El dueño Parte 5
Nadia no solo le cuenta cómo su esposa lo engaña, sino que usa cada palabra para desmontar su orgullo. Mientras ella lo toca, él imagina a Irina en la cocina, y la línea entre la venganza y la sumisión se desvanece en el sudor y el semen.
EL DUEÑO Parte 5
Mi estado anímico no era el mejor, ese viernes fue terrible, debía asistir al partido de mi representado, no sé por qué la firma de un contrato tenía tantos pasos intermedios, como todos esos rituales, ver el partido, reunión con los directivos, la cena de rigor.
Me costaba concentrarme, intenté una llamada al hotel donde Irina se alojaba, no estaba allí, había salido a comer. No tenía internet en mi teléfono en esa época.
Si ella me ponía cuernos ¿Qué estaba dispuesto a hacer? No lo sabía.
Todo ese fin de semana fue una pesadilla, imaginaba a Irina follando con Julen en todas las posiciones posibles y extrañamente volví a masturbarme con esas imágenes en mi cabeza, de alguna manera era lo único que me sacaba de ese estado de angustia.
El sábado por la tarde recibí un fax de mi tío, me pedía viajar a Rusia, a Moscú para solucionar un problema.
Un futbolista argentino no se adaptaba al fútbol y a la vida en Rusia y quería rescindir contrato.
Otra vez me sorprendía el pedido de mi tío, había otras personas que podían hacer esa gestión.
El domingo pude por fin hablar por teléfono con mi esposa.
_No sabes lo bonito que ha sido el juego_ decía ella
_Habéis ganado otra vez, me he enterado_
_El equipo ha estado brutal, Pedro, debo decirte algo, pero no te pongas mal ¿Vale?_
Incliné mi cabeza esperando la decapitación.
_Julen me ha invitado a pasar unos días en su casa y he aceptado, pero no te hagas historias raras, se ha portado como un caballero_
¿Un caballero como Henrí Lacombe? ¿Ese tipo de caballero?
Pensé en todo esto con amargura. Ya han follado, ya lo han hecho y ahora lo van a seguir haciendo en la casa de campo, en todos los cuartos de la casa.
_Vale, no te preocupes, yo….estaré fuera, debo ir a Moscú_
_ ¿A Moscú? ¿Pero que le ha dado a tu tío?_
_No puedo negarme, tú pásatelo bien, yo no sé cuándo volveré_ dije
Tuve la fantasía de que el avión se estrellara en pleno vuelo, desparecer sin dejar rastro, que se arreglara Julen con ella.
El futbolista argentino era un niñato que no lo había pensado bien a la hora de firmar el contrato, el dinero puede más que todo, ahora quería volver a Argentina o a una liga como la española.
Traté de convencerle y a la vez tantear con el club la posibilidad de rescindir el contrato, cosa difícil porque había tenido un buen rendimiento en el campo y los rusos no querían dejarle marchar.
Cené muy temprano, me tiré sobre la cama, pensé en Irina, estaría ya en la casa de Julen, en ese momento tenía la certeza de que la había perdido para siempre, me resigné.
Entonces me llamaron de recepción.
_Una señorita desea verle, le espera en el hall_ dijo una voz con ese ingles duro, sin inflexiones que hablan los rusos.
Por un momento pensé que podía ser Irina, había cambiado de idea y había decidido darme la sorpresa de venir hasta a Moscú, bajé corriendo las escaleras.
No era Irina por supuesto.
Era Nadia, con su abrigo y su gorro de piel.
_Hola, que sorpresa_ dije, nos saludamos a la española con sendos besos en las mejillas, las suyas estaban frías por el aire helado.
_He venido a visitar a mi familia y sabía que estabas aquí_ dijo ella con una sonrisa.
_ ¿Si?_
_Julen me lo ha dicho_ dijo ella
_Que raro todo_
_ Podríamos beber una copa en el bar del hotel ¿quieres?_
Me sentía fatal, vacío, sentía que había perdido a Irina o yo debía dejarla o ella lo haría, no podría seguir con ella siendo un cornudo, no estaba en mi naturaleza.
_Vale_ dije
Nadia era muy guapa y su piel me parecía hecha de una porcelana pura, suave, de color mate.
