Primer día juntos
Bajo la luna llena y el sonido del mar, la barrera entre la timidez y el deseo se rompe. Pero cuando la arena se llena de testigos inesperados, la búsqueda de un refugio se convierte en la antesala de un placer que no admite interrupciones.
Era nuestro primer día juntos, nos encontrábamos bajo un cielo estrellado en una linda isla. La temperatura acompañaba. Los dos tendidos en la arena, cogidos de la mano, de fondo el mar. Tu cabeza se apoyo en mi hombro y a la vez tu mano se apoyo en mi cadera. Te mire y me sonreistes. Te bese en la frente, empezastes a meter tu mano bajo mi camiseta. Me acariciabas, recorrías cada centímetro, sin prisas, te mire, tenias lo ojos cerrados.
Acerque mi mano a tu cara y con los dedos, casi sin tocarte, empecé a rozar tus labios con las yemas de mis dedos. Sonreistes, te volví a besar en la frente, seguías acariciándome. Cada vez subías mas, hasta llegar a mis pezones, donde te recreastes, jugabas con ellos. Los rozabas, hacías círculos a su alrededor, los cogías con ternura. Pasabas de un al otro.
Te incorporastes, te me quedastes mirando y me besastes. Fue un beso muy dulce, tierno, como tu solo sabías hacer. Moví mi mano y si querer te rece tu pecho
- oh¡ perdona... -dije con vergüenza
Me sonreistes, me cogistes la mano y la posastes sobre tu pecho.
Seguías acariciándome. Tus manos se movían como con vida propia. Eran como si estubiese dibujando sobre mi piel. Me encantaba notarlas, era un roce ligero, suave, cada vez mas frecuentemente. Me besabas.
Mis manos abandonaron tus pechos, buscando el fin de tu camiseta para poder llegara a notar tu piel desnuda. Te acaricie. Recorría tu cintura de un lado al otro. Empecé a subir por tu espalda llevándome tu camiseta conmigo, dejando tu piel desnuda. Me volvistes a besar, esta vez abriendote paso con tu lengua en mi boca. Jugastes dentro de mi. Me mirastes y sonreistes
- me gustaaaaaaaaa,...sabes a chocolate... mmmmmmmmmmm. Te voy a comer enterito.- me dijistes
No lo pude evitar, se me escapo una carcajada. Me callastes con un beso.
Mis manos ascendían cada vez mas.
Tus manos empezaron a bajar, recorriendo el camino q hace minutos antes habían recorrido.
Mis manos seguían subiendo, llegaron a tu nuca, la masajeé suavemente.
Subía y bajaba, con movimientos circulares.
Tus manos llegaron a mis pantalones, eran estrechos y no te permitían el paso. Pero eso no te paro, tenias claro a donde querías llegar. De repente
claccccccc
Empezamos a escuchar gente q se acercaba, se oían carcajadas.
Nos miramos y decidimos recoger y buscar un sitio mas tranquilomientras cominábamos por la orilla del mar, nuestras manos no dejaban de acariciar al otro. Pronto la playa se termino y decidimos salir de allí en busca del coche. e repente te pusistes en mi camino y me dijistes:
- te deseo,,hagamoslo aqui mismo
- pero aquí? nos pueden ver...
- no me importa
Me besastes
Me agache un poco y te cogí en brazos. Empecé a andar. A unos pocos metros, encotramos una pequeña esplanada de fina hierva, el sitio ideal. Me arrodille y te deposite en el suelo. Mientras me colocaba sobre ti, te fui besando poco a poco. Tus manos recorrían mi espalda mientras la dejaban al descubierto, hasta logras quitármela. Yo hice lo mismo, dejando al desnudez tu torso. Era bellísimo. La luna llena permitía disfrutar de tan bella visión. Empecé a besarte de nuevo. Recorría cada centímetro de tu cara, tu respiración se iba acelerando.
Tus manos buscaban la forma de despojarme de tan molesta prenda, mis pantalones. Eran tu peor pesadilla.
