Historias del complejo. Segunda serie. (3)
Natalia no solo le cambió la imagen, le cambió el cuerpo. Ahora, con la piel al descubierto y el deseo desatado, María Victoria debe decidir si sigue siendo la esposa fiel o si se entrega a la tentación que la espera en cada esquina de Brasil.
La historia de María Victoria
Capítulo 3
-NATALIA: Si no sos muy de los colores, yo te diría que te probaras blancas o negras, las más tradicionales digamos. Vení, probate estos modelos!
Caminando hacia los probadores, en verdad me sentía bastante cómoda con ella, y que me aconsejara con tanta paciencia me venía muy bien.
Antes de entrar al probador, me dio una pequeña bombachita de esas descartables, para que me pusiera debajo de la bikini que me iba a probar.
Entré al probador con tres modelos, y el primero que me iba a probar era el de color negro.
Me saqué toda la ropa me volví a ver desnuda de cuerpo entero frente al espejo, me puse la bikini, y en verdad me veía muy bien, aunque quizás necesitaría un talle menos.
Del otro lado de la cortina Natalia me preguntó cómo me quedaba, y no tuve problemas en correr la cortina y mostrarle.
-VICTORIA: ¿Cómo la ves?
-NATALIA: Creo que para vos tendría que ser, por lo menos, dos talles más chica! Ya te traigo uno para que te pruebes.
Un momento después volvió con el mismo modelo en color blanco, y cerrando la cortina me lo probé.
Claramente se veía qué era más chico, pero de todas formas me seguía gustando cómo me quedaba.
-NATALIA: ¿Cómo anduvo ese?
-VICTORIA: Creo que un poco mejor! ¿Vos qué decís?
-NATALIA: Qué con un talle más chico te quedaría mucho mejor!
-VICTORIA: ¿Te parece?
-NATALIA: Sí mujer! No tengas miedo te lo traigo y te lo probás!
Volvió con un talle menos de color blanco y me lo probé.
Los dos triángulos de tela blanca del corpiño, no alcanzaban a cubrirme completamente las tetas, aunque no mostraban demasiado, aunque insinuando bastante.
La parte de abajo, era bastante más pequeña, apenas un triangulito en la parte de atrás, qué me dejaba gran parte del culo al aire, y por delante también era bastante más pequeña, y mi vello púbico asomaba por arriba y por los costados.
Abrí la cortina y le pregunté que le parecía.
-NATALIA: Esa está mucho mejor, resalta mucho tu cuerpo, y si te animas, hasta te diría que con un talle menos, con ese cuerpo, serías una completa diosa!
-VICTORIA: Este me parece chiquito! Con un talle menos casi que voy a quedar en pelotas!
Y nos reímos las dos.
Decidí probarme un talle más pequeño, con probarlo no perdía nada.
Natalia volvió con el conjunto y antes de que me lo probara, me dijo que ya era hora de cerrar.
-VICTORIA: Perdón Natalia no me di cuenta de la hora! Vuelvo otro día!
-NATALIA: No tranquila! Yo todos los días cierro a esta hora, pero me quedo aquí, vivo muy lejos como para ir y volver, almuerzo aquí y después descanso un poco! Probate tranquila que no tengo apuro!
-VICTORIA: ¿Segura? Mirá que no tengo problemas en volver más tarde o mañana!
-NATALIA: Dale tranquila que no hay problema!
Mientras ella fue a cerrar el local, me probé la bikini más pequeña, y en verdad no me disgustaba cómo me quedaba, se veía un poco más de mis tetas, el culo casi todo al aire, y el triangulito delantero bastante más pequeño.
Abrí la cortina y le mostré cómo me quedaba.
-NATALIA: Para mí ese es el talle perfecto! Sobre todo si vas a Brasil! Estoy segura que con ese cuerpo en esa bikini, a tu marido lo vas a volver loco! Bueno no solo a tu marido…!
-VICTORIA: No sé si me atrevería a mostrar así mi cuerpo!
-NATALIA: No tengas vergüenza! Tenés un cuerpo hermoso! Ya quisiera yo a tu edad tener un cuerpo como el tuyo!
-VICTORIA: El tuyo está muy bien también corazón!
-NATALIA: No reniego de mi cuerpo, aunque claramente soy más tetona y más culona que vos!
-VICTORIA: Pero tenés un cuerpo hermoso! Estoy segura que muchos hombres suspiran por ese cuerpo!
-NATALIA: En verdad eso mucho no me preocupa, me gusta más que suspiran por mi cuerpo las mujeres!
-VICTORIA: ¿Te gustan las chicas?
-NATALIA: Mi primera relación fue con un chico, de adolescente, pero a mis diecinueve años, me di cuenta que me sentía atraída por las chicas.
-VICTORIA: Está muy bien! Es tu vida y tenés que vivirla como lo sientas! ¿Tenés novia?
-NATALIA: En este momento no! Hace más de seis meses qué nos peleamos, después de más de un año de estar juntas.
-VICTORIA: Cuánto lamento eso!
-NATALIA: En verdad te diría que yo no tanto, después de un tiempo me fui dando cuenta que no era como yo creía, al principio estaba todo bien, todo cariño y suavidad, como a mí me gusta, pero después empezó a comportarse diferente, más dominante, a celarme mucho, a intentar controlarme, y una relación así no me gusta.
-VICTORIA: Por supuesto! Si no estás bien con la persona que tenés al lado, la relación no camina, me pasó con mi primera pareja, el padre de mi hija. Después de un tiempo, me mostró su verdadera cara, y no era lo que yo quería para mi vida, pero con mi actual esposo, llevamos muchos años juntos, nos amamos mucho, y nos llevamos muy bien!
-NATALIA: Qué bueno! Ojalá algún día encuentre una chica así!
-VICTORIA: Ya va a llegar! Vas a ver!
