La urbanización del deseo (Capítulo 16)
Isa siempre creyó que el semen le resultaba asqueroso, hasta que Alex, su vecino y confidente, la convenció de probarlo. Ahora, cubierta en su propia piel, Isa descubre que la curiosidad puede ser más potente que el prejuicio, y que el deseo no entiende de etiquetas.
La Urbanización del deseo
Sylke & Álvaro
Capítulo 16
Sigo teniendo el cuerpo de Isa, tumbado sobre mi regazo, sus braguitas a la altura de los tobillos y mis manos atendiendo a su culo y su vulva. ¡Qué delicia!
Volvemos a mirarnos con esa complicidad de más que compañeros.
- “Creo que me estoy pasando” - digo apartando mis dedos de esa rajita húmeda y dándome cuenta de que eso no puede estar sucediendo entre nosotros.
- “¿Me vas a dejar en lo mejor...? Oye, que me has puesto a tope” - reclama jadeante.
- “Pero esto no es normal... creo que debería estar haciéndolo una mujer y no yo”
- “Mmm, Alex, ¿qué tiene que ver para que me exciten tus caricias?” - dice volviendo su cara para que reanude mis tocamientos.
No sé si ella me está vacilando, pero yo añado con sinceridad.
- “Yo sí que estoy excitado, Isa, con este culo es inevitable, qué pena que tú y yo...”
- “Alex no pares porfa, nuestra vecina me ha dejado cachonda perdida y ahora tú me estás matando de gusto, cabronazo”
- “¿Ah sí? Pero supongo que no será tan placentero como mis dedos”
- “Bueno, tus manos no son tan delicadas, pero a falta de unos dedos femeninos, puedo decir que los tuyos saben trabajar...” -añade ella ronroneando.
Total, que decidido, sigo acariciando ese culazo con descaro para añadir:
- “Me encanta este culo Isa, tan suave, tan firme….”
- “Lo suyo me cuesta…jjjj” - contesta ella.
- “Que suave……y estás súper mojada perra” - digo esto tras volver a acariciar su sexo con suavidad y viendo que mis dedos están empapados.
Ella no dice nada, pero veo que cierra los ojos, supongo que imaginando que en lugar de mi mano es la de Bea o la de Mónica la que está restregando su sexo.
- “Como sigas así, vas a hacer que me corra, Alex” - dice al sentir como mi mano sigue apretujando su pandero y la otra tocando la humedad de su sexo.
- “Ufff… como siga acariciándote, soy yo el que me voy a correr de gusto” - le confirmo nervioso y con temblor en la voz.
- “Ni se te ocurra desperdiciar ni una gota…. Recuerda que tienes a Bea y a Mónica pendientes. ¡Mmmmmm!“
- “Bueno, tengo para las dos”
- “Uhh, ya estáis los tíos, siempre de sobrados” - dice ella burlándose sin dejar de suspirar.
- “No, mujer, pero la verdad es que tocándote el culo así, voy a tener que ir luego al baño a soltar una carga, porque si no me acabarán doliendo.”
- “¿Ah sí? Después de hacer que me corra, ¿lo vas a hacer tú en el baño?”
- “Claro mujer, ya sabes, yo tampoco soy de piedra y tu cuerpo es un sueño...” - afirmo a notar que mi miembro empieza a mojar mi bóxer.
- “Oye, pues antes que lo tires, prefiero que te corras sobre mí”
En ese momento me detengo en seco, pues no doy crédito a lo que oigo. Y cuando ella me mira a los ojos, le pregunto. La mano que estaba en su sexo acaricia su cadera.
- “¿Por qué paras?” - reclama en un suspiro.
- “Isa, en serio, ¿De verdad que te gustó?”
- “Pues mira, sentí algo extraño, como te conté, pero en el fondo notar tu leche, tan calentita y viscosa…ufffff ¿quién me lo iba a decir? fue una pasada. No sé si fue por la locura del momento o porque estaba obnubilada, pero me gustó y creo que tengo que repetir para ver si ha sido una alucinación. ¿Me he vuelto loca?”
