Xtories

Mi compañero nada nerd

Siempre creyó que era solo un chico tímido y reservado. Pero cuando el metro se llena y sus cuerpos se pegan, la realidad la golpea con fuerza: bajo esa ropa holgada late un deseo que él no puede contener. Ahora, en la privacidad de su habitación, la fachada se cae y solo queda el instinto.

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Un día más en la universidad, como de costumbre el tutor de anatomía básica estaba creando parejas de trabajo, cada vez que me tocaba con alguien que no quería lo intercambiaba. Pero esta vez me toco con Eyder un tipo nerd y para completar muy introvertido así que, aunque intenté evitar tenerlo como compañero de trabajo no pude.

Paso dos días y ninguno de los dos hablamos para el trabajo, y a diferencia de él mis notas tan solo son aceptables así que por necesidad fui yo quien lo busco. Cuando lo vi en una banqueta del campus me acerqué.

-Hola, te andaba buscando- andaba con mis jeans azul oscuro que me encanta como marca mi trasero, una blusa básica blanca y mis zapatos de tacón bajo color vino. Me agache un poco ante la falta de respuesta.

-Hola- se tomó otro silencio de un par de segundos- ¿es por el trabajo?

-Si- me senté a su lado- la verdad me preocupa ya que mis notas han bajado más de lo común.

-Mmm- nuevamente tomo su tiempo para continuar- Hay un lugar que suelo comprar el material que se necesita- hablo despacio con su mirada hacia abajo.

-No importa, justo tengo la tarde libre- me levante, lista para ir.

-Pero yo no tengo dinero para un taxi… y supongo que tu no vas en metro.

Regrese a verlo y reí un poco- Claro que ando en metro, no tengo dinero para andar en taxi- volví a reír, note que él se levantó y empezó a caminar- Espera no te vayas- empecé a seguirlo.

-Pero dijiste para ir a comprar- me miro confundido cuando estuvimos a la par.

-Ah, es que pensé que irías a otro lugar- Hasta llegar al metro seguía hablando, aunque de él solo obtenía respuestas cortas, cuando estaba por llegar el transporte nos dimos cuenta que estaba lleno, y estará peor cuando suban todos los que estamos aquí.

Cuando entramos él se quedó algo lejos, así que le hice una señal para que se acerque- con tanta gente nos podemos perder- dije ya que no conocía el lugar que el menciono para comprar. La gente empezaba a empujar más y noté que él se sentía incomodo estar frente a frente, así que preferí girarme quedando a espaldas de él.

Luego de un par de minutos más nuestros cuerpos estaban mas cerca, por el reflejo del vidrio notaba como él intentaba estar lo más separado de mí, no sabía si seguir así o girarme de nuevo, entre mi discusión interna alguien volvió a empujar y quedaron esta vez nuestros cuerpos pegados, paso un minuto creo cuando sentí “Oh por Dios” sentía algo duro en la parte baja de mi espalda. Supongo que la falta de sexo me hizo imaginar su tamaño y como se veía. El movimiento del transporte hacía que frotara su pene más en mi, esto provocó mojar mis bragas, me tuve que mantener así 15 minutos más.

Cuando bajamos él dijo que iría al baño, así que me senté a esperarlo por suerte no fue mas de 5 minutos. Si antes no hablaba ahora era peor no me daba el único gesto que me daba era su rostro todo rojo.

-No se si podemos hacer el trabajo en tu casa, el problema con la mía es mis hermanos ellos son muy inquietos y podrían dañarlo- debo confesar que lo hice con doble intención todo este rato he estado pensando en su pene, me da curiosidad como es en la cama siendo así de tímido-¿Lo podemos hacer en la tuya?

-Si- contesto pronto- pero no hoy, me tengo que ir- sin más, se dio la vuelta y empezó a caminar.

Durante la noche pase recordando lo del metro, entre al grupo de la materia y estaba por escribirle “¿pero que me pasa?” recapacite casi al último segundo así que preferí dejar mi teléfono a un lado e ir a dormir.

La mañana del sábado me llego un mensaje de numero desconocido, pero al leerlo sabía que era él y como de costumbre solo era: Hola, esta es mi dirección… si puedes venir hoy me avisas.

Fingí demorar en contestar mientras buscaba que ponerme, casi a la media hora tomé como opción un vestido ligero que llegaba hasta la mitad mis muslos, unas zapatillas cómodas- Hola, en unas dos horas tengo libre. Igual yo te aviso si no puedo ir- la sonrisa de hacerme la difícil se me quito cuando su respuesta fue un simple “okey”

Luego de estar lista salí a la dirección que me dio. En intermedio de eso aproveche a pasar por unos condones, solo quiero saber que tal esta eso que sentí y estoy segura que el ni ha visto un condón en su vida.

