El precio que mi compañera me hizo pagar 2. Real
No es solo deseo, es una jaula. Elena te dio las llaves, pero Sara tiene la llave maestra. Y esta vez, no hay salida.
En ésta segunda parte les contare como continuó mi relación con Elena y quien mas entro en el juego.
El deseo por Elena fue en aumento desde aquella noche, pensaba en ella constantemente. Si la veía sudar, deseaba lamerlo, si iba a orinar, deseaba tomarlo, si le miraba los pies deseaba adorarlos, lo quería todo de ella. Era mi diosa rubia. Pero ella no podía darme todo lo que deseaba ya que al estar casada no nos podíamos ver fuera del trabajo, y dentro de el, estábamos levantando sospechas.
Hable con ella y le dije que necesitaba mas de lo que ella me podía dar y que iba a tener que encontrar otra chica que pudiera alimentar mi sed. Ella me respondió;
¿Quieres que te entregue a otra mujer? – A quien, le respondí. A Sara. Sara era la compañera que estuvo dejando los papelitos empapados en el baño al principio. Me dijo que le había estado contando lo que hicimos en su casa, pero que no le dijo que era yo, y que lo que ella me pidió que hiciera, era una fantasía de Sara, que le contó una noche que estuvieron de copas.
Me pareció bien, incluso mejor, ya que Sara se acababa de divorciar y podía tener mas tiempo libre para mí. Sara también estaba bastante rica, era un poco más alta que Elena, tenia más tetas y también me daba bastante morbo ya que la veia bastante dominante. Pero me advirtió que Sara tenia una mente muy retorcida y que su madre le había contado muchas cosas que ella hacia con los hombres.
¿Y como lo vamos a hacer? Le pregunté. Pues déjame hablar con ella y ya te contare.
Eso fue el miércoles y el jueves Sara me empezó a mirar de forma maliciosa y cuando tubo la oportunidad se acerco a mi y me dijo; Siempre supe que eras un puto esclavo, al que le gusta ser sometido y humillado por una mujer. Elena me ha contado que ha cumplido mi fantasía contigo y que le perteneces, pero a partir de este fin de semana solo vas a sentir deseos hacia mí, puedes estar seguro de eso. De la forma que me lo dijo me dio hasta miedo ya que si lo peor que me hizo Elena era solo una de las fantasías de Sara, que mas se le podía ocurrir a esa diabla.
En esos días me estaba pasando una cosa que me había pasado cuando era adolescente y es que la piel que envuelve el glande del pene se quedaba un poco estrecho y al bajarlo se rajaba la piel en varias partes como las estrias de las mujeres y me causaba un dolor tremendo hasta que se curaba.
Me llevó al baño, y metió la mano en mi pantalón, me dijo que quería ver si mi polla era suficiente para ella, la sacó a al intentar hacerme una paja me reventó toda la piel causándome un gran dolor que pudo percibir y disfrutó viendo que me había roto la polla, la guardó con cara de satisfacción por lo que había hecho. Me dijo hay tienes una botella para que te la vayas tomando en la tarde aquí delante de todo el mundo. Cuando salio del baño, abrí el mueble y había una botella de esas que son de color y no se ve lo que hay dentro, pero era de casi un litro.
Su sabor era diferente al de Elena como mas fuerte mas intenso. Intente mirar lo poco que quedaba en el tapón, pero cuando tardaba un poco mas beber, ya me estaba mirando, y tomaba para no enfadarla. Con Elena Era todo más sensual, pero con Sara era como más brusco. Como las Amas de los videos que someten a sus esclavos. Elena me miraba y se reía, como diciendo, veras la que te espera.
El viernes me dijeron que habían organizado la noche para que pudiéramos vernos los tres en casa de Sara para la trasferencia de ama. Las dudas que me pasaban por la cabeza me tenían en un nerviosismo constante, pero me ponía súper cachondo pensar que iba a estar a los antojos de dos mujeres como ellas.
Llego el día. Salimos del trabajo y nos fuimos a casa de Sara los tres.
Cuando llegamos me dijeron que me quitara la ropa y las esperara de rodillas. Se fueron al baño y cuando salieron tenían puesta una lencería preciosa, con medias a medio muslo y sujetadores de encaje muy provocativos. Me empalme de momento.
Me dijo Sara, Ya no desearas tanto a Elena ¿no? Pero no cohonesté lo cual me soltó un bofetón. Me ataron las muñecas junto a los tobillos y quede de rodillas frente a la mesa del salón. Me dijo ¿sabes lo que has estado tomando? La orina de de tu antigua ama pero con toque mío. ¿Un toque suyo? Ya sabía lo que era, Ya sabía que era ese sabor tan intenso. Yo sabía una de las cosas que iba a pasar esa noche y si Elena había cumplido la fantasía de Sara, Sara también lo iba a querer.
