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Las travesuras de Andrea 6

Andrea no es una mujer que se conforma con lo que tiene; busca llenar su vacío con la intensidad de dos hombres dispuestos a excederse. Esta vez, la prueba de fuego no es solo la resistencia física, sino la capacidad de ser poseída sin límites. ¿Hasta dónde está dispuesta a llegar para saciar su deseo?

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Yo: ¿Listos para el 2º round?

Hugo: Ven aquí puta, que estos dos todavía están llenos del semen que tanto te gusta -dijo agarrándose los huevos. Y me da a mi que esos dos también, ¿verdad Aaron?

Aaron: Joder, y tanto que si hermano. Vamos a llenarte, puta.

Chocaron sus puños y acto seguido comenzaron a menearse sus bestias, sin quitarme la vista de encima, admirando mi cuerpo desnudo.

Antes de acercarme a la cama, me puse detrás de Óscar para ver la escena desde su POV. Puse mi cabeza al lado de la suya, bajé la vista y no pude evitar volverme a reír de su pollita.

Óscar: Ya basta, ¿no?

Yo: Perdón jajaja, es que no puedo evitarlo. Viendo lo que tienes y lo que tienen ellos, solo me sale reír.

Óscar: Suéltame ya, por favor. Haz lo que quieras con ellos, que te follen y te llenen con sus pollones si lo que quieres es ser una puta, pero deja que me vaya.

Yo: Mmm... ¿qué hacemos chicos? ¿Dejamos que se vaya el pringado que tengo por novio? -pregunté, mientras cogía del pelo a Óscar.

Aaron: A mi me da igual la verdad, solo quiero que vengas aquí y follarte ese coñito otra vez.

Yo: Jeje, también tengo ganas de eso. Hugo, ¿qué hacemos con tu mejor amigo?

Hugo: Creo que ya ha tenido suficiente. Está mojado por la fuente que tienes por coño, tiene su propio semen en el pecho y la cara llena del semen de mi hermano. Ha visto como se folla a una puta como tu. Pero si quieres seguir con esto es decisión tuya. Yo, como mi hermano, solo quiero follarte otra vez.

Ver como los hermanos solo quieren follarme me pone muchísimo. Óscar ya me daba igual realmente. No estaba segura de si había sido suficiente castigo por joderme la tarde, pero ver que en la cama hay dos chicos que son guapísimos, con un cuerpazo para quitar el hipo y sobretodo con esas enormes y jugosas pollas, solo hace que quiera ser follada por ellos.

Yo: Aaron, suéltalo por mi, bombón.

Aaron se levantó y fue hermoso ver esos 24cm duros como piedras moverse al compás de sus pasos. Yo me dirigí hacia la cama y, al cruzarnos, me dio un tremendo azote en el culo.

Aaron: Bff... no me canso del cuerpazo de tu novia... cómo está la puta -dijo cuando llegó donde Óscar. ¿Le suelto y ya?

Yo: Suelta al polla pequeña ese y que haga lo que quiera, yo tengo trabajo aquí.

Al llegar a la cama, Hugo se acostó boca arriba y abrió sus piernas, dejando un hueco en el que me tumbé y puse mi cabeza al lado de sus 28cm. Le cogí de los huevos con una mano mientras que con la otra empecé a pajearle. Mi mano subía y bajaba lentamente por esa enorme polla a la vez que le iba dando besos, desde su base hasta la punta.

Hugo: Esos dos siguen en la puerta.

Yo: ¿Enserio?

Hugo: Mira por ti misma.

Yo: Todo lo que tengo que mirar está justo delante de mis ojos.

Tras decir eso dejé de pajearle y empecé a besar cada parte de su escultural cuerpo. Besé sus abdominales, su pecho y su cuello hasta llegar a su boca. En ese momento nos fundimos en un gran beso. Me acordé de los besos que nos dimos el primer día que follamos y no podía sentirme más a gusto.

Hugo: Te quiero, Andrea.

Yo: Y yo a ti, Hugo.

Aaron: Vaya par de tontos estáis hechos.

Aaron nos interrumpió el momento. Me molestó un poquito, pero al girarme y ver su polla se me pasó enseguida.

Yo: ¿Por qué has tardado tanto? -dije mientras me sentaba en la cara de Hugo.

Aaron: Al llegar a la puerta no quería irse, así que le he dicho que Hugo y yo íbamos a follarte, llenarte y a hacerte gritar mucho.

Yo: Ese es mi niñoooooh...

Hugo comenzó a mover su lengua dentro de mi coño. Me tiré encima de él y, cuando me disponía a chupársela, Aaron me cogió de la cabeza con sus dos manos y me la metió hasta el fondo de mi garganta. Tras dejarlo ahí, comenzó a mover sus caderas y esa gran polla entraba y salía de mi boca cada vez más rápido.

Aaron: Va a ser hora de empezar a ahogarte, ¿quieres?

Yo: ¿E-eso es una preguntaaah...?

Aaron: Ya sé que no, pero nunca está de más ser un caballero.

Aaron hundió su gran polla hasta el fondo de mi garganta mientras Hugo empezaba a meter dos dedos en mi coño y follarme con ellos. Mis piernas empezaron a temblar y sentía que me iba a correr muy fuerte otra vez. Aaron se dio cuenta y sacó su pollón de mi boca.

Yo: Me voy a correr... Diooooooos... ¡ah!... ¡ah!...

Un gran chorro salió de mi coño dejando la cara de Hugo totalmente mojada. Me dejé caer a un lado de la cama, cansada y exhausta.

Hugo: Joder Andrea, eres una puta fuente.

Yo: ¿Te gusta?

Hugo: Me encanta.

