Larga batalla por una esposa. 29
El video llegó con el título de una burla final: Beatriz, desnuda y sometida a tres hombres a la vez, mientras sus verdugas dirigen la escena. Pero cuando la hija revela que ella ha desaparecido en el Caribe, el horror se transforma en algo inesperado. La batalla no ha terminado; apenas comienza.
Larga batalla por una esposa. Capítulo 29
Tal vez si me hubieran dejado tranquilo, en ese momento habría renunciado a Beatriz. Estaba, por así decir, noqueado, pero se abría rápidamente la necesidad de salir, cerrar aquella tortura, y despejar mi vida de semejante desvarío. Pero no, Joana quiso seguir hurgando en la herida, estaba borracha de éxito y era incapaz de renunciar a seguir humillándome, usando para ello el cuerpo de mi ex-mujer. Con esa intuición y maldad característica del predominio estrogénico cuando se entorpece por una anormal cifra de andrógenos, la hembra/macho sabía bien dos cosas. Primero, que Beatriz aspiraba, en su fuero interno, a ser capaz de liberarse, salir de esa dependencia físico-psíquica, y que en su subconsciente continuaba el sueño/anhelo de volver a estar conmigo. Segundo, que yo mismo continuaba amando a la que había sido compañera y esposa durante casi toda mi vida, y que tampoco renunciaba a volver a tenerla conmigo.
Se sucedieron entonces dos acontecimientos determinantes en toda esta larga, inaudita y bizarra historia. Por un lado, el enésimo brutal video, que acaso condensaba/superaba todo lo anterior. Por otro una noticia, que mi propia hija me trasladaría apenas una semana después.
1.- EL VIDEO
En junio recibí un archivo que sólo llegué a abrir porque su título era,,,: “Con Omar y Peterson, en el caribe”. Fui incapaz de evitar bajarlo y abrirlo. El escenario era una cochambrosa sala, con suelo de tierra, sobre la que había un colchón apenas cubierto por una sábana de dudoso color blanco. Beatriz estaba allí, sobre ese inmundo lecho, desnuda y de rodillas, mirando a la cámara. Se alternaban las voces de Joana y de Louise, en una especie de relato y “directoras” de la supuesta ceremonia. Inician el asunto llamando a Omar, para que sea recibido por la víctima. Efectivamente, ese negro gordo y vulgar aparece en escena, con su eterna camiseta blanca de tirantes y un calzoncillo rojo oscuro. Se planta, de pie para que Beatriz le quite la pieza inferior y tome en su boca un miembro que simula ya estar plenamente en forma, de un grosor que nunca dejaba de sorprenderme. Estando en esa tesitura se oye la voz de Louise pronunciando un nuevo nombre, Peterson… Surge entonces otro moreno oscuro como el carbón, de edad mediana, con un bigote años cincuenta, musculoso de gimnasio, cara de rufián y apenas cubierto por una horrible camisa de flores y pantalón corto. Dejando al anterior ayuno de su caricia, y sin mediar palabra, mi ex-mujer le retira esas prendas y recoge entre sus labios un nuevo miembro viril, fino y alargado, igualmente erecto. No pasó apenas un par de minutos cuando otra vez se reclama a otro maromo, Samuel, que correspondía a un joven alto y delgado, aspecto nervudo, piernas y brazos largos de mirada dominante, vestido con tejanos y polo. Siguió el mismo procedimiento, que tampoco duró mucho. A una orden de Joana, Beatriz se colocó sobre Omar, insertando su pene en la vagina, para a renglón seguido dejar que Peterson le entrara en el ano y, finalmente acoger con su boca el aparato de ese Samuel, al que se veía especialmente ansioso. Esta triple penetración se mantuvo durante un espacio breve de tiempo, bien que con Omar sin moverse, dejando que los otros se repartieran el juego de entrar y salir. No estando cómodos los participantes, parecen haber decidido ir uno a uno. Tumbaron a Beatriz boca arriba y Omar la poseyó en misionero, durante un periodo que me pareció eterno. Cuando eyaculó, sus bufidos eran tremendos. Después tomó el relevo el tal Peterson, en idéntica postura y con un orgasmo no menos sonoro. Finalmente el chico, de modo similar a los precedentes. El montante de semen que la vagina de Beatriz había recibido debía ser abrumador. Y así quisieron esas brujas que quedara de manifiesto. Mientras Louise abría los labios vaginales, Joana tomaba un primer plano del liquido blanquecino y denso que almacenaba y se escurría hacia el exterior, al presionar ligeramente.
2.- LA NOTICIA
En una de las visitas a mi hija, que seguía viviendo en Madrid, la encontré intranquila, algo le afectaba hasta el punto de no poder disimularlo. Me vi obligado a preguntar si le ocurría algo malo… Su respuesta fue explosiva:
— Mira, papá, ya se que no deseas que te hable de ella, pero estoy super preocupada, porque mamá me envió un mensaje hace 15 días diciéndome que se iba a vivir a Santo Domingo y que le iba a costar hablar directamente conmigo, que a partir de ahora solo lo haríamos por whatsapp. Estoy segura de que ella no escribe, algo me dice que se trata de otra persona.. No me parece normal y tampoco se qué hacer.
Se encendieron de inmediato todas las luces de alarma. “Caribe” decía en el consabido video y ahora este dato… ¿qué pasaba?
Con todo, mantuve el tipo, y le solicité si sabía la ciudad concreta donde estaba. En absoluto, carecía de información alguna.
Se abría, seguro, un escenario nuevo y, sin esperarlo, surgió en mí un vigor fuera de norma, tan inesperado como arrollador.
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