Mi esposa argentina 3 parte 6
Fernanda siempre fue discreta, pero esa noche en la cochera, bajo la luz tenue y el riesgo de ser descubiertos, dejó que un desconocido la dominara mientras él filmaba. Lo que empezó como un juego de morbo se convirtió en una obsesión, hasta que una simple pregunta en el buzón reveló que el 'chaval' de la escalera no existía.
MI ESPOSA ARGENTINA 3 Parte 6
Desperté suavemente a Amaia, la canguro de Sol, estaba dormida al lado de la niña.
_ ¿Ya habéis llegado, que hora es?_ me dijo
_ Más de cuatro y media ¿Llamas a tu novio para que venga a buscarte?_
_Si ahora le llamo_
Fui hasta la cocina con un vaso de whisky en la mano.
Entró Amaia frotándose los ojos
_ ¿Lo habéis pasado bien?_
_Si estupendamente ¿Todo tranquilo con la niña?_
_Si, si, como siempre_
Le di el dinero.
_Espero a mi novio abajo_ me dijo
_ Vale Amaia, gracias_
_Salúdame a Fernanda, que descanses Carlos_
Escuché la puerta al cerrarse, termine la bebida, apenas podía creer lo que acababa de pasar
media hora antes.
_Fernanda, Carlos ¿sois vosotros?_ escuché la voz de Aitor
Giramos nuestras cabeza hacía la derecha y de allí emergió el chaval, de su oscuro rincón de debajo de la escalera, se rascó la cabeza.
_ ¿Aitor?_ dijo mi esposa entornando los ojos
_Hola Fer ¿Volvéis de fiesta? Venid un momento anda, mirad mi guarida_ dijo el chaval
Mi esposa me miró muy seria, dudando que hacer.
_Venga es solo un momento, es mi guarida_ volvió a decir Aitor
_ ¿Tu guarida?_ dije. Fernanda se pegó más a mi hombro
_Venga venid un momento y se las muestro_ dijo Aitor
Caminamos hacia donde estaba el chico, mi esposa siempre colgada de mi brazo, como con temor.
Allí en ese nicho de cemento, Aitor tenía un cojín viejo y algo que parecía un edredón.
Había también dos o tres botellines de cerveza vacíos. Parecía el nido de un homless, de un vagabundo.
Fernanda miró brevemente con una mueca de asco.
Entre ese hueco de la pared y nosotros había aparcado un coche.
_Estas guapísima Fernanda déjame verte_ dijo Aitor
Mi esposa se miró a sí misma como si recién se descubriera.
_Joder como te queda ese vestido ¿Habéis ido a una boda?_ dijo Aitor
_El aniversario de casada de un….._ comenzó a decir Fernanda pero Aitor la interrumpió.
_Pon las manos en el techo del coche, así te veo bien_ dijo Aitor
_ ¿Qué?_ dijo ella, había bebido y estaba sorprendida con la presencia de Aitor y con su actitud.
_Así, mira_ dijo el chaval y cogiendo una mano de mi esposa la colocó sobre el techo del coche
_ La otra también_ dijo Aitor colocando la otra mano de Fernanda sobre el coche.
Mi esposa quedó de espaldas al chico con las dos manos en el techo del coche.
Me alejé unos pasos para mirar la escena.
Fernanda me miró de costado con una mirada de sorpresa y una incipiente excitación.
Aitor detrás de ella contemplaba su culazo metido en el ajustado vestido y sus piernas enfundadas en unas medias semitransparentes.
_No se puede creer como estás_ dijo el chaval y sus manos se posaron en la cintura de mi esposa.
Fernanda suspiro e inclinó la cabeza, cerrando los ojos
_ Tu cintura está como electrificada ¿No quieres grabarlo Carlos?_ dijo Aitor
Tomé el móvil y comencé a filmar.
Mi esposa me miró otra vez, suplicante, sus ojos estaban llorosos, yo sabía lo que significaba esa mirada, la había visto muchas veces.
Aitor recorrió los bordes del culo de mi esposa con sus dos manos subiendo y bajando.
Otra vez se detuvo en su cintura y juntó sus dos pulgares justo arriba de su culo.
_Hazlo suave_ dijo Fernanda en un susurro
_Vale, tu tranquila_ dijo Aitor
Fernanda con sus diez centímetros de tacon pasaba el metro ochenta y Aitor medía menos de metro setenta y estaba descalzo además.