_ ¿Cómo estás?_ dijo y acarició mi mano
_Bien ¿Por qué lo preguntas?_
_Imagino que ya debes saber lo de Irina y Julen_
_No sé una mierda de eso_
_Venga, Pedro, yo también estoy hecha polvo, por eso he decidido no estar en Vitoria_
_ ¿Julen te ha enviado a consolarme?_ dije
Sus ojos se llenaron de lágrimas, me arrepentí de lo que había dicho.
_Perdona_ dije y esta vez yo cogí su mano
_No necesitas ser cruel, si te molesto, me marcho y ya_ dijo
_Perdona, estoy hecho polvo_
_Yo…….. Julen siempre ha estado con otras mujeres, pero creo que esta vez es especial….está enamorado……_ dijo ella
Era surrealista estar hablando de esto, como cosa ya hecha, pero ¿Qué coño había sucedido en solo dos semanas?
_ ¿Qué es lo que sabes?_
_Bueno, ya te he dicho algo, Julen hizo esa locura de meter su mano por debajo de la mesa en el restaurant y luego….._
_Luego fue lo de la cocina…._ dije yo
Ella me miró como estudiándome.
_Encontré a Irina en la cocina, sola, en medio de la noche, bebiendo un vaso de leche_ dije
_Bueno, sí, eso también y luego ya en Barcelona, estaban en el mismo hotel, Julen la acompañó a su cuarto y bueno……..follaron toda la noche de una manera…._
_Y Julen te cuenta todas esas cosas a ti_
_Si, le gusta hablar conmigo, soy su confidente_
_No me lo creo_ dije
_ ¿Por qué habría de mentirte?_
El vodka me atravesó la garganta, ella también bebió.
_No lo sé, creo que estás aquí por algo_
_Tal vez estoy aquí porque me gustas_ dijo ella
_Venga ya…_ dije
_Aquí en Moscú fue donde conocí a Julen hace muchos años, en ese entonces mis amigas y yo veíamos los partidos de tenis de Irina por la televisión, había mucha pobreza, yo trabajaba de camarera, iba a casarme con mi novio, iba a llegar virgen por él hasta el altar, hasta que conocí a Julen y mi vida cambió_
_Y te convirtió en su amante_
_ Sí, me convirtió en mujer, todo en una misma tarde……nunca había estado en un hotel de lujo como este hasta ese momento_
_ ¿Te dio por el culo esa misma vez?_
_Si, a la francesa, por el coño y el culo en la misma vez, la doble desfloración_
_ ¿Por qué dices a la francesa?_ recordé lo que Henrí Lacombe me había contado de Irina, este relato parecía guardar una extraña simetría con aquel.
_ Bueno, Julen es un poco francés también, está en su naturaleza, son conquistadores, y estando en Rusia_
_ Sí, claro….son como Napoleón_ dije irónicamente.
_Les gusta dominar y con los mujeres de Europa del Este sacan su lado más bestia_ dijo
_Y a vosotras os encanta ¿No es verdad?_
_Si, a las mujeres nos gusta que nos dominen, sentirnos hembras_
_Sentirse bien putas_ dije
_ ¿Cómo crees que se está sintiendo Irina ahora mismo?_ dijo ella con una media sonrisa
Una rabia sorda y terrible me subió desde el suelo, por los pies hasta llegar a mi polla.
_ ¿Quieres beber otra en mi habitación?_ dije
_¡¡¡AHHHHHHH!!!!........¡¡DA!.....DA!!.....AHHH!!.....sigue…cabrón….._
Mi pelvis chocaba con las nalgas firmes de Nadia, tenía un culo pequeño y compacto y redondo, sus pechos también eran pequeños pero muy bien formados, era una perfecta muñeca rusa, muy bien hecha.
Abrí sus nalgas con las manos y vi mi polla entrar y salir.
Entrar y salir de su culo, bien abierto, un boquete rezumante y rojizo.
_Córrete….¡¡¡¡CÓRRETE YA!!!!!!!!........CÓRRETEEEEE….¡¡¡¡HIJO DE PUTA!!!!!!_
_Me voy a correr en tu culo….puta……MALDITA ZORRAAA!!!!!_
Me corrí como una bestia dentro de su culo, llenando su esfínter de lefa.
