Milena (5)
La confianza se quebró en un clic de mouse. Mientras Fernando hackeaba la vida de Agustín, Milena descubrió que el hombre que juró protegerla era el mismo que la destruía por dentro y por fuera. Ahora, la venganza no será solo emocional, será legal, financiera y definitiva.
Milena
Capítulo 5
-MILENA: Me estás asustando Fer! Tengo un juego de llaves en casa…
-FERNANDO: No quiero asustarte, pero la empresa está a nombre tuyo, si hay algún tipo de malversación de fondos o cesación de pagos, la que tendrá que responder legalmente serás vos!
Intranquila es poco, me sentí bastante peor aún de lo que ya me estaba sintiendo, por el bien de papá, solo deseaba que todo fuera una equivocación, un momento de apuros económicos en la empresa, no podía pensar en que Agustín hiciera algo así, y si era yo la que tenía que responder por esas deudas, con lo único que podría responder, sería con mi parte del laboratorio.
Luego del almuerzo, volvimos al laboratorio, y en menos de una hora Fernando instaló el sistema y lo dejó funcionando.
Hicimos unas pocas pruebas, y todo andaba a la perfección, y a eso de las cuatro y media de la tarde nos fuimos para casa a buscar las llaves de la empresa, nos quedamos en un bar tomando un café hasta después de las seis de la tarde, para asegurarnos de ya todos los empleados se hubieran ido. Entraríamos para tratar de ver los datos contables de la empresa en la computadora de Agustín.
Pasadas las seis y media entramos al edificio, subimos al piso de la empresa, y entramos a la oficina que fuera de papá, la que ahora ocupaba Agustín.
Fernando encendió su computadora, y al iniciarse nos dimos cuenta que tenía su usuario, pero con contraseña, que yo por supuesto no sabía, Fernando probó con varias de las fáciles, pero ninguna de ellas era, me preguntó su fecha de nacimiento, y tampoco era.
-FERNANDO: Podría intentar entrar a la computadora con otro usuario, pero él se daría cuenta, sin los programas adecuados, no puedo entrar sin que lo sepa.
-MILENA: Sigo sin creer que pudiera hacer algo así!
-FERNANDO: Ojalá me equivoque! Pero esto tiene olor a desfalco Mile!
-MILENA: Si llega a ser cierto, no quiero pensar cómo lo va a tomar papá! Confía en Agustín, pero me preocupa su salud!
-FERNANDO: Creo que lo mejor sería que no le digas nada a tu marido cuando vuelva de Rosario, que siga pensando que estás al margen de todo lo que tiene que ver con la empresa. Tengo los medios necesarios para husmear todo en su computadora, tan solo hace falta instalar un pequeño programa.
-MILENA: No puedo creer estar en esta situación! Estar sospechando de qué mi marido pueda estar traicionando mi confianza y la de papá, y además de eso, destrozar la empresa que tanto esfuerzo le costó! De ser verdad, no se lo perdonaré en la vida! Sobre todo si a papá le llega a pasar algo por su culpa!
-FERNANDO: Pero lo que me preocupa es que la empresa está a tu nombre, y no voy a permitir que les haga daño a vos o a tu viejo! Perdón por lo que te voy a decir, pero Agustín nunca me cayó bien, siempre creí ver algo más detrás de su mirada, y algo que nunca te conté, pero te lo voy a contar ahora. Cuando vine de Barcelona para el sepelio de tu mamá, en un momento que quedamos a solas, con textuales palabras me dijo, "me importa una mierda la relación que tengan con Milena, si te acercas más a ella, yo mismo te voy a romper la cabeza, ¿te queda claro? No quiero que te metas en la relación entre Milena y yo."
-MILENA: No te puedo creer! Ese no es el Agustín que conozco! Muchas veces me di cuenta que ni siquiera podía escuchar que hablara de vos, sus gestos lo delataban, incluso no le conté que habías estado en la juntada con los compañeros del curso, ni que nos harías un sistema para el laboratorio!
-FERNANDO: Hiciste muy bien! Y si nunca te dije nada, no fue por miedo, sino para que no tuvieras problemas en tu matrimonio!
-MILENA: Fer, necesito saber qué es lo que está pasando en la empresa de papá, si en verdad la está vaciando, lo tengo que detener, papá no lo soportaría!
