El dueño Parte 6
Detrás del espejo, el silencio es ensordecedor. Él observa, paralizado, mientras ella, la mujer que juró amar, se entrega a otro con una pasión que nunca le reservó. No es solo una infidelidad; es un espectáculo diseñado para quebrar su alma.
EL DUEÑO Parte 6
Sentí como temblaba mi mano, un mogollón de ideas se agolpaban en mi mente.
Desde esta misma ¿ventana? Julen había visto desnuda a Irina sin que ella lo supiera, no una sino varias veces, recordé como caminaba ella con sus tetazas desnudas y el pequeño tanga clavado en el ojete y este puto depravado…mirando, como yo lo estaba haciendo ahora.
_Has estado muy silenciosa durante la cena ¿te sucede algo? ¿Estás bien?_ dijo Julen de pie, frente a ella
_No……no estoy bien….pero ya me arreglaré…._ dijo ella, sus tetones subieron y bajaron dentro del vestido con el suspiro que lanzó.
Los ojos de Julen eran dos pequeñas rayas negras, su panza obscena, su figura baja y fornida.
Y luego estaba lo de Henri, no estaba en ese hotel por casualidad, estaba allí para hablar conmigo ¿Cómo pude haber sido tan idiota?
¿Y mi tío, cual había sido su verdadero papel en todo esto?
Me había dicho que había tenido que hacerlo, como si le hubiesen obligado ¿Julen?
_ ¿Sucede algo con Pedro? Vi que no le hablabas durante la cena_ dijo Julen y cogió la mano de Irina.
_Si….pero no te preocupes……ya lo hablaremos….-
_No quiero que estés mal….eres muy importante para mi_ dijo él, sin soltar su mano.
Con los taconazos, ella era mucho más alta que ese hombre, Julen parpadeaba como un perro San Bernardo, vi su rostro cubierto de tajos, hachazos de arrugas sobre la piel, envejecida, todavía llevaba el traje gris de costumbre y corbata, le notaba como al acecho, una bestia depredadora acechando su presa.
_Lo sé….te agradezco por estos días, aquí…..-
_Esta es tu casa, lo sabes…._ dijo él y le miró las tetazas en forma descarada, ella cambio el peso del cuerpo de una pierna poderosa a la otra
_Gracias Julen…..eres un caballero…en todo el sentido de la palabra……_
_Eres muy importante para mi…… ¿Entiendes lo que quiero decir?_ dijo y cogió la otra mano de Irina entre las suyas, rollizas y morenas.
_Si, lo entiendo_ dijo ella y le miró también, indecisa.
_Mereces estar con quien te valore verdaderamente….._
_Julen….no……_ dijo ella
Entonces ese hombre dio un paso hacia ella y una mano gruesa fue hasta la delicada nuca y ella se inclinó un poco y las bocas se encontraron.
Una mano perfecta y blanca de ella estaba sobre el pecho del hombre, como queriendo apartarle, pero se dejaba besar, era un hecho que lo permitía, las lenguas jugaron brevemente, había un resto de humedad entre las bocas.
Estaba totalmente paralizado frente a ese espejo.
Debía salir del cuarto y decirle a Irina lo que estaba pasando, que yo estaba mirando todo esto, que el maldito pervertido lo había dispuesto así, que quería follarla conmigo mirando a través de ese falso espejo.
Pero ¿Cómo explicar lo que había sucedido con Nadia? ¿Qué excusa tenía?
Bueno, ya habría tiempo para eso, ahora debía evitar que Julen continuara avanzando.
Pero no podía moverme, estaba paralizado.
Entonces ella le apartó con su mano en el pecho, suavemente, pero con firmeza.
_Julen…..perdona…..soy una mujer casada……._
_Perdona……….si….eres una mujer casada ¿Lo eres todavía?_ dijo él, siempre con una mano de ella entre las suyas.
