Marta y el indigente 2
Marta sabía que invitarlo a su casa era un error, pero el olor a suciedad y la promesa de ser usada la excitaban más que cualquier cosa. Ahora, desnuda y marcada, debe decidir si acepta el precio que él exige por su placer: su propia libertad.
Siento un poco de frustración, pero no voy a dejar de intentarlo.
M-(Antonio no deja de mirar mis piernas y mis tetas, yo ardo.)
M -Has dicho que tenía una piernas espectaculares... Me gustaría que pudiera verlas desde atrás.
(Otra vez, Marta? ¿Qué necesidad?)
A-Sí, enseñamelas bien. Quiero memorizarlas.
M-(Me pongo de espaldas a él y giro el cuello para verle mientras las mira)
M -¿Las ves bien?
A -Tan bonitas por delante como por detrás, pero así también puedo admirar tu culo.
M-(Me logro frenar a tiempo antes de terminar la frase que estaba en mi cabeza "... o me tengo que quitar la falda”)
A-Quizás podrías quitarte la falda y así podría verlas por completo.
M-(Joder, joder... me ha leído el pensamiento o qué?
M -Lo cierto es que antes, ya me la subiste... total, no verías nada que no hayas visto…
A -Pues quitatela!!
M-(Ese grito, esa orden, me puede, suelto el cierre, bajo la cremallera y un segundo después estoy solo vestida con las bragas de espaldas al vagabundo.)
A -Si, tienes razón en estar orgullosa de tus piernas, pero tu culito no le va a la zaga. Ven acércate. Ahora quiero verte de frente.
M-(Asiento. Me doy la vuelta y me acerco a él. Me estoy acercando prácticamente desnuda a un vagabundo que seguro que no moja desde hace años, totalmente expuesta, indefensa. Eso de pronto se introduce en mi cabeza haciendo saltar todas las alarmas.)
Mis manos se colocan en su cadera y la atraigo un poco más a mí.
M-(El olor del vagabundo me invade, es intenso, horrible y me excita más.)
La tengo expuesta, casi indefensa. No pienso perder esta oportunidad.
M-(Tengo claro que tengo que acabar con esta situación antes de que se descontrole del todo, por eso trato de reunir fuerzas y le digo.)
M-Quieres que me quite las bragas, Antonio?.
(Me temo que no salió lo que esperaba la pobre Marta)
A -Sí, te quiero desnuda ante mí.
M-(Me las quito inmediatamente, debería haberlo hecho de manera más sensual pero no he sido capaz de contenerme.)
A -Desnuda ganas bastante, estás guapísima. No deberíais ir siempre tan recatada.
M-(Te miro sin saber qué responder.)
Te cojo de los hombros y empiezo a acariciarlos. Cierras los ojos y permaneces inmóvil.
Acerco mis labios a los suyos, los beso.
M-(Finalmente da el paso, siento sus labios sobre los míos. Sin pensarlo, mis labios se entreabren esperando su invasión.)
No encuentro resistencia y mi lengua se abre paso en su boca.
M-(El sabor es fuerte, no solo la lasaña. Son veinte comidas, veinte bebidas, tal vez hasta tabaco lo que saboreo. Mi lengua juega con la suya. Me concentro en el beso, me siento sucia y tremendamente excitada.)
Mis manos abarcan toda tu espalda.
M-(Le miro.)
M-No vas a irte de aquí sin haberme follado, verdad?.
A -No voy a irme de aquí. Te voy a follar una y mil veces.
M -Como que no vas a irte??
(Pregunto asustada.)
M -Pablo vendrá esta noche.
(De pronto sus manos abarcan mis pechos. Se me escapa un gemido tras otro.)
A -Tus pezones están cada vez más duros.
Los chupo, los muerdo.
M-(Y entonces baja su boca, joder, joder, joder... es demasiado noto su saliva impregnarlos. están empapados y el aire los enfría.)
A -Te tengo donde quería, ya eres mía.
