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El vuelco que da mi vida (5)

Soraya no es solo su ama, es su dueña. Cada amanecer trae nuevas órdenes para limpiar, oler y servir, mientras la noche reserva castigos que borran los límites de la dignidad. ¿Hasta dónde está dispuesto a llegar para ser su perrito?

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Como cada noche al caer el día volvía ser yo mismo aunque solo exteriormente pues en mi interior seguía siendo la criada de Soraya y ella la señora de la casa.

Ya está todo preparado para cuando llegue mi padre, mi Ama.

Así me gusta. Ahora puedes irte a tu habitación y…. ya sabes… Cuando se haya ido a dormir te quiero en mi habitación.

Si, mi Ama. Gracias.

Allí esperé a que mi padre se acostara para salir y estar a los pies de mi Ama.

Enciéndeme un cigarrillo. ¿Como está tu culito? Mañana seguiré dilatándolo más hasta que lo tengas bien abierto para que yo pueda usarlo cuando me apetezca. ¡Abre la boca! no tengo cenicero en mi habitación. Mientras me termino el cigarrillo dame un masaje.

Me acerqué a ella y masajeé sus pies y sus piernas besándoselos muy despacio y lamiendo su piel. Su sabor era un regalo para mi.

Mira, ¿ves como está? Pero aún no se me ha pasado el cabreo y por eso no lo vas a probar.

Su manos separaban los labios de su coño dejándome ver el brillo que su flujo lo llenaba todo. Mi polla inició un amago de erección que la presión de la jaula hizo que descendiera.

Ja, ja, ja, me gusta ver como controlo tu sexualidad. Dependes de mí para todo. ¿Te has dado cuenta que ya has perdido cualquier deseo que tuvieras y que solo tienes aquellos que yo te permito?

Si mi Ama. Me siento muy feliz y dichoso de saberme en sus manos.

No te vayas aún, quiero que veas como alcanzo un orgasmo sin necesitarte. Te usaré solo cuando me apetezca.

Soraya tomó la cadenita de mi jaula y comenzó a frotarse su coño con su mano que se llenó de su flujo. Conforme aceleraba sus movimientos sus gemidos se acentuaban. Yo mientras no pude controlarme y sufría un dolor en mi polla por estar aprisionada contra la jaula de castidad que llevaba además de los tirones que ella hacía con la cadena. Tras correrse me mandó acercarme a ella para escupirme varias veces en mi cara.

No te laves la cara. Sentir mi saliva secarse en tu cara hará que no olvides a quien perteneces. Puedes irte.

Esta noche a penas pude dormir. Todo se iba precipitando más rápido de lo que pude haber imaginado en mis fantasías. La alarma me decía que debía levantarme para prepararle el desayuno a mi padre. Esta mañana y para que no sospechara mi padre Soraya lo esperó en la cocina mandándome ir a mi habitación. Cuando se marchó salí para servirle a ella su desayuno.

Hoy quiero que pongas la lavadora aunque mi ropa interior quiero que la laves a mano, son prendas delicadas.

Recogí su desayuno, fregué los platos y vasos dejando la cocina limpia. Mire al salón y no la vi. Salí y al no verla me fui a su habitación. Estaba echada en su cama fumándose un cigarrillo.

Coge la ropa que está en el suelo y vuelves para tienes que hacer cambiar la ropa de cama.

Separé sus prendas para lavarlas a mano y volví a su habitación. Se había levantado para que cambiara su ropa de cama y al ir a poner la lavadora……

No la pongas aún, ve y cámbiale la cama a tu padre. Lo que tenga en el suelo es también para lavar y su ropa interior la lavas también a mano con la mía.

Lavar su ropa interior era algo que me satisfacía mucho, pero la de mi padre era algo que me suponía una humillación grande ya que el olor que desprendía era a macho. Había puesto la lavadora e iba a comenzar con lavado a mano cuando tras de mí estaba ella.

Has de comprobar que las prendas interiores de tu padre, sobre todo lo calzoncillos están muy sucios o poco. ¿Sabes cómo hacerlo?

Pues…….

Está bien coge sus calzoncillos y los hueles, así sabrás cómo están.

Los cogí pero era algo repugnante y muy humillante el hacerlo.

Yo lo he hecho siempre. ¡Vamos cerdo! Un criado no puede poner reparos en nada.

Soraya cogió uno de ellos y por la parte que pegaba a su polla me lo estampó en mi cara.