Mientras conversábamos todo esto, yo seguía con la bikini puesta, no me terminaba de decidir, tenía miedo de no animarse a usarla.
-VICTORIA: La que me probé anterior a esta, me la llevo, ¿Qué otros colores hay en ese talle?
-NATALIA: Además de blanco y negro, rojo, azul, turquesa, violeta y amarillo. Viene también en verde, pero en este momento no tengo. Pero si me aceptás el consejo, la blanca o la negra son las que mejor quedan.
-VICTORIA: Con esta no me decido!
-NATALIA: No tengas miedo! Te queda súper bien, el único detalle sería el vello, aunque a muchas mujeres no les importa, queda más lindo sin él, al menos para mí.
-VICTORIA: Ya vi que me sobra, y en verdad no queda lindo, justo en estos días, estaba pensando en depilarme completamente! Nunca lo hice, solo me lo recortaba prolijito, pero quiero sorprender a mi marido!
-NATALIA: Yo antes también lo usaba recortadito, pero cuando, me la depilé toda por primera vez, ya hace años, me encantó, y ahora siempre estoy depilada.
-VICTORIA: ¿Conocés algún lugar donde pueda ir a depilarme? Aunque ya sé qué me va a dar mucha vergüenza!
-NATALIA: Yo trabajo aquí hasta las cinco de la tarde de lunes a viernes, y el resto de los días soy depiladora y masajista, trabajo con turnos y si querés, te puedo ayudar con eso!
-VICTORIA: ¿En serio? creo que con vos no me daría tanta vergüenza!
-NATALIA: Por supuesto, si te decidís, cuando quieras me decís y lo hacemos.
-VICTORIA: ¿Vas a domicilio o lo hacés en algún lugar?
-NATALIA: Con una amiga que es manicura y pedicura, alquilamos un departamento donde trabajamos las dos, y es acá a unas cuadras!
-VICTORIA: Estaría buenísimo! ¿Tendrás algún turno para el jueves a la tarde?
-NATALIA: Para el jueves si, ¿a qué hora podés?
Nos íbamos para Brasil el sábado temprano en la mañana, y el viernes con la excusa de tener que levantarnos temprano, evitaría tener relaciones con Nico en la noche, para sorprenderlo en Brasil con la bikini y la nueva imagen de mi entrepierna.
Aprovecharía el jueves cuándo Nico se iba a jugar al pádel con los amigos.
-VICTORIA: ¿Tipo siete de la tarde?
-NATALIA: Perfecto tengo el jueves libre toda la tarde!
-VICTORIA: Lo quiero sorprender también con esto, y él a esa hora se va a jugar al pádel, puedo aprovechar mientras no está para hacerlo.
-NATALIA: Perfecto!
Toda esta conversación, la seguíamos teniendo con esa pequeña bikini puesta, y en verdad no me sentía incómoda, ¿me animaría a usarla en una playa? Ya veré!
-VICTORIA: Bueno Naty, al final esta me la llevo, y la negra un talle más que esta! Me llevo las dos!
-NATALIA: Si querés aprovechar, te elegís otra y te llevás tres al precio de dos!
-VICTORIA: Que bueno! ¿Cuál me recomendás?
-NATALIA: Yo te diría que te lleves otra de estas en otro color, te queda bárbara! Yo te diría, turquesa o violeta, pero esperá te los traigo y las probás!
Volvió con los dos colores, y sin ningún tapujo, sabiendo que el negocio estaba cerrado, y que el jueves me vería sin ropa, me las cambié sin cerrar las cortinas, ante la vista de Natalia.
Me probé primero la turquesa y luego la violeta.
-VICTORIA: ¿Cuál decís?
-NATALIA: Para mí, la violeta! Aunque las dos te quedan muy bien!
-VICTORIA: Te hago caso! Me llevo la violeta!
-NATALIA: Perfecto!
Me volví a poner mi ropa mientras ella guardaba las bikinis que me llevaba en sus respectivas bolsitas y cuando me terminé de cambiar, fuimos hacia la caja.
Las pagué, las colocó en una bolsa, me la entregó y caminamos las dos hasta la puerta del local y nos despedimos con un lindo abrazo y un beso.
-VICTORIA: Muchas gracias Naty por los consejos y la paciencia!
-NATALIA: Gracias a vos! Fue un gusto conocerte! Nos vemos el jueves! Ah! Me olvidaba de darte la dirección.
Fue hasta el mostrador y volvió con una tarjeta que me entregó.
-NATALIA: Ahí está mi teléfono, por cualquier cosa!
-VICTORIA: Gracias corazón!
Me fui para casa contenta con lo que había comprado, por lo amable de Natalia y porque en un par de días, me haría la depilación que venía pensando.
Llegué a casa a eso de las dos de la tarde, aún faltaban unas horas para que Nico llegara, y lo primero que hice, fue ir a nuestra habitación, desnudarme y ponerme la bikini blanca más chiquita.
Me miré en el espejo y me vi muy sexy, estaba segura que Nico al verme así se volvería loco, pero tenía que esperar unos días aún.
El jueves, cuando Nico se fue a jugar al pádel, a eso de las seis y media, ya estaba preparada, y luego de que él se fuera, me fui yo.
Suele volver tipo nueve y media, para la hora de cenar, luego del juego, se quedan tomando algo con los amigos, supongo que ese tiempo sería suficiente para la depilación, quería llegar a casa antes de que él volviera, no quería tener que mentirle sobre donde había ido o contarle la verdad y que se me estropeara la sorpresa.
Me tomé un taxi y de camino le mandé un mensaje a Natalia diciéndole que estaba en camino, y me contestó que me estaba esperando.
Al llegar al edificio, toqué el timbre y Natalia me dijo que subiera, era en el octavo piso, y en el ascensor, para que negarlo, iba un poco nerviosa.
