Mi Judit. Acto I Cap. 2
Agustín cree haber blindado su relación de siete años, pero Rodri no olvida. Lo que empieza como provocaciones en el grupo de amigos se transforma en una pesadilla de celos cuando él descubre que el pasado de Judit no está tan cerrado como creía.
Prólogo: https://www.todorelatos.com/relato/243125/
Capítulo 1: https://www.todorelatos.com/relato/243188/
Acto I Capítulo 2
-¿Es que habéis visto un fantasma o qué?- Insistió Rodri.
-Pues la verdad es que sí…- Dije, aunque Judit me pisó un pie con disimulo.
-Qué máquina eres Agustín… rodeado de colegas eres muy máquina- Dijo Rodri.
Me levanté y me puse cara a cara enfrente de él. No se movió un pelo, pero le dije:
-Sin colegas también soy lo máquina que quieras.
-Relaja compadre…- Escuché a Paco advertirme.
-Eso, baja un tonito- Me respondió Rodri. Le iba a soltar una torta, pero miré a la mesa. Arturo y Paco nos miraban incrédulos, mientras Judit miraba hacia otro lado con rostro serio.
Volví a mi silla, diciéndole a Nerea:
-¿Dónde está Fran? Y este…
-Pues Fran está reventado. Entre el curro, el hospital… Entonces…
-¿Cómo que el hospital?- Corté a Nerea.
-Bueno… resulta que hemos pensado que quizás Marcos…- Decía Nerea.
-¿Habéis ido? ¿Sin nosotros? Pensaba que habíamos quedado que mañana iríamos- Dijo entonces Judit, visiblemente molesta.
-Bueno esto no es ninguna carrera, tranquilos todos. Mañana yo curro y estos dos se han ofrecido a acompañarme, sin más. Y ya de paso como Fran no tenía ganas de salir pues he acompañado a la moza. Que te tengo que rendir cuentas aún o qué, cubanita- Respondió Rodri con sus aires de grandeza.
Me iba a levantar pero Judit se me avanzó. Fue ella la que se puso enfrente de Rodri y le dijo:
-Me estás tocando los cojones ya tú. Yo no te llamo pichafloja, así que ni cubanita ni ostias. Estábamos aquí de tranquis para que vengas con tus payasadas. Si venís a joder la marrana ya os podéis ir. Los dos.
-Vaaale lo siento tía. Rodri nos lo dijo y le hemos acompañado, no le busques los tres pies al gato. Y aquí el musculitos promete que tendrá la boquita cerrada a que si…- Dijo Nerea, mirando a Rodri.
-Siii mami- Respondió él.
Judit le dio finalmente la espalda, aunque Rodri murmuró:
-Vaya carácter… lo que necesitas es un buen polvo.
Judit volvió hacia Rodri y le dio un puñetazo en la boca. Tras eso, se dirigió a Nerea y le dijo:
-Gracias por animar la velada.
Mi novia cogió su bolso y se fue hacia la salida. Paquito me hizo señales de que me tranquilizase. Y Arturo me dijo:
-Ve con ella. Ya hablaremos…
Me levanté y antes de irme, miré a Rodri.
Físicamente no le había afectado el puñetazo de mi novia, aunque podía notar cómo su orgullo sí estaba herido. Llevaba dos días provocándome, lo que no se esperaba es que Judit saltaría así.
Le miré con desprecio, mientras él intentaba aguantar su sonrisa. Aunque sin éxito.
Llegué al coche con Judit, donde entramos ambos sin mediar palabra y volvimos a casa. Durante el trayecto, hubo unos minutos de silencio incómodo, hasta que decidí romper el hielo:
-Oye…
-Se lo merecía- Respondió.
-Judit la matadora te llamaremos.
Ambos nos empezamos a reír y dejamos pasar el tema.
…
Al día siguiente fuimos a visitar a Marcos. Estaba bastante tocado por los medicamentos, pero al menos nos reconoció y pudimos darle ánimos. No nos topamos con Rodri, así que fue también una visita muy tranquila.
