con tu polla y la de tu padre a la vez no creas que me va a asustar este, puedo con este y tres como este.-

-¿Qué chulita eres no? después te vas a cagar vacilona.-

-Habla con él, si quiere, me lo follo este domingo.-

-¿No va a querer cariño si se le salían los ojos de las órbitas cuando te ha visto?-

Al día siguiente camino a nuestras rutinas, le pregunté si seguía pensando lo mismo sobre follarse a Jawara.

-Claro que sí cariño tenía pensado hacerlo algún día con un negro, es una de mis fantasías, así que para que esperar.-

-No sé pero a mí me da que lo de este chico no es un farol, no es normal que las chicas no quieran acostarse con él.-

-No te preocupes guapo, a unas malas le ponemos un par de rosquillas y ya está.-

Quedamos en que hablaría con él para el domingo, el día fue un poco ajetreado, pasé por el nuevo local para tomar las medidas reales con el fin de rentabilizar los espacios ya que quería diseñar una tienda atractiva, cómoda de visitar y para trabajar, pasé por el semáforo después del local y el chico no estaba, llegué al taller me puse diseñar la tienda nueva, cargué en mi móvil algunas fotos de mi mujer desnuda, otras de ella comiéndole la polla a mi padre, otras follando, su cara corrida, otras mías poniendo un preservativo, con la cara manchada de semen y mamando una polla, al rato llamó Jesús a la puerta.

Hola Tony venía a pedirte que nos echaras una mano, hoy se ha puesto malo otro carpintero, sólo estamos el chico y yo.

-Bien Jesús ahora voy con ustedes, pero ¿que ha pasado con el último?-

-Pues aunque venía enfajado y con intención de trabajar se ha tenido que ir con una lumbalgia, se quedó doblado como una alcayata.-

Estas son cosas inevitables, esto supondría entre 10-15 días para recuperar al primero, habían coincidido tres bajas en el taller así que me puse la ropa, fue un día agotador. Al acabar el trabajo salí un poco antes para ver si podía tener una charla con Jawara, llegué al semáforo como todos los días y este se acercó.

-Hola amigo que tal.-

-Bien, tu bien ¿no? Tu mujer ayer muy guapa amigo.-

-Pues de ella quería hablarte Jawara, puedes subir al coche un minuto.-

-Vale tú espera en siguiente semáforo yo recojo mochila y monto contigo.-

Así lo hice, llegó en un minuto se montó y aparqué el coche un poco más adelante.

-Bueno ayer conociste a mí mujer ¿que te parece ella?-

-Amigo yo no quiero problemas, tú mi amigo, todos los días portas bien conmigo, no quiero problemas.-

-Tranquilo Jawara, no vas a tener problemas solo quería saber si te gustó.-

-Si gustó, es muy guapa tu mujer muy sexy.-

Cogí el moví y abrí la galería que había cargado desde mi pc, y se lo di.

-Mira estas fotos- al coger el móvil sus ojos se abrieron como platos al ver a Carmen desnuda.

-Sigue pasando fotos.-

El chico alucinaba, su chándal empezó a moverse señalando su bulto, a medida que iban apareciendo fotos de ella follando con mi padre y el resto de fotos sexys.

-¿Para qué enseña esto tú a mí?-

-Te lo enseño porque mi mujer, quiere follar contigo.-

Se quedó sin palabras, volvió a pasar las fotos parándose en la que aparezco yo chupando una polla.

-Esto no, lo dimas no problema tu miras, fotos pone condón y me corro encima pero esto no.-

-Sin problemas Jawara, estoy de acuerdo.

-Tú cuando quiere.-

-El domingo es un buen día para nosotros.-

-Vale pero tú casa, yo no vivo solo.-

-No te preocupes Jawara, esto lo haremos en un hotel o apartamento.-

-Yo no tengo dinero para hotel.-

-No te preocupes, de eso me encargo yo.-

-Amigo yo hacer muy feliz a tu mujer el domingo, yo compro condón especial mira esto.-

Ayudado por su mano pegó el chándal a su pene.

