En el vagón de metro
El vagón del subte se llena y la rutina de Cora se quiebra cuando un desconocido se pega a su espalda, transformando el miedo en una excitación prohibida. ¿Se atreverá a buscarlo de nuevo para descubrir qué hay detrás de esa promesa de placer salvaje?
Este relato no es mío, desconozco quien lo ha escrito. Es un relato que leí hace muchos años en una página que ya no está activa.
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Cora tenia 32 años, llevaba 9 de casada, tenia 3 hijos y una vida que ella consideraba gris, monotona, casi casi aburrida.-Se caso demasiado joven y enseguida se convirtio en lo que era hoy, una mujer sin otra cosa que la fortuna de quienes no renegaria jamas: sus hijos.
-Ellos le daban el sentido a sus dias y estaba dispuesta a lo que sea para mantener unida a la familia, aunque eso implicara seguir al lado de Miguel.-
Era un esposo bueno, trabajador, comprometido con su hogar pero carecia de algo elemental para Cora: imaginacion.-
Miguel se conformaba con poco, casi casi con nada y a todo nivel.
-Tenian una casita pequeña pero agradable, los dos trabajaban asi que no pasaban penurias pero tampoco nadaban en billetes y Cora ya se habia acostumbrado a los picnics en dias de sol con la familia de su cuñada, a los partidos de futbol de los domingos con el volumen del televisor algo mas alto de lo normal y a hacer el amor dos o tres veces por mes, cuando Miguel estaba de animo, no llegaba cansado de su trabajo o no podia contener mas su instinto.-
Esta era una de las cosas que mas le reprochaba Cora en silencio, aca era donde por lo menos ella esperaba algo de imaginacion de su parte, donde necesitaba imperiosamente ser satisfecha pero escuchada, tomada en cuenta.
-No podia ser que a su edad algo tan vital como el sexo fuera a la vez tan mecanico.
-Cora se consideraba pasional al maximo pero pocas veces habia podido demostrarselo a su marido, cuando estaban de novios fue todo a las corridas, alejandose de cualquiera, en lugares poco comodos, temiendo siempre ser descubiertos, caricias furtivas y escasas horas en hoteles alojamiento solo para saciar el deseo urgente y ahora, en el matrimonio era ocasional, convencional, poco ardiente y la verdad es que Cora estaba harta de sentirse una muñeca que solo podia abrir las piernas, jadear en señal de aceptacion y ser receptora de Miguel y sus urgencias.
-Nunca sintio que estallara dentro de si la locura del orgasmo, como asi tampoco pudo liberar sus fantasias y dominar aunque sea una vez la situacion.
-Miguel no le daba espacio, no le daba tiempo, no podia ver mas alla de su propia necesidad de poseer a su esposa cuando el tenia animo y Cora, cansada de hablar y pelear ese espacio que jamas le fue cedido, llego a creer que el no se lo dio jamas solo porque no le interesaba tener a su lado a una mujer de esas caracteristicas.
-El estaba feliz con su hogar, con ver crecer a sus hijos y con sentir que el dinero alcanzaba hasta fin de mes.-
En estas y en tantas otras cosas pensaba Cora cada dia cuando salia de su trabajo y se sentaba en el primer asiento del subte, rumbo a su casa, a darles la merienda a sus hijos, bañarlos y sentarse a su lado para vigilar sus tareas escolares.-
Salia de su oficina a las tres de la tarde y tomaba el subte que la dejaba a dos cuadras de su casa.
-Siempre se sentaba en el mismo lugar, primer asiento al lado de la puerta, lista para poder salir rapidamente cuando se acercara a su estacion.
