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El harén de Luna II: El trato

Luna no solo te deja soñar con sus amigas; te obliga a elegir cuál quieres follar mientras ella te mira. Y lo peor es que ya no son solo fantasías: la foto está en el grupo de WhatsApp y el trato está sobre la mesa.

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Cuando las chicas volvieron, desnudas y entre risitas, Luna me indicó que era mi turno en la ducha. Fui lo más rápido que pude para no perderme la acción que podría haber, pero me las encontré sentadas hablando en la cama.

A pesar de que acababan de devorarse hacía pocos minutos, se notaba en ambas que estaban impacientes de volver a revolcarse en nuestro colchón. Noa se levantó al verme, diciendo que se iba a dormir “a su sitio”.

Su intención fue darle un pico a Luna, pero mi novia alargó el beso un poco más, lo que por un solo segundo calentó el ambiente lo suficiente como para pensar que se desencadenaría otra acción lésbica, pero acabaron por despegarse.

Noa recogió su ropa del suelo, dándome una perfecta vista de sus agujeros sin ella quererlo.

En cuanto pasó por mi lado, se despidió con un suave “Buenas noches” mientras seguía con su risita. Mi percepción de ella había cambiado completamente, y no pude evitar quedarme mirando sus pezones empitonados, cachonda por estar con mi maravillosa novia.

Me acerqué a la cama, semierecto, pensando que entonces Luna sería toda para mi, debatiéndome si aquello era una victoria o un premio de consolación. Luna me recibió con los brazos abiertos y un beso. Palpó suavemente mi polla, que empezaba a crecer por la expectación.

Hoy no más, que tengo que dormir… ¿Pero me esperas para mañana?

Acepté, pero por dentro estaba un poco molesto. Yo era el que menos diversión había tenido. Aún así, el cansancio me pudo y me dormí rápido.

A la mañana siguiente, me desperté mientras ellas acababan de desayunar en la cocina. Seguían risueñas como la noche anterior, ambas vestidas todavía con sus pijamas, el pelo desmelenado y caras de haber dormido lo justo. Aún así, mi primer pensamiento al verlas fue querer repetir de nuevo la noche anterior.

Saludé y me puse un café mientras ellas seguían con su conversación. Luna miró la hora y apuró el último sorbo de la taza.

Bueno, nos vamos que si no, no habrá sitio para aparcar

Ambas acabaron de vestirse en el salón, a Noa ya no le importaba estar desnuda delante de mí. Una vez listas, Luna se despidió de mí con un morreo y me sobó el paquete por encima.

Intenté ocupar el día haciendo las tareas de casa, pero me estaba siendo imposible no acordarme de la noche anterior. Sonó mi móvil y pensé que me sacaría de mi ensoñación, pero no podía estar más equivocado.

Había un nuevo mensaje de Luna; “Ya hemos llegado” y una foto adjunta. La foto era un selfie descarado de mi novia desde abajo, con las gafas de sol puestas, la lengua fuera y sus preciosas tetas ocupando la mitad de la imagen.

Le respondí que estaba esperando que llegase a casa para follármela, ella sólo contestó con el emoji del ángel.

Pocos minutos después, envió una nueva foto. Esta vez no estaba sola. En el selfie estaban ella y Noa dándose un pico, ambas sonrientes y con el mar de fondo. Si te fijabas lo suficiente, podía verse al resto de amigas detrás, caminando al agua y dándoles la espalda. “Ya vamos a mojarnos”.

Luna quería ponerme cachondo, y lo estaba consiguiendo al 100%. Ni siquiera sus palabras eran al azar.

Tuve que volver a mis labores para bajar el calentón que tenía, aún así no podía quitarme de la cabeza la imagen de mi novia y Noa, tocandose en la playa delante de sus amigas igual que lo habían hecho delante de mí la noche anterior.

Después de comer, todo parecía haberse tranquilizado y mi mente ya se había despejado un poco, pero Luna volvió a la carga. Una nueva foto, esta vez un selfie grupal con todas las amigas. Luna, que hacía de nuevo de fotógrafa, había alargado el brazo para que salieran todas, así que de nuevo sus grandes tetas ocupaban un primer plano en la foto, esta vez en topless. Pegada a ella y con una mano en el abdomen de mi novia estaba Noa, que con la otra mano se tapaba los pechos también desnudos. Detrás de ellas, el séquito de amigas. A decir verdad, no me fijé mucho en el resto, sólo en una chica que también hacía topless, pero que como Noa se tapaba con un brazo.

A los pocos segundos recibí una nueva foto, exactamente igual que la anterior, pero esta vez Noa no se tapaba.

Empecé a frotarme por encima del pantalón, ya duro del todo. “Joder que cachondo me pones”, “Se me ha puesto durísima”. “A ver?” Respondió al instante.

