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El Funcionario Parte 5

Se escondió en el armario con el corazón latiendo a mil, sabiendo que cada segundo que pasaba dentro de esa oscuridad lo alejaba de su dignidad y lo acercaba a la locura. Ella no sabía que él la miraba, pero su cuerpo gritaba la verdad que ella intentaba callar: estaba entregándose por completo a un vicio que lo destruía a ambos.

Lanfasone117K vistas9.6· 31 votos

EL FUNCIONARIO Parte 5

_Estoy yendo para casa, mi amor_ había escrito eso, sentada en la butaca del copiloto de la coupe Mercedes del viejo, con este conduciendo, al lado de ella.

Arranqué el coche, me precipité por las calles, les alcancé en la carretera, veía las dos cabezas entre los reflejos de los otros coches y las luces fijas, me mantenía a cierta distancia, era el puto fisgón de mi esposa, mi propio detective privado, siguiendo a mi esposa y a su amante.

Llegamos a la urbanización, detuve el coche a unos cincuenta metros, vi que se besaban otra vez, otro largo morreo, ladeaban las cabezas y luego ella bajaba del coche y se dirigía a nuestra casa.

El viejo se marchó, triunfal sí, pero aún no se la había follado, todavía yo podía impedirlo ¿Una mamada cuenta como infidelidad’ ¿Ya era un cornudo con todas las letras? Qué tontería.

Queremos rotular todas las cosas, que alguien me diera un diagnóstico certero que me tranquilizara, un médico que me dijera: si querido amigo, sufre usted de cornudez, se encuentra dentro del espectro cornudo, efectivamente.

Le di unos diez minutos de gracia a Jocelyn.

_Ya estoy en casa, cariño ¿tú ya vienes?_ ponía ella por mensaje, no respondí.

Subí a mi hogar con una mochila de cien kilos en la espalda.

Llegué, abrí la puerta y luego escuché el ruido de la ducha.

Me senté en el sofá, no podía pensar, era como si tuviera mucho sueño, como si llevara días sin dormir.

Así que me dormí finalmente.

Luego sentí un toque en el hombro, leve como una mariposa que se posara dentro de mis sueños.

_ ¿Qué pasa, dormilón?_ dijo ella, el dormilón era pronunciado “dourrmilon”.

Era increíble la facilidad con que aprendía el español aunque la pronunciación fuera más lenta que la aprensión de palabas nuevas.

Ella llevaba un una camisa suelta, muy holgada y unos pantalones blancos e iba descalza.

_Preparé esa carne fría, como te gusta_ dijo y su manita leve me acarició el pelo.

Me fascinaban sus movimientos lentos, etéreos, miré su hermosa boca, la misma boquita que había mamado la polla del viejo, que había tragado su leche.

_ ¿Qué tal la reunión con las amigas de Carmen?_ dije

_Bien, eran muy majas…. ¿comemos? tengo hambre_ dijo ella

Claro que tienes hambre, zorra, después de haberte corrido con el dedazo que te hizo el viejo, pensé.

Jocelyn quería cenar temprano, demasiado para mi gusto, a veces me proponía cenar a las seis de la tarde o a las siete, finalmente había logrado acostumbrarla a cenar más tarde, ya eran las 21, 30.

Ella preparaba una carne fría con mucho picante, jengibre y leche de coco.

Había una botella de vino tinto, le serví en la copa, los pantalones blancos eran muy ajustados, miré los delicados deditos de los pies desnudos.

_A veces, siento que no sé nada de ti_ dije

_ ¿Por qué dices eso? Te he contado de mi vida_ dijo ella

_ ¿Cómo era tu vida en Manila?_

_Bien, era una buena vida, enviaba dinero a mis padres, trabajaba en el hospital_

_Salías con hombres_ dije

_ Sí, claro, salía con hombres, era soltera, joven….y hermosa…._ dijo ella con una gran sonrisa

_ ¿Cómo fue perder la virginidad a los 25 años?_

_ ¿Que como fue? Doloroso……no, no fue con dolor…._ dijo ella, reía, pero estaba un poco nerviosa me pareció.

_ ¿Quién fue? ¿Fue con tu novio?_

_No, no fue mi novio, fue….tú lo conoces…._ dijo ella

_ ¿Lo conozco? ¿Ese hombre maduro del hotel?_

_No….no sé a quién te refieres…..pero no, fue Manuel, el hombre que nos presentó_

Me quedé perplejo por un momento, no esperaba esto, ni remotamente.

_ ¿Manuel, el hombre que trabaja para el laboratorio?_

_Si, fue el, fue mi primer hombre_ dijo ella y comió un poco de carne, mojada en salsa, esto de algún modo corroboraba la historia del viejo, que había pedido informes a este Manuel, que le había contado lo del francés.

_Pero ¿Cómo sucedió?_

_ ¿De verdad quieres que te cuente?_ dijo ella, sus ojos rasgados eran bellísimos, mas latinos que orientales, las manos tan delicadas, las uñas nacaradas, los largos dedos.

_Si, cuéntame_ dije y procedí a llenar su copa de vino.

_Estaba por casarme, llevaba diez años de novia, de prometida, las familias de mi novio y la mía eran amigas, la promesa era llegar vírgenes al matrimonio, luego me recibí de médica, comencé a trabajar, conocí a Manuel que era visitador médico y bueno…….tuve una aventura con él y adiós casamiento y aquí estoy contigo_ dijo ella

_Tu novio descubrió la aventura_ dije

_Yo le conté, ya no quería casarme con él_ dijo ella y volvió a llevarse otro trozo de carne mojada en esa salsa picante.

_Manuel era un buen amante entonces…._ pensé en ese hombre gris de unos cincuenta y tantos años que me había parecido más japonés que filipino.

_Si, normal, pero en ese momento no podía comparar con otros amantes, era el primero….._ dijo ella

_ ¿Y luego que has podido comparar?_ dije

_Era bueno, normal, pero fue bueno conmigo_

_Y luego has seguido en contacto con él_ dije

_Digamos que sí, ¿Quieres más puré de patatas?_ Dijo ella

_Vale_ dije, vi cómo se ponía en pie, la silueta potente de su culazo, embutido en ese jean blanco, los pies descalzos pisando con levedad flotante.

_ ¿Él te presentaba a otros hombres, como hizo conmigo?_ dije

_No…. ¿Cómo se te ocurre esa idea?_ dijo ella, me sirvió más puré de patatas, y luego le echó un poco de salsa de soja por encima.

_Bueno sigue trabajando para el laboratorio, te vi en ese hotel…_dije

-Lo haces sonar feo, como si, ya sabes, como si él fuera mi proxeneta_ dijo ella

_No…perdona si te ha sonado así, no quise decir eso….._

Jocelyn bebió más vino y me cogió la mano por sobre el mantel.

_No importa……a veces me invitaba a eventos y bueno, a veces conocía a algún hombre, ya sabes, me gustan los hombres de otros países, conocer otras culturas ¿Okey? Por algo estoy contigo Los filipinos son muy…..machistas……_

_Entiendo_ dije

_ ¿Y hombres de que otras culturas has conocido?_ dije

_Mi amor, me da vergüenza hablar de esto contigo es como si me preguntaras con cuántos hombres he estado en la cama_

_ ¿Con cuántos hombres has estado?_ dije

_Dios….no me hagas estas preguntas, yo te puedo preguntar lo mismo a ti_ dijo ella y sonrió y apretó mi mano sobre la mesa.