Sus palabras hacen que mi polla de un nuevo respingo.
- “La verdad es que a mí sí que me encantó ver tus tetas cubiertas de semen, ¿sabes que después tuve que volverme a masturbar? Estaba tan cachondo con la situación que no bajaba la erección, no veo el día que volvamos a repetir” - le digo.
- “Pues, Alex, ya te digo que me gustó, pero sigue, por Dios...”
Mantengo mi mano fuera de su sexo y le digo:
- “No sé si creerte, Isa, recuerda que tenemos un pacto de sinceridad, no lo hagas por estar en deuda conmigo, si además… a ti no te gusta la carne, sino el pescado como a mí”
- “Claro que sí…. No van a dejar de gustarme las tías por eso, jiji, pero no sé, te estoy diciendo que me excitó mucho verme bañada con tu semen, ya sé que es raro, pero es la verdad. Lo había visto tantas veces y me pareció asqueroso y ahora… me ha gustado cuando fue sobre mi cuerpo”
- “Me estás vacilando o igual quieres compensarme por ser tu enfermero particular”
- “No, Alex, es una cosa extraña, sí, pero sentirme bañada con tu semen, fue una experiencia muy agradable... te lo aseguro”
- “¿De verdad hablas en serio?” - le pregunto pues sigo pensando que es todo un vacile.
Mi compañera se gira para mirarme fijamente a los ojos.
- “Hablo tan en serio y para que me creas, quiero que te masturbes ahora mismo y me bañes con tu leche” - dice mi compañera dejándome alucinado.
Me quedo paralizado sin saber cómo reaccionar.
- “Te lo digo en serio, Alex y no porque te deba nada.... aunque en el fondo te debo muchísimo”
Tardo un rato en reaccionar y el gesto de ella parece preguntarme por mi decisión.
- “Vale, te creo, pero antes quiero hacerte disfrutar un poco,” - contesto envalentonado.
Y tras decir esto último, le doy un sonoro azote, haciendo que suelte un “ay” y mi mano otra regresa a su sexo, esta vez con todos mis dedos haciendo que un par de ellos se introduzcan dentro de su coño a un ritmo vertiginoso, el sonido que produce el mete saca es embriagador pero el detonante es cuando ayudado con la otra mano, logro separar sus cachetes y bajando mi cabeza llego a contactar con esa zona, notando ese olor inconfundible a hembra cachonda. No sin dificultad accedo con mi lengua en su ano y alrededores. Isa empieza a gemir sonoramente cada vez que mi lengua efectúa una pasada por el perineo.
- “Joderrr Alex, ¿qué me estás haciendo? Diossss que gusto” - exclama ella temblando.
- “¿Te gusta?” - pregunto sin creerme que esté haciéndole esto a mi compañera lesbiana.
- “Sigue, sigue,,,,aahhhhhh”
Mi lengua trabaja sin descanso esa zona tan erógena llena de terminaciones nerviosas, la verdad es que mi postura no es muy cómoda pero la recompensa merece la pena, ya que, a continuación, dejo de meter los dedos para pasar a la acción con la lengua, entonces es cuando mi compañera grita de placer:
- “Ahhhhhh, sí, ssssí no pares ahora, ¿has oído? No se te ocurra parar ahora….ahhhhh diosssssss me voy a correr, Alex”
En mi cabeza suena esa frase, la que tantas veces puse en mis fantasías. Me vengo arriba y hago una comida bestial en esa postura tan rara como estimulante.
- “Alex, me estas matando de gusto, ahhhhhh me corroooooo, aahhhhh”
Enseguida noto el sabor inconfundible de su flujo inundando mis fosas nasales y mi boca por supuesto, la lengua totalmente mojada sigue saboreando ese néctar, haciendo que mi compañera se retuerza de placer sobre mis piernas y es una maravilla ver como tiembla su cuerpo y su piel se eriza.