Al bajar del ascensor, Natalia ya me esperaba en la puerta, y a diferencia de cómo estaba en el negocio, me sorprendió como iba vestida, una remera ajustada que claramente se veía que iba sin corpiño, por como se le marcaban los pezones, y una calza corta, apenas debajo del culo, con lo que se percibían a la perfección las rotundas y proporcionadas curvas de su cuerpo.
-NATALIA: Hola Vicky! ¿Cómo estás?
-VICTORIA: Hola Naty! Muy bien! ¿Vos?
-NATALIA: Pasá por favor!
-VICTORIA: Bueno, te digo la verdad, un poquitín nerviosa!
-NATALIA: Tranquila corazón que ya nos conocemos!
-VICTORIA: En eso tenés razón! Estaría más nerviosa si fuera alguien desconocido!
Caminamos por el pasillo, me mostró una de las habitaciones, donde su amiga hacía manicuría y pedicuría, y en la otra, donde trabajaba ella.
Una hermosa habitación de color naranja muy suave, con una luz tenue sobre una pequeña mesa, y en el centro una camilla cubierta por una tela también naranja.
Una mesa, un perchero, un mueble de madera y puertas de vidrio con todos sus implementos y un par de sillones individuales, completaban el mobiliario.
Una suave música de fondo y un hermoso aroma a lavanda quizás.
-VICTORIA: Qué hermoso lugar!
-NATALIA: ¿Te gusta?
-VICTORIA: Muy relajante!
-NATALIA: Esa es la idea! Además de depilación también hago masajes descontracturantes, reductores y relajantes.
-VICTORIA: Qué bueno!
-NATALIA: Por eso el ambiente! Lo más relajante posible!
-VICTORIA: Me encanta! Perdón Naty por la pregunta, y no es por apurarte, pero ¿terminaremos para las ocho y media más o menos?, quisiera llegar a casa antes que mi esposo.
-NATALIA: Si claro! Incluso nos va a sobrar tiempo!
-VICTORIA: Buenísimo! No quiero que lo sepa todavía!
-NATALIA: Vicky, ¿Cómo lo hacemos con cera o con crema?
-VICTORIA: Cómo a vos te parezca!
-NATALIA: Las chicas que están acostumbradas a la cera, no tienen problema, se bancan el tirón, pero al ser una zona sensible, y al ser tu primera vez, te diría de hacerlo con crema, uso unas cremas muy buenas, y así evitás la irritación en la piel por la cera.
-VICTORIA: Perfecto! Lo que vos digas!
-NATALIA: Dale! Por favor, sacate la ropa, quedate con lo que te resulte más cómodo, si querés repasamos todo el cuerpo para que quedes parejita!
-VICTORIA: Si por favor, quiero estar toda peladita para mi Nico!
Sin ninguna vergüenza, me fui sacando toda la ropa hasta quedarme completamente desnuda, Natalia fue acomodando mi ropa en uno de los sillones.
-NATALIA: Subí a la camilla Vicky por favor! Boca arriba!
Me subía a la camilla, me recosté y puse mis brazos a los costados del cuerpo.
-NATALIA: ¿Nerviosa?
-VICTORIA: Un poquito!
-NATALIA: Tranquila que nada te va a doler ni a molestar!
Antes de comenzar, me empezó a masajear el cuerpo, empezando por los hombros, luego los brazos y luego las piernas, en verdad era una sensación hermosa y poco a poco me dejé llevar y me fui relajando. Unos minutos después, con voz suave me dijo:
-NATALIA: Respirá pausado!... Eso… así, muy bien!
Me siguió masajeando y en verdad lo estaba disfrutando.
-NATALIA: ¿Mejor?
-VICTORIA: Mucho mejor! Me encanta esto!
-NATALIA: Si nos queda tiempo, después de la depilación te hago otros masajes, ¿querés?
-VICTORIA: Si, claro!
-NATALIA: Bueno empezamos!
Ni en los brazos ni en la espalda tengo bellos y comenzó por las axilas.
La forma suave y lenta en que movía mis brazos, hacía que me relajara cada vez más, y sentir la suavidad con la que esparcía la crema en mis axilas, era una sensación muy grata.
Mientras la crema hacía lo suyo, extendió crema en una de mis piernas.
Luego de unos minutos, con algún paño húmedo o algo así me fue retirando la crema muy delicadamente.
-NATALIA: Tenés muy linda piel Vicky! El bronceado en Brasil te va a sentar muy bien!
-VICTORIA: Creo que está en los genes, mi madre también tenía linda piel y pocas arrugas!
Luego me puso en la otra pierna y mientras hacía efecto, me sacó la de la primera pierna, también con mucha suavidad, aunque nunca había experimentado algo así, se sentía realmente muy bien.
Terminadas las piernas, sabía que llegaba el turno de mi entrepierna, pero estaba tan relajada, que no me inquietó.
Terminó de retirar la crema de la segunda pierna, y lentamente, fue separando mis piernas, una a una, apoyando mis pies en un apéndice de la camilla que se extendía desde abajo, quedando casi en una postura ginecológica.
A pesar de tener expuesta mi intimidad ante ella, estaba tranquila.
Comenzó a poner crema en mi monte de venus, y fue bajando por los costados de mi vulva, aunque no soy muy peluda, tengo algunos bellos en los bordes.
Sentir sus dedos deslizarse por mi intimidad, casi como una caricia, era una sensación extraña, pero a la vez placentera, tan placentera, que tenía miedo de que mi conchita se empezara a humedecer, me daría mucha vergüenza.
-NATALIA: Vamos bien de tiempo Vicky!
-VICTORIA: Buenísimo!
-NATALIA: No tenés tanto bello, han venido chicas con mucho más bello.
Llegó el momento de retirar la crema, y volver a sentir ese contacto, me producía una sensación muy agradable.
Lentamente volvió a cerrar mis piernas y me preguntó.