Pasamos el domingo relajados en casa, como solíamos hacer. Levantarse tarde, hacer algunas tareas del hogar con música de fondo y primer polvo. Una buena comida (aprovechando que a Judit estaba empezando a cocinar platos nuevos), siesta y segundo polvo. Después ver alguna peli o serie, cenar y dormir. Un domingo tranquilo, rutinario. Feliz.
…
El lunes por la tarde recibí una llamada de Fran, por si queríamos tomar algo esa tarde. No teníamos un gran recuerdo de la quedada del sábado anterior, pero decidimos ir.
Nos acercamos al mismo bar, hasta que vimos a Fran, Nerea… y Rodri.
Al verlos, Judit fui hacia ellos como un cohete, aunque la cogí de los hombros e intenté tranquilizarla:
-Ehhh estate quieta. Si hay pelea que la empiece el otro, no lo olvides.
-A ver que quiere el tonto del culo ahora…
Llegamos a la mesa de la terraza y el primero el levantarse y hablar fue Fran:
-A ver… primero de todo disculpas por lo de visitar a Marcos sin vosotros. Surgió así, realmente es una tontería. Pero lo siento. Y después…
-Ya digo yo- Le cortó Rodri, levantándose y acercándose a nuestra posición. Entonces dijo:
-Lo lamento. Lo siento mucho vale. A veces me paso de rosca, Judit ya lo sabe… no va con segundas bro. Es mi humor. Ella también sabe que en nuestro grupo anterior de amigos todo era más… más “hardcore” no sé. Estábamos de vacileo todo el puto día bro.
-Vale. Es que tanto chistecito, tanto apodo…- Empecé a decir, aunque Rodri me cortó:
-Bueno ya, a ver si quieres que te la chupe también…
-Rodriiiiiiii- Dijo Nerea.
-Vamos que lo siento, joder es broma Agustín. Venga choca- Me dijo.
Le di la mano cordialmente, mientras que Judit añadió:
-¿Y yo qué?
-¿Cómo?- Preguntó Rodri.
-Que a mí también me has tocado los cojones. De hecho a mí me deberías pedir disculpas, no a él. Que no rindo cuentas a nadie eh.
-Joder me reventaste el labio, estamos en paz Cu… cuando me invites a una birra- Respondió Rodri, a lo que Judit le respondió:
-Sí vaya, pobre. El niño va a llorar a su mamá… En fin no te pases un pelo.
Rodri asintió con ganas, a la vez que me pasaba un brazo por encima y nos decía:
-Bueno tenéis suerte, tengo cosas que hacer. He venido solo para disculparme, para que luego digáis… En fin que vaya bien el tardeo, si os aburrís me llamáis. ¡Salud!
Y se marchó.
-Tanta paz lleves…
-Aguuuuuus…- Me interrumpió Nerea.
-Bueno, ¿Todo solucionado no?- Dijo de repente Fran para calmar las aguas, a lo que Judit añadió:
-Por mí todo olvidado, chicos. No le demos más vueltas.
…
La semana transcurrió con normalidad. Mucho trabajo, mucho sexo con Judit. Alguna que sesión de gimnasio, quedadas con nuestros amigos (sin Rodri por suerte) y multitud de series empezadas en plataformas varias.
También visitamos un par de veces a Marcos en el hospital. Las pruebas estaban saliendo de lujo y era cuestión de días que recibiera el alta. Pudimos hablar con él de forma más natural, ya que le habían bajado la dosis de la medicación. Me alegré mucho por él. Nadie merece una enfermedad, pero la gente buena como él aún muchísimo menos. Aunque toca a quien toca.
Llegó el sábado y teníamos planeado salir esa noche con nuestros amigos. Pero por la mañana, unos amigos del curro me invitaron a ver el clásico de fútbol (FC Barcelona Vs Real Madrid) en casa de uno de ellos esa misma noche.
Nadie del grupito de amigos era especialmente apasionado del fútbol. Solamente yo, que intentaba ver al Madrid cuando podía. Tampoco hacía demasiados planes con los compañeros de trabajo, ya que el otro grupo y mi novia ya me quitaban todo mi tiempo. Ni Judit estaba demasiado interesada en quedar con mis amigos del trabajo para ver fútbol. Así que decidí aceptar. Y luego, se lo conté a mi novia:
-¿No te importa verdad? Es aquí mismo en casa de Beto.
