Xtories

Soy un tipo normal y corriente (1)

En el silencio tenso del baño de la oficina, donde el riesgo de ser descubiertos es constante, la amistad se quiebra para dar paso a un deseo prohibido. Marta, rota por la traición, encuentra en Paco no solo consuelo, sino una nueva forma de dominar su propia sexualidad, mientras el mundo exterior espera su turno.

emilio6.9K vistas8.3· 13 votos

Me voy a presentar. Mi nombre es Paco y tengo 45 años. No soy un hombre espectacular de cuerpo perfecto si no un hombre normal, que hace algo de deporte, fuerte pero no de músculos supermarcados, de tripita de un par de cervezas (los abdominales no se notan nada) y un pelo negro corto con algunas entradas que van dejando el flequillo libre. Lo que sí tengo es un punto de humor y una gracia que cae bien, y también soy un buen amigo al que le puedes contar tus cosas y con el que te puedes desahogar porque escucho, consuelo y guardo todo bajo secreto sin contárselo a nadie. Quizás esto ha hecho que tenga tanto éxito con mujeres (amigas y compañeras de trabajo) y quizás este éxito ha hecho que no tenga pareja, porque no podría ser fiel a nadie

Toda mi historia comienza cuando era pequeño, y una amiga me contaba los problemas que tenía con sus padres, las veces que la regañaban, cada vez que no sacaba buenas notas aunque estudiaba… Yo siempre la escuchaba, la intentaba aconsejar y siempre terminábamos abrazados y ella llorando. Yo la soltaba alguna broma para calmarla y la daba un beso en la mejilla, y ella se reía y me daba las gracias por ayudarla

Cuando ya éramos más mayores, ya entraban problemas con los novietes. Es estas edades en las que las hormonas están más que aceleradas, cualquier mirada del chico a otra chica ya era motivo de celos. Y venían a mí mis amigas a contármelo y a pedir consejo, y en estas situaciones recibí mi primer beso en los labios con una amiga que estaba enfada porque se había peleado con su novio porque no sabían cómo besarse

Pues de esta forma llego a mi primer trabajo. Cuando llevaba ya casi 2 años y medio, Marta (una chica con la que coincidí el día de la entrevista y de la firma del contrato y que desde entonces estábamos juntos en el mismo departamento) y yo fuimos llegando a un gran nivel de AMISTAD. Y lo pongo así, con mayúsculas, porque es la relación que claramente íbamos a tener, grande pero simple amistad, casi como hermanos, con mucho cariño, pero sin llegar a más. Un día me dice:

- Oye Paco, ¿puedes quedarte a tomar algo cuando salgamos? Me gustaría preguntarte algo

- Sin problema – le dije, ya que habíamos quedado otras veces y yo no tenía nada que hacer

Cuando terminé el trabajo bajé a la puerta a esperarla como hacíamos cuando quedábamos, pero ya estaba ella allí.

- Si no te importa vamos a otro sitio, que habrá aquí mucha gente del trabajo y no quiero que se enteren

- Vale, ¿a dónde vamos?

- Si te parece vamos a la cafetería que está casi al final de la avenida, después del hotel

- Vale, quedamos allí

Cogimos cada uno nuestro coche y nos fuimos para allá. Me estaba resultado todo un poco raro, porque normalmente cuando nos quedábamos a tomar algo, lo que nos contábamos no era nada como para necesitar de tanto secretismo.

Cuando llegamos, entramos a la cafetería y se quitó su abrigo. Me fijé entonces que llevaba una minifalda muy corta y que le marcaba todo su culo. Nunca me había fijado que tenía un culo tan bonito. Las piernas, que tampoco había visto antes porque siempre la vi en pantalones, eran unas piernas finas, bien torneadas y llevaba unos zapatos de tacón que delineaban aún mas su figura. La blusa era blanca y parecía muy fina, porque se transparentaban los tirantes y el cierre del sostén. Esperaba que por delante la blusa llevara algún dibujo, o algún pliegue que disminuyera la transparencia, pero no era así, de podía ver que llevaba un sostén muy fino y que prácticamente se podía imaginar uno el dibujo del pezón en el pecho. Se me espesó la saliva por lo que estaba viendo e imaginando, y casi me atraganto. Para relajar un poco la situación decido fijarme en algo que ya conocía: una melena rubia largar y unos ojos verde oliva preciosos que estaban rodeados por unas cejas muy bien delineadas y unas pestañas largas y que acompañaban a una nariz fina sobre unos labios carnosos preciosos.

- Perdona tanto secreto para tener que venirnos aquí

- No pasa nada – la contesté para tranquilizarla, aunque por la forma en la que iba vestida y maquillada yo me estaba poniendo nervioso

- Es que no sé cómo contártelo. Tú conoces a mi novio, Felipe

- Sí, que es un poco macarrilla

- Eso lo dices tú, jajajaja

- Pues sí, jajajaja

- Pues tiene un amigo que resulta que tiene una agencia de publicidad, y me ha dicho Felipe que si le podía echar una mano posando para él.

