Mi Judit. Acto I Cap. 3
Agustín creía tener el control, pero Rodri no es un rival cualquiera: es un espejo retorcido que refleja cada debilidad. Cuando la humillación se vuelve pública y el chantaje se cierra como una trampa, la única salida es enfrentar la verdad más cruda: ella no solo lo engaña, sino que disfruta del riesgo.
Prólogo: https://www.todorelatos.com/relato/243125/
Capítulo 1: https://www.todorelatos.com/relato/243188/
Capítulo 2: https://www.todorelatos.com/relato/243260/
Acto I Capítulo 3
Dejé de mirar la pantalla e intenté agarrar a Rodri, aunque este se apartó rápidamente y me dijo:
-Ehh, shhh, tranquilito. Antes de hostiarme sigue mirando.
Rodri dirigió el móvil hacia mí y vi cómo volvía a salir el culo de antes. La penetración seguía, aunque a los pocos segundos escuché:
-Uf… ah…. Cómo que Judit… ahhhhh ahhh.
-Es broma tonta… ahh… jajaja cómo me gusta picarte.
Y entonces la cámara enfocó más arriba, apareciendo ante mí unos rizos rubios que me eran bien familiares.
-Bueno se acabó el show- Me dijo de repente Rodri, apartando su móvil de mi cara.
-¿Por qué me enseñas esto?- Pregunté, totalmente pálido.
-El otro día en el baño, en el hospi. A ver si te crees que no te vi. Tenía mis dudas, suerte que unas viejas me ayudaron a identificarte jajaja. Y el jueguito de hoy… que si el coche que si ostias… y tu dedazo sudado marcado en mi pantalla jajajaa qué poco tacto tienes ostia. No serías buen ladrón no.
Yo solo miraba, sin saber qué decir. Rodri siguió:
-Mira tío. No sé si te pone ver a tus amigas follar, si te pone Nerea. Quizás eres un “voyeur” o incluso un “cuckold”… Si quieres te ayudo con Jud.
Tras decir aquello intenté agarrarle, pero me esquivó rápidamente.
-Es broooma. Quizás solo querías avisar a Fran. Mira no lo sé. Ni me importa. Piensa lo que quieras de mí, no te tengo que dar explicaciones. Ha surgido así con Nerea. Es lo que hay.
Rodri se fue andando hacia su coche, mientras yo estaba inmóvil sin saber qué hacer. De repente se giró y me dijo:
-Díselo a quien quieras. Es tu palabra contra la mía. Y si te creen pues adelante, ya ves tú. Estoy de paso. Y yo también sé secretitos. Así que mejor vamos a llevarnos bien eh campeón.
Rodri desapareció definitivamente y yo volví también junto a Arturo.
Mi amigo me preguntó qué había pasado, pero no quise decirle nada.
Lo llevé a casa en mi coche y regresé a la mía, derrotado. Entré al piso, saludé a Judit y me fui a la habitación. Estaba cabizbajo, abatido. Pensando en todo lo ocurrido los últimos días.
Mi plan había fracasado estrepitosamente. No solamente no había obtenido ninguna prueba sobre Judit, sino que encima Rodri me había pillado. Me daba igual la imagen que pudiera tener ese tío sobre mí, pero el riesgo de que lo contase existía.
También sería su palabra contra la mía, pero Arturo estaba de testigo. Aunque no ponía la mano en el fuego a que volviera a encubrirme. Y por si fuera poco, Rodri me dijo que también sabía secretos. ¿Secretos sobre mí? Estuve horas pensando, pero no entendía qué podía saber ese tío sobre mí que pudiera hacerme daño.
Lo único positivo, es que me había confirmado su aventura con Nerea. Aunque con toda la que había liada, no tenía ninguna intención de destapar nada. Era problema de Fran, no mío.
…
A finales de semana, Marcos por fin recibió el alta. Debía hacer rehabilitación durante bastante tiempo, pero estaba considerablemente mejor.