_Si…todavía lo soy…aunque Pedro sea un imbécil y un cabrón…..-
_ ¿Qué te ha hecho?_ preguntó Julen con fingida ingenuidad
_Déjalo……..no vale la pena…._
_Si….puedo hacer algo…._
_No….no puedes….pero….desearía no volver a ver a Nadia…._
_ ¿Nadia? ¿Por qué?_ dijo el cabrón, no podía ser más falso
_Porque….no sé si decirte esto…..-
_Dímelo, no temas…..estoy contigo…_ dijo él y acarició un brazo desnudo de ella, noté como Irina se erizaba como una gata.
_Es que Pedro ha estado con ella……_
_ ¿Con Nadia?_
_Si….._
_Pero….la madre que me parió con esa zorra y tu esposo ya le vale…..la ha conocido bajo mi techo….se va a enterar…._
Julen hizo un movimiento como para marcharse.
Irina le detuvo.
_Déjale……no hagas nada con Pedro….._ dijo ella
_Vale……en verdad me importa una mierda….y también Nadia me importa una mierda…._dijo Julen y una mano pasó por detrás de la pequeña cintura de ella y la atrajo hacia sí y volvió a besarla, pero esta vez pegando su pelvis contra el coño, estrujándola un poco y noté la fuerza que tenía aquel hombre, pues Irina no era pequeña precisamente y la había atraído hacía si con mucha habilidad.
Ella otra vez se dejaba besar, separaba los labios y joder, también separaba un poco las piernas y trastabillaba.
_Espera Julen….no…._ dijo ella
Pero una mano de ese hombre tocaba una de las nalgas y la estrujaba un poco, con violencia, con sentido de la posesión incipiente, como probando la mercadería que estaba a punto de comprar.
Ella gimió ahogadamente dentro de su boca, los rostros pegados, esa nariz de pimiento de él sobre la nariz pequeña y perfecta de ella.
_Espera…no he estado con ningún hombre desde hace ocho años….._ dijo
_ ¿No has estado con ningún hombre? ¿Y tu esposo?_ dijo él comprendiendo al instante el fallido lingüístico de mi esposa, ¿Por qué había dicho eso?
_Quiero decir que no he estado con ningún otro hombre que no haya sido Pedro_ dijo y otra vez se apartó de él y dio unos pasos hacia atrás.
Y volvieron a mirarse, como dos animales que estudian los movimientos del otro, depredador y presa.
_Tal vez sea hora de volver a estar con un hombre de verdad……_ dijo Julen y se quitó el blazer y lo arrojó al suelo y luego se aflojó la corbata.
_No digas eso….tal vez será mejor que te marches…._ dijo ella
Sus tetazas subían y bajaban dentro del vestido, agitadas por la respiración entrecortada, por el nerviosismo, el pelo de Irina un poco revuelto, cayendo en ondas rubias por los hombros.
_ ¿Sí?...... ¿Quieres que me marche?_ dijo Julen y volvió a avanzar hacia ella.
Irina retrocedió, caminando de espaldas pero sus piernas chocaron con el borde de la cama.
Y entonces perdió el equilibrio y Julen estaba sobre ella y puso una mano en su espalda y su caída sobre la cama, de espaldas fue un poco más suave.
_No……._ dijo una vez más y luego sus protestas fueron ahogadas por la boca de ese hombre sobre la carnosa boca de ella y él le cubrió también una mano con la suya y la aprisionó sobre el colchón y la polla estaba sobre el vientre de Irina y las piernas fornidas a los costados del cuerpo exuberante.
Y una pierna de ella se levantó un poco en el aire y uno de las zapatos de tacón cayó al suelo con estrépito y ella luego corrió la cara del hombre que la estaba besando y este la besó en el cuello largo y grácil y entonces vi que la otra mano de Julen estaba sobre una tetaza de Irina y la apretaba hasta hacerle doler seguramente.
_Ay……para….Julen…para ya…._ dijo ella con voz entrecortada.
Pero Julen siguió bajando e intentaba subirle el vestido y luego meter su cabeza en el coño, vi las pierna denudas de ella removerse con incomodidad, esas piernas poderosas y musculadas que corrían hasta hace poco por las pistas de tenis.
