Xtories

A mi novia le gustan los moros (4)

Cristina le confiesa que ya no es solo suya, pero en lugar de celos, él siente morbo. Cuando el móvil suena y la respuesta es un desafío sexual, él decide no detenerla, sino invitarla a cruzar el límite que separa la fantasía de la realidad.

mirones889016K vistas8.5· 16 votos

Nos encontramos ya en el cuarto día, y sinceramente poco iba a sorprenderme ya. Cada día de nuestra estancia en el camping había transcurrido de forma morbosa y excitante, pero estaba seguro que hasta el último momento de nuestra estancia ocurrirían sorpresas.

Nos despertamos algo mas tarde que de costumbre, pero bueno, estamos de vacaciones, qué mas da. Desayunamos, recogimos un poco la cabaña y me preparé un café para tomármelo sentado fuera de la tienda, ya que corría fresco y se estaba muy agusto.

Mientras me tomaba el café recostado en la la silla, Cristina se estaba poniendo el bañador.

Cristina salió de la tienda con un vestido blanco típico de playa, se transparentaba un bikini azul, el cual tapaba menos de lo habitual, se veía muy sexy y provocador, me gustaba lo que veía.

Cristina: Mira este bikini, es nuevo. Dijo mientras giraba sobre sí misma.

Era la primera vez que veía a Cristina con una tanga como bañador, me excitaba.

Yo: Te sienta genial amor.

Cristina se acercó a mi y me besó, no podía apartar la mirada de su coño, el tanga era pequeño y asomaba parte de sus labios vaginales.

Cristina seguía recogiendo cosas que se encontraban fuera de la tienda, en una de esas se agachó de tal forma que yo estando recostado en la silla me puso el culo casi en la cara.

Yo: No me extraña que tengas al morito a 100 si te agachas de esa forma y nos enseñas el coñito jajajaja.

Cristina: jajaajaj.

Cristina me siguió el comentario con risas, se acercó a mi y me susurró.

Cristina: tal como te conté anoche, al morito no solo se lo enseño mi amor...

Tal cual terminó de afirmarme, giré mi cabeza hacia ella y mientras la miraba a los ojos llevé mi mano hasta su coño para acariciarlo por encima de la tela del tanga.

Yo: no te imaginas el morbo que me da saber que tu coñito se moja tan cerca de mi.

Cristina: mmmm, no se que me está pasando en estas vacaciones pero no te imaginas lo puta que estoy siendo.

Yo: Quiero más. Le dije mientras manoseaba su coño.

Cristina: te juro que no he preparado nada de lo que ha ocurrido.

Yo: y no quiero que organices nada, quiero que siga fluyendo, pero ahora entro yo en juego...

Cristina: ufff, o paras o me corro.

La conversación transcurría mientras jugaba con el coño de Cristina disimuladamente ya que estábamos fuera de la tienda. Aunque nunca rara vez había tránsito de personas tuve cuidado y tener disimulo.

Cesé en mi trabajo manual ya que teníamos intención de ir a la playa y no quería quedarme toda la mañana en el camping.

Al poco tiempo sonó el móvil de Cristina y un escalofrío recorrió mi cuerpo, ya que imaginaba que yassin reclamaba los servicios de Cristina.

Como Cristina solo me contó la escena de la ducha, actué como si no supiera nada más.

Cristina entró en la tienda, donde estaba el móvil y tras unos segundos me llamó para que entrara en la tienda.

Ella estaba tumbada en la cama bocarriba sujetando el móvil y sonriendo mientras miraba la pantalla.

Cristina: Quieres ver quién me ha escrito?

Yo: Tú quieres contármelo?

Acto seguido me enseñó la pantalla del móvil con la conversación de whatsapp con yassin.

Yassin le envió una foto donde se veían dos pollas duras seguido de un mensaje:

“Buenos días, has desayunado?”

Mi cara de asombro y morbo no se podía disimular, pero lejos de recriminar a Cristina la confianza otorgada a yassin, decidí que lo más divertido iba a ser incorporarme a su juego.

Yo: Has desayunado? - Le dije mientras de rodillas en la cama junto a ella, me abría paso hacia su coño apartando el tanga a un lado.

Cristina me miró bastante sorprendida por mi reacción.