-NATALIA: ¿el culito también Vicky?
-VICTORIA: Ya que estamos, lo hacemos completo!
-NATALIA: Perfecto! Por favor ponete boca abajo.
Me di vuelta y quedé con el culo para arriba.
-NATALIA: Voy a poner este almohadón debajo para levantarte un poco ¿Sí?
Levanté mi cuerpo y ella lo puso, quedando con el culo más levantado.
Con una mano me tomó un glúteo y separándolo un poco, sentí cuando desparramaba la crema por el interior, casi rozando mi esfínter, que sensación hermosa!
Sin quererlo me estaban excitando sus caricias, nunca lo hubiera pensado, y me daba un poco de vergüenza, hasta diría que me sentía mal por estar sintiendo aquello.
Luego de unos minutos, me retiró la crema tan suavemente como la había puesto, volviendo a producirme esa sensación tan agradable, y porque no decirlo, también excitante.
-NATALIA: Listo Vicky, ya estás toda depiladita! Ahora vamos hasta el baño, para enjuagar los restos de crema.
Fuimos las dos hasta el baño, me pidió que entrara en la bañera y me quedara de pie, reguló la temperatura del agua, un poco más que tibia, me pidió que levantara los brazos, y con la regadera extensible, comenzó ella misma a lavarme el cuerpo.
Primero fueron las axilas, su mano también se deslizaba delicadamente por mi piel, luego la entrepierna, las piernas y luego pidiéndome que me girara, la parte de atrás de mis piernas y el culo, pasando también su mano por donde había estado la crema.
Me sentía una princesa, a la que su súbdita le daba un baño.
Cerró el agua, y me entregó un toallón para que me secara.
Cuando terminé de secarme, desnuda como estaba, me pidió que volviera a la camilla, para hidratar las zonas depiladas.
-NATALIA: Vicky, son las ocho menos cuarto, tenemos tiempo para un masaje, ¿te parece?
-VICTORIA: Sí Naty, por supuesto! Me encantaron tus masajes!
Primero me pidió que me acostar boca abajo con los brazos a los lados del cuerpo, retiró la que hacía las veces de almohada, y debajo estaba el típico hueco, para apoyar la cabeza, y con su suave voz, me dijo:
-NATALIA: Habitualmente después de la depilación pongo una crema hidratante, pero como te voy a dar unos masajes, voy a usar unos aceites aromatizados, que también hidratan la piel.
Sentí caer las gotas en mi espalda, y un momento después, sus manos empezaron a recorrerla.
-NATALIA: No te noto contracturada, y no te hacen falta masajes reductores, solo serán masajes relajantes.
Hace algunos años, había tenido una contractura en la espalda, y había tenido unas sesiones de masajes, pero en nada se parecían a esto, los qué me estaba dando Natalia eran mucho más placenteros.
Luego de la espalda paso a mis brazos, desde los hombros hasta las manos, una delicia sentir tus manos masajeando las mías.
Después fue el turno de los pies, otra grata sensación, sentir sus dedos entrelazados con los dedos de mis pies y los masajes en la planta.
Luego fue subiendo por cada una de mis piernas hasta llegar al culo, que también masajeo casi como una caricia. Luego separando mis nalgas, también pasó aceite rozando mi esfínter, y a estas alturas, ya sentía la humedad en mi entrepierna.
Luego me dijo que me diera vuelta, y que también apoyara la cabeza en el hueco, con lo que quedé mirando hacia arriba.
Comenzó masajeando mis pies, volviendo a untarlos con el aceite.
Fue subiendo por mis piernas masajeando con ambas manos, cada uno de mis muslos.
Tomándome del tobillo, separó levemente mis piernas, y sus manos recorrieron la parte interna de mis muslos y la zona depilada de mi vulva.
Deseaba fervientemente qué no notará mi conchita mojada, aunque a estas alturas, creo que ya casi estaba deseando que la tocara.
Siguió por mi panza los costados de mi torso, en ese momento estaba expectante, pensando en sí los masajes también llegarían a mis tetas, pero un momento después, sentí sus manos recorriéndolas.
Nunca creí estar viviendo algo así, pero en verdad lo estaba disfrutando.
No sentí que sus manos en mis tetas, tuvieran una intención diferente al resto de mi cuerpo, no se entretuvo demasiado en ellas, sus manos siguieron camino a mis hombros y mi cuello, hasta que llegaron a mi cara, que también la masajeo con suaves caricias, llegando hasta la frente y mis sienes.
Yo había cerrado los ojos disfrutando de su masaje, en un momento los abrí, viéndola a un costado, sus tetas muy cerca de mi cara, y pude notar en la tela de su remera, qué sus pezones se marcaban claramente en la tela.
Habiéndome dicho que le gustaban las chicas, ¿estaría excitada al tocarme?
En un momento sus manos se despegaron de mi cuerpo, el masaje había terminado, pero en verdad hubiera querido que siguiera, lo estaba disfrutando.
-NATALIA: Ya son las ocho pasaditas Vicky, no quiero demorarte más, así podés llegar a tu casa antes que tú esposo.
-VICTORIA: Es verdad, pero tengo que decirte que lo estaba disfrutando, sí me preguntas ¿sí me voy relajada?, te digo que sí, muy relajada, me encantaron tus masajes!
-NATALIA: Cuando quieras podés volver! El aceite se absorbe rápidamente, no vas a tener problemas cuando te pongas la ropa.
Me bajé de la camilla y me comencé a vestir, Natalia me pasaba las prendas una a una.
Cuando ya estuve completamente vestida, le pregunté:
-VICTORIA: Muchas gracias Naty, decime cuánto te debo!
-NATALIA: A mis clientas, la primera vez no les cobro, como una atención, pero a vos, aunque no hubiera sido la primera vez, tampoco te cobraría!
Mientras me hablaba, me miraba a los ojos.
