El Voyeur Parte 7
Desde la oscuridad de la noche, el telescopio revela un secreto que destruye y reconstruye su realidad: su esposa no es la víctima, sino la protagonista de una depravación que él mismo ha orquestado. Mientras el viejo la domina, el miedo de Andrés se disuelve en una lujuria absoluta.
EL VOYEUR Parte 7
Se está follando a Paula…..se la está follando…el puto cabrón….se está follando a Paula.
Me dije dentro de mi cabeza, como una sentencia final, si de ella decían que estaba lista para sentencia, sentía como si estuviera yo frente al pelotón de fusilamiento, ya había sido ejecutada mi sentencia.
El viejo, de rodillas en el suelo, había metido su enorme polla dentro del coño de mi esposa en pleno orgasmo, ella le miró sin saber lo que le estaba pasando, aunque si lo sabía, claro que lo sabía. Me sorprendió la limpieza con que entró esa bestialidad de polla, de una sola estocada, precisa, sin resistencia.
El rostro perfecto de ella se descomponía los labios le temblaban y abría y volvía a cerrar los ojos y el viejo era como un puto conejo, su pelvis iba atrás y adelante como una máquina de follar y su cuerpo magro, todavía vestido con los pantalones gastados y la camisa gris, se agitaba como si estuviera enganchado al cuerpazo exuberante de mi esposa por un cable eléctrico e invisible y luego sacó toda la polla o casi toda, no acababa más de salir y ella respiró por fin tomando conciencia de lo que estaba pasando.
_Me…..estás follando…._ dijo con voz sollozante
El viejo no respondió se hundió en ella otra vez y el cuerpazo de Paula se encorvó y desmadejó sobre el sofá, las piernas se levantaron en el aire y los taconazos oscilaron y golpearon la espalda magra del viejo, quien llevó sus manos demasiado grandes para esos brazos enclenques, hasta las enormes tetazas de Paula y las estrujaron y luego las azotó mientras seguía follándola y luego una mano como una garra sarmentosa apretó el cuellito de Paula, cortando un gemido.
_AHHHHHHhhh….Mmmmmmmmggghhh!!!!_
_Claro que te follo….cariño….claro que si…._ dijo el viejo y su polla venosa seguía entrando y saliendo del coño encharcado de ella.
Ella le miró implorante y él sin dejar de apretarle el cuellito con una mano, llevó un dedo pulgar, largo y grueso hasta la boca de ella y recorrió los labios carnosos.
_Eso…..eso es…..como tienes el coño….vaya chochete de guarra tienes, Paulita_
_MMMMMGGGGG!!!!....._ ella le miró y vi la sorpresa y el pánico en sus ojos y luego los entrecerró y joder, eso había sido puro placer, puro y duro y entonces el dedo pulgar se metió dentro de la boquita y aflojó la presión de la otra mano sobre el cuello y el dedo la penetró y ella mamó y chupó, con los ojos cerrados para no ver, para no aceptar quien se la estaba follando, de quien era esa enormidad de polla que la taladraba.
_Ya eres un cornudo completo, Andrés….._ dijo Markel a mi lado
_Si….._ dije…-
_Sola te falta cascarte la polla mientras se follan a tu esposa_ dijo el de la inmobiliaria.
Fue como si me hubiera dado una orden, me cogí la polla, envolviéndola con la mano, estaba mojada de líquido pre seminal.
_Es solo el comienzo, los comienzos dorados de un cornudo…_ dijo Markel, tocándose él también la polla.
Mientras tanto Paula se convertía en un guiñapo humano con el dedo pulgar del viejo dentro de su boquita y esa polla que la tenía ensartada como una lanza en ristre sobre sobre el sofá. Como si la hubiera clavado allí, los lados de la camisa dejaban paso a esas colosales y blancas tetazas que se agitaban y entrechocaban con ruidos de aplausos.
_Como le aplauden las tetas_ dijo Markel, sonriendo, como si hubiera adivinado mi pensamiento.
Miré otra vez por el telescopio el cuerpazo perfecto y exuberante de mi mujer de 27 años siendo sometido y reducido por la verga caliente de ese viejo y vi la cara de demonio del viejo, la ceja levantada, los ojos saltones a punto de salírsele de las orbitas.