Joder, de pronto me sentí tan indigno, tan idiota, ella había estado esa misma tarde besándose con otro hombre, le había mamado la polla, él le había metido un dedo en el culo, le había hecho un dedazo en el coño y ella se había corrido y ahora yo intentaba indagar en su pasado sexual como un imbécil curioso.

_Perdona, tienes razón, haremos distinto, yo te daré opciones ¿has estado con un norteamericano?_ dije

_Sabes que sí, he viajado a San Francisco para verle, eso te lo he contado_

¿Has estado con un francés?_

Su carita se demudó por un momento, se ensombreció.

_Sí, he estado con un francés_

_ ¿Si? ¿Cómo se llamaba?_

_Pierre, pero no quiero hablar de él, hay compota de ciruelas de postre, ¿Quieres?_ dijo ella

Y entonces estuve seguro, ese era el hombre maduro con el que la había visto esa noche en el bar del hotel, tuve la certeza absoluta, total.

_ ¿Por qué no quieres hablar de él, se portó mal contigo?_ _No, no se portó mal, pero no quiero hablar de él contigo_ dijo ella

_ ¿Por qué, crees que me pondré celoso?_

_Porque te amo y el único hombre que me importa ahora eres tú_ dijo ella y me besó la mano y por dios, la sentí tan sincera, que casi me avergoncé de estar indagando su pasado. Pero a la vez me estaba engañando con ese viejo.

_Me amas sí, pero tal vez el sexo es otra cosa_

Se llevó la cucharilla a la boca con la compota de ciruela.

_El sexo estando enamorada es lo mejor_ dijo ella

_ ¿Estabas enamorada de Pierre?_ dije

_No te das por vencido, mi amorcito…_dijo ella con cierto pesar.

_Perdona_ dije y bebí de mi copa de vino y volví a llenar la copa de Jocelyn

_ ¿Quieres emborracharme? ¿Para qué te cuente todo lo que he hecho con los otros hombres?_ dijo ella

_No es eso, solo es curiosidad….ya te digo que no sé nada de ti…_

_Hay cosas que es mejor no saber ¿no crees? A ver si me quitas la máscara y resulto ser una bruja_ dijo ella

_No eres una bruja, eres una princesa, encantada…._

_Y tú eres mi príncipe_ dijo ella y nos besamos en la boca, nuestras bocas con sabor a vino y jengibre y a salsa de soja.

_ ¿Y quién es Pierre?_ dije

_Como eres…..de curioso….mi amorcito curioso….._dijo ella, como reprendiendo a un niño que se porta mal, y bebió un buen sorbo de la copa de vino, cogida de mi mano.

Luego cogió los platos sucios para llevarlos al fregadero, se inclinó hacia mí, con la pila de platos en las manos y unos botones desabrochados de la camisa holgada, sus tetazas gigantes se movieron acompasadamente dentro de la tela.

Susurró cálidamente dentro de mi oído, como el genio que escapa de la botella.

_ Pierre fue el primer hombre que folló mi culo_ dijo y se marchó con los platos en la mano.

Me puse en pie tras ella, trataba de acomodar esa frase en mi mente, dicha con ese acento de ella, foyio mi cu..loo….el francés, el primer hombre, el hombre maduro del hotel.

Vi su hermoso culo, embutido dentro de los pantalones blancos, las nalgas redondas y compactas, como si fueran a romper las costuras, estaba dejando los platos en el fregadero, me acerqué a ella por detrás.

Pegué mi polla a su culo y la abracé y besé su mejilla.

_ ¿Así que te dio por el culo, el francés? ¿Lo hizo bien? ¿No te dolió?_

Ella se cogió de mis brazos con sus manitas y suspiró.

_Sí que me dolió….pero follaba bien…….el bastardo…._

_ ¿Te follaba bien?_

_Me volvía loca_ dijo ella y pegó más su culo contra mi polla erecta y cogí su carita y la besé.

_ ¿Y no pensaste en casarte con él?_ dije y presione su culazo contra la encimera

_Era un hombre casado y era un viejo…..un viejo asqueroso……_ dijo ella

_ ¿Y no te gustan los viejos?_ dije y mordí su orejita, mis manos apretujaron sus tetazas.

_Los odio…odios a esos viejos asquerosos….los odio con toda mi alma…._ dijo ella sentidamente.

_ ¿A Pierre y a quien más?_ dije yo.

Ella se revolvió de mi abrazo.

_Suéltame…._ dijo y se marchó al baño

Fui hasta nuestro cuarto, ella estaba recostada en la cama, casi en posición fetal.

Me acosté a sus espaldas y volví a pegarme a ella.

_ ¿Estás bien, cariño?_ dije, en ese momento no me importaba que ella estuviera engañándome, me dio pena y solo quería consolarla.

_Si….estoy bien….no quieras saber todo de mi….no me gusta la mujer que fui con Pierre, me gusta la que soy contigo…._dijo ella

¿Y te gustaba la mujer que eras hace unas horas cuando mamabas la polla del funcionario, en su coche? Pensé.

_Está bien….no te preocupes…._ dije

Volví a abrazarla, pero esta vez de forma menos más sexual y más protectora.

Ella suspiró y besé su cuello y su pelito y cuando giré su carita estaba llorando, besé sus lágrimas, saladas.

_ ¿Por qué lloras?_ dije

_Por nada, estoy un poco tonta…_dijo

No me gusta la que era con Pierre, me gusta la que soy contigo había dicho, al fin y al cabo era una cuestión estética.

Le gustaba ser de un forma, pero su cuerpo, su coño le pedían otra cosa, le pedían volver a sentir lo que había sentido con Pierre y las circunstancias le habían puesto en el camino a otro viejo bastardo.

Benito, el viejo funcionario que ya la tenía entre sus garras como un horrible pajarraco y ella no había podido resistirse y estaba a punto de ser devorada.

Porque aparte de que le gustara ser de una forma o de otra, había un llamado de la piel y de la sangre, de cada partícula de su ser que estaba pidiendo volver a sentir eso.

Dale a tu cuerpo alegría Macarena, dice la canción, con menos palabras.

Sabía que no tardaría mucho en aparecer ese maldito viejo, no me equivoqué, simplemente fue al día siguiente.

_Me voy a duchar_ dijo ella y vi su móvil sobre la cama, siempre desbloqueado, siempre dispuesto, extrañamente a mi alcance, siempre.

_Quiero verte mañana para un masajito_ decía el viejo en el mensaje.

_Pues será el último, ya te he dicho que no quiero volver a verte_ escribía ella

_Pues entonces mejor que mejor, un masajito de despedida y te dejo tranquilita_ escribía el viejo

_Mañana, a las dos PM_ ponía ella

_Pues mañana estaré allí, prepara esas manitas, cielo_ ponía el viejo.

Y otra vez me encontré dentro del armario, esperando, todo había resultado tan sencillo, ella no estaba entre la una de la tarde y las dos, iba al gimnasio y de compras.

Mi hermosa esposa Filipina, un capricho exótico, que iba a costarme caro, que me estaba llevando a la locura.

Ella llegó de la calle con esos leggins ajustados de ir al gimnasio y se quitó las zapatillas y quedó descalza y luego acomodó las toallas y los aceites y se juntó el pelo en una coleta, su largo pelo castaño y comenzó barrer el piso y a limpiar y mire y admiré sus tetones gigantes, metidos a presión dentro del top deportivo, que dejaba su vientre liso y plano al desnudo, los brazos tonificados, casi musculosos, los hermosos ojos rasgados, su móvil vibró, se miró en el espejo, se soltó el pelo y este cayó casi hasta su culo.