_Espera….joder….¡¡JULEN….PARA YA…POR FAVOR!!!!_ gritó ella.
Julen no llegó a meter la cabeza calva dentro del vestido, entre las piernas torneadas y ahora la miraba como un niño grande al que han reprendido.
Finalmente él se comportaba con torpeza, no había podido contener su deseo durante más tiempo, nada sucedería.
_Perdona….se me ha ido la cabeza….es que eres tan bella….._ dijo él, mirándola con la cara erguida entre las piernas de Irina como un perrillo faldero que se ha portado mal.
_ Julen…tú me gustas….pero aún soy la mujer de Pedro….._dijo ella
¿Tú me gustas? ¿Había escuchado bien?
_Lo entiendo….pero…..él no te merece……Lo sabes ¿no es verdad?_
_Si….lo sé….vaya si lo sé…….._ dijo ella y se incorporó hasta sentarse al borde de la cama.
Se acomodó un poco el vestido, uno de los tirantes se había deslizado por debajo del hombro.
_Nadia es una buscona, una zorra, seguro que se lo ha follado bien ¿No es verdad?_
_Si…..dijo Irina entrecerrando sus rasgados ojos celestes y mirando hacía un punto fijo.
Julen se había puesto de pie.
_Irina, mírame…._ dijo él con autoridad, me estremecí por el cambio operado en su voz, dominante, la voz del dueño, del dueño del equipo, de la casa, de todas las cosas vivientes o inanimadas que había en esta casa.
Ella levantó los ojos hacía él.
_Pedro….no te merece….es un hombrecito débil….solo eso…._ dijo y acarició suavemente la barbilla de ella con la punta de los dedos.
Y entonces vi que la mirada de Irina se hacía más brillante como si estuviese a punto de llorar.
_Es un hombrecito patético que no te merece…..necesitas un hombre de verdad….lo sabes_
Ella no respondió pero se dejaba acariciar la barbilla y mantenía la cabeza erguida hacía arriba, mirándole desde abajo, parecía como si esa caricia suave de esos dedos toscos sobre el mentón la calmaran definitivamente.
Entonces comprendí que las lágrimas también estaban a punto de afluir a mis ojos, una gran angustia y una gran serenidad me inundaban por igual, por esas palabras llenas de autoridad de Julen.
Tenía razón, yo era un hombrecito patético, ella necesitaba un hombre de verdad, si, tal vez tuviera razón el maldito cabrón.
_Yo puedo darte lo que necesitas……. ¿Lo quieres?_ dijo él y siguió acariciando la barbilla con sus gruesos y cortos dedos morenos y ahora toda la manaza tomaba posesión de la delicada barbilla femenina y un dedo pulgar grueso como una salchicha recorría los labios de Irina y esta echó el cuello hacía atrás dolorosamente.
_ ¿Lo quieres? Porque puedo darte todo lo que necesitas…toda la protección y la seguridad que necesitas….pero si aceptas….no habrá vuelta atrás…._
Ella no respondió, pero el dedo pulgar comenzó a hacer presión sobre los labios temblorosos y entreabiertos, para entrar en la boca.
Ella respiraba agitadamente, sus tetazas bajo el vestido, las piernas increíbles, la curva de su espalda, ese culo sobre la cama, un pie desnudo y el otro todavía con el zapato de tacón y yo estaba mirando todo, embelesado, angustiado y con mi polla erecta queriendo salir de mis calzoncillos, liberé mi polla, con una vergüenza infinita como si Irina pudiera verme en ese momento.
Y finalmente ese dedo pulgar penetró la boca, lentamente y los labios carnosos se cerraron sobre ese dedo y ella exhalo un pequeño gemido de satisfacción.
_Eso es….._ dijo Julen
Ella mamaba ese dedo, echando la cabecita atrás y adelante, mientras el resto de la mano varonil seguía sujetando la barbilla.