-VICTORIA: Pero es tu trabajo corazón! Tu tiempo!
-NATALIA: A vos no te podría cobrar Vicky! Y perdón por lo que te voy a decir, pero fue un placer para mí, depilarte y masajear tu cuerpo.
Me debo de haber puesto roja, porque inmediatamente me dijo.
-NATALIA: Tranquila Vicky! Sé que estás casada y enamorada de tu marido, tan solo hice mi trabajo, tal cual lo hago con el resto de mis clientas, eso no quita que me haya resultado de lo más placentero, espero no te hayas sentido incómoda, quise ser lo más profesional con vos, y no traspasar ningún límite.
-VICTORIA: Quédate tranquila Naty, que así lo sentí, y en verdad lo disfruté mucho también!
-NATALIA: No te puedo mentir Vicky, me parecés una mujer hermosa y disfruté mucho darte los masajes, como hacía tiempo no me pasaba con otra mujer.
Nos miramos sin decir nada más, y por mi cabeza pasó el pensamiento de que si en ese momento le decía que también me habían llegado a excitar sus masajes, no hubiera estado segura de lo que podría haber pasado.
Luego me dijo que ya se iba para su casa, y bajamos las dos juntas.
Nos despedimos en la puerta del edificio con un abrazo y un beso, justo antes de que subiera al taxi que yo había parado.
Durante el viaje a casa, iba pensando que nunca en mi vida hubiera creído que sentiría lo que sentí al ser tocada de esa manera por otra mujer, y siendo sincera conmigo misma, en algún momento, hubiera querido que me siguiera tocando hasta sacarme un orgasmo, pero rápidamente volví a la realidad y pensé en Nico, el amor de mi vida, al que nunca le haría algo así.
Llegué a casa a las ocho y media pasaditas.
Fui a la habitación, me saqué toda la ropa y me miré al espejo, me encantó como me veía completamente depilada, estaba segura que a Nico le iba a encantar.
Mis dedos recorrieron mi vulva que estaba húmeda, en verdad me sentía excitada.
Me tiré en la cama, y recordando las manos de Natalia recorriendo mi cuerpo, me masturbé hasta el orgasmo, pensando en que era ella quien me tocaba.
Me levanté y me di una ducha, solo el cuerpo, para que Nico no sintiera el perfume del aceite en mi piel, y no se arruinara la sorpresa.
Pero me seguía sintiendo excitada, si no fuera porque lo echaría a perder, haría el amor con Nico esa noche, aunque llegara cansado cómo cada jueves, en verdad lo estaba necesitando.
Luego de secarme, me volví a mirar desnuda en el espejo, y en verdad me gustaba cada vez más como estaba mi cuerpo, y más aún con mi conchita toda depilada.
Me vestí y fui a poner en el horno la comida qué había dejado preparada en la tarde, para cuándo llegara Nico.
Nico llegó, se dio un baño y luego nos sentamos a cenar, los dos estábamos bastante ansiosos por el viaje, y ya casi teníamos todo preparado en la maleta.
En un momento que Nico fue al baño, aproveché para guardar las bikinis en una bolsita, dentro de otra, entre mi ropa dentro de la maleta.
Nuestro vuelo a Brasil, salía el sábado a las nueve y media de la mañana, por lo que tendríamos que estar en el aeropuerto un par de horas antes, es decir tendríamos que salir de casa, más o menos a las cinco de la mañana.
El viernes por la noche, cenamos temprano, y nos fuimos a la cama con todo preparado ya para salir al día siguiente, y tal como lo había pensado, esa noche no hicimos el amor.
En un auto de alquiler, nos fuimos hasta Ezeiza, despachamos la maleta, y esperamos la hora de salida de nuestro vuelo tomándonos un café.
El vuelo salió a horario, y en verdad estaba un poco nerviosa, aunque ninguno de los dos habíamos volado nunca, Nico estaba mucho más tranquilo que yo.
El vuelo fue muy tranquilo, y hasta diría que lo disfruté.
Llegamos a Florianópolis pasadas las once y media de la mañana, y desde el aeropuerto fuimos en un taxi hasta el hotel.
Nos asignaron la habitación, y luego de acomodar un poco nuestras cosas, bajamos para buscar un lugar para almorzar.
Encontramos un restaurante a un par de cuadras del hotel, y comimos algo liviano, era un día de sol y calor.
Luego volvimos al hotel, para descansar un poco, el viaje y las pocas horas de sueño, nos habían agotado.
Nos acostamos y nos dormimos una buena siesta, Nico se despertó primero casi a las cinco de la tarde, y decidimos salir a pasear un rato, cenar y dejar la playa para el día siguiente.
Volvimos al hotel casi a media noche, y mientras Nico estaba en el baño, pensaba si le mostraría la sorpresa que le tenía preparada en ese momento, y buscando entre mi ropa, saqué la bikini blanca más chiquita, y cuando fuera mi turno de ir al baño, volvería a la habitación con la bikini puesta, y esa noche, Nico podría estrenar mi nueva conchita depilada.
Dentro del neceser dónde tengo mis cosméticos y cremas, guarde la bikini, y entré al baño también con la remera larga que usó para dormir.
Me desmaquillé como todas las noches, me desnudé por completo, me puse la bikini y luego la remera larga.
Cuando salí del baño, Nico estaba recostado en la cama solo con su bóxer, como suele dormir todas las noches, y mirando algo en el televisor.
-VICTORIA: Amor! Te tengo una sorpresa, bueno quizás más de una!
-NICOLAS: Qué lindo! Me encantan las sorpresas!
-VICTORIA: Espero te guste!
Y levantándome la remera me la saqué.
-NICOLAS: Guauuu! ¿Y esto?
-VICTORIA: ¿Te gusta mi amor?
-NICOLAS: No me gusta! Me re gusta!
