Embarazados 13
Tony creía que el control estaba en sus manos, hasta que su esposa le recordó que los deseos se cumplen. Ahora, la sombra de un desconocido acecha su matrimonio, y la promesa de una noche con él es solo el comienzo de su sumisión.
Así lo hice, busqué un chico, según ella guapete de unos 30 años, ante todo queríamos discreción, él entendió perfectamente nuestra preocupación por el tema, quedamos para conocernos y tomar unas tapas como si fuéramos colegas de toda la vida, José Manuel llegó puntual y tras presentarnos, pedimos unas cervecitas y algunas tapas, charlamos de todo un poco, él llevaba en el mundo swinger varios años y tenía experiencia con parejas como corneador, cuando tuvo pareja también hacían intercambios, a mi mujer le gustó dándome su aprobación al cambiarse el anillo de mano, esa fue la señal que acordamos para decirnos si le gustaba o no el chico.
Después de hablar con José Manuel estableciendo unos límites decidimos alquilar una habitación, entramos primero nosotros y a los pocos minutos llegó él, Carmen salía del baño de asearse, J.M. entró para hacer lo propio, ella vestía camisa y falda a medio muslo, me dio sus bragas y ya estaban manchadas de flujo, la situación era muy morbosa, era el primer hombre al que iba a follar que no era de la familia.
-Huélela, huele a hembra en celos que te cagas, disfruta de tus cuernos amor mío.-
Él salió del baño solo con la camisa puesta, tenía la polla morcillona, sus huevos parecían más grandes que los míos, se acercó a ella y empezó a acariciarla, metiéndole mano debajo de la camisa magreando sus pechos, por debajo de la falda cogiéndole el culo, tocando su coño, mientras besaba su cuello, su boca, mi mujer le agarró su polla que empezaba a cobrar vida para masturbarlo, levantando su falda empezó a rozar su polla por su vulva, mientras se besaban o mordía el cuello de ella, J.M. se separó de ella sentándose en el filo de la cama.
-Desnúdala para mí, sin prisas.-
Estaba claro que aquel chico iba a dar mucho juego, desnudar a mi mujer fue de lo más excitante. Situándome detrás de ella para no tapar la visión de J.M. empecé a desabrochar su camisa mientras ella echaba su cabeza para un lado para que besara su cuello, deslicé la camisa por su cuerpo soltándola al suelo, acariciando sus pechos por encima del sujetador solté quitándole los corchetes, él se mordía los labios mirándola de arriba abajo (este no se ha follado a una hembra como esta en su vida) pensé, desabroché su falda dejándola caer.
Me había puesto como una moto desnudar a mí mujer para que otro hombre la disfrutara, tenía la polla que me iba a reventar, ella se acercó para comerle la polla, me fui al baño para asearme, al entrar en la habitación desnudo pude ver a mi mujer de rodillas mirando a J.M. mientras él sujetaba su cola follándole literalmente la boca, sacó su polla gorda y de 19 cm. apuntándola a su cara y pechos empezó a correrse.
– Me corroooo, toma leche, toma zorraaaaaaa.-
-siiiiii córrete lléname entera de leche, siiiiii-
La escena tenía un morbazo tremendo.
-Joder tía que bien la chupas, eres con diferencia la que mejor me ha comido la polla en mi vida, eres una pasada de mujer.-
La tumbó en la cama para comerle el coño, me puse de rodillas dándole mi polla para que chupara, era un espectáculo ver su cara y sus pechos llenos de semen, me puso muy cachondo ver la escena al salir del baño, no aguanté mucho corriéndome en su boquita en poco tiempo, ella como siempre hacía, jugó con mi semen en su lengua, J.M. seguía lamiendo el coñito de Carmen, quien gemía cada vez más fuerte, mientras me tumbé junto a ella, con mi mano me puse a restregar el semen de J.M. por todas sus tetas.
