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Dominaciónmar 2025

Mi Ama María

María no pide permiso, ordena. Y él, temblando de nervios y deseo, aprende demasiado tarde que su cuerpo ya no le pertenece. Esta es la historia de cómo perdió el control para encontrar un placer que nunca imaginó.

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Esa tarde, como casi siempre estaba pensando en ella, en el sexo sucio y salvaje que practicamos asiduamente desde hace años, donde yo estoy desnudo a sus pies, con los huevos fuertemente atados con su cuerda roja, sometido y humillado a su antojo, una mujer dominante, una mujer que controla la situación, que ordena y donde todos sus deseos son obedecidos por mi temblando al escuchar su voz. No me consideraba sumiso hasta ahora pero la simple situación de sentirme dominado y vulnerable a las ordenes de María, de ser su esclavo sexual y el sentirme usado por ella para darse placer es una cosa que me hace temblar con solo pensarlo desde hace mucho tiempo.Cuando conocí a María, hablamos y decidimos quedar a tomar algo un día entre semana, recuerdo que ella me planteo el tema dominante y sumiso mientras jugábamos pero casi en broma a lo que yo reaccioné sin prestar mucha atención.

Ella tenía 37 años y era morena, vistosa y sexualmente muy atractiva, una mujer de esas con curvas, bonitas caderas y un buen culo, unos pechos redondos y duros con pezones grandes, ojos marrones y una carita de niña mala que era lo que más me atraía de ella. Yo mido 1.75 y peso unos 76kg cuerpo en la media, moreno canoso, pelo corto y barba cuidada. Quedamos en una cafetería céntrica de Aranjuez, pedimos un café y empezamos a hablar un poco de todo, conversación amena y miradas nerviosas y furtivas entre ambos. Los dos sabíamos lo que buscábamos y por qué estábamos allí tomando ese café, los dos deseábamos lo mismo, buscábamos sexo y en un principio la cosa pintaba bien. Apuramos el café y María de manera sugerente dijo…“vamos al grano, déjate de rodeos…”, “me invitas a tomar algo en tu casa?”En ese momento yo quedé un poco sorprendido por la forma en la que se dirigió hacia mí, he de decir que yo en ese momento deseaba salir de allí y acostarme con María, llevaba rato empalmado, pero también comprendí que a ella le gustaba llevar las riendas de esta relación que estaba comenzando.

“Creo te gustaría ser un esclavo sexual no?, te pone caliente verdad?” Volvió a preguntarme ya en el coche de camino a mi casa, sonriendo con una cara de niña pervertida increíblemente sensual, sabía que con esa mirada provocaba en mi una gran erecion de mi polla y un gran dolor de huevos, creo que quizá ella lo buscaba adrede.Y dime….harás todo lo que yo te ordene?, volvió a preguntar poniendo sujerentemente su mano sobre mi dura polla mientras conducía.“si, claro….” Balbuceé yo casi sin saber bien cómo reaccionar.

“De verdad?” Susurró acercándose a mi cuello….Y sin dejarme responder ni una sola palabra se acerco a mi oído y dijo con voz suave pero firme…. “a partir de ahora me perteneces, harás lo que me plazca, serás mi sumiso, comprendido?”Yo estaba muy caliente, excitado por su forma de actuar hacia mí y a la vez bástate nervioso, no esperaba aquella reacción suya nada más conocernos en persona.“Ahora llévame a tu casa….” Ordenó,yo obedecí sin mediar palabra acelerando un poco más para llegar cuanto antes. Por fin llegamos, era un adosado en un barrio bastante tranquilo, aparcamos y amablemente la invité a pasar. Nada más abrir la puerta de casa, María pasó delante de mi, yo detrás de ella no podía dejar de mirar ese precioso culo que se marcaba debajo de ese vestido de color negro que se ajustaba a su caliente cuerpo, deseaba olerlo y comermelo. Al pasar al salón se giro y sin poder reaccionar me propinó una ligera pero contundente bofetada que me dejó la cara marcada.“Que estas mirando?” preguntó, se había percatado que en ningún momento había dejado de mirarle el culo babeando….. “Recuerda que me perteneces y a partir de ahora sólo harás lo que yo te ordene, entendido?”“Si mi Ama….” Respondí nervioso y muy excitado.Fue lo único que acerté a responder tocando mi roja cara después de recibir su “caricia”.“Así es como respondes a tu Ama?”“Lo siento Ama” respondí sin querer.“Así me gusta perro, quítate la ropa y ponte desnudo de rodillas delante de mí”. Volvió a ordenarme.