El viejo había llegado, era la hora de la verdad, me pregunté si sería mayor la curiosidad que el espanto.

Si a último momento no trataría de impedir esta locura, todavía estaba a tiempo, tal vez ella quería ser protegida, de ella misma, de su propio deseo, tal vez me estaba dejando señales todo el tiempo, para que yo interviniera, para que lo parara.

Pero yo tampoco podía detenerlo.

Escuché los ruidos de la puerta y las voces apagadas que me llegaban desde lejos, desde muy lejos, desde otro planeta.

Y luego escuché la puerta de la sala de masajes y la figura rechoncha del viejo aparecer.

_Que bonito lugar, lo recordaré siempre con cariño, si es el último masajito de verdad, igual te convenzo de que no lo sea_ dijo el viejo con su voz cavernosa, vestido como siempre, con traje y corbata.

_ Sí que lo será…_ dijo ella

_Yo creo que esto es solo el comienzo de un hermosa amistad_ dijo él

_Estás loco tú_ dijo ella

_ ¿No me das un beso de bienvenida?_ dijo él

_No, ya te lo he dicho…..lo de ayer….fue un horror….no quiero ni pensar….vete a quitar la ropa y acabemos ya_ dijo ella

_Dime la verdad ¿te has corrido, en el coche cuando me hacías esa mamada tan rica?_

_ ¿Qué te importa eso?_ dijo ella frunciendo la carita en una mueca de asco

_Pues me pareció que temblabas todita, con mi polla en la boca y mi dedo en el culito, por cierto que apretadito lo tienes, hace mucho que…._

_Ve a cambiarte, por favor, a las tres tengo otra paciente_ dijo ella

_Vale_ dijo el viejo y cogió la toalla que ella le ofrecía y se marchó por el pasillo.

Entonces Jocelyn, se cogió la cara con las manos y se frotó los pómulos prominentes y los parpados y luego dejo asomar sus hermosos ojos por entre los dedos y se miró en el espejo.

_No debo hacerlo_ susurró para sí misma, como una plegaria desesperada.

_No debo hacerlo…_ se repitió

Entonces llegó el viejo, con la toalla en la cintura y la ropa en la mano, se la entregó a Jocelyn con una sonrisa llena de suficiencia.

Esperaba follársela, era claro que creía que eso era lo que pasaría.

_Ponte boca abajo, en la camilla_ dijo ella

_Pero como no, mi pequeña, pero entre nosotros ya hay una confianza yo creo ¿verdad?_ dijo

_Por favor, Benito, no lo hagas más difícil…_ dijo ella y se retorció las manitas delicadas, los tetones dentro del top me parecieron más gigantescos que nunca.

_No lo hago difícil, cariño, todo lo contario, lo hago fácil_ dijo él con una sonrisa y se quitó la toalla que llevaba en la cintura de un solo tirón.

_OH!...._ dijo Jocelyn, sorprendida

La polla del viejo me pareció más enorme que nunca, así en descanso, morcillona, más impresionante que cuando estaba erecta, un gran animal dormido colgándole entre las piernas.

_No tenías que hacerlo…._ dijo ella

_Venga, no seas teatrera_ dijo el viejo y se subió a la camilla de masajes, completamente desnudo, se recostó boca abajo, con las nalgas en pompa, el culo seboso y gordo.

_Eres muy malo…_ dijo ella, en un reproche casi ingenuo, cándido.

_Si es lo mismo al fin y al cabo…_ dijo el viejo acomodándose, lo más feliz y contento.

Ella cogió aceite de una botella y la vertió en sus manos, formando un cuenco y luego lo fue derramando por la espalda del viejo y comenzó a masajear las vértebras lumbares y luego subió hasta los omoplatos, gruesos, fornidos, las delicadas manos parecían hundirse entre los pliegues grasosos de piel dejándolos brillantes y suaves.

_Que manitas tienes, no se para que quieres el título de médica, te forrarías como masajista_

_Claro, una mujer filipina no puede ser doctora ¿verdad?_

_No, si ya sé que eras una gran estudiante, medalla de honor, una empollona_ dijo

_ ¿Qué significa empollona?_

_Así les decimos aquí a los que estudian mucho, como tú….Uff…..que bueno…._ dijo el viejo

Ella estaba masajeando ahora la cintura muy cerca del culo y las manos bajaron casi hasta las nalgas.

_No te cortes, chica, masajéame los cachetes del culo….debe ser la hostia sentir esas manitas que tienes…._

_No es un masaje sexual….es…_

_Venga, masajéame el culo un poco…_ dijo el viejo

Jocelyn volvió a echarse aceite en las manos y bajó sus manos hasta las nalgas y apretó con fuerza un glúteo gordo y luego el otro.

_joder….que bueno….un verdadero masaje tailandés_ dijo el viejo

Jocelyn miraba el culo del viejo y sus manos sobre él con mirada extraviada, de loca, como en trance, otra vez su carita se transformaba de vicio, de deseo, era evidente, era una compulsión más fuerte que ella.

_ ¿Por qué no me escupes en el culo?_ dijo el viejo

_ ¿Que? ¿Estás loco?_ dijo ella y sus ojos se dilataron de horror y de asco.

_ ¿Qué? ¿Acaso no me has escupido la polla? Escúpeme en el agujero del culo, en medio de las nalgas, anda_

_No voy a hacerlo_ dijo ella pero seguía masajeando las nalgas, maniáticamente, con la mirada clavada en el culo de ese viejo.

_Me escupes en el culo e igual me corro así y ya me marcho_ dijo el viejo y metió un mano por debajo de su cuerpo y se cogió la polla.

_Que asqueroso que eres……._ dijo ella y acarició las nalgas en la parte de abajo ya cerca de las piernas y metió las manos por dentro, acariciando los huevos y la raja oscura de ese ojete, todo pringado de aceite.

_Ufff!!…que bueno, chica….eres la mejor…la mejor…._

Y entonces ella se inclinó un poco sobre el culo y escupió, un tremendo salivazo en medio de las nalgas

_Joder….si…..que guarra eres, cariño…._

Ella siguió amasando las nalgas, como separándolas y un dedo pulgar recorrió toda la hondonada entre los glúteos y volvió a escupir, dos, tres veces, de una manera soez, guarra y exquisita a la vez.

_Joder, bien espumosos tus escupitajos….menuda guanaca habías sido…._ dijo el viejo y su mano debajo del cuerpo estaba tocándose la polla, pero comprimida por el propio peso del cuerpo.

Jocelyn respiraba agitada y sus pezones parecían querer romper el top de lo empitonados que estaban, esos pezones oscuros, como botones negros de madera.

_Dame un besito en el culo, querida…..unos besitos dulces como tú sabes…._ dijo el viejo

Ella miró ese culo que estaba masajeando con fascinación, como en trance y volvió a escupir y se limpió la boquita de labios carnosos con el dorso de la mano y miró en mi dirección de una manera, como si supiera que yo estaba allí y luego bajó su cabeza, sujetándose el pelo con una manita y besó una de las nalgas del viejo, uno, dos tres besos pequeños, amorosos, suaves CHUIK!!....CHUIK!! Los labios entreabiertos y húmedos, los ojitos cerrados, los hermosos párpados casi hinchados.