-Ummm sigue Tony, me has puesto a topeeeeee, me corroooo, me corroooo.-
Ella se marchó a la ducha acompañada por J.M. metiéndose juntos, se ducharon magreándose mientras se untaban el jabón mutuamente, escuché como hablaban y reían de vez en cuando, se secaron volviendo a la habitación, él se tumbó boca arriba, ella se puso de rodillas sobre la cama para comerle la polla que empezó a alcanzar su máximo esplendor, 19 cm según él, tan gorda como la mía, siendo la suya más cabezona, estaba ligeramente curvada hacia la derecha.
-Cariño no se la chupes más o harás que se corra otra vez.-
Carmen le puso el preservativo y se subió sobre él para introducírsela entera en su coño empezando a follarlo de atrás hacia adelante y de adelante hacia atrás, el subió sus rodillas flexionando sus piernas haciendo que Carmen se tumbara sobre él, clavando sus pezones empitonados en su pecho, empezó a comerle la boca abrazándola por la cintura empezó a follarla, joder tenía una imagen preciosa del culito redondito de mi mujer y de su coño siendo perforado por este nuevo semental, ella empezó a correrse.
-Siiiii follameeeee, asiiiii dame duro, métela todaaaaaaa me corrooooo, me corroooooo.- su coñito chapoteaba de la excitación.
A J.M. La polla se le vino un poco abajo, Carmen le quitó el preservativo, lo que vino después, fue lo que habían hablado entre risas mientras se duchaban, me dijo que preparara otro preservativo, empezó a mamársela, al poco su polla estaba de nuevo firme, dura como una piedra, ella me miró.
-Tony, querido, ponle el preservativo para que me folle.-
-Cariño yo no...-
-¡No qué! ¿Quieres que me siga follando?-
-Claro que si reina mía.-
-Entonces pónselo o me lo follo a pelo.-
Me puse de rodillas en la cama, cogí el preservativo por el depósito para sacar el aire, poniéndolo sobre su glande empecé a desenroscarlo a lo largo de su polla hasta la base, después moví su polla como si lo masturbara para comprobar su firmeza, era la primera vez que le tocaba la polla a otro tío, fue una sensación agradable a la vez que humillante, me había puesto muy burro esa humillación lo empecé a masturbar sintiendo esa dureza en mi mano, los dos me cogieron la cabeza acercando mis labios a la polla De J.M. Me negué a abrir mi boca, era demasiada humillación.
-Chúpasela cornudo.-
-Noooo por dios que asco.-
-Chúpasela o no abro mis piernas más para ningún otro hombre.-
A regañadientes abrí la boca y empecé a comerle la polla como lo haría ella, pasé mi lengua alrededor de su glande metiéndomelo en la boca mientras lo masturbaba, ella soltó mi cabeza, era una sensación extraña, estaba mamando la polla a un tío, su polla estaba dura como una piedra, su sabor era plástico debido al condón, pero era excitante, estaba mamando la polla que en breve entraría en su coñito, la misma con la que se correría.
-Así me gusta putito, chupa bien la polla del macho que me va a follar.-
Carmen, bajó hasta mi polla para chupármela, mi excitación era máxima estaba siendo humillado pero la situación me ponía burrísimo, en poco tiempo volví a eyacular en la boca de mi mujer, mientras J.M. Seguía cogiendo mi cabeza y empezó a mover sus caderas, su polla se movía en mi boca (joder me está follando la boca un tío) pensé. Ella tiró una de las almohadas al suelo junto a la cama.
-Ven Tony, quiero que te arrodilles aquí hasta que terminemos.-
Ella se puso boca arriba con las piernas bien abiertas en un ángulo que yo podía ver como entraba y salía su polla, él levantó sus piernas.
-Ven cornudo, coge mi polla para metérsela.-
Levantándome agarré su polla para apuntarla en su coño acompañándolo en su primera entrada, después volví de nuevo a ponerme de rodillas, desde mi posición pude ver cómo le metía bien dentro la polla, mientras sus huevos rebotaban contra su culo, duro, sin piedad, mi mujer gemía retorciéndose de placer.
Después de un rato cambiaron de postura, se pusieron junto a mí, ella en el filo de la cama a 4 patas, él detrás de pie.