-No Agus, claro que no. Pero joder qué repentino.
-Lo dirás tú, que amas los planes imprevistos jaja- Respondí.
-Ya…jajaja pero habíamos quedado y tal.
-Ni que fuera una secta… los vemos cada dos o tres días. Los veo más que a mis padres. Sobrevivirán sin nosotros- Le dije a Judit, que estaba sentada en el sofá viendo una serie de coreanos que se mataban entre sí por un premio inexistente.
-Cómo que nosotros… jajajaja. Te crees que solo te vas a divertir tú- Respondió ella, mientras no quitaba ojo a la pantalla.
-Ah… vale vale. Pensaba que preferías quedarte aquí viciada a la serie esta rara. Por cierto Jud ese de ahí del barco tiene una pinta de…
-¿Te quieres callar amor? A ver si te voy a hacer yo spoiler de… del clásico. ¡Penalti para el Madrid! Ves- Decía, picada. No le importaba lo más mínimo el fútbol, pero siempre me picaba.
-Qué tonta eres…- Le dije a la vez que la abrazaba y le daba un beso en la frente.
…
Llegó la noche y fui a casa de Beto. Solo éramos 3 compañeros y un acoplado que nunca había visto. Y encima era culé. Por suerte ganó el Madrid y pasamos un buen rato entre risas y cervezas. Me fijé en una estantería, donde había una foto de Carol, la pareja de Beto. Me extrañó que no estuviera en casa de mi colega. No le gustaba el fútbol, pero al fin y al cabo era su novia y solía estar cuando iba. Debió salir con sus amigas.
Fue una pequeña decepción, ya que Carol era la ostia. Era súper fan del Madrid, más incluso de su novio. Le encantaba hablar de tácticas, de jugadores, partidos, etc. Y sentía un sentido del humor que congeniaba mucho con el mío. Y aparte de eso, su cara. Era bastante diminuta, unos 10 cm menos que yo. Delgada, con un cuerpo muy trabajado en el gimnasio y con un pecho bastante grande. Debido a su tamaño corporal, esas tetas destacaban un montón. Algo similar pasaba con su culo, que estaba súper tonificado y destacaba en las proporciones de Carol.
Todo ello culminado con un rostro precioso, de los mejores que había visto nunca. Una cara con unos rasgos muy marcados y sensuales. Con una larga melena castaña que le llegaba hasta el propio culo.
Tenía cara de niña buena, de no haber roto nunca un plato. Aunque después era una cachonda. Sentía una sensación especial las pocas veces que coincidía con ella. Había una especie de magnetismo. Me atraía, sin duda. Y quizás yo también a ella. Pero ni por asomo me había planteado nada. No tiraría 7 años de relación por una cara bonita, por un calentón. Lo tenía bien claro.
Terminó la velada y volví a casa, deseando hacer el amor con Judit. Entre la victoria del Madrid, las cervezas y mis pensamientos sobre Carol, estaba a mil. Quería llegar, empotrarla contra el sofá y follármela toda la noche.
Para mi sorpresa, mi novia no estaba aún en casa. Eran más de las 12, y ya hacía varias horas que se había ido. No solíamos llegar tan tarde cuando salíamos los sábados. Aún así no la llamé ni hice nada. Me cambié y me tiré al sofá, poniendo una peli de un calvo expolicía retirado que daba ostias como panes a multitud de delincuentes.
Estaba medio dormido cuando de repente escuché la puerta de casa. Ahí estaba Judit:
-Amooor, ¿Qué tal ha ido? ¿Habéis ganado no? Con un penalti… si es que ya te dije jajaja. Y ya estás viendo otra peli de este tío… joder si todas son iguales…
Se acurrucó conmigo al sofá y nos besamos. Lucía espectacular con unos tejanos ajustados y una camiseta marrón holgada que intentaba disimular el enorme contorno de sus pechos. Aunque sin éxito.
-¿Oye un poco tarde no? Casi me la casco con el calvo este de la peli- Le dije.