Me hice una foto agarrándome la verga por encima del pantalón, pero para Luna no fue suficiente “Quiero verla”. Así que hice caso y me la saqué, con dificultad de lo dura que estaba y le envié una foto de nuevo. Empecé a rozarme suavemente esperando respuesta.

“Joder”, “Que gorda la tienes”, “Noa no paraba de decirlo”, “Y mira que a ella no le gustan”. Le repetí de nuevo lo cachondo que estaba y lo mucho que quería follarla. Ella contestó que la esperase.

La espera se hizo insufrible. Cuando me avisó de que llegaría en 10 minutos, me duché y me preparé listo para follarla con las ganas acumuladas de todo el día.

La recibí en la puerta, me dió un morreo y me dijo “Esperame en la cama, me ducho rápido y voy”.

Cuando por fin llegó, todavía estaba mojada, pero lucía espectacular. Su piel recién bronceada, con algunas partes quemadas, pero con una capa de humedad que hacía que su cuerpo brillase un poco más.

Se tumbó junto a mi, los dos de lado, y nos empezamos a besar. Pese al calor, apreté fuerte su culo hasta quedar bien pegados, por suerte el aire acondicionado mantuvo la temperatura para no tener que separarnos.

Nos seguimos besando mientras yo agarraba con fuerza sus nalgas hasta que ella rompió el silencio, separando ligeramente nuestros labios.

¿Me has estado esperando? ¿Estabas muy cachondo?

Yo respondí apretando con más fuerza nuestros cuerpos, clavando mi dura verga en su abdomen, que empezaba a resbalar con cada movimiento debido al líquido preseminal.

¿Te ha puesto cachondo verme con Noa?

Sí… y pensar en anoche

Volví a intentar besarla, pero ella rápidamente se apartó de nuevo para hablar. Era raro en Luna, normalmente no hablaba mucho durante el sexo. Antes de pronunciar otra palabra, empujó mi polla para que quedase entre sus labios, pudiendo notar lo húmeda que estaba.

¿Te gustaría follartela? - Noa empezó a mover sus caderas, deslizando su coño sobre mi polla y haciendo que los dos tuviésemos que gemir

Pf, me gustó follarte entre los dos ayer, si no fuese lesbiana…

Luna sonrió con maldad y se giró dándome la espalda. Yo aproveché para pegarme en cucharita y seguir frotandome contra sus labios mojados. Duró pocos segundos, porque Luna se giró de nuevo, me entregó su móvil y gateó hasta quedar de frente con mi polla, totalmente cubierta por sus jugos.

¿A cuál te follarías?

Miré el móvil y vi la foto que Luna me había pasado antes, ella con todas sus amigas presentes. Mientras la miraba, ella empezó a pasarse mi capullo por sus labios entreabiertos, sacando la lengua de vez en cuando para recoger las gotas de liquido preseminal.En ese momento no podía pensar mucho, así que dí la respuesta que parecía más lógica:

Buf, te quiero follar a ti

Pese a todo, pareció ser la respuesta incorrecta. Luna separó su boca de mi pene y me volvió a insistir:

No. ¿A cual de mis amigas te follarías?

Volví a mirar la foto, y como si Luna me leyese la mente, volvió a añadir un comentario.

Noa no vale, las otras.

Finalmente, empecé a fijarme en todas ellas y mi novia empezó a dar cariño a mi capullo, metiendolo despacio en su boca y acompañando el movimiento de sus labios con un suave recorrido circular de su lengua.

Como no podía ser de otra manera, me volví a fijar en la chica que hacía topless pero se tapaba para la foto. Era una chica latina, con unas buenas curvas, una sonrisa y una boca preciosas y como no, se intuían unas grandes tetas detrás de su brazo.

Amplié la foto en ella y se la enseñé a Luna “Esta”. Ella sonrió como si de nuevo hubiese una respuesta correcta y me pidió el móvil. No sabía hasta donde llevaba ese nuevo juego, pero cerré los ojos y disfruté de la mamada mientras agarraba la base de mi polla con una mano y buscaba algo en el móvil con la otra.

A los pocos segundos, lanzó el teléfono junto a mi brazo y empezó a acelerar sus movimientos, jugando con su lengua

¿Qué le harías?

Cogí a Luna de la cabeza y empecé a dirigir sus movimientos con una mamada rápida mientras levantaba mi cadera.

Le follaría la boca así - dije mientras continuaba

Ella no tardó en atragantarse y me separó mientras cogía un poco de aire y me miraba con ojos vidriosos, pero con una gran sonrisa.