Luego quedé tirado sobre ella, mi mano entrelazada con su mano, me dio un beso en el dorso de la misma.
_Me ha encantado…..eres…..muy dulce….._ dijo
Besé su hombro, con culpa luego de haberme corrido.
Nunca había follado a nadie con la rabia con la que le había dado por el culo a esta chica.
Había sido una sensación extraña, me había comportado casi cruel con ella y al parecer le había encantado, sentí que mi polla moría dentro de su culo y finalmente se salió, un reguero de semen corrió por su muslo y también mojó mi pierna.
_Tienes una buena polla_ dijo y buscó mi boca, la besé con frialdad
_Aunque la de Julen es más grande_ dijo luego
_No puedes con tu genio_ le dije
Me recosté sobre la cama, ella limpió mi polla con la sábana en un gesto guarro.
Luego vi su pequeño culo caminar hasta el baño, su cintura era muy pequeña también, una miniatura, tenía cuerpo de bailarina clásica, de ballet.
Regresó desnuda y orgullosa de su desnudez marmórea.
_Eres un buen amante_ dijo y se recostó a mi lado y apoyó su cabecita en mi pecho
Pensé que en ese mismo momento Irina estaba con Julen en la misma situación ¿sentiría la misma culpa que estaba sintiendo yo? ¿La misma sensación de suciedad?
Pero es que Irina me había engañado con Henri durante años, ya después de ese primer año de casados, en realidad siempre lo había sospechado pero sin creerlo realmente, es lo que tiene de fatalmente diferente una sospecha de una confirmación.
Y todo había salido a la luz justo en este maldito momento.
Sentía como si una fuerza maligna y poderosa me hubiese arrebatado de Irina súbitamente y me hubiese arrojado lejos, a un hotel en Moscú con esta muñeca rusa al lado.
Qué extraña actitud la de mi tío, como si él……….fruncí el ceño.
Como si él hubiese estado de acuerdo con todo esto que estaba pasando.
_No pienses en ellos, yo trato de no pensar_ dijo Nadia
La miré con perplejidad, su voz me sorprendió, me había olvidado de ella, como si no existiera, pero estaba allí, era real, sus pequeños senos se aplastaban contra mi pecho, era tan distinta de Irina.
No había estado con otra mujer desde hacía ocho años.
Había sido infiel a mi mujer, le había puesto cuernos ¿Por venganza?
Sí, enojo hacía ella, hacía Julen, Henri, hacía a esta belleza que me miraba con sus enormes ojos marrones, como si estuviese estudiándome, como una serpiente a punto de morderme.
_ ¿Le das mucho por el culo a Irina?_
_ ¿Te interesa eso?_ dije
_Julen me ha dicho que es muy fogosa, todas las rusas lo somos_
_Irina no es rusa_
_Es como si lo fuera, Bielorrusia es parte nuestra_
_No, hace mucho tiempo que no lo hacemos así_
_ ¿No? Con ese culo tan hermoso que tiene esa perra_
_No la insultes_ dije
_Te ha puesto cuernos, antes que tú….ha sido muy desleal……_
_ Qué sabes tú_ dije con amargura
_Eso que has contado de la cocina_ dijo
_Solo estaba bebiendo un vaso de leche_
_ ¿En medio de la noche? Venga_ dijo ella y recorrió mi pecho con la punta de un dedo pequeño y delicado
La miré extrañado.
_ ¿Quieres que te cuente?_ dijo ella
_ ¿También Julen te contó lo de la cocina?_
_ ¿Quieres que te cuente?_ volvió a repetir como esas brujas de los cuentos
Mi silencio era una respuesta en sí mismo.
Nadia comenzó a hablar.