-Te lo tengo que pedir o ¿sabes lo que tienes que hacer cornudo?-
Me volví a levantar y cogí su polla restregándola en su coño apunté a su vagina hasta que entró, para después volver a ponerme de rodillas, desde allí pude ver como mi mujer arqueaba su espalda levantando su coñito para conseguir la máxima penetración, él la agarraba por las caderas mientras le daba duro, nalgueándola de vez en cuando, ella empezó a suspirar.
-¿Te gusta cómo me empotro a tu mujer cornudo?-
-Siiiiiiii me encanta dale duro.-
-¿Te gusta mi polla?-
-Siii me gusta.-
-Pues a tu mujer también le gusta, ¿verdad zorrita?-
-Siii me encanta, dámela entera, párteme el coño.-
Mi mujer llevó su mano al clítoris masturbándose mientras J.M. aceleraba sus embestidas.
-Me corroooo dame más, no pares, siiiii me corrooooooo.- J.M. Agarró fuerte sus caderas.
-Toma zorra, córrete así delante del cabrón de tu marido, toma, toma, me corro.-
Él sacó su polla del coñito de mi mujer, quitándose el preservativo y girándose hacia mí me agarró de los pelos y comenzó a correrse en mi cara, cerré los ojos pudiendo sentir los chorreones de semen caliente correr por mi cara, cayendo sobre mi pecho, cuando se escurría arrimó su glande a mí boca
-Toma cornudo, primero me corrí en la cara de tu mujer y ahora en la tuya, ¿te gusta cornudo?-
No me atreví a contestar porque su polla se colaría en mi boca, al ver que no la abría, restregó su glande corrido en mis labios, entre mis dientes se colaba su semen que se mezclaba con mi saliva, su sabor no me resultó desagradable, mi mujer cámara en mano inmortalizaba el acto, se acercó a mi oído.
-Deberías ser agradecido con J.M. y limpiarle la polla, por haberme follado tan bien ¡Venga saca la lengüita!-
Cogí su polla y saqué la lengua limpiando su glande, lo introduje en mi boca para terminar de succionarlo sacándole hasta la última gota, su sabor era distinto a todo lo que había probado, era semen, solo semen, sin los fluidos de mi mujer, su sabor contrastaba con el salado de su glande, dejando en mi boca un agradable sabor a macho.
-Muy bien putito, no se te ocurra limpiarte, túmbate en la cama.-
Como hice toda la noche obedecí su orden de mi mujer. J.M. se fue al baño y al salir se despidió de nosotros, mi mujer lo acompañó a la puerta despidiéndolo con un buen morreo.
Carmen se subió encima de la cama para jugar con mi polla y mis huevos con su lengua iba recogiendo el semen que había en mi pecho, besándome me pasaba el semen de su boca a la mía, así estuvo jugando hasta que limpió la última gota que vio sobre mí.
-¿Que te ha parecido el chico.?-
-Bueno pues creo que ha cumplido cariño, pero eso lo tendrás que valorar tú.-
-Pues no es nada del otro mundo pero si he de reconocer que ha dado mucho juego.-
-¿No me digas? No me he dado cuenta.-
-Tony no seas sarcástico, sé que te ha gustado se notaba en tu cara que deseabas hacerlo, sólo necesitabas ese empujoncito para que lo hicieras.-
-A ver guapa a mí los hombres no me gustan, me gustan las mujeres.-
-Ya lo sé cariño por eso me tienes a mí.-
-¿Cómo supiste que lo haría?-
-En las charlas que tuve con tu padre, le conté que me comiste el coño en tu oficina y lo que hiciste con los fluidos después de haber follado con él, me dijo que en algún momento lo harías, él quería ver si serias capaz, por eso hicimos el 69 para comprobar si tragarías el semen de otro hombre, me confirmó que si no hubiera sido él le hubieras chupado la polla, con J.M. vi que podía ser el día así que cuando fuimos a la ducha le comenté lo que haría, a él le pareció bien.-
-Bueno cariño, la próxima vez podías decirme lo que quieres hacer para estar preparado.-
-No hubiera sido igual, si lo hubieras sabido, ¿te hubieras sentido igual de humillado y excitado?-
-No lo sé pero sí está claro que he disfrutado con todo esto tanto o más que ustedes.-
Ella bajó a mí polla y empezó a chupármela, recordando lo ocurrido tardé un poco en correrme, ella tragó todo lo que pudo recuperando el resto de mi cuerpo con su lengua tragándose hasta la última gota.