-FERNANDO: Déjamelo a mí! Si hay manejos fraudulentos, yo se los voy a descubrir, lo único que necesito, es que puedas instalar un pequeño programa en su computadora, quizás con alguna excusa, venir en el horario en que él está, y pedirle un momento la computadora prestada, el programa es muy pequeño, y se instala en unos pocos segundos, una vez dentro, con la máquina encendida puedo entrar sin problemas, incluso mientras él la esté usando, no se podría dar cuenta.
-MILENA: Puedo venir el lunes o el martes, y con alguna excusa pedirle la computadora para imprimir algo, en casa no tenemos impresora, le puedo decir que estaba por acá, y que de paso me tomo un café con él.
-FERNANDO: No me voy a volver a Montevideo, me voy a quedar en casa de mis viejos, hasta que todo esto se pueda aclarar.
-MILENA: Gracias Fer! En verdad esto me tiene muy mal!
Se acercó a mí y me abrazó.
-FERNANDO: Tranquila corazón! Todo se va a aclarar! Y si estoy equivocado, te pediré una y mil veces perdón!
-MILENA: Y si no estás equivocado, papá y yo te lo agradeceremos toda la vida!
Apagamos la computadora, dejamos todo como estaba y salimos del edificio.
Eran casi las ocho de la noche, y Fernando me invitó a cenar.
Fuimos en mi auto hasta un restaurante de City Bell, sabía que quizás Agustín me llamaría por teléfono, algunas noches estando de viaje, solía hacerlo.
Tenía sentimientos encontrados en ese momento, tremendamente negativos hacia Agustín, si se confirmaba lo que Fernando suponía, sería una gran decepción, y por otro lado, sentirme tan cerca de él nuevamente, teniéndolo frente a mí, mirándonos a los ojos, y por qué no decirlo, admirando el hermoso hombre que es, en esta ocasión con el pelo más bien corto, de su color castaño, con las puntas más claras, y esa barba bien recortada, como de dos o tres días, que le quedaba tan linda.
La cena estuvo hermosa, y a eso de las once de la noche, lo llevé hasta la casa de sus padres, que como aún estaban despiertos, entré para saludarlos.
Volviendo para casa no podía dejar de pensar en lo que podría pasar si se confirmara lo que Fernando pensaba, y atando algunos Cabos, pensaba si todo esto tendría que ver con que ya hacía varios meses que no funcionábamos como pareja.
Sin dudas si todo esto era así, significaría nuestro inmediato divorcio y las acciones judiciales que correspondieran, pero lo que más me preocupaba, era salud de papá al enterarse.
Ya en la cama, casi a medianoche, le mandé un mensaje a Fernando.
-MILENA: Gracias por todo Fer! Pero fundamentalmente por estar en mi vida!
Y unos momentos después me llegó su respuesta.
-FERNANDO: Siempre voy a estar en tu vida, así como vos estás en la mía! Para eso están los amigos! Que descanses!
No pude evitar las lágrimas, eso era la pura verdad, él siempre estuvo y estará en mi vida y en mi corazón.
Esa semana nos vimos todos los días, a tomar un café, y un par de noches a cenar, incluso desayunamos juntos el sábado en la mañana, antes de que Agustín llegara de su viaje.
Ese sábado ya estaba yo en casa, cuando Agustín llegó a eso de las doce y media del mediodía.
Cómo me había dicho Fernando, no le comenté nada del llamado del proveedor, traté de estar lo más normal posible, como siempre, aunque mientras almorzábamos mirando la TV, no podía dejar de pensar, en que ese hombre que tenía frente a mí, podría ser quien estuviera traicionando la confianza de papá y la mía.
Por supuesto hasta que todo se aclarara, no pensaba volver a tener relaciones sexuales con él, si acaso me buscara ese fin de semana, lo que sería extraño, le diría que estaba con el periodo menstrual.
Ese domingo para no levantar ninguna sospecha, también hablamos por teléfono con Fernando, y como lo hacía últimamente, me alejé de Agustín para que no escuchara nuestra conversación.
El lunes temprano en el laboratorio, se me ocurrió la excusa para aparecerme esa misma mañana en la empresa, le diría que había encontrado una promoción en un spa, y que cómo estaba por ahí, pasaba a imprimir el boucher.