-Mira lo “qui” ha hecho las fotos, “siguro” esto gusta a tu mujer mucho.-

Me despedí, acordando con él, que lo recogería allí el domingo, fui a recoger a Esperanza y Carmen, volviendo para casa le comenté a mi mujer que ya había acordado con el chico para vernos el domingo.

-Muy bien a ver como se porta el negrito.-

-Pues creo que bien cariño, me dijo que te iba a hacer muy feliz.-

-Jajajaja, feliz lo voy a hacer yo que la va a meter en caliente por fin.-

-Pero que sobrada eres ¿no? Cuidado que el chico pegó el chándal a su polla después de ver tus fotos y a mí me ha impresionado.-

-Bueno el domingo se verá.-

Llegamos a casa, hicimos lo habitual, durante la cena hablamos de la tienda nueva entre otras cosas, le comenté que había estado replanteando la tienda y había visto la posibilidad de hacer una trastienda con un sofá para que ella descansara allí después de almorzar, como yo hago en el taller, pero después de muchas vueltas había desistido de la idea, y había llamado a la inmobiliaria para que me buscara algún apartamento o estudio no muy grande por aquella zona, creía que era una buena opción de tener un sitio en Sevilla donde comer juntos descansar y lo que se tercie.

-Me parece estupendo Tony, como siempre tienes buenas ideas.-

La semana estaba siendo larga las bajas estaban dándome una paliza pero aun así decidí que el sábado iría al taller, echaría el día trabajando también, llegué a las 8 de la mañana terminando a las 9 de la noche, llegué a casa besé a mí mujer y mi niña. Entraba reventado al baño a ducharme, cuando salí mi mujer había preparado la cena, al terminar de cenar cogí a Esperanza jugué con ella un rato, para después llevarla a la cama y contarle un cuento, mientras mi mujer recogía la cena, se quedó dormida pronto y regresé al salón ella estaba en un extremo del sofá así que aproveché y tumbándome puse mi cabeza en sus piernas, ella empezó a acariciar mi pelo jugando con él, mientras veía una conocida serie, miró un instante para abajo.

-Te quiero reina mía, pero que guapa eres dios mío.-

-Guapo tú, te adoro.-

Allí reconfortado por sus caricias me quedé dormido hasta que me despertó.

-Vamos a la cama rey mío.-

Al día siguiente desayunamos y recogimos la casa, estuvimos toda la mañana con Esperanza para dejarla después de comer con mí cuñada Ana. Recogimos a Jawara sobre las 5 de la tarde para ir a unos apartamentos en un pueblo cerca de Sevilla, entramos los dos primeros para después hacerlo él.

Mi mujer se estaba aseando y salió del baño solo con un Body de encaje negro, el chico resopló al verla.

-Buff que guapa es “siñora”-

-Carmen, por favor llámame Carmen.

El pidió permiso para entrar en el baño.

-¿Estas preparada para recibir una buena ración de carne?-

-Por supuesto que estoy prepa-pa-pa…-

Se le cortó la respiración al verlo salir del baño desnudo, frente a ella tenía a un hombre negro con los músculos definidos, lleno de cicatrices antiguas “Por Dios, que horrores habrá pasado este hombre” pensé, pero lo más llamativo era lo que le colgaba entre las piernas, tenía la polla morcillona y ya se veía mucho más grande que la mía. Gorda como no había visto nunca, sería como 1 y media mía, descapullada, con un glande gordo acabado en punta, la verdad es que a los dos nos dejó sin aliento, me arrimé a su oído.

-¿Ahora no dices nada vacilona?-

-Joder Tony has visto algo así en tu vida, no sé si eso me cabrá en el coño.-

-Pues yo no lo he traído aquí para que se la chupes así que tu verás.-

El chico dejó una caja de preservativos XXL en la mesita de noche, se acercó a ella y empezó a acariciarla por encima de la ropa, ella cogió su polla y comenzó a pajearlo, sus dedos cerrados solo abarcaban poco más de la mitad del grosor de su polla, el chico sacó sus pechos por encima del body para chupárselos, bajando su mano quitó los corchetes empezó a magrear los cachetes de su culo mientras mordía con sus labios carnosos sus pezones, mi mujer me miraba mordiéndose los labios, parecía que el chico lo estaba haciendo bien, soltó su culo para llevar su mano al coño para sobárselo mientras metía un dedo dentro, su polla adquirió un tamaño considerable.

