Haciéndole el amor a Daniela
Daniela creyó que el silencio era la única forma de proteger a su hijo, pero el destino la llevó de vuelta a los brazos de quien nunca dejó de desearla. Ahora, entre besos en público y sesiones íntimas grabadas, descubren que la pasión puede sanar las heridas de la traición.
Haciéndole el amor a Daniela
Poniéndolos en contexto, Daniela se enteró que su esposo tenía una amante y habían viajado a Colombia, esto fue el punto de quiebre en su relación, no por el hecho de la amante, sino por el trato que ella vio, su ex llevaba de la mano y besaba a la chica en público, situaciones que ni por error hacia con Dani y bueno,
le ofrecí mi apoyo incondicional a la decisión que tomaría, la misma fue que no volvería con él y daba por terminada su relación.
Sabía que no la iba a tener fácil, ya que ellos tienen un hijo, pequeño aun, y no debe ser afectado por la decisión de los padres. Entre idas y venidas llegamos a convivir a medias, ya que el pequeño se quedaba con el padre los viernes y sábados, lo que nos permitía gozar a plenitud nuestros encuentros sexuales, ya sin excusas de tiempo o falta de atención; como ya lo habrán notado estoy enamorado de Daniela, tenerla a mi lado era vivir mi fantasía, no importa que sólo sean dos días, asumí que la convivencia sería de a pocos y me tranquilice por un par de meses, dedicado plenamente a disfrutar de quien consideró el amor de mi vida.
Sin embargo, la vida te golpea cuando menos lo piensas y ante una inusual situación, ya que el padre del niño no mostraba a su nueva pareja y por obvias razones Daniela no mostraría que también tenía una, esto para no confundir al pequeño y tampoco dar motivos para habladurías y por ende temas legales en su separación.
Al comienzo todo bien, pero luego ella tenía que estar con su hijo un viernes o un sábado, luego ambos días, lo tome como algo normal, pero a los 03 meses simplemente, ella corto comunicación conmigo, no contestaba el celular o me decía que estaba ocupada, con mucho pesar entendí lo que ocurría y como mi mente es pecaminosa supuse que había encontrado a alguien más, así pasaron cerca de 8 meses; hasta que a inicios de año caminaba haciendo hora por el Mall Plaza de Angamos, cuando veo una figura conocida a la distancia, al comienzo dude un poco, antes de acercarme me asegure de que era ella.
Daniela estaba con un vestido marrón, con un cinturón que marcaba su cintura, cartera al brazo, zapatos de tacón alto marrones, uñas pintadas de rojo (me encantan) maquillada suavemente, ufffff, quería irme encima de ella y besarla, sacarle a medias el vestido y penetrarla, volví en razón y decidí hacerme a un lado y proceder a retirarme del lugar. Pero la vida te da sorpresas cuando menos lo piensas, alguien en la zona me llama por nombre y apellido, al voltear me encuentro con un amigo de la universidad que me saluda cordialmente, mi mente seguía nublada por la presencia de Dani, conversamos un rato intercambiamos números de celular y cuando nos despedimos, al girar veo que ella estaba parada esperándome.
- Hola Lunatacas ¿Cómo estás? – esbozando una tenue sonrisa y con los ojos muy abiertos.
· Hola preciosa, aquí pasando el rato y ¿tú cómo vas? – me acerque para el beso respectivo en el cachete,
- Que te puedo decir, ¿me aceptas un café?
· Claro, sabes muy bien que para mí siempre es un gustazo departir contigo.
Nos sentamos en la cafetería y pedimos café y una torta, conversamos largo y tendido, de cómo nos iba y sin mencionar para nada su alejamiento, cuando estaba por pagar la cuenta me entra una llamada al celular, era de la oficina, requerían mi presencia (estaba de días libres), antes de responder:
- Lunatacas, ni se te ocurra dejarme vestida y alborotada.
· No entiendo.
Me beso suavemente y entendí lo que pasaría después. Retome la llamada y pensando rápido, indique que el lunes estaría en la oficina, porque me encontraba fuera de Lima
Aunque parezca raro, Dani se dejó tomar la mano y caminamos hacia mi auto, ya sentados nos besamos, ufffff, nuestras lenguas se fusionaron en un muy largo beso, a tal punto que ella prácticamente estaba arrodillada en el asiento de copiloto, recuperamos la cordura y salimos del centro comercial.
· ¿Hacia dónde vamos?
- A tu departamento, por supuesto.
· ¿Cuánto tiempo vas a ser mía?
- Soy tuya, todo el fin de semana.
La tome por la mano, dedos entrelazados, enrumbe hacia mi departamento, mi corazón latía a mil por hora, y obviamente mi ariete ya estaba listo para la batalla, ella me sorprendió al quitarse las bragas y entregármelas, estas son para ti – regalándome una coqueta sonrisa. En el ascensor nos besamos, mis manos recorrieron su figura, ufffff, al pasar por su zona púbica noté que no la llevaba como siempre, estaba peluda.