-Serás idiota jajaja aunque tiene su punto eso sí… y yo qué sé. Se nos ha hecho un poco tarde y bueno… joder…
-Dime…- Pregunté
-Prométeme que no te enfadarás- Decía, mirándome y poniendo cara de gatito triste.
-Entre las horas estas y la frasecita… Judit…
-Y dale con las horas, lo siento papiiiii. Joder. No pero en serio, es una tontería pero bueno. Entiendo que no te guste porque…
-¿Pero lo dirás hoy o ya cuando estrenen la trilogía de la peli?- Respondí.
-Tonto… Que ha venido Rodri. Ya está, solo eso. Ya sé que no te cae bien, que tal y cual. Pero ya escuchaste que quizás venía de vez en cuando. Pues ha tocado hoy. Sin más.
-Pues casi que mejor, me he ahorrado escuchar sus chorradas. Espero que su presencia no sea recurrente- Le dije a mi novia, que contestó:
-No creo… supongo que no… no sé sinceramente. Hemos estado muy a gusto así que…
-¿Hemos?- Pregunté.
-Sí, o sea todos. Estos días ha sido un completo idiota, pero hoy no sé… parecía otro. Creo que mi ostia le cambió jajaja- Decía Judit, mientras le levantaba del sofá y empezaba a quitarse los tejanos.
Se fue con ellos en la mano, camino a la habitación. Su camiseta le llegaba por la cintura por lo que la imagen era brutal desde mi posición. Ese culo rebotando paso a paso, apenas cubierto por un tanga de hilo. Esa visión de su semidesnudo me puso cachondo y le grité:
-Claro, le reiniciaste el sistema operativo… en fin que le den. Ven aquí, llevo un buen rato esperando para ya sabes qué.
Y vaya si lo sabía. Apareció a los pocos segundos completamente desnuda, ofreciéndome su paseo lento y sensual. Mirándome con cara de vicio, mordiéndose el labio. Se sujetó ambos pechos levemente para dejarlos caer justo después. Ya me tenía a tono. Hicimos el amor durante unos minutos.
…
Al martes siguiente, tras terminar de trabajar, decidí ir al gimnasio. Solía ir con Judit, estábamos un rato corriendo en la cinta, spinning y poco más. Aunque esa tarde mi novia estaba ocupada en casa junto a Juana, su compañera de trabajo. Necesitaban idear unos “posts” con urgencia para una importante empresa de moda. Miré a Juana. Pese a sus cuarenta y pico años, no se conservaba nada mal. Aunque era un poco fea, la pobre. Muy buena persona, eso sí. Llevar a Judit al trabajo y devolverla aquí, nos había ahorrado un buen dinero y molestias. Y ambas se llevaban genial.
Llegué al gimnasio, hice mi rutina y me fui a las duchas. Estaba justo debajo del chorro cuando le vi entrar. El puto Rodri, en pelotas, colocándose a mi lado. Instintivamente miré hacia sus partes, viendo como su pene era ligeramente más largo que el mío. Pese a que Judit me había dicho lo contrario.
-Vaya vaya, ¿Todo bien bro?
-Sí, hasta ahora- Le respondí.
Rodri se empezó a echar jabón por todo el cuerpo. Sin mirarme, me dijo:
-Venga ya… ya me disculpé. Un mal inicio, dejémoslo ahí.
Yo me terminé de lavar y respondí:
-Tienes tu historial, no vayas de santo.
Tras decir aquello, salí de la ducha para vestirme y escuché:
-Brooo... ¿Por qué tanto odio? En la puta vida hemos cruzado cuatro frases seguidas tío. Y la Cubanita ya no me interesa, si estás mosca por eso. Toda para ti.
Tras escuchar esas palabras, volví hacia la posición de Rodri y le dije:
-Ju-dit. Se llama Judit. Y no es que no te interese. Es que tú a ella no le interesas. Está conmigo, haremos 8 años pronto. Nos casaremos, tendremos hijos. Y tú seguirás dando pena con tu actitud de niñato.
-Sí sí… y comeréis perdices bro. Pero no te la levanto porque no quiero- Me dijo, riendo. No pude más y le solté un gancho con la derecha, aunque lo esquivó y me dijo:
-Vaya parejita más agresiva jajaja. Que me deje golpear por tu novia no significa que a ti te deje.