_Julen la despertó en medio de la noche, mientras tú dormías, ella había quedado muy caliente con lo que él le había hecho en el restaurant, sus dedos gruesos recorriendo la tira del tanga por sobre el coño, hundiéndose suavemente allí, metiendo la tela para adentro, hasta que el tanga quedó empapado con los flujos de Irina y luego Julen corrió esa tira de tela y los dedos acariciaron el clítoris hinchado, mientras ella escuchaba a la esposa del entrenador diciendo tonterías y luego esos dedos se metieron por dentro, la penetraron y ella temblaba toda, mientras tú la mirabas mientras hablabas conmigo y luego ella le miraba a él, a Julen quien hablaba con la esposa del entrenador y sus dedos seguían jugando en el coño y recorriendo las piernas suaves y potentes de esa perra, esas piernas de deportista de elite que tiene esa perra y ella estuvo a punto de correrse, varias veces, Julen la dejaba al borde del precipicio más de una vez.
Y luego ya en la cama ella no podía dormir, mientras tú roncabas a su lado y Julen se metió en la pieza y tocó su hombro y salieron al pasillo y él le hizo una seña de que no hablara y que le siguiera hasta la cocina_
_Primero has dicho que Julen la había despertado y ahora que ella no podía dormir, te lo estás inventando_ dije
_Lo que no me estoy inventando es esto_ dijo Nadia y aferró mi polla que estaba erecta.
_Ya estás empalmado de solo escuchar como Julen se folla a Irina_
_No…._ dije pero sin convicción, Nadia estiró mi polla con su manita fresca, de bailarina
_Tienes una buena polla, pero la de Julen es más grande, mucho más grande…._ dijo y yo suspiré, no pude evitarlo.
_Y en la cocina, él lo hizo, lo que no pudo en el restaurant, hizo que ella se corriera, sobre la encimera, esa perra, de pie, descalza, con la mano de mi hombre metida dentro del tanga y ese coñito de perra en celo mojaba la mano de mi hombre hasta empaparla_ dijo ella con malicia
Y volví a suspirar, me jodía darle ese gusto a Nadia, pero no podía evitarlo.
_Te hubiese gustado verlo ¿No es verdad?_ dijo Nadia, susurrando en mi oído mientras seguía pajeándome
_No…claro que no….._ dije _Yo creo que te hubiese gustado verlo, verles, ver como follan, como Julen le da por el culo con esa gran polla que tiene mi macho, porque esa noche en la cocina, mientras Julen le hacía un dedazo, ella también le pajeaba, como yo estoy haciendo contigo, pero su mano no podía abarcar esas polla enorme y eso la volvía loca, loquita se volvía_ dijo la hija de puta de Nadia y ahora yo estaba gimiendo como una perra en sus manos.
_Te lo estás….inventando…._ dije
_Sabes que no…..tú la viste esa noche….bebiendo un vaso de leche….pero antes…. ¿sabes qué? había bebido otro tipo de leche tu perrita…._ dijo y estuve a punto de correrme, cerraba los ojos y lo estaba viendo Irina de rodillas en el suelo de la cocina, con ese pantalón de pijama marcando su culazo, mamando la enorme polla de Julen, mientras yo dormía, su cabello rubio y espeso cayendo en ondas pesadas a su espalda.
_Joder….me cago en su puta madre….- dije, la mano de Nadia zarandeaba mi polla de arriba abajo, le daba fuertes tirones y luego paraba y volvía a empezar.
_Te gustaría verles ¿verdad? ¿Verdad cornudo?_ dijo
_Si….joder…..me…gustaría….si…..me gustaría verles……_ dije a mi pesar, necesitaba hacerlo, humillarme ante ella, desintegrarme en su mano
_Puedes correrte, cornudo…._ dijo ella
_Julen….. ¿Se corrió en su boca esa noche?_
_Claro…..ella se bebió hasta la última gota de leche de mi macho….me lo deslechó la muy puta….se tragó hasta la última gota de su lefa….._ dijo Nadia, su lengua de gata en mi oreja.
_Joder…..dios…..dios….._ susurré y comencé a correrme, Nadia apuntaba mi polla sobre mi vientre que quedó totalmente pringado.
Ella fue a buscar papel al baño para limpiarme.
Estaba más avergonzado que antes, me jodía que ella le contara a Julen esto, que me había corrido mientras me llamaba cornudo, mientras me relataba como Irina le había mamado esa super polla.
Todo me parecía falso, el relato inverosímil de esta bruja.