Se sorprendió Agustín al verme entrar en la empresa, luego de saludar a Juliana su secretaría, pero con mi mejor sonrisa, le dije que me había tomado la mañana libre, para ir a un centro de estética, y que haciendo tiempo hasta las once de la mañana, pasaba por su oficina para tomar un café con él, y de paso imprimir el boucher de la promoción, a la que por supuesto no pensaba ir.
Tomamos un café, qué nos trajo Juliana, conversando de varias cosas, y luego le dije que necesitaba imprimir esa hoja, por lo que sin preguntarle, me senté en su computadora que estaba encendida y con la sesión abierta.
Coloque el pendrive en la computadora, y abrí el archivo que tenía que imprimir, justo en ese momento sonó su teléfono, y mientras él contestaba la llamada, le hice doble clic al archivo que Fernando me había dicho, tan solo se abrió una ventana emergente por menos de un segundo, y luego ya no vi más nada, supongo que el programa ya estaba instalado.
Imprimí la hoja, y en menos de tres minutos me levanté de su asiento.
Eran las diez y media pasadas, y le dije que ya me iba al centro de estética, nos despedimos con un beso, quedando en vernos en la noche en casa.
Saliendo del edificio le envié un mensaje a Fernando diciéndole que ya había instalado el programa, y un momento después me contestó que ya estaba dentro de su máquina y le estaba copiando toda la información del disco duro.
Le pregunté si estaba en casa de sus padres, pero me dijo que estaba por almorzar en un restaurante del centro, le pedí que me mandara la dirección, y le avisé a Miriam que por ese día no volvería al laboratorio.
Cuando llegué al restaurante, lo vi a Fernando con su notebook sentado en una de las mesas, se dio cuenta que estaba allí, recién cuando me paré frente a él y lo saludé.
-MILENA: Hola Fer!
-FERNANDO: Hola Mile! Sentate!
-MILENA: ¿Cómo va?
-FERNANDO: Ya casi termina, falta por copiar el quince por ciento del disco, aunque luego habrá que revisar toda la información. ¿Tiene alguna otra computadora que utiliza en tu casa?
-MILENA: Habitualmente la de casa la uso yo, pocas veces la usa, al menos cuando estoy yo, la mayoría de las veces tan solo para usar el whatsapp web o para conectarla a la TV, y no tiene contraseña, no creo que allí guarde nada.
-FERNANDO: Seguramente use la de la empresa o su teléfono, en ese caso va a ser un poco más difícil, ¿tiene contraseña en su teléfono?
-MILENA: Sí, desde que nos conocemos tiene contraseña, aunque nunca la supe, en verdad nunca me interesó saberlo, nunca miré su teléfono, y creo que tampoco él el mío, aunque no tengo contraseña, ni nada que esconder.
-FERNANDO: Ya casi termina de copiar, lo primero que necesitamos ver, es si tiene allí guardados los datos de las cuentas de los bancos, y las contraseñas para cada web, de esa forma podemos ver los movimientos de las cuentas, ¿estás al tanto de la cantidad de cuentas y en qué banco está cada una?
-MILENA: La empresa siempre tuvo tres cuentas, una en el Banco Nación, otra en el Banco Provincia, y una en él ICBC.
-FERNANDO: Bien... ya terminó, veamos...
Fernando estuvo varios minutos mirando la información que había descargado de la computadora de Agustín, y luego me dijo:
-FERNANDO: En el navegador tiene guardados los accesos a páginas web de bancos, esos tres que me dijiste, y además una en el BBVA. No vamos a entrar ahora, puede que esté conectado, haciendo alguna transacción, tendremos que esperar hasta asegurarnos de que no las esté usando.
-MILENA: No sé en qué horarios se conecta a los bancos, tampoco sé si lo hace desde su teléfono o solo desde su computadora de la empresa.
-FERNANDO: Me conectaré esta noche o a la madrugada, mientras esté durmiendo, y también veré si encuentro información de la empresa, de ingresos, de pagos y de deudas, segura debe tener todo anotado. Cuando llegues a tu casa, instalá el programita también en tu notebook, para ver que hace también ahí cuando la usa.
-MILENA: Gracias Fer! Por todo esto que estás haciendo! Creo que si no fuera por vos, esto sería imposible para mí.
-FERNANDO: Espero estar equivocado, pero si estoy en lo cierto, no voy a permitir que los perjudique a vos y a tu viejo, ahora más tranquilo en casa de mis viejos, analizo toda la información, y cuando tenga todo te aviso.