-¡Qué semen más rico tienes cariño!-
Carmen fue a su bolso, sacando una bola brasileña me la dio.
-Cómeme el coño mientras te recuperas.-
Empecé a comerle el coñito mientras le introduje la bola en su culito, ella empezó a gemir mientras me hablaba humillándome verbalmente.
-Asiiiii cornudo cómeme el coño follado por otro macho.- Sus palabras me ponían a mil y mi polla reaccionaba.
-He sido una niña mala cariño, ¿Me vas a dar tras, tras, en mi culito?-
-No te quepa duda que te voy a aplicar un severo correctivo-
Me tumbó en la cama para rozar su culo por mi polla, al poco la cogió apuntándola a su culito fue sentándose encima de mí haciéndolo rápidamente, sus gestos de dolor decían claramente lo que quería, castigo, se metió mi barra entera poniéndose en cuclillas sobre mí comenzó a botar encima, por sus gestos parecía que el dolor iba remitiendo dando paso al placer, fue entonces cuando comencé a moverme, cada vez que bajaba subía mis caderas para que sintiera mi polla muy dentro de ella. Carmen seguía follándome, su respiración era cada vez más acelerada, su cansancio era evidente, la volteé situándome sobre ella levanté sus piernas apoyándolas en mis hombros metiéndole mi polla sin piedad en su culo, sus gestos de dolor eran muy claros, se mordió el labio, su nariz se abría y cerraba buscando aire que mitigara su dolor, pero ella estaba dispuesta a recibir su castigo, me miró a los ojos y empecé a moverme dándole duro, su respiración se aceleraba buscando aire, en cuatro o cinco embestidas el dolor empezaba a remitir.
-He sido una niña mala, castígame.-
-Siii has sido muy mala y me has humillado ahora te voy a partir el culo.-
-Siii hazlo dame duro, párteme el culo, cornudo chupapollas.-
Sus palabras humillantes me pusieron a mil provocando que la embistiera como si no hubiera un mañana, duro, violento, ella acercó su mano al coño para masturbarse.
-Así cariño más, más, te siento dentroooooo, me encanta, me voy, me corro, dame duro, me gusta siiiiiiiiiii, me corroooooo.-
Empezó a correrse temblándole las piernas, el coño se le encharcó como si le hiciera un squirting, la dejé para que recuperara el aliento, tras lo cual la puse a 4 patas con sus piernas juntas metiéndole de nuevo mi polla en su culo, empecé a follarla duro, violento, ella empezó a bufar de dolor, pero estaba dispuesta a aguantar el castigo que yo quisiera infringirle.
-Toma polla, golfa, tomaaaaa, te gusta follar a otros, pues tomaaaaa por el culo, te lo voy a romper, zorraaaaa, me corrooooo, siii tomaaaaaa me corrooooo-
Me corrí dentro de su culito, ella caía de bruces sobre la cama arrastrándome con ella, mientras mi polla seguía dentro de su ano atrapada por su esfinter, besé su cuello, su cara y mordí el lóbulo de su oreja.
-Te amo reina de mi corazón-
-Y yo a ti mi amor, y yo a ti.-
Se podía decir que habíamos tenido una excelente sesión de sexo de aproximadamente 3 horas en total; este fue el primer encuentro que tuvimos con otro hombre ajeno a la familia, he de decir que J.M. Cumplió pero también hubieron otros que alardearon de supermachos, corneadores, que no aguantaron un asalto incluso no llegaron ni a empezarlo, como un tal Mario un experto corneador con muchísima experiencia (según él) que se ofreció a hacerle un masaje antes y el colega se corrió con sólo tocarla.
También fueron varios los que del mamazo no pasaron, otros que no llegaron a los 5 minutos, hubo uno que decía ser un buen amante que comía el coño como nadie, el muchacho estuvo dándole a la lengua 15 minutos y no le hizo ni cosquillas, en fin hay de todo en la viña del señor.