M-(Yo aprieto su cara contra ellos mientras me los come. Estoy muy caliente.)
M -Antonio, me estás matando…
Bajo una mano a su coño y noto su humedad.
M- (Yo la siento ahí. Recuerdo cómo era esa mano. Negra. Sucia. Ahora tocando mi parte más íntima.)
Se abre un poco más para que pueda meter mis sucios dedos en su coño.
M-(Una mano en mi sexo, la boca en mi pecho...)
Empiezo a bombear en su coño con mis dedos mientras con la otra mano busco la entrada de su ano.
M-(Yo aparto la mano de mi culo.)
M -No, ahí no.
Algo enfadado acelero la penetración que te estoy haciendo con mis dedos en tu coño.
Esperaré a que se corra en mis dedos para ir más allá, cuando baje la guardia debido al orgasmo seguiré con su culito.
M-(Agarro su mano la que está en mi sexo y la separo y con ella cogida le conduzco a mi habitación.)
Veo en la mesilla la foto de Marta junto a un hombre, me imagino que será su marido. Me empiezo a desnudar y mi olor se nota más fuerte y desagradable. Hasta a mí me molesta.
M-(Me miro en el espejo, desnuda. Veo rastros oscuros en mi entrepierna y mis pechos, sus babas o mis jugos han mojado sus manos y han dejado rastros mientras me tocaba y me excito. Le miro y está desnudo.)
A -Mi polla está muy dura. Necesito que me la chupes.
M-(Le miro seria, miro su rabo. el olor que desprende…estaba frente al espejo ahora me pongo de perfil a él y me arrodillo. miro al espejo yo de rodillas frente a su rabo duro lo agarro. Está húmeda la punta y sin pensarlo la paso por mi rostro, dibujo un rastro de él en mi cara, en mi nariz, en mi frente y después lamo la punta.)
A -Así, putita, lo estás haciendo muy bien.
M -(Después de lamer la punta, me la introduzco en la boca.)
A -Sí, ummm, cómetela entera. Lo estás haciendo muy bien Silvia. Te gusta chupar mi rabo?
M -(El sabor es terrible, como puedo estar haciendo algo así? Pero no puedo dejar de hacerlo. Miro el espejo. La imagen es desoladora. Arrodillada frente a ese hombre mugriento. Y lo peor... Se me ve feliz. Veo un brillo en mis ojos que no reconozco.)
A -Te gusta el sabor? Hace mucho tiempo que no me la chupaban. Estás haciendo un gran trabajo.
M -Gracias, me gusta hacerlo.
A -Para, vas a hacer que me corra. Voy a follarte.
M-(Le miro y siento un escalofrío, miró su rabo, duro, mojado por mis babas.)
A-Podrás albergar esta polla en tu pequeño coñito?
M -(Otro escalofrío.)
M -No lo sé.
A -Échate y ábrete de piernas.
M-(Me tumbo boca arriba, abro las piernas y las flexiono por las rodillas.)
Le toco el coño y compruebo que está empapado.
M-(Se acerca e inspecciona mi coño como si fuera la dentadura de un caballo. Es un poco humillante y muy excitante.)
M -Y bien? das la aprobación?
Le pregunto sonriendo
A -No necesitas lubricación. Tu coño está en su punto.
M -Por tu culpa.
M -(Miro las sábanas blancas, en cómo acabarán cuando retocemos.)
Me agarro la polla y la restriego por la entrada de su vagina esperando su reacción.
M -Quiero que me folles así y luego te des un baño y me vuelvas a follar.
(Esa verga sucia está apoyada en mi sexo. Se me ocurren mil enfermedades que puede tener pero nada de eso importa.)
Apuntó dentro de su coño y empujo con fuerza.
M-(Me muerdo el labio inferior cuando me penetra para ahogar el grito.)
La sigo empalando con mi tranca y observo la cara de excitación que se le pone.