Llegó el sábado y como de costumbre, teníamos salida por la noche. En Madrid ya se empezaba a notar el calor, el verano estaba a la vuelta de la esquina. Yo elegí una camiseta gris informal y unos tejanos, mientras que Judit acompañaba sus tejanos con una blusa amarilla.
Llegamos al bar y como me temía, ahí estaba Rodri. Le había cogido el gusto a acompañarlos los sábados. Estaban todos los demás también, excepto Arturo que no podía ese día.
Estuvimos un buen rato bebiendo y hablando de chorradas. Rodri estaba bastante sosegado, parecía integrarse muy bien. No nos dirigíamos la palabra, pero tampoco queríamos montar ningún número.
-Bueno Paquito ¿Y la Patri qué? No viene nunca. Que no mordemos eh jajaja- Dijo Rodri de repente.
-Naah ella es así. Muy “saboría”. Y vaya que no muerde dice el notas jajaja- Le respondió Paco.
Los demás rieron, mientras yo no entendía muy bien el chiste. Judit me lo aclaró:
-Te perdiste el capítulo de la semana pasada cariño. Aquí no vienes un día y ya pierdes el hilo argumental jajaja. Pero nada que Rodri nos contó sus aventuras.
-¡Y desventuras!- Añadió Rodri.
Otra vez sonaron varias risas. Nerea añadió:
-Que si morenas, que si rubias. No pierde el tiempo el muchacho.
Me daba entre gracia y pena que ella hablara así de Rodri, cuando se lo estaba trincando a escondidas de Fran. Que hubiera dicho eso con tal naturalidad, teniendo a su novio cornudo al lado.
-Bueno bueno… no será para tanto. Todos hemos tenido nuestra época más loquilla. Arturo también soltó vaya anécdota que tela. Lástima que hoy no esté. ¿Y tú Paquito? Cuéntanos tus aventuras de jovenzuelo- Dijo Rodri.
-Por donde empiezo illo… ¿Te las resumo por orden alfabético? JAJAJA.
Todos nos reímos por la respuesta de Paco, mientras que Rodri dijo:
-Nah muy fantasmón eres tú. A ver Fran si tiene alguna anécdota real.
-¿Yo? Quita quita… y con la parienta al lado.
-Por Nerea no te preocupes, si es la persona más guarra de todo el grupo jajaja. Soltó Judit, que ya iba con el puntito de alcohol que le hacía abrir la boca de más.
La mayoría rió por ese comentario de mi novia, mientras que Nerea contraatacó:
-Quién fue a hablar… Seguro que te las comías dobladas. Los pajeros de la facultad debían matar por ese par de tetas… Venga Judit empieza tú y quizás cuento yo lo mío.
Judit se quedó callada, pensativa. El comentario de Nerea quizás había sobrado un poco, aunque de repente Rodri intervino:
-¡Esto se pone calentito! Voy a pillar unas cubatas ¡Invito yo!
Fran estuvo a punto de rechistar, pero cuando escuchó que Rodri invitaba, lo dejó estar.
-Yo tengo que condu…- No pude terminar la frase, Rodri se fue rápidamente hacia la barra.
Estuvimos esperando a Rodri con un silencio tenso. Nadie hablaba. Paco se había levantado para fumar, mientras los demás estábamos con el móvil. Solamente Fran había deslizado el tema de organizar las vacaciones de verano, todos juntos como cada año. Pero no le hicimos mucho caso. Yo miraba de reojo a Judit, intentando hacer contacto visual. Pero no me miraba.
Llegó finalmente Rodri con Paco, que le estaba ayudando a traer los cubatas.
-Aquí tenéis, que no pare la fiesta- Dijo Rodri.
-Yo conduzco, prefiero no beber más- Dije, cosa que Fran replicó:
-Yo igual.
-Joder, que poca cosa sois, tenéis que aprender del figura. No hay casi controles, no pasa nada ostia- Respondió Rodri, abrazando amistosamente a Paco.