_Te corres otra vez……..te corres, guarrilla…._ dijo el viejo, ella le miró sin entender, totalmente conmocionada.
No lo podía creer, nunca pensé que sucedería esto, pensé que jugarían con ella, que se dejaría besar tal vez, pero nunca llegué a creer en la posibilidad cierta de que ocurriera lo que estaba ocurriendo.
El viejo se está follando a Paula y yo estoy mirando como un puto voyeur, volví a decirme, para convencerme de que era verdad lo que estaba sucediendo.
_Te corres cariño…….siento como te late el chochete….te corres sobre mi polla…joder con lo que echas, hija……eres un puto manantial….._ dijo el viejo
Ella se arqueó y una pierna osciló en el aire y la otra con el taconazo clavado en el suelo comenzó a temblar convulsivamente.
Y entonces el viejo quitó el dedo de la boquita y Paula explotó.
_AHHHHHHHHUUGHHHHH!!!!.......DI…..DIOS…..JODER….JODER…AHHHHH!!!!_
El viejo no dejaba de follarla, como un conejo de juguete a toda velocidad y las manos cada una sobre un pecho que se deformaba y estrujaba por la presión de hierro de esas manos.
FLOPPP!!!...FLOPP!!!!
EL ruido de pelvis y de cuerpos chocando era captado por los micrófonos.
Yo también estaba a punto de correrme.
_No te corras cornudo….mira que Iker tiene mucho aguante……._ dijo Markel
_ ¿De dónde le conoces?...._ dije con voz temblorosa, mientras veía a Paula partirse en dos y correrse como una cerda, aullando y pataleando
_ ¿De dónde le conozco?.....es mi hermano….a que somos dos gotas de agua…._ dijo Markel
_ ¿Hermanos?.........sí, claro…._dije sin poder creerlo.
Y luego ella acabó de correrse.
_Joder…para…._ dijo ella y golpeó con un puño sobre el pecho escuálido de ese hombre.
Él quiso besarla y se dejó caer sobre ella, pero Paula corrió la cara con asco.
_No…….quita……sácame esa cosa…_ dijo ella_
El viejo miró hacía la ventana y sonrió.
_ ¿Qué? ¿Me vas a dejar así?...._ dijo, sacando la polla del coño y enseñándosela a Paula, todavía mojada por los flujos de ella
_No sé cómo……..me has follado…._ dijo ella
_Ha sido tu maridito, desde el comienzo, yo estaba tranquilo con el ajedrez y él dele con que quería que te follara…..era su puta fantasía….-
Ella le miró incrédula.
_Venga, cógeme la polla, hazme una pajilla y me marcho…._ dijo el viejo y cogió la mano de ella y la llevó hasta su polla.
Paula le miró con asco otra vez y cogió la verga descomunal.
El viejo comenzó a desabrocharse la camisa.
Ella miró hacía la ventana mientras pajeaba esa polla con desconfianza, dudando.
_No puedo creer….que me has follado….me has violado….._
_No creo haberte violado…..cariño….._ dijo el viejo
Ella todavía seguía con el alfil clavado en el culo.
Se lo quitó y lo dejó sobre el sofá.
_A ver…._ dijo el viejo y cogió el alfil y lo olisqueó como un perro.
_Que rico olor el de tu culito ¿Quieres probar?_ dijo él
_Córrete y márchate…._ dijo ella mientras lo pajeaba lentamente, con desgano.
_Pues así, si me pajeas tan mal, imposible…- dijo el viejo y se abrió la camisa, dejando a la vista un pecho raquítico y bastante peludo.
_Que cabrón eres…._ dijo ella
El viejo llevó el alfil hasta la boca de Paula.
_Chúpalo y sóbate una teta e igual me corro…- dijo
Ella abrió la boca y el alfil que había estado en su culo penetró la boquita, ella cerró los labios y lo mamó y dos dedos delicados de la mano derecha se estiraron un pezón.
_Eso es, cariño….._ la otra manita seguía estirando la polla lentamente, atrás y adelante.
_Te he follado bien, yo creo…..- dijo el viejo y ella seguía a lo suyo, chupando esa pieza de ajedrez que había estado en su culo.
El viejo cogió la otra tetaza y la sobó y la abofeteó suavemente.
Y la otra mano fue hasta el coño abierto y mojado.