_UFF!!.....que bueno….sabes lo que le gusta a un hombre como yo……lo sabes ¿verdad?_

_ Si……si….._ dijo ella y siguió besando y luego separó un poco las nalgas y hundió su carita entre medio de los gordos glúteos masculinos, sus tetazas chocaron con las piernas del viejo y se aplastaron allí.

Me sentí desfallecer, ella me superaba, siempre iba un poco más allá de lo que podía imaginar.

Casi rozando la bizarro, lo asqueroso, la náusea profunda de hundirse en el barro y la mierda, como estaba hundiendo su hermosa carita en el culo maloliente de ese viejo.

_Eso….que lengüita…..que bien comes el culo, pequeña…..como una autentica zorrita filipina….estás bien entrenada ¿eh?.....¿Quién te lo ha enseñado?....seguro que el cabrón de Pierre….estos franceses cabrones…..les gustan estas cosillas guarras….Mmmmmm……sigue….si cariño….méteme la lengüita en el culo….eso es…..eso es…._ decía el viejo, salmodiando entre suspiros.

Y ella seguía comiendo el culo de ese viejo, separando las nalgas con sus manitas, devorando, lamiendo como una perrita, dando placer a su macho, obediente, complaciente.

_Joder que bueno….Ummmm!!!....._decía el viejo y entonces levantó un poco el culo de la camilla y le permitió el acceso a ella más abajo y ella lo entendió a la perfección y lamio toda la raja del culo hasta abajo, hasta encontrarse con los huevos colgantes y los acarició y los lamió y los chupó y entonces el viejo se fue poniendo en cuatro patas y ella metió la carita entre las nalgas y cogió la polla erecta y la tiró hacía atrás, ese enorme polla venosa y la sacudió con su manita delicada mientras devoraba los huevos y luego se metió la polla en la boca, era tan grande que podía tirarla hacía atrás y comerla al mismo tiempo y subió por el tronco de esa verga con devoción y vuelta a lamer el ojete peludo de ese animal.

Y lo hacía casi con desesperación, cerrando los ojitos y ahogándose de placer y morbo.

_Joder….para, zorrita….que vas a hacer que me corra_ dijo el viejo y se giró sobre la camilla y se encontraron con los rostros frente a frente, ella había subido una rodilla sobre la camilla.

_A ver qué sabor tiene mi culo_ dijo el viejo y cogió la carita de Jocelyn con las dos manazas y la besó, las bocas se encontraron y se morrearon, los labios carnosos de ella se abrieron y le permitieron el acceso y las lenguas jugaron dentro y fuera de las bocas, y las manos de ella se colgaron de los brazos fornidos del viejo y me sentí desfallecer y mi polla estaba reventando mis calzoncillos.

_Tu boquita tiene el olor de mi culo…._ dijo el viejo

_ Eres un fakiu bastardo….._ dijo ella

_Sí que lo soy ¿verdad?_ dijo él y volvió a besarla.

_Quítate el top que quiero verte las tetas…_dijo el viejo, ella lo miró implorante y dudó, pero cogió el top con las manitas y tiró de él hacía arriba y las tetazas gigantescas emergieron, oscilaron como dos barcos en el puerto en un día de viento fuerte, arriba y abajo, eran dos enormidades esponjosas, cayendo un poco hacía los costados de tan enormes y pesadas que eran, los pezones oscuros y las areolas rosadas oscuro, ocupando casi media teta.

_Vaya par de melonazos filipinos que te cargas….- dijo el viejo y aproximó su cara abotargada a los pezones, con el bigotón en punta hacía arriba, duro por el fijador y ella ya estaba subida a la camilla y arrodillada y el viejo hundió la cabeza de buey entre los pechos y ella abrazó esa enorme cabeza de pelos raleados y la apretó contras sus tetazas y suspiró.

_¡¡OHHHH!!!.....yes……si…si…._dijo entrecortadamente y ya esa lengua gorda del viejo estaba sobre la piel y luego emergió de entre esas montañas y se metió un pezón entero en la boca, golosamente y yo veía la curva cóncava de la columna vertebral de Jocelyn, arqueada de un modo que no parecía humana.

Sentada sobre sus talones, el culo curvado y duro sobre los talones y las plantas de los pies desnudos y el viejo yendo con su boca y su bigotón de un pezón a otro, dejando un rastro de baba entre ellos.

Y apretujando con su mano el pezón que quedaba libre, retorciéndolo, exigiéndolo, estirándolo al límite del dolor y luego le dio un bofetón sobre la teta izquierda mientras chupaba el pezón de la mama derecha.

PLASSSS!!!

_AHHHHYYY!!!......_ gimió ella y apretó más aun la cabeza del viejo contra su pecho, acariciándole la nuca con sus manos delicadas y largas.

Su rostro era una mueca deformada, demacrada, parecía transformarse en cuestión de segundos, de estar fresco y lozano a parecer que venía de toda una noche sin dormir, surcos que le marcaban la hermosa carita y que antes no estaban allí.

Las marcas demacradas del vicio liberado luego de tanto tiempo reprimido.

Sentí una especie de júbilo por ella, una alegría insensata y luego una amargura lacerante, era una montaña rusa de sentimientos encontrados dentro de mí y ya había liberado mi polla y me masturbaba.

PLASSSS!!!

Un nuevo bofetón sobre los pechos que danzaban enloquecidos, el viejo desnudo, como un enorme mono, sentado sobre la camilla, besando y chupando los pezones y abofeteando con una mano pesada y cruel y luego se apartó un poco y retorció los dos pezones oscuros a la vez, uno con cada mano y los abofeteó al unísono.

PLASSS!!!!......PLASSSS!!!

Y ella cogió la enorme polla erecta y la sacudió también y el viejo se puso de rodillas sobre la camilla y buscó la boca de Jocelyn y volvieron a besarse y se abrazaron y las tetazas se aplastaron contra el pecho peludo y grueso de ese viejo y él volvió a apartarse y le soltó un bofetón en la carita y luego otro sobre uno de los tetones de arriba hacia abajo.

PLASSSS!!!.....PLASSSS!!!

_Te va la marcha ¿Eh pequeña?.....te va la marcha y el cachondeo, zorrita…._ dijo el viejo como mascullando entre dientes y volvió a besarla.

PLASSSSS

Un azote sobre las nalgas y luego cogió el largo pelo y le dio un buen tirón para que ella arqueara la espaldita y otro bofetón sobre la carita.

_Joder, pequeña, tengo que ir a mear, la próstata, ya sabes, quítate las calzas estas, te quiero desnudita cuando regrese, voy a follarte…._dijo el viejo

Saltó de la camilla como un orangután, su polla, dura como una estaca todavía, golpeo contra su panza, grotescamente, vi su culo mojado que Jocelyn había lamido hasta el cansancio, caminó con las piernas abiertas y salió al pasillo que llevaba al baño.

Ella se sentó en la camilla en dirección a mí y se quitó los leggins, parsimoniosamente, una pierna y luego la otra, y por fin vi el triángulo sagrado de su pelvis morena, los labios vaginales oscuros y salidos hacía afuera y la mata de vello castaño finamente recortado y el clítoris a punto de estallar como un garbanzo al que han cocido demasiado y sus pies desnudos tocaron el suelo, los pequeños deditos delicados y esa maldita estatua viviente caminó hacia mí, hacía el armario, los tetones abofeteados bamboleándose pesadamente, los muslos ejercitados y musculados.

Sentí su frente chocar casi con la madera de la persiana, su respiración agitada.