Debido a la situación de Isa decido ser benévolo y la dejo descansar para que se recupere de ese extraordinario orgasmo que ha tenido. Le ayudo para se incorpore y termino de sentarla en el sofá, casi no puede tenerse en pie y a duras penas puede sentarse, pues no puede usar sus brazos y yo la coloco con cuidado. Su cara enrojecida por el placer la delata.
- “¿Te ha gustado?” - pregunto lo obvio.
- “¡Dios, que, corrida!, ha sido una pasada… y mira cómo te he puesto, tienes la cara empapada” - dice tras mirarme fijamente.
- “La verdad, Isa, ha sido una puta locura y me ha encantado tu ducha…” - añado recogiendo los restos de su explosión en mi cara y llevándolo a mi boca.”
- “¡Joder Alex!, y que bien lo has hecho. No me esperaba hacer esto con un hombre... bueno contigo. — comenta sonriente.
Siempre que hemos sacado el tema, ella me dice que una mujer siempre conoce mejor a otra mujer y sabe dar más placer que un hombre y yo siempre se lo he discutido, pero creo que esta vez, de algún modo, se lo he demostrado.
- “La verdad es que me ha encantado” - afirma.
- “Sé hacerlo mejor no te creas……pero bueno en tu situación es lo que había, en otras circunstancias no habría parado tan pronto, te habría hecho alcanzar más orgasmos, que no te quepa duda……”
- “Compi, no me extraña que tengas al vecindario loco… y eso que un par de ellas aun no te han probado” - comenta riéndose.
Me levanto dispuesto a irme a mi habitación.
- “Alex, ¿A dónde vas?” - pregunta sorprendida.
- “Pues a mi cuarto”
- “¿Y mi ducha de semen? - dice mirando el bulto que se forma bajo mi pantalón.
- “Pero ¿hablabas en serio, Isa o me estás vacilando?
- “Alex, quiero que te corras como ayer, estoy tan excitada que quiero sentir esa leche sobre mi cuerpo. Ya te dije que fue algo extraño y quiero saber si fue la situación o que me gustó realmente”
- “Al final te vas a volver una viciosa del semen”
- “Uf, no se lo digas a nadie”
- “Tranquila, pero quiero que estés completamente segura”
- “Alex, venga no te hagas de rogar”
- “Madre mía Isa, esto se está yendo de madre…..hace un semana no follaba nada y ahora estoy todo el día empalmado y soltando leche a raudales, incluso contigo”
- “Suerte que tienes……ahora deja de hablar y saca a relucir esa manguera que tienes ahí”
- “¿Te das cuenta de lo que me estás pidiendo?” - digo soltando mi cinturón
- “Vamos, hazlo, antes de que me arrepienta. - dice ella abriendo las piernas de forma lasciva.
- “Joder... ¿sabes Isa?, creo que tú y yo vamos a terminar haciéndolo, no tardando mucho…..estamos a nada y lo mejor de todo es que me encantaría hacerte el amor, no digo follarte sino hacerte el amor como tú te mereces, tiempo al tiempo” - digo con sinceridad mientras me bajo los pantalones ante ella.
- “Jajaja... tranquilo que eso no va a pasar. No te me vengas arriba, es sólo saber que se siente con unos chorros en mi cuerpo y en mi cara”
- “¿En tu cara?”
- “Si, ya que, en muchas pelis a las chicas les pone tanto, quiero saber si es verdad o a lo mejor me muero de asco”
- “Bueno, lo cierto es que eso a todas no les gusta”
- “Por eso, quiero pasar por la experiencia... con no repetir”
- “De momento estás repitiendo y yo creo que tú y yo vamos a acabar follando, ya verás.”
No sé por qué he dicho eso, creo que estoy tan excitado que la cabeza no me rige del todo bien.