En ese momento yo estaba ya muy cachondo y eso se notaba, tenia la polla dura y mojada y aún no había comenzado la sesión.

Al verme así dijo….“Eres mi puta salida, quien te dio permiso para empalmarte?, te vas a enterar quien manda aquí”.Y entonces cogiendo fuertemente mis huevos me levantó y me arrastró de rodillas hasta la cama donde se sentó y me puso frente a ella, sujeto fuertemente mi cuello, me miró fijamente y dijo….“Te empalmarás cuando yo te diga”, abrió mi boca con sus dedos y sin esperarlo escupió dentro de ella, me pego unas bofetadas seguidas y sonrió tiernamente.“Te gusta?” Volvió a preguntar…“Si mi Ama” pude responder algo aturdido y temblando de placer como nunca antes lo había hecho.Me volvió a escupir en la cara y en el pecho, con un pie seguidamente me empujó de forma que caí de espaldas sobre la cama.Esta situación cada vez me ponía más caliente, temblaba de gusto y sentía que me iba a reventar la polla aún sin su consentimiento.

Sin yo darme cuenta se giró y cogió una cuerda de su bolso que estaba a lado de la cama, me cogió por los cojones fuertemente y con cierta destreza ato mis huevos con aquella roja cuerda pasándola por debajo de ellos y rodeando mi dura polla,

“Ponte de rodillas” ordenó, y atando fuertemente la cuerda al cabecero de la cama dio unos fuertes tirones para comprobar que la polla de su sumiso estaba bien atada. Me sentí en ese momento como un perro salido, mis huevos atados quedaron duros y morados por la presión mientras mi polla reventaba también de gusto, María quedo mirando como temblaba yo en ese momento intentando no correrme sintiéndome usado y utilizando por ella, cosa que pienso realmente a ella le ponía cachonda también. Empezó a masturbarme al ver mi polla a punto de correrme pero cuando ella sentía que se aproximaba el momento detenía la paja dominando mi eyaculacion a su antojo propiciando que yo me estremeciera de placer y desasosiego a la vez. Así y en ese momento de rodillas con la polla dura y mis huevos bien atados con la cuerda al cabecero de la cama, ella se retiró hacia detrás quitándose el vestido y quedando desnuda en lencería, llevaba un conjunto negro, medias negras con liguero y un minúsculo tanga que apenas cubría los labios hinchados de su coño que ella con destreza descubrió ante mi. Ahora si pude ver por completo ese pedazo de culo duro y redondo a pocos centímetros de mi, se quitó el sujetador también de encaje negro dejando al descubierto sus preciosas tetas, tenia unos pezones de color oscuro, no muy grandes pero duros como piedras, sus tetas eran blancas, suaves y desprendían un olor a perfume increíblemente sensual, deseaba chuparlas pero no tenía permiso de María para hacerlo. Mientras, ella fijamente me miró diciendo….“Hoy me vas a dar placer con tu boca, con la lengua, voy a comprobar si son verdad todas esas guarradas que me decías por whatssap”.

Después se quito el tanga negro que llevaba, me fije y al sacárselo pude observar que estaba manchado, estaba lleno de blanquecinas y pegajosas manchas blancas de flujo, hubiera deseado olerlas y chuparlas, también observé que el tanga estaba húmedo. Dejó a mi vista un coño totalmente depilado y con una raja ya entreabierta y bastante mojada, desprendía calor y un olor a sexo que envolvió el ambiente, se acerco metió dos de sus dedos en mi boca y susurró….

“Lamé bien mis dedos perro salido, voy a masturbarme”Yo muy obediente no me atreví a responder, sólo chupaba con deleitación sus dedos llenándolos de saliva y babas calientes, seguidamente saco los dedos de mi boca, levanto la pierna y puso un pie en mi hombro. Las vistas eran increíbles, tenia su coño a 5cm de mi cara, podía notar el aroma a hembra que desprendía deseando olerlo y lamerlo desesperadamente, comenzó a introducir sus dedos en el interior de su coño, esos dedos llenos dé babas procedentes de mi boca, metía y sacaba los dedos sin parar, se detenía acariciando su hinchado clitoris y gemía cerrando sus ojos al mismo tiempo, el flujo de su coño chorreaba a borbotones por sus blancos muslos, se estremecía de placer mientras cerraba los ojos y dejaba caer su cabeza hacia detrás. Volvía a subir su cabeza, me miraba lascivamente a los ojos mordiéndose los labios, sacaba los dedos de su coño y los introducía lentamente en su ano, profundamente, se follaba el culo y volvía a mirarme….. se acercaba a mi y escupía en mi pecho, volvía a gemir y sus dedos se introducían de nuevo en su caliente y delicioso coño, así una y otra vez provocando un tremendo charco de fluidos suyos sobre el colchón. Mientras yo hubiera podido correrme solo mirando el espectáculo de mi Ama María masturbandose. Estaba a punto de explotar.