_Quiero que te marches, quiero estar solo_ dije, ella me limpiaba el vientre con el papel.
_Siempre lo supe, cuando les mirabas en el restaurant_ dijo ella, sonriente
_ ¿Qué cosa?_
_Que te gusta mirar, que te gustaría mirar como Julen se folla a tu mujer_
_Vete a la mierda_ dije
_Ya me marcho, gracias por la hermosa noche_ dijo, mientras buscaba su ropa desperdigada por el suelo
Toqué mi vientre pegajoso por el semen y me estremecí de dolor y de humillación.
Regresé a Madrid al día siguiente, di los informes pertinentes en la agencia.
_Oye, ¿Por qué me has mandado allí?_ dije a mi tío
Este me miró con sorpresa, de pronto me di cuenta que mi tío, quien siempre había sido mi héroe desde niño, era un hombre viejo ya y cansado.
_Perdona Pedrín, tuve que hacerlo_ dijo, juntando unos papeles con mano temblorosa
_ ¿Por qué dices que has tenido que hacerlo?_ dije
¿Qué mierda significaba todo aquello?
_Porque….tu eras el indicado para ese trabajo…..solo confió en ti…._ dijo pero no sonó muy convincente, me estaba ocultando algo, era evidente
Me acerqué, puse una mano en su hombro.
_Descuida, puedes contar conmigo y lo sabes….._
Él sonrió como con pesar y tocó mi mano en su hombro.
_Vale, hijo, vale…._me dijo
Esa misma tarde llamé a Irina, estaba decidido a confesar todo y que ella hiciera lo mismo, le diría que sabía todo lo de Henri, como me había engañado durante esos años y luego con Julen, que sabía todo y que saliera lo que saliera.
Para mis adentros pensaba que todo había acabado entre ella y yo.
_Cariño ¿Cuándo has regresado?_
_Hoy, esta mañana_
_Vente para Vitoria, Julen dice que vengas, ha insistido_ dijo ella
_No sé, tal vez te lo estés pasando demasiado bien sin mí, allí, no quiero molestar_
_Que bobo eres, te extraño tonto……te echo de menos tontito….._ dijo ella, de una manera tan cariñosa, tan sincera que un frio me recorrió por dentro.
O bien era una cínica de cojones o bien………
Pero no, allí estaba el relato de Henri, eso no era mentira, era una verdad irrefutable que debía arrojarle en el rostro.
_ ¿Qué has hecho estos días?_ dije, aparte de follar con Julen día y noche, pensé.
_He montado a caballo, he jugado con los perros y ya te digo te he echado de menos….mucho_
Joder, es que sonaba tan dulce, tan sincera.
Por dios ¿Y si todo hubiera sido una….?
Volví a estremecerme.
_Mañana mismo estaré en Vitoria, quiero que hablemos, tengo algo para decirte…._ dije
_ ¿Algo que paso en Moscú?_ dijo ella
_No, algo que pasó hace mucho tiempo_ dije
_Pedro, me dejas preocupada ¿Qué es?_ su voz se había ensombrecido
_En Paris……he hablado con Henri….con Henri Lacombe….._
_ ¿Con Henri? No le he vuelto a ver desde que nos casamos ¿Qué hay con él?_ dijo ella y su voz sonó tan sincera, que estuve a punto de contarle todo por teléfono y cuando digo todo, me estaba refiriendo a Nadia también.
_Ya hablaremos cuando llegue, mañana_ dije, pero mi mano estaba tan temblorosa como la de mi tío cuando corté la llamada.
_Su esposa ha salido, don Pedro_ me dijo Mikel y luego me llevó hasta nuestro cuarto que era el mismo de la vez anterior.
Era raro que me recibiera un mayordomo, parecía sacado de una película, era el primer mayordomo que conocía en mi vida, era un tío calvo y con unos aires de dignidad que ni el propio Julen.
Vi algunas cosas de Irina desperdigadas por la habitación, productos de maquillaje, unos leggins, unos zapatos de tacón, me miré en el gran espejo de la pared lateral, frente a la cama.
Parecía agotado, hecho polvo, envejecido.