-MILENA: Suele acostarse temprano, los días de semana a eso de las once de la noche ya está en la cama, antes de acostarse pone el teléfono a cargar sobre su mesa de luz, cuando esté dormido te mando un mensaje.
-FERNANDO: Perfecto!
Cerró su Notebook y nos quedamos conversando, sin quererlo ni pretenderlo, Fernando había vuelto a mi vida, y se habían vuelto a despertar esos sentimientos por él, que creo nunca habían desaparecido.
Mentiría si dijera que no tenía ganas de abrazarlo y de besarlo, de volver a sentirme en sus brazos como hacía años, de volver a encontrarnos en cuerpo y alma, pero había algo que no me había animado a preguntarle, y era cómo seguía su relación con Ainhoa, que por algo se había venido con él a Montevideo.
Hablando de todo un poco, tomé coraje y se lo pregunté.
-MILENA: Fer, ¿cómo están las cosas con Ainhoa?
-FERNANDO: Como siempre te conté, no hubo entre nosotros una relación como tal, lo nuestro siempre fue algo así como amigos con derechos, Ainhoa es bisexual, y hace cosas de un año, comenzó una relación con una chica en Barcelona, desde ese momento se acabaron nuestros encuentros, y cuando decidí volverme para Montevideo, hacía poco más de un mes, que Ainhoa y esa chica habían cortado, Aitor ya estaba más decidido a venirse, pero ella decidió hacerlo también cuando su relación terminó. A pesar de vivir juntos, no volvió a pasar nada entre nosotros, Ainhoa está enamorada de esa chica, y solo traté de apoyarla, pero hace unos días, me dijo que extraña demasiado, que no se adapta a la vida en Montevideo, y el mes próximo se vuelve para Barcelona.
-MILENA: ¿Y quedó alguien en Barcelona esperándote?
-FERNANDO: No, nunca hubo nadie, nunca allí tuve sentimientos por alguien, como para entablar una relación, siempre sentí que mi vida no estaba ahí, qué tan solo era por un tiempo, una etapa y por eso necesitaba volver. No pienso vivir siempre en Montevideo, tan solo es un tiempo, para juntar los dólares que necesito, mi idea es volver a La Plata, siempre sentí que aquí está mi vida.
-MILENA: Quizás suene un poco egoísta de mi parte, pero me gusta tenerte tan cerca!
-FERNANDO: A mí también me hace bien tenerte cerca, sentada al lado mío, y acercar la hoja para que te copies las respuestas, pero por favor cambiá las palabras!
Nos reímos los dos por ese recuerdo de nuestros inicios, no me pude resistir, y lo abracé, sin dudas uno de los lugares de paz para mí en este mundo, al igual que en los brazos de papá.
-MILENA: Mirá!
Me arremangué la manga de la camisa y le mostré la pulsera que él me había regalado el día que cumplí los quince años y que jamás me había sacado, y él hizo lo mismo, mostrándome la que yo le había regalado a él en su muñeca.
-FERNANDO: Hace poco más de un año se me cortó y tuve que hacerla arreglar, pero… siempre conmigo!
-MILENA: Desde esa mañana en el patio de la escuela, nunca me la he sacado!
Nos miramos a los ojos por un momento, pero no nos dijimos nada.
Lo llevé con el auto hasta la casa de sus papás y quedamos en hablar al día siguiente.
Al llegar a casa, lo primero que hice, fue instalar en la notebook de casa, el programa que estaba en el pendrive.
Ese día no tenía ganas de cocinar, y pedí comida hecha por teléfono, a Agustín no le gustaba mucho, pero a mí, en ese momento, lo que no me gustaba mucho, era lo que quizás estaba pasando en la empresa de papá y en mi matrimonio.
Agustín llegó como a las ocho de la noche, y lo primero que pensé, que en otras ocasiones no le había dado importancia, fue ¿que había hecho desde las seis de la tarde que cierra la empresa, hasta esa hora?, y como en las otras veces, no le pregunté nada.
Fue a nuestra habitación a cambiarse y volvió al estar, se sentó, abrió la notebook mientras yo preparaba la comida en una fuente para mandarla al horno.
Cuando llevé a la mesita baja, algo para picar, vi que estaba usando el whatsapp web, y al volver a la cocina, le mandé un mensaje a Fernando.
