El jefe parte 3 (relato) Final
Josema creía conocer a Mara, pero la oficina guarda secretos que queman. Mientras él observa desde la sombra, su novia se entrega a un viejo que no solo la folla, sino que la redefine. La pregunta no es si perdonarla, sino si él puede sobrevivir a la nueva jerarquía que acaba de establecerse.
EL JEFE Parte 3
_AHHHHHH!!!!!.........Dios….joder….joder….._ gimió ella, echando su cabeza hacia atrás arqueando su espaldita perfecta.
Acababa de correrse, con la lengua de mi jefe sobre el coño y con un dedo enterrado en el ojete.
El viejo se limpió los bigotazos con el dorso de la mano, los tenía empapados.
_Joder….con lo que echas…..eres una puta fuente allí debajo….._
Ella giró levemente la cara para mirarle, su mirada estaba perdida ¿por qué mi novia se entregaba así a este puto viejo?
_Ni se te ocurra follarme…._ dijo, al ver la polla erecta emergiendo desde el hueco de la bragueta.
_ ¿No? ¿No quieres que te folle? ¿Tienes miedo de mi polla?_
_No tengo miedo….ya bastante hemos hecho ¿no?_ dijo ella, pero seguía en esa posición de cuatro patas, con las rodillas muy juntas, aprisionadas por el mono, intentando recobrar el ritmo normal de respiración.
_No dirás luego que te he obligado ¿no?_ dijo don Benito y golpeó con su polla erecta sobre una de las nalgas, fue como una cachiporra haciendo sonar un tambor.
_Joder…..que polla tienes…….._ dijo ella
_Me corro sobre tu culo ¿Te vale?_
_Hazlo….pero ya….._ dijo ella y volvió a mirar al frente, a la pared desnuda
_Te lo echo todo sobre el culo…._ dijo el viejo y apoyó la manaza sobre una de las nalgas
_Que cabrón eres….._ dijo Mara y gimió.
Entonces pensé si Mara era así, si, esta era la verdadera Mara, porque nunca me había parecido ella una persona muy sexual o para la que el sexo tuviera una importancia capital.
El viejo se descabezaba esa inmensa verga con un sonido acuoso y dejaba caer la manaza sobre una nalga y la otra, no dando un azote realmente sino apoyando, marcando territorio.
Y entonces flexionó las rodillas y la polla rozó el coño abultado de Mara.
_Joder…. ¿qué haces?......-
_¿Qué que hago? Nada…..no hago nada, cariño…_ dijo el viejo y volvió a flexionar las rodillas y refregó la verga sobre el coño.
_¡¡PARA…..SUBNORMAL…..QUE NO……!!!!_ Gritó ella
_ ¿QUE NO?...._ Grito a su vez el viejo y por tercera vez volvió a flexionar las piernas y puso la palma de su mano derecha sobre la espalda de Mara y empujó y luego hizo un movimiento pélvico y se quedó allí muy quieto y luego se dejó ir.
_Pero……..la madre que te parió……hijo….de puta……._ dijo Mara en un susurro quejumbroso
_No metas a mi madre en esto…zorrita….- dijo el viejo con mucha calma y se retiró y volvió a empujar.
_Mira qué entrada más limpia…._ dijo, abriendo las nalgas con las manos, para ver mejor como su polla entraba y salía del coño de mi novia.
_Ah!....Ah!....AH!!……..AHHHH!!!......_
_ ¿Qué pasa, cariño?....no querías follar…..habías dicho….pues mira….._
Ella ya había tragado su lefa, le había mamado la polla, pero en ese momento de la penetración yo me había convertido en cornudo, era un antes y un después. Nada sería igual a partir de ahora.
¿Cómo seguiríamos después de esto? ¿Era posible seguir?
PLASSSS!!!!
PLOP!!.....PLOPPP!!!
PLASSS!!!! Un buen azote en el culo
El ruido de pelvis contra nalgas es un sonido inconfundible y puede ser aterrador, resonaba en mi cabeza y el viejo, hacía la señal de la victoria con dos dedos en V, de espaldas.
Estaba filmando eso para compartirlo con alguien, otra persona iba a mirar ese video en el futuro, no había dudas respecto de eso, alguien más iba a mirar como este viejo se follaba a semejante pibón de 24 años.
