El inquilino marroquí Parte 1
Las paredes del piso son delgadas y los gemidos de al lado no son solo ruido, son una invitación. Pablo se encierra en su habitación, no para dormir, sino para escuchar cómo Hakimi domina a la mujer que Pablo dejó ir, descubriendo que su propia vergüenza es el combustible de su deseo más oscuro.
EL INQUILINO MARROQUÍ Parte 1
Me había acostumbrado a compartir piso, como un resabio de mi época de universidad, ya había sacado mi título de economía, tenía 30 años, un buen curro, ya no tenía necesidad de alquilar uno de los cuartos de mi casa, pero lo seguía haciendo.
Me había habituado, era como una forma de seguir siendo un adolescente yo creo. El piso era de mis padres y desde mis 20 años varios inquilinos habían pasado por allí, algunos se habían convertido en grandes amigos, otros se habían marchado luego de unos meses.
El inquilino actual se llamaba Hakimi y era además compañero de trabajo en una consultora, un chico marroquí del que nos hicimos amigos en un santiamén.
Era muy extrovertido y alegre pero rápidamente comprendí una cosa, era un ligón y un mujeriego.
Su habitación estaba pegada a la mía, el cabecero de la cama daba al cabecero de su cama y las paredes eran muy delgadas.
Pronto los gemidos de sus amantes comenzaron a arrullar mis noches y también las de mi novia de entonces, María.
Ella era una chica morena, de pelo corto de 1, 65 de altura, de pechos medianos y muy guapa, era mayor que yo, 36 años y curraba como traductora de inglés.
_Joder como folla este chico ¿es siempre así?_ me preguntó la primera vez
El ruido de pelvis contra nalgas del cuarto de al lado era casi ensordecedor.
_Es una puta maquina_ le dije
Así la cosa siguió durante unos seis meses, con esos conciertos del cuarto de al lado.
Hasta allí la situación era bastante normal, pero sucedió que mi relación con María venía un poco desgastada luego de tres años de noviazgo y decidimos dejarlo.
Y entonces, tres meses después, Hakimi me cuenta lo siguiente.
_Oye Pablo ¿te molesta si llamo a María para salir?_
La verdad es que me impactó, hacía bastante poco que habíamos roto con mi novia, no lo esperaba.
_Joder, tío, hay muchas chicas por ahí ¿no?_ le dije
_Te digo algo, colega, siempre me gustó, pero si te jode la situación, paso de ella_
Pensé que María no querría sabe nada con él, incluso me parecía que Hakimi no le caía muy simpático.
_Otra vez este subnormal, follando como si no hubiese mañana_ me había dicho ella una vez
Y es que no solo se escuchaban los gemidos y los azotes en el culo de turno sino también algunas expresiones bastante bordes de mi compañero de piso.
_Ahora te doy por el culo, guarra, así te gusta, zorra, así_ Decía él y ese tipo de lindezas por el estilo.
_Haz lo que quieras, pero trata de no traerla aquí_ le dije por fin
_Vale, tío, gracias, no te preocupes_ dijo él
El tema de la salida de Hakimi con mi ex novia me tenía bastante desosegado.
Mi compañero de cuarto era un chico moreno de pelo muy corto y siembre bien rasurado, razonablemente guapo, con unos grandes ojos oscuros, le gustaba pegarse fuerte en el gimnasio y podía decirse que era casi un cachas, es decir, delgado pero muy fibrado y musculado, su vientre lucía la famosa tableta de chocolate bien marcada.
Tenía un año más que yo, 31 y también era universitario, en el curro lo llevábamos bien, hacíamos buen equipo.
Solo que Ana, la coordinadora del equipo me había dicho algo negativo sobre él.
_No confíes completamente en él, sé que sois compañeros de piso ¿no es verdad?_
Ana era una mujer de unos cuarenta años, rubia de pelo muy corto y muy alta, 1,80 por lo menos, tenía un cuerpazo y era la fantasía de muchos en la oficina, pero la tía era muy seria y casada además.
_ ¿Por qué dices eso?_ le dije
_ No tengo un motivo real, pero te aprecio Pablo y tengo una especie de don para conocer a las personas, tiene algo ese chico que no me gusta del todo_
_Vale, lo tendré en cuenta_ dije
Y ahora esto de que fuera a por mi ex novia me hacía pensar en aquello que me había comentado Ana.
Y entonces todo se precipitó.