M-(Le miro, no habla es implacable, no está aquí para hacer tonterías. Ha visto la oportunidad y la está tomando, yo soy esa oportunidad. Un agujero donde meterla después de tanto tiempo.)
M -Tomo protección, Antonio.
A -Mejor, así te dejaré chorreando.
Sigo follándola con fuerza, liberando toda la lujuria que llevo dentro desde hace mucho tiempo. Su coño abraza mi polla y la siento jadear.
M-(Yo no paro de gemir.)
A -Tu marido es capaz de follarte así?
M -Mi marido me folla maravillosamente bien, pero no así. Mi marido me folla para que me lo pase bien yo. Tú me follas como si fuera un juguete.
A -Eso es lo que eres un juguete para usar, pero tú lo estás disfrutando?
M -Así es como me siento.
A -Y te gusta. Nunca habías sentido algo igual. Me equivoco?
M -Desde que me agarraste en la calle... no
A- Quieres que pare?
M -Eso es lo que crees?
A -Eso es lo que te pregunto. Quieres que pare?
M -Quiero que eso de igual.
A -Pídeme que siga!!
M-(Niego con la cabeza.)
M -Lo que yo quiera no importa.
A -Importa que yo me sienta con el derecho a usarte y ahora quiero que me pidas que te siga follando, aunque a ti te de lo mismo.
M-(Entonces me doy cuenta de que no está pidiendo mi permiso sino probando si le hago caso o no.)
M -Antonio, por favor, no pares.
A -Así está mejor.
Ahora la follo con más fuerza para demostrarle mi poder.
M-(Estoy soñando, la follada es salvaje y yo soy la protagonista, es delicioso ver su rostro de esfuerzo, placer, victoria, desahogo.)
A -Te voy a llenar el coño de leche. Estoy a punto de explotar.
M-(Es demasiado noto todo mi cuerpo moverse con cada embestida, cada pollazo es más delicioso que el anterior. El punto de calor empieza a avisar de que puede desbordarse estoy a dos pollazos de romperme.)
Mi polla llega hasta el fondo, la empujo más y noto como mis huevos se preparan para la descarga.
M -(Joder, me siento un puto juguete, una muñeca hinchable. Comienzan a temblar mis piernas, pierdo el control de mi propio cuerpo mientras el calor y el placer me recorre.)
A -Aquí lo tienes, todo dentro de tí, ahhhh, me corro, joder, me corrooooo.
M-(Y entonces, cuando mis músculos íntimos abrazan su rabo, sus espasmos me cuentan que no aguanta más y se derrama dentro de mí.)
La aplasto con el peso de mi cuerpo mientras sigo embistiendo hasta soltar la última gota.
M -(Yo gimo y él bufa, suena todo muy animal, muy poco civilizado.)
Después de un momento salgo de ella y miro su coño abierto, mi semen empieza a escurrir.
M -Me has llenado de leche, Antonio. Me ha encantado. Por favor, bésame.
Nos fundimos en un profundo beso y noto en su boca el sabor de mi sucia polla. Me da asco pero me excita.
A -Creo que necesito una ducha.
M-(Me mete tanto la lengua que casi no puedo ni respirar. Me levanto con él, me miro en el espejo, todo mi cuerpo está lleno de suciedad,
manchas y rastros marrones por doquier.)
M-Creo que yo también.
A -Sí, estás hecha un cromo.
M. -Me has dejado hecha un cromo. Si tú prefieres un baño…
A -Prefiero una ducha..... contigo.
M -Pero mírame cómo estoy de sucia. No sé si seré capaz de limpiarme bien todo. ¿Crees que podrás ayudarme?
A -Seguro, estaré encantado de repasar todo tu cuerpo.
M -Sobre todo aquí... antes las chupaste y luego las tocaste y mira cómo las has dejado.
A -Ese es mi sello, la prueba de que eres mía.