- ¿Pero para qué es?

- Es que… me da vergüenza y por eso vinimos aquí

- Dime

- Es que… - estaba muy nerviosa, no podía mirarme a los ojos, y no sabía cómo decirlo

- Marta, sabes que puedes confiar en mí, que yo no he contado a nadie nada de lo que hemos hablado otras veces

- Es que… me ha pedido que pose para él en sostenes. Es para una campaña de sostenes y sólo se me vería el pecho, mi cara no se vería, y me pagan muy bien

- Uf, no sé qué decirte. ¿pero es de fiar?

- Sí, hombre, es amigo de Felipe

- Es que como ya te dije, yo tampoco me fío de Felipe

- ¡Eres un exagerado! Felipe es un buen chico

- No soy exagerado, sólo te doy mi opinión sobre él

- Yo sí me fío, y de ti también y necesito que me hagas un favor

- A ver en qué te puedo ayudar

- Acompáñame

Me coge de la mano y me lleva al aseo de chicas. Entra ella primero, comprueba que no hay nadie y me mete dentro

- ¿Qué haces?

- Necesito que me digas si tú crees que puedo hacer las fotos – y quitándose la blusa se quedó sólo con el sostén casi transparente en la parte de arriba. Se le notaba perfectamente el dibujo oscuro del pezón y que se le estaba poniendo duro porque la estaba excitando esa situación

- Pues no sé qué quieres que te diga – la dije mientras esa situación me estaba poniendo la polla dura

- Dime la verdad, si tienen buen aspecto, si quedarían bien en foto, cómo se notan - cogiéndome una mano se la puso encima de la teta izquierda con la intención que notara cómo era la teta de tamaño, apariencia. Lo primero que puede comprobar es que llevaba el corazón aceleradísimo – Espera que así lo verás mejor – y se quitó el sostén para que las viera y se llevó mis manos a sus tetas, haciendo que las moviera con ellas para que comprobara cómo se movían y comprobara su aspecto completo

En ese momento, entró alguien al aseo y se me abrazó fuerte para evitar que nos vieran, y pegó su cuerpo al mío con fuerza, pegando su pecho al mío y su vientre al mío, de tal forma que pudo comprobar cómo se había puesto mi poda

- Paco, ¿qué es esto? – dijo con voz picarona – ¡No me digas que te la he puesto así!

- Marta, creo que será mejor que nos vayamos en cuanto antes – la susurré para que nadie que pudiera estar dentro del aseo nos pudiera oír

En cuanto pudimos comprobar que no había nadie, salió Marta primero para comprobarlo y en cuanto vio que ni había nadie dentro ni nadie que viniera me avisó y salí corriendo. Volvimos a la mesa donde estábamos sentados antes y me preguntó

- Marta, no me había fijado antes, pero sí es cierto que tiene un pecho precioso…

- Gracias Paco

-… pero yo no lo haría – la dije

- ¿Por?

- No me termina de convencer ni el trabajo, ni Felipe ni su amigo

- ¡Anda ya¡

- Yo te doy mi opinión

Terminamos de tomarnos el café y nos fuimos cada uno a nuestra casa

Cuando pasó el fin de semana y llegó el lunes, Marta llegó al trabajo con muy mala cara, casi llorando, y al verme, rompió a llorar y se fue corriendo al aseo. Me fui corriendo tras ella y cuando comprobé que habían salido todas menos Marta me metí dentro. Estaba llorando toda desconsolada en un lavabo y de la cantidad de lágrimas y mocos que se la estaban formando, la entraron ganas de vomitar, y se metió en un wc para vomitar. Me metí con ella para ayudarla recogiéndola el pelo para que no se le manchara. Mientras lloraba de rodillas, yo la acariciaba la cara y la cabeza e intentaba abrazarla sin decir nada aún. De repente entra alguien, así que nosotros cerramos la puerta y nos quedamos juntos. Cuando se fue me empezó a contar

- Es que…

- Tranquila. No te preocupes. Tú cálmate y si lo prefieres hablamos luego al salir