_Oye Pablo, estoy aquí con María y….en fin, pensaba llevármela al piso, me ha insistido que no quiere venir si tú estás. Así que le he dicho que estabas en Vigo_ era un mensaje de voz de Hakimi.
Mis padres viven en Vigo y no era extraño que cada tanto yo viajara para visitarles.
Y en ese momento me entró un mensaje de María.
_Hola Pablo ¿estás en Madrid? Quería comentarte algo_ decía ella
Sentí un nudo en la boca del estómago, estaba tirado en la cama, recordé los momentos pasados con mi ex novia allí en esa misma cama.
Recordé sus pechos medianos, su pequeña cintura, su culito rotundo y bien formado, sus piecitos delicados, sus piernas torneadas.
Supongo que fue uno de esos momentos bisagra, que luego mirando atrás te das cuenta que allí comenzó a cambiar todo.
_Estoy en Vigo_ puse y sentí de pronto una extraña angustia y chorros de adrenalina comenzaron a correr por mi sangre.
_Vale, cuando regreses, hablamos, beso_ me puso
Y entonces cerré con llave la puerta de mi cuarto y me dispuse a esperar.
Y luego escuché la puerta de calle y las voces, susurradas.
_No sé qué hago aquí contigo_ dijo María
_No hacemos nada, tía_ dijo él y luego escuché el ruido de un beso, claramente.
_ ¿Estás seguro de que Pablo no está?_ dijo ella
_Está en Vigo, ya te lo he dicho_
Escuché la puerta de mi cuarto, alguien quería entrar, había hecho bien en echar llave.
Me sentía culpable, ridículo y a la vez muy excitado, como nunca.
_Espérate…_ decía ella y otra vez el sonido de los besos.
Ella ya no era mi novia, lo habíamos dejado, pero a la vez me sentía…humillado.
Casi como si ella me estuviese poniendo cuernos, pero no era así.
_Esperate….es que me da corte….estar aquí con contigo_ volvió a decir ella
_Pablo, no está….ya te he dicho que está en Vigo_
Y más sonidos de besos y gemidos ahogados, ella estaba apoyada con su espalda en mi puerta.
Y luego escuché que entraban en el cuarto de Hakimi.
Y luego el crujir de los muelles de la cama y forcejeos, las ropas desprendiéndose de los cuerpos y un nuevo gemido ahogado.
_Mmmm….joder….no me puedo creer que…._ dijo ella y un nuevo gemido
_Te estoy comiendo el coño María….lo tienes como lo imaginaba….bien rasuradito….._
_Oh!......joder….chico…..no….espera….._
_ ¿Qué María? Es solo mi dedo en tu culito….disfrútalo….._
Yo estaba catatónico pero con mi polla erecta y mi mano en ella y tremendamente excitado, demasiado y la sensación de culpa, de angustia que me mortificaba y me ponía a la vez.
_Ah!....Mmmmmm………me estás poniendo…..muy……_
_Te estoy poniendo muy cerda….¿verdad?_ dijo él y escuché un pequeño azote en el culo, seguramente estaba él entre sus piernas comiéndole el coño y le había levantado una piernita y le había soltado un pequeño azote.
_Joder……no lo puedo creer…….dios……_
El ruido de la lengua de Hakimi sobre el coño de María se metía dentro de mi cerebro como un estilete y sus gemidos que iban en aumento y no podía creer el papel tan patético que me tocaba representar en todo esto.
_Joder….me…corro…ME CORROOOO!!!_
Y entonces María explotó en un orgasmo y podía imaginar su carita morena como se arrugaba y sus muecas que yo conocía de sobra.
_Así….abre tu boquita….así….._ dijo Hakimi y yo creo que él hablaba para mí, porque sabía que yo estaba allí, escuchando.
_Eso…..es……abre bien la boquita….eso es…._
Podía imaginar como mi ex novia le estaba comiendo la polla y yo masturbándome como un maldito mandril.
_Ahora gírate….._ dijo él
_Ponte condón…._ dijo ella
_Claro….._ y otro pequeño azote en el culito, para acomodarla sobre la cama.
_Ahhhhh!!....Mmmmmm…._ gimió ella
_A que te ponías cachonda escuchándome follar….a que sí_ dijo él y ya se escuchaba el ruido inconfundible de las embestidas por detrás, la tenía en cuatro patas.
_Te ponías cachonda…dilo…anda…_
_AHhhhhh!!!....si…me ponía cachonda escucharte follar…cabrón…._
_Pues ahora te estoy follando a ti…..siempre me has parecido una zorrita…._
_Joder…..si….si fóllame…._
_Mira lo guarra que eres……mira si Pablo te estuviese escuchando….._
_Joder……no……..no lo menciones…_
PLASSS!!.....PLASSS!!!