_Eso es…..eres muy especial para mi…..estarás bien conmigo….._ dijo
Ella cogió la mano del hombre con delicadeza, esa misma mano que sujetaba su barbilla y metía y sacaba el dedo pulgar de su boca, como si fuera una pequeña polla, profanando la boquita de mi esposa.
Y la otra mano de Julen fue hasta su propio cinturón y comenzó a desabrocharlo y luego desbrochó el primer botón de los pantalones y luego bajó el cierre de la cremallera y hacía todos estos actos con una gran parsimonia, con un estudiado control de la situación y luego los pantalones cayeron un poco y había un gran bulto allí en sus calzoncillos.
_Dame tu mano, Irina_ dijo Julen y ella extendió su otra mano.
Seguía mamando de ese dedo pulgar del hombre con una delectación y una concentración que me tenían pasmado, como si no hubiese nada más en el mundo para hacer.
Julen cogió la mano tendida de ella y la llevó hasta su polla y la dejó depositada allí, como custodiando aquel paquete, posada sobre aquel paquetazo.
E Irina lo cogió y lo amasó con su mano, probando su grosor, su consistencia, ese paquete de verga y huevos y escroto, todo prensado dentro de eso calzones, estrujó con su mano femenina, alargada y fuerte ese paquetazo soberbio y lo supe.
Había una gran polla dentro de ese paquete, tal como Nadia, me había dicho, no había mentido en eso.
_Eso es, pequeña_ dijo Julen y se inclinó para besarla en la boca, mientras ella seguía acariciando ese enorme bulto.
Ella cerró los ojos y esta vez se dejó besar con total consentimiento y conciencia de lo que hacía, la boca se abría y los bordes de los labios eran rebañados y humedecidos por la boca ajada de Julen y la manita seguía estrujando ese gran paquetazo a punto de explotar y entonces algo sucedió, las lenguas se lamieron dentro de las bocas y la mano de Irina tiró hacía debajo de los calzoncillos y una enorme polla salió rebotando hacía arriba y cabeceó como un barco que acaban de arrojar al mar desde el astillero.
Y di un paso hacia atrás y otro, trastabillando, casi a punto de caerme al suelo.
Esa polla era enorme, realmente lo era, una monstruosidad.
Gorda, larga, venosa, completamente erecta con la piel muy oscura, a medio descabezar.
Me di cuenta que Irina también estaba tan extasiada y sorprendida como yo, la cogió con una mano y la estiró, como si tuviese dudas de que fuera real y luego la soltó y la polla volvió a cabecear en el aire y Julen sonrió.
_Cógela…..sin miedo….._ dijo y en ese momento le odié con toda mi alma.
Pero Irina no solo la cogió, sino que acercó su boca y le dio un lengüetazo rápido, como si estuviera lamiendo un helado de vainilla y luego otro lengüetazo y Julen sonreía y cogió el pelo rubio con una mano y tironeó un poco de él y ella alzó los ojos y la verga golpeó los labios hermosos de mi esposa casi por accidente y entonces ella ya no dudó y se la metió en la boca.
Y Julen miró al espejo y volvió a sonreír.
Me sonreía a mí, era parte de su triunfo, de su placer, sus ojillos pequeños y negros y sus cejas entrecanas dirigidas a m a través del falso espejo.
Bueno del lado de la habitación, donde estaban ellos, era realmente un espejo y de mi propio lado una ventana.
Una ventana al infierno.
A mi propio infierno privado.
Porque mi polla esta erecta y en mi mano y me estaba pajeando mientras Irina le mamaba la polla a ese hombre, con movimientos ampulosos, sin poder meterse toda esa enormidad en la boquita, haciendo arcadas, acariciando esos huevos, tomando posesión de ese paquete de bolas y verga y lamiendo todo con su lengua de princesa, llenando toda esa piel ajada y vieja con su saliva y sus babas y ya pronto toda la polla estaba humedecida y chupada y lamida y luego siguió con sus huevos, joder, como una mujer enamorada, comenzó a chuparle las pelotas a ese hijo de puta con la pasión y la ternura de una mujer enamorada y entregada.