_Esto está ardiendo todavía…- dijo y rozó con la punta de los dedos toda esa raja y luego fue más abajo y ella dio un respingo.
_Y este culito ni te digo……_ dijo el viejo, ella tenía los dos pies apoyados en el suelo, los taconazos clavados allí, el zapato tenía una presilla que se anudaba al tobillo, ella estaba despatarrada en el sofá, mirando al viejo con ojos asombrados, chupando el alfil que él le ofrecía con la mano y tocándose una teta, pellizcándose el pezón con dos dedos y estirándolo y luego dejándolo caer y estrellarse contra el torso, el viejo volvió a rozar con la punta de los dedos el culo y el coño.
_Joder, como tienes esto…._ dijo el viejo
Y cogió algo del sofá, parecía un puto campo de batalla, la mesilla volcada detrás del viejo y las piezas de ajedrez desperdigadas por el suelo.
Gel lubricante, eso era lo que el viejo había cogido y se aplicó en los dedos, con una sola mano manipulando el tubo de gel y luego llevó la mano hasta el culo expuesto de ella.
Ella se encabritó, seguía mamando la pieza de ajedrez como una lactante.
_Es solo un dedo, cariño….solo un dedo…._ dijo el viejo
El rostro de ella se transfiguró, su ceño se frunció y las cejas delineadas se arquearon y cerró los ojitos.
_Solo un dedito en el culo…solo un dedo en el culito de Paulita….así……eso es…._ dijo el viejo
La manita de ella que pajeaba al viejo comenzó a moverse más rápido, pajeándolo en toda regla.
_Quieres que me corra ¿verdad?....pero pajeas de muerte, cariño…quita…._ dijo el viejo y le apartó la manita y volvió a apuntar la polla hacía el coño de Paula, quien se había despatarrado aún más sobre el sofá.
La polla se refregó sobre el coño y el dedo sobre el culo penetró y luego un movimiento de esa mano.
_Ya que entra un dedito ¿por qué no dos?_ dijo el viejo y la verga erecta y grotesca de lo grande que era volvió a penetrar el coño de Paula.
Y ahora se la follaba otra vez, pero con dos dedos dentro del culo y ella se cogía las tetazas y lo miraba, incrédula, de que estuviera pasando, de que le estuviera pasando eso.
Y el viejo estiró una mano y cogió el mentón de Paula.
_Que carita tan guapa_ dijo y le dio un bofetón, suave, ella parpadeó.
_Que carita de zorra…._ dijo el viejo y le acomodó el pelo y casi que la levantó del sofá a golpe de polla y luego volvió a presionar con el pulgar sobre los labios y ella lo aceptó y ya estaba mamando ese dedo otra vez y la polla se hundía en ella como un cuchillo cortando mantequilla.
_Joder, que bien te entra mi polla, ese conejito tuyo tenía mucho hambre el cabrón…_dijo el viejo, ella cada vez más despatarrada sobre el sofá, era una imagen lamentable.
Y entonces sucedió el viejo se volcó sobre ella, levantándole una pierna desde atrás de la rodilla, siempre con los dedos metidos en su culo y la boca pestilente de ese viejo buscó la boquita carnosa de mi esposa y ella quiso dar vuelta la cara, pero sin la suficiente convicción y las bocas se encontraron y hubo un pequeño forcejeo y luego se estaban besando, se morreaban, el viejo devoraba la boquita de Paula de a pequeños sorbos y mordiscos, los labios finos y sucios comían los canosos labios de ese rostro adorable y ella, llevó una mano hasta la nuca sarmentosa de él mientras se besaban y la polla penetraba el coño y los dedos se clavaban en ese culo virgen.
_Mmmmmm!!.......que polla………que polla tienes, hijo de puta…._dijo ella
_Sabía que te gustaría, cariño…._ dijo él mientras la besaba.
_Ya está, ya la tiene, ahora vendrá lo bueno, ni tú vas a creer lo zorrita que puede llegar a ser una guarra de estas_ dijo Markel
No respondí, miré como se masturbaba esa verga bestial.
¿Eran hermanos realmente? ¿Los dos con grandes pollas y completamente diferentes en el resto del físico?
_Iker es un maestro en emputecer zorritas casadas…..ya verás como la convierte en su putón favorito…_dijo.