-A la hora en que ella tomaba el subte viajaba casi sola en el vagon y eso le daba tiempo a pensar, a estar en silencio un rato, a sentir cada una de las cosas que soñaba dia a dia.-
Aquel miercoles habian anunciado un paro general de colectivos en la ciudad con lo cual Cora se armo de paciencia, dejo pasar tres subtes porque venian a pleno y aunque el cuarto no cambiaba demasiado la situacion, lo tomo igual de lo contrario no llegaria a tiempo (bastante tarde se le habia hecho ya).-
Se olvido de poder sentarse, su asiento estaba ocupado asi como los demas, asi que se quedo parada, tomada de uno de los caños verticales del vagon sosteniendose sobre todo de la cantidad de gente que entraba y entraba en cada estacion, gente que la empujaba para entrar y gente que la empujaba para salir-.
Su viaje normalmente demoraba 20 minutos pero ese dia se le hacia eterno asique trato de poner la mente en blanco y recordar canciones que le agradaban, para tararearlas mentalmente.-
En eso estaba cuando sintio una leve presion en su espalda y dandose vuelta lentamente, se encontro con un señor que parecia soldado a su espalda, respirandole en la nuca.
-Que podia hacer? nada!!! eso era lo peor!! no podia moverse de alli ni tampoco pretender que el lo hiciera, no habia resquicio del subte vacio, estaba lleno por completo asique trato, en la medida de lo posible, de pegar su pelvis a la puerta del subte, aferrandose mas y mas al caño, para poder despegar su espalda del pecho de aquel varon.
-Lo hizo una vez y el seguia alli, lo hizo dos y el seguia alli, como soldado a su espalda, respirando cada vez mas fuerte, sin alejarse ni medio cm.
-Cada paso que daba Cora para alejarse, lo daba el para acercarse y en contados segundos ella comprendio que ya no se trataba de una cuestion de espacio, ese hombre estaba decidido a seguir alli, unido a su cuerpo.
-Cora siguio tarareando mentalmente sus canciones, tratando de alejar sus pensamientos de ese señor desconocido que la estaba poniendo muy nerviosa pero no por miedo…..esa cercania la estaba excitando, estaba sintiendo calor y un hormigueo la estaba recorriendo completa.
-Por un instante calculo que queria que ese hombre se alejara para que el no se diera cuenta de su excitacion creciente.-
El aliento de ese hombre le llegaba directo a su cuello y muy despacio comenzo a sentir el leve roce de su pelvis contra sus caderas, refregandose sensualmente contra ella, dejandola sentir su excitacion.
-Cora sentia que se mareaba levemente pero ahora ya no se alejaba de el sino que, por el contrario, habia pegado sus nalgas a las caderas que la empujaban desde atras y casi imperceptiblemente, las movia al ritmo del otro.
-El vaiven del subte disimulaba algo de esa danza en la que los dos habian caido.
-Cora tenia los ojos entrecerrados, las manos blancas por la fuerza que hacia para aferrarse mas y mas a ese caño y la respiracion agitada por la situacion y por la calentura que le subia desde las entrañas-.
Ese hombre no dejaba de moverse contra ella, no dejaba de soplarle en el cuello, de respirarle acompasadamente, de enloquecerla.
-Ahora Cora no queria bajarse y vio con desesperacion que faltaban solo dos paradas para que llegara la suya asique presiono mas y mas contra el hasta que sintio una de las manos de aquel hombre que trepaba por su pierna derecha hasta la cintura y volvia a bajar.-
Mientras se entretenia con eso, su voz le preguntaba ronca si le agradaba, si le gustaba toda esa situacion.-
Sin que pudiera dominarse, Cora asintio con su cabeza y la mano siguio su ruta, subiendo y bajando, arrastrando la tela de la falda gris, moldeando la pierna.