Lo llamé al llegar, la puerta la abrió un tipo de cabello largo recogido, cuerpo marcado y ropa fresa unos shorts y una camiseta sin mangas-Hola- esta vez yo tarde en hablar, y cuando lo vi bien noté que era el mismo, era mi compañero nerd de la universidad. El me hizo pasar hasta un sofá de su sala-Pensé que no vendrías ¿Quieres agua o jugo? - hablo desde la cocina.

Estaba algo nerviosa e impactada, el tipo era muy diferente siempre usaba ropa grande holgada y ahora veo lo que estaba debajo de todo eso… bueno aun no todo.

Regreso con un vaso de jugo- Traje este ya que no me contestaste- me lo dio y se sentó en el otro sofá.

-Eres diferente- dije y luego tomé un poco de la bebida.

- ¿Diferente? - parecía que no sabia de que hablaba y notando lo que miraba de el señalo su brazo con su mano- Aaa te refieres a esto -rio un poco.

Me quede algo boba viendo, se veía tan bien pero ahora eso jugaba en mi contra los papeles cambiaron a él se lo sentía muy seguro yo por lo contrario me comían los nervios.

Luego de casi dos horas estábamos por terminar el trabajo y ahora con más ganas quería estar con el- oye, ¿tienes novia?

-No tengo- hablaba mientras jugaba con un poco de yeso en sus manos- ¿Tu?

Negue moviendo mi cabeza

-Que bien- dijo con una sonrisa- eres muy linda- volvió a mirar abajo como de costumbre mientras su rostro empezaba a enrojecer.

Sonreí al escucharlo-Ayer… en el metro

-Discúlpame no fue algo intencional- me interrumpió- pero esas personas me empujaban.

- Traje algo- con vergüenza y una leve valentía saque uno de los tres condones que venían en la caja y lo deje sobre la mesa.

Lo tomo mirando un rato- No me queda- pensé no había hablado por nervios.

-¿Cómo qué no?- tan solo había tomado los primeros que vi

Me devolvió el condón- mira este es M y yo uso los XXL- se levantó- creo que tengo unos ¿los vamos a ver?

Ya estaba decidida y más con la información que me acababa de dar así que me levanté- si- sentí como me tomo en sus brazos cargándome.

-Toca subir escaleras y puede que te canses- empezó a andar. Cuando llegamos a su habitación me sentó en su cama, todo el lugar estaba lleno de su perfume y eso me calentó un poco. Él abrió el cajón de una mesa de noche y saco, una tira de 5 condones- Mira son estos- me los dio- ¿Apostaron?

Me tomo por sorpresa su pregunta- ¿De qué hablar?

-Mmm realmente creo que todo esto del condón es una apuesta de tus amigas, nunca te habías acercado a mi y ahora me ofreces sexo. Se sincera ¿No se te hace raro todo esto?

-No es nada de eso… fue por lo de ayer… -sentí mi rostro empezar a calentarse- lo que sentí en el metro me dio curiosidad.

- No sé qué decir pero es que tus nalgas- hizo una silueta con sus manos- se frotaban en mi pierna- regreso a verme bajando sus manos- disculpa no quise decir eso.

-No tengo problema ¿Entonces te gustan mis nalgas? - reí un poco.

-Claro que sí, me masturbe en el baño del metro de lo duro que dejo tu culo- se levantó peinando su cabello con sus dedos- disculpa no sé lo que digo.

Moví un poco mi mano dándome algo de aire- aaa fue por eso que demoraste jaja entonces, ¿solo te gustan mis nalgas? - mientras él hablaba sentía como una personalidad pervertida de él luchaba por salir, pero siempre lo detenía el introvertido que también habita en él.

-No claro que no, me gusta todo de ti – se sentó nuevamente- eres muy linda y lo sabes todos te lo dicen.

-Pero quiero que me lo digas tu- quería volver a escuchar lo pervertido que era.

-Tus ojos, tus labios toda tu cara el hermosa. Tu cabello largo muy liso y… - se detuvo de nuevo.

-Si ¿qué más?

- Pues ay ya te dije ese cuerpo tuyo vuelve loco a cualquiera, te devoraría como lobo si fuera posible…me pase- rio nervioso.

Mordí mis labios al escucharlo- No me incomoda, no sé por qué, pero si tú lo dices me prende jajaja pero te haces el difícil por lo que veo.