-VICTORIA: Siempre me preguntaste porque no usaba bikini, y aprovechando que bajé unos kilos y que veníamos a Brasil, quise sorprenderte!
-NICOLAS: Y como me sorprendiste! Te queda espectacular! Pero tengo que decirte que nunca creí que te animaras a usar una bikini así!
-NICOLAS: He bajado varios kilos, y dije ¿por qué no? Para mi Nico!
-NICOLAS: Hiciste muy bien amor mío te queda bárbara!
Y pude comprobar que me lo decía de verdad, mirando su bóxer, era inocultable la erección que tenía.
-VICTORIA: Tengo que decirte que esta no es la única bikini que me compré, en verdad no sé si me voy a atrever a usar está en la playa, por eso compré otra un poquito más grande!
-NICOLAS: Esa me encanta! Te ves súper sexy!
-VICTORIA: Y hay una sorpresita más, pero esa la vas a tener que descubrir vos!
Se sentó en la cama, yo quedé parada frente a él, e hice un giro, para que me viera al completo.
-NICOLAS: Sos una diosa mi amor! Por donde se te miré! ¿Y la otra sorpresita la puedo descubrir ahora?
-VICTORIA: Cuando vos quieras!
Se puso de pie, me abrazó y nos besamos, podía sentir su erección contra mi cuerpo, y por supuesto yo ya estaba excitada, sabiendo con lo que Nico se iba a encontrar.
Mientras nos besábamos, me acariciaba todo el cuerpo, la espalda, el culo y las piernas, me besaba la parte de las tetas que no cubría la bikini, y fue bajando con su boca por mi panza.
Se volvió a sentar en la cama, sus manos fueron a mi culo, mientras sus labios besaban mi pubis.
Hasta que por fin, sentí sus dedos, acariciarme por debajo de la tela, para encontrarse con mi peladita.
En ese momento me miró a los ojos y me dijo:
-NICOLAS: ¿Esa otra sorpresita es lo que supongo?
-VICTORIA: No sé corazón lo que estás suponiendo!
Y en ese momento con sus dedos índices, fue bajando la mínima porción de tela que cubría mi vulva, y al encontrársela toda depilada, me volvió a mirar a los ojos.
-NICOLAS: Vaya si me estás sorprendiendo amor mío!
Y lentamente me bajó la parte de abajo de la bikini, para ver en primer plano, mi conchita totalmente depilada.
-NICOLAS: No estoy seguro que llegamos a ver la playa! Creo que nos vamos a quedar todos los días en la habitación, disfrutando de esta hermosura!
-VICTORIA: ¿Te gusta mi amor?
-NICOLAS: Me vuelve loco! Tantas veces lo hablamos, y ahora es un hecho!
Parada frente a él, me la acarició, me la besó y la lamia de norte a sur.
A estas alturas, ya estaba al borde del orgasmo.
-NICOLAS: Me encanta mi cielo! Está hermosa toda peladita!
Me terminó de sacar la parte de abajo, y nos recostamos en la cama.
Volvió con su boca a mi entrepierna, y literalmente, me la devoró, el orgasmo explosivo, llegó unos minutos después, y mientras me recuperaba se acostó a mi lado y nos besamos apasionadamente!
-NICOLAS: Cómo te amo vida mía!
-VICTORIA: Y yo mi cielo! Estoy tratando de compensarte por tanto tiempo de sequía! Sos el amor de mi vida, y esto es para vos!
-NICOLAS: Estaba pensando que también podría depilarme yo, ¿te gustaría?
-VICTORIA: Por supuesto mi amor! Si querés hacerlo, estaré encantada!
Pero la cosa no terminó ahí, nos volvimos a abrazar y a besar apasionadamente, Nico me retiró la parte de arriba de la bikini quedando los dos completamente desnudos.
Ahora fui yo la que fui besando todo su cuerpo, llegando a su erección que estaba en su máxima expresión, besando primero su glande, para luego lamerlo y terminar con su pija en mi boca, que tanto se que le gusta, pero no quería que acabe aún, necesitaba sentirlo dentro de mí desde hacía unos días.
Me acomodé sobre él, y me fui penetrando yo misma, cuando ya la tenía toda adentro, comencé a moverme como me gusta y que sé que a Nico le encanta, apoyando mis manos en su pecho y moviendo mi cadera en todas direcciones.
Nico me agarraba del culo y acompañaba mis movimientos, y moviendo su cabeza hasta mis tetas, me chupaba y mordisqueaba los pezones.
Unos minutos después, ya estaba nuevamente al borde del orgasmo, y acelerando mis movimientos, mi cuerpo empezó a temblar de placer ante el orgasmo que me llegaba, al tiempo que Nico eyaculaba en mi interior.
Me quedé recostada sobre él, recibiendo sus caricias y sus besos.
Cuando mi respiración fue volviendo a la normalidad, le dije:
-VICTORIA: ¿Sabés amor? Estoy toda depiladita, el culito también!
-NICOLAS: Ya me di cuenta mi cielo, y me encanta! Si me lo permitieras, me gustaría probarlo también!
-VICTORIA: Por supuesto mi vida! Todo mi cuerpo es para vos!
-NICOLAS: Cuidado con eso que me puedo aprovechar!
-VICTORIA: Aprovechate amor mío! Todo lo que quieras de mí, lo tendrás!
-NICOLAS: Mmmm!
-VICTORIA: Lo que quieras mi cielo! Todo esto es tuyo!
Y en ese momento, su pija se empezó a poner dura de nuevo, y me pidió que me diera vuelta quedando con el culo para arriba, y fue ahí que vino a mi mente cuando Natalia, me ponía la crema para depilarme el culito y lo que me había gustado esa sensación, deseé que Nico hiciera lo mismo.
Pero fue más allá, me acarició el culo, lo besó, lamió mis nalgas, y su lengua fue camino a mi esfínter, cuando lo sentí allí, me estremecí de gusto.