M -Pensé que esa prueba estaba goteando por mis muslos
A -Eso no es suficiente, cualquiera puede dejarte esa prueba en tu coño, incluso tu marido, pero yo soy el único que te puede dejar todo el cuerpo sucio.
M -Bueno, cuando salgamos de aquí no…
A -Siempre que te mires al espejo te verás sucia, por muy limpia que estés.
M-(Agarro jabón y comienzo a masajear su cuerpo.)
M -Me sentí muy sucia antes sí.
A -Así te sentirás cuando pienses en mí, y cuando te vuelva a follar.
M-(Sigo masajeandole con el jabón, el suelo de la ducha es un charco marrón oscuro, me esmero. Repaso sus hombros, su cuello.)
A-Voy a parecer otra persona.
M -Espero que no.
Acaricia mi pecho, mi escasa tripa, mi pubis, enredando sus dedos en mis pelos.
L-(Después agarro el champú y comienzo a lavar su pelo.)
No puedo resistirlo y le vuelvo a comer la boca. Ella me sigue lavando el pelo mientras nos besamos.
M-(Noto que su polla empieza a despertarse. Pongo jabón en la mano y comienzo a limpiarla.)
A -Sabes lo que estás haciendo, verdad?
M-(Niego con la cabeza.)
A -Me la estás poniendo dura, y eso significa que te voy a volver a follar aquí mismo.
M -Primero hay que limpiarse bien, déjame que siga. Follas muy bien, lo sabías?
A -Gracias, pero con una mujer tan sensual como tú es fácil.
M -Cuándo?... cuándo te diste cuenta de que me abriría de piernas para ti?
A -En cuanto me dijiste que te acompañara a casa ya supe que te iba a follar.
M -Antes no? porque cuando no me abroché la blusa….
A -Ya, pero entonces no estaba seguro.
M -Y ahora? qué piensas que va a pasar?
A -De lo que sí estoy seguro es que follaremos mucho.
M -Quiero decir, después de que me folles otra vez, ahora limpito. Mi idea era darme un par de alegrones contigo y que no volviéramos a vernos.
A -Nuestra historia sexual seguirá, no me voy a conformar con unos jueguecitos. Después de tanto tiempo sin follar, y sin comer bien, no pienso dejar de aprovecharme de tí.
M -Dejar de aprovecharte de mí? así de claro lo dices?
A -Tú tienes tu marido, y me consta que le quieres. Pero también quieres que te haga sentir lo que él no puede, así que no lo tengo difícil contigo.
M -Aprovecharte de mí???
A -Te gusta que te use, y lo voy a hacer.
M-(Le miro seria, aunque noto como me empapo.)
M -Aprovecharte como?
A -Voy a sacar de tí la mujer insaciable que llevas dentro.
M -Eso no es aprovecharte de mí…
A -Eso te va a costar un precio. No pienso volver al comedor social ni a vestir como un pobre.
M -Te escucho.
A -Te vas a encargar de alimentarme, de vestirme y de hacer que tenga una vida más desahogada, a cambio de tener mi polla entre tus piernas todos los días.
M -Sabes que no puedo hacer eso sin que mi marido lo note. Espera... en serio? ¿crees que dejaré a mi marido por lo que acaba de pasar?
A -Eso me da igual, tu marido es cosa tuya, de momento.
M –¿Crees que tú vas a ocupar su sitio aquí? estás muy confundido.
A -No, no quiero ocupar el sitio de nadie. Yo ya tengo el mío, y me gusta.
M -Bueno, yo ya te veo limpio….(digo pasando la alcachofa para aclararte todo el jabón.)
A -Pues ahora te toca a tí, vuélvete que te enjabone la espalda.
Empiezo a enjabonarla desde el cuello hacia abajo, su espalda, sus hombros. Se deja hacer con sus manos apoyadas en la pared.
Tiene los ojos cerrados, mis manos siguen haciendo su trabajo y siguen bajando por su espalda.