-Estaban tan apretados que nadie podia ver la escena y el sujeto, sabiendo esto, dejo que su mano se deslizara hacia adelante, de derecha a izquierda, acariciando el vientre duro e inexplorado desde hacia tiempo de Cora, presionando a la altura de la vagina, endureciendo un dedo para marcar territorio a esa altura, abriendo la palma de la mano para tomarla por completo.-
La vista de Cora estaba nublada, sus oidos estaban como tapados, sentia como si estuviera en lo alto de una montaña y la altura la apunara; la boca se le habia secado y sentia perlas de sudor poblando su frente pero no queria bajarse y las puertas del subte estaban abriendose en su estacion.-
Un poco por conciencia y otro poco por presion de los demas pasajeros, en contados instantes se vio sobre el anden, alejandose de aquel extraño que la habia calentado en instantes, despidiendolo con los ojos mientras veia que la oscuridad del tunel se tragaba al vagon y a el.-
Camino las pocas cuadras que la separaban de su casa totalmente ida, confundida, tratando de respirar hondo para que no se le notara la excitacion y pensando que el aire frio le bajaria el rubor de las mejillas.-
Llego a su casa y se encontro con sus hijos, les preparo la merienda y los dejo un rato solos, tomando su leche para correr presurosa al baño.
-No solia masturbarse cuando sus hijos estaban alli pero el nivel de calentura que aquel hombre le habia dejado requeria una rapida solucion y no era precisamente esperando a Miguel como esa urgencia se arreglaria.-
Se metio en el baño, abrio el grifo de la bañera, la lleno de agua tibia, se desnudo y se metio de lleno en ella.-
Dejo que el agua y la espuma cubrieran su cuerpo por completo y una vez alli, bajo sus manos hasta su entrepierna.
-Se encontro con un mar de deseo, con una excitacion increible, nunca habia creido que diez minutos de caricias tan intensos podian ponerla en ese estado.-
Dejo que sus manos vagaran por los mismos lugares donde segundos antes la habia tocado aquel desconocido, reconocio la zona porque aun conservaba caliente la piel y llego a su vagina.
-Al abrir sus labios se sorprendio de la dureza de su clitoris y entendio que ese iba a ser un momento de placer intenso, intensisimo, que estaba lista para cualquier cosa y ese momento, una vez mas, deberia proporcionarselo ella sola.-
Sus manos acariciaron alternadamente sus pechos, sus pezones que estaban mas erectos aun por el agua tibia, sus piernas musculosas y aun durisimas (tenia un muy buen fisico a pesar de los tres partos que habia tenido) estaban semi abiertas, para dar lugar a sus dedos que no tardaron en q
uedarse exclusivamente en su vagina.-
Dejo que la espuma se mezclara con sus flujos, los dedos no dejaban de acariciar los labios, de pellizcarlos levemente, de estirarlos para estimularlos y de tomar su clitoris entre dos dedos, masajearlo y acariciar con una pequeña y suave esponja su extremo, delicadamente, en circulos.-
No dejaba de pensar en ese hombre, en la presion de su entrepierna con sus caderas, de su respiracion y esa imagen la calentaba mas y mas, la hacia gemir y arquear su cuerpo, permitiendo que sus dedos la penetraran a fondo, como si de los de el se trataran.
-En ningun momento penso en Miguel, ese desconocido ocupaba cada cm de su mente.
-Entro y salio de si misma varias veces hasta que no pudo contener el orgasmo tan deseado que la recorrio completa, la dejo sin aliento, exhausta, cansada pero aliviada.-
Permanecio unos instantes mas en la bañera, se enjuago completa, salio envuelta en una toalla, se coloco una bata de algodon y se sento al rato con sus hijos para realizar las tareas del colegio.
– Aun asi, la escena del subte seguia en su mente y eso hacia que se excitara al recordarla miles de veces pero sabia que era en vano: Miguel no acusaria recibo de nada.-
Antes de dormirse aquella noche penso en que deseaba que el dia siguiente llegara lo mas rapido posible, que su horario laboral volara y pudiera llegar al subte enseguida, anhelaba encontrarselo nuevamente.-
La jornada laboral se le hizo eterna, los minutos no pasaban mas y eso la ponia de cierto mal humor.