-Bueno yo seguro que no conduzco… y tú tampoco Jud. Así que más para nosotras- Añadió entonces ese idiota, a lo que mi novia asintió.
Todos bebieron su cubata excepto Fran y yo, que lo cedimos a nuestras respectivas parejas. No me hacía gracia que Judit bebiera tanto, era muy poco resistente al alcohol y se desmelenaba demasiado. Pero no encontré ninguna excusa.
-Bueno, por donde íbamos… ah sí. Judit, alguna anécdota jugosa y sexual de tu juventud- Soltó Rodri, tras acabarse su cubata en pocos segundos.
-No no… paso. Estoy medio borracha seguro que meto la pata- Respondió mi novia.
-Eso es que hay algo eh pájara- Insistió Paco.
-¿Te has rajado? Joder tía- Dijo Nerea, a lo que intervine:
-Bueno dejadla tranquila… si dice que no es que no.
Rodri se dirigió entonces directamente a mí, por primera vez en toda la noche:
-No tendrás miedo de escuchar lo que no quieres escuchar…
Estaba a punto de decirle cualquier burrada, aunque Nerea dijo de repente:
-Venga va empiezo yo y luego te toca a ti tía.
-Bueno… ya veremos- Respondió Judit.
-Esto se pone interesante jajaja. Veo que ya vais por el segundo. Ahora vuelvo- Rodri se levantó rápidamente y fue hacia la barra.
Nerea empezó entonces con su anécdota:
-A ver. La historia del calvo ese…
-Esa ya la sabemos chiquilla, si era de nuestra facultad el cabrón- Respondió Paco.
-Claro… joder si es que de mí sabéis todo ya. A Judit le podéis sacar más jugo seguro, que tardó más en unirse al grupo.
Tras las palabras de Nerea, mi novia volvió a quedarse en silencio. Con la mirada fija en el vaso de su segundo cubata. Lo cogió y le dio un buen sorbo.
Iba a abrir la boca cuando apareció Rodri de nuevo:
-Bueno, traigo refuerzos. Uno para Paco, otro para cada señorita… y el último para mí. Vosotros dos imagino que no queréis jajaja.
Rodri repartió los cubatas y se sentó, dando un trago al suyo.
-Yo ya estaría eh. Tampoco me quiero apachurrar al volante- Dijo Paco.
-Pues nada, que se lo repartan las chicas, que hoy no conducen. Se lo damos a quien cuente la mejor anécdota jajaja. ¿Alguien ha dicho algo ya?- Preguntó Rodri.
-Nerea se ha rajado, pero vamos las cuatro cosillas que hizo en su día las sabemos Desde los inicios de la universidad que nos conocemos todos- Replicó Fran, algo incómodo con la situación.
Se notaba que mi amigo quería desviar la atención. Quería evitar que Nerea contase nada de su pasado. Y es que aunque todos los presentes sabíamos que fue una cabra loca durante un tiempo, era muy distinto a escucharlo de la protagonista.
-Pero yo no estaba con vosotros eh… Yo no sé nada… Ni Judit. A ver si ella se anima a contar algo venga- Dijo Rodri, mirando a mi novia con una amplia sonrisa.
Judit dio un largo sorbo hasta acabarse su cubata y se dispuso a hablar, mientras Rodri le pasaba el otro cubata sobrante.
-A ver… si es que no se me ocurre nada… os pensáis que por estas tetas ligaba mucho o algo pero tampoco te creas…
-Jud… creo que…- Intenté acallarla antes que dijera alguna estupidez, aunque Rodri me interrumpió:
-Ya veo que necesitas un empujón… a ver es privado, si no quieres no sigas… Pero eso del fotógrafo ese buenorro…
Miré a Judit, extrañado. Ella también me miró, aunque rompió el contacto visual al instante. Finalmente dijo:
-Pues sí, me tiré a un fotógrafo. No sé qué tiene de especial eso.