El mete y saca comenzó a arreciar con fuerza, como cuando se desata la tormenta y las gotas de lluvia caen con estrépito súbitamente.
_AHHHHH!!!!!.....AHHHH….joder….joder……..Siiii!!!!!_
_Que pedazo de culo tienes, cariño…..que coñito más apretadito……_
PLASSSS!!!!.......PLASSSSS!!!!
Mara volvió a correrse entre sollozos.
_Hostia tú y encima te estoy pagando por esto….tendrías que pagarme tú a mí, cabrona….._ dijo el viejo y levanto el torso de Mara y cogiéndola del cuello, la folló fuerte y luego le giró la carita y se besaron, se morrearon en toda regla.
A esta altura, yo me masturbaba, con mucha culpa pero sin tapujos.
Don Benito se retiró de ella, era grotesco ver a ese hombre panzón todavía con el traje puesto y con esa inmensa polla brillando por los flujos de mi novia.
Cogió lo que quedaba del mono por retirar de las piernas y se lo quitó completamente.
Mi novia esta desnuda ahora, completamente, con un pequeño reloj pulsera en la mano izquierda.
Ella se puso de frente, sentada en el sofá y pude ver su coño mojado y abierto y sus tetones cayendo y recobrándose, sudados, tetones de guarra, sudados.
Y le mamó la polla guarramente y entonces el viejo subió una pierna al sofá y metió la mano dentro del pantalón y me eché para atrás una vez más.
Había liberado unos huevos gordos y peludos y se los ofrecía a Mara como objeto de adoración.
Y ella lo hizo, algo que jamás había hecho conmigo, como tragar lefa, como dejar que le metiera un dedo en el culo, le lamió las bolas, se metió esos testículos en la boquita, primero uno y luego otro.
Veía el hermoso y refinado rostro de mi novia, cerca de esa bolsa escrotal lamer y degustar y besar y saturarse de olores fuerte de polla de viejo.
De la polla de mi jefe, no la de cualquier viejo.
Había ido allí para trabajar como azafata y estaba ahora lamiendo las pelotas de este viejo, sin transición, entregándose por entera.
_ Te gusta mucho follar ¿eh?_ dijo el viejo y le apartó un mechón rubio de la carita.
_Si……si…._ dijo ella como en trance.
_Pues vamos a follar entonces…_ dijo el viejo
Y esta vez se sentó en el sofá, se dejó caer con estrépito, su gran corpachón de foca, con la ridícula polla en ristre como una lanza e hizo que Mara se sentará sobre él, de frente a mí, de espaldas a él, para enseñar su coño abierto y sus tetazas blancas y carnosas en todo su esplendor.
Por dios, no podía estar más buena, esos pechos colosales y esa carita tan guapa y esa melena rubia despeinada y salvaje.
Y el viejo la hacía subir y bajar sobre la polla como una muñeca inanimada y las piernas de ella con las plantas de los pies apoyados en el suelo, subiendo y bajando y una manita fue hasta el clítoris y se tocó allí con la punta de los dedos en forma concéntrica.
Y don Benito lo notó y llevó en una mano allí hasta el coño y comenzó a masturbarla, los dedos gruesos como chorizos, presionando sobre el clítoris y otra mano sobando teta, estirando y golpeando a mano llena, esos tetones que danzaban desbordados, desordenadamente, entrechocándose, guarramente y ella levanto una pierna y la apoyó en el sofá y se impulsaba así y se dejaba caer sobre la polla y su otra manita también se apretujó un pezón y su cara estaba deformada en un rictus de placer que de alguna manera la afeaba, rompía las líneas puras y simétricas del hermoso rostro.
El viejo resoplaba con esfuerzo, ese cuerpazo de Mara se dejaba caer sobre la polla con tremendos sentones, brutales, desconsiderados.
Hasta que volvió a correrse, otra vez, ya había perdido la cuenta de las veces que se había corrido.
Y entonces el viejo la recostó obre el sofá, a lo largo y la abrazó por detrás, sus brazos envolviendo esos hermosos tetones y la besó en la boca, sin quitarle la polla del coño y la folló de costado, con fuerza, con violencia, a estas alturas Mara era un guiñapo, había perdido toda voluntad y solo se dejaba follar y se corría sin poder evitarlo, la rubia melena desordenada y salvaje.