El sonido de los azotes en el culo, exprimí mi polla como si fuera un limón, podría haberme corrido en cualquier momento
_Te voy a dar por el culo, María…..vas a sentir mi polla en el culo….como todas las zorras que traigo aquí…_
_Espera…no…la tienes muy grande……._
_Si…más grande que la de Pablo…..¿No es verdad?_
_Ahhh!!!.........si….si….__
PLASS!!!!!......PLASSS!!!
_Dilo….di que mi polla es más grande que la de Pablo…dilo zorra…_
_Si…..Ahhhhh!!....joder…la tienes más grande…..espera…_
_¡¡¡NO ESPERO NADA ZORRA!!...... ¡¡¡TE VOY A REVENTAR ESTE CULO DE ENGREIDA QUE TIENES!!!_
__AHHHHHHH!!!!.......JODEEER…..CABRÓNNN….._
PLAP!!...PLAP!!!
El ruido de pelvis contra nalgas era escandaloso, ¿ya la había enculado? No podía ser.
_¡¡¡DIOSSSS!!........ME ESTÁS….MATANDO…CABRÓN……PARA!!!_
_Te estoy reventando el culito…María….es solo eso, chica….no chilles tanto_
_AHHHHHH!!!...........que cabrón eres……que cab…_
Y Luego ella se calló, seguramente la había amordazado con algo, escuchaba unos…Mmmmmm ahogados y sollozados…..y más fuerte el ruido de las embestidas, la estaba enculando de una manera salvaje.
_ Mira si te viera Pablo con tu tanga metido en la boca….zorrón….seguro que él lo debe haber comprado para ti_
Yo no le había comprado el tanga, pero daba igual, estaba a punto de morirme mientras me sacudía la polla sin piedad, era lo más morboso que había vivido en mi vida. Y a pesar del dolor que estaba sintiendo me daba cuenta de que lo disfrutaba, que lo estaba disfrutando, que estaba gozando como un marrano, escuchando como Hakimi enculaba a mi ex novia, la que era mi novia hasta hacía tres meses, con su propio y diminuto tanga de encaje embutido en la boquita.
_Mira….a que ahora la sientes….mejor…sin condón ni hostias……a pelo tía, claro que si…siente mi polla a pelo en el culito_
_Mmmmmm!!......MMMMM!!!!_
PLASSS!!!!.....PLAASSSS!!!!
_Como te suda el culo…zorra….claro que si…..te gusta la polla…claro que si……_
Creo que ella sollozaba, era un sollozo ahogado y asordinado.
Y luego le debe haber sacado el tanga de la boca, pues comenzó a gemir y daba unos “Si” sentidos que me destrozaban el alma pero a la vez me volvían loco.
_Si……si……si……si….._
Y no es que los gritara, eran susurrados casi al borde del llanto, casi con vergüenza, era la aceptación de la polla en el culo, la aceptación de su macho, de que había sido domada, ya no se quejaba, lo aceptaba y lo agradecía con sumisión.
_Si….si…..si……si……._
_Ya veo que te gusta María, mira como entra y sale mi verga del culo…..¿te gusta eh cariño?_
_Si….si……sigue….si….._
_Ahora te vas a correr para mi…..tócate el coñito….anda….quiero que te corras con mi polla en el culito……anda cariño….demuéstrame como te gusta_
_Si…..si….si…._ gimoteó ella
Y podía percibir junto con el PLAP…PLAP…de la pelvis contra nalga, el sonido del frotar de la manita de María sobre su chochete empapado, sabía hacerlo muy bien, ella se masturbaba mientras era enculada.
_ ¿Ya te corres cariño? Puedo sentir como te tiembla el culo y las piernas…anda córrete para mí, eso es cariño…..eso es…._
_Me co….me corro…joder…..me corroooo!!!_ susurró en otro sollozo y comenzó a correrse y casi podía verla temblar y ponerse rígida, mientras Hakimi seguía enculándola sin piedad.
_Ahora abre la boquita….te la vas a tragar…._ dijo de pronto él y escuché el ruido de alguien poniéndose de pie sobre la cama.
_Eso es….eso.es….toda…..te la tragas toda mamona_
Yo también me corrí, en silencio, desintegrándome de un modo como jamás me había pasado.