Y volvió a meterse la polla en la boca y ella misma se apartó un mechón de pelo rubio que le caía sobre la frente y puso esa verga en vertical como un mástil de carne y la lamió de arriba a abajo con fascinación
Dispuesta a hacer todo por su macho, dispuesta a complacerle hasta el último detalle.
_Ven aquí….cariño….._ dijo Julen y tirando un poco del pelo rubio la apartó de su polla y la besó en la boca, demostrando que no le daba asco sentir el olor de su propia verga en los labios de mi esposa, e imaginé ese olor fuerte de macho viejo y en celo y entonces ella se puso de pie y se besaron, inclinando su cuello hacía abajo para hacerlo, por la diferencia de altura y Julen, volvió a estrujarle las nalgas carnosas y le dio un pequeño azote sobre la tela del vestido y luego metió su mano por dentro de la falda y tocó piel suave y tersa de una jugadora de tenis que se había retirado hacía solo unos meses.
Culo duro y suave de una deportista de toda la vida, culo terso y parado y carnoso, en su punto justo de madurez y ella seguía aferrando esa enorme polla, como si no estuviera dispuesta a soltarla, como si necesitara tenerla en su mano para comprobar que era real y que era la verga de este viejo, la verga del dueño.
_Ponte en pelotas Irina…..ponte en pelotas para mi…._ dijo Julen y dio dos pasos hacia atrás.
Y ella le miró como una fiera salvaje también, ya no era una presa a punto de ser devorada, era una hembra dispuesta a entregarse.
Y si había existido una barrera moral que se lo había impedido ya no existía.
Yo le había dado el motivo exacto que le permitía dar este salto, arrojarse a las aguas de una laguna desde un desfiladero en la jungla, con la cascada de agua cayendo desde una gran altura a las aguas verdosas.
_Si……lo haré…..quieres verme….._ dijo ella y me costó reconocer la voz de Irina en esa voz ronca y aterciopelada al mismo tiempo.
_Ponte en pelotas….._ volvió a decir Julen repitiendo la orden con sus pantalones por los tobillos y la polla dando brincos en el aire.
Y entonces ella se dejó caer el vestido por los hombros y fue como un gran telón cayendo para dar comienzo a la función y el vestido fue resbalando hasta sus pies y vi el sujetador blanco de encaje y el tanga diminuto y el pequeño triángulo de seda que protegía su coño y luego llevó las manos atrás.
Y entonces cerré los ojos, el sujetador de encaje estaba desbordado por sus tetazas, era hora de enseñarle a Julen algo tan poderoso como su polla, era hora de emparejar las cosas.
Y cuando abrí los ojos el sujetador ya no estaba.
Las tetazas eran colosales y blancas y la areola rosada ocupaba un parte considerable de esas grandes manzanas gigantes y eran tan abultadas que caían un poco hacía los costados y se mantenían erguidas a pesar de todo y el torso de Irina era demasiado pequeño y flexible y el canalito era un surco apretado donde esos pechos se encimaban uno con otro y ella se los recogió con las manos.
_La madre que me pario….._ dijo Julen
_ ¿Te gustan?_ dijo ella con ingenuidad.
El viejo contuvo la respiración.
Comprendía lo que ese puto cabrón estaba sintiendo, también yo había sentido ese deslumbramiento aterrorizado, porque al verla vestida o en la pista de tenis Irina no parecía tan tetuda como realmente era y su cara afilada y de rasgos delicados producía un contraste estremecedor, porque era un rostro de princesa de los hielos y esas tetazas eran melonazos de guarra, del campo y del sol, eran tetazas tropicales que habían crecido por si solas, desmesuradamente.
Y ella se inclinó para quitarse el zapato restante y dejar salir el vestido hasta el suelo y los pechos rebotaron obscenamente, perdiendo delicadeza, amontonándose, entrechocándose en su abundancia, los pezones empitonados, apuntando hacia arriba.
_Joder, como para jugar al tenis con eso…_ dijo Julen
Irina comenzó a quitarse el tanga.