Entonces Rodri me cogió del cuello rápidamente, aplastando mi espalda contra la pared de la ducha.
-Si quisiera, ya me la habría reventado doscientas veces. Por todos sus agujeros. Y habría llenado de babas esas gordas tetazas que me lleva. Como hice en su momento. Me la follé tanto y tan duro que no entiendo que hace ahora con un tontaina como tú. Así que baja un poco los humos eh, campeón.
Entonces me soltó. Me quedé un par de segundos en blanco, tocándome el cuello. Él seguía sonriendo, como quien se cree impune a todo.
Me di media vuelta, pero me giré de nuevo y le conecté otro rápido gancho. Esta vez sí impacté, de lleno en su barriga. Se encogió de dolor, me miró y antes de que pudiera abrir la boca le dije:
-Serás más fuerte, pero si tengo que morir matando lo haré. No te acerques más a ella, último aviso.
Por suerte para mí, entraron dos personas más en las duchas y Rodri se quedó callado. Me fui a vestirme, con un enfado tremendo en mi interior.
No entendía qué hacía ese tío en mi gimnasio, cuando él curraba en otro. ¿Quería coincidir con Judit? ¿Quería provocarme? No me creía ni una sola palabra suya. Tanto por su pasado como por su supuesta aventura con Nerea. Pero lo que sí era cierto es que no había aviso ningún acercamiento extraño con mi novia hasta ese momento. Que yo supiera
Mientras me vestía, observé que en un banco cercano había la ropa de Rodri. Y encima, su móvil. Estuve pensando unos instantes cómo desbloquear ese móvil. Quería espiar sus conversaciones, ver si había “algo” con Judit. Era casi imposible, pero la duda me mataba.
Nunca había espiado el móvil de mi novia, encima siempre lo tenía bloqueado y bastante controlado. Con ese tío sería complicado, pero prefería jugármelo con él y no con mi novia. Pero Rodri volvió hacia su banco, cogiendo su móvil y leyendo la pantalla unos segundos. Decidí marcharme.
Llegué a casa y estaba Judit, pegada a la pantalla del móvil. Le di un pico y le dije:
-¿Todo bien Jud? ¿Habéis terminado la mierda esa?
-Qué fino eres, cariño… Pues no. Mañana y quizás pasado volveremos a hacer otras extras aquí… qué palo todo- Me respondió, dando un suspiro.
-Vaya, me dejarás solo en el gym otra vez. Bueno solo…
-¿A quién te has encontrado? ¿Arturo quiere adelgazar?- Me preguntó mi novia.
-Jajaja ese no se mueve ni con una grúa. No. El tonto de tu ex.
-¿Rodri? ¿Es coña no? Pero si es monitor en otro sitio- Me respondió, a lo que añadí:
-Pues ya ves… en la ducha que estaba. Por cierto, la tiene como yo.
Mentí ligeramente, ya que me había parecido que la tenía algo más grande. En todo caso era similar. Y sobre todo, no era pequeña como Judit me había dicho.
-¿Ahora le vas mirando las pililas a la gente o qué? Y yo qué sé, pues la tendrá pequeña, normal… no me acuerdo.
-Ha sido un acto reflejo… ¿Y me estás llamando picha corta? Y cómo no te vas a acordar sí…- Entonces Judit me interrumpió con un largo morreo, tras lo que dijo:
-Estás muy cansino con Rodri, de verdad te lo digo. Al final llegaréis a las manos.
Tras sus palabras, me quedé callado. Miré a otro lado con disimulo, aunque ella añadió:
-A-GUS-TÍN... ¿Qué coño has hecho ya?
-A ver, un par de ganchos… pero solo le di uno- Dije, sin mirarla.
-¿Pero tú eres tonto? ¿Te crees Toporia?
-Topuria, se llama Topuria- Respondí.
-¡QUE ME LA PELA! Mira da igual, déjalo. Ya sois mayorcitos. Si tenéis el ego tan grande pues os dais de ostias. Pero que no sea por mí eh, tenlo claro. Soy tu novia, si aún no tienes eso claro tras 7 años y pico… joder.