_No podrá con ella…._ dije ridiculamente
_ ¿No? Mírala como se la está follando, está a punto de correrse otra vez tu mujercita_ dijo Markel
Era verdad, miré como se besaban en el sofá y en algún momento en que me había distraído él le había quitado uno de los zapatos de tacón y un pie desnudo oscilaba en el aire y los dedos en el culo seguían allí y la otra mano levantando esa pierna que había perdido el zapato y las bocas que se chocaban y devoraban una y otra vez.
Miré el móvil, ese tiempo en que le mandaba mensajes a ella, me pareció ahora un periodo lejano, de inocencia pueril y había sido hacía una hora nada más, todo cambiaba muy deprisa.
Y ella le acariciaba la nuca con pasión y él la besaba y le comía la boquita y ella estaba a punto de correrse nuevamente, no había dudas de eso.
_Ya te corres, cariño ¿verdad?_
_Si….si….joder…que…..cabrón….me voy a correr…mierda…._ dijo ella
_Pues córrete…….venga….¡¡¡CÓRRETE ZORRA…..CÓRRETE ZORRÓN…..!!!!!_
_AHHH…….aaahhhhhhAAAHHHHHHHHh!!!!......._
El cuerpo de Paula temblaba enterita otra vez, mientras el viejo la hacía brincar sobre el sofá ensartada en su polla, ese cuerpazo lleno y pleno se deshacía en un movimiento sísmico que la recorría toda, desde ese pie desnudo oscilando en el aire al otro pie con el taconazo clavado en el suelo.
Y el viejo le cortó los aullidos besándola en la boquita, deshaciendo los gritos y suspiros dentro de su boca de labios finos y agrietados, bebiéndose esos suspiros y gemidos de ella, ahogándola y amordazándola con su boca.
Y luego le quitó la polla del coño y los dedos del culo y contempló su obra.
Paula, despatarrada sobre el sofá, con la camisa abierta y sudada, el tanga montado sobre el muslo, el coño bien abierto y mancillado y un pie desnudo y el otro con el zapato de tacón.
_Quítate la camisita, venga…_ dijo imperioso y ella se incorporó a medias y se quitó la camisa y luego el viejo le quitó el otro zapato de tacón y cogió el tanga por sus bordes y tiró de él y Paula levantó sus piernas en el aire, los pies desnudos muy juntos y el viejo le quitó el tanga finalmente y se lo llevó a la nariz y luego lo metió en el bolsillo de sus pantalones, trofeo de guerra.
Paula estaba completamente en pelotas y era una escultura humana, maravillosa, imponente a pesar del aspecto de cansada y desgreñada que presentaba.
El viejo de rodillas frente a ella, con esa enorme polla emergiendo de su bragueta y la camisa abierta enseñando un pecho enclenque y peludo.
_Abre las piernas que quiero verte ese coño de puta….- dijo el viejo y él separó las piernas con una mano en cada rodilla redondeada y perfecta.
Acercó su rostro macilento, con su calva y esos mechones sucios a los costados del cráneo cadavérico y escupió soezmente en el coño y Paula se estremeció y luego el viejo acercó sus ojos saltones al coñito mancillado de mi esposa, como si viera un coño por primera vez, como un animalillo curioso que no sabe lo que está viendo y luego sacó una lengua gorda y larga y lamió, toda la raja y ella volvió a estremecerse y a cerrar los ojos.
_Qué coño de zorra tienes, cariño_ dijo y luego fue más abajo y lamió el agujero del culo de Paula, donde había clavado sus dedos, como la bandera del hombre en la luna, como Colon en suelo americano por primera vez, había clavado su marca en ese territorio inexplorado.
_Y que culito más cerrado de putón…._ dijo el viejo y luego sin esperar respuesta hundió su calva cadavérica entre las piernas macizas de Paula y comenzó a comerle el coño y ella puso un pie desnudo sobre el hombre raquítico.
Y una mano de ella acarició esa cabeza calva y la otra se retorció un pezón y echó su cabecita hacía atrás.