-Es que aun creo que es una mala broma- se acerco juntando nuestros labios, no fue un beso delicado como había creído que seria, se notaba la lujuria que había dentro de él, no demoro en meter su mano en mi falda rozando mis bragas- Pero es muy tarde, ya estoy duro de nuevo- froto un poco sus dedos- y tu estas mojada.

No sé porque sentía leves espasmos si recién me estaba empezando a tocar, sentí como movió a un lado mi braga y empezó a frotar directo- ¿Hay alguien en tu casa?

Dejo de besarme, pero sus dedos seguían frotándome toda la vagina- No, mis padres trabajan todo el día- me miraba directo como si fuera muy normal masturbar chicas.

Al escucharlo me acosté por completo en su cama y abrí mis piernas, mi invitación no demoro en tener respuesta, él se bajó de la cama y me quito las bragas alzo lo mi vestido y empezó a chupar con sus labios los fluidos que ya tenía mi vagina- Siempre imagine que seas así de dulce- chupo un poco más y se levantó- Necesito verte completa- me tomo rápidamente y me empezó a desvestir, aquel conjunto interior que lleve tan solo quedo en el piso como si no importara, me tumbo en la cama de la misma manera que estaba y empezó a comerme con la boca-eres jodidamente rica.

Yo sentía que me faltaba el aire la forma algo ruda de actuar y hablar de él la sentía por primera vez, gemía duro y más cuando sentía que me mordía levemente el clítoris gritando un poco, paso sus manos debajo de la curva de mis piernas hasta que llego a mis senos y los empezó a apretar, jamás sentí caricias solo el morbo de él tocando todo mi pecho- eres toda mía- repetía varias veces no era pregunta, su tono de voz lo afirmaba cada vez su propiedad ante mí. Su boca provoco mi orgasmo, empezó cuando sentí templar mi cuerpo lo quise separar pero él se aferró más a mi apretando su rostro en mi cuerpo.

Intente tomar algo de aire, pero el solo seguía haciéndolo- Lo quiero adentro. Mételo

Se puso sobre mi pasando un poco de mis fluidos a mi boca mientras me besaba- Si realmente quieres que te coja, pídelo más.

-Déjate de boberías, cógeme ya- hable entre cortado mientras sentía su mano apretando un poco fuerte mi cuello.

- Creo que no lo quieres, ya te dije pide, ruega jaja

-Por favor cógeme, mete tu pene en mi vagina por favor- no sé qué más quería que diga.

-Eres toda una putita pidiendo que te coja- mordió mi seno derecho y se levantó, bajo sus shorts y se quito la camiseta.

Realmente era grande y grueso, se lo veía tan rico su punta toda rosada bien parada y ese tronco, ufff jodido pene, no dejare de lado esos huevos que ganas de meterlo en mi boca para que me ahogue con su miembro. Le pase el condón para que empiece ya, pero el solo lo lanzo a un lado.

Empezó a halarme un poco para poner mis piernas en sus hombros- no quiero usar el condón, quiero cogerte así -su pene estaba sobre mi cuerpo- Dime putita ¿Qué dices?

-Si pero cógeme ya.

-Y el por favor donde quedo- Tomo su miembro y me embistió de golpe, sonrió cuando grite por su jodido tamaño, parecía que me estaba dividiendo en dos-eso fue un castigo- puso sus manos en mi cintura y empezó a cogerme a su gusto.

Un par de veces le dije que pare, pero solo pensó en su satisfacción y claro él sabía que realmente no quería que se detenga. Empecé a escuchar unos gemidos roncos de el- eres toda una puta jaja mira como te vienes de nuevo en mi pene- no podía evitarlo me lo estaba haciendo tan rico, tan fuerte. Continuo con las embestidas hasta que se acerco a mi- Te voy a dejar calientita- dijo mirándome a los ojos, mientras se venía dentro de mí. Todo su semen se incorporaba en las paredes de mi vagina. Lo saco lentamente y bajo mis piernas de igual manera, paso dos dedos por mi entrada tomando los fluidos de ambos- abre la boca- Hice lo que me dijo, al separar mis labios el metió sus dedos, empecé a chuparlo.

El me acomodo en su cama y se acostó a lado de mí, quedándose en silencio mientras abrazaba mi cuerpo, regrese a verlo alzando un poco mi cabeza- ¿te lo puedo chupar?

Escucharme lo hizo sonreír, sabía que me había gustado- Si, chúpamelo

Me acosté de nuevo en su pecho- pero ya mismo, me dejaste muy cansada y quiero dormir un rato.

-Está bien pero apenas te levantes me lo chupas.