Camino a mi cuarto, Dani me fue quitando la ropa, dejándome solo con el boxer puesto, me senté al borde de mi cama y solté su cinturón, desabotone el vestido, liberé sus pequeños senos y succione con fuerza uno de ellos, auchhhh, despacio, auchhhh, despacio, ahhhhhh, así, ahhhhhh, así está mejor – acto seguido ataque el otro, me entretuve con sus pezones largo rato, chupando, lamiendo y jugando con cada uno de ellos, ufffff, Dani acariciaba mi cabello suavemente.
Como ella es bajita, la podía besar sin mucho esfuerzo, luego de innumerables besos, ataque sus lóbulos, baje por su cuello dejando una larga huella de saliva, para volver a atacar sus pechos, ella quiso sacarse el vestido, pero no la deje, la tendí sobre la cama para besarla nuevamente, recorriendo con besos desde su cuello hasta la cintura, me incorpore para apreciarla, ufffff, que hermosa vista, mi musa inspiradora estaba entregada otra vez, ver que su pubis estaba peludo, me llamo la atención, como ha comente ella siempre lleva la zona depilada, una pequeña mata de pelos sobre el Monte de Venus, baje soplando suavemente, pasando de largo a sus muslos, besándolos y lamiéndolos, cuando llegaba a su vulva pasaba a la otra pierna, ahhhhhh, no hagas eso, ahhhhhh, no seas malo, ahhhhhh – luego de un largo rato atendiendo sus piernas hasta la pantorrilla, decidí oler su zona intima, ese olor que me vuelve loco, mi lengua separo sus labios vaginales, besándolos como nunca lo había hecho antes, ufffff, luego mis dedos los separaron y mostro el tan ansiado clítoris de Dani, rosado, erecto, lustroso y jugoso, mi lengua no se detuvo por largo rato, al levantar la mirada la veía entregada, con los ojos cerrados, comenzó a mover las caderas para acompasar mis lengüetadas mientras sus manos dejaron de acariciar mi cabello para clavar las uñas en las sábanas, ufffff, el cunnilingus se prolongó por largos minutos.
Dani estaba entregada, caliente y muy lubricada, ahora mis dedos entraban y salían de su vulva, ufffff - ahhhhhh, despacio, ahhhhhh, despacio, ahhhhhh, así, ahhhhhh, así – ella me halo por los cabellos para besarme, mientras su mano dirigía la mía para que mis dedos la penetren a su gusto. Volví a “sopearla”, esta vez levante sus piernas para atender su perineo, en búsqueda de oler y saborear su arrugado ano, ese asterisco que tantas veces he profanado, ufffff, estaba a mi disposición para saborearlo una vez más - ahhhhhh, no hagas eso, ahhhhhh, no hagas eso – reclamo en vano mi pequeña dama, mi lengua alternaba entre sus labios vaginales, clítoris y ano, atendiendo cada uno en distintos momentos, mi mente estaba en blanco, dedicado en la única misión de brindarle el mayor placer posible a Dani. Al levantar mi cabeza para observarla, ella abrió sus ojos al notar la desatención, sus manos instintivamente me tomaron por el cabello para halarme hacia ella y estamparme un beso, cálido, lujurioso y agradable, mientras sus manos bajaron mi boxer, cogió mi ariete y me guio entre sus piernas, ahhhhhh, ahhhhhh – exclamo al sentir como la penetraba, movimientos suaves, sentí la calentura que tenía, lo lubricada que estaba, ufffff, ella me abrazo con sus piernas, sus caderas acompasaron mis movimientos, sin dejar de besarnos, el mete y saca fue rítmico y suave. El boxer limitaba mi accionar, al salirme ella exclamo ahhhhhh, mientras me sacaba la prenda, Dani giro para darme la espalda, aproveche para darle una infinidad de besos negro sen su arrugado ano, ella levanto las caderas y la penetré, ahhhhhh, hummmmm – tomándola por las caderas, empecé la embestida azotando sus nalgas hasta dejarlas rojas, recibió mis embestidas con los brazos doblados y su cabeza apoyada sobre ellos, al incrementar los movimientos, ella extendió las manos hacia la cabecera para poder recibir el embate con fuerza, ufffff, ella seguía con el vestido puesto y los tacones, procedí a quitarle el vestido, dejándola sólo con el top oscuro que traía, ya que el brassier se lo quite antes. Dani abrió las piernas para acomodarme mejor, mi embate fue cada vez más fuerte a tal punto que ella pidió que ya no, al dejar de moverme, ella hizo su movimiento de caderas, ufffff, acto seguido me deje caer sobre la cama. Dani se acomodó y tomo mi ariete para una felación, atendió primero la cabeza, su lengua me llevo al cielo:
· Voy a grabar este momento – al tiempo que agarraba mi celular.