Ella quedaba imponente a su lado, el no necesitó agacharse para acariciar sus piernas desde la altura de las rodillas justo donde empezaba la falda.
Aitor recorrió las piernas con deleite, rodeo los muslos increíbles de mi esposa por dentro y por detrás y comenzó a subir, metiendo las manos por dentro del vestido.
Mi esposa dio un largo suspiro, las manos del chaval siguieron su camino, estaban tocando las nalgas de Fernanda bajo el vestido.
Podía ver como los bultos de sus manos regordetas se movían con dificultad por dentro del ajustado vestido de noche, palpando con suavidad el culo de mi esposa.
Emergieron las manos finalmente y tomando la falda por los costados comenzó a subirla, como enrollando una cortina, con cierta dificultad.
_No….._dijo Fernanda quedamente pero esta vez Aitor no le hizo caso y continuó su tarea.
A medida que lo iba logrando, podía ver yo el nacimiento de las nalgas prominentes de mi esposa, ahora ya Aitor repasaba los glúteos que iban quedando expuestos.
Todavía hacía frío en esa época del año y Fernanda llevaba panty medias, que llegaban hasta su cintura, por debajo podía verse la superficie tersa de su culo y el tanga negro.
Aitor logro enrollar la falda del vestido en la cintura de mi esposa y pudo estrujar a gusto esas montañas de carne cubiertas por el panty. Con dos dedos recorrió todo el canal que dividía esas nalgas increíbles, mi esposa volvió a suspirar.
Aitor tal vez un poco frustrado con el panty comenzó a tirar de él hacía abajo para poder tocar piel sin interferencias.
_No…….. deja….. sigue así_ pidió Fernanda, el chaval me miró y recordó seguramente lo que habíamos hablado sobre obedecer los límites.
Volvió a estrujar el culo de mi esposa, yo observaba sus largas piernas apoyadas con firmeza en los tacones, una ligeramente flexionada, las manos todavía apoyadas en el techo del coche.
Aitor detrás de ella, con su panza obscena y sus manos regordetas recorriendo el culo de mi esposa pero con cierta suavidad, con ligeros apretujones que provocaban suspiros ahogados de mi esposa.
De pronto Fernanda se movió, cambio el peso del cuerpo a la otra pierna y uno de los pulgares de Aitor debió haber perforado el panty por el centro, seguramente a la altura del ano.
_Se rompió_ dijo este
_No importa _ dijo Fernanda en un susurro
Aitor se quedó mirando su pulgar dentro de la media y entonces rasgó un poco hacia abajo.
Escuché claramente el ruido de la tela al rasgarse.
_Cuidado_ dijo Fernanda
Aitor había metido ambas manos en esa brecha en el panty y tiró con una mano hacia arriba y la otra hacia abajo.
_ Ayyy!!_ escuché decir a mi esposa
El ruido del panty al romperse me provocó una erección más tirante aún bajo el pantalón.
Entonces Aitor comenzó a romper el panty medias con saña, dando bruscos tirones, destrozándolo. Mi esposa perdió un poco el equilibrio por los bruscos tirones
_Ayy cuidado_ dijo y tiro una mano hacia atrás tocando el brazo de Aitor
_Quieta_ dijo este imperativo y mientras tiraba hacía si un trozo de media que seguía rasgándose,
descargó con la otra mano un azote que impactó de lleno sobre la nalga desnuda de Fernanda.
Plasss!!! Se escuchó el eco profundo en el silencio de la cochera.
_ Quédate quieta joder_ dijo el chaval y volvió a colocar la mano de Fernanda en el techo del coche. Esta me miro como pidiendo socorro, pero tanto ella como yo nada podíamos hacer, estábamos en el torbellino del morbo que se había desatado.
Ahora Aitor se arrodilló y besó las nalgas semidesnudas de mi esposa.
Ayy!! Dijo ella y el chaval volvió a dar un azote en cada nalga de mi esposa.
Luego metió un dedo apartando el tanga.
_Espera… espera no me toques el coño_ gritó mi esposa
Y dándose vuelta a medias puso una mano sobre la cabeza del chaval
_Si me tocas el coño se acaba todo y nos vamos_ dijo Fernanda imperativa
_Vale ¿pero puedo tocarte el culo entonces?_ Dijo Aitor incorporándose
_ Solo el culo pero no me beses ni me des azotes y córrete rápido, que puede venir alguien_
Dijo Fernanda y volvió a poner la mano sobre el techo del coche.
Entonces separó bien las piernas y sacó culo hacia afuera y casi me da un infarto.