Me acerqué el espejo, la superficie bruñida parecía más brillante que la de un espejo normal, metí la mano por debajo del marco no pude hacerlo, el espejo estaba empotrado en la pared.
En ese momento entró Irina en la habitación, llevaba traje de montar ceñido al cuerpo, los pantalones blancos y las botas negras hasta la rodilla, también una fusta en la mano.
_Cariño, joder, te he extrañado_ me abrazó y me besó, mis brazos se movieron con dificultad alrededor de su cintura, por dios, que potente era, que diferencia de tamaño con Nadia. Su boca era fresca y cálida al mismo tiempo.
Ella parecía tan contenta de verme.
_ ¿Qué te sucede?_ dijo
_Debemos hablar…._
_ ¿Pasa algo?_
_En Paris, he estado con Henri_ dije
_ ¿Y qué con eso?_ dijo ella y su mirada se desvió hacia el espejo
_Irina, siéntate_ la cogí de la mano y nos sentamos al borde de la cama
_Te ves mal ¿No has dormido?_ dijo ella, quien realmente se veía muy bien, joven, fresca, la vida al aire libre, el montar a caballo, su cara de facciones regulares y perfectas, el estar follando con Julen le sentaba bien, no había duda de eso.
_He dormido poco ¿Quieres decirme tú lo que está pasando?_
_ ¿Qué te diga qué?_ dijo ella y otra vez sentí una punzada de hielo en el estómago, parecía tan sincera.
_ ¿Ha sucedido algo entre Julen y tú?_ dije
Ella me miró con asombro primero y luego con un poco de rabia.
_No puedo creer que me estés preguntando esto_
_Lo sé…_ dije
_ ¿Te has vuelto loco, Pedro? ¿Qué coño es lo que sabes?_
_Lo tuyo con Henri_ dije
_ ¿Pero tú eres tonto? Si yo misma te lo he contado_
_Digo….lo que sucedió luego de que nos casáramos_
Ella me miró con el más puro y sincero asombro pintado en el rostro.
_Nunca más volví a verle luego de que tú y yo empezáramos lo nuestro_
_No es lo que él me ha dicho el sábado_
_ ¿Henri? ¿Y le has creído? Por favor…..es un egoísta y un mentiroso_
_ ¿Por qué me mentiría?_
_Lo que no entiendo es que hacías tú hablando de mí con él_
_ ¿Ha sucedido algo entre Julen y tú?_
_Joder, otra vez con lo mismo decídete chico ¿Con Julen o con Henri?_
_Con los dos_ dije
Irina se puso en pie, camino nerviosamente por el espacioso dormitorio, tenía un gran ventanal que daba al parque.
_No puedo creerlo_ dijo como para sí, se quitó la chaqueta de montar y la arrojó sobre la cama.
_ ¿El qué no puedes creer?_
_Que seas…..tan…….tonto….._ dijo
No respondí, que buena estaba Irina, las curvas que se ajustaban a su pantalón de montar, parecía que sus piernas y su culo iban a romper las costuras.
_Nada ha sucedido entre Julen y yo, se ha comportado como un caballero…todo el tiempo y con Henri…nunca……pero nunca, joder….no sé cómo puedes…._dijo y su voz se quebró
Me puse en pie, fui hasta ella, cogí su cintura con mis manos.
_Y la noche esa del restaurant ¿No metió Julen su mano por debajo de la mesa? ¿No te tocó?_
Ella quitó mis manos de su cintura
_ ¿Pero tú estás borracho? ¿Cómo crees que yo permitiría algo así? De verdad que no sé qué coño pasa contigo_
Y había tal carga de verdad en sus ojos, en todo su lenguaje corporal que otra vez volví a estremecerme ¿En qué me basaba al fin y al cabo para creer que me había puesto cuernos?
En lo que Nadia me había dicho, podía ser que ella mintiera.
Pero luego estaba lo de Henri ¿Para qué iba a mentirme ese hombre?
¿Por despecho? ¿Por resentimiento? Ni siquiera sabía quién era yo, no me recordaba.
En realidad creía lo de Henri porque siempre había sospechado y luego lo de Nadia, lo creía, por mi propia inseguridad y por lo de Henri, un relato era sostén del otro.