- “Yo no lo veo, compi… no quiero que te hagas ilusiones con eso” - pone cara muy seria.
- “Estaba de coña, Isa... ya sé que no, pero si te ha molestado”
- “Al contrario, me encanta que hablemos todo así de claro y sí que es cierto que nuestra relación ha dado un giro brutal y mira cómo estamos ahora, quien sabe lo que nos depara el futuro o las cartas……jjjjjj anda de momento desnúdate que creo que he perdido la cabeza”.
Me quito la última prenda hasta quedar totalmente desnudo mostrando una vez más a mi compañera la tremenda erección que tenía, mi polla apuntaba al cielo dura como una piedra e Isa no podía apartar la mirada de mi miembro, sorprendida y creo que hasta asustada.
- “¿Segura?” - insisto acariciando mi miembro tieso en una suave paja.
- “Vamos, hazlo”
- “Esto es tan extraño...”
- “Ya, bueno, antes quítame el top y las braguitas, no quiero que me pringues la ropa”
Termino de quitarle las últimas prendas sin rechistar y ella vuelve a ofrecerme su desnudez con las piernas abiertas y ese sexo inflamado que acabo de comerme. Me acerco hasta plantarme a escasos centímetros de su cara, los ojos de mi compañera no pueden apartarse e incluso soy testigo de cómo en un momento dado se relame los labios, cosa que me deja aún más confuso si cabe.
- “Es muy grande, ¿no?” - me comenta viendo mi glande tan cerca.
- “No sé, normal...”
- “No creo... recuerda que he visto alguna en la clínica con algún paciente a la que eso se le ha puesto firme, pero no tanto como la tuya”
- “Bueno, supongo que nunca has visto algo desde tan cerca...” - le digo bajando la piel de mi prepucio varias veces y sus ojos están fijos en ese vaivén.
- “Desde luego... y eso ¿realmente entra en un coño?”
- “Si quieres comprobarlo ahora...”
- “Anda, calla y sigue” - me ordena para que continúe masturbándome muy cerca de su precioso rostro.
Sin darle tiempo para echarse atrás, me sitúo entre sus piernas y me siento sobre sus rodillas con mi polla apuntando directamente a sus tetas y comienzo a masturbarme en un ritmo lento frente a ella. Deslizo mi mano a lo largo de todo el pene haciendo que el prepucio baje lentamente dejando tras ello mi glande expuesto una y otra vez ante sus ojos. Isa parece hipnotizada viendo los movimientos de vaivén y no aparta la mirada de mi polla en ningún momento.
Estamos tan cerca que no le hubiera costado nada atrapar mi polla con su boca de haber querido y no dejo de pensar en qué hubiera pasado si a mi compañera le fueran los tíos. Debido a mi estado de excitación y al peso de mi cuerpo sobre ella, decido incrementar el ritmo para intentar correrme lo antes posible, mi mano sube y baja a un ritmo diabólico, Isa de vez en cuando me mira a los ojos y sonríe, pero enseguida vuelve la vista a mi hinchada polla, la cual ya empieza a soltar liquido preseminal. Yo veo a mi bella compañera y no me lo puedo creer aún, tenerla allí delante completamente desnuda es algo impensables días antes, sus perfectos pechos se bambolean al compás de mi mano y para no alargar mucho la situación le hago una petición:
- “Isa, ¿puedo tocarte las tetas?, verlas es una delicia, pero tocarlas...” pregunté.
- “Alex, puedes hacer lo que quieras con ellas, te lo has ganado, además ya me las has sobado en la ducha, je, je” - dice con naturalidad pasmosa.
Así que, mientras me la casco delante de mi amiga con una mano con la otra acaricio esos perfectos pechos.
- “¡Qué tetas!”