= ¡Huélelos cerdo! Has de saber que una criada ha de hacerlo todo. Yo lo he estado haciendo siempre y ahora que la criada eres tú lo tendrás que hacer. No puedes cuestionarte nada solo obedeces y ya está. ¿Lo has entendido mi puto cerdo?

Si mi Ama.

Ante ella y como forma de demostrarle mi obediencia, no solo olí los calzoncillos sino que mirándola pasé la lengua por el interior de la prenda tanto por la parte delantera con su olor a orina y sudor como por la trasera con manchas y olor acre.

Así se hace mi criada. Muy bien. ¿Te gusta como huelen?

Sinceramente no, su olor es repugnante.

Lo sé, llevo haciéndolo muchos años y no he conseguido acostumbrarme. Pero tú lo harás, ¿verdad?

Por supuesto mi Ama.

Hice las habitaciones de mi padre y de ella para después ponerme a lavar la ropa interior de ambos. Los calzoncillos de mi padre estaban manchados por detrás y tuve que frotarlos bastante. Luego tendí la ropa.

Mi perrito, quiero un café.

Preparé su café y se lo serví colocándome a cuatro patas para ser usado como mesa. Después lo retiré y me presenté ante ella.

Quiero que friegues el suelo de la casa, está algo sucio.

Mientras descansaba echada en el sofá y fumaba su cigarrillo llene el,cubo de fregar el suelo y al tomar la fregona…..

El suelo así no se queda bien. Toma una bayeta y lo haces arrodillado.

Tome la bayeta y de rodillas fui fregando el suelo una y otra vez ya que conforme terminaba ella echaba la ceniza al suelo teniendo que volver a fregarlo.

Se te ve muy bonita así fregando el suelo. Ahhhhh! Abre la puerta seguro será lo que pedí ayer.

Así vestido, muerto de vergüenza, abrí la puerta para recoger el paquete. El muchacho al verme me sonrió echándome un piropo.

¿Qué te ocurre? Te noto muy colorado.¿Ha pasado algo?

Mi Ama es que he abierto la puerta de esta guisa y el hombre al verme me ha mirado con una sonrisa muy especial.

Bueno, es normal, no todos los días le abrirá la puerta una criada tan guapa como tú.

¿Me vas a dar lo que ha traído?

Aquí tiene los paquetes mi Ama.

Veamos que es. Uno de ellos era una rueda de Guttemberg con unos pinchos muy afilados.

Ven y levántate la falda quiero probarla.

La fue pasando por mi culo presionando fuerte conforme iba girando y clavándose sus pinchos. Era doloroso pero sentí que disfrutaba mucho haciéndolo.

Vamos a ver este otro paquete. Guau! ¿sabes lo que es esto?

No mi Ama.

Es un plug anal con un rabito muy gracioso. Servirá para dilatarte tu puto culo y prepáralo para mi. Bueno, nos queda este último paquete. Siiiiii! Mira qué bonito. Voy a probármelo.

Era un arnés con un juego de strapon de diferentes tamaños.

Pronto usarás este.

Se trataba del más grueso. Todos de color negro. Estaba impresionante con su arnés y sobresaliendo el strapon de entre sus piernas como si tuviera realmente una polla. Aunque al verla temblé de pensar que estaba dispuesta a penetrarme con ello.

Hoy no tenemos mucho tiempo para probarlo todo pero mañana si. Ahora mientras preparas la cena de tu padre creo que jugaré un poco, me apetece mucho.

Yo me fui a la cocina y me puse a recoger la ropa que estaba tendida y a colocarla en su sitio. Cuando pasaba por el salón la veía como una reina, echada, fumándose su cigarrillo y probando todo lo que había comprado.

Ven quiero que me digas que te parece esta rueda de Guttemberg.

Me acerqué y levantándome la falda le ofrecí mi culo. Ella tomó la rueda y de abajo hacia arriba y viceversa lo fue recorriendo al principio muy suave para ir presionando cada vez más y haciendo que sus pinchos dejaran como un camino de marcas en él. Sus marcas escocían bastante.

¿Qué te ha parecido?

- Bien mi Ama. Agradecido.

Ahora, ya sabes a prepárale la cena a tu padre. ¡Qué buena vida me das mi perro!. Me encanta haberte descubierto como mi criado.

El día llegaba a su fin. Mi padre llegó, cenó y se fue a dormir. Ahora debía ir a ver a mi Ama. Le encendió su cigarro y abrió mi boca para recibir la ceniza de su cigarrillo.