Tras decir eso, Judit se levantó y se fue hacia la cocina.
-Tú también le pegaste eh, me has convertido en un monstruo- Grité, medio en broma
-QUE TE DEN- Escuché a lo lejos.
…
A los dos días, ese jueves, volví al gimnasio. Solíamos ir casi todos los martes y jueves. Y aunque esa tarde Judit aún tenía trabajo con Juana en casa, no quise romper mi rutina. Y a parte, tenía un plan.
-Tío estás mal… conozco algún que otro psicólogo- Me decía Arturo, sentado de copiloto en mi coche, camino al gimnasio.
-Shh cállate, es necesario. Cuando sea el momento te diré el motivo- Le respondí mientras conducía.
-El sábado no pasó nada tío, relaja. Yo estaba ahí. Todos lo estábamos. Bueno tú no… pero que Rodri no intentó nada. Estaba muy majo de hecho- Decía mi amigo.
-Sí sí… majísimo seguro. En fin que no es por eso- Mentí.
-¿Entonces el plan?
-Ya te lo he dicho joder. Él estará leyendo sus mensajes como hacemos todo. Yo te daré la señal y haces lo acordado- Le dije a Arturo.
-¿Es necesario?- Preguntó.
-Que siiiii. Mira ya hemos llegado.
-No tengo abono ni…
-Cállate plasta, si aquí no viene ni el tato, no hay ni vigilancia. Tú sígueme- Le corté, bajando del coche.
-Estoy ridículo con esta ropa. ¿Y qué hago mientras?- Me preguntó Arturo.
-Tío aprovecha y haces ejercicio que falta te hace. O te vas a la sauna. O te haces una paja yo qué sé.
Entramos al gimnasio y empecé a buscar a Rodri disimuladamente. La otra vez no estaba en la zona de cintas, porque seguramente estaría en las máquinas. Pero no estaba en ninguna zona, no había rastro de él.
-Bueno, mala suerte- Dijo Arturo a mi lado.
-Espera. Quizás es pronto. Esperamos unos minutos…
-Agus creo que te estás volviendo un poco psicópata…
Esperamos un rato pero nada, Rodri no aparecía. Decidimos marcharnos finalmente, sin plan, sin ejercicio. Sin nada.
Ya en el coche, le dije a mi amigo:
-Bueno, otro día lo volvemos a intentar.
-No tío. Lo siento Agus pero te estás flipando un poco. Dime qué narices pasa… Si no es por Judit no entiendo qué narices haces- Me dijo.
Harto de sus preguntas, saqué la carta de Nerea.
-Mira Arturo, que quede entre tú y yo. No quiero joder a nadie, esto es secreto.
-Vale- Respondió él escuetamente.
-Que me lo prometas- Insistí.
-Que siiii Agus.
-Rodri se está follando a Nerea- Solté la bomba.
-¿Perdona?
-Lo que oyes. Los pillé en el baño del hospital hace unos días… por casualidad. Se la estaba chupando. Si hacen eso en un baño público, ya me dirás tú…
-Pero… Pero ¿Fran sabe algo?- Preguntó mi amigo.
-Claro Arturito claro. Fran les hace la cama. ¿TÚ QUÉ CREES?
-Joder… pero es que… no lo parece. Nerea siempre ha sido un poco suelta… pero no sé- Decía Arturo, totalmente incrédulo. Le respondí entonces:
-Pues eso, pillo el móvil y si hay algo seguro que hay pruebas. Y si no, pues adiós.
-¿Y si hay pruebas qué haremos con Fran?
-Ya veremos- Me limité a contestar.
Y es que realmente hacía todo eso por Judit. Claro que me importaba Fran, pero no iba a jugarme mi integridad por él. Tampoco me apetecía contarle nada del tema, con o sin pruebas. Era su vida. Y Nerea una golfa. Ya se apañarían ellos, no quería quedar como el malo de la película ni un chivato.
Pero por Judit haría cualquier caso. No podía tolerar que Rodri pudiera tener el más mínimo contacto con ella. Mi novia siempre me dijo que había cortado su relación de raíz con Rodri, borrando incluso su número. Habían pasado años, pero ver algún mensaje entre ellos me iba a joder mucho. Y esperaba no ver algo peor.
