Hotel putiferio II
Las cámaras no mienten, pero lo que graban supera cualquier fantasía. Mientras su esposa flirtea con otro, él descubre que la verdadera tentación ya estaba en su habitación, esperando ser descubierta.
A la mañana siguiente, decidimos desayunar e irnos de excursión.
Estuvimos todo el día fuera. Visitamos varios pueblos cercanos, comimos productos de la zona, y fuimos de caminata por un sendero en pleno monte que hacía yo de joven.
Yo iba un poco más adelantado y pasado un rato, Gara, se apresuró para ir a mi lado. Me contó que Silvia y Ancor, estaban todo el rato hablando, de risas y que se aburría un poco. Yo sonreí cuando me lo dijo. Sabía que Silvia cuando estaba a su lado se ponía nerviosa y hablaba como un loro. Le dije a Gara, que ibamos a tener que vigilarlos porque ya me parecía que estaban muy juguetones.
Ella me miró algo confundida y me dijo si estaba seguro de lo que decía. Yo me reí y quitándole hierro al asunto le dije bueno si hacemos un intercambio no salimos perdiendo. Ella se rió y me dijo estás mas loco Rober.
Yo paré el paso y la miré, dándole las gracias por llamarme feo o que no era un buen partido. Ella sonrió y picándome el ojo me dijo que no se trataba de eso, sino que ella estaba felizmente casa y contenta con su pareja.
Pero soy feo, le repetí.
Ella miró atrás y al ver que venían muy atrás, se volvió y nerviosa me dijo que no era feo, que sino fuera porque estaba con Ancor y yo con Silvia, ya me habría insinuado algo ya que siempre le había caído bien. Yo riendo le dije de nuevo, pues eso soy feo y estarías conmigo por ser payaso. Las atraigo por mi simpatía que se le va a hacer dije.
Ella me miró con sus ojos brillantes y sonriendo, y me dijo que además de tener un buen polvo era muy gracioso y que eso le gustaba de mí.
Seguimos caminando y me preguntó si alguna vez le había sido infiel a Silvia. Yo le dije que nó, siempre le había sido fiel, pero que amar a una persona no implicaba sentir algo por otra persona, o sentir deseo sexual.
Se quedó pensando y me preguntó si sería capaz de hacer un trio o intercambio.
Nose, le dije. Habría que verse en el momento, con quién sería, pero no es algo que me planteara en ese momento. Pero que si ambas partes quisieran al menos lo pensaría. Ella me miró y me dijo que ella le daba morbo pero que no podría. Menos ver a Ancor con otra.
Le respondí rápido. Y con otro chico si, entiendo.
Ella se agachó a coger un palo y viendola que lo levantó salí corriendo mientras ella me gritaba párate si eres hombre que siempre te ries de mí.
El resto del día, todo fue normal.
Al llegar a casa, las chicas fueron a la piscina. Nosotros nos quedamos preparando la barbacoa.
Esa noche hicimos unos pinchitos. Cenamos fuera y Gara, cansada de la caminata, se fue pronto a la cama.
Decidimos poner una película pero tras una hora de película se me cerraban los ojos y me fui a dormir, a eso de las 3.00 de la mañana me desperté, tenía sed. Bebí agua y fui al baño. Supuse que la película no había terminado y regresé a mi cama.
A la mañana siguiente. Todos dormían. Ya eran las 10:00 de la mañana y me aburría. Gara estaría reventada de caminar y la piscina, pero Ancor y Silvia se notaba que se habían acostado tarde. A saber la hora a la que fueron a dormir.
Cogí mi ordenador portátil y me fui a la cama libanesa de la piscina. Me recosté y tras leer el periódico digital me acordé de las cámaras. Ya llevaban grabando 24 horas, o algo más, así que fui a comprobar si grabaron bien.
[v] CÁMARA 1. DORMITORIO.
[v] CÁMARA 2. COCINA
[v] CÁMARA 3. SALÓN.
[x] CÁMARA 4. PISCINA.
[v]CÁMARA 5. PERIFERIA NORTE.
[x] CÁMARA 6. PERIFERIA SUR.
[v] CÁMARA 7. PERIFERIA ESTE.
[v] CÁMARA 8. PERIFERIA OESTE.
Algo no iba bien. Las cámaras 4 y 6 habían fallado.
Me levante y fui a mirarlas.
La cámara 4 estaba en el suelo. Seguramente el viento la había tirado y la batería se había soltado del golpe.
La cámara 6, vaya, con las prisas había colocado mal la batería. La coloqué bien y me alegré de ver que no había sido nada grave.
Regresé a la cama libanesa y comprobé que ahora si estaban todas activas.
Fui al fichero de grabación y fui borrando los archivos de las cámaras uno a uno.
CÁMARAS 5-6-7 y 8. Borradas.
Al llegar a la CÁMARA 2. Me acordé que aquella noche Silvia y Ancor se habían quedado viendo la película. Asi que paré a ver la grabación.
Fui adelantando la imagen hasta llegar al momento que me fui a dormir.