-Llegada la hora de la salida, retoco el poco maquillaje que llevaba y se encamino rapidamente a la estacion de subte.-
Esta vez no habia huelga de colectivos por ende supuso que viajaria mas aliviada, sentada en su lugar de siempre.
-Igualmente dejo pasar dos subtes antes de tomar el tercero, confiando en que alli estaria el.
-Subio y se sento en su lugar habitual, pero no lo vio.
-Una, dos, tres estaciones, ella seguia sin verlo y la decepcion aumentaba.
-El viaje llego a su fin sin que Cora se encontrara con aquel hombre y el resto del dia le resulto fatal, sus chicos estaban intolerables y Miguel molesto, indiferente o al menos su desencuentro de aquella tarde hizo que viera las cosas de esa forma.-
Rutina y mas rutina para otro dia en su vida, levantarse, dejar la casa en orden antes de salir a trabajar, lidiar con los clientes y su jefe, ansiar la hora de salida y tratar de llegar lo mas rapido posible a su casa solo para poder quedarse a solas con ella misma cuando todos se hayan acostado y poder disfrutar de un baño placentero, donde hallaba el goce que nadie mas que ella misma se proporcionaba.-
Estaba tarareando sus canciones habituales en el subte cuando sintio esa respiracion que la habia puesto tan nerviosa dos dias atras.
-Esta vez provenia del asiento trasero al suyo…..giro solo un poco su cabeza y lo vio.-
Estaba sentado atras de ella, inclinado hacia adelante, acercando su boca a su cuello.
-Esta vez pudo ver sus ojos oscuros, rasgados, su boca que le parecio enorme, su piel morena, su cabello negro y el conjunto la excito mas aun.
-Tenia un cierto aire animal, salvaje y eso la fascinaba.
-Volvio a mirar hacia el frente y dejo que el continuara con su acoso, con su particular forma de excitarla.
-Esta vez las manos se deslizaron por el costado del asiento y dejo oir su voz……..-
-Te gusta, cierto? queres mas?
Y se encontro asientiendo con su cabeza, dandose cuenta de que se le habia comenzado a secar la boca y humedecer la entrepierna.
-Las caricias eran intensas, seguia recibiendo su aliento en la nuca, en el cuello, en sus orejas y no podia contener su propia respiracion cada vez mas agitada.-
-Bajemos en la proxima, escucho que le decia.
– Como su estuviera en trance asintio y la proxima estacion la sorprendio abajo, con el atras, guiandola con una mano sobre su espalda al rincon mas oscuro, bajo una escalera herrumbrosa donde no habia mas que papeles esparcidos por doquier y alejada de la multitud.-
Recien alli pudo verlo de frente.
-Era alto, fuerte, musculoso.
-Sus ojos negros la envolvian y ella se sentia derretir.
-Era una locura pero no deseaba detenerse, ni siquiera saber que estaba en un lugar publico la amilanaba, su cuerpo la urgia y se entrego a lo que viniera.-
Cora quedo contra una pared que olia a humedad y en lugar de asquearla, la excitaba mas.-
Las manos de aquel hombre la manosearon entera, la recorrieron con fuerza, la apretaron en cada rincon, la hurgaron sin cesar.
-Aquella boca enorme la sorbia sin control, su cuello, sus hombros, sus pechos y las manos que subian y bajaban, violaban esa intimidad que Miguel jamas quiso conocer y ella siempre soño con mostrar…….era todo insti
nto y le encantaba.-
-Te calienta esto, cierto? decime que si.
-Si, no pares, llego a decir en forma entrecortada.-
-Me gustas, me gustas mucho.-
-No dejes de hablarme, decime mas.
Cora estaba dejando salir a la que siempre supo que existia en ella, a la que le encantaba el sexo pasional, el sexo salvaje, el sexo fuerte.