_ ¿Qué quieres que haga? Puedes pararlo todavía……dime que no lo haga y lo echaré para siempre de nuestra casa…._ dijo ella, susurrando, agitada, al borde de la extenuación y el abismo.

EL FUNCIONARIO Parte 5

_Estoy yendo para casa, mi amor_ había escrito eso, sentada en la butaca del copiloto de la coupe Mercedes del viejo, con este conduciendo, al lado de ella.

Arranqué el coche, me precipité por las calles, les alcancé en la carretera, veía las dos cabezas entre los reflejos de los otros coches y las luces fijas, me mantenía a cierta distancia, era el puto fisgón de mi esposa, mi propio detective privado, siguiendo a mi esposa y a su amante.

Llegamos a la urbanización, detuve el coche a unos cincuenta metros, vi que se besaban otra vez, otro largo morreo, ladeaban las cabezas y luego ella bajaba del coche y se dirigía a nuestra casa.

El viejo se marchó, triunfal sí, pero aún no se la había follado, todavía yo podía impedirlo ¿Una mamada cuenta como infidelidad’ ¿Ya era un cornudo con todas las letras? Qué tontería.

Queremos rotular todas las cosas, que alguien me diera un diagnóstico certero que me tranquilizara, un médico que me dijera: si querido amigo, sufre usted de cornudez, se encuentra dentro del espectro cornudo, efectivamente.

Le di unos diez minutos de gracia a Jocelyn.

_Ya estoy en casa, cariño ¿tú ya vienes?_ ponía ella por mensaje, no respondí.

Subí a mi hogar con una mochila de cien kilos en la espalda.

Llegué, abrí la puerta y luego escuché el ruido de la ducha.

Me senté en el sofá, no podía pensar, era como si tuviera mucho sueño, como si llevara días sin dormir.

Así que me dormí finalmente.

Luego sentí un toque en el hombro, leve como una mariposa que se posara dentro de mis sueños.

_ ¿Qué pasa, dormilón?_ dijo ella, el dormilón era pronunciado “dourrmilon”.

Era increíble la facilidad con que aprendía el español aunque la pronunciación fuera más lenta que la aprensión de palabas nuevas.

Ella llevaba un una camisa suelta, muy holgada y unos pantalones blancos e iba descalza.

_Preparé esa carne fría, como te gusta_ dijo y su manita leve me acarició el pelo.

Me fascinaban sus movimientos lentos, etéreos, miré su hermosa boca, la misma boquita que había mamado la polla del viejo, que había tragado su leche.

_ ¿Qué tal la reunión con las amigas de Carmen?_ dije

_Bien, eran muy majas…. ¿comemos? tengo hambre_ dijo ella

Claro que tienes hambre, zorra, después de haberte corrido con el dedazo que te hizo el viejo, pensé.

Jocelyn quería cenar temprano, demasiado para mi gusto, a veces me proponía cenar a las seis de la tarde o a las siete, finalmente había logrado acostumbrarla a cenar más tarde, ya eran las 21, 30.

Ella preparaba una carne fría con mucho picante, jengibre y leche de coco.

Había una botella de vino tinto, le serví en la copa, los pantalones blancos eran muy ajustados, miré los delicados deditos de los pies desnudos.

_A veces, siento que no sé nada de ti_ dije

_ ¿Por qué dices eso? Te he contado de mi vida_ dijo ella

_ ¿Cómo era tu vida en Manila?_

_Bien, era una buena vida, enviaba dinero a mis padres, trabajaba en el hospital_

_Salías con hombres_ dije

_ Sí, claro, salía con hombres, era soltera, joven….y hermosa…._ dijo ella con una gran sonrisa

_ ¿Cómo fue perder la virginidad a los 25 años?_

_ ¿Que como fue? Doloroso……no, no fue con dolor…._ dijo ella, reía, pero estaba un poco nerviosa me pareció.

_ ¿Quién fue? ¿Fue con tu novio?_

_No, no fue mi novio, fue….tú lo conoces…._ dijo ella

_ ¿Lo conozco? ¿Ese hombre maduro del hotel?_

_No….no sé a quién te refieres…..pero no, fue Manuel, el hombre que nos presentó_

Me quedé perplejo por un momento, no esperaba esto, ni remotamente.

_ ¿Manuel, el hombre que trabaja para el laboratorio?_

_Si, fue el, fue mi primer hombre_ dijo ella y comió un poco de carne, mojada en salsa, esto de algún modo corroboraba la historia del viejo, que había pedido informes a este Manuel, que le había contado lo del francés.

_Pero ¿Cómo sucedió?_

_ ¿De verdad quieres que te cuente?_ dijo ella, sus ojos rasgados eran bellísimos, mas latinos que orientales, las manos tan delicadas, las uñas nacaradas, los largos dedos.

_Si, cuéntame_ dije y procedí a llenar su copa de vino.

_Estaba por casarme, llevaba diez años de novia, de prometida, las familias de mi novio y la mía eran amigas, la promesa era llegar vírgenes al matrimonio, luego me recibí de médica, comencé a trabajar, conocí a Manuel que era visitador médico y bueno…….tuve una aventura con él y adiós casamiento y aquí estoy contigo_ dijo ella

_Tu novio descubrió la aventura_ dije

_Yo le conté, ya no quería casarme con él_ dijo ella y volvió a llevarse otro trozo de carne mojada en esa salsa picante.

_Manuel era un buen amante entonces…._ pensé en ese hombre gris de unos cincuenta y tantos años que me había parecido más japonés que filipino.

_Si, normal, pero en ese momento no podía comparar con otros amantes, era el primero….._ dijo ella

_ ¿Y luego que has podido comparar?_ dije

_Era bueno, normal, pero fue bueno conmigo_

_Y luego has seguido en contacto con él_ dije

_Digamos que sí, ¿Quieres más puré de patatas?_ Dijo ella

_Vale_ dije, vi cómo se ponía en pie, la silueta potente de su culazo, embutido en ese jean blanco, los pies descalzos pisando con levedad flotante.

_ ¿Él te presentaba a otros hombres, como hizo conmigo?_ dije

_No…. ¿Cómo se te ocurre esa idea?_ dijo ella, me sirvió más puré de patatas, y luego le echó un poco de salsa de soja por encima.

_Bueno sigue trabajando para el laboratorio, te vi en ese hotel…_dije

-Lo haces sonar feo, como si, ya sabes, como si él fuera mi proxeneta_ dijo ella

_No…perdona si te ha sonado así, no quise decir eso….._

Jocelyn bebió más vino y me cogió la mano por sobre el mantel.

_No importa……a veces me invitaba a eventos y bueno, a veces conocía a algún hombre, ya sabes, me gustan los hombres de otros países, conocer otras culturas ¿Okey? Por algo estoy contigo Los filipinos son muy…..machistas……_

_Entiendo_ dije

_ ¿Y hombres de que otras culturas has conocido?_ dije

_Mi amor, me da vergüenza hablar de esto contigo es como si me preguntaras con cuántos hombres he estado en la cama_

_ ¿Con cuántos hombres has estado?_ dije

_Dios….no me hagas estas preguntas, yo te puedo preguntar lo mismo a ti_ dijo ella y sonrió y apretó mi mano sobre la mesa.

Joder, de pronto me sentí tan indigno, tan idiota, ella había estado esa misma tarde besándose con otro hombre, le había mamado la polla, él le había metido un dedo en el culo, le había hecho un dedazo en el coño y ella se había corrido y ahora yo intentaba indagar en su pasado sexual como un imbécil curioso.