Las bocas volvieron a encontrarse, se morreaban como adolescentes.
Entonces sí, el viejo le quitó la polla del coño y ella dio un gran suspiro, envuelta en los brazos de ese hombre.
_Sigue….sigue….._ dijo ella y me dolió eso, vaya si me dolió.
_Mírame….no dejes de mirarme…._ dijo Don Benito y ella le miró con los ojos azules bien abiertos.
_ ¿Qué haces?..._dijo ella
_Shhhh!...... tú solo mírame….no dejes de mirarme…._ dijo mi jefe, ahora era el jefe de Mara también.
Y entonces lo vi, el viejo se cogía la polla con la mano y la estaba dirigiendo hacía el otro orificio de Mara, hasta la entrada del culo y presionaba allí y la polla era tan gruesa que apenas lograba abarcarla con su mano y la depositaba en el orificio anal como una ofrenda, primero la cabeza que se enterraba sola, casi sin esfuerzo, que era devorada por esa boquita cerrada que era el esfínter de mi novia y luego al comenzar a entrar el tronco de la polla, ella se quejó.
_Shhhh!!!.......quieta….tu solo mírame…..-
Y ella le miraba, como hipnotizada, como hechizada, por las ordenes que ese viejo le daba, por el tono autoritario de su voz y le miraba, con los ojos azules bien abiertos y asombrados y le seguía mirando mientras la polla seguía ganando terrero palmo a palmo, invadiendo y la cara de ella se deformó en una mueca de dolor y entonces él la besó, un pico en los labios que se chocaron y reconocieron y la mano gorda y pesada de él apretando uno de las tetazas hasta deformarla también.
Y luego fue ella quien buscaba la boca de él sin dejar de mirarle, aunque cuando las bocas hacían contacto ella cerraba los ojos, para no verle ese rostro abotargado y deforme, para sentir más profundamente tal vez.
_Te estoy dando por el culito…. ¿te lo imaginabas al comenzar el día?_ dijo el viejo y ahora habían entrelazado las manos, los delicados dedos de ella entrelazados a los gruesos y morenos dedos de ese viejo.
_No……no….._ dijo ella sin dejar de mirarle, no apartaba la vista del viejo en ningún momento y me asombraba tanta obediencia.
_Ya la tienes casi toda dentro de ti…dentro de tu culo…._dijo el viejo y subrayó la frase con un movimiento pélvico que hizo que Mara cerrara los ojos y apretara la mano del viejo que tenía entrelazada.
Y luego comenzaron un vaivén que se iba haciendo más rápido como un carrusel que toma velocidad poco a poco.
_joder……es tan grande….no sé cómo la tengo dentro……. de mi culo_ dijo ella y su boca fue cubierta por la del viejo.
_Así hay que follarte a ti….así hay que follar a una zorrita como tú ¿No es verdad?...._
_Si….si…Mmmmm!!!!.......si……ahhhhhhh!!!!_
_Así hay que follarte…. ¿no es verdad?_
_Si….si!!!.....SIII!!!!........SI….JODER………._
Mara se corrió con la polla de ese viejo en el culo, su cuerpazo se retorcía entre los brazos de ese viejo con espasmos enloquecedores.
_Eso….cariño…..eso--….._ decía el viejo mientras la polla entraba y salía del culo de Mara con movimientos ampulosos, no podía creerme que esa polla tan enorme hubiera profanado esa intimidad de ella, yo nunca me había atrevido, ni siquiera a sugerírselo.
_Córrete……. córrete ya de una vez……me duele…..- dijo ella, luego de haberse corrido por segunda vez.
El viejo se salió de ella con movimientos rápidos y se puso a horcajadas de mi novia, casi sentado sobre sus tetones, luego se jaló la polla mojada un par de veces.
No iba a hacer lo que estaba pensando, no sería tan cabrón de hacerlo, no…..no lo haría.
Pero lo hizo, vaya si lo hizo.