_Jo…..joder…..joder…._ murmuró ella y sus labios carnosos temblaban y comencé a escuchar unos ruidos acuosos y obscenos, el ruido de un cerdo comiendo en el corral, de un animal repugnante devorando la carroña con avidez, los ruidos que hacía la lengua de ese viejo devorando el coño y el culo de mi esposa y otra vez vi que sus dedos hurgaban por allí abajo, y por dios, le estaba metiendo otra vez los dedos en el culo, esos dedos sarmentosos hurgando allí, como lobos hambrientos que vuelven a la cueva y ella suspiró y se quejó y su rostro se descomponía y temblaba, desde la barbilla hasta los labios y hasta los parpados pesados y exquisitos y ella misma se retorcía un pezón. Con dedos fuertes y delicados
_Joder, ese culo de tu mujer….he soñado con follárselo desde el primer día…._ dijo Markel
_ No tenéis moral….._ dije yo
_Venga…sois un par de pijos gilipollas y aquí vais a aprender….un poco de disciplina….no os vendrá mal_ dijo el de la inmobiliaria, mientras miraba por el telescopio.
No podría decir lo que pasaba por mi mente al escuchar esas cosas, de lo aturdido y excitado que estaba.
Y ahora Paula había dejado caer toda una pierna poderosa y plena sobre el hombro esmirriado del viejo y su talón golpeaba contra los riñones del hombre y el otro pie sobre el otro hombro, los deditos de los pies tensionados y encorvados.
Y el viejo estiró su mano y retorció el pezón que quedaba libre y luego lo abofeteó y ella cogió esa mano del viejo y se la llevó a la boquita y comenzó a mamar el dedo mayor.
_ ¿Has visto eso?........ Como está la pava…._ festejó Markel
Como está la pava, pensé yo, si claro que sí, ella misma se llevaba ese dedo a la boca, ella misma buscando llenarse todos los agujeros, ella misma se sacudía como un pez arponeado y boqueando y luego siguió mamando los otros dedos del viejo como si no se conformara con chupar uno de ellos y quisiera probarlos todos y el viejo le acarició el rostro y luego le dio un bofetón en la carita y ella hizo un mohín de niña y su carita se desfiguró y estaba loca, de placer y de morbo.
_Se corre……ya se corre otra vez la putita…._dijo Markel
El ruido de chupeteo de la lengua del viejo, ese cerdo devorando el coño era ya insoportable y me taladraba los oídos.
SCHUPPPP….SGLUPPPCHHH!!!!!.......SLUPPPPPPHHH!!!!
Y un nuevo bofetón sobre la carita de Paula y ella volvió a coger la mano del viejo y se metió dos dedos en la boca y su columna vertebral se arqueó como si fuera a romperse en mil pedazos y el pie sobre el hombro escuálido del viejo se encorvó como una garra y el otro pie que se tensó sobre la espalda de ese hombre y ella comenzó a correrse y parecía querer arrojarse desde el sofá a un vació inexistente y el viejo voyeur que sujetaba ese cuerpazo con una fuerza que parecía contradecir ese cuerpo canijo.
Era una imagen demencial, que contradecía todas las reglas de la lógica, de la razón ¿Que hacía ella corriéndose entre los brazos de ese viejo esmirriado y que hacía yo cascándome la polla y mirando todo desde un telescopio?
El viejo se apartó de ella y se quitó la camisa y su cuerpo y su cara consumida me parecieron lo más escuálido y debilucho que había visto nunca y a la vez era siniestro ver esa polla descomunal emergiendo por la bragueta de los pantalones.
Y Paula retorcía sus piernas como un caracol que acaba de salir del caparazón, como un molusco al que han obligado a salir de su concha protectora y miraba al viejo con extrañeza y con miedo también y con admiración, joder, esa expresión de sus grandes y hermosos ojos era tan nueva, tan única.
El viejo se puso de pie, cogiéndose del borde del sofá y en ese momento se comportó como lo que era, un viejo escuálido y quejumbroso y luego se quitó los mocasines viejos con la punta de un pie presionando el talón y estaba descalzo, sin calcetines y luego se bajó los pantalones y sus piernas también eran escuálidas y enclenques y muy peludas con las rodillas huesudas y los calzoncillos eran unos slip de color blanco y amarillentos, esa verga que parecía haber condensado toda la energía vital de ese cuerpo débil, toda la fuerza y poderío vital de ese cuerpo estaba en esa gigantesca verga que la desnudez del cuerpo esmirriado hacía parecer monstruosa.
Paula le miró con horror, con fascinación también, el viejo de pie frente a ella que yacía despatarrada e indefensa, hecha un ovillo sobre el sofá.
