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Visitas vecinales I

El chat fue solo el preludio. Cuando el vecino educado se quitó la máscara y le ordenó mojarse en el baño de la cervecería, supo que esa noche nada sería como antes.

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Hay días que se alegran con la visita de un buen vecino, y ayer fue uno de esos días.

Aunque no lo sabéis os cuento.. me mudé a Madrid hace varios meses ya... por motivos de trabajo. El inconveniente es que no conozco a mucha gente en la ciudad, pero poco a poco voy haciendo amigos...

Todo comenzó una tarde de Viernes, la cual me encontraba aburrida y muy caliente en mi casa, decidí abrí el ordenador y abrí uno de los chats a los que me conecto habitualmente (casi siempre cuando estoy muy caliente).

Enseguida se abrieron varias ventanas de conversaciones, las cuales fui desechando debido al poco interés que despertaban en mi ya fuera por las múltiples faltas de ortografía, o por que eran meras proposiciones de: "enseñame las tetas que quiero darte mi leche, bb".

Pero hubo una en especial, que despertó mi atención... un chico educado, con buena conversación, la cual se fue calentando de un momento a otro...

Acabamos hablando por correo y calentandonos durante varios dias, yo por mi parte acababa dentro de la ducha con mi dildo favorito; Hasta que un día, nos atrevimos a vernos y quedar en persona...

Resultó que... casualidades del destino vivíamos en el mismo barrio, asi que quedamos en una cervecería bastante conocida y ahí empezó nuestra historia...

¿Cómo era? Pues... moreno, alto, ojos negros, y por lo que había visto en foto, una buena herramienta que hacía que mi coñito se mojara solo con pensarlo...

Empezamos a hablar de cosas triviales, como si de una cita amorosa se tratara, hasta que un par de cervezas después, alargó su mano y dejó encima de la mesa un huevo vibrador...

- Ve al baño y póntelo, que quiero jugar contigo.

Me mordí el labio, alargué la mano y cogí el huevo, me temblaban las piernas de la excitación, y me fui directa al baño... entré en uno de los cubículos, me baje los leggins, aparté a un lado mi tanga negro, levanté la pierna derecha y con la mano izquierda me sujeté en la pared... Estaba empapada ya, solo de pensarlo... del morbo del momento y de lo mucho que me gustan estos juegos, solo tuve que hacer un poquito de presión y debido a mi intensa lubricación entró completamente solo... me mordí el labio aguanté el gemido que nacía dentro de mi... y como buena chica que soy chupe mis deditos llenos de mi flujo antes de volver a colocarme el tanga ya empapado, y subirme los leggins.

No tardé más de 3 minutos en entrar, meterme el huevito y salir... Él estaba de frente a la puerta por donde yo iba a salir, cuando me vió apretó el botón de encendido del huevo y casi me caigo de la impresión... mi cara se encendió y tuve que apretar mis piernas para evitar que temblaran y me fui rapidamente a mi silla. Cuando me senté subió dos niveles la intensidad de la vibración... mmm no pude evitar gemir y morderme el labio...

- ¿Te pasa algo, estás bien? Te noto acalorada

- Mmm sabes muy bien lo que me pasa, me gustan mucho estos juegos y me estoy encendiendo demasiado...

- Quiero que te corras en la silla mirandome a los ojos, viendote disfrutar en silencio... y en ese momento subió la intensidad del vibrador al máximo...

Empecé a moverme instintivamente en la silla, nosé si buscando más placer... o menos... pero no tardé más de 3 minutos en correrme... mirándole a los ojos, mi tanga ya no aguantaba más humedad y mis leggins empezaron a mojarse.... Se levantó de la silla, fue directo a la barra y pagó la cuenta.

- Levanta, nos vamos.

Yo sabía que mis leggins estaban empapados, y él también... una sonrisa pícara se reflejaba en su cara...

Me levanté y estiré mi camiseta intentando ocultar lo que no se podía ocultar...

Empezamos a caminar, no había mucha gente por la calle, me abrazó y su mano se fue directa a mi culo.. empezó a acariciarlo y se iba acercando poco a poco al centro de mi humedad... rozó mi entrepierna desde atrás con dos dedos y mi gemido se hizo inaguantable... Me estaba metiendo mano en plena calle, caminando... a la vista de cualquiera y empapada de mi anterior orgasmo...

Por si esto fuera poco, volvió a conectar el vibrador al tiempo que me daba un sonoro azote... - Camina, mi piso está a la vuelta de la esquina...

Llegué como pude sin correrme de nuevo, pero empapada... abrió el portal, nos metimos en el ascensor y marcó el piso 5 con la mano izquierda mientras que con la derecha me apretaba mi teta izquierda... mmmm casi me caigo del placer. Antes de llegar a nuestro destino, metió su mano dentro de los leggins y me empujó contra la pared, se pegó a mi y metia dos de sus dedos entre mis labios separándolos y empapando sus dedos de mi flujo.

- Estás muy mojadita zorrita, a ver cuantas veces te corres cabalgando mi polla... - Sacó su mano empapada y le dió un azote a mi coñito por fuera de los leggins justo en el momento que llegamos a la quinta planta.

Como pude salí del ascensor y entramos en su casa, nada más entrar me puso de rodillas y se sacó su polla, allí en mitad del pasillo.

Me agarré a ese mástil con las dos manos, mi mano derecha a su polla y mi mano izquierda a sus huevos, y como estaba ya bien dura, le di un lametón al glande saboreando su presemen mirándole a los ojos...