Mi perrito, he pensado que voy a ponerte el plug y que lo tengas toda la noche, así tú dilatación será más pronto. ¡Tengo tantas ganas de penetrarte con mi arnés!. Poco a poco te convertiré en mi putita, es una de mis fantasías de siempre. Ponte en posición, venga.

Me puse en esa postura que me había ordenado. Era una posición muy humillante y denigrante, ahí a cuatro patas como una perra ansiosa en celo.

Este culito está muy cerrado pero no te preocupes yo haré que esté bien abierto pronto. Ja, ja, ja. Tráeme los guantes, no quiero mancharme.

Con los guantes de goma puestos empezó por escupirme varias veces y a esparcir la saliva por mi ano. Después sentí la punta del plug presionando mi ano. Poco a poco fue presionando. Le costó introducirlo teniendo que meter y sacar varias veces hasta que de un golpe fuerte lo noté todo dentro. Me sentía raro con el introducido dentro y rozándome su rabo.

Quiero verte como un perro moverte por la habitación antes de que te vayas.

Empecé a moverme para que me viera.

¡Mueve tu rabito!

A la vez que andaba iba moviendo mi culo para hacer que se moviera el rabo. Estando así cogió su móvil y me hizo una foto.

Mírate, te has convertido en mi mascota, mi perro. Mañana te llevaré de tu correa para que te acostumbres a ser lo que eres. Vete ya que estoy cansada.

La noche la pasé muy incómodo ya que el rabo del plug me hacía estar siempre de lado, además de la jaula de castidad que me aprisionaba la polla al echarme de lado.

El reloj sonó pero no sabía cómo hacer para que mi padre no notara el rabo sobresaliendo de mi culo. Preparé pronto su desayuno y me senté en el sillón mientras el desayunaba. El plug se clavó más en mi culo, no sabía cómo sentarme. Me preguntó mi padre si me ocurría algo.

No nada,

Te veo inquieto hijo.

Son los nervios de estudiar.

Bueno, me marcho. Que tengas un buen día.

Nada más cerrar la puerta me fui a mi habitación a ponerme el vestido de criada y maquillarme. Se me ocurrió sujetar la cadena al collar y llevarla en la boca para ofrecérsela. Además si iba a cuatro patas a su habitación con la falda levantada para que asomara el rabo seguro que le encantaría a mi Ama.

Buenos días mi perro. Estate aquí mientras hablo con una amiga.

Ella siguió hablando a la vez que cogía la correa que le había ofrecido con mi boca. Mientras la escuchaba hablar me di cuenta que estaba hablándole de mí a alguien. Eso me desconcertó bastante ya que nuestra relación estaba dentro del ámbito privado nada más.

Estaba hablando con una amiga que trabaja de criada como yo en una casa.

Pero…… le has hablado de…….nuestra……relación.

Si, pero no te preocupes somos amigas de siempre y nos contamos todo. Es discreta.

Pero……

Tranquilo. Te diré que no solo se ha sorprendido de lo nuestro, pues ella sabe de mis gustos desde siempre sino que me ha propuesto ir a su casa cuando sus señores se marchen de vacaciones o algún fin de semana.

¿Te apetece compartirme, mi Ama?

Porqué no. Se trata de una amiga, como te he dicho, de siempre y además compartimos gustos y aspiraciones. Pero bueno, todo se andará, ¿no te parece? Por cierto me ha encantado tu llegada esta mañana. Te has merecido un premio.

Se levantó y me llevó al aseo. Allí se dedicó a jugar con mi rabo mientras se echaba hacia adelante en el wc dejando su coño a la vista.

Acércate, te has merecido tomártelo hoy calentito y recién preparado por mi.

Tiró de la correa y me pegó a su coño. Yo abrí bien la boca, no quería desperdiciar ni una sola gota de su orina. No paró de jugar con mi rabo mientras unos buenos chorros calientes y sabrosos de orina comenzaron a llenar mi boca. Me sentí muy querido por mi Ama, aunque no dejaba de pensar en lo que me había dicho.

Bueno, límpiame y vamos a desayunar, perro.

Como un perro tirado de la correa de mi collar me llevó a la cocina para que le preparara su desayuno. Ella me dejó ahí y se sentó en el salón fumándose un cigarrillo. Desayunó y dejé toda la cocina limpia. Fui a su lado y me coloqué a su lado a cuatro patas.

¿Qué tal has pasado la noche? Vamos a ver cómo está tu culito.

Le di los guantes y cogiendo el plug por el rabo inició un movimiento adelante y atrás hasta sacarlo. Después introdujo dos dedos dentro de mi culo.