_Cógeme la polla, cariño….venga…._ dijo el viejo y puso sus brazos en jarra, los puños en las caderas huesudas.
_ ¿Que te coja la polla?..._dijo ella
_Ya lo has oído_ dijo el viejo
Ya lo has oído, resonó en mi mente, esa es la orden, coge mi polla, coge mi polla.
Paula se incorporó sobre el sofá y se sentó exquisitamente, los tetones sobre el esbelto y frágil torso y extendió una manita y cogió esa polla descomunal y la estiró y el viejo, siempre con los brazos en jarra, suspiró complacido.
_Así, muy bien…..siéntela latir…..está viva…..¿Entiendes?_
_Si….._ dijo ella, como comprobando que era verdad lo que el puto viejo decía, si, estaba viva esa polla, como si fuera un apéndice extra de ese cuerpo esmirriado, un animal acuático que convivía junto a él.
_Ahora dale un besito….en la punta….se lo merece por lo bien que te ha follado…._ dijo el viejo
Ella le miró directo a los ojos, hacía tiempo que no miraba a la ventana, como si le diera lo mismo si yo estaba mirando o no.
_Un besito….cariño…._ dijo el viejo y entonces ella acercó su boquita pequeña y de labios carnosos y le dio un beso en la punta de la polla y esta se sacudió arriba y abajo como agradeciéndole a Paula esa gentileza.
_Más besitos…._ dijo el viejo y le acarició la cabeza, acomodándole esa larga melena rizada y oscura y ella volvió a darle besos en la punta violácea de la polla y luego besó el tronco, una, dos, tres veces, el sonido de chupeteo de los pequeños besos me destrozaba y finalmente se la metió en la boquita, solo la punta y luego el viejo le acarició y le peinó el pelito y ella chupó esa polla en toda regla, comenzó a mamársela lentamente, metiéndose un poco de esa enormidad dentro de la boquita, cada vez y los labios delicados y turgentes succionaban esa piel rugosa con fruición y deleite y con expresión sería, imperturbable y reconcentrada.
Por dios, Paula, mi esposa le estaba mamando la polla a ese viejo y no tendría que asombrarme pues ya se la había follado y ella se había corrido con los dedos de ese hombre en el culo, era lógico que ella le mamara la polla luego de todo eso, pero igual seguía asombrándome y horrorizando, como si fuera natural que follara con él pero demasiado que le chupara la polla.
Es demasiado…._pensé.
_Eso….es…..tienes una boquita hermosa…muy calentita ¿sabes?_ dijo el viejo y ya puso una manita sobre la cabeza y guiaba la mamada y ella se ayudaba con una manita sobre la polla.
_Acaríciame los huevos con la otra manita…- dijo el viejo.
Ella lo hizo, una mano pajeando esa bestialidad y la otra acariciando las pelotas rugosas, como sosteniéndolas, como si se le fueran a caer del cuerpo si ella apartaba la mano.
_Veo que te gusta recibir órdenes….cariño…me gusta eso de ti…._dijo y la mano sobre la cabecita de ella, le hizo hacer un movimiento más ampuloso del cuellito, atrás y adelante.
_Ahora me comes los huevos…anda…_ dijo y le quitó la polla de la boca y ella se inclinó para pasar su cabecita por debajo del tronco nudoso de la verga y lamió los huevos de ese viejo, hasta babearlos completamente y él estiraba sus manos para pellizcarle los pezones empitonados una vez más.
Y las tetazas se estiraban con ese maltrato y luego volvían a elásticamente a estrellarse contra el torso cuando el viejo las soltaba luego de estirarlas, esa elástica consistencia, esa esponjosa sustancia de las mamas.
Y la lengua rosada de Paula era tan delicada y gradué el telescopio para captar esa humedad y suavidad de su lengüita cuando lamía los huevos de don Iker, el viejo, el voyeur.
_Ven aquí, date vuelta…._ dijo y la hizo dar vuelta con bruscos tiros y la puso en cuatro patas sobre el sofá y se aferró de la pequeña cintura, de las grandes caderas y se hundió en ella una vez más y Paula suspiró tan fuerte y tan agradecida, que joder, dejé de mirar y contemplé al viejo Markel a mi lado que sonreía, él también lo había notado, lo feliz y complacida que había dejado traslucir al sentir la invasión de esa verga.