Fue descendiendo hasta llegar a tus pechos. Jugaba con ellos, los recorría, pero en ningún momento lo hice de forma directa. Cuanto mas me acercaba a tus pezones mas me alejaba de ellos, hasta q llegue a ellos recorriéndolos con la punta de mi lengua, recorriendo el borde de su aureola, sin llegar a tocar directamente tu pezón. Te estremecías. De repente, empecé a notar q tiraban de mi pantalón...y te escuche decir:
-.... marditases... ¿a quien se le ocurre ponerse este pantalón?
Nos quedamos mirando
- jajajajajajjaaa
Fue algo expontaneo
Me incorporé y me solté el nudo que sujetaba el pantalón. Me dijistes:
- aun quieres dejarlo?
- no - conteste
Me volvi al sitio donde lo deje, pasaba de un pecho al otro. Tus manos ya tenian via libre y lo aprovecharon. Recorrías mis glúteos, los acariciabas, los frotabas, los apretabas uno con el otro.
Fui bajando hasta llegar a tu ombligo, empecé a jugar con mi lengua en el, era como si te quisiera penetrar con ella. Te besaba, a la vez q te iba bajando tu pantalón. te empecé a acariciar tus nalgas, eran muy suaves.
Fui bajando cada vez mas, hasta llegar a tu pelvis. Casi no tenias bello.
Jugaba con ellos, los cogía con mis labios, era como el mejor manjar jamás probado Tus manos se posaron en mi cabeza empujando ligeramente, invitándome a seguir bajando. Así lo hice, pero por tus muslos. baje hasta tus rodillas y subía por su cara interior lentamente. Al llegar a la mitad, pasaba al otro muslo y bajaba. Lo volvía a repetir, pero en cada ocasión subía mas, hasta notar tu la humedad, tu aroma. Te bese. Te separe mas las piernas. Mi boca empezó a recorrer tu entrepierna, pero sin llegara a tocar tus labios.
Primero, el espacio de estos con el muslo, hasta llegar a tu pelvis bajando por el lado contrario. Jugaba. Me gustaba notar como temblabas, como gemías me sentía deseado. Eso me gustaba. Mi boca se poso sobre tus labios. Te volví a besar, esta vez, como si fuese tu boca, mi lengua se fue abriendo paso entre tus labios. Era delicioso. Jugaba entre ellos, recorrÍa cada pliegue, cada rincón.
Estuve así un rato, hasta que note que estabas a punto de tener tu primer orgasmo. Mi lengua, como si tubiese vida propia, fue en busca de la ruta mas deseada y empezó a penetrarte una y otra vez, cada vez mas rápido y mas. Estabas a punto. Mis manos se unieron a la fiesta y empezaron a tocar tus labios, los rozaba, los juntaba, los separaba, los apretaba, tiraba de ellos. No podías mas, te retorcías de placer. Eso me excito más. Cuando estabas a punto me separe de ti de golpe. Tu cara era un poemas. Me acerque de nuevo a ti, esta vez en busca de tu clítoris, estaba muy sensible. Te entraron convulsiones nada mas acercarme a el, Mi lengua, se abría camino hasta localizarlo. Recorría sus entornos. Tu respiración, volvía a acelerarse. Mis dedos se abrían paso hasta logras penetrarte.
Mi lengua encontró tu clítoris y jugaba con el, lo rozaba y me iba, volvía y me iba. Tus espasmos eran cada vez mas seguidos. Mis dedos se colocaron en tu pelvis y separaron tus labios dejando vía libre hasta tu clítoris. Mis labios se pasaron sobre él, haciendo ventosa, chupandolo, una y otra vez, mientras la lengua hacia círculos al rededor de él. Te venias ya no aguantabas más. Fue en ese momento cuando cogí entre mis labios tu clítoris, lo apreté entre mis labios moviendo mi cabeza, era como si te lo quisiera arrancar. Mis dedos no dejaban de penetrarte, cada vez más rápido y más y más...
Explotastes en un orgasmo muy intenso, pero no paraba seguía con mi lucha, te quería arrancar hasta el último gemido de placer. Quedastes como muerta,
ya no te movías, respirabas lentamente. Me separe de ti. Me incorpore, posándome sobre tus pechos y besándote en la boca...
Muchas gracias por enviarmelo, seas quien seas, porque en tu correo no me dejastes tu nombre. Un beso muy grande.
Espero vuestras sugerencias o ideas, pero solamente eso por favor.
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