- “Mmmmm” - responde ella estremeciéndose con mis dedos
Sus pezones reaccionan de inmediato volviéndose duros y sensibles al mismo tiempo. Mis dedos amasan esas tetas en su totalidad, primero una y después la otra, hasta que, excitado como estoy decido ir un paso más y echando mi cuerpo hacía atrás, logro llegar a sus pezones con mi boca, todo ello sin dejar de meneármela. Lamo, chupo y succiono sin parar esas maravillosas protuberancias con mucha delicadeza, haciendo que mi compañera gima sin parar.
- “Uffff diossss Alex como me gusta esto”
- “¡Mmmm, qué ricas!”
- “Madre mía que lengua tienessss…..ahhhh”
- “Tus tetas son increíbles” - le digo tras succionar sus dos pezones.
- “¿Quieres que te haga una cubana con ellas?” - me pregunta de pronto.
- “¿Qué?” - suelto casi en un grito sin creer lo que ha dicho.
Ella afirma sonriente y añade.
- “Ya que mis manos están inútiles, al menos mis tetas te van a ayudar”
- “Uf, Isa... me vuelves loco”
- “Anda, venga, no pierdas tiempo...”
Levantando mí pelvis hacia arriba logro colocar mi polla entre sus tetas y agarrando por los costados logro cobijar mi miembro entre ellas de una manera que siempre había soñado pero que en la realidad es todavía más increíble. La suavidad de esas grandes tetas me envuelven y yo las aprieto para sentirme todavía más encajado y sigo masturbándome sin creerme lo que estoy viviendo al tiempo que Isa deja sus brazos caídos pues no los puede mover.
- “Ay, Alex... si me vieran mis amigas” - dice ella entre risas y un suspiro jadeante.
Mi polla da síntomas de no poder aguantar más, sobre todo porque cada vez que asoma el capullo por arriba, roza su barbilla, tan cerca de su boca, que no soy capaz de controlarme, quiero alargar el momento al máximo, pero estoy tan excitado que también deseo correrme cuanto antes sobre ella y así se lo hago saber.
- “Isa, me voy a correr en nada….no aguanto más. Esto es demasiado”
- “Qué bien, diosss que ganas tengo de sentirte. ¿Me vas a bañar otra vez?”
Esa declaración es toda una tentación mientras mi polla sigue aprisionada entre sus pechos.
- “Me tienes loco compi… nunca había catado unas tetas tan perfectas como las tuyas” - exclamo desbocado
- “Eso se lo dirás a todas, truhan” - dice ella sonriendo maliciosamente.
- “Ya sabes que no, contigo sinceridad y además nunca hubiera jurado tener mi polla entre estas tetas” - añado entre temblores
- “Eso fijo, yo tampoco... pero, eres un amor”
Nada más decir eso y justo cuando mi polla había alcanzado la parte más alta de sus redondas y blanditas tetas, baja su cabeza y apoya suavemente sus labios en el glande. Esto es el detonante, porque cuando mi compañera se deja caer de nuevo en el sofá, noto como ha llegado el momento de no retorno, ese en el que sabes que te vas a correr y no lo puedes evitar, así que, me dejo llevar y enseguida un enorme chorro de semen sale disparado impactando en plena boca de mi compañera de piso, cosa que la pilla totalmente desprevenida, puesto que, tiene la boca ligeramente abierta y parte de ese chorro se cuela dentro de sus labios.
Los tres siguientes, tan abundantes como el primero, hacen diana en su barbilla y un tercero, más atrevido cruza su mejilla hasta casi alcanzar su ojo derecho... luego el resto con menos brío van depositándose en sus pechos quedando éstos completamente embadurnados del líquido blanco. La cara de sorpresa de Isa es un poema, porque aún sale un chorro más que cae en su ombligo y va cayendo por su tripita plana. Desde luego, ella parece que no se espera esa corrida abundante y noto que mi semen está bañando sus labios y ha debido sentir el sabor porque saca ligeramente su lengua con cierto miedo y curiosidad.
- “Uf, lo siento.” - digo levantándome de sus rodillas viendo su cuerpo embadurnado y especialmente su boca manchada pues supongo que le dará bastante asco.