- Es que tenía razón. Felipe es un cabrón y él y su amigo se aprovecharon de mi

- Tranquila

- Todo empezó bien, me puso los papeles con para firmar con mis datos, número de cuenta para el ingreso, todo perfecto. Luego me pasa un sostén para que me lo ponga y hacer las primeras fotos – tiene que para porque empieza a ponerse nerviosa. – Luego además de un sostén me trae un tanga. Le pregunto que para qué, que lo mío era sólo sostenes y me dice Felipe que es por hacerle un favor a su amigo. Me insiste mucho y al final accedo a hacerlo. – mis caricias y abrazos parece que la calman y me sigue contando – Luego me traen más sostenes y tangas para que me ponga pero me dicen que me cambie allí mismo, que si no perdemos mucho tiempo, y me dice Felipe que su amigo es de confiar, que ha vista o muchas mujeres y que es cosa de su trabajo y que él, Felipe, ya me había visto desnuda otras veces… perdona te cuente estas cosas tan personales, pero es que…- y volvió a llorar – El caso es que como todo parecía que tenía razón, decidí desnudarme allí para cambiarme y escuchaba los ruidos de cuándo se hacen fotos. Se escusan diciendo que es para tema de luces, enfoques y demás, pero que no me preocupe que no me había hecho las fotos a mi. En el último juego de sostén y tanga me dice que me ponga de espaldas, luego que me baje un tirante del sostén, luego que tire de los cordones del tanga hacia arriba y que me ponga a cuatro. Le dije que ya se estaba pasando y que íbamos a terminar, pero tanto él como Felipe me dicen que lo que estamos haciendo es empezar, que había firmado un contrato para hacer una sesión de fotos porno, que estaba todo registrado en una cámara de vídeo para demostrar que nadie me había obligado a firmar y que si no había leído lo que ponía en el contrato era problema mío. Y Felipe se me acerca y me empieza a quitar el tanga, me deja desnuda, me aprieta los pechos… y todo mientras el otro hacía fotos. Yo me había quedado bloqueda. Se saca la polla y me la pone en la boca para que se la chupe. Luego me chupa el coño para terminar follándome los dos mientras me hace fotos con un sistema de cámaras que tiene en la habitación…

Según me lo estaba contando, se me estaba poniendo dura, no por lo que me estaba contando, que fue el último motivo, si no porque se había calmado y estaba tan en shock cuando lo contaba que sin darse cuenta se había bajado el pantalón y la braga para ponerse a mear, y además le debía picar un poco porque rascó por lo pelos del monte de Venus si dar importancia al momento. Entro alguien y me abrazó fuerte para acercarme a ella. ¿Cuál fue el problema? Pues que al estar sentada en la taza del váter y acercarme a ella, mi polla duró quedó a la altura de su cara

- Perdona, pero yo no… Es que me has acercado y tu estabas sentada y yo… - la dije susurrando

- Calla que nos van a oír

- Pero es que

- Callar ya – y mirando el bulto que se me había formado me abrió el pantalón y me sacó la polla y se la metió en la boca

- Marta!!! – la dije en voz baja

Las que habían entrado no tardaron en salir, y Marta me dijo

- Perdona pero vi tu bulto y no se me ocurrió otra forma de callarte

- Pero después de lo de ayer…

- No quiero que te descubran aquí y no pensé de qué otra manera hacer que no hablaras

Se levantó de la taza con intención de salir, pero justo entró otra persona. Me empujo que para que me sentara en yo en la taza, sacó las piernas de las patas del pantalón y se puso de pie en la taza, plantando su coño en mi boca

- No digas nada, creo que es la directora

Intenté decir algo, pero sólo pude mover mis labios para poder respirar y se quedaron impregnados del aroma de su chocho. ¡Qué rico! Necesitaba moveré para poder respirar y su chocho cada vez se estaba humedeciendo más. La intenté decir “perdona pero no puedo respirar y tengo que mover los labios” y creo que la vocalización hizo que se excitaratanto que se corrió en mi boca. Por suerte fue despacito y pude tragar todo sin que callera nada al suelo y pudiera alertar a quien estuviera fuera. Yo estaba super empalmado, con la polla tiesa, de tal forma que cuando Marta se bajó de la taza se clavó mi polla en su culo de una y completa. A Marta se la pusieron los ojos en blanco y se quedó sin respiración. En cuanto pudo, se subió la camisa para morderla, dejando al aire sus tetas, y me puso una mano en la boca para que no dijera nada. Intentó desclavarse la polla, pero de la sensación que le causaba, volvía a caer. A la quinta vez, directamente para ya de sacarla, y empieza con movimientos de vaivén de manera que empezamos a follar. Mi primera follada siendo mayor de edad y es a mi compañera de trabajo y por el culo. Mientras ella sube y baja, le echo las manos a las tetas y se las saco del sostén, apretándolas bien y también las chupo como si quisiera sacar leche de ellos

No podemos gemir, porque podría entrar alguien, pero tampoco podíamos parar. Pongo una de mis manos en su peludo coño y ella se echa un poco hacia atrás para falicitarme acceso a su vagina sin sacarse mi polla de su culo

Están tan excitada y yo también, que ella se corre encima de mi vientre y yo me corro dentro de su culo. Casi no podemos respirar por aguantarnos los gemidos

- Perdona Marta, no ha sido queriendo, ha sido todo un accidente

- No te preocupes Paco, Como dices ha sido un accidente. Pero reconozco que hoy me ha sentado bien ser yo quien follaba a alguien y dominaba la situación

- No quiero que Felipe…

- ¿Felipe qué?¿Le vas a conta tú algo de esto? Ya rompí con el ayer y yo por lo menos de esto no tengo intención de contarle nada ¿y tú?

Continuará…