Sus piernas imponentes, separadas, clavadas sobre sus tacones en el piso de la cochera, con el panty destrozado, la falda del elegante vestido enrollada en su cintura, sus tetones bajando y subiendo al ritmo de su respiración agitada. El tanga negro sobre su blanco culo
Su rubia melena carre toda alborotada.
Detrás de ella un chaval con sobrepeso, descalzo con zoquetes ridículos en los pies y una camiseta sucia que tapaba su panza, con una de sus manos magreando ese culo imponente.
Con la otra mano desabrochándose el pantalón y liberando una gran polla gruesa y de venas hinchadas.
Aitor no le daba azotes pero dejaba caer pesadamente una mano sobre la cintura y las nalgas de mi esposa mientras las apretujaba y con el pulgar recorría la fina tela del tanga que separaba las nalgas carnosas de Fernanda.
Con la otra mano se pajeaba frenéticamente.
Mi esposa se giró para ver cómo se cascaba la polla.
Suspiró varias veces y entonces me acerqué y pude ver que Aitor había logrado meter su pulgar por debajo del tanga y lo estaba enterrando sin piedad en el prieto ano de mi esposa.
_Ahhh!...... Ahhh……._ gimió ella
_ ¿Te gusta así?_ dijo Aitor en plan chulo
_Coo…rre…te de una vez_ dijo mi esposa ocultando su cara entra sus brazos ahora apoyados completamente en el techo del coche.
_No te estoy tocando el coño como pediste_ volvió a decir Aitor de manera casi triunfal
_ Acabá… pe…. Lo…..tudo……. acabá…… de una puta vez…_ dijo mi esposa gimiendo
La polla de Aitor era una monstruosidad y el ruido que le hacía al pajearse era brutal.
El ano de mi esposa se había dilatado y el pulgar del chaval entraba y salía perforándolo a placer
_Dime si te gusta y te acabo en el culo, venga dímelo__ gritó
_Claro que me gusta……. claro…_ dijo Fernanda casi entre sollozos
Mi esposa se giró una vez más para ver la polla del chaval sacudiéndose sin tregua.
Cerró los ojos, su cara era de excitación total, volvió a esconder el rostro entre sus brazos.
Pareció como que empujaba su culo hacia atrás para enterrarse aún más el pulgar del niñato.
Por unos minutos que parecieron eternos solo se escuchó el sonido de la paja de Aitor, el glande yendo adelante y atrás y el ruido húmedo del pulgar perforando, entrando y saliendo del culo, más la respiración y los gemidos de ambos, mi esposa tratando de ahogar los suyos entre sus propios brazos
Entonces la polla de Aitor comenzó a escupir chorros de leche sobre el culo de mi esposa, mientras seguía con su pulgar clavado en el ojete, unos lechazos cayeron sobre la cintura y donde comenzaba la espalda que el vestido dejaba al desnudo.
Vi que mi esposa estiraba un brazo todo a lo largo del techo del coche, su mano se abrió y cerró espasmódicamente.
¿Se había corrido ella también? Una de sus piernas temblequeaba un poco.
Aitor le dio un último azote triunfal que dejo su nalga sacudiéndose como un flan.
La respiración de Fernanda estaba completamente agitada, no lograba recuperar el aire.
Aitor se tambaleó y apoyó la espalda sobre una de las paredes.
Fernanda se tocó el culo con un dedo que quedó pringado de leche, igual se fue bajando el vestido sobre su culo empapado.
Se giró hacia mí, sin mirar a Aitor.
_Deja de filmar ya Carlos_ me dijo
Pero yo no hice caso y seguí filmando su andar vacilante con sus tacones hasta que entró al elevador.
Luego de escuchar el ruido de la puerta y a Amaia llamar al ascensor en el pasillo
me serví otro whisky con hielo, bebí un buen sorbo y fui con el vaso a la habitación.
Fernanda parecía dormir bajo las sabanas. El cuarto estaba en semipenumbras.
Cuando me escuchó entrar ella comenzó a destaparse, estaba desnuda pero aún tenía puestas las destrozadas panty medias y nada más.
_Ya me puse el lubricante, quiero que me revientes el culo ya Carlos_ me dijo
Me aferraba a las medias destrozadas de Fernanda para enterrarme en ella, la sentía convertida en un fuego viviente, giraba su cara para mirarme y creo que pocas veces la había visto así.