-Pues nada, vaya mierda anécdota. Un fotógrafo con suerte eso sí jajaja- Se le escapó a Paco, que me miró de reojo y agachó un poco la cabeza.
-Claro, nada. Pero donde te lo tiraste Judit. Qué hacíais-Insistió Rodri.
-Joder qué “pesao” eres… pues una sesión. Me hacía una sesión para rellenar su portafolio…
-Y te rellenó a ti jajaja- Añadió Nerea.
Yo me pasé la mano por la frente, sin saber dónde meterme. Estaba pensando qué decir, aunque Judit adivinó mis intenciones:
-Oye cariño… fue hace mil años. Tú también follabas en la uni, como todos. No es ninguna novedad, a parte fue antes incluso de estar… de estar con Rodri. Y él no se enfada ni nada.
-Claro que no joder. El que esté libre de pecado, que tire la primera piedra- Añadió Rodri.
-Bueno pero su pareja actual es Agus, no Rodri. A mí tampoco me molaría mucho que mi novia vaya soltando estas cosas en público. A parte que el pobre no ha abierto boca- Me defendió Fran.
-Naaa si aquí todos somos familia “cohone”- Añadió Fran.
Judit no decía nada, seguía bebiendo el cubata restante mientras sus mejillas estaban ya visiblemente acaloradas.
-Venga va tenéis razón. Quizás nos hemos excedido al decir que era fotógrafo y demás… pero era necesario para el contexto de la anécdota jajaja. A ver algo anónimo Judit… Quizás cuando lo hiciste en público, con miles de personas mirando- Soltó Rodri.
Todos abrimos los ojos como platos, incluida Judit. Aunque a los pocos segundos, reaccionó:
-Eres idiota ca.. Rodri. Estaban mirando los escenarios del festival, no a mí jajaja.
-Bueno pero lo hiciste en público y había gente mirando… mirando los conciertos jaajaja- Respondió Rodri.
-Joder vaya susto illo, Agustín se nos ha “quedao” más blanco que un mimo “asustao”- Decía Paco partiéndose. Nerea añadió:
-Pues vaya mierda anécdota, yo también he follado en público. Como todos, seguro.
-Supongo… pero la gente estaba realmente cerca. No hubo pillada de milagro vamos, si hasta tuvo que salir corriendo y dejó el tanga ahí tirado en el suelo jajaja- Dijo Rodri.
-Bueno… es que vi un flash y me asusté. Solo pude subirme la falda y a correr- Añadió mi novia, mientras seguía terminándose el cubata.
Rodri estaba sentado a la derecha de mi novia. De repente puse su mano sobre su espalda y soltó:
-Y luego en el primer baño que encontraste… Tuviste que acabar la faena.
Rodri ya estaba haciendo movimientos circulares con sus manos, sobre el hombro de mi novia. Ella dijo:
-Sí… nos encerramos… estaba súper sucio y lleno de gente… pero nos encerramos y… y me empezó a masturbar.
-Eso es… en pocos segundos te corriste pero bien jajaja- Añadió Rodri.
Mi novia siguió hablando, mientras todos los demás estábamos callados, flipando:
-Me empujó contra la pared… y bueno…
-Así con toda la ropa jajaja bueno sin tanga. Subirle la faldita y a reventarla jajaja. Nos escuchó medio “festi” seguro- Añadió Rodri, cuando finalmente intervine:
-Bueno creo que ya es suficiente eh. Un polvo en un festival, perfecto. La anécdota que emocionó a Spielberg. No hace falta entrar en tantos detalles, vamos digo yo.
Rodri seguía con su mano sobre mi novia, acariciando su hombro y empezando a tocar su cuello con la punta de los dedos. Paco dijo entonces:
-Pero no te enfades “mi arma”, si seguro lo sabías igual. Si lo sabe Rodri…
-Eso, pasado pisado- Añadió Rodri.