_Espera…..no te lo quites todavía_ dijo Julen y se quitó a su vez la camisa con rapidez, con desesperación y dejo a la vista un torso peludo y con tetillas y una tripa de viejo, pero era un torso varonil y fornido.
Y el vello del pecho era bastante canoso también.
Y luego sacó sus piernas gruesas de la prisión de los pantalones y quedó completamente desnudo frente a ella y la verga había perdido su erección primera y aun así era impresionante.
_Es muy grande……_ dijo Irina mirándole y se acarició una tetaza y luego la dejó caer con todo su peso y eso bastó para la verga diera un brinco hacía arriba.
_Date vuelta y ponte de rodillas en la cama_ dijo Julen
Ella se giró y ese cuerpo tremendo y poderoso fue extendiéndose sobre la cama, las piernas eran la máxima expresión de la fuerza y la gracia reunidas, músculos, tendones, piel suave y reluciente distribuidas en líneas perfectas y sólidas y marcadas por la locura de un orfebre demoniaco.
Y los delicados pies que parecían pequeños en comparación con las largas piernas, en ese 1,75 de altura que era toda pierna y torso pequeño y enormes pechos.
Y quedó finalmente dispuesta en cuatro patas, con la tira del tanga metida en medio de esos globos de carne que eran sus nalgas, la curva anormal de su espalda arqueada y su cintura, las tetazas cayendo guarramente, casi hasta tocar el colchón.
_Joder, mi petit piut……mi petit princes……_ dijo Julen y noté como ella se erizaba y tensaba al escuchar las palabras en francés.
Seguramente Henri le dijera algo parecido, antes de mí.
Comprendí que yo solo había sido un paréntesis entre Henri y este nuevo macho dominante.
Si, quería verlo, quería ver como se la follaba, delante de mí, quería ver esa enorme polla penetrando su coño, estirando las paredes vaginales, llenándola por completo.
Quería verlo todo, nunca me había considerado un mirón, ni un cornudo consentidor, es que no lo era, solo quería ver a Irina follar con este maldito hijo puta.
Se abalanzó sobre ella y puso sus manazas sobre los glúteos carnosos e hinchados y abrió ese culo y metió su cabeza en medio y mordió la tira de tela del tanga como un perro rabioso y hambriento y humedeció la tela con su lengua y comenzó a volverla loca y los gemidos de Irina eran profundos y dolientes, contenía la respiración y luego la soltaba como si estuviera a punto de hacer un servicio en el tenis y lanzara la pelota al aire para impactarla con ese gesto de concentración y esfuerzo que yo tan bien conocía.
Y este hombre gordo y barrigón comía culo y coño con desesperación hasta dejar ese pequeño tanga mojado y pringado de sus babas y luego se limpió la boca con el dorso de la mano y le bajó el tanga hasta las rodillas cogiéndolo por los bordes y ella gemía y sollozaba.
_ ¿Dónde está Pedro?..... ¿Dónde….está…….?_
_Ordené que lo enviaran a la planta de abajo…._
_No quisiera que…que…….nos escuche….._ dijo ella entrecortadamente.
_No te preocupes…..no nos escuchará….._ dijo y se sobó la polla con una mano y con la otra acarició el coño desnudo y abierto de Irina y luego llevó su polla hasta la entrada cavernosa y húmeda y la penetró, de un solo golpe.
Fue como si un huracán se abatiera sobre la playa y barriera todo, destrozando todo a su paso.
Primero aferró la pequeña cintura y la embistió con golpes de polla secos y profundos, no le dio tiempo a que ella se acostumbrara al tamaño de la polla ni nada, fue contundente y sin miramientos, eran golpes de polla que sonaban estridentes, la pelvis golpeando con las nalgas tensas como el encordado de una raqueta y a cada uno de eso golpes, ella respondía con uno de esos quejidos famosos que solo le había escuchado en las pistas de tenía cuando golpeaba la pelota.
AHHHJJJJJ!!!!!.......AHHHHJJJJGGGG!!!!!!!