!Si, mi perro! Me gusta como está. De esta manera lo tendrás abierto como a mí me gusta.

Su mano presionaba haciendo que sus dedos, a la vez que se movían dentro, los metía y sacaba. Después cogió la rueda y la comenzó a deslizar por toda mi espalda dejando surcos en ella.

Bien, me gusta mucho lo que has avanzado. Ahora vamos a mi habitación y me aseo. Después quiero que disfrutes de esto.

Vamos mi perro, Vente con tu Ama.

Llegamos a su habitación y me mandó asearla. Lo primero fue sentarse en el bidé y arrodillado lave su coño y su culo secándola después para vestirla solo con un sujetador.

¿Solo va a ponerse el sujetador?

Si quiero que me veas lo hermosa que estoy.

Si, estaba impresionante desnuda. Su cuerpo maduro regordete respiraba sensualidad y morbo. Máxime cuando se colocó el arnés.

Voy a ver que strapon le pongo.

Temblaba de pensar que eligiera uno demasiado grueso.

¿Te gusta como me queda mi perrita lamedora?

De pie se acercó a mi, tiró de la correa y mi cara quedó frente al strapon.

¿No sabes lo que quiero que hagas?, ¿te lo tengo que decir yo todo?.

Varios bofetones cruzaron mi cara haciéndome caer al suelo.

¡Levanta, joder!, ya puedes prepararlo estúpido.

¿Prepararlo?

Ella me dio un bofetón y me introdujo el strapon en la boca bruscamente.

Chupa mamón de mierda.

Como pude chupé una y otra vez el strapon que por el empuje de mi Ama me producía arcadas. Se separó estando el strapón lleno de saliva que resbalaba por el.

Date la vuelta. Vamos a seguir preparando tu culito. Ja, ja, ja.

Me coloqué sobre el sillón a cuatro patas y con mis manos separé mis glúteos. El strapon de mi Ama estaba en la entrada de mi culo, sus manos me cogían por las caderas. Sentía la humedad de mi saliva en mi ano.

Vamos a ver cómo está este culito. Espero que al haber estado penetrado toda la noche entre bien. Sus manos presionaron fuerte mis caderas y la punta del strapon inició su penetración.

¿Te gusta mi perro?

Si mi Ama, siga por favor.

Así me gusta, que lo desees. Uffff! Si, ya está entrando. Bien, vamos a penetrarte un poco más.

Sentía como iba introduciéndose en mi. Nunca imaginé que iba a ser penetrado por mi culo. Un nuevo empujón hizo que me penetrara por entero.

Ya está todo dentro de ti. Ahora quiero que sientas como una puta cuando la follan.

Diciendo esto inició un mete y saca lento al principio y más rápido cada vez. No me lo podía creer. Estaba siendo follado como había visto siempre en mis vídeos. A la vez tiro de la cadena de mi jaula que al estar mi polla excitada estaba gorda causándome algo de dolor.

Bien, me ha gustado penetrarte. Ahora límpialo bien que lo guarde.

No sabía si me lo iba a dar para limpiarlo o quería que lo chupara. Pronto lo supe. Mi Ama se puso de pie y Ami me arrodillo colocando el strapón pegado a mis labios. Sabía lo que deseaba que hiciera. Abrí mi boca, lo introduje en mi boca y lo lamí y chupe todo.

Muy bien, toma y lo guardas en el estuche. Mira como me he puesto mi perrito. Estoy chorreando. Deberías hacer algo, ¿no te parece mi perro?

Me acerqué entre sus piernas que las separo para que pudiera limpiar todo el flujo de su coño que era muy abundante y sabía caliente y con un sabor ácido.

Ya basta. Ahora enciéndeme un cigarro y dedícate a limpiar la casa y las habitaciones.

Sentada fumándose su cigarro se reía mirándome como barría y fregaba la casa. Después fui a su habitación a dejarla en buen estado. Al coger sus bragas noté que estaba mojada y con unas manchas blanquecinas fruto de su excitación. Antes de hacer nada miré que siguiera sentada en el salón para chupar esa zona que mantenía aún su sabor y olor que tanto me excitaba.

¿Has terminado?

Salí de su habitación, deje su ropa interior en la cocina para lavarla a mano y fui a la habitación de mi padre. Hice la cama, fregué su baño y lo recogí todo. Su ropa interior estaba de todo el día manchada de orina y con un fuerte olor a sudor.

Voy a lavar su ropa interior, mi Ama.