El primer latigazo le cruzó toda la carita de arriba abajo, manchando el parpado izquierdo y el pómulo y la nariz y el segundo le dio de lleno en la boca entreabierta y parte cayó dentro y luego otro sobre la frente y parte del pelo y sobre el pómulo derecho y el cuarto chorro ya con menos fuerza le dio en la barbilla y unos goterones cayeron sobre el cuello.
_Espera, no te muevas….- dijo don Benito y cogió su móvil y le tiró un par de fotos, Mara trataba de abrir un ojo pero tenía tanta lefa cayendo sobre el parpado que apenas podía.
_Déjame…salir…._ dijo ella por fin, el viejo se apartó pesadamente y ella se irguió en su soberbia desnudez y fue hasta el baño privado que tenía el viejo en su oficina.
Luego regresó con el bolso, joder, se había cambiado allí.
_No…no te cambies todavía…..el congreso aún no ha acabado…._ dijo don Benito
_ ¿Quieres que vuelva al trabajo después de esto?_
_Pues claro, chica, debes seguir currando…..no todo es fiesta aquí…._ dijo el viejo
_Vale…_ dijo ella, cogió el mono del suelo y comenzó a embutirse en él, parecía increíble que el cuerpo tan potente y exuberante de mi novia se pudiera meter dentro la prenda que, arrugada como estaba, parecía diminuta.
Don Benito la miraba con una sonrisa en los labios.
_Si alguien te pregunta por qué no estabas allí, dile que estabas trabajando para mí…._
_Vale…._ dijo ella con cara de fastidio.
Cogió un pequeño espejo de su bolso y se retocó un poco el maquillaje,
Ese mono rojo de cuero sintético era algo brutal, su cuerpo parecía de fuego, pensé que debajo de la prenda, culo y coño estarían todavía irritados y abiertos
_ ¿Tú no vienes conmigo?_ dijo ella
_Luego….tú adelántate_
Ella ya se marchaba.
_Espera…ven aquí….dame un besito….._ dijo el viejo, apoyado con el culo sobre su escritorio, ella se acercó y se besaron, él le dio un pequeño azote en el culo, cariñoso.
_Eres una buena chica….._ dijo
_Y tú eres un cabrón_ dijo ella
El viejo solo sonrió.
Escuché los taconazos de las andalias de mara, perdiéndose por los pasillos.
El viejo cogió su móvil, estaba haciendo una llamada.
_Ernesto, has perdido la apuesta, macho, mírala bien ahora cuando baje, ¿Qué si me la he follado? le he reventado ese culito que tiene de un modo que le va a costar sentarse derechita a la niña, lo tengo filmado claro.
Menuda zorrita, me ha mamado la polla, mientras me hacía una paja con las tetazas esas que se carga, se lo ha tragado todito, un encanto de chica…joder como eres.
Tal vez nos la follemos entre los dos algún día, tú déjame a mi…._ dijo Don Benito y cortó la llamada.
Luego escribió algo en su móvil, un mensaje.
Vibró mi móvil en mis pantalones, lo cogí.
_Te he estado viendo Josema, te ocultas fatal, chico, espero que lo hayas disfrutado, cabrón…._
Mi polla todavía estaba húmeda de la última corrida, dentro de mis calzoncillos.
Me bajé del archivero, sintiéndome el último infeliz de la tierra, escuché la puerta de la oficina de don Benito cerrarse, dejé que se marchara.
Bajé al salón de eventos, ya estaba acabando, las azafatas servían café y algunos tragos, había varios jefazos de pie, conversando entre ellos.
Vi a Mara, estaba entregando unos regalos empresariales a unas personas que se marchaban, la estaban devorando con los ojos.
Si superan lo que había pasado, como se la habían follado unos minutos antes.
Don Benito apareció de repente, con una copa vacía en la mano, fue caminado hasta donde estaba mi novia y esta cogió una botella de vino y le llenó la copa.
Uno de los jefazos sonreía.
Ernesto Montiel callejas, con su barba blanca y su pelo un poco largo.
No podía ser ¿era el Ernesto al que don Benito había llamado? Un tío que parecía tan correcto, tan caballero, tan circunspecto.
_Oye, Josema, me han dicho que la rubia esa es tu novia ¿es verdad o se están quedando conmigo?_ dijo Diego. uno de mis compañeros de trabajo.