_AHHHHH!!!.......dios……..si………si…….SII!!!_
Era ella quien gemía, quien decía que sí, primero con suavidad y luego más alto, si, SI!!!.
El viejo la embestía de pie y ella en cuatro patas sobre el sofá y sus manitas se aferraban al respaldo y se dejaba caer y el viejo la desmoronaba, la demolía, era una demolición en toda regla, paso a paso, sin prisas.
PLASSSS!!!!.....PLASSSS!!!
Azotes en el culo, mientras la follaba duramente, ese cuerpo escuálido dominando el voluptuoso cuerpo de mi esposa.
_AHHHHHH!!!.......si….. si….si….SIIIIII!!!!!.......Si…….Si…JODERRR!!!!...._
Y luego los dedos embadurnados de gel lubricante que se metían en el agujero del culo, penetrando, conquistando, dilatando ese agujero, era claro, lo que pretendía, la estaba preparando para darle por el culo, pero no, era imposible, no podía suceder eso, ella no se lo permitiría, pero ahora sollozaba y gemía y parecía estar tan entregada que miedo me daba.
PLASSSSS!!!.....PLASSSS!!!
Nuevos azotes que dejaban las nalgas temblando y tirones del pelo, para que ella levante la cabecita, para que yo pudiera ver su carita transfigurada y su boquita entreabierta buscando aire.
El viejo si tenía plena conciencia de que nosotros estábamos mirando yo y ¿su hermano? No podía creerlo todavía.
El viejo cortó el inminente orgasmo de Paula y la cogió del cabello y la hizo caminar a cuatro patas por el suelo de la sala, sus rodillas se enrojecían ahora, completamente en pelotas, gateando como una mascota y el viejo de pie, también en pelotas con esa enorme polla en ristre como la lanza de un caballero medieval y las tetazas de ella, colgando obscenamente y entrechocándose y la llevó hasta el borde mismo de la ventana y ella se sentó de rodillas sobre sus finos talones.
_Para que te vea bien el cornudo de tu maridito…._ dijo el viejo
Y entonces ella se frotó esa verga gigantesca por el rostro y luego volvió a metérsela en la boca y su boca se deformaba al chupar, se inflaban los carrillos como si tocara la flauta y chupaba y succionaba y el viejo hizo un moño con su pelo y lo estrujó. Y luego…vi que llevaba un móvil en la mano y lo miraba mientras Paula le comía las pelotas.
_Eso, chúpame los huevos, cabrona…….ya verás lo que te espera….por guarra_ dijo el viejo y le quitó la polla de la boca y la azotó con ella, golpeándola en las mejillas como si fuera una cachiporra.
Y entonces mi móvil vibró y era una llamada, del viejo. La cogí.
_Hola Andrés ¿Qué te parece lo zorra que es tu mujer?_
_No…..déjala ir……déjanos marchar….te prometo….._ comencé a balbucear.
_ ¿Quieres que la deje marchar? Pero si no puedo apartarla de mi polla ¿No ves cómo me la está comiendo?_ dijo el viejo
_No le hagas daño…por lo que más quieras….._
_Andrés, dime una sola cosa ¿Tienes la polla parada? Dímelo con todas las letras….- dijo él
_Si tengo la polla parada…maldito cabrón….- dije yo, pero el viejo había puesto el móvil en la orejita de Paula quien seguía a lo suyo.
_Habla con ella, dile como te gusta lo que estás viendo…._ dijo el viejo
_Paula………. ¿estás bien?....yo….yo….._ dije
Ella no respondió, por supuesto, tenía la boca llena de polla y ya el viejo le apartaba el móvil.
_Ahora no puede atenderte cornudo, está ocupada, espero que disfrutes lo que viene ahora, toma nota de como se hace…_ dijo el viejo
Hizo que Paula se dejara caer sobre sus codos mirando a la ventana.
_Está lista para sentencia…_ dijo Markel.
Otra vez esa maldita frase.
El viejo se situó detrás de ella y apuntó su polla allí y flexionó las rodillas, parecía un puto jockey a punto de montar una yegua.
_Le va a reventar el culito_ dijo Markel
Continúa en
- Relato #255411— title-regex: contiguous parts (6 -> 7)
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