En un momento rápidamente paró, saco los dedos de su coño y empezó a restregarlos por mi cara metiéndolos seguidamente en mi boca…..“Lame, te gusta el sabor del coño de tu Ama?” Volvió a preguntar.“Si mi Ama, me encanta” pude balbucear entre lamidas y folladas de sus dedos en mi boca.“Pues es lo único que vas a saborear hoy perro salido”“Abre la boca puta” volvió a susurrar aún bien abierta dé piernas y mojada delante de mi….Seguidamente volvió a acercarse escupiendo de nuevo en mi boca y dándome alguna bofetada más.

En aquel momento se dio la vuelta, se inclinó un poco y cogiendo de nuevo mi polla empezó a pajearme, yo no quería correrme hasta que ella me lo ordenara y hacía esfuerzos para que eso no ocurriera sintiendo explotar mis pelotas llenas de leche bien atadas con su cuerda de la cual empezó a dar unos fuertes tirones, me sentí humillado, utilizando por María, muy sumiso y todo aquello creaba en mi un sentimiento y un placer que nunca una mujer me había hecho sentir, deseaba como nunca que ella me azotase, me pegase, que me usara como un juguete sexual de su propiedad para darse placer y correrse, me sentía como una puta y eso me excitaba sobremanera.

Abrí los ojos casi llorando de dolor y placer al mismo tiempo, solo mi Ama sabía lo que yo necesitaba, pude observar su ano justo delante de mi cara, con sus manos abrió su culo dejando delante de mi su oscuro ojete lleno de flujo procedente de su coño…..“Comete mi culo, follalo con tu lengua como lo haría una perra salida y hambrienta y no se te ocurra acercarte a mi coño con tu lengua de zorra” me gritó…. “todavía no te has ganado el derecho a comerte mi vagina!!! Confórmate con lamerme y limpiarme el culo puta” siguió ordenando mi Ama.

Yo no podía ni moverme, sólo procuraba que mi lengua entrase y saliese lo más rápido posible de su ano caliente para darle placer, de vez en cuando lamía toda la raja de su culo de arriba a abajo tragando mis propias babas que salían a borbotones desde dentro del dilatado agujero,

seguía teniendo mis cojones fuertemente atados con la cuerda, estaban duros por la presión del semen que tenían dentro mientras María seguía tirando con fuerza de la soga para darme toques de atención recordándome quien mandaba y que por ninguna razón se me ocurriera correrme.

Mi Ama me pajeaba, yo cachondo como un puto perro salido lamia y follaba con mi lengua el agujero de su culo, apenas podía respirar pero no tenia órdenes para detener la follada anal, de pronto soltó mi polla, abrió con sus manos su culo comenzando a moverse adelante y atrás lentamente, literalmente estaba follandose el culo con mi lengua, insistía en que yo sacase mi lengua lo más fuera posible de mi boca y la pusiera dura para que entrase en su ano lo más dentro posible. Así permaneció largo tiempo dándose placer por el culo con mi lengua, creo que quería correrse así.“Vamos puta perra follame, susurraba entre dientes a punto de correrse, jodeme bien el culo cabron, ábreme entera con tu lengua”Y mientras yo la daba por el culo así, ella tirando cada vez más fuerte de la cuerda que ataba mi polla y mis huevos repetía una y otra vez….“Te voy a usar siempre como me plazca, vas a ser mi perro lamedor, mi puta, te voy a humillar para correrme viéndote salido detrás de mí, te voy a follar con un arnés el culo hasta que llores de dolor, vas a lamer mis corridas y mis meadas a mi voluntad y donde yo diga, voy a hacer de ti una puta sumisa y solo te vas a correr dónde y cuando yo ordene” y ella tiraba cada vez más fuerte de la cuerda para que mis cojones se hinchasen a punto de explotar llenos de leche.