…
Judit estaba bastante cansada por el trabajo, por lo que ese fin de semana lo pasamos entero en casa relajados. Y al martes siguiente, volví a probar mi plan con Arturo.
Mismo procedimiento, llegar y observar si estaba Rodri en el gimnasio.
Aunque al llegar al parking, Arturo resolvió la duda:
-Mira, ese es. El deportivo rojo con pegatinas en las ventanas. Lo llevaba el otro día, menudo cochazo.
Entramos al gimnasio y empecé a buscarlo. Y efectivamente, estaba en la zona de máquinas.
-¿Qué hacemos entonces?- Preguntó Arturo.
-No sé cuánto le debe quedar. Me voy al vestuario a prepararme. Tú ve a la cinta si quieres o…
-Paso. Prefiero morirme del asco que correr. Vuelvo al coche, cuando haya que actuar me avisas- Me cortó mi amigo.
Me fui hacia el vestuario y esperé a la llegada de Rodri. Al cabo de una hora y pico, finalmente llegó.
-¿Qué pasa bro? Joder ni una gota de sudor, así no bajarás tripita jajaja.
-En fin… por cierto no entiendo qué coño haces aquí- Le solté, mientras Rodri dejaba sus cosas en su banco y se empezaba a desnudar. Ni rastro de su móvil.
-Hablando de coños… aquí hay varios. Hay una pelirroja que bfff. Creo que es madre soltera, la he visto en otros lados. Le puso los cuernos a su novio. Muy petable la guarra. Se llamaba Ainara... Ainhoa... no. Algo así.
Rodri se quedó completamente desnudo, miré de reojo y efectivamente tenía un pene similar al mío. Un poco más largo quizás pero muy similar. Él siguió diciendo:
-Ah sí, que por qué vengo al mismo gimnasio que tú, así de repente, pese a que curro en otro. ¿Eso dices no? Pues para que me mires la polla jajajaja no en serio. Aquí al lado vive una tía brutal. Los martes su novio curra hasta tarde así que aprovecho. Voy, me la follo y luego un poquito de gym. El mío me pilla lejos desde aquí.
Negué con la cabeza, mientras Rodri entraba a la ducha.
Cogí entonces mi móvil y envié un mensaje a Arturo.
“Ya ha llegado
no ha pillado movil, ha entrado en ducha
lo pilla despues seguro, entra ya
estate alerta”.
A los pocos minutos, Rodri volvió al banco y efectivamente cogió su móvil. Empezó a leer, a la vez que me decía:
-Ni sudor ni ducha… si querías un autógrafo solo tenías que pedirlo jajaja.
Entonces, envié rápidamente el mensaje a Arturo:
“Ya”.
-Ehhh Rodri Rodri Rodri.
-¿Arturo? ¿Qué leches haces aquí bro jajaja- Le dijo Rodri, al verlo entrar rápidamente en el vestuario corriendo hacia él.
-Tío Rodri vente que están robando tu coche.
-¿Pero qué pollas dices chaval?- Decía Rodri, incrédulo.
-Que sí tío, rápido joder- Respondió Arturo, cogiendo a Rodri de la mano y arrastrándolo hacia fuera.
-Que estoy en bolas- Escuché gritar a Rodri a lo lejos. Al menos iba en ropa interior.
Para mi desgracia, el plan no tuvo éxito. Rodri soltó el móvil junto a su mochila, al ser arrastrado por Arturo. Pero el cabrón llegó a bloquearlo, por lo que no tuve acceso. Estaba seguro que lo soltaría sin más, dejándome vía libre. Pero no.
Intenté dos combinaciones fáciles para desbloquearlo, pero no hubo suerte. Habían pasado un par de minutos, así que estarían a nada de volver. Dejé el móvil en su sitio, cabreado. Indignado.
Rodri y Arturo volvieron. Yo, con disimulo, pregunté:
-¿Pero qué ha pasado?
-Unos tíos que querían robarme el coche o yo qué sé. No es la primera vez que me pasa. Suerte que estaba Arturito por aquí, los habrás asustado antes. Ni rastro de ladrones- Respondió Rodri.