-Imagino que aquel hombre la estaba violando y eso la calentaba, la alentaba a seguir y a excitar mas a aquel desconocido.-
Sus manos empezaron a recorrer ese fisico duro y generoso que la aplastaba contra la pared.-
Arañaron la espalda cubierta por esa camisa de fajina, aspiro el aroma sudoroso que emanaba de el, apretaba las caderas de aquel hombre contra su pelvis y sentia su pene endurecido refregarse contra ella y la respiracion masculina que pasaba de la excitacion a la urgencia, de la voz ronca al deseo profundo.-
En menos de dos segundos sintio como saltaban los botones de su blusa y el aire invadia sus pechos expuestos ante los ojos y la boca masculina, su falda se habia subido con las manos del hombre que tenia frente a si y la piel se le estaba calentando con el roce de la yema de los dedos y las pupilas negras que no la abandonaban.-
-Te quiero coger aca y ahora.-
-Cogeme, lo deseo, lo necesito.-
Semi desnuda ella, vestido aun el, la ubico de espaldas a su pecho, la sujeto por atras y dejo vagar sus manos por sus pechos, los encerro entre sus manos, los pellizco mientras Cora subia y bajaba refregandose contra el como una gata en celo, calentandose con el roce de ese pene cada vez mas erecto.
-Cora sentia como sus hombros eran mordidos y lamidos por una lengua calida y humeda y mientras esa sensacion la inundaba, tomo las manos de el para que abandonara sus pechos y llegara hasta su vagina, hizo que el la acariciara por sobre su ropa interior y el consiguio correr un poco la tela para poder meter un dedo y tocar la carne-
-Estas muy caliente, preciosa, dijo en sus oidos.-
-Si, muy, muy caliente, ayudame!!!
-Que queres que te haga? pregunto mientras seguia rozando la carne tierna y humeda.-
-Meteme un dedo.-
No se hizo esperar el pedido, un dedo dejo el borde de la ropa interior y con destreza abrio los labios y se metio entre la carne, buscando, como una culebra, arrastrandose entre tanto flujo, dibujando circulos entre el poco vello que Cora llevaba y el centro.-
Ante cada centimetro que ese dedo acariciaba, Cora sentia que perdia mas y mas el aliento, que estaba enloqueciendo, que no podia dejar de pedirle cosas.-
-Mas despacio, mas lento, mas profundo.-
Y el dedo se multiplico y fueron dos, que aprisionaron el clitoris, que lo estiraron y que trataron de penetrarla sin conseguirlo, la posicion no era la ideal para ese estimulo, debia moverse.-
Se dio vuelta y cuando nuevamente lo tuvo frente a si, lo arrastro hacia el piso.-
Se acomodo en la escalera, tres escalones mas arriba que el, subio mas su falda y quedo con las piernas abiertas frente al moreno.-
-Ahora si, chupame!!!
La gloria le supo a poco cuando esa boca se enterro en su vagina, atras quedo la ropa interior, sus pechos ya estaban desnudos por completo, sus propias manos se encargaban de ellos, de sus pezones, de apretarlos y juntarlos para poder llegar con su boca a lamerlos mientras ese salvaje se encargaba de su concha.-
-Chupame, chupame………mas……mas!!!
La lengua de el no la dejaba en paz, la recorrio entera, la lamio sin cesar, sentia como cada rincon de sus labios vaginales eran llenados de saliva, como la punta de esa lengua recorria los bordes de su agujero delantero y calmaba los temblores, como los dedos masculinos ahora si estaban en la posicion adecuada para penetrarla.-
Primero uno, entro y salio con total facilidad porque estaba tan mojada que no era necesario mas lubricacion que esa.
-Despues dos, primero de costado y una vez adentro, de frente, entrando y saliendo, haciendole sentir su fuerza ante cada entrada y salida.
-Mas tarde tres y ya los gemidos no dejaban de salir de su boca, subian desde su garganta y estallaban en el aire.-
-Estas muy mojada!!! me encanta tu olor!!!
-Dame mas lengua!!!!!!!!!!!!
Y las dos cosas, sus dedos y su lengua, se encargaban del calor de Cora.
