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Triosene 2026

Entrando a 2026 de la mejor manera parte 4. | 3/1

La casa está en silencio, pero el deseo grita más fuerte que cualquier ruido. Mientras los padres buscan diversión en extraños, Diana y Axel descubren que la ausencia de autoridad es la mejor excusa para perder el control.

Natasha2.8K vistas10.0· 5 votos

😴 La mañana después...

Diana se despierta con el sol asomando por la ventana de Axel, se estira y se da cuenta de que ya es de día. Se levanta sigilosamente, se viste y se escucha el crujido de la puerta al abrirla. Sale al pasillo y regresa a su cuarto, sin hacer ruido. La casa está en silencio, solo se oye el canto de los pájaros afuera. Sofía y Javier se despiertan con una sonrisa, pensando en pasar un fin de semana romántico juntos. A pesar de la situación con Axel y Diana, deciden dejar a Diana al mando de Axel como castigo por haberlo pillado en casa con amigos fumando porros unas semanas antes. "Bueno, al menos Diana es responsable", piensa Sofía. Javier asiente, "Sí, y Axel necesita aprender a comportarse".

Sofía le da un beso a Javier, "Nos vamos a divertir, ¿verdad?". Javier sonríe, "Claro que sí, amor". Se preparan para salir, sin imaginar lo que está a punto de pasar... Diana entra en la habitación de Axel, con una sonrisa pícara en la cara. Lo despierta con un suave empujón, "¡Arriba, dormilón! Tus padres se han ido y tenemos la casa para nosotros". Axel se despierta con un sobresalto, se frota los ojos y ve a Diana sonriendo, "¿Qué pasa? ¿Qué hora es?". Diana se sienta en la cama, "Es hora de hacer travesuras". Axel sonríe, "¿Qué tienes en mente?"

Diana se inclina hacia Axel, con una sonrisa maliciosa, "Vi un tutorial en el móvil... sobre cómo hacer un masaje sensual". Axel se sonroja, "¡Diana!". Diana se ríe, "¡Vamos a practicar!". Axel se ríe, "¡Estás loca!". Diana se levanta, "¡Vamos, será divertido!".

Diana se acuesta en la cama, con una sonrisa invitadora, "Vamos, Axel. Muestra tus habilidades". Axel se sienta a su lado, con una mezcla de nerviosismo y emoción, "No sé si esto es una buena idea". Diana se ríe, "¡Vamos, no seas tímido!". Axel comienza a masajear suavemente sus hombros, y Diana cierra los ojos, disfrutando del momento... Las manos de Axel se deslizan suavemente por la espalda de Diana, bajando cada vez más, hasta llegar a la cintura. Diana se estremece ligeramente, pero no dice nada, solo sigue con los ojos cerrados, disfrutando del momento. Axel se siente cada vez más cómodo, y sus manos bajan por sus caderas. Diana se estremece ligeramente, y su respiración se vuelve más agitada. Axel se siente cada vez más atraído por ella, y su corazón late con fuerza. La habitación se llena de un silencio tenso, solo roto por el sonido de sus respiracione... Axel comienza a acariciar suavemente las caderas de Diana, y luego se atreve a bajar un poco más, explorando su cuerpo con toques suaves y delicados. Diana se estremece de placer, y un suspiro escapa de sus labios. Axel la desnuda. La ropa de Diana vuela por la habitación, piezas sueltas que caen al suelo sin importar dónde. Axel continúa el masaje, sus manos deslizándose por el cuerpo desnudo de Diana, explorando cada curva y cada rincón. Axel se quita su ropa, revelando su cuerpo desnudo, y se une a Diana en la cama. Sus cuerpos se entrelazan, piel con piel, en un abrazo apasionado. Axel comienza a masajear íntimamente a Diana, sus dedos expertos encontrando los puntos más sensibles de su cuerpo. Diana se estremece de placer, sus caderas se arquean y su respiración se vuelve entrecortada. El placer es intenso, y Diana se siente al borde del éxtasis. Axel la lleva al clímax. Diana se vuelve hacia Axel, con una sonrisa maliciosa, y toma el control. Comienza a masajearlo íntimamente, y Axel se estremece de placer, cerrando los ojos y dejando que el momento lo envuelva. Cuando Axel también alcanza el clímax la penetra hasta que se corren juntos. Se bañan juntos, haciendo travesuras en la bañera, el agua caliente creando un ambiente de diversión y complicidad. Después de un día relajado y normal, la noche llega con otra ronda de pasión y amor, y finalmente se duermen abrazados, exhaustos pero felices.

😈 La noche de los padres...

Mientras tanto, los padres de Axel se preparan para una noche de diversión y libertad, sin los chicos en casa. Un vino, una película y un poco de baile... El sacerdote, un hombre apuesto y carismático, con ojos azules penetrantes y una sonrisa encantadora, llega al baile y llama la atención de ambos. El sacerdote, con su vestimenta clerical y su aura de autoridad, se siente atraído por la pareja, y no puede evitar notar su belleza y química. El sacerdote, con una sonrisa seductora, invita a los padres de Axel a su casa para "continuar la conversación" y "disfrutar de un poco de compañía". La pareja se mira entre sí, intercambiando una mirada cómplice, y aceptan la invitación. Sofía, de pelo negro y ojos verdes, con una sonrisa maliciosa, se arrodilla ante el Padre Lucas, que se estremece de placer. Con la túnica clerical aún puesta, comienza a complacerlo, mientras Javier, de ojos azules, se acerca para unirse al momento. El Padre Lucas cierra los ojos, disfrutando de la sensación, mientras Sofía le quita los interiores, revelando su deseo contenido. La habitación se llena de suspiros y gemidos, y el aire se vuelve denso de pasión. Cuando el Padre Lucas alcanza el clímax con la lengua de Sofía, ella se aparta, sonriendo, y Javier toma su lugar. Con una mirada intensa, comienza a complacer al Padre Lucas, que aún está recuperándose del placer anterior. La habitación se llena de nuevos suspiros y gemidos, mientras Javier se entrega al momento, y el Padre Lucas se deja llevar por la pasión. Se corre en la boca de Javier y entierra su polla en Sofía, que grita de placer. Javier, con una sonrisa traviesa, entierra su polla en el ano del padre Lucas. Los tres alcanzan el clímax al mismo tiempo, y después de un momento de éxtasis, se recomponen y vuelven al baile. La fiesta se descontrola, y pronto se encuentran haciendo... cosas con mucha gente. La noche es una locura, y nadie parece querer que termine. Al final, Javier y Sofía se van a dormir a la casa del cura, exhaustos pero felices. El coño de Sofía y el ano del Padre Lucas quedan, efectivamente, más abiertos que las puertas de la iglesia los domingos.

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