-Bueno… mejor paramos sí. Agus no sabía nada… se me ha ido la lengua, lo siento- Dijo finalmente Judit, apartando el brazo de Rodri y agachando la cabeza.
-Sí. Más que nada que tanto detalle, no sé… Un poco desagradable- Dije.
-Discúlpame bro, a mí también se me ha ido un poco la lengua. Pensaba que ya lo sabrías… pero bueno es sexo no pasa nada. Todos follamos, no nos debería asustar la palabra “reventar” o “follar”- Me dijo Rodri, juntando las manos y pidiendo perdón gestualmente.
-Joder macho… es que sí que se os ha ido un poco con tanto detalle. Paco estará cachondo seguro jaja. Y tú igual Rodri- Dijo Fran, a lo que el aludido respondió:
-Pues sí, no te voy a engañar. Estoy un poco empalmado ya jajaja. Es pensar en las folladas que me pegaba mi Cubanita y me vuelvo loco.
Nos quedamos todos en “shock” de nuevo, mirando a un Rodri que giró su cabeza hacia otro lado como quien no quiere la cosa. Paco rompió el silencio:
-Ah que eras tú…
-Sí bro. Me la follé tan fuerte que dicen que aún se escuchan sus gritos en todas las ediciones del “festi” jajaja- Rió Rodri tras decir aquello.
Me levanté en seco para darle una ostia, pero Fran y Paco me pararon rápidamente.
Todo el local se nos quedó mirando, mientras Fran me decía:
-Cálmate tío… está borracho y es gilipollas.
Escuché entonces la voz de Rodri:
-Agustín lo siento de verdad, me vuelvo a disculpar. Soy un poco brusco con mis palabras, para mí el sexo no es tabú. Todos sabemos que Judit y yo fuimos pareja. Y las parejas follan. Lo siento si te molesta eso.
Paco añadió:
- A ver… tiene más razón que un santo. Podría controlar un poco esa lengua pero si son ex… pues habrán “follao”, digo yo.
Me deshice de ambos y puse rumbo a mi coche, diciendo:
-Panda de catetos.
Escuché el ruido de los tacones de Judit acercándose. Cuando estuvo a mi lado, me dijo:
-Lo siento… lo siento de veras. Estoy borracha, me he excedido. Lo siento lo siento…
-Vale, deja de decir lo siento. Ya está. No pasa nada. Vámonos- Respondí.
Subimos al coche y estuvimos callados todo el camino a casa. Subimos al piso y de camino a la habitación, mi novia rompió el silencio:
-¿De verdad no estás enfadado?
-Claro que no joder. Decir delante de nuestros amigos como te follabas al subnormal de Rodri… Cómo me voy a enfadar Judit… ¿CÓMO COJONES ME VOY A ENFADAR?- Grité, sin tan siquiera mirarla.
Escuché el llanto de mi novia y el ruido de la puerta del baño cerrarse. Me cambié de ropa y me acosté en la cama, intentando no pensar en nada.
…
Apenas pude dormir esta noche. En cambio, tenía a mi lado a Judit, dormida como un tronco. Eran las 6:00 de la mañana y decidí irme al sofá a ver la tele. Me esperaba un domingo de mierda.
Al cabo de unas horas apareció en el comedor Judit, bostezando:
-Cariñooo… ¿Sabes qué hora es?
No respondí, seguí mirando la tele.
Judit se me acercó, se rascó un poco los ojos y me dijo:
-Siento lo de ayer… ¿Vale? Fui una estúpida. Demasiado alcohol… no quiero justificarme, pero lo siento.
-Ok- Me limité a decir.
-Joder Agustín, no empieces como ayer porfa. Lo siento, no sé qué más decirte- Respondió ella, abrazándome mientras.
-Ya está hecho, da igual. Al menos que eso te sirva para ver que el idiota ese no ha cambiado. Y… siento haberte gritado Jud.
Mi novia me abrazó con más fuerza y nos dimos un largo morreo.