Uno podía ser mentira pero no los dos al mismo tiempo ¿O sí?
Entonces llamaron a la puerta, era Mikel.
_Perdone, doña Irina, hay correo para usted_ dijo
_ ¿Correo?_ dijo ella
Mikel se adelantó y le entregó un sobre de papel madera, tenía un remitente de Bilbao, Irina lo rasgó, era un DVD, en un sobre blanco y una nota
Vera usted algo muy interesante decía la nota, estaba en manuscrito con una letra clara y algo infantil
_ ¿Hay reproductor de DVD en la casa?_
_En la sala de video, puedo enseñársela_ dijo Mikel
Irina me miró con un poco de reproche.
_Luego seguiremos hablando tú y yo, estoy muy cabreada contigo…._dijo Irina, era tan extraño como usaba esas expresiones tan nuestras todavía con un poco de acento extranjero.
Seguimos a Mikel hasta la sala de video, pasamos por un corredor, con varias fotos de Julen enmarcadas en la pared, eran con personas famosas, en una estaba con el presidente del Real Madrid, en otra con un primer ministro de los ochenta, en otra con una actriz famosa.
Escuché la voz de Mikel explicando a Irina donde estaba el reproductor de DVD.
Seguía mirando las fotos enmarcadas en la pared, Julen con una famosa actriz italiana, Julen con el tenista francés Yanick Noha y otra persona más, muy sonrientes los tres.
Tuve que mirar detenidamente esa foto, sin poder creérmelo y algo helado me corrió por la espina dorsal.
Julen pasaba un brazo por el hombro de Henri Lacombe y los dos sonreían.
Y luego otra foto, de una fiesta, varias personas vestidas de etiqueta, mujeres de largo, muy elegantes y allí estaba Henri Lacombe también.
Se conocían, no era tan extraño que fueran amigos, al fin y al cabo, pero algo me chirriaba por dentro.
Entonces escuché un gemido femenino, una persona follando, venía de la sala de video.
Entré allí
_Irina_ dije
No tuve respuesta, Irina estaba mirando con ojos desorbitados la pantalla, sentada en un sofá frente a un gran televisor de 42 pulgadas, el video estaba en pausa.
Miré a la pantalla, era yo quien estaba allí, detrás de Nadia, le estaba dando por el culo, en la habitación del hotel, en Moscú.
No sé cómo habían filmado eso.
Comprendí que todo era una trampa, de principio a fin, me habían tendido una trampa y había caído en ella como un idiota.
La cena fue algo muy penoso, Irina llevaba un vestido azul, elegante y casual al mismo tiempo
El doctor Iragorri, un amigo de Julen cenaba con nosotros, ellos dos llevaban el peso de la conversación.
El rostro de Irina era una máscara trágica, estaba más hermosa que nunca, sus ojos celestes eran más grises que celestes esta vez, el doctor no podía dejar de mirarla, el vestido dejaba parte de sus hermosos hombros al desnudo y el pelo rubio caía como una pesada cascada de oro sobre ellos.
Mi equipaje había sido trasladado por Mikel al cuarto contiguo.
Agradecí que la cena llegara a su fin, no había tenido forma de explicarle nada a mi esposa, ella no quería hablar conmigo, fue el mayordomo quien me informó que mis cosas estaban en otro cuarto, por expreso pedido de doña Irina.
Julen parecía reírse de mí en cada frase trivial que me dirigía.
De regreso en mi cuarto eché un vistazo al espejo de mi habitación, sobre la pared que daba al cuarto contiguo, al principio no me daba cuenta, tan shockeado como estaba, no era un espejo, había una cama idéntica a la mía, pero mi imagen no estaba allí.
Era una ventana, y luego una persona apareció, estaba viendo a Irina, como se quitaba el vestido frente a mí, frente al espejo de su habitación.
Entonces llamaron a la puerta de su cuarto, Irina volvió a acomodarse el tirante del vestido sobre el hombro perfecto. Abrió la puerta.
_Julen ¿Qué deseas?_ dijo
_Deseaba hablar contigo, antes de dormir_ dijo él.
Continúa en
- Relato #238910— title-regex: contiguous parts (4 -> 5)
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