Seguro que con esa boca me la chupa mejor que tú

Volvía a la carga, sin saber muy bien por qué había dicho eso, pero lejos de molestar a mi novia, parecía que le había gustado oírlo. Cada vez más se esforzaba en empalarse mi polla en la garganta. No iba a aguantar más y se lo dije, ella se apartó de nuevo y se tumbó en la cama.

Córrete en mi cara, llenamela de leche

Me puse sobre ella, con mi cipote apuntando a su cara. Me acabé de dar unas pocas sacudidas mientras su lengua intentaba atraparme. Solté cuatro chorros que le cruzaron la cara por completo mientras gemía por la liberación de estar cachondo todo el día.

Fui a apartarme para ayudarle a limpiarse, como de costumbre, pero me agarró el pene por la base y se lo restregó por la cara, esparciendo el semen mientras la sensibilidad del capullo me estaba matando.

Con una sonrisa y un ojo cerrado por la lefa, tocó el colchón en busca de su móvil mientras con la otra mano seguía pasando mi verga por encima de sus labios.

Hazme una foto… Que se te vea lo grande que la tienes

Este nuevo juego me ponía muy cachondo, así que hice caso y aprovechando la postura, puse mi verga sobre la cara de Luna, cruzando en diagonal mientras ella sacaba tímidamente la lengua intentando envolverla. Con la perspectiva se veía el buen tamaño de mi pene, que sobrepasaba la cara de mi novia, con todo el rostro lleno de semen.

¿Te gusta? - Le dije mientras le tendía el móvil

Cómeme el coño. La voy a enviar al grupo y no la pienso borrar hasta que hagas que me corra.

No eres capaz - Dije con una risa

Luna hizo un gesto en su móvil, mirando con su único ojo abierto y sonó el aviso de whatsapp cuando se envía un mensaje. Sabiendo que ella nunca haría eso, le seguí el juego.

En cuanto me puse entre sus piernas, pude notar lo cachonda que estaba. Estaba realmente mojada, los flujos habían empezado a descender hasta su culo, dejando una leve mancha en las sábanas.

Empecé a pasar mi lengua, primero con movimientos largos, recorriendo de abajo a arriba su coño mientras apartaba sus labios con la lengua completamente plana. Luna me puso una mano en la cabeza, sabiendo que su juego no iba a poder durar mucho más.

Pasé a castigar su clítoris, con rápidos movimientos con la punta de la lengua, succionando y aprentandolo entre mis labios. Luna empezó a gemir de forma clara, pero ahora que había entrado en su juego…

Empecé a morder suavemente el interior de sus muslos, a lo que obviamente protestó y volví a mi tarea inicial. Cogí sus dos muslos interiores con las manos, apretando con los pulgares hacia fuera para abrir bien su coño y volví a devorárselo.

Lamía por completo su raja de abajo a arriba, dando especial atención a su clítoris, succionando cada vez que mi lengua acababa su recorrido. Luna me avisó que se corría y no paré, siguiendo con los mismos movimientos. Gimió y empezó a cerrar sus piernas.

En ese momento, introduje dos dedos en su coño, que entraban y salían acariciando su punto g mientras mi boca se ocupaba íntegramente de su clítoris, succionando y lamiendo sin parar. Luna encadenó un segundo orgasmo, que esta vez sí le obligó a cerrar las piernas, apretando con fuerza mi cabeza durante un par de segundos.

Traeme para limpiarme que se me está secando.

Luna deshizo su presa y me dejó salir a buscar toallitas. Me tumbé junto a ella para ayudarle a limparle la cara. Cuando abrió los ojos, me miró con una sonrisa enorme y se le escapó una risa.

Voy a borrarla

Pensando que seguía de broma, miré su pantalla, pero pude ver cómo al desbloquear el móvil, aparecía la foto llena de semen en el chat de sus amigas. Eliminó la foto y me volvió a mirar sonriendo.

Joder Luna, que la has enviado de verdad.

Jajajaja pero si te lo he dicho

Pensaba que era sólo por el morbo…

Luna se echó hacia atrás, cambiando rápidamente su sonrisa por un gesto pensativo.

He pensado una cosa… Creo que aceptarás pero no sé

¿Qué pasa? Dime

Es que a ver… Es raro pero…

Dime sin problema

Luna se tomó unos segundos sopesando si decirmelo

Me pone mucho pensar en ti follando… con otras - Sin saber muy bien que decir, preferí dejar que ella acabase la frase - y me pone mucho la idea de ver cómo te follas a mis amigas… Lo de ayer con Noa…

Seguía sin saber formar las palabras correctas en mi cabeza, pero por suerte Noa vió mi cara y supo clarificarlo todo.

Este es mi trato. Tú puedes follarte a todas mis amigas, pero sólo si yo estoy para verlo.