_Si, es verdad, es mi novia, nos casaremos el año que viene_ dije
_Joder, macho, que suerte tienes, cabrón_
Me acerqué a Mara, su mirada era un poco culpable, pero inocente, sus ojos azules tenían ese aire felino que siempre me habían vuelto loco.
Yo no había sabido quien era ella en verdad, nunca lo había sabido, hasta hora.
_Te he estado buscando ¿Dónde te habías metido?_ dije
_Don Benito me pidió que le ayudara a empaquetar unos regalos_ dijo
_ ¿Te lo has pasado bien?_ dije
_Solo ha sido trabajo_ dijo ella
_ ¿Es molesto llevar ese traje?_
_Aprieta mucho, me siento un embutido_ dijo ella, no pude evitar sonreír.
Don Benito vino hasta nosotros.
_Quiero haceros una propuesta….._ dijo
_Nosotros ya nos marchamos_ dije
_Ernesto, Fran y yo, vamos a tomar una última copa por aquí cerca, nos gustaría que vinieseis_
Mara desvió la vista, parecía incomoda.
_No creo que podamos….._ dije
_Venga Josema….yo creo que todo está bastante claro entre nosotros…._ dijo el viejo
_ ¿Qué quiere decir con eso?_ dijo Mara, su rostro estaba arrebolado.
_Pregúntale a tu futuro maridito, que ha estado haciendo hace una media hora atrás, pregúntale, chica…._ dijo don Benito con aire de suficiencia y se marchó.
_ ¿Por qué ha dicho eso?_ dijo Mara
_Porque os he visto…..la oficina contigua tiene unas ventanillas de iluminación….lo he visto todo……_ dije y cogí una copa de vino.
_Y así tan liviano de cuerpo lo dices…._ dijo ella, alguien se acercó a pedirle un de los regalos
_Me cuesta creer lo que vi…..-
_A mí también lo que hice……supongo que lo nuestro se acabó….no te culpo….he sido una zorra…._
_Me gustaría saber qué fue lo que te llevó a hacerlo_
_No sé si es el mejor lugar para hablarlo…._ dijo ella
Observé que don Benito con el mismo traje con se la había follado cuchicheaba con Ernesto y ambos miraban en nuestra dirección.
_Podría decirte muchas cosas, pero……perdona Josema……estaba demasiado cachonda……ese viejo me ponía…..este puto mono…….andando sin bragas, supongo que la he cagado_
_Yo también la he cagado…._ dije
Me aparté y la dejé que acabara de trabajar, realmente verla moverse dentro de ese mono ceñido, era como verla desnuda pero peor, porque se le marcaba el coño de una manera, los pliegues de sus labios vaginales sobresalían y se marcaban en la tela y ni hablar de su culo prieto bajo la prenda, toda esa redondez contenida y todo el tiempo pensaba que ese culo estaba bien abierto y sodomizado por la polla de don Benito.
Y los pechos que parecían desbordarse por entre esa cremallera ridícula, esos tetones exagerados que ella se cargaba, presionados y reprimidos por la tela de cuero sintético, invitando a bajarle esa cremallera y que salieran hacía afuera, explotados.
Finalmente el evento acabó, casi todos ya se habían marchado.
_Debo ir a buscar mi bolso a la oficina de tu jefe_ dijo Mara
_Te acompaño, voy contigo_ dije
Ernesto y los otros ya se habían marchado, también el resto de las azafatas.
Subimos en el ascensor.
_Así que te has cambiado delante de él_
_Si……no te puedo explicar mucho, es que no he sido yo, sino otra….toda la situación me ponía mucho_
_Te ha follado bien el cabrón_ dije
_ ¿Has visto? Perdóname…. ¿podrás perdonarme?
Cogí su mano, simplemente no podía concebir la idea de separarme de ella, por muchos cuernos que me hubiese puesto.
Salimos del ascensor, abrimos la puerta de la oficina, Don Benito estaba de espaldas, era gordo, pesado, oscilante, estaba llenándose un vaso de whisky.
Miré la cámara de video muy cerca del techo, parecía una de las cámaras de seguridad que solía haber en otros tiempos.