Se puso a cuatro patas en el borde de la cama y volviendo a tirar de la cuerda con mis huevos morados ya por la tensión de no poder eyacular y mi polla a punto de correrse como una fuente comenzó a masturbarse delante de mi, ahora si iba a demostrarme lo que suponía ser un perro sumiso de una mujer dominante, metía con fuerza sus dedos en la raja abierta de su coño, se abría de piernas todo lo que podía mientras gemía, acariciaba su salido y duro clitoris firmemente, chorreando flujo por todas partes, era un verdadero placer poder ver cómo María se tocaba y se masturbaba como si estuviera poseída buscando correrse, seguía gimiendo y retorciéndose de gusto mientras me miraba y mordía con sus dientes su labio inferior….. Siiii, gritó de repente empezando a estremecerse y respirar entrecortadamente, acababa de correrse, tenia las medias mojadas, un charco inmenso en el colchón y sus dedos pegajosos se retiraron de su clitoris. Cayó rendida y abierta de piernas sobre la cama con los ojos cerrados, respiraba fuerte y estaba sudando, subió hacia arriba sus piernas bien abiertas mostrándome su vagina dilatada después de correrse….. en ese momento yo me hubiera pajeado y corrido sobre ella pero no me atreví. Seguidamente tras un buen rato sobre la cama recuperándose de su tremendo orgasmo se levanto, yo estaba temblando de placer mirándola y viéndome humillado de aquella manera por mi Ama, se puso delante de mi, yo seguía de rodillas, se metio un dedo en el culo y sacándolo me lo metio en la boca….“Chupa mi dedo puta” dijo con firmeza, mientras le chupaba el dedo me escupió otra vez en la cara. volvió a sacar el dedo de mi boca y recibí otra bofetada, me cojio del pelo y acerco mi cara a su coño, pude comprobar que estaba aún bien abierto, caliente y con la abundante corrida que había protagonizado minutos antes, me encantaba el olor que desprendía. Ella seguía muy cachonda viendo como había encontrado un madurito sumiso a su gusto a quien podía tirarse a su antojo y quería follarselo.“Huéleme perro salido” ordenó de nuevo restregando su coño por mi cara mientras me volvía a provocar…..“Ahora cógete la polla y pajeate como un mono salido mientras te miro yo a ti”, “vamos rápido!!!”Yo estaba a punto de correrme, no quería defraudar a mi Ama y tenía miedo, los huevos atados y la polla súper hinchada me daban un placer que nunca había sentido, el dolor ahora era maximo placer, estaba disfrutando mientras era humillado y pervertido por Maria.“Para, no te corras aún perro” volvió a ordenar mi Ama.No imaginé jamás lo que venía después, metió su pie derecho en mi boca y empezó a follarmela, después lo sacó y ordenó que se lo lamiera sin dejar ningún rincón sin babas, que lo recorriera con mi lengua desde los dedos hasta su tobillo. Podría correrme lamiendo y chupando sus divinos pies, era puro placer.

Tras un largo rato así, sacó su pie de mi boca y volvió a decirme…..

“Arrodíllate a mis pies como el sumiso que eres!!!, lámete un dedo y follate con el tu culo, besa y lame mis pies mientras lo haces como una perra salida”Hice cuanto me ordenó sin mediar palabra alguna, como el sumiso obediente que María deseaba, chupé mi dedo llenándolo de saliva y me lo introduje por el culo sintiéndome más humillado que nunca por mi Ama y bien arrodillado comencé a besar y lamer sus adorados pies. Chupaba y besaba entre sus dedos, por su empeine y lamiendo la planta de ese pie mientras ella tiraba fuerte de la cuerda roja que ataba mis pelotas amoratadas y mi polla bien dolorida ya dándome a entender que subiera poco a poco hasta sus tobillos. Me dolían los cojones demasiado pero era el tributo que debía rendir a mi Ama y para lo que yo estaba destinado desde que conocí a María, una mezcla de dolor y placer que nunca había imaginado ni sentido en mi piel. Pare un poco, abrí mis ojos analizando cómo pude la situación en la que me encontraba, estaba lleno de babas mías y de escupidas de mi Ama por la cara y el pecho, humillado como nunca imaginé que una mujer podía hacerlo con su hombre, mi culo estaba dilatado y follado, mis huevos atados y ya algo amoratados e hinchados, mi polla dura también dolorida y roja por el castigo…. pero contradictoriamente sentirme así de sucio, utilizado y violado en lo más profundo de mi intimidad era lo más excitante que nunca había vivido con una mujer, estar a los pies de María así, follado y asquerosamente utilizado y sucio por ella era el máximo placer al que yo nunca había imaginado llegar.