-MILENA: Hola Fer! Agustín está usando el whatsapp en la notebook de casa.
-FERNANDO: Ya lo estoy viendo! Y mientras siga conectado, le voy a copiar los mensajes de los chat! Después te digo!
Hice tiempo con la comida para que Fernando pudiera copiar los mensajes de Agustín, y saber en que andaba a esa hora.
Casi media hora después, serví la comida y nos sentamos a cenar, hablando cosas banales, nada de la empresa ni de nosotros, sin dudas, cada vez estábamos más alejados.
A eso de las once de la noche nos fuimos a la cama, pasé por el baño después que él y me acosté a leer un libro, como todas las noches.
Al día siguiente, estaba trabajando en el laboratorio, cuando a las doce del mediodía, me llegó un mensaje de Fernando, preguntándome si me podía llamar por teléfono.
Salí al patio y lo llamé yo.
-MILENA: Hola Fer!
-FERNANDO: Hola Mile! Perdón por la hora, estuve hasta entrada la madrugada, analizando los datos de la compu de la empresa. ¿Podrás salir a almorzar?
-MILENA: En media hora salgo! ¿Te paso a buscar?
-FERNANDO: No quiero aprovecharme! Decime donde y me tomo un taxi!
-MILENA: En media hora te paso a buscar!
Terminé unos análisis que estaba haciendo y le avisé a Miriam que salía para encontrarme con Fernando. Me hizo una sonrisita y me dijo que fuera tranquila.
Llegué a casa de los padres de Fernando y ya me esperaba en la puerta, subió al auto y nos saludamos con un beso en la mejilla.
-MILENA: ¿Qué pudiste averiguar?
-FERNANDO: Bastante! Y creo que no te va a gustar! En el restaurante te cuento!
Por supuesto me dejó intranquila y cuando llegamos al restaurante, ya estaba bastante más que nerviosa.
Pedimos la comida y mientras tanto de su mochila sacó un folio con varias hojas dentro.
-FERNANDO: Lo primero es decirte que desde las tres cuentas de la empresa, se transfieren fondos a la cuenta del BBVA! ¿Sabés quien es Juliana Irazabal?
-MILENA: En la empresa trabaja una Juliana, pero no sé el apellido. Es la administrativa que hace las veces de secretaria de Agustín, la que habitualmente viaja a Rosario con él! ¿Por?
-FERNANDO: La cuenta del BBVA, está a nombre de Agustín Carreras y Juliana Irazabal, y tiene solo ingresos de dinero desde las otras tres cuentas, no tiene ni de otras cuentas, ni tiene salidas de dinero.
-MILENA: ¿Y cuanto dinero tiene?
-FERNANDO: Casi veintitrés millones de pesos!
-MILENA: ¿Cuánto? ¿Y las otras cuentas?
-FERNANDO: La del Banco Nación, ciento treinta mil pesos, la del Banco provincia, doscientos diez mil y la del ICBC, setecientos cincuenta mil pesos!
-MILENA: ¿Eso quiere decir que está sacando dinero de la empresa llevándolo a una cuenta suya con esa mujer?
-FERNANDO: Así es! Aunque eso no es todo!
-MILENA: ¿Qué más? Contame todo por favor!
-FERNANDO: En una carpeta encontré un archivo de Excel con los pagos y deudas a los proveedores de la empresa, de los catorce proveedores que figuran allí, a doce, la empresa les debe dinero, en total poco más de tres millones trescientos mil pesos. Y también encontré la liquidación de la tarjeta de crédito de la empresa, que adeuda setecientos cincuenta y ocho mil pesos.
-MILENA: Que hijo de puta! Se está llevando todo el dinero de la empresa!
-FERNANDO: Creo que a los proveedores les paga a cuenta gota, para que no le corten la entrega de materiales. También les está debiendo a los empleados el aguinaldo de mitad de año, casi un millón doscientos mil pesos.
-MILENA: La puta madre! Cuando se entere papá se muere! Que hijo de puta!
-FERNANDO: Hay algo más Mile!
-MILENA: Decime todo Fer! Por favor no me ocultes nada!
El corazón ya me latía a mil, todo eso que me estaba diciendo me ponía muy mal, solo pensaba en papá.
Fernando sacó la notebook de su mochila y al abrirla frente a mí, pude ver el Facebook abierto, aunque no sabía de quien era a primera vista.