Su lengua lo recorría suavemente, provocándome un placer que no conocía, por momentos, su lengua bajaba hasta mi conchita, y yo ya me estaba volviendo loca.
Sentía completamente mojado mi culito por el trabajo de la lengua de Nico, y levantaba mi cuerpo para que tuviera mejor acceso para que hiciera lo que quisiera con su lengua.
Sentí sus dedos entrar lentamente en mi conchita mientras seguía chupándome el culo, y ya estaba nuevamente a punto del orgasmo.
Todas esas sensaciones, se cortaron de golpe, hubiera querido que siguiera, pero Nico acomodó su cuerpo sobre el mío, sentí el roce de su pija en mi culo, y luego colarse entre mis nalgas buscando volver a penetrar mi conchita.
Levanté un poco más el culo, y pude sentir como nuevamente se metía en mi interior, para empezar un vaivén delicioso, haciendo chocar su cuerpo contra mi culo.
Besaba mi espalda, mi cuello, me chupaba el lóbulo de la oreja, y me decía cosas al oído.
-NICOLAS: Me gusta mucho tu culito mi vida, ¿creés que alguna vez podamos intentarlo por ahí también?
-VICTORIA: Claro que sí mi vida! Nada quisiera más que entregarte todo mi cuerpo, lo que vos me pidas, lo que tengas ganas de probar, lo probaremos, nada me gusta más que complacerte!
-NICOLAS: Pero solo si lo disfrutamos los dos, no me interesa si solo yo obtengo placer en ello!
-VICTORIA: Si mi cielo! Lo vamos a probar y si nos gusta a los dos, pues lo haremos!
Toda esta conversación, mientras me penetraba deliciosamente, sentía en cada suave embestida, como su hermosa pija llegaba a lo más profundo de mí.
-VICTORIA: ¿Qué otra cosa te gustaría probar machito mío? Me gusta probar cosas nuevas con vos, esa chupada de culito me volvió loca! Sigamos probando! ¿Te gustaría eyacular en mi boca y que me lo tragara todo! Nunca lo hicimos! Vos me has sacado infinidad de orgasmos con tu boca, y me gustaría también hacerlo yo!
-NICOLAS: Mmmm! Me encantaría probarlo también!
-VICTORIA: Que rico me estás cogiendo! Cómo me gusta! Quiero ser bien putita para vos mi amor! Que te saques las ganas de lo que quieras! Lo que me pidas te lo voy a dar!
-NICOLAS: Algo que te hubiera pedido, ya me lo diste y me encantó!
-VICTORIA: ¿Qué cosa mi amor?
-NICOLAS: La conchita depilada, me súper excita comértela sin ningún pelito! Ya me voy a depilar todo también! Para vos!
-VICTORIA: Que lindo va a quedar mi amiguito!
Pasó su mano por debajo de mi cuerpo y sus dedos alcanzaron mi clítoris, sus penetraciones y las sensaciones que me provocaban sus dedos, me hicieron estallar en un orgasmo maravilloso, interminable, al momento que sentía a Nico eyacular en mi interior.
Luego nos quedamos abrazados, besándonos hasta quedarnos dormidos.
Al día siguiente, luego de desayunar en el hotel, nos fuimos a la playa, ese primer día no me animé a ponerme la bikini más pequeña, ya vería que onda había en la playa, y en todo caso, la usaría algún otro día.
Fuimos a una playa a unas seis cuadras del hotel, por sobre la bikini violeta, me había puesto un vestidito veraniego con escote y la espalda casi descubierta, unas ojotas y mis anteojos de sol, Nico iba con su short de baño casi hasta las rodillas, una remera y también con ojotas.
Encontramos un lugar donde no hubiera mucha gente, en una zona cercana a un parador.
Extendimos la lona y nos sentamos, era un día de calor, aunque con bastantes nubes que por momentos ocultaban el sol.
Me saqué el vestido y Nico me ayudó a poner protector, luego hice yo lo mismo con él, no queríamos quemarnos de más el primer día de playa.
Era un lugar realmente hermoso, amplias playas y olas tranquilas, y a diferencia de algunas playas de Argentina, en ese momento al menos, no estaban los grupos de gente con su música a todo volumen, desde donde estábamos, podíamos escuchar el romper de las olas.
A eso de la una y media del mediodía, Nico se fue hasta un puesto de comidas que había a unos doscientos metros, y para no tener que juntar todo, o dejar nuestras cosas solas, me quedé esperándolo.
Mirando la playa, me pude dar cuenta de algunas miradas que iban dirigidas a mí, la de un hombre que estaba con una mujer, supongo su esposa, no dejaba de voltear para mirarme.
También un grupo de tres chicos de unos veinte años o más, que miraban hacia mí y hacían comentarios, que por la distancia no podía escuchar.
Comimos entre los dos una ensalada, unas frutas y tomamos algo fresco, y luego nos dimos un chapuzón, tratando de no perder de vista nuestras cosas.
Cuando salíamos del agua y volvíamos caminando por la arena hasta nuestra lona, Nico me dijo:
-NICOLAS: No se si te has dado cuenta, pero no pasás desapercibida mi cielo!
-VICTORIA: Me di cuenta cuando fuiste a comprar la comida, el tipo que está con la mujer no paraba de mirarme, y los chicos aquellos tampoco!
-NICOLAS: No es para menos mi cielo! Claramente tu cuerpo atrae miradas mi diosa!
-VICTORIA: Tampoco es para tanto!
-NICOLAS: Fijate si no!
Y mirando la gente a nuestro paso, me di cuenta que Nico tenía razón, no tengo un cuerpo para alardear, quizás fuera por la bikini, pensé.
Nos pasamos una tarde hermosa, súper tranquilos y relajados tomando sol y metiéndonos al mar.