-Yo estoy excitado, yo voy correr rápido, después “ricupero” seguimos todo el tiempo que quieras.-

Mi mujer se quitó la ropa poniéndose de rodillas comenzó a chuparle la polla como hace siempre mirando a los ojos a su pareja, intentó meter la mitad de esa polla en su boca pero no pudo pasar del glande o poco más, su grosor iba a desencajar su mandíbula si lo hubiera hecho, utilizó sus dos manos para masturbar aquella verga, inmensa, imponente, grandiosa, mientras lo hacía chupaba succionando el glande.

- Me corroooo, Carmen, me corroooooo.-

Efectivamente el chico dijo la verdad, tardó poco en correrse manchando de abundante semen la cara y el cuerpo de mi mujer.

Ella se marchó para la ducha, yo había sacado algunas fotos que mientras esperábamos revisé con Jawara, -¿tú mi das alguna foto amigo?-

-Te podría dar alguna que no se vea su cara, ni el tatuaje, ni el piercing-

Al momento llegó ella, besándola la llevó a la cama para tumbarla, lamió todo su cuerpo succionando sus pezones, el lóbulo de su oreja, su cuello, lamió hasta los dedos de sus pies.

-Me gusta mucho Carmen, tú mujer guapa, sexy.-

Después de dedicarle un buen rato a sus pies, fue subiendo hasta alcanzar su entrepierna, el coño de Carmen estaba encharcado, brillaba por los fluidos que habían provocado la manera de chuparla de Jawara.

-Así gusta a mí.-

Empezó a comerle el coño con su lengua, mientras Carmensuspiraba de placer, con sus labios cogía su clítoris succionándolo provocando que se retorciera de placer, abría su boca para suspirar mordiéndose el labio inferior, arqueó su espada sujetando la cabeza del chico contra su coño.

-No pares, sigue me corrooooo me corrooooo, siiiiiiii, me corroooooo.-

Carmen se corrió en la boca del chico que metía su lengua en la vagina como si la follara con ella.

Yo me tocaba la polla, mientras sacaba fotos, me fascinaba el contraste de sus cuerpos. Él se tumbó boca arriba mientras mi mujer recuperaba el aliento se meneaba la polla, ella me pidió una bola brasileña para introducirla en su coño, se puso de rodillas besando las cicatrices que tenía marcadas en su cuerpo hasta llegar a su polla agarrándola empezó a comérsela, pasando su lengua por el glande lo rodeaba introduciéndolo entero en su boca succionándolo, con una mano masajeaba sus huevos la otra subía y bajaba de aquella barra de carne negra.

-Jawara tienes una polla muy grande, no me gustaría hacerme daño con ella así que me subiré encima para poco a poco intentar metérmela.-

–Me parece bien yo no querer hacer daño, tú gusta mucho.-

-Cariño prepara el preservativo.-

Siguió comiéndole la polla mientras preparaba el condón, al abrirlo ya me di cuenta que era muy superior a lo que habitualmente estaba acostumbrado, en mis tiempos yo usaba xl pero estos eran más grandes.

-Cariño pónselo.-

Cogí el preservativo colocándolo en su glande lo deslicé sobre aquella barra de carne, cerré mi mano y mis dedos no se tocaban, era fascinante su tamaño, por su gordura, por su dureza, había conseguido ponérsela a tope, llena de venas gordas parecían que iban a reventar, me hubiera gustado meterme esa polla en la boca, pero a Jawara eso no le gustaba. Carmen se subió sobre él moviendo su coñito a lo largo de aquel la barra.

-Tony apuntala a mi vagina.-

La cogí dejándola en la entrada, ella se introdujo poco a poco moviendo sus caderas todo su glande, la saco de su coño para a restregarse en ella suspirando.

-Joder tio vaya polla que tienes, uffff me partes el coño en dos.-

Tomó aire volviendo a introducir el glande en su coño empezó a mover sus caderas poco a poco, milímetro a milímetro fue metiéndose aquel pollón negro hasta una cuarta parte.