-FERNANDO: Este es el Facebook de Juliana Irazabal y si mirás hacia atrás, tiene publicaciones con Agustín desde hace más de cuatro años, la última hace tan solo un par de días… esta…
Me señaló la foto y era una de los dos en Rosario, con el Monumento a la Bandera de fondo y un comentario que decía, “Siempre juntos! Otro hermoso viaje”.
La puta madre, no solo estaba destrozando la empresa de papá, sino que me venía cagando con esa mujer desde que nos conocíamos. Que pedazo de hijo de puta!
-MILENA: Ya lo quiero tener frente a mí! Le voy a desfigurar la cara a trompazos! Le voy a sacar los ojos por hijo de puta!
-FERNANDO: Esperá que hay más!
-MILENA: ¿Más todavía? ¿De qué más es capaz este forro? Y la puta madre que los parió! ¿Cómo pude ser tan boluda!
-FERNANDO: Anoche, sabiendo que la cuenta del banco estaba a nombre de ellos dos, bajé todos los mensajes del chat de whatsapp entre ellos, y tienen mensajes y audios desde hace años, los tiene todos en su teléfono.
-MILENA: ¿Eso quiere decir que nunca dejó de estar con esa mujer? ¿A pesar de haberse casado conmigo?
-FERNANDO: Así es! Incluso luego de empezar a trabajar con tu viejo, en algún mensaje le contaba a esa mujer, que primero se iba a ganar la confianza de tu viejo y después te iba a conquistar a vos.
-MILENA: Fer! Lo quiero hacer mierda! ¿Qué más?
-FERNANDO: Dibujó curriculum y entrevistas a otras mujeres, pero hizo que esa mujer entrara a trabajar en la empresa, y el plan luego de conquistarte, era casarse con vos para manejar la empresa. También que viajó con ella todas las veces que fue a Rosario, y en muchos mensajes, le decía que tuviera paciencia, que cuando tuvieran el dinero suficiente, se divorciaría de vos y se irían juntos a Paraguay.
-MILENA: La puta madre! ¿Cómo pude ser tan boluda? Papá se muere cuando sepa esto! Cuando vea el esfuerzo de toda su vida venirse abajo y encima, cargar con todas esas deudas! Que pedazo de hijo de mil putas! Lo quiero matar Fer! No se puede salir con la suya! ¿Cómo fui tan tarada para creerme toda esta mentira? Y el hijo de puta estuvo con otra todo el tiempo! ¿Qué más Fer?
-FERNANDO: También se mandan fotos y videos, ella le manda fotos desnuda o en ropa interior sexy y él le manda fotos y videos, incluso algunos de ellos dos teniendo relaciones, el último que le envió, es del viaje a Rosario, en la habitación de un hotel seguramente.
-MILENA: Que mierda de tipo! Cómo pude ser tan pelotuda! Cómo pude confiar así en este hijo de puta!
-FERNANDO: Tranquilizate Mile que ya estoy armando el plan, desgraciadamente, Mario se va a tener que enterar, pero se lo vas a decir cuando la situación de la empresa se pueda estabilizar.
-MILENA: ¿Y qué se puede hacer?
-FERNANDO: Lo primero es tener un poquito de paciencia, ya sé que lo querés matar hoy mismo! Pero primero tenemos que pensar en cuando denunciarlo y sacarle todo ese dinero! Ya tengo uno de los mejores abogados de la ciudad en el tema, Lautaro Sosa es amigo de mi viejo, me conoce desde chico y ya hablé con él hace un rato!
-MILENA: No lo puedo creer! ¿Cuándo puedo verlo?
-FERNANDO: Le conté algunos detalles del caso, y me dijo que Agustín puede tener muchos problemas, se lo puede acusar de malversación de los fondos de la empresa, de provocar el vaciamiento, la cesación de pagos, además la deuda con los empleados, y habría que investigar también la evasión de impuestos, todo esto agravado por una asociación ilícita con Juliana Irazábal, ya que la cuenta donde van los fondos también está a nombre de ella, y además también, agravado por el vínculo, ya que legalmente es tu esposo. De comprobarse todo eso, podría pasar unos diez años en la cárcel.
Me dijo que podés hacer la denuncia en una fiscalía, donde él tiene gente conocida, y así podrías saber la fecha del allanamiento y la detención.