Yo, en cambio continué con mi mano hasta introducir un dedo en su ya húmedo coño.

Yo: No vas a contestar?

Cristina me miró indecisa, desubicada y sin saber como reaccionar durante unos segundos, pero al darse cuenta que quería verla en acción cogió su móvil y contestó:

“Ya veo que son buenos. Sí ya he desayunado.”

Yo continuaba metiendo el dedo en el coño de Cristina mientras escribía, estaba bien húmedo, hecho que facilitó que le introdujera otro dedo acompañado de sus gemidos.

Instantáneamente contestó yassin:

“Estás sola?”

Cristina contestó:

“No, pero mi novio está dormido”

Yassin:

“Entonces qué haces que no estás aquí de rodillas?

Cristina: Ahhh, ahhh, ahhh.- Gemía mientras mis dedos entraban y salían de su coño sin descanso:

Yo: No vas a contestar?

No sabía que contestar, en su mente había un dilema, tenía que decidir si quedarse conmigo o salir a por dos pollas.

Cristina: uffff.... me está dando muchísimo morbo esta situación.... Decía con la voz casi entrecortada.

Volvió a escribir yassin:

“Como veo que no tienes intención de venir, vamos nosotros."

Me sorprendió muchísimo la actitud de yassin, pero miré a Cristina y le dije:

Yo: Jugaremos.

Comenzamos a besarnos abstraídos de todo hasta que escuché como alguien se acercaba a la tienda, entendía que era yassin y su amigo. Me preparé para hacerme el dormido, pero la situación que contemplé me hizo ver que no hacía falta.

Yassin abrió la cremallera de la tienda solo hasta su cintura, espacio suficiente para sacar su polla y meterla dentro de la tienda. Justo en ese momento Cristina recibió otro mensaje:

“Como tu boca no viene a mi polla, mi polla viene a tu boca”.

En ese momento cogí el móvil de Cristina y el contesté en su nombre:

“Quiero usar tu leche de protección solar”.

Yo: Puta gatea hasta tu premio. Le dije en voz baja. Orden que recibió sin protesta alguna, ya que en menos de 10 segundos se encontraba en cuclillas engullendo la polla de yassin a menos de tres metros de mí.

La situación era morbosa a la misma vez que arriesgada, y Cristina lo percibía igual que yo por eso no se “lució” ni se entretuvo como nos tenía acostumbrado. Lo pajeó contundentemente a muy buena velocidad mientras con su boca ensalivaba el glande de yassin.

La magistral mamada duró apenas 3 minutos, cuando se la sacó de la boca y pajeó a velocidad de vértigo a yassin, que bañó en semen la cara y el bikini de Cristina.

Terminado yassin de descargar sobre Cristina, este sacó su polla y se marchó. Quedando Cristina agachada con el vestido y el bikini manchados de semen, estaba paralizada, razonando qué estaba pasando.,

Aprovechando su trance me levanté de la cama y me acerqué hacia ella, sin ropa y sujetando mi dura polla. Cuando estuve cerca de ella, no dije nada mientras acercaba mi polla a su cara.

Cuando Cristina la sintió, se giró levemente y cogió mi polla para empezar a pajearla. Nuestras miradas se cruzaron, su mirada llena de sumisión, morbo y deseo, mezclado con la apariencia de su rostro y ropas llenas de leche, hacían una escena propia de una película porno.

Cristina recorría mi polla con su lengua, sin prisa, con una mano me pajeaba y con la otra se masturbaba. Se recreaba en cada movimiento.

Cristina: umhhh, umhhhh, umhhhh. Gemía mientras me mamaba hasta el fondo de su garganta.

Mientras mi polla tocaba la campanilla de Cristina, escuché como alguien se acercaba a la tienda. Efectivamente debía ser el amigo de yassin, ya que hizo lo mismo que este, llegó saco su polla dura y la metió en la tienda para que Cristina la cuidara como ella sabía tal como hizo con yassin.

Cristina estaba tan metida en comerme la polla que no se percató de la nueva compañía.

Yo: Tienes compañía.

Cristina miró sin sacarse mi polla de la boca, y me miró sorprendida pero excitada y cómplice.