¿Por qué lo había hecho Hakimi? ¿Por qué había tenido ese impulso de crueldad evidente? Tal vez era verdad que María siempre le había gustado, alguna vez me había comentado que era muy guapa y muy refinada.
Pero estaba claro que el morbo de que fuera mi ex novia y de follársela conmigo escuchando era su motivación.
Volvieron a follar varias veces más esa noche, le volvió a dar por el culo y ella tragó su leche dos veces más, ella se corría con una sumisión que me impactaba, no parecía la misma tía que yo conocía, tan orgullosa, tan feminista, yo ni siquiera le pegaba azotes en el culo y aquí Hakimi, la azotaba de un modo que ese culo debería haber quedado en carne viva ya.
Se fue del piso a las tres de la mañana.
Al día siguiente fue tan extraño.
_Oye Pablo, por qué no preparas el desayuno tú_ me dijo Hakimi desde el baño
Preparé café y tostadas para los dos, era humillante, pero estaba anonadado, confundido, era la primera vez en mi vida que sentía algo así.
_ ¿Has escuchado como me la follé a María, como berreaba?_ dijo luego
_Claro….como no escucharla, te has puesto bastante borde con ella_
_Ya cuando estaba ella contigo, me di cuenta que es de las que les gusta que las zurren un poco_
_No sé, nunca lo hubiese pensado_
_Es que tú eres muy bueno, chaval, por eso, pero les encanta que las traten como lo que son_
_ ¿Y qué son? ¿Qué es María?_
_Todas las españolas son unas guarras y María es un zorrón, orgullosa, de categoría, pero un zorrón, ya te lo demostraré, por cierto ¿quieres verlo?_
_ ¿Qué si quiero verlo?_
_Lo tengo filmado, tengo varias cámaras ocultas en el cuarto, a todas estas zorras las filmo_
El episodio de Hakimi con mi ex novia me había impactado profundamente y a la vez había cambiado mi relación con él drásticamente, ahora sentía que tenía un extraño poder sobre mí, que me avergonzaba.
Y luego estaba el hecho de que la había filmado con esas cámaras ocultas y el hecho de que yo hubiera consentido a que pusiera otra de esas cámaras en la sala, esta estaba disimulada en un ridículo osito de cerámica.
Comenzaba a reponerme de toda esa situación cuando Belén, una nueva chica de prácticas comenzó a trabajar con nosotros.
Y yo creo que fue verla y quedar pillado al instante.
Tenía 25 años y era increíblemente guapa, recién salida de la universidad, 1, 72 de altura, ojos marrones claros, un rostro perfecto, uno de esos óvalos que parecen cincelados a mano, los grandes ojos, los pómulos, la naricita pequeña y fina, la boca carnosa, de dientes perfectos y blancos y ella siempre sonriente y maja. El largo pelo castaño, cayendo en ondas por sus hombros y su espaldita, las largas piernas que a veces se insinuaban poderosas dentro de los vaqueros ajustados, y otras veces se dejaban ver cuando llevaba faldas cortas que dejando a la vista sus muslos tersos y por supuesto un culo redondo, bien formado, tal vez demasiado ampuloso y rotundo.
_Oye ¿te has fijado la de prácticas?_ me dijo Hakimi
Otra vez esa punzada que tan bien conocía, ese poder que él parecía haber adquirido sobre mí.
_Si, es muy maja y guapísima_ dije
_Joder y es que no se puede creer…lo que son esas tetazas…..yo creo que le van a explotar los sujetadores_
Hakimi tenía razón, Belén tenía unos pechos increíbles, voluminosos, redondos, exagerados que contrastaban con su figura tan estilizada.
_Y además que no se corta un pelo, la tía, sabe que nos quedamos bizcos mirándola_ dijo mi compañero de piso.
También era verdad, Belén no parecía acomplejarse por el tamaño de sus pechos, lucía a veces camisetas escotadas que dejaban ver ese canalito brutal de sus tetas y un lunar sobre el nacimiento del pecho derecho.
Pero aunque llevara una camisa de seda y una falda, la camisa parecía sufrir el trabajo de contener esas maravillas.
_Joder, macho, lo que debe ser mamar de esas perolas_ me decía Hakimi, estaba cada vez más guarro y salido conmigo, como si desde lo de María, él hubiese advertido el efecto que provocaba en mí.
Ana me llamó uno de esos primeros días de Belén, a su oficina.
Allí estaba ella, la nueva chica de prácticas, parecía iluminar todo el cuarto, con una falda corta y zapatos de cuña y una camisita con volados, bastante escotada.