M-(Mientras tanto yo no paro de imaginar lo que dijo antes. O lo que yo traduje.Tú en mi casa en vez de Pablo. Usándome a tu antojo todo el día, todos los días.(
Empieza a ser su culo quien recibe mis manos enjabonadas.
M-(Me excitan esas manos.)
Instintivamente saca el culo para atrás dándome un mejor acceso. Le magreo un rato el culo. Me pego a su cuerpo y ahora me dedico a sus tetas.
M -Recuerda cómo las dejaste de sucias, limpialas bien.
Me esmero con ellas, y sobre todo con esos pezones que tiene durísimos.
M-(Giro la cabeza y le sonrío.)
Bajo hasta su vientre y me recreo en él, una de las partes de su cuerpo que más me gusta. Juego con su ombligo y vuelve a sacar su culo buscando la dureza de mi polla. Bajo mi mano hasta su pubis, y mis dedos juegan con su vello púbico.
M-(Miro su dedo, ahora limpito y me sorprende ver que el placer es el mismo que cuando lo tocó antes.)
Sus labios vaginales me reciben, mis dedos se abren camino. La oigo gemir, me pone. Intensifico mis caricias.
Lleva las manos hacia atrás, agarra mi verga y la acerca a su entrada. La penetro de nuevo, su coño no ofrece ninguna resistencia. Mi bombeo es suave, por una vez quiero ser dulce.
M-(De nuevo siento su rabo dentro de mí, va despacito, como queriendo disfrutarlo. Pienso que le voy a dar dos minutos hasta que sea yo la que empiece a moverse para sentir pollazos más intensos.)
Noto que me busca con tus movimientos y aumento el ritmo de la follada.
M -Dame duro Antonio, así.
Después de la primera corrida sé que voy a durar más. Mis huevos chocan contra sus nalgas.
M -Usa mi coño, Antonio, disfrútalo. Agarrame las tetas, pellizcame los pezones.
A -Lo haré, tu coño es mío, está hecho para darme placer.
M-(Y vuelvo a poner mis manos en el cristal y a sacar culo.)
M -Eso es, Antonio, eso es
A -Has nacido para esto, para darme placer.
M -Sí, sí…
A -Es lo que más deseas
M-(De nuevo el centro de placer empieza a cargarse.)
M -Darte placer sí! sí!
A -Quiero oírte gemir, pídeme más, dime que eres mía, ponme muy cachondo.
M -Sigue dándome, por favor, sigue, sigue…márcame por dentro.
Le doy muy fuerte sin importarme que pueda hacerle daño. No paro, estoy muy caliente.
M-(Mis tetas no se mueven con sus pollazos, porque las tiene agarradas, cada empellón me mata, el calor aumenta, el placer avisa, voy a explotar, voy a explotar. Y finalmente mis piernas comienzan a temblar.)
Siento su corrida, pero no paro, sigo follándola duramente.
M-(Es la leche, el tío sigue y sigue, no va a parar hasta llenarme. Me encanta.)
La tengo que sujetar para que no se caiga mientras mi polla está en su máximo esplendor.
A -Te está gustando mi follada?, te estoy llevando al cielo.
M -Me encanta, me encanta que me follen así…
Le doy otro pollazo que le pega a la pared.Sus gemidos son cada vez más intensos.
A -Grita, solo te voy a oír yo.
M-(Comienzo a gritar con cada pollazo.)
Todavía puedo aguantar algo más. Más pollazos inundan su chocho.
N -Joder, joder, joder
(Es lo único que acierto a decir.)
No sé si le estoy haciendo daño de tanta intensidad, pero me da igual, sigo empujando con mi ariete duro como una piedra.
A-Te voy a destrozar, Marta
M -Lo estás haciendo, amor.
(Amor???? le he llamado amor????).
Estoy alcanzado el clímax, pero aguantaré algo más, quiero usar su coño hasta que no pueda más.
M -(No sé no puedo pensar con claridad en medio del viaje.)
Está rendida a mí. Soy su hombre.