-Normal, con ese cochazo- Dijo Arturo, a lo que Rodri añadió:
-Y por cierto ¿qué narices haces tú aquí Arturo? Te has perdido o algo, la pastelería no es aquí jajajaja.
-Muy gracioso. Hace unos días que vengo con Agus, aunque creo que lo dejaré- Me dijo Arturo, mirándome con segundas intenciones.
-No es para ti eh…normal normal. En fin suerte que estabas justo fuera y justo cuando me querían robar. Si no fuera por ti Arturito…
Nos quedamos todos en silencio, el cual rompió el mismo Rodri:
-En fin me voy, no sea que me vayan a robar de nuevo jajaja venga chaooo.
-¿Has conseguido algo?- Me preguntó después Arturo.
-Nada, móvil bloqueado.
-Pff joder. Tanto cuento para nada. Mira yo paso. Si es cierto lo que dices de Nerea, pues lo siento por Fran. Pero no puedes ir por la vida así- Sentenció Arturo.
Salimos de ahí en dirección al parking y vimos a Rodri al lado de su deportivo rojo.
-Oye Agus, el otro día te dejaste una cosa, mira ven un momento- Me dijo.
Arturo hizo ademán de seguirnos, pero le hice que no con la mano.
Rodri me llevó a la parte más alejada del parking, sacó su móvil y reprodució un video.
Aparecía el interior de un coche, aunque la cámara se movía erráticamente. Aparecía un culo femenino de repente, siendo penetrado en primer plano por un tío.
-Bfff bfff ahhh ahhh ahhhhh.
Escuchaba esos gemidos, provenientes de la chica que estaba siendo follada. Aunque no distinguía la voz.
Observaba un culo bastante grande, aunque en esa calidad y ángulo tampoco podía apreciar mucho más. También veía como una mano agarraba a la chica de la cadera izquierda.
Los bufidos y suspiros de la chica seguían, pero seguía sin apreciar algún rasgo identificativo suyo. Y es que apenas veía el vaivén de sus caderas mientras follaba. Tampoco sabía quién era él, solo veía la polla del chico entrar y salir frenéticamente de ese coño.
De repente la pantalla cambió a cámara frontal, donde salió la cara de Rodri en primer plano diciendo:
-Pffff cómo me pones Judit… cómo me pones…
Continúa en
- Relato #243188— title-regex: contiguous parts (1 -> 2)
Relatos similares
- Hetero: Infidelidad
Sandra (17)
Nunca imaginaron que la confianza de ocho años se rompería con el sabor de un desconocido. Entre besos y secretos borrados, la línea entre la lealtad…
Comparte:Trio fffInfidelidad ocultaExhibicionismo accidental
- Hetero: Infidelidad
Jugando con fuego (Libro 4, Capítulos 27 y 28)
María no busca solo a Carlos; busca que tú mires. En la terraza de un apartamento, con el mar de fondo y la mirada de un extraño clavada en ellos, el…
Comparte:Infidelidad ocultaTrio fffExhibicionismo accidental
- Hetero: Infidelidad
Una historia digna de contar
Cecilia sabía exactamente qué hacer con una falda tableada y un vaso de refresco. En medio de la familia, el 'accidente' fue solo el comienzo de un…
Comparte:Infidelidad ocultaExhibicionismo accidentalTrio fff
- Hetero: Infidelidad
Pillé a la puta de mi esposa con otro.
Descubrió el engaño en la pantalla de un portátil, pero lo que encontró en la cama fue mucho peor de lo que imaginaba.
Comparte:Infidelidad ocultaPoder y controlTraicion y culpa
- Hetero: Infidelidad
El dia que me folle a la novia de mi mejor amigo
Carol siempre evitó su mirada, pero esa noche, entre copas y risas, sus ojos le prometieron lo prohibido.
Comparte:Trio fffExhibicionismo accidentalTraicion y culpa
- Hetero: Infidelidad
Mi ex, su novia y yo. 2
Roberto la esperaba en el restaurante, pero no para cenar. Isa llegó sabiendo que sería el postre, sin imaginar que el plato principal sería su…
Comparte:Exhibicionismo accidentalPoder y controlDespertar y descubrimiento