_ ¿Queréis beber algo?_ dijo el viejo sin volverse
_No, he venido a buscar el bolso_
Don Benito se giró, con su copa en la mano, bebió, vi que Mara parecía detenida y expectante, como si no pudiera resistir la mirada del viejo.
_Como te queda esa ropita, parece que la hubieran hecho especialmente para ti…._ dijo y bebió un largo sorbo.
_Espero que lo del ascenso de Josema haya quedado claro…._ dijo Mara
_Puedes contar con ello, te lo has ganado a pulso_ dijo el viejo
No sé por qué ella dijo eso, me sentí disminuido, humillado.
_Debes agradecerle a tu novia, chico, se ve que te quiere mucho, demasiado_ dijo el viejo
_No necesita hacer esto…_ dije
_ ¿Qué cosa?_ dijo el viejo con un gesto desagradable
_Humillarme…_ dije
_A ti no hay forma de humillarte, chaval…..tú no sabes lo que es la dignidad…..-
_Ey, cuida lo que dices…._ dijo Mara
_Me gustaría verte caminar otro poco, es que verla caminar ya te da algo ¿No crees Josema?_
_Si…..es verdad…_ dije
Las palabras salieron solas de mi boca, sin pensar.
Mara me miró extrañada, sorprendida.
_Bueno ya has escuchado a tu noviecito, hija, camina un poco para nosotros_
Mara dejó el bolso en el suelo.
_ ¿Quieres que lo haga?_ me preguntó, pero era una concesión que me hacía, un gesto simbólico que marcaba de algún modo el comienzo de un nuevo orden de cosas.
_Eres modelo ¿no?_ dije
_Puedes ir hasta la puerta y luego venir hasta aquí_ dijo el viejo
Mara caminó hasta la puerta, dándonos la espalda, ese culo se le marcaba al caminar de un modo brutal, la tela parecía encajársele entre medio de las nalgas.
El viejo enarcó las cejas y se mordió el labio inferior, ese rostro abotargado, los bigotes en U invertida, los ojillos que eran dos rayas pequeñas.
Mara se giró al llegar a la puerta y me miró y luego miró al frente, con la vista en un punto fijo, caminó hacia adelante con paso felino, los taconazos se clavaban en la moqueta.
Su rostro era hermoso, un óvalo perfecto, simétrico y sensual donde sus ojos azules y sus pómulos prominentes dominaban todo.
Pasó por mi lado, llegó hasta donde estaba el viejo, quedó de frente a él, quien estaba apoyado en su escritorio.
Ahora, con los taconazos, ella quedaba ligeramente más alta que él.
Entonces sucedió, el viejo extendió su mano y bajó la cremallera por delante, el pequeño ruido del cierre al abrirse me estremeció, Mara también dio un pequeño suspiro y trastabilló.
_Así mucho mejor ¿no crees?_
_Pero….._ dijo ella
_Ve otra vez hasta la puerta, hazlo muy lento, pequeña_ dijo el viejo
Ella vino hasta mí, la cremallera abierta hasta el ombligo, sus tetazas blancas y exuberantes emergiendo por los costados y uniéndose en el centro, su carita estaba arrebatada, un poco avergonzada también.
Pasó por mi lado y siguió hasta la puerta, el culo subía y bajaba a cada paso de sus largas piernas, la pequeña cintura, la nuca delicada.
Llegó hasta la puerta, se giró y miró indecisa, como si no supiera como seguir.
Y luego si caminó mirando al frente y una parte de la areola rosada se vio con claridad y pareció que uno de los pezones había quedado enganchado de uno de los bordes del mono.
El vientre blanco, el paso elástico, me aparté y me dejé caer en el sofá, como si ella me hubiese empujado.
Llegó hasta donde estaba el viejo, se miraron.
_ ¿Piensas seguir mucho tiempo con este jueguecito?_ dijo Mara, desafiante
_Me gusta verte caminar, joder, no todos los días me follo una modelo, pero si estás apurada…_ dijo el viejo.
Se puso en pie, cogió la rubia cabecita y la besó, se morreaban ladeando las cabezas, el viejo le cogía la carita con las dos manos y los besos hacían un ruido fuerte, de chupeteo húmedo y ese ruido se amplificaba en mi cabeza.