Quitó su mano del coño y comenzó a pajear a su nuevo invitado.

En un principio continuaba mamando mi polla y pajeando al otro, pero pasados unos minutos cambiaba su boca de polla. Nunca había vivido una situación así, y lo más peligroso era que me estaba gustando.

Ver a Cristina atendiendo a dos pollas a la vez, verla caliente y puta..... una sensación difícil de explicar.

Yo: Levántate putita. Le dije en voz baja para que no se enterara nuestro invitado de mi participación.

Cristina asintió con la cabeza y me obedeció, no soltaba su polla, continuaba pajeándolo lentamente mientras me miraba, quizás había entendido el juego y estaba esperando la siguiente orden.

Me acerqué a su oído.

Yo: Quiero ver como es la cara de una puta mientras la follan y se corre.

Cristina: mmmm.

Cristina asintió con mirada lujuriosa y sumisa.

Retrocedí a la cama para sentarme y presenciar el espectáculo.

Ella se dio la vuelta mientras acariciaba aquella polla que en poco tiempo y a bombear su mojado coño mientras yo miraba desde una posición privilegiada.

Pasó por su coño la polla durante unos minutos, se volvió hacia mi y ofreció su coño tal como le pedí echando el tanga a un lado.

Dirigió la polla hasta la entrada de su coño.

Cristina: Fóllame como en tu tienda. Dijo mientras me miraba a los ojos.

Comenzó el vaivén que hacía adivinar que ya empezó el mete-saca, pausado y suavemente en un principio, pero que poco a poco aumentaba el ritmo de las embestidas.

El sonido del choque de los cuerpos se mezclaba con los gemidos rítmicos de Cristina. Su cara reflejaba que estaba gozando cada embestida. Cerraba los ojos y se apoyaba en sus rodillas para equilibrarse, pero las embestidas no cesaban, de tal forma que pude ver como dos manos se aferraban a las caderas de Cristina para embestirla con más fuerza, ritmo y precisión.

Ellos estaban disfrutando de la follada y yo no quería ser menos, así que me uní acercándome a Cristina y ofreciéndole mi polla, que sin dudarlo se la metió en la boca y comencé a disfrutar de una mamada a ritmo de su follada.

Con mi polla en la boca y las embestidas cada vez más profundas y rápidas llegó lo inevitable, que era la corrida monumental de Cristina.

Cristina: umhhh, umhhhh umhhhhhhhhhhhhhhh. Ahogó los gritos metiéndose mi polla hasta lo más profundo mientras no paraba de recibir embestidas a la vez que comenzó a temblar fruto del la tremenda corrida que había tenido.

No pasaron 10 segundos cuando notó que le sacaban la polla para descargar toda la lefa en sus nalgas.

Terminado de correrse y limpiarse la polla en el culo de Cristina desapareció.

Yo: Ahora me toca a mí.

Cristina se puso a cuatro en la cama, pude ver como el semen aun caliente chorreaba por sus nalgas y sus piernas, habiendo llegado alguna gota a sus labios vaginales.

Dirigí mi polla a la entrada de su abultado coño y comencé a disfrutar las primeras metidas lentamente, agarrando su pelo para no mancharme al coger sus caderas.

Cristina: Ahhh, ahhhh, joder que forma de follar hoy....

Yo: eres una guarra y una puta y como tal voy a follarte perra.

Cristina: Siiii eso es lo que quiero que me folles sin piedad.

Aumenté el ritmo de la follada, quería follarla salvajemente.

Cristina: jooderrr siii, asíi, me corro otra vez, siii, siii ahhhhhhhhhhhhh jodeeeerrrr ahhhhhhh.

Cristina volvió a correrse y a temblar de nuevo, no aguanté mas y la cogí del pelo para arrodillarla y correrme por toda su cara y todas sus tetas, estaba completamente llena de semen.

Yo: ya no te hace falta protección solar ehhh. Le dije cuando acabé de correrme sobre ella.

Cristina: joder..... como empieza el día....

Inmediatamente nos vestimos y nos fuimos a duchar, regresamos a la tiende y nos fuimos directamente a la playa a pasar el día.

Estuvimos bromeando y jugando recordando lo ocurrido esta mañana.

Hasta donde llegará la perversión?

Continúa en