Al dejarme caer, mi cabeza quedó en el lateral de la cama. Aaron aprovechó la situación, dejó colgando mi cabeza y volvió a embestirme la boca con su pollón. Nunca me habían follado la boca así. El cuerpo de Aaron subía y bajaba y su gran polla no paraba de entrar y salir cada vez más rápido. Para poder coger aire me veía obligada a pegarle en la pierna y así poder respirar.

Aaron: Buah hermano... esto es increíble... como traga la puta... jodeeeeeer... bfff...

Hugo: Ya veo ya, pero yo bajaría el ritmo que te vas a correr pronto así -dijo mientras se pajeaba.

Aaron: Me da igual co-correrme ya... esto me está encendiendo mucho Dioooooos...

Aaron cada vez gemía más y más, estaba cerca de correrse nuevamente en mi boca y yo no podía quererlo más. Le pegué en la pierna para que me la sacara, le cogí la polla con la mano y se la empecé a pajear.

Yo: Ahógame con esta bestia y lléname la boca.

Dicho y hecho. Aaron me embistió por última vez y se corrió.

Aaron: ¡Me corroooooooo! Tómalo todo puta.

Aaron volvió a soltar 5 trallazos de semen muy abundantes. Debido a la posición en la que estaba, me fue imposible tragar semejante cantidad de semen y, al sacarme su polla, que no me la sacó hasta que no salió la última gota, el semen se escapó y quedé con la cara llena de semen y babas.

Aaron: Mamma mia, me has dejado seco.

Yo: Y tú me has dejado así jajaja -dije señalando mi cara.

Aproveché este pequeño impasse y me tumbé al lado de Hugo, que dejó de pajearse para que lo hiciera yo.

Aaron: Yaa jaja... Oye, yo no puedo más. Me voy al coche y te espero ahí hermano. Dale duro.

Hugo: Eso haré.

Yo: Eso espero que hagas.

Aaron, pese a tener la cara llena de semen y babas, me dio un beso en la boca.

Aaron: Gracias por la tarde de hoy Andrea. Cuando quieras repetimos.

Yo: Ya sabes que soy tuya, y estoy dispuesta a que me folles como quieras con esa bestia de 24cm.

Mientras Aaron se vestía, Hugo se puso de rodillas junto a mi coño para empezar a follarme otra vez.

Hugo: Ahora me toca a mi.

Y sin pensárselo mucho me metió su enorme polla de 28cm hasta el fondo de mi coño, partiéndome a la mitad y haciendo que gritara mucho.

Yo:¡AAAAAAAAH!

Hugo: ¿Estás bien?

Yo: Sí... sí... embísteme...

Hugo: Jeje...

Hugo empezó a mover sus caderas y aumentó el ritmo rápidamente. Sus embestidas eran feroces, me estaba dando duro, justo como quería.

Yo: ¡AH! ¡AH! ¡AH! Así si jodeeeeeeer... si... ¡Siiii!

Hugo: Veo que te gusta... voy a darte un poco más fuerte.

Yo: ¡SI! ¡SI! Da-dame con todo lo que tengas... ¡AH! ¡AH! ¡AH!

Hugo subió más aún el ritmo, follándome muy fuerte con la bestia que tiene entre las piernas. Gemía cada vez más y comenzaba a bufar, lo que anunciaba su corrida.

Hugo: ¡AH! ¡AH! Joder Andrea... estoy cerca... voy a correrme pronto... ¡AH! ¿Quieres que te llene?

Yo: ¡AH! Es lo único que qui-quiero, así que lléname... por favor... ¡AH! ¡AH!

Hugo: Me voy a correr ya... ya viene jodeeeer... ¡ME CORROOOOOOOOOO! ¡AH!

Yo: ¡SIIIIII! ¡LLÉNAMEEEEEEEEE!

Tras su última embestida, en la que dejó su enorme polla completamente dentro de mi coño, me llenó con una cantidad inverosímil de semen. De su gran polla no hacía más que salir y salir semen, desbordando mi coño por completo. Descargó dentro de mi 8 trallazos de semen muy abundantes. Cuando sacó su gran pollón, una cantidad descomunal de semen salió tras él, dejando un pequeño charco.

Yo: Jo...der... ¿cómo puedes correrte así?

Hugo: Ha sido una gran carga, tenía los huevos llenos.

Yo: Ya veo jajaja.

Hugo: Pero bueno, para una puta como tú que solo quiere que la llenen está bien.

Yo: ¿Bien? Está más que bien, lo adoro.

Estábamos tumbados uno al lado del otro, descansando. Su enorme polla había vuelto a su tamaño normal, era la primera vez que la veía así. Pese a estar dormida, ya se veía que era una bestia, una bestia que crecía hasta los 28cm.

Tras un rato tumbados, charlando y riendo, me dijo que ya se tenía que ir, no sin antes besarnos apasionadamente. Se fue y al rato me quedé dormida, estaba realmente cansada. Fue una tarde muy intensa. Al despertar era hora de analizar un poco lo ocurrido y lo que se venía a continuación.

Quería empezar a ordenar un poco la habitación, que estaba hecha un desastre, pero antes miré el telefóno y vi que tenía un par de llamadas perdidas de Celia, así que la llamé para ver si pasaba algo.

Celia: Hombree, a buenas horas jajaja.

Yo: Perdona tía, he estado muuy liada.

Celia: Uy, eso suena a que has hecho algo.

Yo: Joder tía, me conoces demasiado bien.

Celia: Lo sé jajaja. Bueno, cuéntame.

Yo: Pues verás...

CONTINUARÁ...

Espero que os haya gustado este sexto relato sobre Andrea, nuestra puta infiel. Pronto la séptima parte. Muchas gracias por leer el relato.

P. D.: Este es un relato de ficción, cualquier cosa que se asemeje a la realidad es pura coincidencia. Muchas gracias.

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Continúa en