M -(El orgasmo es intenso, salvaje.)
A -Te voy a inundar, mis semillas te van a recordar siempre que soy tu hombre. Toma recíbelo todo. Me corro, me corroooo!!
M -(Lo recibo con gusto entre gemidos y gritos.)
Me recosté sobre su cuerpo mientras los últimos chorros de leche viajan hasta su útero.
M -Pero tú no acababas de correrte animal?
(Le pregunto sonriendo.)
A -Llevaba tanto tiempo sin hacerlo que me queda leche para que desayunes una semana, jajaja.
M-(Me voy recuperando poco a poco.)
A-Me vas a tener que dar de comer algo, vuelvo a estar hambriento.
M-(Me doy la vuelta, haciendo que salga de mí y pongo un pecho en su boca.)
Mordisqueo sus pezones.
A -Me refería a otro tipo de alimento, jajajaja.
M -Ya lo sé, bobo. Déjame que me limpie otra vez y voy
A -Que tal el tobillo, te sigue molestando?
M -Creo que tus pollazos tienen efectos curativos, jajaja. Termino de ducharme, salgo, me seco y te preparo un filete a la plancha
A -Genial, Ahora voy yo.
M -Comes y te marchas, que tengo que adecentar la casa.
A -No hace falta que me des órdenes, no me gusta
M -Por favor
A -Eso está mejor. Conseguirás más cosas si en vez de ordenar, pides con amabilidad.
M -Perdón.
A -Vamos, prepárame algo que tengo hambre, le digo malhumorado.
Me sirve un filete y me saca una cerveza
A -Bien, está muy fría. Acércate a mí, anda
M-(Obedezco. Aun estoy desnuda)
A -Que culito más rico tienes, me gusta tocártelo.
M -Ya me he dado cuenta
A -Mi ex mujer no me dejaba tocarselo.
M -Ex mujer?
A -Sí, estuve casado hasta hace poco.
M -Me cuentas tu historia?
A -Bueno, es tan triste como todas las que acaban mal.
M -Veo que prefieres no contarla.
A -Con el tiempo se fue deteriorando la convivencia. Su deseo sexual se fue acabando paulatinamente. Pero el mío no. Y llegó un momento en que busqué fuera lo que no tenía en casa.
M -Vale, ya imagino.
A -Así vivimos un par de años hasta que ella me descubrió en algún desliz. Presentó una demanda de divorcio que me dejó prácticamente sin nada.
M-Ya veo.
A -A grandes rasgos, eso fue lo que pasó
M -Pues lo siento.
A -No tienes porqué sentirlo. La vida es así, dura, difícil. Para todos. En un momento, sin saber cómo ni porqué, todo se viene abajo.
M -Tiene sus momentos, sí.
(Seguimos hablando mientras come y de nuevo, insisto, con educación en que necesito que se vaya.)
A -Ahora me iré, no te preocupes, me visto y me voy.
M-(Le dejo la ropa que había preparado antes y me pongo a cambiar las sábanas de la cama.)
A- Gracias, mañana te la devuelvo
M -Quédatela.
A -No hace falta, mañana vendré a comer y te la devuelvo.
M -Antonio, ya veremos cómo seguimos. Tengo que pensar en todo lo que ha pasado
A -Mírate, mira tu cuerpo, y sabrás lo que ha pasado y lo que va a seguir pasando.
M -Bueno, pero tengo que pensarlo.
A -Piensa lo que necesites pensar, mañana durante la comida, me dices.
M -Por favor, mañana no vengas, ya te buscaré yo si acaso.
A -Y donde voy a comer?
M -No entiendo... Yo no tengo que responsabilizarme de eso.
A -Tú solita te has cargado con una responsabilidad que hasta esta mañana no tenías
M -Te confundes,Antonio, eso no es así.
A -Ok, adiós
M-Adios
Sin más, abro la puerta y salgo
Continúa en
- Relato #250543— title-regex: contiguous parts (1 -> 2)
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