Volvimos al hotel, nos dimos un baño y salimos a pasear, ver algunos negocios y luego buscar un lugar para cenar.
En un local que tenía ropa muy linda, me compré un vestidito tipo minifalda de tela de verano color hueso, que cuando me lo probé, Nico me dijo que me quedaba re bien.
Hacía mucho tiempo que no usaba una pollera tan corta, pero allí no me preocupó hacerlo, de hecho en la playa, mostraba mucho más, y además, nadie me conocía.
Cuando volvimos al hotel, le dije a Nico que me quería probar nuevamente el vestido, y el chanchito me dijo que me lo pusiera sin corpiño, para ver cómo me quedaba.
No se me veían las tetas, pero por el escote y las aberturas de los costados, se veía claramente que no llevaba corpiño.
Cuando vi la erección de Nico al verme, le dije que podía también, ver como quedaba sin tanguita, y me la saqué.
-NICOLAS: Así te queda mucho mejor!
Y acercándose a mí, me abrazó, y sus manos entraron por debajo de la tela del vestido recorriendo mis piernas hasta llegar a mi culo, que tocó a su antojo.
Luego me hizo recostar en la cama boca abajo, me acarició las piernas subiendo el vestido hasta dejarme el culo al aire, y lo comenzó a besar y lamer.
Su lengua en la zona de mi esfínter, volvió a encenderme, y sus dedos acariciando mi vulva, me terminaron de excitar, ya quería sentirlo en mi interior.
Luego de jugar con su lengua y salivar bien mi culito, lo acarició con su dedo índice, que poco a poco iba entrando delicadamente, que sensación hermosa, me relajé y lo dejé hacer, su dedo entraba suavemente, cada vez un poquito más, y me estaba encantando.
Ya estaba deseando que me dijera de probar meter su pija en él, pero quizás estaba buscando, de a poco, acostumbrarme a las intrusiones por allí.
Con sus dedos jugando en mi culito, y la otra mano en mi clítoris, le di un orgasmo a toda orquesta.
Luego se acostó boca arriba, y me pidió que lo hiciera sobre él.
Por supuesto que me senté sobre él, pero con su pija entrando lentamente, hasta que mi culo se apoyó en sus piernas.
Allí me empecé a mover como a los dos nos gusta, hasta que Nico se enderezó, quedando sentado y yo encima de él.
Me besó y mordisqueó los pezones, mientras yo empezaba a acelerar el ritmo, buscando el orgasmo que estaba en camino, pero fue cuando su dedo se volvió a colar en mi culito, cuando exploté de placer en un orgasmo maravilloso.
Me abracé fuerte a Nico mientras temblaba, y fue en ese momento que fue él quien comenzó a moverse debajo de mí, llegando a su eyaculación en medio de mis temblores. En verdad una delicia!
Los días siguientes, repetimos esa rutina, por la mañana o después de almorzar nos íbamos a la playa, nos pasábamos la tarde y luego, paseábamos, cenábamos y volvíamos al hotel para hacernos el amor.
Nos quedaban dos días aún y Nico me dijo de ir a Canasvieiras, una balneario a una media hora en colectivo desde del hotel, y por supuesto le dije que sí.
Luego del desayuno, salimos con todo para allí, hablando la noche anterior, antes de dormirnos, Nico me decía que no fuera tonta, que me pusiera la bikini blanca, la más chiquita, que allí nadie nos conocía y que me sacará el gusto, y a pesar de la vergüenza le hice caso.
Llegamos al lugar y buscamos la playa Canajuré, que nos había recomendado unos de los chicos del hotel.
Una hermosa playa no muy grande con algunas rocas que la hacían un lugar hermosa, y por suerte, no había mucha gente.
Buscamos un lugar cerca de una de esas enormes y lisas piedras y extendimos la lona.
Me saqué el vestido y la cara de Nico fue un poema, bueno no solo la de Nico, un par de personas que estaban cerca de nosotros también me miraron, incluso un par de mujeres.
Me dio un poco de vergüenza y me senté en la lona para ponerme el protector.
Me sentía casi desnuda y estuve tentada en volver a ponerme el vestido, pero Nico me dijo que me veía muy bien, y que ese color con el tostado de esos días, me quedaba muy lindo.
Me fui relajando y mientras conversábamos de tantas cosas, me fui olvidando de lo poco que me tapaba la bikini.
Luego de un rato, Nico me dijo de ir un rato al agua, y sin pensar en nada, cuando estiró su mano para ayudarme a levantar, me puse de pie y caminamos hasta la orilla de la mano.
Nos metimos al agua y pude darme cuenta de las miradas de varios hombres que estaban cerca.
Como si todo lo que mostraba de mi cuerpo fuera poco, al salir del agua, en la tela blanca mojada, se notaban claramente mis pezones, y al darse cuenta, Nico se reía.
-NICOLAS: Estás hecha toda una exhibicionista!
-VICTORIA: Callate tarado!
Nos volvimos a sentar al sol, y seguimos conversando y disfrutando de la playa.
Cerca de la una del mediodía, Nico me dijo que tenía hambre y ganas de tomar algo fresco.
-NICOLAS: Vi un puestito cerca de la otra entrada, voy a buscar algo para comer y algo fresco.
-VICTORIA: Bueno corazón! ¿Te espero acá?
-NICOLAS: Sí! Así no perdemos este lugar que está bárbaro!
Se fue caminando por la arena, el puesto estaba a unos doscientos metros.
Estaba sentada sobre la lona mirando el mar, cuando a un costado sentí una voz que dijo mi nombre, y por supuesto, la reconocí al instante. Y en ese instante pensé en que no podía ser verdad que fuera él, ¿Qué hace este tipo acá? Aquel profesor de química que me había estado haciendo todo tipo de propuestas, casi que acosando, sabiendo que estaba casada.
-MARIO: María Victoria Álvarez! Dichosos los ojos que la ven!
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