Noto que vuelve a sacar la lengua, extrañada con ese nuevo sabor.
- “Joder Alex… vaya corrida tío…” - me dice con los ojos muy abiertos y mirando sus tetas manchadas.
- “No he podido controlar...” - me excuso viendo ese goterón entre sus labios.
- “No seas tonto, vaya sensación, la verdad, es la primera vez que pruebo el semen…”
Yo había imaginado que para ella sería algo repugnante.
- “Espera, que busco algo para que no lo tragues... “- digo con intención de limpiar el desaguisado.
- “No... espera” - dice pasando su lengua de nuevo entre sus labios.
Me quedo mirándola impactado y es que verla desnuda llena de mi propio semen y degustándolo es increíble.
- “¿Y? ¿Qué sientes?” - pregunto intrigado.
- “No sé, bueno, sensaciones raras, no es, desde luego, el flujo de una mujer, pero tampoco tiene un sabor desagradable precisamente, un poco extraño, eso sí, está espeso, ligeramente salado.”
Ella está tragando todo y no parece disgustarle en absoluto el sabor, algo que no había hecho nunca y que ha descubierto que no era tan malo.
- “Y mira mis tetas, tío - añade - no veo ni los pezones, estoy totalmente cubierta con tu leche, si te has corrido ayer un montón de veces, no quiero ni pensar cuando te corras después de mucho tiempo sin hacerlo, tiene que ser una pasada eso…. ¿Siempre te corres así?” - pregunta con curiosidad.
- “La verdad es que bueno, suelo tener abundantes las corridas, no sabría explicar por qué, pero en este caso, gran parte de la culpa son esas tetas” - digo viéndolas bañadas en mi semen.
Ella con sus manos no puede limpiarse e intenta incorporarse del sofá.
- “Ayúdame a levantarme anda y acompáñame a limpiarme que me has puesto perdida, espera, mejor vas a por una toalla, porque si no voy a pringar todo el suelo de la casa” - me dice.
Antes de ir al baño, me quedo mirando a mi compañera que es una imagen increíble que jamás hubiera podido soñar. Regreso al salón, con una toalla y todavía desnudo me siento junto a ella para limpiar ese precioso cuerpo de mi compañera con delicadeza hasta dejarla bien seca.
Continuará...
Sylke & Álvaro
Relatos similares
- Dominación
Chico Nuevo
Lucas siempre tuvo el control, hasta que Jeff llegó para demostrarle que la verdadera autoridad no se impone, se entrega.
Comparte:Sumision consentidaPrimera vezTransgresion moral
- Hetero: General
La primera vez
Ava siempre fue conservadora, pero esa noche en la casa rural, entre el frío de octubre y la intimidad de la habitación, su fachada se desmorona.
Comparte:Primera vezVenganza eroticaTransgresion moral
- Intercambios
De Viet Nam a Goa
La navegación los llevó a Goa, pero fue el yate anclado en la bahía el que encendió la chispa.
Comparte:Sumision consentidaTransgresion moralDespertar y descubrimiento
- Dominación
Cedid@
Luis le dio a elegir entre el castigo conocido o una sorpresa. Ella eligió la sorpresa, sin saber que la dirección la llevaría a una casa aislada…
Comparte:Sumision consentidaVenganza eroticaTransgresion moral
- Hetero: General
Autobús nocturno
Cada noche, el mismo autobús, el mismo silencio y la misma mirada que la quema por dentro. Carlota lleva años soñando con este momento, pero nunca…
Comparte:Primera vezSumision consentidaVenganza erotica
- Hetero: Infidelidad
Amiga… ¿me prestas a tu novio?
Nunca imaginé que mi novia me 'prestaría' a su amiga para una boda. Pero cuando el alcohol y la soledad de un hotel rural nos dejaron solos, la…
Comparte:Primera vezTransgresion moralVenganza erotica