-Su lengua no cesaba de enloquecer el clitoris y sus dedos la cogian como nunca nadie hizo y ella siempre espero.
-Ni siquiera el borde de los escalones podian incomodarla, nada hacia que su atencion se desviara del placer que esa boca le estaba dando y del que estaba segura, seguiria obteniendo.
-Cada vez que esos dedos salian de su concha arrastraban flujo que el mismos saboreaba, que colocaba dentro de la boca de Cora para que ella lamiera, dedos que tambien cogian su paladar, acariciaba su lengua y recorrian sus labio
s, mojandola y dejandole su propio sabor.-
Despues de enloquecerla pero sin permitirle el orgasmo, se paro frente a ella, la sento en los escalones con las piernas abiertas y le coloco la boca sobre sus pantalones.-
Cora dejo que sus mejillas acariciaran la entrepierna de el y se sorprendio mordiendolo despacito entre el cierre y la tela de los pantalones.
-Cuando la urgencia de el no pudo mas sus manos dejaron al descubierto ese pene que la maravillo en cuanto lo vio.
-Era moreno como el, lucia terso, suave y brillante y esa tersura y esa suavidad se confirmaron cuando lo tomo entre sus manos.-
Su cabeza quedo algo agachada y mientras ella comenzaba a besar su pene, las manos de el se escurrieron para poder acariciarle los pechos en forma sincronizada con la boca de ella.-
-Te gusta mi pene, verdad?
-Me encanta!!!
-Demostramelo!!!
Era hora de que Cora soltara toda su pasion asique se encargo de ese pene como siempre soño hacer.-
Sus labios acariciaron la punta, dejo que la tibieza de esa punta se transmitiera a toda su boca, lamio su extension, noto que cada vez crecia mas y le encanto.
-La metio completa en su boca mientras sentia como las manos de el acariciaba sus pechos y la alentaban a seguir.-
-Chupamela, me gusta, me gusta!!
Cora queria engullirla, la sensacion de poder que le daba ese pene entero dentro de su boca era maravillosa.-
La metia y la sacaba una y otra vez, acariciaba con ella sus mejillas, la sacudia frente a sus ojos, sentia que era su dueña y los gemidos del desconocido la calentaban.
-El sonido de sus labios sorbiendola la mareaban, el olor que subia de su propio sexo era embriagador y eso hacia que aumentara la velocidad de succion, que dejara vagar su lengua por sus testiculos.
-Tomaba alternadamente uno a uno y los escondia entre sus labios, dejaba que se arrastraran por esa piel que alli era mas suave, mas delicada y los soltaba despacio, mientras sus dedos seguian acariciando la piel del pene que habia adquirido dimensiones soñadas.-
-Siiiiii, asi!!! Hummmmm, me encanta, no pares!!!
Dejo que ese pene tambien cogiera su boca, que la llenara, que la alimentara con la leche que salio de una sola vez y lamio la espesura de su esperma, que tomo por asalto su paladar y sus mejillas.-
Era el sabor que su boca anhelaba y un desconocido se lo estaba regalando, Miguel hacia años que no le permitia esa experiencia y ahora la estaba disfrutando como loca….Cora se sentia la mas puta de las mujeres pero ese pensamiento solo la calentaba mas y mas.-
Cuando el habia terminado su primer orgasmo, Cora separo su boca de el y levantando la mirada entendio que ahora si le tocaria a ella gozar con ese pene dentro de su cuerpo.-
Aquel hombre, del que sabia su sabor pero no su nombre, la recosto en el escalon y abriendola completamente, separandole las piernas al maximo,acerco su pene a la entrada de su concha y enloquecio su agujero con su punta, dejo que lo recorriera en circulos, acaricio el clitoris de Cora una y otra vez y cuando ella estaba casi inconciente de placer, dejo que las manos femeninas tomaran el pene y de un solo empujon lo enterrara en su interior.-
Cada empujon de el era un nuevo movimiento que clavaba el borde del escalon en la espalda de Cora pero nada importaba, excepto la sensacion de plenitud que la invadia con ese miembro dentro.-
-Cogeme, no dejes de hacerlo!!!, suplicaba entre gemidos.-
-Movete asi, asi!!! abrite para mi!!!