-mmmm dios si, vaya boquita tienes zorrita, te voy a dejar bien follada ya verás....

Sus palabras no hicieron otra cosa más que encenderme y me metí todo el capullo en la boca, empecé a succionarlo a la vez que mi lengua lo recorría de arriba a abajo y una de mis manos masajeaba su polla y la otra los huevos. Poco a poco fui metiendomela más hasta que en medio de unas cuantas arcadas, llego a mi garganta. - Uff dios, me matas de gusto...

Sus manos se apoderaron de mi coleta, y empezó a moverse dentro de mi boca, follándome la garganta entre arcadas y gemidos de placer... no tardó mucho en correrse, una corrida abundante, blanca y muy sabrosa la cual me tragué en el mismo momento.

Sacó la polla de mi boca, llena de mis babas entre gemidos de placer... Llegaba mi turno...

Me levanté y me quité la camiseta negra, dejando a la vista mi sujetador de encaje negro transparente, el cual no tardo en desaparecer dejando a la vista mis dos hermosas y enormes tetas, a las cuales se agarró y masajeo por un buen rato mientras metía mis pezones en su boca, primero el izquierdo y luego el derecho. Lo siguiente eran los leggins, me di la vuelta y empecé a quitarmelos, cuando estaban justo debajo de mis nalgas me dió un sonoro azote: - PLAS!- Mmmm... es lo único que salió de mi boca, seguí bajandomelos y agachandome un poquito más, mientras su mano movía el tanga negro empapado a un lado y metía dos de sus dedos en mi coñito... rebuscó hasta encontrar el huevo y lo sacó con un sonoro -PLOP- de dentro de mi.

Estaba empapado, lo olió, y lo chupó entero a la vez que me decía que le encantaba mi olor y mi sabor... Terminé de quitarme el leggin y me llevó al salón, allí tenía un chaiselong enorme en el cual me hizo doblarme en el reposabrazos, quedando apoyada en el sofá pero en cuatro...

-PLAS! PLAS! PLAS! Tres sonoros azotes sonaron en mitad del salón seguidos por tres profundos suspiros, metió un dedo entre los labios de mi coñito y sonó otro cuarto azote... PLAS! Sus manos separaron mis nalgas y con su lengua recorrió entero mi coño... desde el clitoris, pasando por los labios y metiendose entre ellos hasta mi culito... ufff que placer, un largo gemido salió de dentro de mi...

Quería hacerme correr y sabía bien como lograrlo... sin más preámbulos su lengua y su boca se apoderaron de mi clítoris... yo mordía y agarraba un par de cojines que encontré en el sofa, ahogando mis gritos de placer... los cuales se hicieron más intensos en el momento en el que dos de sus dedos entraron dentro de mi... Comenzó a moverlos lentamente en mi interior, para ir aumentando el ritmo... sabía que me iba a correr notaba mis contracciones... y aumentó el ritmo hasta que no pude resistirlo más y exploté en su boca... Entre mis temblores de piernas me lamió entera, y con otro sonoro azote me indicó que era la hora de cabalgar.

Se sentó en el sofá y yo me senté encima, se apoderó de mis tetas con ambas manos, sopesándolas y pellizcando mis ya de por si duros pezones, mientras me movía encima de él, su polla ya dura resbalaba entre mis labios sin llegar a penetrarme pero tocando mi clitoris con su capullo, algo que a los dos nos volvía locos, levanté mis caderas y busqué la penetración... poco a poco noté como ese gran mástil duro y largo entraba dentro de mi... es una sensación indescriptible, el momento de la primera penetración me encanta...

Comenzamos a comernos la boca, con mucha lengua y mucha saliva mientras iniciaba una rítmica cabalgada en su gran polla... - Ufff que bueno, que bien te mueves zorrita... - PLAS! PLAS! PLAS! Mi nalga derecha se llevó tres azotes... mmm cosa que hizo que empezara a dejarme caer en su polla, notandola más adentro, más profundo... Así estuvimos un buen rato, hasta que con otros dos sonoros azotes a mi nalga izquierda me dijo: - Cambio de postura zorrita, quiero darte en cuatro.

Me levanté poco a poco y me apoyé en una gran mesa que había en el salón, separé mis piernas esperando a que me penetrara de nuevo.. él se levanto detrás de mi, y con su polla bien lubricada me la metió de una... Un gran gemido salió de mi boca, y sin más empezó a darme bien duro, agarrado con una mano a su coleta haciendo que mi espalda se arqueara y con la otra agarrado a mi culo... No tardé en correrme, gritando de placer... mi orgasmo no hizo más que aumentar el suyo y empezó a darme azotes mientras no paraba de meterla, bien duro... bien adentro, empecé a encadenar orgasmos, uno detrás de otro, mi coñito no dejaba de apretar su polla... y cuando llegaba a mi tercer orgasmo seguido, el sexto de ese precioso polvo, sacó su polla de dentro de mi y se corrió en mi espalda entre gemidos y espasmos.

Me dió otro sonoro azote y fue al baño a por toallitas húmedas, me limpió la espalda y me incorporé... Estábamos exhaustos pero el placer era brutal...

Fue a la cocina, abrió un par de cervezas y yo mientras con las toallitas limpié mi húmedo pero contento coñito...

Nos sentamos en el sofá y puso una peli...

- ¿Te quedas un rato más y pedimos la cena a algún sitio?

- Claro, me apetece sushi, ¿Te gusta?

CONTINUARÁ...