_Perdona, tienes razón, haremos distinto, yo te daré opciones ¿has estado con un norteamericano?_ dije

_Sabes que sí, he viajado a San Francisco para verle, eso te lo he contado_

¿Has estado con un francés?_

Su carita se demudó por un momento, se ensombreció.

_Sí, he estado con un francés_

_ ¿Si? ¿Cómo se llamaba?_

_Pierre, pero no quiero hablar de él, hay compota de ciruelas de postre, ¿Quieres?_ dijo ella

Y entonces estuve seguro, ese era el hombre maduro con el que la había visto esa noche en el bar del hotel, tuve la certeza absoluta, total.

_ ¿Por qué no quieres hablar de él, se portó mal contigo?_ _No, no se portó mal, pero no quiero hablar de él contigo_ dijo ella

_ ¿Por qué, crees que me pondré celoso?_

_Porque te amo y el único hombre que me importa ahora eres tú_ dijo ella y me besó la mano y por dios, la sentí tan sincera, que casi me avergoncé de estar indagando su pasado. Pero a la vez me estaba engañando con ese viejo.

_Me amas sí, pero tal vez el sexo es otra cosa_

Se llevó la cucharilla a la boca con la compota de ciruela.

_El sexo estando enamorada es lo mejor_ dijo ella

_ ¿Estabas enamorada de Pierre?_ dije

_No te das por vencido, mi amorcito…_dijo ella con cierto pesar.

_Perdona_ dije y bebí de mi copa de vino y volví a llenar la copa de Jocelyn

_ ¿Quieres emborracharme? ¿Para qué te cuente todo lo que he hecho con los otros hombres?_ dijo ella

_No es eso, solo es curiosidad….ya te digo que no sé nada de ti…_

_Hay cosas que es mejor no saber ¿no crees? A ver si me quitas la máscara y resulto ser una bruja_ dijo ella

_No eres una bruja, eres una princesa, encantada…._

_Y tú eres mi príncipe_ dijo ella y nos besamos en la boca, nuestras bocas con sabor a vino y jengibre y a salsa de soja.

_ ¿Y quién es Pierre?_ dije

_Como eres…..de curioso….mi amorcito curioso….._dijo ella, como reprendiendo a un niño que se porta mal, y bebió un buen sorbo de la copa de vino, cogida de mi mano.

Luego cogió los platos sucios para llevarlos al fregadero, se inclinó hacia mí, con la pila de platos en las manos y unos botones desabrochados de la camisa holgada, sus tetazas gigantes se movieron acompasadamente dentro de la tela.

Susurró cálidamente dentro de mi oído, como el genio que escapa de la botella.

_ Pierre fue el primer hombre que folló mi culo_ dijo y se marchó con los platos en la mano.

Me puse en pie tras ella, trataba de acomodar esa frase en mi mente, dicha con ese acento de ella, foyio mi cu..loo….el francés, el primer hombre, el hombre maduro del hotel.

Vi su hermoso culo, embutido dentro de los pantalones blancos, las nalgas redondas y compactas, como si fueran a romper las costuras, estaba dejando los platos en el fregadero, me acerqué a ella por detrás.

Pegué mi polla a su culo y la abracé y besé su mejilla.

_ ¿Así que te dio por el culo, el francés? ¿Lo hizo bien? ¿No te dolió?_

Ella se cogió de mis brazos con sus manitas y suspiró.

_Sí que me dolió….pero follaba bien…….el bastardo…._

_ ¿Te follaba bien?_

_Me volvía loca_ dijo ella y pegó más su culo contra mi polla erecta y cogí su carita y la besé.

_ ¿Y no pensaste en casarte con él?_ dije y presione su culazo contra la encimera

_Era un hombre casado y era un viejo…..un viejo asqueroso……_ dijo ella

_ ¿Y no te gustan los viejos?_ dije y mordí su orejita, mis manos apretujaron sus tetazas.

_Los odio…odios a esos viejos asquerosos….los odio con toda mi alma…._ dijo ella sentidamente.

_ ¿A Pierre y a quien más?_ dije yo.

Ella se revolvió de mi abrazo.

_Suéltame…._ dijo y se marchó al baño

Fui hasta nuestro cuarto, ella estaba recostada en la cama, casi en posición fetal.

Me acosté a sus espaldas y volví a pegarme a ella.

_ ¿Estás bien, cariño?_ dije, en ese momento no me importaba que ella estuviera engañándome, me dio pena y solo quería consolarla.

_Si….estoy bien….no quieras saber todo de mi….no me gusta la mujer que fui con Pierre, me gusta la que soy contigo…._dijo ella

¿Y te gustaba la mujer que eras hace unas horas cuando mamabas la polla del funcionario, en su coche? Pensé.

_Está bien….no te preocupes…._ dije

Volví a abrazarla, pero esta vez de forma menos más sexual y más protectora.

Ella suspiró y besé su cuello y su pelito y cuando giré su carita estaba llorando, besé sus lágrimas, saladas.

_ ¿Por qué lloras?_ dije

_Por nada, estoy un poco tonta…_dijo

No me gusta la que era con Pierre, me gusta la que soy contigo había dicho, al fin y al cabo era una cuestión estética.

Le gustaba ser de un forma, pero su cuerpo, su coño le pedían otra cosa, le pedían volver a sentir lo que había sentido con Pierre y las circunstancias le habían puesto en el camino a otro viejo bastardo.

Benito, el viejo funcionario que ya la tenía entre sus garras como un horrible pajarraco y ella no había podido resistirse y estaba a punto de ser devorada.

Porque aparte de que le gustara ser de una forma o de otra, había un llamado de la piel y de la sangre, de cada partícula de su ser que estaba pidiendo volver a sentir eso.

Dale a tu cuerpo alegría Macarena, dice la canción, con menos palabras.

Sabía que no tardaría mucho en aparecer ese maldito viejo, no me equivoqué, simplemente fue al día siguiente.

_Me voy a duchar_ dijo ella y vi su móvil sobre la cama, siempre desbloqueado, siempre dispuesto, extrañamente a mi alcance, siempre.

_Quiero verte mañana para un masajito_ decía el viejo en el mensaje.

_Pues será el último, ya te he dicho que no quiero volver a verte_ escribía ella

_Pues entonces mejor que mejor, un masajito de despedida y te dejo tranquilita_ escribía el viejo

_Mañana, a las dos PM_ ponía ella

_Pues mañana estaré allí, prepara esas manitas, cielo_ ponía el viejo.

Y otra vez me encontré dentro del armario, esperando, todo había resultado tan sencillo, ella no estaba entre la una de la tarde y las dos, iba al gimnasio y de compras.

Mi hermosa esposa Filipina, un capricho exótico, que iba a costarme caro, que me estaba llevando a la locura.

Ella llegó de la calle con esos leggins ajustados de ir al gimnasio y se quitó las zapatillas y quedó descalza y luego acomodó las toallas y los aceites y se juntó el pelo en una coleta, su largo pelo castaño y comenzó barrer el piso y a limpiar y mire y admiré sus tetones gigantes, metidos a presión dentro del top deportivo, que dejaba su vientre liso y plano al desnudo, los brazos tonificados, casi musculosos, los hermosos ojos rasgados, su móvil vibró, se miró en el espejo, se soltó el pelo y este cayó casi hasta su culo.

El viejo había llegado, era la hora de la verdad, me pregunté si sería mayor la curiosidad que el espanto.