Estaba incendiada de calentura, su piel estaba al rojo vivo y yo simplemente me dejaba llevar, libres los dos ya de todo prejuicio.
Ya más calmados, ella todavía con sus medias destrozadas que habían terminado de colapsar totalmente hasta convertirse en jirones, me dijo:
_ ¿Qué vamos a hacer Carlos? ¿Cómo sigue esto?_
_Lo que tenga que suceder será, amor_ le dije
Nos dormimos.
El domingo fue un día muy tranquilo, como si lo ocurrido no hubiese pasado, no hablamos de ello y lo pasamos como cualquier familia, un paseo por un parque cercano, almorzamos en un centro comercial con la niña.
Pero a la noche luego de dormir a Sol, cuando nos quedamos solos, no pudimos evitar hablar.
_Sabes que he estado pensando en lo que me decías de Aitor, eso de que no es tan inocente como parece o quiere hacernos creer_
Yo ya sabía de sobra todo aquello, pero lo dejé correr porque me excitaba tremendamente este doble juego del chaval.
_Se puso un poco borde ¿No es cierto?_ dije
Mi esposa me miró con sus hermosos ojos azules bien abiertos
_ Pero la verdad es que me excitó mucho cuando se puso en plan más dominante_ me dijo
_Ya me di cuenta cuando estuvimos solos_ respondí
_ Te gusta verme perder los papeles_
_No voy a negarlo_ le dije
_Sos un boludo Carlos_ me dijo golpeándome suavemente el hombro
Nos sonreímos con cierta complicidad
_Cuando le dije eso de que no me tocara el coño, después que me dijera eso de “Estate quieta” o algo así, fue porque realmente tuve miedo de dejarme llevar por la calentura y…_
_ ¿Que te terminara follando allí mismo?_
_Si…_ dijo mi esposa mordiéndose el labio
_Otra vez le pusiste un límite después de todo_
_Carlos……. me terminé corriendo con su dedo en el culo_
_Joder no estaba seguro de si te habías corrido o no, fuiste tan silenciosa_
_MIrá_ me dijo y me mostró su antebrazo, tenía las marcas de sus dientes
_Joder ¿te has hecho daño? ¿Te duele?_
__No…no……. no llegué a clavarme los dientes del todo… pero no quería darle el gusto de que me escuchara acabar_
Se había mordido a si misma por orgullo, como una loba salvaje.
_Sabes que Aitor tiene las manos callosas, como si hubiera hecho algún trabajo manual_
_El trabajo manual de cascársela_ le dije
_De verdad te digo, me excita también eso, el roce de esa callosidad, manos de alguien que trabaja_
_No me da la impresión de que trabaje en algún sitio_ le dije
_Creo que después de todo lo que pasó voy a terminar follando con él, ya no voy a poder evitarlo, ya estamos en la mismas de siempre_ dijo con tristeza
Me dio verdadera pena, al fin y al cabo otra vez la estaba empujando para satisfacer mi morbo.
_Bueno dile que estás enojada con él, que se aprovechó de la confianza que le diste, algo así, él es un poco inseguro también, eso le va a parar los pies_ le dije
_ ¿Tú crees?_
_Si hasta tal vez lo alejes indefinidamente_
_ ¿Eso es lo que quieres?_
_Me importa más lo que tú quieras_ le dije
Nos besamos, pero no sé si estaba siendo tan sincero, tal vez solo quería comprobar la reacción de Aitor, hasta donde era capaz de llegar.
_ Aparte de todo ¿Viste que pedazo de pija que tiene?_ me dijo en “argentino” y eso me dio mala espina
_Tiene un verdadero pollon el gordito, en eso no mintió_ le dije y nos reímos
_No hables así del chico, es feo_ me dijo muy seria luego
_ ¿Además de gordo es feo?_ le dije
_Que pelotudo que sos, digo que es feo que le digas gordo_
_Gordo, feo y con una polla gigante parece el título de una película porno_
Nos volvimos a reír, finalmente estábamos distendidos hablando de esto.
_De verdad boludo no le digas gordo_ me dijo Fernanda
Que inocente era mi esposa en cierto sentido, si supiera las cosas que Aitor decía de ella.
_ Hola Carlos, quería verte ¿Dónde estás?_ era un mensaje de Aitor
Seguramente había ido a verme a la consulta y yo estaba comiendo en el comedor del hospital
Apareció con un pantalón de grafa, manchado de pintura o cal y una camiseta con un jersey viejo.