Pasamos el resto del domingo haciendo el vago, como era habitual. No volvimos a hablar del tema. Y es que esa era una de las fortalezas de nuestra relación. Éramos muy impulsivos, quizás demasiado. Pero nos lo decíamos todo a la cara y en el momento, sin guardar rencores ni malos sentimientos. Aclarábamos la discusión y se finiquitaba el tema. Y si terminaba en polvo, mejor que mejor.
…
El lunes aprovechamos para visitar a Marcos en su casa. Estaba mejorando, aunque muy poco a poco. Llegó el martes y se presentó el primer gran escollo de la semana. Si se repetía el patrón de las últimas semanas, era el día en el que Rodri iba a nuestro gimnasio. Y solo había algo que me molestaba más que encontrarme a ese caradura: encontrármelo con Judit. Mi novia ya estaba libre de horas extra, por lo que esa tarde nos dirigimos al gimnasio.
Al llegar, miré por todo el parking en busca de su deportivo rojo, sin encontrarlo. Lo mismo en la entrada del gimnasio. Me puse a mirar disimuladamente por todos lados, pero ni rastro de Rodri.
-Agus estás un poco raro- Me dijo mi novia.
-Ehh… no no… qué va. Para nada.
Hicimos nuestras rutinas, nos duchamos y nos fuimos para casa. No vimos al musculitos en ningún momento, aunque Judit se olía algo:
-¿A quién buscabas? No tendrás algún ligue o algo y te estarías ocultando…
-Si fuera así no volvería al lugar del crimen- Respondí, mientras deslizaba el mando a través de docenas de series, sin saber qué poner.
-Eres tonto eh- Me soltó ella riendo y dándome un leve golpe en el pecho. Siguió diciendo:
-Pero en serio, estabas raro.
No quería engañar a mi novia, ni ocultarle cosas. Y menos crear dudas sobre terceras personas, así que confesé:
-Me encontré con Rodri un par de veces en el gym, durante esos días que tenías curro en casa. Con todo lo ocurrido… estaba mirando si lo veía para evitarlo. Siento no haberte dicho nada Jud.
-Vaya… ¿Qué pinta ese en nuestro gym? Si es monitor en uno de lujo… en fin. Te entiendo amor, pero me lo hubieras dicho y listo. Es una chorrada- Respondió ella, a lo que añadí:
-Bueno, con todo lo ocurrido últimamente… Pero tienes razón. Nada de secretitos.
…
El resto de la semana transcurrió comúnmente. La rutina del trabajo, gimnasio, series, sexo y alguna que otra quedada en el bar. Por suerte nadie del grupo dijo nada del incidente del fin de semana pasado. Fue un momento incómodo y visto lo visto, nadie quería más problemas. Tampoco hubo ni rastro de Rodri, aunque entre semana nunca le pasaba por ahí. El problema venía el sábado.
…
-¿Hoy tampoco?
-Lo siento Jud, un derbi es un derbi- Respondí a mi novia, mientras toqueteaba mi móvil.
-Joder…
-Estoy muy solicitado ya lo sé, pero tengo que repartirme. Quiero buen rollo con mis colegas del curro, entiéndeme- Dije.
-Joder ya… Pero últimamente pasas más tiempo con ellos que con nosotros.
-No seas tan “dramas”. Han coincidido un par de partidos buenos casi seguidos y ya. Culpa del incompetente que dirige la liga, a mí no me mires- Bromeé.
-Ja ja… Es que los sábados… Yo entiendo que algún martes o miércoles vayas a ver las Champions. Pero los sábados son para el grupito- Dijo Judit.
-Joder si a esos tontainas los vemos cada dos o tres días. No me jodas. Ya digo lo que pasa es que soy muy popular, no como otras.
-Estás muy bromista tú hoy eh. Claro, el señor que puede elegir sus amistades. Y que no le han apartado de su grupo de amigos, “no como a otras”- Dijo ella, recalcando esa última frase.