Al irme ellos pararon la película y fueron a la cocina a coger bebidas y algo para picar. Durante un tiempo estuvieron hablando y con juegos de risas pícaras y bromas. Se les veía en una actitud demasiado cariñosa, supongo que por el efecto del alcohol. En un momento escuché a Ancor decirle a Silvia lo buena que estaba y que de no ser porque estaba casada y en mi casa, se la habría follado allí sobre la encimera.
Mis ojos se abrieron al oir eso y me quedé sodando solo de pensar que estaba pasando.
Luego él se acercó a ella e intentó besarla pero ella le negó el beso y fueron al salón.
Deje la grabación de la cámara 3 en pausa.
CÁMARA 3. Fui al momento en el que llegaron al salón. Ambos se sentaron y Silvia algo molesta le recriminó que no podía ser. Él volvió a insistirle y le dijo algo así como que si no era capaz lo entendía pero que ambos sabían que lo estaban deseando. Ella le pidió que parara y siguieron viendo la película en silencio.
Adelante la grabación.
Pasado un rato Silvia se tapó con una manta. Él le dijo que también tenía frio y ambos se taparon. Pausé la grabación.
Me quedé dándole vueltas a la situación. Debía seguir revisando o confiar en ella.
CÁMARA 1. Sin tocar la grabación del primer día, mi película porno casera. Me fui al archivo de aquella segunda noche. Mi intenció fue borrarla pero quise mirar la hora a la que ellos estaban flirteando y ver si yo dormía o aún estaba despierto. Adelanté la imagen y vi como Silvia estaba en la habitación mientras pasaba rápido la imagen. Llegó a la hora en la que subí y comprobé que efectivamente ya dormía cuando en el salón pasaba lo de Ancor y Silvia. De repente me percaté de algo. Algo no cuadraba. No podía ser Silvia la persona que vi al dar a la grabación para adelante ya que estabamos los tres abajo viendo la película. Rebobiné intrigado. Al llegar al instante que entró alguien a mi cuarto detuve el rebobinado. No lo podía creer. Cuando Gara dijo que se iba a dormir subió a mi cuarto. Estuvo mirando mis cosas y encontró una foto mía en la playa que colgaba de la pared. La cogió y se sentó en la cama por mi parte. Observó la foto y se recostó en mi almohada. No dejaba de mirar nerviosa hacia el pasillo, mirando si se encendía la luz supongo, para que no la sorprendieramos allí.
Llevó su mano derecha a su muslo derecho y se acarició sobre el vestido. Luego la llevó a su coño y sobre la ropa se tocó acariciándose.
Mis ojos no daban crédito.
Solo de ver aquellos me olvidé por completo de lo de Silvia, al menos por un instante.
Yo estaba empalmado como un burro. Gara masturbándose en mi cama. En mi lado de la cama.
Ella suavemente fue suviendo su traje y abrió sus piernas. Se veía perfectamente el movimiento de sus dedos mientras miraba mi foto.
Luego sacó uno de sus pechos lo masajeó y dejándolo fuera, ya con los pezones erectos y marrón claro, humedeció su mano derecha y bajó a su coño. Cuando se contrajo pude imaginar que había metido uno o dos de sus dedos en su coño. Empezo a agitarlos, mientras movía su culo arquedada para introducirlos lo más profundo posible.
De repente paró. Se levantó de la cama fue a la puerta y escuchó. Seguramente abría oido algo y pensó que alguien se acercaba. Al ver que había sido una falsa alarma, regresó a mi cama. Puso la foto entre la almohada de Silvia y la mía, mirando para ella, se acostó boca abajo y tras volver a humedecer sus dedos pasó su mano bajo ella y la llevó al coño con el culo en pompa y los pies abiertos.
Yo estaba ya que no podía de ver aquello. Mi polla palpitaba queriendo salir. Me pellizque el glande sobre el pantalón.
Se apreciaba en la imagen la punta de sus dedos aparecer entre sus piernas abiertas y de vez en cuando entrar la punta de uno de ellos en su coño ya abierto. Ella se movía a ritmo de su mano. Su cabeza miraba mi foto.
Pronto levantó su cabeza y la enterró en mi almohada. Su culo empezó a dar espasmos fuertes hasta que se dejó caer sobre su mano.
Se quedó unos segundos como desmayada. Luego sacó su mano de debajo de su cuerpo. Volvió a mirar mi foto y se levanto. Un instante más sentada en la cama con los pies en el suelo, supongo que cogiendo fuerzas.
Sin darme cuenta. Volví a tocar mi polla y me corrí sin casi ni tocarme. Un escalofrió recorrió mi cuerpo y acabó en una corrida dentro del calzoncillo. Jamás me había pasado algo así solo por presenciar una escena.
Cuando volví en sí, vi que ya no estaba Gara en mi cuarto. Paré la grabación.
Mi corazón latía fuerte. Podía sentir los latidos en mi cuello y oídos. Notaba mi semen bajo mi calzoncillo escurrir por mis huevos hacia el culo.
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