Ya arreglé una cita con él, para que pueda aclararte el panorama y los pasos a seguir, por supuesto queda en vos, vos decidís si querés que Mario también vaya a la reunión, pero contás conmigo por supuesto para acompañarte.
-MILENA: Lo que más me importa es que la empresa no se funda, eso mataría a papá de un disgusto, lo que le pase a Agustín luego, en verdad ni me preocupa, si tiene que ir preso junto con esa mujer, pues que vaya! Ese hijo de puta ya no es mi marido y se lo merece!
-FERNANDO: Mile, no te voy a dejar sola con este quilombo, yo creería mejor no avisarle a Mario de esta reunión, pero quizás luego sea necesario que se entere de lo que está pasando.
-MILENA: Hagamos eso! Primero hablo con el abogado, y hago la denuncia pertinente, luego se lo cuento a papá, cuando ya todo esté encaminado.
-FERNANDO: El abogado me dijo que no será muy grato el momento del allanamiento, muy probablemente quede detenido, él y esa mujer, que además confiscarían las computadoras y sus teléfonos, y harán las pericias necesarias, sin dudas todos esos mensajes, y los movimientos de los fondos a esa cuenta, confirmarán la asociación ilícita.
-MILENA: Solo me importa papá! Si es por mí que vayan presos los dos y se pudran en la cárcel! ¿Este abogado puede también tramitar el divorcio?
-FERNANDO: Si no es él, será algún otro de los abogados del estudio!
-MILENA: ¿Cuándo puedo hablar con él?
-FERNANDO: Mañana mismo si querés!
-MILENA: Sí, mañana mismo!
No podía creer como mi vida se había complicado en tan poco tiempo, por suerte y gracias en parte a Fernando, quizás se pueda salvar la empresa, aunque lo que más me importa es papá, más que la empresa, pero puso mucho esfuerzo y años de trabajo, y no se merece que tenga un final así en manos de este malparido.
Luego de la reunión con el abogado, y teniendo en claro los pasos a seguir, decidiré cuándo hablarlo con papá, por más que yo lo quiera, creo que no puede quedar al margen de esto.
No pude evitar las lágrimas, Fernando me abrazó y lloré desconsoladamente en su pecho.
No quería volver a casa, le mandé un mensaje a Agustín, diciéndole que Miriam se había peleado con su novia y que estaba muy mal, por supuesto era una mentira, pero la llamé y me dijo que fuera a su casa y me quedara allí el tiempo que quisiera.
Un momento después, su respuesta fue tan solo, “ok, nos vemos mañana”
Mientras nos tomábamos una cerveza, le conté todo lo que Fernando había averiguado, y Miriam tampoco lo podía creer.
Me dijo que me despreocupara del laboratorio, que ella se encargaba, que me ocupara de todo esto, y a eso de las once y media de la noche nos fuimos a dormir, no me dejó dormir sola y nos acostamos en su cama.
El martes por la mañana, fuimos las dos al laboratorio temprano y a eso de las nueve, vino Fernando para ir juntos al estudio del abogado.
A las diez en punto, entramos en su despacho, nos presentamos, y entre Fernando y yo le contamos todo lo que habíamos averiguado, con todos los detalles y los datos.
Sin dudas era una clara defraudación a la empresa, me indicó donde tendría que realizar la denuncia, todo lo que tendría que llevar y luego los pasos a seguir.
El sabría el día en que se allanaría la empresa y se los detendría a los dos y me avisaría, por si quería estar presente.
También hablé con una de sus socias, quien se haría cargo del proceso de divorcio, como la empresa estaba a mi nombre antes de casarnos, no era un bien ganancial, y el laboratorio, al tener la empresa a mi nombre, estaba solo a nombre de Miriam, por lo que no había bienes por repartir, más que el auto que él usaba, el mío lo tenía desde antes de casarnos.
Agradeciéndole a Lautaro su predisposición, y quedando en contacto, salimos con Fernando de su estudio y nos fuimos a comer algo.
-MILENA: Fer, no sé qué hacer con papá!
-FERNANDO: Sé que quizás pueda caerle muy mal, no solo el tema de la empresa, también el que sea su yerno, en el que había depositado su confianza, a su empresa y a su hija, pero creo que tendría que estar al tanto.
-MILENA: Tengo miedo Fer!