Y Cora elevaba las piernas, las abria hasta que las dos quedaran casi en la misma linea a la altura de su vientre, formando una sola recta y facilitandole a el la penetracion.
-Dejaba que las manos del hombre marcaran la abertura, que las subiera a sus hombros para que su pene entrara mas y mas.-
Ambas caderas chocaban ante cada empujon, los olores se mezclaban y los gemidos escapaban de sus bocas, llenando el aire, retumbando en esa especie de cueva en la que estaban escondidos, calmando su deseo.-
-Me encanta sentirte adentro, tan grande!!!
-Sos tan estrecha!!! y los musculos de la vagina de Cora se contraian para que el placer fuera mas intenso y el pene de ese hombre respondia sujetandose mas dentro de ella, mientras la cara de goce de el se hacia mas intensa.-
-Siiiiii, eso,,,,,,,,asi…..hummmmmmmmmmmm………es la locura!! movete!
La voz de el la alentaba, la calentaba, la excitaba y Cora no queria parar, le dolia todo el cuerpo pero queria mas y mas.-
Cuando saco su pene y ella aun seguia dispuesta al goce creyo que se hundia en un agujero pero el solo se limito a quitarlo de su concha para poder tomarlo con una mano y con su punta, rozarle en circulos el agujerito trasero de Cora, cortandole la respiracion por el goce y la sorpresa.
-Como habia
adivinado sus fantasias? como sabia el que ella anhelaba ser penetrada por atras? como responderia a su deseo?
Bordeo la zona rozandola, mojando su pene con su flujo y arrastrandolo hacia su ano, dejando que la punta de su pene le marcara la ruta de un deseo añejo y dejando una estela de fuego alli.
-Cora sentia como se dilataba cada poro de su cuerpo deseando cobijar cada centimetro de carne del otro, queria que ese salvaje la cogiera todo el dia, en cada orificio que ella tuviera, queria estallar por completo.-
El volvio a su concha, volvio a penetrarla y asi, con su miembro dentro de ella, la elevo, la pego a su torso, los pechos de ella aplastados contra el propio, las manos de ella cerradas sobre su cuello, las piernas de ella atrapando su cintura y asi pegados caminaron unos pasos hasta que el la deposito en el suelo mas frio y mas humedo de aquel escondite.-
-Decime que es lo que mas deseas, ahora!!!!!
-Por atras, damelo por atras!!!
-Siiiiiiiiiiii, ya, ya!!! Y sin mas, la dio vuelta y la coloco en cuatro y deslizo otra vez el pene por el borde, ahora bien ubicada, ahora en posicion ideal.
-Acaricio sus gluteos desde atras y se fascino con la dureza del cuerpo femenino, cegado por la idea de poseerlo como sea, el tiempo que fuera hasta que aquella hembra quedara mas que satisfecha.-
Una de sus manos recogio cuanto flujo pudo de la hermosa vagina de aquella mujer que solo se balanceaba de atras hacia adelante, esperando el momento de ser penetrada y con ese mismo flujo mojo uno de sus dedos, lubrico el agujero del culo de ella y lo introdujo lentamente.
– Cora dio un respingo de sorpresa, no estaba acostumbrada a sentir nada alli pero ordeno a su cerebro obtener placer, calmarse y disfrutar de aquello.-
El dedo firme del hombre la penetro, se movio dentro de ella unos instantes y luego se quedo quieto, dandole tiempo al cuerpo de la mujer a sentirlo, a adaptarse para que sus musculos se acostumbraran.-
Lo saco mas mojado de lo que lo metio y al ver como las nalgas de la mujer se elevaron mas, comprendio que ella estaba lista para ese paso glorioso.