Pero esto no había terminado aún, al fin subí hasta su coño cuando a ella le apeteció que lo hiciera, me cogió por el pelo y volvió a decirme…..

“Abre la puta boca, ahora si es el momento de hartarte de coño”De rodillas frente a mi empezó a escupirse él pubis por debajo de su abdomen de forma que la saliva bajaba chorreando hasta su raja humedeciendo su hinchado clitoris….“Traga mi saliva puta perra salida”, me ordenó sujetando mi cabello fuertemente y acercándome a su sucia y abierta vagina.Estaba más salido que una perra en celo sin correrme, toda la saliva que chorreaba por la raja abierta de su coño iba cayendo en mi boca, acomode mi cabeza entre sus piernas debajo de su raja y saqué mi lengua para que sus babas calientes con sabor a coño fuesen cayendo en mi boca y poder saborear tan delicioso néctar….. me encantaba hacerlo, nunca había saboreado los fluidos de una mujer así, ver desde abajo el coño abierto de María y como iba resbalando su saliva por mi boca hasta mi garganta, mientras podía oler su ano, deseaba que ella fuera mi Ama para siempre.

Cuando ella comprendió que yo estaba saciado de flujos suyos se volvió a incorporar, me empujo con el pie hacia atrás obligándome a permanecer tumbado boca arriba y me dijo….“Ahora por fin a llegado el momento de bautizarte como mi nuevo sumiso, veo que eres un perito muy obediente y estás muy salido”

No imaginaba lo que quería decirme María ni lo que iba a suceder seguidamente, se acercó y se puso en cuclillas sobre mí a la altura de mi polla, abrió los labios de su coño con sus dedos y mirándome fijamente a los ojos comenzó a mear encima de mi, su meada caliente caía por todo mi cuerpo, primeramente meo mi polla y mis huevos, siguió subiendo por mi pecho y mis pezones hasta llegar a mi cara, se giró meando por mis piernas y terminando de nuevo por mi erecta polla a punto de reventar por la presión de la cuerda en mis huevos.“Ahora si eres un buen sumiso, una puta perra salida a mi servicio, ahora si me vas a comer y limpiar el coño, lámelo dejándolo impecable y bien limpio zorra”Lamí toda su raja, desde su clitoris hasta el agujero de su culo recogiendo cada gota de néctar salado y caliente que iba encontrando deteniéndome en el interior de su coño dónde aún había restos blancos de su anterior corrida, como un loco, limpiando todo a conciencia, chupando y lamiendo como un perro hambriento.

Mi Ama se dio la vuelta poniéndose en cuclillas en mi cara para facilitar el acceso de mi lengua a su ano para secarlo con mi lengua, mientras cojio mi polla, la escupió y con las dos manos empezó a pajearme de nuevo, retiro la cuerda roja y en ese preciso instante comencé a correrme como un volcán en erupción, como una fuerte, quedando tumbado boca arriba, sucio, meado, lleno de semen y de babas de mi Ama, me dolían muchísimo los cojones pero a decir verdad al sentir que me corria me hubiera gustado que mi Ama me hubiera pegado fuerte en las pelotas y en mi culo como castigo.“Muy bien perra, me dijo María, ya sabes quien manda aquí, voy a ducharme porque huelo a sexo, tú quédate ahí tumbado como la sucia puta que eres y sin tocarte mientras escuchas como cae el agua caliente sobre mi cuerpo desnudo. Ahhh!!! Y por cierto, hoy tienes prohibido ducharte, hoy permanecerás todo el día sucio para que recuerdes como se corre tu Ama.”

Quede exhausto sobre la cama, mojado y sucio, mi semen y su meado chorreaban por mis costados y mi entrepierna, tenía la cara mojada y un olor a sexo embriagaba la habitación, mis cojones después de correrme me dolían muchísimo, tenia el capullo de mi polla rojo y dolorido, sentía palpitar aún mi ano follado y me sentía usado, utilizado, violado y humillado por ella pero feliz por ser capaz de complacer a mi puta Ama, si, muy feliz.