-Dios mío, qué barbaridad siento el coño muy abierto, nunca me abrieron tanto.-

Carmen se movía lentamente, su cara estaba desencajada por el dolor, aunque según me contó después estaba excitada sintiendo como abría las paredes de su coño. Ella suspiraba, mientras daba otro tironcito más hasta llegar a la mitad, empezó a moverse follándose aquella barra de carne, sacaba la polla hasta la base de su glande para volver a meter lentamente perforándose hasta donde podía aguantar sin demasiado dolor, tardo unos 10 minutos en conseguir introducirla entera en su coño.

-Que ricooooo siiiii me abres entera, me partes el coñoooo, me partes.-

El dolor había remitido empezando a sentir como esa barra entraba y salía de su coño rozando las paredes, sintiendo abrir su vagina como nadie lo había abierto hasta ahora, llegándole donde ninguno le habíamos llegado, empezó a moverse sacando más de la mitad y volviéndola a meter de nuevo. Cuando bajaba el subía las caderas para que su polla perforara hasta lo máximo, yo estaba extasiado viendo como esta barra de carne negra entraba y salía de su coño rosado, como se manchaba y brillaba de sus flujos junto al lubricante de la bola, me toque la polla corriéndome sobre el suelo la imagen de mi mujer empalada por ese gran falo negro había provocado tal excitación en mí que me corrí casi sin tocarme.

Ella estaba absorta, tenia tanto placer que ni se enteraba que yo estaba allí.

-Siiiii párteme, te siento tan dentroooo, siiiiii me corrroooo, me corroooooo.-

Se corrió temblando encima de él, sacando su pene del coño y tumbándose sobre él, su cuerpo estaba tembloroso su respiración agitada como nunca, saqué algunas fotos de su coño que estaba muy abierto brillante y rojo como nunca había visto, él se quitó el preservativo y esperó a que se recuperara.

-¿Ti a hecho feliz Carmen?-

-Profundamente feliz Jawara.-

Ella se tumbó en la cama para hacer el misionero, le puse un preservativo nuevo meneando su polla un par de veces, esta seguía consistente, la apunte a su coño acompañando aquella verga hasta que entro un cuarto en su vagina tras lo cual empezó a moverse encima de ella hasta conseguir clavarla entera, ella bufaba de placer sentía como esa polla la rellenaba la perforaba a tope, paso sus manos por detrás de ella llevándolas a su culo y levantarle las caderas para que la penetración fuera completa, así estuvo un buen rato empujando su enorme polla dentro de su coño, veía como sus huevos chocaban en su culo mientras mi mujer emitía sonidos que no había escuchado en toda nuestra vida sexual, sus gemidos eran llantos de placer, estaba disfrutando como una loca, gozando, sus quejidos retumbaban en la habitación, ella levantó sus piernas sujetándolas con sus manos, para sentirla bien dentro.

-Me corrooooo, siiiii otra vez, me vuelve locaaaaaa, afggggf me corrroooo me partes, me corroooooo siiiiiii.-

Soltó sus piernas quedándose tumbada en la cama, su cuerpo flácido sin fuerza provoco que Jawara sacara su precioso falo de ella.

Se tumbó junto a ella besándola comenzó a comerle los pezones, cuando recuperó el aliento fue a darse un ducha antes de seguir, había tenido tres orgasmos a cual mejor necesitaba un pequeño respiro marchándose a la ducha, su manera de andar denotaba que aunque estaba gozando, Jawara la iba a dejar rota. Mientras nosotros charlábamos de cómo estaba siendo el encuentro.

-Tony, tu mujer gusta mucho ella si sabe gozar de mí.-

-Sí, ella está pasándoselo muy bien.

Al rato llegó acostándose entre los dos mirando hacia mi besándome me pidió otra bola metiéndosela empezó a rozar su culo por su polla que salía por delante mientras me besaba el empujaba como si la follara, miré para abajo veía su glande salir de su entrepierna, mientras me besaba.

-Te quiero Tony, más que nada en este mundo, gracias por presentarme a Jawara.-

Me besaba mordiéndome los labios cogiendo mi polla empezó a masturbarme.