Si a último momento no trataría de impedir esta locura, todavía estaba a tiempo, tal vez ella quería ser protegida, de ella misma, de su propio deseo, tal vez me estaba dejando señales todo el tiempo, para que yo interviniera, para que lo parara.

Pero yo tampoco podía detenerlo.

Escuché los ruidos de la puerta y las voces apagadas que me llegaban desde lejos, desde muy lejos, desde otro planeta.

Y luego escuché la puerta de la sala de masajes y la figura rechoncha del viejo aparecer.

_Que bonito lugar, lo recordaré siempre con cariño, si es el último masajito de verdad, igual te convenzo de que no lo sea_ dijo el viejo con su voz cavernosa, vestido como siempre, con traje y corbata.

_ Sí que lo será…_ dijo ella

_Yo creo que esto es solo el comienzo de un hermosa amistad_ dijo él

_Estás loco tú_ dijo ella

_ ¿No me das un beso de bienvenida?_ dijo él

_No, ya te lo he dicho…..lo de ayer….fue un horror….no quiero ni pensar….vete a quitar la ropa y acabemos ya_ dijo ella

_Dime la verdad ¿te has corrido, en el coche cuando me hacías esa mamada tan rica?_

_ ¿Qué te importa eso?_ dijo ella frunciendo la carita en una mueca de asco

_Pues me pareció que temblabas todita, con mi polla en la boca y mi dedo en el culito, por cierto que apretadito lo tienes, hace mucho que…._

_Ve a cambiarte, por favor, a las tres tengo otra paciente_ dijo ella

_Vale_ dijo el viejo y cogió la toalla que ella le ofrecía y se marchó por el pasillo.

Entonces Jocelyn, se cogió la cara con las manos y se frotó los pómulos prominentes y los parpados y luego dejo asomar sus hermosos ojos por entre los dedos y se miró en el espejo.

_No debo hacerlo_ susurró para sí misma, como una plegaria desesperada.

_No debo hacerlo…_ se repitió

Entonces llegó el viejo, con la toalla en la cintura y la ropa en la mano, se la entregó a Jocelyn con una sonrisa llena de suficiencia.

Esperaba follársela, era claro que creía que eso era lo que pasaría.

_Ponte boca abajo, en la camilla_ dijo ella

_Pero como no, mi pequeña, pero entre nosotros ya hay una confianza yo creo ¿verdad?_ dijo

_Por favor, Benito, no lo hagas más difícil…_ dijo ella y se retorció las manitas delicadas, los tetones dentro del top me parecieron más gigantescos que nunca.

_No lo hago difícil, cariño, todo lo contario, lo hago fácil_ dijo él con una sonrisa y se quitó la toalla que llevaba en la cintura de un solo tirón.

_OH!...._ dijo Jocelyn, sorprendida

La polla del viejo me pareció más enorme que nunca, así en descanso, morcillona, más impresionante que cuando estaba erecta, un gran animal dormido colgándole entre las piernas.

_No tenías que hacerlo…._ dijo ella

_Venga, no seas teatrera_ dijo el viejo y se subió a la camilla de masajes, completamente desnudo, se recostó boca abajo, con las nalgas en pompa, el culo seboso y gordo.

_Eres muy malo…_ dijo ella, en un reproche casi ingenuo, cándido.

_Si es lo mismo al fin y al cabo…_ dijo el viejo acomodándose, lo más feliz y contento.

Ella cogió aceite de una botella y la vertió en sus manos, formando un cuenco y luego lo fue derramando por la espalda del viejo y comenzó a masajear las vértebras lumbares y luego subió hasta los omoplatos, gruesos, fornidos, las delicadas manos parecían hundirse entre los pliegues grasosos de piel dejándolos brillantes y suaves.

_Que manitas tienes, no se para que quieres el título de médica, te forrarías como masajista_

_Claro, una mujer filipina no puede ser doctora ¿verdad?_

_No, si ya sé que eras una gran estudiante, medalla de honor, una empollona_ dijo

_ ¿Qué significa empollona?_

_Así les decimos aquí a los que estudian mucho, como tú….Uff…..que bueno…._ dijo el viejo

Ella estaba masajeando ahora la cintura muy cerca del culo y las manos bajaron casi hasta las nalgas.

_No te cortes, chica, masajéame los cachetes del culo….debe ser la hostia sentir esas manitas que tienes…._

_No es un masaje sexual….es…_

_Venga, masajéame el culo un poco…_ dijo el viejo

Jocelyn volvió a echarse aceite en las manos y bajó sus manos hasta las nalgas y apretó con fuerza un glúteo gordo y luego el otro.

_joder….que bueno….un verdadero masaje tailandés_ dijo el viejo

Jocelyn miraba el culo del viejo y sus manos sobre él con mirada extraviada, de loca, como en trance, otra vez su carita se transformaba de vicio, de deseo, era evidente, era una compulsión más fuerte que ella.

_ ¿Por qué no me escupes en el culo?_ dijo el viejo

_ ¿Que? ¿Estás loco?_ dijo ella y sus ojos se dilataron de horror y de asco.

_ ¿Qué? ¿Acaso no me has escupido la polla? Escúpeme en el agujero del culo, en medio de las nalgas, anda_

_No voy a hacerlo_ dijo ella pero seguía masajeando las nalgas, maniáticamente, con la mirada clavada en el culo de ese viejo.

_Me escupes en el culo e igual me corro así y ya me marcho_ dijo el viejo y metió un mano por debajo de su cuerpo y se cogió la polla.

_Que asqueroso que eres……._ dijo ella y acarició las nalgas en la parte de abajo ya cerca de las piernas y metió las manos por dentro, acariciando los huevos y la raja oscura de ese ojete, todo pringado de aceite.

_Ufff!!…que bueno, chica….eres la mejor…la mejor…._

Y entonces ella se inclinó un poco sobre el culo y escupió, un tremendo salivazo en medio de las nalgas

_Joder….si…..que guarra eres, cariño…._

Ella siguió amasando las nalgas, como separándolas y un dedo pulgar recorrió toda la hondonada entre los glúteos y volvió a escupir, dos, tres veces, de una manera soez, guarra y exquisita a la vez.

_Joder, bien espumosos tus escupitajos….menuda guanaca habías sido…._ dijo el viejo y su mano debajo del cuerpo estaba tocándose la polla, pero comprimida por el propio peso del cuerpo.

Jocelyn respiraba agitada y sus pezones parecían querer romper el top de lo empitonados que estaban, esos pezones oscuros, como botones negros de madera.

_Dame un besito en el culo, querida…..unos besitos dulces como tú sabes…._ dijo el viejo

Ella miró ese culo que estaba masajeando con fascinación, como en trance y volvió a escupir y se limpió la boquita de labios carnosos con el dorso de la mano y miró en mi dirección de una manera, como si supiera que yo estaba allí y luego bajó su cabeza, sujetándose el pelo con una manita y besó una de las nalgas del viejo, uno, dos tres besos pequeños, amorosos, suaves CHUIK!!....CHUIK!! Los labios entreabiertos y húmedos, los ojitos cerrados, los hermosos párpados casi hinchados.

_UFF!!.....que bueno….sabes lo que le gusta a un hombre como yo……lo sabes ¿verdad?_

_ Si……si….._ dijo ella y siguió besando y luego separó un poco las nalgas y hundió su carita entre medio de los gordos glúteos masculinos, sus tetazas chocaron con las piernas del viejo y se aplastaron allí.