_Si…..si cariño….chilla para mi….chilla para mi……_ dijo Julen
_AHHHJJJ!!!........AHJJJJJAY!!!!......._
Eran gemidos animales, guturales que habían logrado que ella tuviera esa voz ronca y sensual, era producto del esfuerzo y el desgaste de las cuerdas vocales al chillar como una cerda cuando golpeaba la pelota y ahora era lo mismo, eran esos malditos alaridos de zorra y me pregunté por qué yo nunca había podido arrancárselos.
Por qué me los había negado.
Porque yo no había sabido tocar las cuerdas correctas de ese instrumento. La respuesta era muy sencilla.
PLASSSS!!!!......PLASSSS!!!!!....... azotes en el culo dados por esas manos pesadas.
_Así……así, cariño….chilla para mí…..cerda….petit cochona……_
Vi como ella cerraba los ojos y estrujaba el cubre cama con su manita, antes esos primeros azotes en el culo, ante esos primeros azotes e insultos.
Pequeña cerda, dicho en francés, pequeña puta, petit piut.
Hasta que ella se corrió, antes de los diez minutos, ese largo y exquisito cuerpo blanco como la nieve, se desmadejó y se deshizo sobre la cama.
Y entonces Julen la cogió del cuello, como si fuera a rompérselo y la giró a medias y sus tetazas se bambolearon y chocaron y se inclinó sobre ella y la besó en la boca y los labios se chocaron entre sí, con dolor, con premura y sacó su polla empapada de los flujos del coño y se la puso en la boca y ella se la mamó y volvió a besarla y luego le comió las tetas, con avidez, con desesperación mientras ella le acariciaba la calva morena y rojiza y volvía a gemir.
Julen no daba cuartel ni se andaba con sutilezas, le comió las tetas casi en forma literal, pues se las mordía también y ella chillaba, le mordía los pezones y se los lamía como un perro.
Y ella volvía a mamarle la polla y él le puso esa verga entre las enormes tetas y ella le acunó la polla, entregada, sumisa como nunca antes la había visto.
_Espera……….._ dijo él y saltó de la cama
Era el cuerpo ágil de un simio, peludo y nervudo.
Un simio francés, nacido en Saboya, follando una puta rusa.
Rebuscó entre el blazer del traje que había arrojado al suelo al principio de todo.
Y luego tenía algo en su mano, un tubo de gel lubricante y algo más.
Una pelota, una pelota amarilla de tenis.
_ ¿Qué es eso?..._ dijo ella
_ ¿No la reconoces?_
_Si….pero….._
_Date la vuelta….Irina….._ dijo
_ ¿Qué vas a hacer?_
_Tú solo ponte en cuatro patas sobre la cama….-
_No me gusta que me hables así…._ dijo ella
Julen se acercó con la pelota y el tubo de gel en la mano y la besó en la boca y le estrujó una tetaza con la mano libre y le soltó un bofetón en el pecho, que quedo oscilando pesadamente.
PLASSS!!!!.......
_Que pedazo de tetas, joder, ya te veía yo cuando jugabas…….pero nunca pensé que fueran tan….jodidamente grandes_
_AY!!...._ dijo ella, pues él le había retorcido un pezón
Le cogió el cuellito otra vez, y luego la nuca y la hizo girar y poner en cuatro patas sobre la cama una vez más.
_Aquí se hace lo que yo digo…… ¿Entiendes?_
PLASSSSS!!!!
_AYY!!!........_
Vi como Julen dejaba la pelota sobre la cama y luego esparcía gel directamente sobre el culo.
Le iba a dar por el culo, era obvio y la pelota de tenis era solo un fetiche, siempre había querido follarse a la tenista famosa, era eso.
Penetró con los dedos en forma de punzón el culo y el coño de Irina, esta gemía, le dio unos buenos azotes en el culo y luego……..
Comenzó a untar de gel la pelota de tenis y luego ante mi estupor, comenzó a embutirle la pelota de tenis en el culo, a mi esposa, a Irina Schmolenko.
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- Relato #239738— title-regex: contiguous parts (5 -> 6)
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