-Tony dame condón, voy follar así.-

Jawara se puso el preservativo, apuntando el gran fallo a su coño empezó a follarla así de lado fue espectacular sentir el placer de mi mujer en mis labios, sintiendo su respiración agitarse diciéndome lo que sentía.

-Me está partiendo el coño, la siento tan dentro, tan mía.-

En cada embestida que le daba sentía su movimiento su mano, cada vez se movía más rápido en relación al placer que estaba recibiendo, acerque mi mano al cachete de su culo abriéndolo para que él viera su polla entrar y salir de su coñito. Carmen arqueó su espada para sentirla bien dentro, al rato ella empezaba a gemir, pude sentir en mis labios que un nuevo orgasmo no tardaría en llegar, esa polla provocaba en ella una excitación extraordinaria gracias al roce por sus paredes vaginales y la profundidad a la que perforaba, acelero su paja y empecé a correrme en su mano, ella estaba extasiada.

-Me corroooo otra vez Tonyyyyy otra vez me corrooooooo.-

-Así reina mía córrete otra vez.-

-Siii córrete Carmen, a Jawara gusta tu correrte.-

Llegó a un nuevo orgasmo tan intenso que su cuerpo convulsionaba de placer.

-Jawara por dios, tu cuando te vas a correr que me duele ya el coño de follar tío.- Le dijo después de varias posturas más y tres nuevos orgasmos, con otra ducha de por medio.

-Tú Carmen está cansada, cuando esta noche duerma no va a sentir ni picar los mosquitos jajajajaja.-

-No te rías churra, que me vas a dejar lisiada con tanta polla.-

-Yo dicir que primero corro rápido dispués todo tiempo que quieras.-

-Ah, vale Jawara, ya es el tiempo.

-Jawara quería correrse a 4 patas, así que le dije a mi mujer de hacer un 69, a él le dije que cuando se corriera se quitara el preservativo para correrse en su culo para que su semen resbalara y recibirlo abajo.

Me tumbé colocándose mi mujer encima de mí, él se puso el preservativo poniéndose detrás empezó a meterle la polla, mientras yo pasaba la lengua por su coño de paso por la parte de su polla que quedaba más cerca de su coño, mi mujer me la chupaba corriéndome rápido en su boca viendo como aquella barra de carne negra empotraba a mi mujer, que volvía a llorar de placer, temblándole las piernas con sus embestidas, al rato Carmen empezó a animarlo.

-Así Jawara párteme el coño dame duro, te siento muy dentro, no me lo puedo creer me estas partiendo el coño.-

Carmen, empezaba nuevamente a bufar, a llorar de placer, un nuevo orgasmo llamaba a su puerta.

-Me corroooo agffff me partes, me partes en dos, duro dame duro.- Jawara aceleró sus embestidas.

-Me corrooooo así no pares, no pares, siiiiiiiii.- Ella cayó sobre mí mientras él seguía.

-Córrete ya, córrete por dios, me estas partiendo, me partesss.- Jawara empezó a bramar y sus piernas temblaban de placer

-Me corroooo Carmen me corroooooo.-

Sacó la polla de su coño, quitándose el preservativo empezó a correrse en la raja de su culo, resbalando el semen por él, pasando por su coño llegaba a mi boca, estaba esperando ese momento toda la tarde que hasta me supo a gloria, a triunfo, mi mujer se había follado a un excelente semental Africano y yo estaba saboreando el culmen de su orgasmo mientras veía el coño de mi mujer muy abierto, con un agujero grande rojo como un tomate, maltratado por aquella gran polla goteante, imponente, insultante.

Terminamos sobre las 9 de la noche yo había tenido 3 orgasmos mientras mi mujer 8, sin duda era al mejor amante que la había follado, mi mujer se quedó en la cama desnuda rota nosotros nos vestimos él se acercó a la cama dándole un buen morreo a mi mujer.

-Gracias Carmen por la tarde buena, tu ma hecho feliz, cuando tú quiera llama a Jawara para hacer tú feliz.-

-Jajajaj si Jawara yo llamar para tú hacer feliz a mi.-

-Adiós siñora.-

Continúa en