- Me has grabado como 1000 veces.
Dicho esto, engullo mi ariete hasta la base, una garganta profunda que me dejo a instantes de llenarle la boca con mi esencia. Tengo una infinidad de videos de nuestras sesiones, de sus mamadas, de perrito, ella encima mío, de ella bañándose, incluso ella me ha grabado cuando la sopeo, pero los que más me gustan son sus llegadas, sus gemidos, ufffff, de solo pensarlo.
Dani, incentivada por la grabación me dedicaría una de las mejores mamadas que ha dado, superada solo por cuando esta pasada de copas, ufffff, con dedicación y esmero me dio un fellatio de aquellos, sin dejar de mirarme, engullía por completo mi ariete, ufffff, besaba la cabeza, ufffff, succionaba, cuando se percató que estaba por venirme, se montó encima mío, tuve que dejar de grabar ya que la cabalgata que me iba a dar necesitaba de mi total concentración. Y así fue, se acomodó, empezó suave, luego aumento a un ritmo desenfrenado, ufffff - ahhhhhh, ¡que rico!, así, ahhhhhh, ¡que rico!, así, ahhhhhh Lunatacas, ahhhhhh, súbelo, ahhhhhh, súbelo, ahhhhhh, ¡que rico! - una vez que hallo el punto exacto sus caderas no se detuvieron hasta que exploto - ahhhhhh, ¡que rico!, ahhhhhh, así, ahhhhhh, ¡que rico!, ahhhhhh, me quede viendo como temblaba, con los ojos cerrados, sonriendo tenuemente, se cabello acomodado al lado derecho, la hale para fundirnos en un beso, un instante y se acomodó nuevamente, sus caderas cambiaron el ritmo y esta vez solo busco la posición precisa, para volver a estallar - ahhhhhh, ¡que rico!, ahhhhhh, Lunatacas, ahhhhhh, ¡que rica pinga tienes!, ahhhhhh, así, ahhhhhh, ¡que rico!, ahhhhhh – tomándola por la cintura la puse en misionero, sus piernas me rodearon por la cintura y el mete y saca empezó, acompasamos el ritmo, ella comenzó a ajustar su interior y al cabo de un minuto - muévete, ahhhhhh, ¡muévete!, ahhhhhh – reclamaba Dani, ahhhhhh, ¡así!, ahhhhhh, ¡así muévete!, ahhhhhh, ¡muévete Lunatacas!, ahhhhhh – incremente el embate, cambiando de velocidad, ella seguía gimoteando, sentí como la corriente empezaba a electrizar mi medula, el orgasmo de ambos era inminente, repentinamente soltó – ahhhhhh, sí, ahhhhhh, ponlo duro, ahhhhhh, sí, ahhhhhh, muévete, ahhhhhh, ahhhhhh, ¡sí!, ahhhhhh, me vengo, ahhhhhh, ¡que rico!, ¡Que ricoooooo! – ufffff, esos movimientos hicieron que sienta la descarga eléctrica recorriendo mi espalada para terminar inundando su interior con chorros de mi esencia, ambos alcanzamos el clímax al mismo tiempo; estaba por desplomarme sobre Dani, cuando note que no dejo de moverse, agitaba las caderas alcanzando dos o tres pequeños orgasmos más, para luego descolgar las piernas, que en todo momento me habían rodeado.
Sudorosos y agitados, descansamos un rato, ella ya me masturbaba, para luego bajar y mamármela, después busco mis labios para darme un beso blanco, ufffff, eso me puso a mil, demás esta decir que tuvimos otra sesión más, disfruté de su arrugado ano, la tuve piernas al hombro con sus tacones puestos (otra fantasía cumplida con Dani)
Ese fin de semana estuvo conmigo, me explico el por qué se había alejado de esa manera, básicamente por su hijo y que no tenía opción, si bien el momento era difícil tuvo que hacerlo, no me lo dijo antes porque sabía que yo no iba a entender y aceptar su decisión, esto como primer motivo, el segundo me dejo pasmado, ya que tenía miedo a ser tratada con cariño, sabe que soy meloso pero no sabía cómo reaccionar a andar de la mano o abrazada a mí, ser besada en público, y bueno eso fue lo que hice, me he dado el gusto de tenerla en casa, desnuda todo el día, manosearla a mi antojo, tomarle fotos, emborracharla, penetrarla, enjabonarla, secarla, peinarla, poder llevarla de la mano por la calle, abrazarla y besarla en cualquier lugar. Pero lo que más me gusta es bañarme con ella, es un momento especial.
Sin embargo, no sé qué puede venir en adelante, por ahora estamos juntos, ya formalmente, su pequeño sabe que soy (el novio de su mamá) y en varias oportunidades me he quedado a dormir en el departamento de ella, espero que todo salga bien.
Saludos
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