-FERNANDO: Yo voy con vos! Se lo contamos entre los dos! Y le decimos que todo tiene solución, que esa cuenta se bloqueará para que no pueda tocar esos fondos, y que las deudas se pueden saldar en poco tiempo para que la empresa siga funcionando. Yo tengo los dólares suficientes para saldar todas esas deudas!
-MILENA: No puedo pedirte eso! Es tu dinero! Y no puede ser que lo que estás ahorrando para tu futuro, lo utilices para esto!
-FERNANDO: No quiero que ni a vos ni a tu viejo les pase nada! Podemos contarle una vez que las deudas estén al día, y cuando se recupere el dinero de esa cuenta, yo recupero el mío!
-MILENA: No puedo creer estar en esta situación! Nunca creí que en mi vida tuviera que atravesar algo como esto!
-FERNANDO: Tranquila Mile! Yo estoy acá con vos! Para lo que haga falta! Mañana mismo viajo a Montevideo y traigo los dólares que hagan falta, saldamos las deudas y luego le hacés la denuncia y le contamos todo a Mario! ¿Te parece?
-MILENA: ¿Cómo voy a hacer para agradecerte por todo esto?
-FERNANDO: No tenés nada que agradecer! Lo hago porque así lo siento!
-MILENA: Gracias Fer! Por estar en mi vida! Por estar en este momento a mi lado y haciendo todo esto!
No pude más que abrazarlo, me estaba salvando de un terrible quilombo, a mí, a papá y a la empresa, no podía estar más agradecida con él.
Esa misma tarde Fernando se fue a Montevideo y volvería al día siguiente con no sé cuantos dólares en billetes.
No quería volver a casa, no quería verlo, no quería tenerlo frente a mí, sin dudas me tendría que contener para no sacarle los ojos.
Como si nada pasara, esa tarde me dijo que al día siguiente, viajaría a Rosario y volvería el sábado por la mañana, respiré aliviada, por unos días no tendría que verle la cara.
El miércoles por la mañana, Fernando verificó que el dinero aún estaba en esa cuenta a nombre de él y de esa mujer, y cuando suponíamos que ya estaba en la ruta camino a Rosario, fuimos a la fiscalía y realicé la denuncia.
Por más de dos horas, aporté todos los datos que confirmaban la defraudación y me dijeron que elevado el expediente al juez, se definiría la fecha del allanamiento y la detención.
Ese mismo día, Lautaro habló con el juez de la causa, que era amigo suyo, y le informó que el día lunes, a las diez horas, allanarían la empresa y seguramente detendrían a Agustín y a esa mujer.
Luego fuimos a cambiar los dólares por pesos y luego al banco donde tenemos la cuenta del laboratorio y depositamos allí todo ese dinero.
Entre ese miércoles y el jueves, con toda la lista de proveedores, los fuimos llamamos por teléfono a cada uno y transferimos a sus cuentas, toda la deuda que la empresa tenía con ellos.
El viernes fuimos al banco a saldar las cuotas adeudadas del préstamo y también las pusimos al día, transfiriendo todos los fondos a una cuenta que estaba solamente a nombre mío, y por último, se pagó el saldo de la tarjeta de crédito de la empresa.
Por la tarde fuimos con Fernando a casa de papá y creo que al vernos entrar o por nuestras caras nos dijo:
-MARIO: Que alegría verlos! ¿Cómo estás Fernando? Hola hija!
-FERNANDO: Hola Mario!
-MILENA: Hola Pa!
-MARIO: Los conozco a los dos, y sé que algo pasa!
-MILENA: Necesitamos hablar con vos!
-MARIO: Pasen! Siéntense! Hago mate!
-MILENA: Después pa!
-MARIO: No me gusta esa carita! ¿Me tengo que preocupar hija?
Continuará…
Continúa en
- Relato #212282— title-regex: contiguous parts (4 -> 5)
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20 Una noche extraña.
Eugenia creía conocer a su novio hasta que una foto en Facebook reveló una doble vida. Ahora, con el corazón roto y la rabia encendida, decide que si…
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Mi ex, su novia y yo. 3
Nunca imaginaste que tu venganza terminaría en tus propias piernas abiertas en medio de una sala oscura.
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Puta adicción 38
Descubrí a mi mujer follando con tres modelos y, en vez de gritar, abrí su billetera. Ahora pago mi diversión con su dinero y mi mente está en otro…
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