Empezó el ritual, A las mujeres cunado pasan mucho tiempo juntas se le iguala la hora de la regla por lo cual las dos estaban con el periodo. Las dos sacaron su copa vaginal, la vertieron sobre la mesa y con el secador la hicieron polvo, la rascaron con la tarjeta y mezclaron la de las dos. Hicieron dos rayas y se metieron una cada una, se fundieron en un largo morreo y cuando paso unos minutos me dijeron que abriera boca, me puse mirando al techo y me soltaron toda la saliva en la boca. Me pareció asqueroso, pero delicioso y excitante a la vez, y lo tragué. Sara saco un frasco con el que espolvoreo otro polvo sobre lo que quedaba hizo una ralla bien gorda, me pusieron el turulo en la nariz, y esnife lo mas fuerte que pude hasta que me pego un trancazo que me quede tonto.
Me empujaron al suelo y quede boca arriba, esperando que alguna de ellas me pusiera el coño en la boca y se meara directamente en mi boca, primero fue Elena, estaba delicioso pero al estar con la regla salía bastante oscuro. Cuando se fue a levantar Sara me asesto una patada directamente en mis huevos. Me retorcía de dolor en el suelo, no me lo esperaba. Con los zapatos de tacón me intentaba pisar la polla que aun tenia dolorida de los días anteriores. Se puso sobre mi y me hizo comerle el coño que aun tenia algo de sangre pero no mucho, nunca la había probado fresca y me empalme a tope con el dolor de huevos que tenia. Empezó a mear pero iba cortando y me iba dando guantazos antes de terminar me dijo que el ultimo trago lo mantuviere en la boca, que no lo tragara.
Se dio la vuelta y le dijo a Elena, mira como le tengo la polla, se la ha rajado de lo gorda que se ha puesto pensando en su nueva ama. Y empezó a bajarme el glande mientras por lo menos ocho rajas se iban abriendo en la piel. Yo estaba rabiando de dolor y encima con la boca llena no podía casi ni respirar. Seguía intentando sacar el glande sin piedad hasta que consiguió bajarlo hasta abajo y la piel dio de si, empezó a masturbarme a tope a toda velocidad sabiendo que me iba a romper la polla pero no le importo. Le dijo a Elena que se subiera y cabalgara esa polla herida, el escozor que me producía al mezclarse sus fluidos con mi piel abierta en carne viva era demasiado. Sara se volteo y me dijo que me tragara ya lo que tenía en la boca que ahora iba a lamer el culo de la reina.
Trague, y por fin podía respirar pero duró poco. Plantó su ojete en mi boca y casi no podía ni respirar hacia por poder coger algo de aire pero me dijo; ¿no puedes respirar? Pues respira de dentro de mi culo. Empezó a peerse la hija de puta, aunque tampoco eran muy malos, la verdad. Elena seguía ahí dale que te pego pero se me iba a romper la polla. De pronto dijo Sara, cambio..!! y se Elena me puso el coño en la boca lleno de sus fluidos, que rico manjar, y Sarita que es una hija de puta quiso meterse la polla por culo ya que lo tenia lubricado de meterle la lengua por el ojete, pero eso era demasiado para mi malherida polla. Me dolía a reventar pero era lo que ella quería, causarme todo el dolor posible. Elena acabo corriéndose en mi boca lo que hizo que me olvidara del dolor, que rico fluido emanaba de ese coño maravilloso. Al terminar Elena me puso el culo en mi cara para que le follara el ojete con la lengua, ella si me dejaba respirar por lo menos. Me corrí en el culo de Sara, se cambio y se la metió en su coño, el escozor era terrible. Sara se empezó a poner muy cachonda y antes de llegar al orgasmo empezó a gritarle a Elena; cagate en su boca que es lo que merece, pero menos mal que no lo hizo. Cuando Sara se corrió apartó a Elena y me hizo que le limpiara el coño de todos los fluidos que le salían.
Al terminar me dijo que la prueba para ser su esclavo había sido superada. Pero que mañana tendría que pasar por allí que quería habar conmigo.
Al día siguiente pase por su casa y me dijo que su madre tenia una posición muy acomodada en una zona costera, que iba a trabajar con ella y que vivirían juntas. Me ofrecía irme con ella, que no iba tener que trabajar a cambio de ser el esclavo de ambas cuando ellas estuvieran en casa. Me quede pensando, y me dijo; a mi madre ya la conoces, te acuerdas el frasco que saqué anoche….
En la siguiente parte os contare cual fue la decisión que tome.
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