Me sentí desfallecer, ella me superaba, siempre iba un poco más allá de lo que podía imaginar.

Casi rozando la bizarro, lo asqueroso, la náusea profunda de hundirse en el barro y la mierda, como estaba hundiendo su hermosa carita en el culo maloliente de ese viejo.

_Eso….que lengüita…..que bien comes el culo, pequeña…..como una autentica zorrita filipina….estás bien entrenada ¿eh?.....¿Quién te lo ha enseñado?....seguro que el cabrón de Pierre….estos franceses cabrones…..les gustan estas cosillas guarras….Mmmmmm……sigue….si cariño….méteme la lengüita en el culo….eso es…..eso es…._ decía el viejo, salmodiando entre suspiros.

Y ella seguía comiendo el culo de ese viejo, separando las nalgas con sus manitas, devorando, lamiendo como una perrita, dando placer a su macho, obediente, complaciente.

_Joder que bueno….Ummmm!!!....._decía el viejo y entonces levantó un poco el culo de la camilla y le permitió el acceso a ella más abajo y ella lo entendió a la perfección y lamio toda la raja del culo hasta abajo, hasta encontrarse con los huevos colgantes y los acarició y los lamió y los chupó y entonces el viejo se fue poniendo en cuatro patas y ella metió la carita entre las nalgas y cogió la polla erecta y la tiró hacía atrás, ese enorme polla venosa y la sacudió con su manita delicada mientras devoraba los huevos y luego se metió la polla en la boca, era tan grande que podía tirarla hacía atrás y comerla al mismo tiempo y subió por el tronco de esa verga con devoción y vuelta a lamer el ojete peludo de ese animal.

Y lo hacía casi con desesperación, cerrando los ojitos y ahogándose de placer y morbo.

_Joder….para, zorrita….que vas a hacer que me corra_ dijo el viejo y se giró sobre la camilla y se encontraron con los rostros frente a frente, ella había subido una rodilla sobre la camilla.

_A ver qué sabor tiene mi culo_ dijo el viejo y cogió la carita de Jocelyn con las dos manazas y la besó, las bocas se encontraron y se morrearon, los labios carnosos de ella se abrieron y le permitieron el acceso y las lenguas jugaron dentro y fuera de las bocas, y las manos de ella se colgaron de los brazos fornidos del viejo y me sentí desfallecer y mi polla estaba reventando mis calzoncillos.

_Tu boquita tiene el olor de mi culo…._ dijo el viejo

_ Eres un fakiu bastardo….._ dijo ella

_Sí que lo soy ¿verdad?_ dijo él y volvió a besarla.

_Quítate el top que quiero verte las tetas…_dijo el viejo, ella lo miró implorante y dudó, pero cogió el top con las manitas y tiró de él hacía arriba y las tetazas gigantescas emergieron, oscilaron como dos barcos en el puerto en un día de viento fuerte, arriba y abajo, eran dos enormidades esponjosas, cayendo un poco hacía los costados de tan enormes y pesadas que eran, los pezones oscuros y las areolas rosadas oscuro, ocupando casi media teta.

_Vaya par de melonazos filipinos que te cargas….- dijo el viejo y aproximó su cara abotargada a los pezones, con el bigotón en punta hacía arriba, duro por el fijador y ella ya estaba subida a la camilla y arrodillada y el viejo hundió la cabeza de buey entre los pechos y ella abrazó esa enorme cabeza de pelos raleados y la apretó contras sus tetazas y suspiró.

_¡¡OHHHH!!!.....yes……si…si…._dijo entrecortadamente y ya esa lengua gorda del viejo estaba sobre la piel y luego emergió de entre esas montañas y se metió un pezón entero en la boca, golosamente y yo veía la curva cóncava de la columna vertebral de Jocelyn, arqueada de un modo que no parecía humana.

Sentada sobre sus talones, el culo curvado y duro sobre los talones y las plantas de los pies desnudos y el viejo yendo con su boca y su bigotón de un pezón a otro, dejando un rastro de baba entre ellos.

Y apretujando con su mano el pezón que quedaba libre, retorciéndolo, exigiéndolo, estirándolo al límite del dolor y luego le dio un bofetón sobre la teta izquierda mientras chupaba el pezón de la mama derecha.

PLASSSS!!!

_AHHHHYYY!!!......_ gimió ella y apretó más aun la cabeza del viejo contra su pecho, acariciándole la nuca con sus manos delicadas y largas.

Su rostro era una mueca deformada, demacrada, parecía transformarse en cuestión de segundos, de estar fresco y lozano a parecer que venía de toda una noche sin dormir, surcos que le marcaban la hermosa carita y que antes no estaban allí.

Las marcas demacradas del vicio liberado luego de tanto tiempo reprimido.

Sentí una especie de júbilo por ella, una alegría insensata y luego una amargura lacerante, era una montaña rusa de sentimientos encontrados dentro de mí y ya había liberado mi polla y me masturbaba.

PLASSSS!!!

Un nuevo bofetón sobre los pechos que danzaban enloquecidos, el viejo desnudo, como un enorme mono, sentado sobre la camilla, besando y chupando los pezones y abofeteando con una mano pesada y cruel y luego se apartó un poco y retorció los dos pezones oscuros a la vez, uno con cada mano y los abofeteó al unísono.

PLASSS!!!!......PLASSSS!!!

Y ella cogió la enorme polla erecta y la sacudió también y el viejo se puso de rodillas sobre la camilla y buscó la boca de Jocelyn y volvieron a besarse y se abrazaron y las tetazas se aplastaron contra el pecho peludo y grueso de ese viejo y él volvió a apartarse y le soltó un bofetón en la carita y luego otro sobre uno de los tetones de arriba hacia abajo.

PLASSSS!!!.....PLASSSS!!!

_Te va la marcha ¿Eh pequeña?.....te va la marcha y el cachondeo, zorrita…._ dijo el viejo como mascullando entre dientes y volvió a besarla.

PLASSSSS

Un azote sobre las nalgas y luego cogió el largo pelo y le dio un buen tirón para que ella arqueara la espaldita y otro bofetón sobre la carita.

_Joder, pequeña, tengo que ir a mear, la próstata, ya sabes, quítate las calzas estas, te quiero desnudita cuando regrese, voy a follarte…._dijo el viejo

Saltó de la camilla como un orangután, su polla, dura como una estaca todavía, golpeo contra su panza, grotescamente, vi su culo mojado que Jocelyn había lamido hasta el cansancio, caminó con las piernas abiertas y salió al pasillo que llevaba al baño.

Ella se sentó en la camilla en dirección a mí y se quitó los leggins, parsimoniosamente, una pierna y luego la otra, y por fin vi el triángulo sagrado de su pelvis morena, los labios vaginales oscuros y salidos hacía afuera y la mata de vello castaño finamente recortado y el clítoris a punto de estallar como un garbanzo al que han cocido demasiado y sus pies desnudos tocaron el suelo, los pequeños deditos delicados y esa maldita estatua viviente caminó hacia mí, hacía el armario, los tetones abofeteados bamboleándose pesadamente, los muslos ejercitados y musculados.

Sentí su frente chocar casi con la madera de la persiana, su respiración agitada.

_ ¿Qué quieres que haga? Puedes pararlo todavía……dime que no lo haga y lo echaré para siempre de nuestra casa…._ dijo ella, susurrando, agitada, al borde de la extenuación y el abismo.

Continúa en