Recordé lo que me había dicho Fernanda sobre sus manos ¿trabajaba en algún sitio? Me pareció raro.
_Hola Aitor siéntate ¿Quieres comer algo?_
_Si puede ser_ dijo mirando en derredor con desconfianza
_ ¿Estás trabajando en algo?_ le pregunte
_No…._ me dijo con cara de pocos amigos
_Como tienes manchado el pantalón_
_Me senté en un sitio que era un asco_ dijo
_Si quieres pedir algo debes ir a la caja y tú mismo te sirves, te invito si quieres_
_Carlos he hablado con Fernanda esta mañana_
_ ¿Si?_
_Está muy cabreada conmigo_ dijo mirando para el costado
_También….. como le has destrozado el panty, fuiste un poco salvaje chaval_
_Dijo que creía que yo era otra clase de persona la muy putona_
_Bueno has estado un poco borde_
_Yo también creía que ella era otra clase de persona_
_ ¿Qué quieres decir?_
_Que pensaba que era una tía seria y buena persona y resulta que es una puta buscona y calienta pollas_
_Oye chaval es mi esposa, no te pases_
_Mi esposa dices tú, después que la he tenido delante de ti con un dedo en el culo y magreandole las tetas_
_ Bueno…._
_ ¿Has visto como le pringué el ojete de lefa? Pero no me va a joder, la va de señora digna ahora, pero sé que es una putilla, una mamoma y le va la marcha, lo sé, puede hacerse la ofendida pero me la terminaré follando, lo quiera o no_
El plan de que Fernanda fingiera enojo parecía que despertaba cierta violencia contenida en Aitor y traté de calmarlo.
_Bueno en realidad yo le sugerí que te dijera eso de que estaba enojada contigo_
_ ¿Qué?_ me miró sorprendido
_En verdad le gustó como la trataste y…. no quería que pensaras que era una cualquiera_
_ ¿De verdad ella te lo dijo?_
_Si, no te miento, le gusta que………. la dominen un poco_
Aitor se me quedó mirando muy serio.
_Carlos no me jodas, si me estás puteando te voy a partir la cara_ dijo Aitor
_ ¿Qué pasa contigo chaval? No puedes ir así por la vida amenazando y haciendo el macarra_
Me miró sin estar muy convencido
_Vale discúlpame, es que quedé hecho polvo luego de hablar con ella_
_Está bien_
_ ¿De verdad le gusta eso? ¿Qué la dominen ¿ ¿Es un poco sumisa o qué?_
_No, no es sumisa es solo que le gustó como la trataste pero no quiere que creas que tu…_
_Le gustó cuando le di azotes en el culo_
_Bueno no me lo dijo, pero si.. supongo que si_
_Joder es más puta de lo que pensaba… me jodió como me habló hoy… me hizo sentir una mierda_
_No Aitor no ha sido su intención_
_Dile que me llame… y que se disculpe_
Me sorprendió esta nueva idea del chaval
_Joder no crea que ese sea ese el estilo de Fernanda_
_Estoy cabreado Carlos, es una pija orgullosa y si se cree que soy un mierda me las va a pagar_
__ Joder Aitor ¿qué pasa contigo?_
_Que me llame y que se disculpe y ya veremos_ dijo y se levantó de la silla
Lo vi alejarse, bajo y rechoncho, mirando en derredor con un poco de furia.
Esa tarde al regresar a casa, decidí mirar el buzón y me encontré en el hall con los abuelos de Aitor, nuestros vecinos, Sonia y Oscar.
Tuve el impulso de decirles algo sobre el chaval
_Hola como vais_
_Ah hola Carlos como vas_ me dijo Oscar
_Quería felicitarlos por vuestro nieto, Aitor es un gran chico_ les dije
_ ¿Aitor?_ dijo Sonia
_Vuestro nieto, de Badalona… Aitor_ les dije
Nos quedamos mirando un poco perplejos los tres
_No tenemos ningún nieto llamado Aitor, te debes estar confundiendo_ dijo Oscar
_ En realidad tenemos tres nietas mujeres, una está estudiando en Londres _ dijo Sonia sonriendo
_Me debo haber confundido, perdonad_ dije con un hilo de voz
Los vi alejarse con un nudo en la garganta
Oscar se giró muy divertido
_ ¿En Badalona?_ me dijo con una gran sonrisa
Me quedé solo allí, de pie como una estatua.
¿Quién cojones era Aitor?
Continúa en
- Relato #199159— title-regex: contiguous parts (5 -> 6)
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