-Acerco su pene al culo de ella, apoyo su punta alli, bordeo la zona, bajo su punta a su vagina, la humedecio y ante la suplica de Cora, lo metio en dos tiempos dentro de su ano.-
Cuando Cora lo sintio por completo alli dentro, lanzo un grito sordo de dolor que duro solo instantes porque enseguida se transformo en sonidos guturales de placer, sus caderas se movian hacia adelante y hacia atras, con la sola ides de soldarse a la pelvis de ese hombre, queriendo retener ese pene dentro de ella, permitiendole a el tomarle las caderas con una de sus manos para marcarle el ritmo, porque ella estaba desenfrenada.-
-Quiero mas, dame mas adentro!!!!
-Esta entero!!! te gusta, eh????
-Siiiiiiii, siiiiiiiiiii, mas fuerte, mas adentro!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
No podia parar de hablarle, queria su voz en sus oidos.-
-Hablame, hablame, no dejes de hacerlo!!!
Aquel hombre se reclino sobre la espalda de Cora, acerco su boca a los oidos femeninos y mientras que sus manos le tomaban los pechos por abajo, su voz ronca la estimulaba.-
-Te gusta sentir mi pija adentro, verdad?
-Hummmmmmm., siii!!!
-Me gusta como coges, nena!!
Esas manos le sobaban los pechos, le pellizcaban los pezones y Cora se excitaba hasta el delirio con el peso de ese cuerpo sobre sus espaldas y con ese pene que no dejaba de entrar y salir de su culo, friccionando su piel, haciendola sentir caliente como cuando veia a los perros de su barrio, liberando su instinto animal.-
-Sentis que duro estoy? como me muevo??
-Hummmmm, si!! y mientras el le hablaba, ella daba vuelta su cabeza levemente para buscar esa boca que la excitaba y poder besarla, dejar que ambas lenguas pelearan libres.-
Cora hubiera deseado poder acariciar su clitoris, sentia que lo tenia hinchado y humedo y que necesitaba un dedo que lo calmara.-
-Tocame, tocame la concha!!! le pidio sin disimulo.-
El abandono la presion sobre la espalda de Cora, coloco una mano sobre sus gluteos y con la otra s dedico a sobarle el clitoris, a estirarselo, a meterle el dedo por adelante, a complacer cada pedido de aquella hembra que lo estaba haciendo gozar cada instante que pasaba.-
-Mas, mas, masssssssss!! era el unico pedido de Cora.-
-Me tenes entero adentro!!! segui, movete!!!
Cora no sabe cuanto estuvo asi, en cuatro patas, moviendo sus caderas hacia adelante y hacia atras, habia perdido toda nocion del tiempo, solo reconocia cada sensacion de placer que ese desconocido le estaba dando, solo queria reconocer la llegada del orgasmo que sabia iba a tener de un momento a otro.-
Cuando ninguno de los dos tenia mas aire para continuar, cuando ninguno de los dos podia aguantar, Cora le
pidio que volviera con su pene adelante, que queria acabar con el dentro de su concha.-
Asi, sin resguardo, sin nada debajo del cuerpo de ella, la recosto sobre su espalda y volvio a cogerla por adelante, dandole lo que pedia, dejando derramar su leche dentro de esa vagina que sabia como retenerlo y hacerlo gozar encerrandolo entre sus paredes.-
Cora arqueo su cuerpo cuando sintio el estallido del varon, cuando sintio que la leche se derramaba dentro de ella, ese fue el instante magico en el que se permitio explotar y alcanzar tal vez, su primer orgasmo como habia soñado en años.-
Quedo tendida en el piso, saboreando cada sensacion de su piel, cada dedo masculino que habia resbalado por ella instantes antes y solo alcanzo a escuchar que la misma voz que venia torturandola de deseo desde hacia dos dias le avisaba que se verian en el mismo subte al dia siguiente.-
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