Miré hacía la pared y solo escuchaba ese sonido acuoso, volví la vista y seguían besándose, pero ahora el viejo metía una mano por dentro del mono para amasar una de las tetazas, con cierta violencia, como a él le gustaba.
_Voy a follarte delante de tu novio, para que os llevéis un bonito recuerdo de este bonito evento…_ dijo el viejo
_Pon las manos aquí_ dijo él y señaló el borde del escritorio
Mara hizo lo que le ordenaba, colocó las manos en el borde del escritorio y sacó culo para afuera.
_Separa las piernas y tú, cornudo, ven aquí, así no te pierdes nada_ dijo.
Me incorporé del sillón, el viejo se colocó detrás de Mara, la abrazó por detrás y metió sus manos por dentro del mono, sobando los pechos y la besó en la orejita y en el pómulo.
Mara estaba bien afirmada sobre sus taconazos y mi jefe empujaba con su pelvis las duras y elásticas nalgas como follando por encima de la ropa.
_ ¿La sientes bien, cariño?_
__Que cabrón….que cabrón que eres…._ dijo ella con voz temblorosa.
_Este chisme debería tener una cremallera en el coño y en el culo, joder….vamos a solucionar eso…._ dijo mi jefe, se apartó un paso, yo estaba justo al lado de ellos, Mara volvió a sacar culo para afuera, con las manos apoyadas en el borde del escritorio, las tetazas fuera del mono, emergiendo por los bordes de la cremallera, el pelo rubio alborotado, las piernas separadas, clavados los taconazos en el suelo.
Cuando volví la vista hacía el viejo, este tenía una pequeña navaja en la mano derecha.
_No te muevas, pequeña, no te muevas ni un poquillo_ dijo
_No….no lo hagas….- dije yo.
Entonces escuché el sonido de la tela al rasgarse.
_Ayy!!......_ dijo Mara
_ ¿Te he hecho daño?_ dijo el viejo
_No….pero ¿Qué has hecho, subnormal? Lo has roto…._
_No te preocupes tengo otro para regalarte….luego te lo llevas…._
El viejo abrió el agujero que había hecho con los dedos, la tela de cuero sintético se rasgó otro poco.
_Mira, Josema, que bonito le ha quedado_ dijo el viejo
Mara echó su cabeza hacía atrás para verse sin lograrlo y luego se tanteó con la manita.
Era un buen boquete y dejaba coño y culo bien expuestos, era una guarrada, era demasiado morboso.
El viejo metió una mano y penetro con dos dedos el coño y con el pulgar el culo.
_Ahhhh!!!.....joder…… ¿Qué haces?...._ dijo ella
_ ¿Qué hago? Lo que a ti te gusta, cariño…._
Y entonces liberó su enorme polla, la refregó arriba y abajo sobre el coño.
_Joder, que caldeado está aquí debajo…_ dijo el viejo y la penetró de un solo golpe.
Y luego empujó, penetrando hasta el fondo, ella gimió, trastabilló, se tomó con más fuerza de los bordes del escritorio, sus nudillos delicados se pusieron blancos.
Mi jefe la cogía del hombro y se impulsaba, dando estocadas a fondo.
_Mira a tu novio, cariño….míralo bien….._
Mara giró la vista hacía donde yo estaba, el rostro descompuesto en un rictus de placer
_ ¿De verdad vas a casarte el año que viene con este cornudo?_ dijo el viejo, mientras la penetraba
_Si….si…joder……claro que si….Ahhhhhh!!!!...._ dijo ella mientras era sacudida y empotrada
_ ¿Y tú chico vas a casarte con semejante zorra….con semejante putón?_ dijo el viejo
Toqué mi polla por sobre los pantalones, estaba hinchada y húmeda.
_Si…..si lo haré…._ dije
_Entonces yo os bendigo mis pequeños, les declaro marido y mujer…._ dijo el viejo y se rio con una risa demoniaca.
_AHHHH!!!!.....AHHHHHH!!!!....._ Mara gemía con los ojos cerrados, el viejo la cogía de la pequeña cintura.
_Joder, chico, menuda zorra vas a coger por esposa……… esto es solo el comienzo_ dijo el viejo, mirándome.
Sí, mi jefe tenía razón, esto era solo el comienzo.
FIN
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