Con mi padre teníamos una relación normal, nos visitaba y lo visitábamos, cuando teníamos algún petardazo como los que he contado anteriormente, para quitarnos el mal sabor de boca, lo llamábamos para acordar un día para vernos y tener sexo del bueno, tórrido, a tope.
Así llegamos a un nuevo año, nuestra vida sexual era intensa y muy gratificante ya fuera entre nosotros o incluyendo un tercero, nada fijo, desde un principio, habíamos establecido que los encuentros con otros se limitaran a dos con la misma persona como máximo.
Eran finales de febrero, que fui a ver unos trabajos de carpintería en una casa a la que sus dueños querían hacer reforma por la zona de la Macarena, ellos estaban en un atasco en el puente del Quinto Centenario, cuando me llamaron para decirme que se retrasaban, con lo cual decidí desayunar para hacer tiempo sentándome en un velador. Frente al bar había un local con tres cristaleras amplias, en la central tenía un cartel (se vende) con su número de teléfono correspondiente, me pareció que la zona tenía un potencial extraordinario para abrir una segunda tienda, ya que los pisos y casas de sus alrededores pasaban de 30 años, terminé de desayunar y pregunté al dueño del bar sobre aquel local, me contaron que pertenecía a un señor que estaba arreglándolo para poner un taller y venta de bicicletas, este hombre falleció dejándoselo en herencia a sus tres hijos y que el local llevaba más de un año en venta.
Llamé al teléfono era de una inmobiliaria, quede con ellos en que me enseñaran el local y me dijeran precio, al terminar de ver el trabajo para esa familia esperé al vendedor de la inmobiliaria, vi el local era ideal para lo que quería, suelo de mármol un baño sin estrenar que tenía hasta ducha, espacio para hacer unas taquillas, el precio tampoco estaba mal pero decidí hacerle una oferta, sobre el precio 15.000 euros menos con el ánimo que rebajaran 10.000, quede con el vendedor que trasladaría la oferta a los propietarios; cuando terminamos de trabajar le comenté a mí mujer el tema pasándonos por el local el cual vio desde fuera por la cristalera, ella se entusiasmó.
-Guau Tony es buenísimo tenías razón, la zona es ideal vale la pena hasta por el precio que te han dado.-
-Esperemos a ver si hacen una contraoferta.-
Varios días después, estando en un semáforo parado siendo el único coche, se me acercó un chico Somalí que estaba vendiendo pañuelos en el semáforo, cogí un euro para dárselo, me dijo que se llamaba Jawara, se veía un hombre de complexión fuerte, atlética, trabajado.
-Gracias señor toma pañuelo.-
-No es necesario amigo.-
-Todo mundo quiere pañuelo, ¿tú no?-
-No los necesito, gracias, ¿como te tratan aquí en España amigo?-
-Es muy difícil para mí, en mi país guerra yo dejé familia y novia allí, este país nuevo, para mí difícil las chicas no quieren nada conmigo.-
-Ya encontrarás alguna que le gustes.-
-Si gustarle hay alguna pero no quiere acostar conmigo, se asustan cuando ven mi pene.-
-Vaya amigo espero que tengas suerte.-
Abrió el semáforo despidiéndome de él, recogí a la niña para después ir por mí mujer, en el camino también nos paramos en semáforos con más chicos de color lo que me dio pie para comentarle a mí mujer lo de aquel chico.
-El pobre es digno de lastima, venir a un país huyendo de la guerra para empezar una nueva vida y que las chicas te rechacen debe de ser terrible, entre otras cosas.-
-A ver cariño, el chico me dijo que las chicas le decían que no. A saber que tiene ese chaval en la entrepierna, debe de asustar.-
-Hombre siempre se ha comentado que los negros (no hay ninguna intención racista al usar esta palabra en todo el relato) tienen la polla grande, pero eso en realidad es más leyenda urbana que otra cosa.-
-Bueno a ver si tiene suerte el chico y le va bien.-
Aquel semáforo era mi paso diario para recoger a Esperanza, el chico al verme se acercaba, sabía que le daría algún dinerillo con un poco de charla, me contó que tenía 29 cm de polla y muy gorda, que muchas mujeres lo rechazaban incluso las prostitutas le decían que solo se la mamaban, alguna lo citaban para el final del día, la verdad que el chico lo estaba pasando mal.