Dejé el móvil y le dije:
-Vamos Jud ¿Vas a sacar otra vez el temita? Esa panda eran unos descarriados. Unos parias. Una escoria para la sociedad. No saben hacer la “O” con un canuto. Bueno, de canutos entienden, eso seguro…
-Vale amor… ya lo he pillado con el primer descalificativo. Son… eran mis amigos- Dijo Judit, a lo que respondí rápidamente:
-Y tú decidiste apartarte. Por el musculitos y porque nuestro grupo te cayó mejor.
-Claro… y porque después conocí a un cabezón y me tuve que quedar ya… hasta hoy.
-Los mejores 7 años de tu vida, no me lo vas a negar- Le dije, provocando las risas de mi novia, que respondió:
-Qué tonto… Y pronto serán 8, en fin. En mi curro cada cual va por su lado… no tengo amistades. Solo conozco a nuestro grupito de las tardes. Tampoco soy la más sociable del mundo.
-A tu edad… o sea quiero decir… a estas alturas, ya no hace falta encontrar amigos. Si no voy, puedes salir con ellos igual… ¿No? Pues cero dramas. No necesitamos más amigos- Sentencié.
Llegó la noche y me dirigí a casa de mi amigo del trabajo Beto para ver el fútbol. Judit aún se estaba arreglando para su salida con el grupito.
Llegué a casa de Beto y me abrieron, aunque no el anfitrión.
-Hombre Agusss ¿Cómo va todo? Pasa pasa- Dijo Carol, la novia de Beto.
-¡Carol! Te eché de menos el otro día, en el clásico- Dije sin pensar, aunque al momento entendí que quizás no era el comentario más apropiado.
-Vaya jajaja por fin un hombre que me echa de menos- Respondió ella. No sé si me seguía el juego o simplemente era una broma.
Finalmente nos dimos dos besos y entré a su casa, donde saludé a Beto y otros amigos en común.
Faltaban pocos minutos para el inicio del partido. Los demás tíos estaban en el sofá picando, bebiendo cerveza y comentando las alineaciones.
-Hoy autobús otra vez eh cagones jajaja.
-Cómo que cagones, si vais a necesitar un penalti como siempre.
Había pique sano entre ellos, mientras yo estaba con Carol en la mesa, charlando de temas varios. Teníamos muy buen “feeling”, me sentía realmente cómodo con ella. Parecía que el tiempo se paraba, que los problemas desaparecían. Disfrutaba mucho de su compañía, de sus bromas. E incluso de sus halagos esporádicos. Me sentía valorado, querido.
Empezó el partido y me dirigí al sofá con los demás, dejando a Carol en la mesa con su móvil. Me fijé en que Beto me miraba de reojo, quizás no le gustaba que estuviera de risas con su novia. Me ponía en su lugar y también me habría molestado un poco. No quería malos rollos, así que el resto de la velada seguí de charla y cachondeo con mis colegas sin hacer caso a Carol.
Terminó el partido y me fui a casa. Como la vez anterior, Judit aún no había llegado. Me cambié de ropa y me fui directo a la cama, ya que el cansancio de toda la semana estaba haciendo mella.
Me estaba empezando a dormir cuando sonó mi móvil. Era el número de Judit.
-¿Sí? Jud qué pasa…
-Oye Agus… tío… Soy Arturo… siento llamarte ahora. No sé si estarás ya en casa…
-Pero dime ¿Pasa algo, es por Jud? ¿Por qué tienes su móvil?- Pregunté.
-Sí… bueno… no sé cómo decirte esto… He visto a Jud antes y…
-Tío ve al grano ¿Qué cojones pasa?- Insistí, a lo que Arturo soltó:
-Pues que he ido aquí al baño de mujeres, que el de hombres estaba ocupado…
-AL GRANO- Grité.
-Pues que estaba Judit chupándosela a Rodri.
Continúa en
- Relato #243260— title-regex: contiguous parts (2 -> 3)
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