Me parece bien, cuando termines te quiero a mis pies, quiero hablar algo contigo.

Me temía que de lo que quería hablar era sobre la conversación que había mantenido con su amiga, la criada de otra casa.

Vamos a ver mi perro. Esta mañana he hablado con una amiga como ya me has oído. Ella sabe de mí y de mis gustos como yo de ella. Lo que me ha planteado es ir un fin de semana a su casa ya que sus señores se van de viaje.

Per…..o me dijo mi Ama que nuestra relación seria de carácter privado.

Y lo es. Con ella la privacidad se mantiene. ¿No te gustaría servirnos a las dos? A mí me encantaría ya que presumiría de tenerte, mi perro fiel.

¿Como es ella?

Pues se llama Liliana, es mayor que yo. Tiene sesenta años, más bien gruesa pero con un porte que no los aparenta.

Y….¿me ha dicho que tiene sus mismos gustos?

Si, las dos siempre hemos hablado que nos gustaría vivir con alguien que nos atendiera y sirviera en todo, como tú haces conmigo y así dejar esta vida nuestra.

No sé mi Ama. ¿Y qué le diríamos a mi padre?

Eso no será un problema, me debe unos días de vacaciones y le diré que te vengas conmigo para descansar de estudiar. Solo tengo que pedirle los días que mi amiga me confirme que podemos ir.

Realmente es algo que no lo esperaba.

No te preocupes, disfrutaremos mucho de ti que es lo que tú deseas, ¿verdad que si mi perro?

Si es su deseo así será mi Ama.

Ve y prepara el almuerzo, es hora ya. Antes me sirves un aperitivo.

Fui a la cocina le preparé un vermouth y unas aceitunas y se lo serví.

¿Porque no te traes un vaso y me acompañas?

Me había dicho un vaso pero no sabía si servirme un vermouth o no. Por si acaso cogí un vaso vacío y me arrodillé ante ella.

Me gusta que lo entiendas. Tu solo tienes derecho a tomar aquello que yo te permita y desee. Acerca el vaso.

Coloqué el vaso junto a su boca que acababa de dar un trago al vermouth y abriéndola dejó caer la mezcla líquida y sólida de su boca acompañándola de varios salivazos que flotaron en el vaso.

Brindemos mi perro.

Brindamos y bebí de mi vaso esa mezcla que tenía un aspecto repugnantemente pero que a mí me sabía a gloria por provenir de su boca.

¿Te ha gustado, mi cerdito?

Mucho mi Ama. Gracias por permitir que comparta contigo el aperitivo.

Ya puedes seguir con el almuerzo.

Mientras preparaba el almuerzo se colocó tras de mí haciendo que me inclinara sobre la encimera.

No quiero que se te cierre tu culito, y tú tampoco, ¿verdad?

No mi Ama.

Bien pues vamos a hacer que se abra mucho más. Vas a llevar el plug del rabito toda la tarde.

Gracias mi Ama.

Ella separó un poco mis glúteos e introdujo el plug hasta quedar bien alojado y con el rabito sobresaliendo. Después se sentó, se fumó un cigarrillo a la espera de que estuviera el almuerzo preparado.

Que guapo se te ve con tu vestidito de criada y ese rabo sobresaliendo. Estoy segura que le vas a encantar a mi amiga.

Al servirle su almuerzo me mandó postrarme junto a ella con los dos bol para que me diera el mío. Conforme comía echaba de su boca restos de comida masticada además de escupir sobre ellos. Para el otro bol, el de la bebida espero terminar de almorzar y ma mando llevarle el cepillo de dientes. Allí mismo, en la mesa se lavo los dientes y se los enjuagó con agua vertiendo el enjuague en él. Se levantó de la mesa y sentándose en el sillón se encendió un cigarrillo y me dio permiso para tomar mi almuerzo.

Ya puedes tomarlo todo, seguro que tienes hambre mi perrito.

Estaba tomando los restos del bol cuando continuó echando la ceniza en el otro y la colilla en el de enjuagarse la boca.

Oh! Se ha derramado, lo siento, tendrás que limpiarlo. No me he dado cuenta, ja, ja, ja.

Cuando estaba acercándome para beber lo que me había preparado su pie se posó en mi cuello haciendo que toda mi cara se impregnara de esa mezcla inmunda que había en el bol.

- Uy! No sabía que estabas ahí, lo siento, ja, ja, ja, hay que ver cómo te has puesto. Eres un auténtico cerdo. Cuando te termines todo limpias bien el suelo. Ya sabes cómo has de hacerlo.

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