Pasado unos días la inmobiliaria me llamó para decirme que los clientes habían aceptado la oferta tal cual, (coño, podría haber sacado algo más) pensé, pero la verdad era que estaba cogiendo un buen local a precio de ganga, le dije que preparara los documentos para la firma de la escritura, que le mandaría a su correo lo que necesitara, le comenté al chico de la inmobiliaria que el 9 de marzo era mi cumpleaños y si podía prepararlo para esa fecha.
Así fue el miércoles 9 fuimos a notaría para firmar la compra-venta y la escritura del local, siendo un buen regalo de cumpleaños el que me hice, el sábado siguiente celebraríamos mi cumpleaños los tres en casita. Ese día llegó mi mujer con los cafés y una pequeña tarta, senté a Esperanza en su trona, encendí las velas, empezaron las dos a cantarme el cumpleaños feliz, sí que era realmente feliz, atrás quedó la tristeza de años anteriores, allí tenía a mí Esperanza cantándome a su manera el “apeaño elissss” y a mi mujer feliz de vernos disfrutar, me puse junto a mi hija para entre los dos soplar las velas.
-Ahoda mamiiii.- Volví a encender las velas y volvimos a cantar, esta vez Carmen sopló las velas.
-Ahoda yoooo.- De nuevo las encendí, volvimos a cantar y Esperanza la apagó.
-Ahoda os treee- Ya está cariño que están las velas casi consumidas y nos vamos a hartar de cera en la tarta.
- Siii papiiiii ahoda os tre y yastá.- Volví a encenderla por cuarta vez, cantamos y la apagamos entre los tres, me abrazó del cuello besándome en la cara unas cuantas de veces.
-Te chiero papi.-
-Y yo a ti princesa, ni te imaginas cuanto.- La vista se me nubló.
-Feliz cumpleaños amor, no te pongas tierno que después te voy a dar tu regalito- dijo besándome.
-¡Ah! y cuidado con lo que has deseado, que los deseos se cumplen.- Dijo mientras acariciaba la cabeza de la peque.
Me dejó pensativo aquella frase, ¿me habría leído el pensamiento? ¿Realmente sabía lo que había deseado o solo era un órdago? Al acabar el día acostamos a Esperanza para ducharnos juntos, después de un primer orgasmo en el baño nos echamos en la cama.
-¿Qué me has querido decir con lo del deseo, cariño?-
-Tony te conozco muy bien llevamos mucho tiempo juntos y se lo que has deseado.-
-Te puedes equivocar guapita, que eres tú mu lista, rubita.-
-Si te lo digo ¿prometes no cambiar tu deseo y decir la verdad?-
-Te lo prometo, pero casi seguro que no aciertas.-
-Has deseado verme empalada por tu amigo del semáforo.-
Su respuesta me había erizado la piel, mi polla había cobrado vida ¿Cómo era posible que me conociera tan bien? Si hubiera echado una quiniela habría acertado un pleno al 15.
-Es verdad cariño, has acertado.-
-Pues cuidado que los deseos se cumplen.-
Agarró mi polla y empezó a chupármela, hicimos el amor algo más de 2 horas perdí la cuenta de sus orgasmos, si sé que incluido el del baño los míos fueron 3.
-Gracias por esta noche amor, me haces muy feliz, te amo.-
-A ti cariño por quererme tanto y aguantarme con todos mis defectos.-
-Joder cariño dime cuales son porque yo todavía no te he visto ninguno.-
Ella me besó y se volvió dándome la espalda, me acomodé detrás haciendo la cucharita y besé su cuello.
-Sabes que soy por siempre y para siempre tuyo, te quiero.-
Continúa en
- Relato #219418— title-regex: contiguous parts (12 -> 13)
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