_Pablo, quiero que te encargues de enseñarle a Belén de cómo va la cosa, que seas su mentor_
Se me hizo un nudo en la garganta, Ana sonreía, también ella tenía unos buenos pechos que se le notaban bajo la camisa, una leona experimentada y otra más joven y pensé si mi coordinadora no estaría haciendo de celestina entre la chica nueva y yo.
_Claro, por mi encantado_ dije
Ya dije que Belén era super maja, un poco pija tal vez, con sus pulseritas, sus modelitos, sus camisitas con el caballito de mar. Pero yo estaba irremediablemente pillado por ella y la situación de tener que enseñarle lo del trabajo me favorecía.
No fue extraño que a los pocos días ya almorzáramos juntos.
_Gracias, Pablo, por todo lo que haces por mi_ dijo ella
_No es nada, aprendes rápido y ya sabes que Ana me lo ha pedido_
_Todos son majísimos, salvo ese chico…. Hakimi…. ¿Puedes creer que ya me ha invitado a salir?_
_ ¿Hakimi? Pasa de él, en todos los sitios hay alguien así_
_Alguien me dijo que compartes piso con él ¿Es verdad?_
_Si, hace ya un año_
_Es que no me los veo viviendo juntos, tu pareces muy distinto a él_
_ ¿Por qué dices eso?_
_Es que tú eres un encanto y él ya te digo que es un poco……_
_ ¿Gilipollas?_
_Bueno, lo has dicho tú_ dijo ella con un mohín encantador.
_Joder con la de prácticas, está en difícil, macho, pero cuando la tenga pillada ya me las cobraré_ decía Hakimi
_No te metas, tío, a ver si te denuncia por acoso_ dije
_Si, ya veo que tú estás a por lo tuyo también, la tienes bien cerquita todo el tiempo_
_Ana me la ha encargado_
_Ana es otra que algún día acabaré follándomela también_ dijo con desprecio
_Pues lo llevas claro, es casada_
_Seguro le gustan las buenas pollas, como a todas_
_Bueno, no todas son iguales_
_Ya has visto a María y no me la he follado delante de ti, porque no he querido_ dijo él, otra vez compitiendo conmigo dentro de esa camaradería disfrazada.
Creo que por primera vez me planteé firmemente decirle a Hakimi que se fuera de mi casa, económicamente no necesitaba rentar ese cuarto.
Pero había algo más, lo sabía bien, algo oscuro que me ataba a él.
Mi relación de amistad con Belén se fortalecía y ya me había enterado que había vuelto a rechazar a Hakimi, ella no quería saber nada con él, ya ahora me hablaba de mi compañero de piso, sin tapujos.
_He sabido que ha estado con Laura la chica de contaduria y habla de ella el imbécil_
_ ¿Si? ¿Te lo ha dicho a ti?_
Yo ya sabía lo de Laura, estaba en el portátil de Hakimi, varios videos de ella follando por el culo y mamándole la polla.
_No, me lo han comentado….que imbécil ¿no? Machista y gilipollas_ dijo ella
_Si…no sé cómo hay tíos así todavía_ dije
_Oye este sábado voy a salir de marcha con unas amigas, me gustaría que vinieses_
Miré a Belén, esos ojos marrones claros, esa larga melena que le llegaba en ondas hasta la mitad de la espalda, esos tetones que debía hacer un esfuerzo yo para no mirárselos abiertamente.
Y sus piernas dentro de los vaqueros, su coño marcado en ellos, sus botitas con un fino tacón.
_Me encantaría, chica, ¿estás segura?_ dije
_Claro, si no, no lo diría, guapo_ dijo ella con una gran sonrisa de sus labios carnosos.
Esas noches que siguieron casi no podía conciliar el sueño, estaba realmente nervioso, Belén era quizás la chica más guapa que había conocido y con la que iba a salir, me ponía malo de solo imaginarla desnuda, esas enormes tetazas y esa cintura tan pequeña, era perfecta y tendría que estar a la altura.
Me molestaba que Hakimi estuviese en la habitación de al lado, pero es que no podía decirle que se marchase del piso así como así. Además la relación con él se había vuelto turbia, habíamos visto el video de María juntos y nos habíamos masturbado juntos y pude ver que tenía una gran polla oscura, grande y venosa.
Y luego mi ex novia había venido varias veces más al piso y habían follado mientras yo escuchaba y luego ella sabía que yo estaba allí y casi que evitaba encontrarse conmigo.
Y Hakimi había comenzado a pedirme pequeños favores, que le lavara la ropa, que le cocinara y yo extrañamente lo había aceptado, lo hacía luego de que él follara con María, era como la continuación de esos encuentros, algo que reforzaba el humillante dolor que sentía y que al mismo tiempo me resultaba tan morboso y placentero.
_Pablo, no estaré este fin de semana, me voy de escapada con Laura_ dijo Hakimi
_Vale, tío_ dije
_Mira va a venir a quedarse mi tío, Ahmed, su esposa tiene que internarse para unos estudios ¿no hay problema?_
_No, enséñale como debe moverse por aquí_
_Si es un tío muy serio, tiene casi sesenta tacos, no dará problemas_
_Vale…._ dije
Ese viernes al regresar a casa, el tal Ahmed, estaba allí, era un tío rechoncho y grueso, bajo de estatura, con el pelo rizado corto y un bigotillo fino sobre el labio grueso y moreno. Hablaba con bastante acento ya que era realmente nacido en Marruecos, a diferencia de Hakimi que había nacido y vivido siempre en España.
_Encantado Pablo, no daré molestias, estaré más en el hospital con mi esposa que aquí_ dijo
_Por mí no hay problema, esta es su casa_ dije
Tenía este hombre una gran nariz morena, como un pimiento y unos ojillos muy inquietos y astutos, su sonrisa era una especie de mueca. Su rostro era grande y terso con la piel tirante a pesar de las arrugas de la edad.
_Gracias por su hospitalidad, mi sobrino me ha dicho que es usted una gran persona_
Notaba un cierto tono irónico en su voz, como si supiera todo lo rara que se estaba tornando mi relación con Hakimi.
Por lo demás me alegraba que mi compañero de piso no estuviese en la ciudad justo cuando iba a quedar con Belén y en mi fantasía hasta me imaginaba follando con ella por primera vez.
Estaba decidido que si concretaba lo mío con ella, iba a pedirle a Hakimi que se marchara del piso, no quería estar con Belén escuchando como follaba el marroquí con alguna chica de la empresa o con mi ex novia.
Ese sábado llegué al sitio del encuentro y la verdad es que era yo una bola de nervios, Belén era demasiado y cuando la vi, volví a pensar eso mismo, que era demasiado,
Ella llevaba un vestido beige, con una falda muy corta, demasiado corta, sus piernas, sus muslazos musculados y potentes eran un imán para la vista, zapatos de tacón del mismo color beige del vestido, estaba bien parada sobre ellos, rodeada por sus amigas, tan jóvenes como ella, era como una reina con su corte, el color del vestido también combinaba con su larga melena castaña y ondulada y por delante, sus tetazas colosales apenas eran contenidas por unos breteles anchos, el vestido anudado con cordón a la espalda y con un sufriente sujetador invisible.
_Que guay que has venido, ya estaba dudando de ti_
Me presentó a sus sonrientes amigas, conversamos, bebimos, salimos a bailar, pero mis nervios no cejaban, parecía todo tan rodado con ella que más nervioso me sentía.
Y cometí el error de querer tranquilizarme bebiendo, alguna ginebra de más y luego mezclé con vodka y cada vez que bailaba con ella y veía su cuerpazo frente a mí, cuando ponía mis manos en esa cintura pequeña que parecía electrificada, mi polla deba un respingo
Y de pronto nos estábamos besando con Belén en la barra y luego en un sofá.
_Venga, a que no te dabas cuenta que estaba flipada contigo_ me dijo
Y en un momento rocé sus tetones con el dorso de la mano y ella gimió dentro de mi boca cuando nos besábamos y su cuerpo era un puto infierno, creo que no estaba preparado para algo así y ella rozó con sus dedos mi polla erecta bajo el pantalón.
Y seguimos bebiendo y bailando y besándonos pero yo parecía estar cada vez más fuera de mí, me observaba como desde fuera de mi cuerpo.
_ ¿Te sientes bien Pablo?_ dijo Belén y su voz me llegaba desde muy lejos
_Si….si….solo necesito coger aire…._ dije
Fue peor, el aire fresco me sentó fatal.
_Creo que debo irme_ dije por fin, vencido, estaba a punto de vomitar, estaba hecho polvo, destruido.
_Te acompaño a tu casa, cariño, como estás de muertito_ dijo ella sonriendo.
Era lo que había soñado esa noche, irme a casa con ella, pero en el estado en que yo estaba, parecía todo una pesadilla.
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